El nuevo ‘flagship’ de Tepuy deja de ser un ron que simplemente existía como el otro producto de Dusa, que goza del sello de la DOC y se vende como alternativa, pero sin otorgarle la calidad para que compita y canibalice las ventas. Efectivamente, ese era el Tepuy Extra Añejo anterior, un producto que existía junto con el Canaima cuando era ron y que entre ellos y Diplomático constituían los representantes de Dusa en el mercado ronero venezolano.
Pero mucho ha cambiado desde entonces. Canaima pasó a ser un licor de ron, compartiendo nombre con una ginebra de la misma marca. Por su parte, Diplomático pasó a manos de Brown Forman, quien tiene poco o ningún interés de mantener la marca en Venezuela, y Tepuy desapareció temporalmente del mercado, mientras Dusa escogía bien qué hacer con ella.
Inicialmente dejaron que se agotaran las existencias del Tepuy Extra Añejo y luego de unos tres años, finalmente se dieron a conocer con dos productos: Destino y Monumento. Y una simple vista a ambos productos demuestra que Dusa sabe cómo mercadear un ron y que con Diplomático aprendieron y perfeccionaron esa técnica. Está claro que con Tepuy no es tirar flechas a ver qué funciona, sino efectivamente, hacer lo que saben que funciona.
El primer paso es un trabajo duro de identidad de marca, con un enfoque distinto que no se centra en el Caribe como tantos rones, sino en otros aspectos que diferencian a Venezuela del resto de los rones. Además una tipografía realmente trabajada, botellas pensadas y un blend que se nota que no es el típico barrica ex-bourbon durante equis años.
En efecto, el Tepuy Monumento tiene una botella que inicialmente es similar a la de Destino, pero que parece tener un nuevo objetivo. Mientras que la botella de Destino parece imitar las paredes de un tepuy, Monumento tiene su base como un tepuy pero luego surge de él y se convierte en una botella.
El blend es distinto también, no limitándose a tener más edad. El blend es un destilado de alambique y de columnas, que alcanza los 12 años aunque no todo el líquido tiene esa edad, y es finalizado en barricas de tres variedades distintas de jerez: Oloroso, Amontillado y Pedro Ximénez. Es finalmente embotellado a 40% de alcohol.

El Monumento se siente complejo en nariz, con notas que llegan a ser picantes e incluyen, pues precisamente pimienta blanca, pero también cáscara de naranja, mermelada de frutos rojos, mazapán, madera vieja y un toque balsámico.
En boca es igualmente complejo, con una sensación que me deja el mazapán cuando lo pruebo, que es como una película que me cubre la lengua y sabores que me recuerdan al turrón y al vino de mora (sí, ya sé que un vino de mora técnicamente no es un vino, pero se vende como vino de mora), mermelada, madera y caramelo. En el retrogusto me encuentro con notas frutales de cáscara de naranja, piña y parchita.
El Monumento es un perfecto ejemplo de que vale la pena esperar. Es el ron que estaba esperando, con una excelente combinación de alcoholes de alambiques y de columnas, que no se limita a un simple saborizante + diluyente, sino que más bien es una combinación de intensidad con añejamiento. Hay varios rones en Venezuela y el mundo que lo logran y el Monumento se vuelve así uno de los incluidos en la lista de rones que de verdad me han sorprendido.
Ficha Técnica:
Fabricante: Dusa
Nombre del Ron: Monumento
Marca: Tepuy
Origen: Venezuela
Edad: hasta 12 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 91