Tatuaje – The Hyde (Churchill)

Este cigarro pertenece a una serie de Tatuaje que siempre me ha llamado la atención y que tiene un origen bien entretenido. El hecho es que la marca tiene una serie dividida en dos (a veces en tres) y relacionada con monstruos famosos, sobre todo del cine pero no exclusivamente. Esta línea originalmente partió de un cigarro llamado The Drac, lanzado en 2008, con un empaque relacionado a Dracula y repitió el proyecto unas 5 veces con distintos monstruos y distintos temas. En 2010 la marca se dio cuenta del potencial de la serie y dado que la mayoría de ellos estaban siendo adquiridos por coleccionistas, creó Monster Series en cajas de 10 cigarros y limitados a 666 cajas. En 2011 crearon la línea Little Monsters, con 5 vitolas pequeñas de los 5 cigarros originales. Luego en 2013, Pudgy Monsters, con otras vitolas ligeramente más pequeñas que los productos originales, y regularmente uno u otro producto nuevo. También existe una serie llamada Skinny Monsters, que son lanceros y panetelas, del cual he reseñado uno llamado Wolf. Pero hace unos meses se me presentó la oportunidad de adquirir una caja de Monster Mash, que son los cigarros originales y subsiguientes, en las vitolas que han salido. La caja estaba empezada, pero eran aproximadamente 10 cigarros. El primero de esos que pruebo es este: The Hyde.

Así como existe The Hyde, también está The Jekyll, ambos basados en la obra de Robert Louis Stevenson, Dr. Jekyll y Mr. Hyde, aunque no sé si tengo el Jekyll. Se trata de dos cigarros con las mismas medidas de 7 x 49, con la perilla estilo cubano llamada 109 y The Hyde es ligeramente más oscuro que The Jekyll. La de este Hyde es verde con letras amarillas, y Jekyll es amarilla con letras verdes. The Hyde tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses. El cigarro se nota muy bien torcido, lo cual es hecho por My Father Cigars, con una capa algo lisa pero con varias venas y aromas intensos a establo, café molido y cuero, mientras que en la calada en frío hay cítrico de naranja, establo, cuero, chocolate y pimienta negra.

Voy a confesar que siendo un monstruo y siendo hecho en Nicaragua, esperaba algo horripilante al inicio, de eso que me saca lágrimas y asusta, pero creo que sería muy predecible. El Hyde comienza dulce, cremoso y con notas destacadas de almendras como principales, y notas secundarias de granos de café, cuero, establo, cedro y tierra mojada. Hay algo de pimienta en el retrogusto, por supuesto, pero no es algo fuerte sino algo que más bien realza los sabores y es acompañado incluso por toques de yerbabuena. A lo largo del tercio, que es bastante largo, hay notas más picantes y otras menos, pero el tercio se siente por lo general con una fortaleza media y una intensidad media-alta, con un tiro excelente y una quemada casi perfecta.

En el segundo tercio los sabores principales cambian ligeramente de esa nota de cremosa de almendras a una cremosa de cedro, con sabores secundarios que incluyen galletas danesas, café, cuero, chocolate negro y cardamomo, y un retrogusto que mantiene las notas de pimienta y yerbabuena. La quemada sigue perfecta y el tiro no me ha dado problema alguno y todavía produce humo abundante. La fortaleza ha aumentado también, llegando a media-alta a partir de la mitad del The Hyde, con una intensidad al mismo nivel.

La yerbabuena se vuelve el sabor principal en el retrogusto durante el último tercio de The Hyde, aunque la pimienta sigue ahí, solo que menos presente. La intensidad en general baja a media, por lo que el resto de los sabores no se sienten tan participativos tampoco, aunque el principal en el paladar sigue siendo el de cedro y entre los sabores secundarios hay una nota dulce que acompaña al resto, que incluyen chocolate negro, cuero, almendras y tierra mojada. La quemada sigue siendo magistral y el tiro perfecto, produciendo humo abundante, y siguiendo estas líneas es como finaliza The Hyde, alrededor de 2 horas y 10 minutos después de haberlo encendido.

Para ser mi segundo cigarro de esta serie de monstruos, tenía muchas expectativas, también porque el Wolf me gustó mucho pero porque un amigo se compró una caja de Skinny Monsters y regularmente me decía cuánto le habían gustado todos. Siendo éstos versiones más gruesas o más adheridas a las ligas originales y con un par de años de guarda, más me llamaron la atención. Si el resto de la serie es así de compleja, de verdad que creo que me van a gustar, pero The Hyde es una excelente introducción. Su nota de yerbabuena fue lo que más me impresionó, pero la complejidad general de la fumada es algo muy llamativo también. Da gusto descubrir por qué son cigarros tan buscados.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Monster Series The Hyde
Dimensiones: 7 x 49
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 92

Ron: Tawala Huella

Para bien o para mal, en Venezuela se hacen varios productos de exportación. Entre ellos se encuentran rones venezolanos y creo que he reseñado algunos que simplemente son embotellados afuera por empresas foráneas, a partir de barricas que adquirieron en Venezuela.

Pero ron Tawala es una marca venezolana, hecha por Alcoholes Larenses, en Cabudare, estado Lara. Hacen licores de ron y hacen rones también. De hecho, tienen un ron llamado Origen que reseñé hace poco y quedé impactado. Pero también están produciendo este llamado Huella, que no es para el mercado venezolano.

La razón primordial es reconocer que el mercado venezolano no es gran amante de rones como éste. No porque no sepamos, sino porque reconocieron que es un producto que puede ser más apreciado en mercados foráneos, entendiendo que el mercado venezolano es más pequeño, tiene muchas marcas y el gusto apunta a un perfil distinto al que es este ron.

Para referencia, porque todo el mundo se lo preguntará, Tawala quiere decir ‘hermano’ en el idioma de los guajiros, también llamados wayúu, habitantes principales de la Península de la Guajira, al noroeste de Venezuela. Pero más allá de su origen, la marca se apoya en el uso que muchos le dan a la palabra ‘hermano’, que busca generar confianza incluso cuando se la decimos a personas que acabamos de conocer. Incluso el típico ‘broder’.

Para empezar, es una producción destilada en alambiques y columnas, pero el factor más diferenciador es la ausencia de endulzante, incluso sin caramelina para corrección de color. Además, es un blend de rones de entre 6 y 8 años de edad, que finalmente es embotellado a 47% de alcohol.

Teniendo en cuenta que los mercados europeos y especialmente el francés tienden a apreciar ese toque artesanal del ron de estilo francés, no es de extrañar que un ron como este pueda tener mayor auge allá.

El Tawala Huella es un ron con un color oscuro y se nota muy denso en copa. Tiene aromas intensos entre los que se reconoce esa nota marcada de alcohol, imposible de ignorar cuando se embotella a 47%. También hay aromas a caramelo, madera, avellanas, cítricos confitados, banana y piña.

En boca es sorprendentemente más complejo. Hay sabores de alta intensidad que incluyen caramelo, plátano horneado, manzana horneada, nueces, cáscara de naranja, notas más químicas como goma de lápiz y esmalte e incluso el aroma que queda después de exprimir una naranja. En el retrogusto hay cáscara de naranja tostada pero también notas de madera tostada y quemada.

En verdad entiendo muy cómo en un mercado donde hay una dominación casi absoluta de rones que tienen añadidos de endulzante y aromas adicionales, en renglones de precios altos, que la gente de Alcoholes Larenses prefieran apuntar su producto tope a un mercado externo, que mejor lo aprecie. No lo comparto, pero sí lo entiendo. Este es un gran ron y sería excelente poder conseguirlo aquí, pero puedo ver como muchos preferirían irse por lo que conocen, porque pasa mucho y se ve todos los días.

Ficha Técnica:
Fabricante: Alcoholes Larenses
Nombre del Ron: Huella
Marca: Tawala
Origen: Venezuela
Edad: 6 a 8 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 90

Toraño – Exodus Gold 1959 (Toro)

La marca de Carlos Toraño es una que me ha acompañado en mis fumadas casi desde el principio. Sin embargo, hubo un tiempo largo en el que no los fumé, principalmente porque dejé de conseguirlos y porque simplemente me fui hacia otras marcas. Dentro de los que probé, hubo varios que me gustaron, otros que me llamaban la atención e incluso algunos de los que no sabía de su existencia. Por ejemplo, una vez que probé el Exodus 1959 (50 Years), me llamó la atención encontrar uno que se llama Exodus 1959 Silver Edition, pero también lo probé. Hace unos meses, un amigo me pidió que lo ayudara a comprar en una página que no aceptaba pagos de su banco una caja de Exodus Gold 1959, lo cual hice y le pedí un par de ellos para probar. Así llegué a este Exodus Gold 1959. El nombre del cigarro viene del éxodo de muchas familias cubanas de la isla en 1959 a raíz de la entrada del gobierno castrista.

Este Exodus 1959 Gold viene en vitola toro 6 x 50, con un box press bastante pronunciado y una capa Habano 2000 bien oscura pero con distintos tonos desde arriba hacia abajo. Tiene aromas en la capa a paja y chocolate, que no son muy fuertes, pero se sienten a todo lo largo… es decir, no hay secciones en donde no se sientan. En el pie se sienten notas escasas, que incluyen principalmente chocolate negro pero también una nota herbácea que no es tanto paja sino más como un pasto húmedo. Finalmente lo corto con la doble hojilla y la calada en frío me da notas similares a las de la capa en dos de los aromas: paja y chocolate, pero con un aditivo ligeramente herbáceo pero más frutal que otra cosa, de higos.

Con los aromas que presentaba en frío, esperaba una nota similar una vez encendido, pero los primeros sabores que logro apreciar son a café colado y pan tostado, con un retrogusto oleoso que se queda bien pegado a la nariz y permite apreciar sus aromas a café y almendras durante largo rato, aunque también hay una nota de pimienta con intensidad media. Hacia el final del primer tercio también hay notas de chocolate con leche y no mucho más. Lo que más me sorprende en el primer tercio es lo mal que quema, y eso es algo que me suele pasar con los box pressed tan pronunciados, pero al menos los sabores son agradables y me mantengo con el cigarro sin problemas. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

En el segundo tercio del Exodus Gold 1959 es obvio que el fuerte de este cigarro es su retrogusto, en donde hay notas de pimienta pero también mantequilla y azúcar morena. Los sabores del paladar son consistentes, ofreciendo notas muy similares a las del tercio anterior, incluyendo café colado y una nota suave de chocolate con leche. El pan tostado ya no se siente tan tostado sino recién horneado, pero en notas generales, similar al tercio anterior, incluso con su quemada tan irregular. Es un cigarro al que le he hecho retoques habituales y que por algún milagro sigue produciendo sabores, aunque esos retoques no han sido los más fuertes tampoco.

La pimienta del retrogusto toma la posición principal en este tercio, aunque también en el retrogusto, lo que ha llevado la fortaleza hasta media y un poco más, mientras que en el paladar el sabor que más se siente es el dulce del azúcar morena, aunque también pueden haber otros más suaves, pero con la cantidad de retoques que he tenido que hacerle, no logro apreciar los sabores de baja intensidad. El ascenso de la intensidad picante va progresando durante todo este tercio, hasta que llega un momento que el anillo de combustión comienza a desvariar y, para no darle un retoque más, lo dejo a un lado. Me tomó sorprendentemente poco tiempo fumarlo, 70 minutos que quizá también por los retoques que terminaron sacrificando secciones del cigarro que, aunque pequeñas, redujeron la calidad de la experiencia.

Entre los tres Exodus 1959 que he probado de Toraño, creo que este se coloca fácilmente entre los dos. Si bien la experiencia con quemada y velocidad de fumada fue horrible, fue más memorable que la del Silver Edition, quizá porque los sabores se parecen más a los del 50 Years, que es un cigarro delicioso. Pero es indudable que la construcción de un cigarro es parte fundamental de la fumada y si ésta no es buena, la experiencia nunca puede ser la mejor. Puede ser un problema simplemente de ser box pressed, o que no estaba bien construido, pero sus sabores (que ya es algo subjetivo) estaban muy buenos. Pero lo que más me llama la atención es la cantidad de años que tiene esta marca en el mercado y que se mantenga igual, y eso habla mucho de su calidad y de sus ligas, que la gente sigue prefiriendo.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Toraño
Modelo: Exodus 1959 Gold Edition
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: N/D (Habano 2000)
Capote: Honduras
Tripa: Costa Rica, República Dominicana, Honduras, México, Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 85

Foundation – Metapa Maduro (Doble Corona)

Bien podrías decir que fue hace solo unos meses que publiqué la reseña del Metapa Maduro, y no estarías equivocado. Fue en febrero y se trataba del Metapa Maduro (y el Metapa Claro un mes después) en vitola corona gorda 5½ x 48, pero esta vez lo pruebo de nuevo en otra vitola, considerablemente distinta y llamada doble corona, con dimensiones de 7 x 54. Normalmente hubiera anotado que ya probé el Metapa Maduro y no reseñarlo de nuevo, sino quizá dentro de unos años a ver cómo ha evolucionado el blend y mi paladar. Pero la realidad es que los blends cambian considerablemente de una vitola a la otra y puede que entre un toro 6 x 52 y un robusto 5 x 52 no se encuentre una gran diferencia, pero entre estos dos tiene que haberla.

El Metapa es un cigarro ya muy difícil de conseguir en cualquiera de sus capas, principalmente porque al poco tiempo de ser lanzado, cambió su nombre a Aksum. El nombre de Metapa aparentemente tenía ataduras legales que la marca no consideró y rápidamente le cambiaron el nombre a uno más acorde al estilo de la marca, o al menos eso creo pues la noticia del cambio simplemente se limitó a informar el qué, sin mencionar el por qué. La liga sigue siendo la misma, con su capa Sumatra ecuatoriana, capote Connecticut Broadleaf americano y tripa nicaragüense. A diferencia del corona gorda es cilíndrico, mientras que este doble corona tiene un ligero box press. En la capa tiene aromas a tierra húmeda y madera, mientras que la calada en frío primero me da un paso de aire bien nutrido sin sentirse suelto, y segundo aromas a chocolate y cuero.

Las notas de chocolate y cuero de la calada en frío se sienten presentes en el primer tercio, pero no frontales ni principales. De hecho, los sabores más destacados son de pasas y cerezas, seguidas de pimienta, que tiene una mayor participación en el paladar que en el retrogusto, en donde destacan pasas, regaliz y almendras. La fumada en general desprende un humo frío en cada calada, sin duda gracias a ese calibre de 7 pulgadas, pero también por una construcción soberbia. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, quemando muy bien y con un anillo de combustión casi recto.

La progresión del Metapa Maduro sigue adelante y en el segundo tercio la intensidad llega a alta, con una fortaleza media-alta, sin duda el epicentro del cigarro y los sabores de pasas son los que más destacan, con las cerezas tomando un matiz de maraschino, pero ya no tan frontales. Sin embargo, el sabor de chocolate, que se sentía tan secundario en el tercio anterior, se coloca en segunda instancia esta vez, acompañado de regaliz y creo que canela, y el retrogusto es de pimienta y de almendras, esta vez sin pasas. La pimienta pasa al paladar, sobre todo al superar la mitad y aunque no ha desaparecido del retrogusto, me permite probarlo regularmente sin mayor problema. La quemada ya tiene un aro de combustión recto y el humo es abundante en cada calada, al punto que trato de espaciarlas porque la fortaleza realmente me está afectando. Pero la verdad es que se porta de maravilla.

Mi tema con los cigarros de estas dimensiones es que para el último tercio ya no doy más, sobre todo con los cigarros que se van fortificando cada vez más y para este punto estoy espaciando las caladas demasiado, y el cigarro se termina apagando, lo vuelvo a encender y se siente más fuerte… es un círculo vicioso. Pero con el Metapa Maduro esto no ocurre. En efecto, el último tercio es algo más suave, sobre todo en esa pimienta que venía tan agresivamente aumentando en el segundo tercio, pero la mayoría de los otros sabores parecen destacar más, ahora que la pimienta se ha reducido, o al menos durante gran parte del tercio porque llega un punto que prácticamente desaparecen todos y tomo eso como la señal de dejar el cigarro apagarse solo. Me tomó dos horas y 20 minutos fumarlo, lo cual no es poco.

Si esta fuese una reseña única de este Metapa Maduro, en el sentido de que no lo hubiese fumado antes, pues mi primera crítica sería que un doble corona no es para mí y por eso me pareció demasiado intensa la fumada. Pero gracias a que es la segunda con este cigarro y la primera fue muy buena con un producto más pequeño, En doble corona no es simplemente más largo, es más detallado, la experiencia es más extensa (obviamente), pero tuve tiempo de diseccionar cada sabor y apreciar cada matiz. No quiere decir que en corona gorda no podría, pero pocos estamos pendientes de fumar un cigarro tan lento, o al menos yo no voy pendiente a ese nivel de detalle en un cigarro pequeño. Con el doble corona la experiencia es más larga y detallada, pero no necesariamente mejor, pues todo va a depender del tiempo que tengas y quieras dedicarle. Ninguno es mejor o peor que el otro… de hecho, los dos son extraordinarios.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Foundation Cigar
Modelo: Metapa Maduro
Dimensiones: 7 x 54
Tamaño: Doble Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $16,00
Puntuación: 92

Whisky: Glen Deveron 16

Puedes anotar este whisky en la lista de los que nunca había oído hasta que lo probé. En realidad ni siquiera he visto una reseña de este producto en otra página y una rápida búsqueda en internet me devela que no existe una destilería llamada Glen Deveron en toda Escocia.

Entonces, ¿de dónde sale este producto? Pues es una de esas pocas marcas que son hechas por una sola destilería, y por tanto son Single Malt, pero no lleva el nombre de la destilería que lo hace. Es hecho por una destilería llamada Macduff, que fue adquirida en los años 90 por Dewar’s. Pero hay más.

Aunque 16 años de añejamiento es algo más alto que la mayoría de los single malt, este Glen Deveron 16 es el más joven de los productos que embotellan con este nombre. Tienen uno de 20 años y uno de 30 años. La destilería está ubicada en la región de Highlands, aunque es cerca de una costa.

Este Glen Deveron 16 fue lanzado en 2013 bajo una colección llamada The Royal Burgh Collection y su añejamiento ocurre en barricas ex-bourbon y ex-jerez. Es embotellado a 40% de alcohol.

Las notas principales en nariz son curiosas, destacando frutas negras como ciruelas y pasas, pero también miel. Hay notas adicionales de cebada malteada, vainilla, otras frutas negras como higos y ciruelas de esas que no son negras sino más bien rojas y amarillas. Hay notas de regaliz negra, y finalmente notas de arándanos. Tuve que revisar un par de veces para asegurarme que su contenido alcohólico está al 40% pues se siente sorprendentemente rico.

En boca es ligeramente dulce, con notas frutales de ciruelas, pasas y arándanos, seguidas de especias dulces como cardamomo y anís, madera, nueces y muy poco más. En el retrogusto hay muy pocas sensaciones y es donde pensé que el 40% estaba perfectamente situado, con sabores tenues a vainilla y miel, con notas frutales aún más suaves y la astringencia de la madera y la parte externa de la piel de la nuez.

El Glen Deveron 16 es un whisky complejo y agradable, siempre que no tengas otros whiskies sobre la mesa. Sus sabores tienen participación de muchos aspectos frutales pero entre otros whiskies que develan sabores de otros tipos, puede perderse un poco. Dicho todo eso, salvo la inclusión de sabores herbáceos o terrosos, el resto de ellos son ejemplares de la región de Highland.

Ficha Técnica:
Fabricante: Macduff Distillery
Nombre del Whisky: 16 Year Old
Marca: Glen Deveron
Origen: Escocia (Highland)
Edad: 16 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Romeo y Julieta – Romeo (Toro)

No es la primera vez que reseño este cigarro. Tampoco es la segunda. Pero una realidad que me llamó la atención es que el Romeo by Romeo y Julieta es un cigarro de producción masiva y regular de la marca, pero una marca muy conocida por alta producción de cigarros de fortaleza baja a media. Por eso el lanzamiento de un producto de mayor fortaleza fue visto en su momento como innecesario, especialmente cuando ya eran la marca de mayor venta de Altadis. En 2012 y 2013 se colocó entre los 25 mejores del año según Cigar Aficionado y en lo personal, probar el Gordito que probé en 2016 me hizo querer compartir la experiencia y se convirtió en el primer paso para la creación de este blog y, seguidamente, el usuario de Instagram y TikTok, y básicamente todo el contenido que he creado desde entonces. Estoy seguro que eventualmente lo habría hecho con otra marca, pero el punto de partida fue el Romeo by Romeo y Julieta.

Esta vez lo pruebo en toro, porque así llegó en un sampler de Romeo y Julieta, pero algo a destacar es que este Romeo by Romeo y Julieta fue uno de los primeros productos de Altadis creados por un grupo de personas y no necesariamente un master blender, sino el conocido Grupo de Maestros, que incluía alrededor de 11 personas distintas. El cigarro es masivo y tiene alrededor de un año en mi humidor, su capa Habano ecuatoriana es bastante oscura y parece hasta sólida, lo que hace que el cigarro se sienta pesado en mis manos. Pero la verdad es que la rigidez del cigarro apagado poco tiene que ver con el tiro del mismo. El otro día una persona me regresó dos cigarros en un lounge en donde estaba trabajando porque estaban muy duros. Yo le dije que eso no tiene nada que ver y que lo encendiera, que si el tiro estaba apretado yo se lo cambiaba. Por supuesto, el tiro estaba perfecto. Este Romeo tiene notas dulces de madera en la capa, mientras que en el pie hay aromas a melaza y esa misma madera. En la calada en frío me encuentro tierra, notas dulces y no mucho más.

El Romeo está bastante bien cargado de tabaco, al punto que en frío y antes de picarlo se sentía como un objeto casi sólido, pero luego de hacerle el corte, se siente bien armado y con un tiro muy bueno. Pero igual me toma un rato encenderlo de manera uniforme y una vez satisfecho, me encuentro con notas fuertes de pimienta que realmente no esperaba. También hay notas de melaza y vainilla, casi que cubiertos con un manto de cuero. El tiro es bueno, pero no es el mejor, quizá porque siento el cigarro está efectivamente bien empacado pero eso solo me lleva a fumarlo lentamente, pero también produce poco humo, aunque con un anillo de combustión bastante recto.

La ceniza se desprende voluntariamente, pero ya en el segundo tercio es propensa a quedarse un rato sobre el cigarro, lo que permite sostenerla bien y que salgan mejores las fotos, o al menos eso pienso en este punto. En el segundo tercio también pasa que esa nota de pimienta parece desaparecer, lo que me lleva a espaciar menos las caladas y poder fumar más rápido, cosa que no es la mejor pero el cigarro la resiste y la fumada se torna sabrosa, con notas de cuero, vainilla, melaza y cedro. Éste último se coloca como uno de los sabores principales al superar la mitad el cigarro, principalmente en el paladar pero también se convierte en uno de los sabores principales por el retrogusto, reforzando esa sensación. La intensidad en este tercio es media, pero bordeando la media-alta, con una fortaleza definitivamente media.

Los sabores se hacen más intensos en el último tercio, como suele suceder. El sabor de madera no es el principal, aunque guarda una intensidad muy similar, que solo es superada por esos sabores a vainilla y melaza. La pimienta también se vuelve el sabor principal en el retrogusto, pero con una presencia importante en el paladar. Esos son los sabores que se aprecian en el último tercio, en gran parte porque la nicotina también se presenta y aumenta la fortaleza sin aumentar la intensidad, por lo que las caladas son más espaciadas y se disfrutan algo menos. Pero no por eso voy a dejar el cigarro, solo dejar que se enfríe un poco y disfrutar los minutos que le quedan. Al cumplir una hora y 50 minutos, dejo el Romeo a un lado en el cenicero.

Habiendo probado el Romeo en tres vitolas distintas, puedo decir que es un cigarro muy versátil, aunque sencillo, que se adapta bien a cada gusto. Si prefieres los robustos, este es un buen cigarro en esa vitola; lo mismo en gordito y lo mismo en toro. Ninguna es excepcionalmente mejor que la otra y es porque el blend parece perfectamente adaptado a cada vitola y si bien hay algunos productos que cambian radicalmente de una vitola a la siguiente, creo que el Romeo es mucho más consistente. Esto denota un buen control, pero también indica que si probaste uno, puedes dar a los demás por vistos. En lo particular me gusta probar distintos productos y distintas vitolas, pero hay quienes se enfocan en un cigarro y aprecian su consistencia para poderlo comprar regularmente. En general lo considero un cigarro sencillo, sin muchos sabores y, hasta cierto punto, predecible. Muy distinto a las otras versiones del Romeo, como el San Andrés y el 505 Nicaragua.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Romeo
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana (Piloto)
Tripa: República Dominicana (Piloto, Olor)
Precio: $7,50
Puntuación: 85