Howard G – Magic Stick Cameroon (Toro)

Fundada en 2020, Howard G Cigars de Howard Gumbs es una de esas pequeñas marcas que se lanzan directamente en el mercado americano, sin mucho que buscar en los países en donde son hechos originalmente y prácticamente sin mencionarlos tampoco. Este Magic Stick Cameroon fue lanzado en 2021 con la misma liga que el Magic Stick Habano y el Magic Stick Connecticut, pero con una capa distinta. La línea Magic Stick que tienen promete ser la más balanceada, pues tienen otra que celebra a jugadores de la NFL y que tiende a tener productos de mayor fortaleza, y otra que destaca el golf y que recientemente reseñé con el Back 9. Este Cameroon está disponible en tres vitolas: robusto 5 x 52, toro 6 x 50 y gordo 6 x 60, del cual hoy voy a probar el toro.

Los más observadores notarán que el cigarro ya está encendido, pero fue solo después de darle fuego que me di cuenta que no había imagen del cigarro completo, apagado. Sin embargo, sí pude anotar las impresiones y en la capa se nota que hay múltiples venas y distintas tonalidades de color, pero tiene aromas a madera, canela y toques de tierra, que se repiten en la tripa con una mayor participación de la canela. Finalmente, luego de un corte recto con la doble hojilla, la calada en frío con un tiro muy decente me da notas de pimienta roja y mucha madera de cedro.

Aunque el aire fluía muy bien dentro del cigarro en las caladas en frío, pareciera que una combinación de calor y la humedad de la saliva le cierran un poco esas vías, pero con algunos masajes y atención al área de corte pude lograr un tiro más decente y apreciar sabores a chocolate en polvo, pimienta y canela desde esa corrección. El humo es abundante y el Magic Stick Cameroon va quemando de maravilla, con un anillo de combustión recto y sin requerir retoques. El retrogusto tiene notas de pimienta y cedro, con una intensidad general media y una fortaleza ligeramente por debajo de esa media.

En el segundo tercio ese aroma de tierra que sentí en frío se vuelve uno de los sabores principales, junto con el chocolate que estaba desde el principio. En el retrogusto el sabor de cedro es el principal, pero cuando supero el punto medio, se siente incluso en el paladar también, pero no al nivel de los otros dos. Lo importante es que el cedro es quizá el sabor más envolvente, porque se aprecia en ambos sentidos. La intensidad aumenta un toque, aunque todavía se mantiene en media y a partir de la mitad la pimienta aumenta tanto en el retrogusto como en la sensación en el paladar. Es como que cuando el cedro traslada parte de su intensidad al paladar, la pimienta toma su espacio en el retrogusto. Pero el Magic Stick Cameroon sigue quemando bien y desde un punto en el segundo tercio dejó de darme problemas de tiro.

En el último tercio la sensación cremosa se siente intensa y es la que le da una dimensión interesante al Magic Stick Cameroon, pues hasta el momento, aunque de sabores agradables, no había sido la gran cosa. El retrogusto incluye la misma pimienta pero también toques de canela, haciendo que la experiencia sea especiada y cremosa en general, con una intensidad que está cómodamente colocada en media y una fortaleza que alcanza ese punto también. El sabor de cedro, que no estaba tan presente, llega para quedarse en lo que queda del cigarro, desplazando el sabor de tierra que ya se sentía de salida a finales del tercio pasado, y ese chocolate sigue presente como lo ha estado en toda la fumada. Una hora y 20 minutos después de encendido, el Magic Stick Cameroon llega a su fin.

Aunque la reseña y la apariencia del Magic Stick Cameroon lo puedan calificar como un cigarro que no sorprende del todo, mi última experiencia con un cigarro de capa Cameroon de verdad que me había bajado las expectativas considerablemente. Aunque éste no tiene una década en el humidor, de verdad destaca la paleta de sabores que esta hoja relativamente sencilla en variedad pero sabrosa en intensidad puede ofrecer cuando está bien conservada. Eso pasa mucho con el tabaco y las experiencias no tan buenas te hacen apreciar a las experiencias que sí son buenas, pero siempre atento a que puede haber algo mejor. Esta vez fue buena.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Howard G
Modelo: Magic Stick Cameroon
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: N/D
Capa: N/D (Cameroon)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 86

Arturo Fuente – Don Carlos (No. 2) (vintage)

Algo que he descubierto a la hora de fumar tabacos vintage centroamericanos (o al menos no cubanos) es que no todos añejan igual, e incluso algunos pierden mucho. He tenido varios ejemplos de esos y siempre tiene mucho que ver su calidad y precio original. Es decir, un cigarro de $5-7 rara vez va a mejorar con más de 8 años de guarda, pero un cigarro de $15+ es más propenso a mejorar con la guarda o al menos a mantenerse en condiciones relativamente similares a su estado original. Por eso mismo, hay algunos cigarros vintage que tengo en el humidor que simplemente saqué de la lista de catas, a sabiendas que no iban a mejorar. Pero la línea Don Carlos de Arturo Fuente tiene que estar buena, especialmente porque nuevos (en 2014) eran cigarros de $13 y hoy su precio se acerca a los $20.

Exceptuando la línea de Opus X, Don Carlos ha sido el top of the line de Arturo Fuente y este es probablemente el tercero o cuarto que reseño, siendo todos los anteriores experiencias muy positivas. Existen dos versiones del Don Carlos, uno en capa «natural» que viene siendo Cameroon y el otro en capa madura, que no estoy claro ahora mismo de cuál es. Para diferenciarlos, uno se llama el Don Carlos y el otro es el Don Carlos Maduro. Este torpedo, que en verdad es más como una pirámide, mide 6 x 55 y su capa tiene muy pocos aromas, apenas destacando notas de madera seca, mientras que en el pie tiene notas muy suaves de chocolate y aserrín. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío me da notas de madera, cuero y toques herbales.

La sensación de encender un tabaco vintage y sentir todos esos sabores que han esperado tanto tiempo para pasar por las hojas y ese calor que el cigarro ha añorado no se sienten cuando enciendo este Don Carlos. En efecto, hay humo, hay notas suaves, pero la mayoría son muy suaves, apenas si descubro madera y un toque de tierra seca hacia el punto en el que hice la imagen. La quemada es buena pero el tiro no mucho, siendo algo apretado durante gran parte del tercio. No es un tema de cortarlo más, pues la guillotina en V garantiza un corte profundo y en la imagen es bastante obvio hasta donde llegó. La fortaleza es baja, con una intensidad en ese mismo orden.

En el segundo tercio no hay mucho más que ofrecer y he estado a punto de dejar el cigarro de lado, porque realmente no hay mucho en términos de sabores. Pero estoy con un amigo y estamos conversando y antes de dejar de hacerle mucho caso a un cigarro nuevo, prefiero seguir fumando éste, anotar algunas impresiones y seguir mi conversación. Al menos quema bien y el humo aunque no es abundante, pareciera que fluye mejor sin estímulo adicional. Pero es definitivo que no ha conservado sus sabores y esto puede ser en gran parte porque es el de capa Cameroon, que no tiende a mantenerse tanto en el tiempo como otras capas con mayor maduración. La fortaleza sigue baja, con una intensidad similar.

La fortaleza aumenta ligeramente en el último tercio, en gran parte porque el calor del encendido está más cercano y porque lo estoy fumando más rápido, precisamente porque el final está cerca y no hay que extender mucho más la experiencia. Los sabores de chocolate se sienten más presentes, aunque menos ausentes sería la mejor manera de describirlo. La intensidad también es ligeramente mayor, pero nada que destacar realmente, más allá de más calor y algo más de sabor, pues el resto de la fumada no aporta mucho. En construcción sí se ha comportado de maravilla, así que ninguna queja ahí más allá de un tiro que menos que apretado era fastidioso porque había que presionar el cigarro con los labios para garantizar un buen flujo de aire. Me toma una hora y 40 minutos, que creo que fueron de paciencia más que de disfrute, pero quedando un poco de cigarro «útil», ya lo dejé a un lado.

Este Don Carlos No. 2 estuvo entre los 25 mejores cigarros del mundo según Cigar Aficionado en 2004 y aunque este seguramente no es de esa época, debe ser de 2014 o por ahí. Es una decepción que un cigarro de este precio no haya aguantado esta guarda, especialmente porque es uno de esos que debería mejorar con la guarda. Quizá no una guarda tan larga. Pero es curioso que una de las hojas más buscadas post-revolución cubana fue la Cameroon, pues su sabor era uno de los más parecidos al cubano y es quizá una de las razones principales por las que Don Carlos prefería esa hoja, pero con el paso del tiempo tiende a perder propiedades, a diferencia del habano. Este Don Carlos ciertamente puede estar entre los mejores cigarros, siempre que la guarda no supere los 5 o 6 años.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Don Carlos
Dimensiones: 6 x 55
Tamaño: No. 2
Origen: República Dominicana
Capa: Cameroon
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $12,50
Puntuación: 74

Whiskey: Old Forester 86

La compañía que hace Old Forester se jacta de ser una de las más antiguas de Estados Unidos, desde 1870. Pero si ves la historia de muchas destilerías y empresas de alcohol, un hilo conductor es el cierre constante y casi regular de ellas, y en el caso de Estados Unidos en específico, este cierre se dio durante varios años gracias a la ley seca que cubrió al país, también conocida como Prohibition.

Pero el hecho es que Old Forester nunca cerró, porque durante la época de la ley seca consiguió que le aprobaran una licencia para destilar alcoholes con fines medicinales. Hoy en día la marca admite que también los hacía con fines más divertidos, pero en ese momento seguramente no.

De hecho, la marca fue creada por un farmaceuta llamado George Garvin Brown, quien unos años después sería el creador de un consorcio hoy en día conocido como Brown-Forman y que actualmente es dueño de varias marcas de destilados, como Woodford Reserve, Jack Daniel’s y Diplomático.

Pero una particularidad que tiene este Old Forester es que, mientras la gran mayoría de los bourbon americanos tienden a ser embotellados por encima de los 45° de alcohol, Old Forester se mantiene en 43° «básicos». No en vano es el más básico de la marca.

El Old Forester es un NAS, es decir que no declara edad, pero su mash bill (o la receta para fermentación) es de 73% maíz, 18% centeno y 9% cebada malteada.

En nariz este Old Forester es bien dócil, con notas que me recuerdan al dulce, como azúcar morena, caramelo, cereza y notas de vainilla. También hay toques de acetona que indican su juventud y notas suaves de roble. Hacia el final hay algunas sensaciones de cardamomo y pimienta.

En boca se siente considerablemente suave y diluido, con toques picantes por su juventud y una leve influencia del roble, sin ser muy seco. Los sabores se sienten ligeramente dulces, incluyendo azúcar morena, caramelo, vainilla, nueces y un indicio de pimienta. El retrogusto tiene toques dulces, principalmente de caramelo Kraft y madera.

Un whiskey muy fácil de tomar, especialmente para alguien que esté introduciéndose en el bourbon y se sienta intimidado por los valores alcohólicos y la fortaleza de la gran mayoría. En efecto, este Old Forester se siente demasiado suave y demasiado dócil, pero es algo que esperar de un whiskey básico. No está mal si estás aprendiendo o si lo vas a usar en cócteles y a $23 por botella, no puedes esperar mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Brown-Forman Shively Distillery
Nombre del Whiskey: Bourbon
Marca: Old Forester
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $23
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 82

El Rey del Mundo – Choix Supreme

Esta era una marca de habanos que me faltaba probar. Creo que nunca se me había presentado la oportunidad, hasta que los amigos de Kukenan Tobacco finalmente lo tuvieron disponible en Venezuela y me lo ofrecieron como una gran opción. Tiene cierto sentido que no sea abundante, pues apenas es uno de dos productos que hace la marca en producción regular que no son de LCDH. Además, viene en vitola Hermosos No. 4, que es una muy preferida por la mayoría de las marcas de Habanos SA y es la vitola más grande disponible de la marca que tiene un 3⅞ x 30 (casi un cigarrillo) y un 6⅛ x 50 (solo en LCDH). Pero también pasa que, pese a que fue una marca lanzada en 1882, pertenece al portafolio de Otras Marcas de Habanos SA, con una fortaleza media y, hasta donde tengo entendido, una exposición media que durante la primera década de 2000 comenzó a perder vitolas continuamente.

Como casi todos los habanos que no son de marcas globales, la apariencia de este Choix Supreme es de una hoja rústica y opaca, con venas e imperfecciones muy visibles, pero que no deja de llamar la atención. Pero afortunadamente no se sienten imperfecciones en el torcido en forma de secciones más suaves que otras. Los aromas sobre la capa son agradables, a toques florales, chocolate, pimienta y caramelo, pero más me sorprende que estas notas tienen intensidad. En el pie hay aromas a pasas, vainilla y no mucho más, por lo que hasta el momento es la capa la que aporta muchos aromas. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro con el tiro típico cubano, que desprende aromas a pimienta, caramelo y un toque cítrico.

Mira lo bien que quema y lo mejor es que esta quemada se mantuvo durante toda la fumada. Los sabores desde el inicio tienen una buena complejidad e incluyen pimienta, dulce, miel, vainilla y chocolate, con un retrogusto que incluye una nota muy suave de chocolate y una más fuerte de caramelo, pero nada de pimienta. A lo largo del tercio aparecen notas que me recuerdan al café con leche, ese bien cremoso que solamente mantiene ese aroma antes del primer trago. También hay sabores a tierra húmeda, como esa fértil en la que se van plantando hierbas. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta y un tiro típico de habano, con una quemada que no es recta, pero tampoco es problemática.

El segundo tercio me recibe con un sabor suave de cáscara de limón, pero también pasa que ese sabor de caramelo que se sentía en el primer tercio adquiere un matiz distinto y muy inesperado. Sigue siendo dulce en el retrogusto, pero ya no es de caramelo como azúcar tostada simplemente, sino ese sabor de caramelo que me encuentro en algunos destilados como el ron. Hay otros sabores en el paladar, que incluyen nueces y chocolate, y también esa nota de café con leche. La cáscara de limón no es dominante y hay ocasiones en que no estoy seguro de que siga ahí, pero la pimienta siempre ha estado y eso mantiene el cigarro con una fortaleza media, pero la intensidad llega a alta y el Choix Supreme se comporta de maravilla en construcción.

En el último tercio la intensidad se mantiene en alta, pero también le acompaña la pimienta en esa misma intensidad y el Choix Supreme se vuelve un poco molesto, pero no se mantiene ahí durante todo el tercio. En efecto, al poco rato de suavizarse un poco llegan otros sabores a ese nivel de intensidad, incluyendo la cáscara de limón, vainilla, chocolate y café con leche. El tiro sigue igual y la quemada tan buena como ha sido, con humo abundante y la fortaleza se mantiene en media. Me toma aproximadamente 50 minutos fumar este Choix Supreme, que es poco tiempo y no sé si es un tema de que lo fumé muy rápido porque me gustó o simplemente quema más rápido.

El Choix Supreme me sorprendió, incluso a niveles que otros habanos de mayor precio y de marcas globales no lo han hecho. Creo que también tuvo que ver que esperaba poco de él, gracias a esa apariencia rústica y que la marca no es una que destaque especialmente por sus sabores. El Choix Supreme tiene sus detalles y sus imperfecciones no son solo visuales, pues hay momentos que la pimienta abruma, algo que no es común en habanos y que por más que nieguen que se rijan por el mercado americano, pues siguen adoptando sus tendencias. Pero para alguien que le gustan esas tendencias, el Choix Supreme es una muy buena opción, sobre todo porque su precio no está al nivel de los más altos, aunque no deja de ser superior a otros.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: El Rey del Mundo
Modelo: Choix Supreme
Dimensiones: 5 x 48
Tamaño: Hermosos No. 4 (Corona Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $17,00
Puntuación: 95

Ron: Outlaw Rachael’s Cask

Los hombres sin las mujeres seríamos niños. Al menos eso pienso yo, porque cuando nos reunimos varios amigos, todos hombres, para beber o fumar o conversar, inevitablemente el comportamiento se torna infantil y la madurez grupal se reduce por lo menos en 30 años. Pero sin duda las mujeres, con las que tenemos relación, tienen mucho que ver en nuestro desarrollo, aunque no nos pongamos serios.

En lo personal, es gracias a mi esposa que existe este blog, el usuario de Instagram, el de TikTok y la mayoría de las publicaciones que ahí hago. Para el dueño de Outlaw Rum, un escocés llamado Jim Ashley, hay (por lo menos) un ron que hizo gracias a su esposa. Este es el Rachael’s Cask.

Los rones de Outlaw nacen en Trinidad, en donde son destilados por columnas y añejados entre 3 y 11 años. Luego son transportados a Escocia, en donde pasan por un finalizado, cuyo largo no es especificado por la marca, pero es suficiente para aportarle un carácter adicional. Este finalizado suele ser en barricas ex-whisky escocés, pero salvo algunas excepciones, se usan otras barricas.

Rachael’s Cask es finalizado en barrica ex-jerez oloroso. Pero también hay que tener en cuenta que el añejado adicional, así sea de un año en Escocia, específicamente en la región de Speyside, le va a aportar más. Esta botella es de edición limitada a 1004 botellas y contiene el ron a 46% de alcohol.

Es sorprendentemente rojizo este Rachael’s Cask, casi parece vino. Muy denso también y con aromas a lo que esperarías de un destilado que pasa por barricas de jerez: ciruelas, frutos rojos como frambuesa y mora, y por supuesto que notas de jerez y de uvas. Pero también hay canela, nueces y caramelo.

En boca el 46% no es tan fuerte y de verdad me impresiona porque esa graduación normalmente se siente. Según la marca el sabor más destacado es el de toffee, pero aunque sí hay algo, es una nota lejana. Lo más destacado que sentí es la ciruela roja, cerezas, una nota ácida como de vino, caramelo e incluso notas ahumadas como de goma de lápiz. En el retrogusto un toque de toffee, o más bien de mantequilla y uvas.

Una increíble sorpresa este Outlaw. Tuve la suerte de poder probarlos todos y los iré publicando, pero realmente un ron muy distinto con un origen más distinto aún. La interacción entre barricas de ron añejando whisky y viceversa pareciera ser una moda nueva y salvo pocas excepciones, creo que está funcionando. En el caso del Outlaw se trata de un ron destilado por columnas, por lo que no es inicialmente muy complejo, pero el resultado después de este paso por barrica adicional es sumamente interesante.

Ficha Técnica:
Fabricante: Angostura Distillery / Outlaw Rum
Nombre del Ron: Rachael’s Cask
Marca: Outlaw
Origen: Trinidad / Escocia
Edad: NAS
Precio: $130
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 87

La Palina – Nicaragua Connecticut (Robusto)

Una de las cosas que se aprende cuando comienzas a ver y comprar cigarros online es a «leer» las ofertas y viendo lo que está disponible y qué tan a menudo tiene ofertas. Entre ellas, es relativamente común encontrarse con varios cigarros en oferta, pero luego entras a esas páginas un par de semanas después y te encuentras otros cigarros en oferta y a veces se repiten con una oferta distinta. Observando estas ofertas me di cuenta que este Nicaragua Connecticut de La Palina estaba constantemente en oferta y siempre con unos paquetes muy llamativos. Aprovechando que estos los había probado ya en toro (y lo reseñé en 2022) y me había gustado, decidí aventurarme con un bundle de 20 cigarros en robusto, por $44. Una particularidad de esta línea llamada Nicaragua, que incluye también uno llamado Oscuro, es que el blend fue creado por AJ Fernandez y los hacen en su fábrica. Por supuesto, estas ofertas constantes eran porque el cigarro estaba siendo descontinuado y aunque todavía existe, tiene otra anilla, otro nombre (ahora es La Palina Nicaragua The Connecticut) y otra fábrica, siendo esta vez la de Joya de Nicaragua.

El que estoy probando es que ya no hacen, que todavía era de AJ Fernandez. No sé si ya me fumé los 20 que tenía, pero de seguro alguno habré obsequiado, pero sí puedo decir que se convirtió en unos de los cigarros por defecto que me fumaba, especialmente cuando no estaba reseñando. La capa es muy a tono con la anilla y con los índices de precio del producto, pues no parece la más seleccionada ni la más selecta, sino una capa normal, con imperfecciones y venas. Los aromas de esta capa son una combinación de paja, vainilla y una nota ligeramente ahumada, mientras que en el pie se aprecian notas de cedro, especias dulces y café. Después de picarlo con la doble hojilla la calada en frío me da notas de cedro, paja y notas ahumadas.

Este Nicaragua Connecticut comienza con todas las notas típicas de un Connecticut, pero sensaciones ligeramente más picantes que los tradicionales, destacando sabores a crema, tierra seca, especias dulces y un retrogusto que incluye una sutil nota de pimienta con notas más fuertes de roble tostado y tierra seca. La quemada es decente, sin ser perfecta, pero no requiere retoques. El cigarro tiene un poco más de dos años de guarda, por lo que esa pimienta que podría haber sido más fuerte recién comprado, no es tan insistente. El humo es abundante y en cada calada tengo que tomarme un momento gracias a una fortaleza media y una intensidad media-alta.

En el segundo tercio esas notas dulces que estaban tan presentes en el primero evolucionan y toman sabores de mermelada de frutos rojos, que junto con el incremento de las notas cremosas le dan una mayor permanencia a cada calada. Llegando a la mitad el sabor de madera de roble también va en constante aumento, tanto en el paladar como en el retrogusto. Los sabores de especias y tierra se vuelven secundarios y el retrogusto lleva pimienta algo más fuerte y también notas dulces. La intensidad se mantiene igual, aunque la fortaleza parece aumentar un poco, mientras que el anillo de combustión se comporta bastante bien y el humo es abundante en cada calada.

La mermelada en el paladar se siente más pegajosa y cremosa, pero menos frutal, como si se tratase más bien de un almíbar o jarabe simple, pero las notas de madera alcanzan el mismo nivel y son lo más destacado de este último tercio, aunque esa pimienta del retrogusto se vuelve más insistente en cada calada y aumenta la fortaleza a media-alta, junto con la intensidad que se encuentra en el mismo punto. El punto negativo es que esas notas cremosas parecen haber estado atadas a la nota frutal y al desaparecer una, se lleva a la otra. En el último tercio sí llega un momento que el cigarro se siente muy suave y se calienta cada vez más, por lo que lo dejo morir con dignidad cuando en teoría le podría haber quedad un poco más de fumada, pero corría el riesgo que simplemente se apagara, aunque el tiro iba muy bien. Me tomó una hora y 35 minutos fumarlo completo.

Aunque este Nicaragua Connecticut es parte de esa ola de cigarros capa Connecticut con fortaleza, es solamente en el primer tercio que la pimienta se siente dominante y, aunque en el resto de la fumada la pimienta siempre está ahí, afortunadamente el resto de los sabores mantiene una gran intensidad para no dejarse rebasar por ella. No parece haber una gran diferencia con respecto al toro, aunque éste tiene un cepo mayor y es más corto, pero sí puedo coincidir en que dura menos. La fortaleza que lleva hace que pueda ser un pequeño reto para un novato, pero es un reto que vale la pena afrontar porque los sabores definitivamente son muy buenos.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: La Palina
Modelo: Nicaragua Connecticut
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 87