Ron: Cacique Añejo

El Cacique Añejo probablemente sea uno de los rones menos apreciados por los venezolanos, principalmente porque ha sido parte del proceso de aprendizaje de la mayoría de ellos, entre los que me incluyo. El Cacique Añejo es el más básico de la línea de Cacique y uno de los rones mejor vendidos en Venezuela, porque es un icono del ron y porque tiene muy buen precio.

Pero lo que no todo el mundo aprecia es que el blend que lleva el Añejo es de cinco rones entre 2 y 4 años, con muy poca adición de endulzante y un sabor que destaca la pureza de un ron joven. En lo personal, aunque el Cacique 500 y el Antiguo me gustan, y en los últimos meses he comenzado a apreciar un poco el Leyenda, el Añejo es uno del que me he mantenido muy alejado.

La botella, según Diageo que son sus dueños, tiene forma de punta de flecha, pero si no lo hubiera leído, no lo sabría. Sin embargo, esta botella no es la más nueva. Es destilado, añejado y embotellado por DUSA, en el estado Lara. Precisamente por su juventud, es un ron recomendado para coctelería. En su blend, los rones de 2 a 3 años son destilados en columna y el ron de 4 años es destilado por alambique. Es embotellado a 40% de alcohol.

Lo amarillo de este ron realmente me hace pensar que no tiene ningún aditivo de color, pues es casi transparente. En nariz tiene notas típicas de rones jóvenes, de esos que no pasan mucho tiempo en barricas, e incluye caramelo, vainilla, madera tostada o leña, una nota de acetona y de chicle, pero también esa nota de vainilla se siente casi como una torta.

En boca se siente algo más químico y la verdad es que no sé si pasa por alambique, pero pareciera que al menos una pequeña parte. Los sabores incluyen una sensación de goma de lápiz, manzana amarilla, caramelo y vainilla. No hay mucho más que aportar y para un ron tan joven sería absurdo esperar mucho más. Tiene una larga permanencia del sabor de alcohol pero no del resto de los sabores, aunque su retrogusto de manzana verde y caucho lo hacen más interesante de lo que parece.

Pero insisto, este no es un ron para tomar solo y mucho menos para apreciar en copa. Ni la marca, ni el mercado, ni el ron mismo apuntan a eso, pero siempre es interesante probar rones jóvenes y luego comparar esa experiencia con distintos cócteles. Hay rones que pegan muy bien en ciertos cócteles y este Cacique Añejo debe ser bien universal, pues sus sabores pueden congeniar con la mayoría de ellos. Pero no esperes mucho de él tomándolo solo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas, S.A. / Diageo
Nombre del Ron: Añejo
Marca: Cacique
Origen: Venezuela
Edad: 2 a 4 años
Precio: $8 (en Venezuela)
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 81

Jaime Garcia – Reserva Especial (Petit Robusto)

En diciembre de 2009, My Father Cigars lanzó una nueva línea ligada completamente por Jaime Garcia, hijo de Don Pepin Garcia, bajo su propio nombre. La línea debutó en un formato único 6 x 56, pero desde entonces ha alcanzado nueve vitolas distintas, incluyendo un 7 x 70. Descubrí hace poco que tengo como dos o tres vitolas de él en el humidor y este es el primero que estoy reseñando de esos, aunque en 2017 ya lo había reseñado en una vitola llamada toro gordo, de medidas 6 x 60. El cigarro lleva una capa Connecticut Broadleaf sobre capote y tripa nicaragüenses, de las fincas de la familia Garcia. Dado que este petit robusto que voy a fumar mide menos de 5 pulgadas de largo, la reseña la dividiré en dos mitades.

A diferencia de mi reseña original, para ésta usé la cámara del teléfono, que es lo que suelo usar hoy en día. En la reseña original, el flash de la cámara saturaba demasiado la anilla y todas las fotos salieron «quemadas». Visualmente el cigarro es exactamente igual, con una capa llena de venas y un color marrón oscuro, con aromas intensos a tierra mojada, clavo, establo, granos de café y nueces. En el pie se sienten notas similares, pero con un añadido fuerte de madera y mucho menos del clavo, mientras que la calada en frío me da notas de madera, tierra seca, nibs de cacao, café líquido y almendras. El corte que le hice fue mínimo y con él ya tenía un tiro muy bueno, lo cual habla maravillas de la construcción, especialmente considerando que el cigarro debe tener más de 5 años en el humidor.

Como suele suceder con los cigarros nicaragüenses y los hechos por My Father, este Jaime Garcia comienza con una fuerte nota de pimienta, pero también incluye granos de café. A lo largo de esta sección, los sabores principales se convierten en tierra seca y cuero, pero hay una gran cantidad de sabores secundarios que incluyen nueces, cedro y nibs de cacao. En el retrogusto lo principal es la pimienta, pero irregularmente me encuentro también con notas de caramelo. En general puedo decir que la fortaleza es media, con todo y ese golpe de pimienta que ataca principalmente en el retrogusto, pero que en el paladar no es tan insistente, pero con una intensidad media-alta que contrarresta esa pimienta. El humo es abundante y el tiro es ideal, en estas dimensiones, más que un cigarro de corta duración, es uno para fumar lentamente.

La segunda mitad es considerablemente más cremosa que la primera, en donde los sabores dulces destacan más, principalmente los de chocolate y las almendras, pero sigue incluyendo sabores secundarios de tierra seca, cedro y una nota mineral salada. Mientras que la pimienta sigue siendo parte principal del retrogusto, el dulce de caramelo que se siente ha aumentado notablemente. En consecuencia, la intensidad se siente alta, mientras que la fortaleza bordea el límite entre media y media-alta. El humo sigue siendo abundante y no hay defectos notables en la construcción, pues incluso cuando tiene un tamaño mínimo, no se llega a calentar. Me toma una hora y 10 minutos fumar este Jaime Garcia hasta el punto que sostenerlo entre los dedos es complicado.

El Jaime Garcia cuando lo fumé originalmente me pareció un cigarro normal, mereciendo 84 puntos, pero también en esa época tenía un cierto miedo de puntuar cigarros muy altos, no vaya a ser que todos tuvieran altas puntuaciones. Esa es una de las razones por las que he regresado a productos que haya reseñado en esos primeros años, aunque en distintas vitolas. El Jaime Garcia se ha mantenido como uno de los cigarros que aprecio tener en el humidor y disfrutar de vez en cuando. En esta ocasión, me impresiona no solo la persistencia de la pimienta, sino los distintos matices que puede alcanzar ese sabor y como, eventualmente, se siente como una experiencia equilibrada y cremosa. Sin duda el Jaime Garcia es uno de mis preferidos de la marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Jaime García
Modelo: Reserva Especial
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Petit Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Puntuación: 91

Bella Dominicana – E

A propósito del supuesto house blend de las tiendas Cabinet en República Dominicana, el otro cigarro que me aseguraron que era la liga de la casa de esas tiendas era este Bella Dominicana, que un poco de investigación me revela que es una marca lanzada en 2015, liderada por Armando Diaz (de Mel Caribbean Corporation) y Jochy Blanco, quien es el dueño de la fábrica Tabacalera Palma en República Dominicana. Los productos tienen una capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa de República Dominicana y Nicaragua. Cada una de las vitolas lleva una letra, por lo que este se llama E y hay unos que se llaman M y otros que se llaman S. En total son 6 vitolas, cada una con una letra que juntas forman el nombre de la esposa de Armando Diaz: Melisa. Si bien puede que no sea el house blend de la tienda, los precios son como de un house blend y se venden normalmente por $7 la unidad.

La capa no es la más bonita ni lisa, con múltiples venas que corren por todos lados, pero el color de la misma hace un buen contraste con el colorido de la anilla y el toque dorado en el pie. Tiene un cierto brillo también y aromas a almendras, cuero, establo y chocolate, mientras que la calada en frío me da notas de torta de pan, establo, madera, cuero y una nota picante en la lengua. Lo imperfecto de la capa puede traducirse en mayor sabor, pero la atracción visual es casi nula, pero la etiqueta de $7 por unidad fue lo que más me atrajo, y que he oído buenos comentarios de la marca.

El Bella Dominicana comienza más fuerte de lo que esperaba, recordándome más un blend nicaragüense que uno dominicano. Las notas de pimienta son destacadas, pero es acompañado por almendras tostadas, paja, tierra y cuero. En el retrogusto hay pimienta, pero también una dulzura de maple que no puedo dejar de probar. La construcción está muy bien, con un anillo de combustión relativamente recto y una ceniza que se produce durante un buen tiempo. Para el final del primer tercio la intensidad está en media, con una fortaleza media-alta, que no es la relación perfecta pero espero que se vaya equilibrando en el segundo tercio.

El segundo tercio del Bella Dominicana es ligeramente menos picante, pero también es porque ese picante adquiere una propiedad de chile, como de jalapeño o algún chile de color verde que tienen sus sabores característicos frutales y dulces, pero también combina sus sabores de chocolate, paja, cedro, almendras tostadas y el dulce de maple, especialmente éste último en el retrogusto. La quemada comienza a desvariar un poco, pero no al punto que se vea complicada ni que peligre algo de su progreso. La intensidad se queda en media, pero afortunadamente la fortaleza baja hasta media y no se siente tan abrumadora la fumada.

Las notas de chile picante del segundo tercio desaparecen en éste, pero se quedan las notas de almendras, aunque ya no tostadas, cedro, regaliz negra, granos de café y un toque cítrico. Ese dulce de maple del retrogusto se reduce un poco, pero no desaparece, aunque la pimienta del retrogusto es lo más resaltante en intensidad. Pero sigue quemando muy bien y mantiene la intensidad en media, aunque varía hacia media-baja y la fortaleza se queda en media. Luego de una hora y 15 minutos, este Bella Dominicana E llega a su fin.

Probar nuevas marcas (nuevas para mí) siempre es algo que me llama la atención, y en ello siempre hay sorpresas, buenas y malas. Sobre el Bella Dominicana, debo decir que fue una buena sorpresa, aunque algo más fuerte de lo que esperaba, especialmente ese primer tercio en donde la fortaleza y sensaciones picantes superan a la intensidad de sabores. El hecho que no sufriera apagadas o que no requiera retoques hoy en día se ve más como una ventaja que algo que debería ser normal, pero tal ha sido la tendencia últimamente. Quizá el único detalle es que no haya más ligas, pero supongo que es algo temporal. Otro detalle es que la anilla, aunque en detalle es bonita, no sé si es un tema de colores o de imágenes, pero se ve barata. En medio de todo, me parece un buen producto, especialmente siendo el primero, aunque sigo insistiendo que no es la liga de la casa de Cabinet.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Palma
Marca: Bella Dominicana
Modelo: E
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 87

Whisky: Glenmorangie 18

Es curioso que habiendo probado hace poco el Glenmorangie 19 en una cata y que no me haya parecido gran cosa, hace unos días tuve la oportunidad de probar este 18 en casa de un amigo y me pareció sumamente distinto. Para empezar, el nombre completo de este whisky incluye las palabras Extremely Rare, que el 19 no lo tiene, pero el 19 ya está descontinuado así que voy a asumir que es más rare que éste de por sí. Pero en este blog no evaluamos los grados de rare de un whisky.

Para hacer este whisky toman Glenmorangie que ha añejado durante 15 años en barricas ex-bourbon y lo colocan durante 3 años en barricas ex-jerez. Básicamente es un finalizado bastante largo de un whisky que ya de por sí es excepcional. Luego de esos tres años, ese whisky que sale es combinado con whiskies de 18 años o más que han pasado todo ese tiempo en ex-bourbon. Finalmente es embotellado a 43% de alcohol y vendido por alrededor de $150.

En nariz está increíble, aunque dentro de los aromas predecibles: miel, almendras, notas florales, grama recién cortada, notas de frutas negras y rojas, como pasas, frambuesa, moras e incluso una nota lejana de uvas o vino.

En boca sigue siendo predecible, pero después de esos aromas quedé rogando que lo fuera. Notas de buena intensidad a miel, caramelo, higos verdes, un toque ácido como de naranja pero también de vino, toques de flores blancas, cebada y una nota lejana de mermelada. En el retrogusto es donde la madera se destaca y contando 18 años en ella, no esperaría menos, pero también toques propios de la madera tostada, como caramelo y algo de vainilla.

El Glenmorangie 19 que probé hace poco no me pareció muy complejo ni interesante, pero cuesta alrededor de $50 menos y tiene un año más, aunque todo es en ex-bourbon. No sé si el factor de mayor importancia es esa inclusión en barrica ex-jerez, pero es lo único que puedo identificar y realmente hace la diferencia, así como la intensidad de los sabores. Este Glenmorangie 18 es realmente delicioso y vale esa diferencia, aunque no es algo que compraría regularmente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glenmorangie Distillery
Nombre del Whiskey: 18 Year Old Extremely Rare
Marca: Glenmorangie
Origen: Escocia (Highland)
Edad: 18 años
Precio: $150
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 88

Hoyo de Monterrey – Epicure No. 3

No hace mucho tuve la oportunidad de ver el Epicure No. 3 en un bar de habanos al que suelo frecuentar, y me llamó la atención la gran cantidad de productos de Hoyo de Monterrey que llevan este nombre. Una pequeña investigación me reveló que son 9 en total, incluyendo algunas producciones exclusivas para La Casa del Habano, otros para duty free y otros en ediciones limitadas. Pero realmente este Epicure No. 3 no me llamó mucho la atención al principio, porque el Epicure No. 2 no me ha llamado la atención las veces que lo he probado. Me parece que es un cigarro demasiado suave y por $19 espero algo con más complejidad. Porque es el siguiente en la serie, al parecer, pensé que sería básicamente el mismo cigarro con un formato distinto. Pero un amigo me obsequió uno y me dijo que lo debería probar, así que aquí estamos.

Hoyo de Monterrey es una marca que se caracteriza por fumadas de fortaleza baja a media y con más atención a las hojas que forman la capa, o al menos eso me parecía porque éste tiene varias venas y no es realmente liso, pero eso suele traducirse en una fumada con más sabores así que sería injusto calificarlo mal por ello. La capa tiene aromas que destacan una acidez llamativa, que me recuerda a pepinillos o mostaza, pero también incluye establo y paja. En el pie me encuentro con notas de chocolate con leche, frutos rojos y madera, con mayor intensidad que los aromas de la capa. Finalmente lo pico en V y la calada en frío me da notas de esa mostaza que mencionaba en la capa, notas florales, chocolate con leche e incluso algo de tierra seca.

Este Epicure No. 3 comienza con sabores típicos de la marca, o al menos de los que yo he probado, incluyendo cedro, tierra húmeda y una nota suave de café. A lo largo de esta primera mitad (porque siendo un cigarro con menos de 5 pulgadas de largo, lo divido en dos partes), aparecen notas de café más pronunciadas, pero también se siente cremoso al punto casi lácteo, pan tostado y más matices de café distintos. Esta combinación de tierra húmeda y café es la que lleva la delantera de los sabores, mientras que en el retrogusto se siente maní, pan tostado, tierra mojada y un toque de pimienta. Hacia finales de la primera mitad, el sabor de tierra se va reduciendo y el de café aumenta, seguido de cerca por esta nota cremosa. La intensidad es media, con una fortaleza que ronda entre baja y media, quemando bien y recto, con una ceniza respetable.

Los sabores en la segunda mitad son menos variados, pero más definidos. Esa combinación de nota cremosa con café se convierte inequívocamente en helado de café, que ciertamente hace la experiencia deliciosa. Tiene algunas notas minerales, madera e incluso un poquito de pimienta en el fondo, pero esa nota cremosa de café constituye la mayoría de los sabores y es algo que me lleva a fumarlo más lento, también porque en estas dimensiones es más propenso a calentarse de más. En el retrogusto me encuentro con nueces, una nota picante suave y café en granos, que le dan mayor intensidad a ese sabor de café del paladar. Lo más llamativo es que la intensidad se coloca en media-alta, incluso llegando a alta en ocasiones, mientras que la fortaleza se mantiene en media-baja. La construcción es una maravilla y luego de una hora y 20 minutos, el Epicure No. 3 llega a su fin.

Mi mayor queja de Hoyo de Monterrey es que suelen ser cigarros muy suaves, lo cual no es un problema de la marca; sin duda debe existir un producto en el abanico de Habanos SA que sea más suave que el resto para poder llegar a todos los públicos, y ese producto es la línea de Hoyo de Monterrey. Pero el hecho de que sean suaves hace pensar a mucha gente que son cigarros sencillos y la verdad es que no lo son… ni cerca. Esperaba una experiencia media del Epicure No. 3 y la realidad es que muchos de mis amigos amantes de los habanos regularmente dicen que son fumadas excelentes y el problema cuando describes todo lo que fumas como excelente, es que después de un tiempo la gente deja de creerte. Por eso, cuando me dijeron que este Epicure No. 3 era una fumada excelente, simplemente levanté una ceja. ¿Pero sabes qué? Es una fumada excelente. Sumamente cremosa, con algo de fortaleza y mucha intensidad y unos sabores de café que me permiten definir perfectamente ese sabor de helado de café.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Hoyo de Monterrey
Modelo: Epicure No. 3
Dimensiones: 4⅞ x 54
Tamaño: Originales (Petit Belicoso)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $27,00
Puntuación: 94

Ron: Tawala Origen

Siempre es un gusto ver que salen nuevos productos al mercado, especialmente cuando son rones y más cuando se ve que tienen un trabajo detrás. Incluso más sorprendente es cuando viene de una empresa que no había oído antes. Pero la historia de cómo llegué a este ron es más interesante aún.

Desde hace unos meses ya soy extra-oficialmente un Ronmelier, y aunque la palabra nunca me ha gustado, el hecho es que estudié y presenté mis exámenes y trabajos, y estoy próximo a graduarme con ese título gracias a la certificación disponible en Venezuela de Spirits & Wines del Caribe, por medio de Pedro Perales.

Para los graduandos o próximos a graduarse, se hacen eventos regulares de degustación, normalmente a ciegas y en donde probamos rones. En una ocasión me invitaron y fue muy divertido, también porque los representantes y dueños de la marca Tawala estaban ahí y nunca llegué a la conclusión de que alguno de los rones que íbamos a probar podían ser de ellos. Así que con toda la inocencia del caso probé este Tawala a ciegas.

Tawala significa ‘hermano’ en lengua wayúu o guajira, un grupo étnico indígena de la Península de la Guajira, en el noroeste de Venezuela. Se trata de un blend de rones añejados de 4 a 6 años en barricas de roble blanco americano, con distintos niveles de tostado. Es hecho por Alcoholes Larenses, en Cabudare, estado Lara. Algo bien relevante para mí es que parte de la destilación es en alambique y, nuevamente si eres asiduo a este blog, sabrás que el ron destilado en alambiques me gusta mucho. La marca no devela qué porcentaje es el que sale del alambique, pero revela mucha más información.

Cuando digo eso me refiero a que, a diferencia de una gran cantidad de marcas venezolanas, en la parte trasera de la botella aparece una gran cantidad de información pertinente a lo que está incluido dentro de la botella, sin caer en poesías y palabras largas para describir una experiencia sin fundamento. También describe que es una edición limitada a 60 mil botellas. Está embotellado a 40% de alcohol.

En la botella el Origen se ve bastante oscuro pero desde las primeras servidas noto que la botella no es 100% transparente, sino que tiene un tono azulado. En copa se nota algo oscuro también, pero no muy distinto a la mayoría de los rones nacionales. La marca destaca que sus rones no tienen ningún tipo de aditivos, aunque algo de color para estandarizar las tonalidades siempre se usa.

En nariz es agradable y afrutado, tiene notas fuertes de cáscara tostada de naranja, madera, nueces, mermelada, cuero, melón y azúcar morena. Al cabo de unos minutos también se aprecian notas de vainilla y un toque ligeramente químico, que más bien puede ser parte de los alcoholes pesados que caracterizan una destilación en alambique.

En boca tiene una intensidad media-alta, con sabores que tienen notas dulces, aunque es más seco de lo que esperaba. Según la marca, tienen 3 gramos de azúcar por litro, lo cual es bien poco y estas notas dulces no son por endulzado sino las propias del añejado, que incluye sabores a caucho, caramelo, algodón de azúcar, mazapán, mermelada de fresa y una sensación cremosa que mantiene esos sabores adheridos a la lengua y el paladar, gracias en gran parte a una permanencia larga. En el retrogusto hay notas de pasas y un toque de frutos rojos, que bien podrían estar relacionados con esa mermelada de fresa.

La verdad es que en mi prueba original se me metió en la cabeza que era otro ron. Pero ya probándolo en casa, en paz y sin alguien que me esté revisando las reacciones, se trata de un ron muy respetable, especialmente teniendo en cuenta un precio en anaquel de $12. Estoy seguro que en coctelería debe funcionar muy bien, pero personalmente prefiero tomarlo solo. Realmente un ron para disfrutar.

Por cierto, a la fecha de esta publicación no estoy del todo claro que este ron haya salido al mercado, pero debe estar a punto de salir.

Ficha Técnica:
Fabricante: Alcoholes Larenses, C.A.
Nombre del Ron: Origen
Marca: Tawala
Origen: Venezuela
Edad: 4 a 6 años
Precio: $12 (en Venezuela)
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86