La Bohème – Encantador (Turin)

En este blog tengo varios productos que fumé una vez, me gustaron y nos los fumé más. Sea porque no los encontré, no los busqué o simplemente no me gustaron tanto y eventualmente probando cosas nuevas, me fui distrayendo y quedaron como one-hit-wonders en el historial de fumadas. Ejemplos perfectos de estos han sido el Sublime de Jaromirski, R8 Habano, Ponce Robusto, Las Cumbres Señorial y este Encantador de La Bohème, que probé en 2016 y me pareció muy decente, pero más nunca compré. No sé si fue premiado en alguna revista, pero casi todos los cigarros que compré y fumé en 2016 lo fueron, porque no tenía referencia sobre cuáles comprar y lo que hacía era revisar premiaciones y buscar esos. Pero el pasado diciembre, en República Dominicana lo vi a buen precio y decidí comprar uno.

Algo que siempre me ha llamado la atención cuando compro cigarros en República Dominicana es que la gran mayoría de tabacos dominicanos tienen precios superiores a los de venta en Estados Unidos, pero los nicaragüenses tienen precios super amigables. Es por eso que termino comprando grandes clásicos de Nicaragua cuando visito RD y por un tiempo incluso pensaba que este La Bohème era nicaragüense y hecho por My Father. Pero no. En efecto, es dominicano y hecho indirectamente por Aging Room… incluso es un producto de Altadis. Yo pensaba que era algo super boutique. Pero igual tenía muchas ganas de fumarlo y una gran expectativa, porque es un cigarro con hojas Habano en toda su construcción. En su capa tiene aromas de madera, pero también cotufas y especias, mientras que en el pie se sienten notas de mantequilla tostada (como cuando la pones en la sartén caliente) y más especias dulces. Finalmente lo pico, y la calada en frío tiene más mantequilla, cotufas y canela.

La sensación de sabores especiados en boca durante las primeras caladas es impresionante, al punto que siento varios sabores interesantes en una amalgama de esos platos de especias Cajun que le encanta servir a los americanos. También hay algunas notas suaves dulces de azúcar morena y mantequilla a lo largo del tercio y una sensación picante. En mis manos este cigarro se sentía más grande, pero me pasa muy a menudo con los box press, que no puedo definir bien el cepo y en realidad esto es una corona 5 x 46. Hacia el final del primer tercio hay sabores también de chocolate, sobre todo en el retrogusto, pero la intensidad ha estado en media, con una fortaleza similar durante toda esta sección.

El Encantador quema un poco mal la ceniza «florece», incluso cuando la quito, ésta vuelve a florecer. No sé si es algo del blend o si es simplemente un problema con este cigarro, pero es bastante incómodo porque la ceniza se «escama». Viendo un poco mi experiencia original, el cigarro también tenía una ceniza extraña. En términos de sabores, en el segundo tercio esas notas de chocolate que aparecieron al final del tercio anterior siguen presentes hasta el punto medio, sin una gran intensidad y a partir de ese punto se transforman más en un sabor de café, así como notas picantes. La mayor intensidad de sabores sigue siendo especiado y son estos los sabores que predominan. Hay sensaciones suaves de nueces o frutos secos en el retrogusto, pero fácilmente podría estar confundiéndolas con alguna especia dulce. La fortaleza es media, con una intensidad ligeramente por encima de media.

Precisamente, esos sabores que podían o no ser frutos secos efectivamente sí lo son en el último tercio, principalmente de nueces y un toque de avellanas, siguiendo con esa tendencia de sabores y aromas que van hacia el dulce. El café que apareció luego del punto medio sigue presente y las especias dulces se sienten principalmente por el retrogusto. El picante sigue presente, pero no es necesariamente una sensación de pimienta sino una posible consecuencia de la concentración de sabores en un cepo 46, lo cual se siente bien pero cuando le doy caladas muy seguidas, no es tan agradable. Luego de una hora y 10 minutos, el Encantador de La Bohème finaliza, con una intensidad media-alta y una fortaleza media.

Los cepos pequeños son los que me suelen gustar más, pues su concentración de sabores lleva a una fumada más lenta y se disfruta más, pero no es algo que le funcione a todos los productos, sobre todo cuando el blend aparentemente no está hecho para cepos menores. Este La Bohème está disponible en tres vitolas, con cepos 46, 52 y 54, lo que me llevaría a pensar que está dirigido a cepos por encima de 50 y mi experiencia previa con el cepo 52 fue definitivamente mejor. Sería interesante probarlo con el cepo 54 para comparar, pero creo que este de cepo 46 es un intento de la marca para hacer una fumada rápida y termina siendo demasiado concentrado. Quizá con un largo mayor, tipo Lonsdale sería más interesante. No fue una mala experiencia, pero sentí que podía ser mucho mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: La Bohème
Modelo: Encantador
Dimensiones: 5 x 46
Tamaño: Turin (Corona)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana (Habano)
Tripa: República Dominicana (Habano)
Precio: $10,50
Puntuación: 84

Perdomo – Lot 23 Sungrown (Gordito)

Qué curioso que fue hace tantos años que probé este cigarro por primera vez y en ese momento, de entrada e incluso siendo un producto de bajo costo de la marca, no lo probé más. El objetivo original del Lot 23 era hacer un blend donde todas las hojas fuesen lo más fiel a la palabra puro, que no solo sean de un solo país, o una sola región o una sola finca, sino una sola sección de esa finca, o Lote y es el número 23. Hoy en día se trata de una línea con varios productos, que incluyen los típicos de capa Connecticut, capa Sun Grown (Habano) y capa Maduro. En 2017, cuando lo probé originalmente, era solamente uno y lo probé en toro. Pero hoy tiene ese apellido de Sun Grown y es un cigarro que, al igual que el resto de las líneas de Lot 23, está disponible en 5 vitolas distintas. Originalmente fue en toro, pero esta vez es en Gordito 4½ x 60. Así que sin más, a darle fuego porque tiene un buen tiempo en el humidor.

Este Lot 23 está construido perfectamente, con el tiempo que tiene en el humidor todavía conserva perfectamente su forma y sus aromas. Tiene muy pocas venas, pero es corrugada y ligeramente oleosa. También hay una rigidez uniforme a lo largo de todo el calibre del cigarro, que solo espero no exista también en la calada en frío. Tiene aromas en la capa de madera de cedro y notas suaves de chocolate, mientras que en el pie hay notas de pimienta y cedro. Finalmente, la calada en frío tiene notas de fruta fermentada, pan tostado y almendras tostadas.

El Lot 23 comienza con notas de cáscara de naranja, más como de ralladura, pero le acompañan sabores suaves de cedro, granos de café tostado y un toque muy suave de pimienta. Esa pimienta está contenida, parece y se siente en la punta de la lengua, principalmente y sin picar, sino más como especia. A lo largo del tercio también aparecen sabores de nueces tostadas, pero ese café es de sabor esporádico. La permanencia de los sabores es corta y ese es quizá el mayor defecto que le encuentro a la fumada y esto va sumado a que hacia el final de este tercio desaparecen los sabores picantes tanto en forma de picazón como en sabor de especia. Esto lleva a que el primer tercio tenga en general una intensidad media-baja y una fortaleza baja, pero quema muy bien y la ceniza se sostiene.

En el segundo tercio el Lot 23 se pone muy sabroso, pese a los cambios de suavidad que demostró al final del tercio anterior. No es por un sabor particular, pero porque se siente más complejo principalmente porque se siente más dulce, pero también más cremoso. Sí aparecen sabores, sobre todo chocolate negro y café espresso, que junto con esas sensaciones cremosas y dulces le aportan mucho a la experiencia. En el retrogusto hay notas de nueces tostadas y en general durante este tercio hay una intensidad que comienza en media y para el final del tercio está en media-alta, con una fortaleza media. La ceniza se mantiene sobre el cigarro y solamente cae cuando la dejo caer a propósito, pero el anillo de combustión es muy variable.

En el último tercio una gran parte de los sabores se pierden, principalmente por dos causas: la primera es que los sabores de café y de chocolate parecen desaparecer, pero la segunda es que la pimienta aumenta considerablemente y creo que esa intensidad supera a los sabores que mencioné. Las notas de nueces tostadas que se sentían en el retrogusto también pasan al paladar y es así como continúa la fumada, hasta que cumplo una hora y 25 minutos, que es cuando finalmente lo dejo a un lado, y al final ya estaba con una intensidad media-alta y una fortaleza similar.

Cada vez que veo hacia atrás, a mis reseñas que hacía en 2016, 2017 e incluso hasta principios de 2018, me impresiona que solía ser muy lapidario con los aparentes problemas o insuficiencias con muchos cigarros. Creo que no tenía tan buenas referencias y si un cigarro de $15 me sabía bien, le daba buena puntuación. Pero un cigarro de $6 difícilmente puede llegarle a la complejidad que presente el de $15, pero igual lo calificaba terriblemente por eso. De igual manera, si el cigarro de $15 no me gustaba, lo calificaba terrible por no cumplir la expectativas que dio un tabaco previo. Por eso hay que probar y volver a probar y cambiar de vitolas, incluso. El Lot 23 en esta ocasión me gustó mucho más, y se comporta muy al nivel de un tabaco de precio inferior a $7, que es lo que es.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Lot 23
Dimensiones: 4½ x 60
Tamaño: Gordito
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Whisky: Shinsei Blended Whisky

Un obsequio de un amigo que no bebe whisky se convirtió en algo que me tomó un rato investigar y bastante aprendizaje, tal como me gusta. Creo que en otras ocasiones he hablado de cómo el whisky japonés se está abaratando en calidad pero no en precio. Algo de que adquirieron fama por el simple hecho de ser japoneses y prometer un número de años de añejamiento, pero que en los últimos años han desechado los números y se valen solo de imágenes alusivas a Japón y a letras japonesas.

Shinsei significa ‘celestial’ en japonés y este whisky nace en la provincia de Yamanashi, a los pies del monte Fuji. No hay mucha más mención sobre lo que está incluido en la botella, salvo que la marca recomienda tomarlo en un highball, o en copa ligado con agua. En verdad es impresionante lo poco que pueden decir y seguirlo vendiendo.

Se trata de un whisky de un color amarillo pálido, que la marca destaca como color oro. Tiene algunas suaves notas ahumadas, almendras, cáscara de naranja y algo de madera de roble. No son aromas especialmente penetrantes, lo cual es cónsono con un whisky joven y no me extrañaría en lo absoluto.

En boca la sensación alcohólica es sutil, pero los sabores se destacan un poco más, con notas abundantes de nueces trituradas y almendras, algo de ahumado y fruta cítrica, con un final relativamente largo, o más largo de lo que esperaba con la juventud que me encontré en nariz. En el retrogusto me encuentro con toques suaves de mantequilla, más a la par de un whisky joven.

El Shinsei sabe tan joven como esperaba, pero también más intenso y variado de lo que creía que me encontraría. La experiencia fue positiva, no necesariamente destacando las virtudes del whisky japonés, sino más bien las del whisky de sabor sencillo, pero lamentablemente no es especialmente barato, aunque se vería interesante en una mesa. No lo llamaría complejo, pero sí sabroso.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Whisky: Blended Whisky
Marca: Shinsei
Origen: Japón
Edad: NAS
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83

Don Nan – San Andrés (Robusto)

Don Nan es una de esas marcas de boutique dominicanas que se ha unido con otras marcas similares para formar un bloque de marcas emergentes, entre las que se incluyen René Cigars, L’Pure, Azua Cigars, Valdespino Cigars, entre otras. Los inicios de Don Nan sirven para ilustrar el típico ejemplo de que nunca eres demasiado viejo para comenzar algo, y su creador lo hizo poco antes de la pandemia, cuando ya tenía 42 años, aunque fue aproximadamente en 2021 cuando comenzó a colocar sus productos en más puntos de venta en República Dominicana, cosa que no es tan fácil en un mercado tan competido por marcas pequeñas. En Venezuela lo vende D’Caché Cigars, que fue quien me consiguió uno y gracias a quien me dispuse a hacer esta reseña.

Vendido en algunos lugares como el Don Nan Maduro, pero según la ficha técnica que me enviaron, se llama así: San Andrés, por la capa que le cubre. Se trata de un robusto de medidas clásicas de 5 x 50, con capa mexicana, capote HVA dominicano y tripa Olor dominicana también. La anilla de grandes dimensiones dificulta un poco apreciar los aromas sobre la capa, pero con no poner la nariz sobre la etiqueta tengo y aprecio tierra húmeda, tableta de chocolate y un toque suave de madera. Precisamente esa madera se repite en el pie, con algo de establo, y finalmente después del corte, en la calada en frío siento notas de establo, caramelo, azúcar morena y chocolate negro.

Después de un encendido rápido y sencillo, el Don Nan San Andrés comienza a despedir humo abundante en cada calada, lo cual podría traducirse en una fumada de fortaleza mayor, pero la verdad es que es bien suave. Los sabores no se hacen esperar y con una intensidad media-baja encuentro sabores de chocolate negro, aserrín, paja y un retrogusto que va del café al chocolate y se convierte en un café mocha. A lo largo del tercio la intensidad se mantiene igual y la fortaleza también es baja, lo cual me sorprende para un cigarro de capa San Andrés, pero la fortaleza no la da la capa y los sabores se mantienen en esos rangos también. La quemada es perfecta, aunque un tanto rápida.

Extendiendo la anilla hasta lo máximo que podía dar sin morderla en cada calada, la foto del segundo tercio todavía la incluye. Los sabores en este tercio se inclinan más hacia el chocolate que la madera, mientras que el café se convierte en uno de los sabores predominantes en el retrogusto y no así en el paladar. La fortaleza y la intensidad siguen entre media y baja, y para ser bien honesto, no le hace falta más. Se siente como una fumada placentera y muy decente, y es cuando supero el punto medio que la intensidad aumenta y se sitúa en media, siendo lo más relevante del San Andrés hasta el momento.

En el último tercio sin duda la intensidad ya se sitúa completamente en media, con sabores similares a los tercios anteriores, incluyendo madera, café y chocolate, pero con el añadido de nuez de Brasil y esa madera adquiere una propiedad como mojada y picante, lo que hace que su sabor sea mucho más «pegajoso» o incluso denso. Es más, el humo también adquiere una propiedad densa, al punto que casi tiene textura. La fortaleza se mantiene baja y así finaliza, una hora y 15 minutos después de encendido.

Las tendencias del tabaco dominicano son interesantes, especialmente cuando las vas revisando durante los años. Recuerdo hace años, cuando comencé a fumar, que una cosa que me llamaba mucho la atención del tabaco dominicano en general era la variación de sabores con fortalezas medias y aunque eso se mantiene con algunas marcas, pareciera que la tendencia va hacia una experiencia más suave en las marcas emergentes o boutique y hacia una experiencia de mayor fortaleza en las marcas más establecidas. No te voy a decir que un estilo es mejor que el otro, pero sí siento una diferencia entre ambas tendencias. El Don Nan parece seguir esa tendencia de baja fortaleza con una intensidad media, aunque solo alcanzó esa intensidad en el último tercio. No obstante, para una persona que está comenzando a fumar y que quiere adentrarse en algo más complejo, este Don Nan San Andrés puede ser una muy buena opción. Pero si buscas algo con mayor fortaleza, hay otras opciones.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera TLC
Marca: Don Nan
Modelo: San Andrés
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana (HVA)
Tripa: República Dominicana (Olor)
Precio: N/D
Puntuación: 84

Whiskey: Breckenridge High Proof Blend

A diferencia de la mayoría de los bourbon que suelo publicar en este blog, esta marca de Breckenridge no se encuentra en Kentucky. La destilería se ubica en el estado americano de Colorado y ya tiene aproximadamente 15 años en el mercado. Ya con este tiempo en el mercado, han comenzado a producir su propio producto, pero no tan masivamente y es por eso que hacen blends como éste que voy a probar hoy.

Precisamente porque una parte del blend es whiskey propio, sus productos se caracterizan por tener sabores que parecen más jóvenes de lo que dicen tener. Pero algo que denota bastante sobre su estilo es esto de hacer más de un blend y que incluso ese blend sea a bastante mayor en concentración alcohólica de lo normal.

Este High Proof Blend es, precisamente, un blend de distintos bourbon, de los cuales uno es de Breckenridge y tiene un mash bill de 56% maíz, 38% centeno y 6% cebada malteada. No dice el contenido de los otros whiskies que conforman este blend, pero coloca que son añejados un mínimo de dos años y está embotellado a 52,5% de alcohol.

El hecho que uno de los whiskies sea alto en centeno suele traducirse en un producto final muy aromático, pero como es un blend y no sabemos la relación de cada uno, al menos es posible destacar que el alto contenido de centeno en el mash bill se tradujo bien en el blend, pues en nariz destaca notas fuertes especiadas, centeno, galletas danesas y toffee, lo cual resulta en una nariz especialmente agradable. También hay notas más suaves de pino y chicle de menta.

En boca se siente fuerte pero no especialmente complejo. Tiene sabores intensos de vainilla y roble que se sienten fundidos, pero también hay notas más suaves de especias, mantequilla y azúcar morena. No hay mucho más en el paladar y muy poco también en el retrogusto, principalmente porque es un whiskey joven, pero en consecuencia también porque tiene corta permanencia.

El bourbon en lo personal, siempre me ha gustado en altas concentraciones de alcohol. No quiere decir que en menor escala no me guste, pues el Basil Hayden’s está a 40% y me gusta bastante. Pero este Breckenridge se siente especialmente como un whiskey joven, porque realmente lo es, pero su concentración alcohólica también se siente robusta y muy en línea con el gusto de quienes realmente disfrutan del bourbon. Incluso el hecho de que su mash bill tenga poco maíz y bastante centeno, al menos en una parte del blend, le añade una dimensión adicional al sabor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Breckenridge Distillery
Nombre del Whiskey: High Proof Blend
Marca: Breckenridge
Origen: USA
Edad: NAS, pero dice más de 2 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 52,5%
Puntuación: 86

Jake Wyatt – Maverick (Toro)

En febrero de 2023, la marca Jake Wyatt anunció el lanzamiento de una nueva línea llamada Maverick, que recibe su nombre por el hijo de Gerard Abajian, fundador de la marca. No queda claro si se llama así o si es un sobrenombre, pero según la marca se trata de un producto de mayor fortaleza e intensidad que lo que suelen producir. En ese momento era una producción limitada, pero para julio de ese mismo año lo convirtió en una producción regular, en tres vitolas y con el mismo blend de una capa San Andrés mexicana sobre capote Corojo que no especifica origen y tripa de Pennsylvania Broadleaf americano y Criollo y Piloto Cubano que tampoco especifica origen. La vitola que voy a probar hoy es el toro 6 x 54, pero también existe en robusto 5 x 50 y gordo box-pressed 6 x 60.

Impresiona la cantidad de venas que se notan en la capa, aunque su color es bastante uniforme. La perilla es gigantesca y creo que eso ayuda a darle mayor impresión de fortaleza al cigarro. En la anilla tiene un código QR y me llama la atención que no sea un recurso más usado por marcas, pues daría una nota adicional a la prueba del cigarro, en donde se pueda ver información detallada de las hojas que lo componen y el origen del mismo. El video en cuestión trata sobre eso exactamente y la información es básicamente la que incluí en el primer párrafo de este artículo. Esta capa tiene aromas a corteza de árbol, chocolate malteado y algo de establo, mientras que en el pie son notas similares, pero con mayor énfasis en el chocolate. La calada en frío me da notas de cedro, corteza de árbol y tierra húmeda, pero mejor a darle fuego.

Por temas caseros la fumada la hago adentro, pues fue tarde y comenzó a lloviznar, por lo que no quería que me cayera algo peor. Una vez encendido y desde las primeras caladas el Maverick tiene un buen tiro y humo abundante, con sabores de intensidad media y fortaleza similar, sabores de pimienta, chocolate negro, de ese que no tiene azúcar y por lo tanto el sabor no es especialmente intenso, sobre todo por el tema de la pimienta también. En el retrogusto los sabores son de pimienta suave y tierra un poco más intensa, y para el momento de la imagen una nota incluso como de carbón vegetal. No hay muchos sabores adicionales a lo largo del tercio, pero sí se siente como si el humo estuviera cargado de aceites esenciales y en cada calada los sabores se mantienen largo rato en boca y casi que tiene densidad. Se comporta muy bien y, salvo algunas hendiduras en el aro de combustión, quema muy bien.

En el segundo tercio la mayor cualidad del Maverick parece estar en el retrogusto, donde se sienten notas variadas de pimienta pero con corta permanencia y mayor participación de chocolate en polvo y un toque de cerezas cubiertas de chocolate. Sin embargo, pareciera que la intensidad y la fortaleza se redujeron un poco y aunque tuvo momentos en el tercio anterior que parecía estar aproximándose a alto en ambos rangos, en este segundo tercio se coloca en fortaleza e intensidad media, con una tendencia a seguir bajando. Los sabores siguen incluyendo chocolate y en este tercio, café espresso. El tema es que los sabores parecen tener menos profundidad, aunque el humo sigue siendo espeso y casi con textura.

Foto borrosa porque estaba con luz artificial y sentado y no muy cómodo para tomar la foto, pero los sabores siguen siendo una combinación de café y chocolate como los más intensos y de madera y carbón vegetal en el fondo, con una pimienta de poca permanencia, tanto en el paladar como en el retrogusto. Incluso hay notas esporádicas de caramelo quemado y de marshmallow tostado, pero no son de duración permanente. Esta tendencia sigue hasta el final, que llega aproximadamente una hora y 50 minutos después de haberlo encendido.

Definitivamente no tengo suerte con los Jake Wyatt, y lo digo principalmente porque cuando hago una reseña, a veces reviso reseñas de otros usuarios a ver si coincidimos en la experiencia, sobre todo de cigarros poco conocidos. En casi todos los casos de los Jake Wyatt, la experiencia de los bloggers son muy positivas, pero revisando mis experiencias previas con la marca, creo que ninguna ha sido excepcional. Sí es cierto que la mayoría de los sabores a los que apunta la marca apuntan hacia notas más típicas de madera, chocolate y similares, pero hay cigarros con estos sabores que me han gustado mucho. También hay otros cigarros con un énfasis en sabores de madera que no me han terminado de gustar, como es el ejemplo del Southern Draw Cedrus, que a muchos bloggers les ha parecido extraordinario. Normalmente no salgo buscando la marca, pero siempre llega uno que otro cigarro, que con gusto pruebo y seguiré probando.

Ficha Técnica:
Fabricante: Casamorabo Tabacalera
Marca: Jake Wyatt
Modelo: Maverick
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: N/D (Corojo)
Tripa: USA (Pennsylvania), N/D (Corojo, Piloto Cubano)
Precio: $10,00
Puntuación: 83