Oscar Valladares – The Oscar Habano (Toro)

Nuevamente probando un cigarro por el que ya he pasado, pero en otra vitola. Un amigo me decía que ya finalmente había probado todos los cigarros que se han hecho, pero la realidad es que ni cerca debo estar. En este caso, el The Oscar Habano era un cigarro que de verdad quería probar en otra vitola, porque originalmente me gustó bastante a pesar que era un 6 x 60, por lo que pensaba que en una vitola más pequeña sería más concentrado. Afortunadamente conseguí este toro 6 x 52 y decidí ponerlo en la lista de inmediato. La liga de este cigarro lleva una capa Habano ecuatoriana sobre capote hondureño y tripa de Honduras y Nicaragua. Viene envuelto en una hoja candela que solamente tiene propósito decorativo; no se fuma. He visto a algunos que la han encendido, pero solo por ignorancia.

El empaque en hoja candela sin duda se ve muy bonito y es una nueva variación del empaque del Leaf original, que ya era bien bonito, pero con el tiempo en el humidor esta hoja se va secando y para el momento que decido fumarlo, no sale en un solo trozo, sino que se resquebraja y me toma un rato quitarle todo. Los aromas sobre la capa están afectados por la hoja candela que lo cubría y ésta estaba secada al fuego o al menos llevaba una nota ahumada similar y los aromas de la capa llevan un fuerte residuo de esa hoja, así que no voy a definir ninguno. En el pie se sienten notas dulces de cedro y pino, mientras que en la calada en frío me encuentro con aromas a cedro y centeno.

En gran parte por la cubierta de la hoja candela, pero también porque no sería realista juzgar un cigarro por sus aromas en frío, el The Oscar Habano comienza su trayecto con sabores poco similares a los que sentí en frío, incluyendo notas de chocolate negro, caramelo y madera de roble, con n retrogusto que incluye pimienta y roble, e incluso una nota suave de chocolate mientras me acerco al final del mismo. Pero la intensidad es media-baja y es lo único que pienso que podría ser mejor y que, extrañamente, en el 6 x 60 era bastante más fuerte. Pero desprende humo abundante y los sabores se van extendiendo por toda la fumada, lo que le permite llevar una fortaleza similar y que ambas vayan ascendiendo.

Es durante el segundo tercio que me voy encontrando con sabores más típicos de las capas Habano, incluyendo pimienta más abundante, notas cárnicas de corteza a la parrilla, nueces y una sensación picante en los labios. En el retrogusto me encuentro con notas de pimienta pero también nueces y cuero. Este tercio también es más dulce que el anterior, lo que hace que el resto de los sabores se sientan mejor y esa sensación picante en los labios se va transformando en notas de cáscara cítrica. Incluso, hay un ligero toque de notas agrias, que creo podrían hacer un excelente maridaje con un destilado como un whisky, cosa que probé después. La intensidad en este tercio es media-alta, con una fortaleza media.

El The Oscar Habano quema de maravilla, produciendo humo abundante en cada calada y esa nota ligeramente agria combina perfectamente con un buen whisky, tanto que parecieran estar hechos el uno para el otro. Los sabores son de pimienta, cuero, roble, algo de café espresso y el chocolate negro, lo que hace que cada calada tenga una intensidad media-alta de sabores y una fortaleza media. El anillo de combustión bastante recto y eso siempre se aprecia en un cigarro que va quemando bien. Me dura casi hora y media la fumada, lo cual tomo como un gran logro.

Mis impresiones del The Oscar Habano que fumé originalmente fueron correctas, pensando que quería repetir la experiencia con el mismo cigarro en una vitola más pequeña, más que nada porque las vitolas tan grandes suelen diluir los sabores. Pero mi sorpresa fue mayor cuando, al fumarlo en toro, me encontré con una experiencia casi igual a la original, aunque no exacta. El hecho que en 6 x 60 guarde las mismas notas del 6 x 52, aunque incluye algunas más, habla mucho del master blender de Oscar Valladares, que puede lograr lo mismo en distintas vitolas y es ciertamente algo que demuestra la calidad de profesional que es. Incluso, la duración del cigarro fue similar, lo que demuestra que este toro estaba bien empacado y con un paso de aire muy bueno. Sin duda entre ambos me iría por esta vitola, pero más por un tema de duración que cualquier otra razón, porque en gordo también está muy bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oscar Valladares
Marca: Oscar Valladares
Modelo: The Oscar Habano
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 88

Henry Clay – War Hawk (Corona)

El War Hawk es uno de mis cigarros preferidos. En todas sus vitolas. Si visitas este blog regularmente te darás cuenta que no es la primera vez que reseño el War Hawk. De hecho, lo he reseñado en robusto y en toro, y esta reseña es del corona, que son las vitolas en las que está disponible. Aunque descubrí que existe un lonsdale también. Pero cada experiencia ha sido distinta y ciertamente después de puntuaciones por encima de los 90 puntos en ambas reseñas, las expectativas para este corona no pueden ser mayores. Pero lo que sí puedo destacar entre este cigarro y los otros que he fumado es que al tener un cepo menor, debería ser más fuerte, o al menos concentrar más su sabor.

Con medidas de 5 x 44, el War Hawk corona se ha mantenido en mi humidor cerca de un año, gracias a un 5-pack que compré y del que estoy fumando posiblemente el tercero o el cuarto para esta reseña. Al igual que los demás War Hawk, éste es fabricado en Honduras por la fábrica Flor de Copán, mientras que los otros productos de Henry Clay son hechos en República Dominicana. Quizá porque es más pequeño noto menos imperfecciones sobre la capa, pero se ve más claro que los demás o quizá es un tema de tonalidades solamente. Prácticamente ninguna vena en todo el calibre y con aromas muy agradables a cedro, paja y miel sobre la capa, mientras que en el pie se sienten notas de pan tostado y mermelada, y algo de melaza. La calada en frío me da aromas de avellanas, cedro y pimienta.

Desde las primeras caladas el War Hawk corona me recuerda a todas esas notas típicas del mismo cigarro en distintas vitolas, pero no es tan fuerte como pensaría que una vitola más delgada es. Hay sabores de avellanas, cedro y melaza, pero con una nota suave de pimienta, no algo que abruma. Por supuesto que eso hace la experiencia agradable desde la primera calada, sobre todo porque a lo largo del tercio siguen apareciendo sabores e intensidades variables. Ese sabor de melaza se siente más dulce mientras adelanto en el tercio, muy cremoso y un retrogusto que incluye pimienta roja y café espresso. La quemada muy recta y una fortaleza media, con intensidad media-alta.

En el segundo tercio hay notas de vainilla que se acercan bastante al liderato de los sabores, pero es más como un helado de vainilla que mantiene los sabores de melaza, aunque ya se siente como caramelo, y los sabores de avellanas, cedro y melaza se mantienen activos. La pimienta del retrogusto se siente más como pimienta negra que roja, pero más allá de eso no hay grandes cambios salvo los mencionados. Sigue quemando de maravilla y tanto fortaleza como intensidad siguen en el mismo nivel.

En el último tercio la fortaleza es mayor, pero creo que se trata de un aumento en la nicotina pero no de la pimienta. De hecho, los sabores se mantienen consistentes y eso solo que cada calada se siente un poco más fuerte. Hay sabores nuevos y uno de ellos es una nota de especias dulces que me recuerda al clavo de olor, pero también hay algo como de carbón vegetal, como cuando estás encendiendo una parrilla. La pimienta vuelve a ser la roja y la quemada sigue siendo ideal, lo cual se mantiene hasta los 55 minutos, que es cuando dejo el cigarro a un lado, dudando si tomo un palillo de dientes para terminar de fumarlo.

El Henry Clay War Hawk se mantiene como uno de mis cigarros preferidos de capa Connecticut, pero incluso lo colocaría como una de mis mejores experiencias en general. La combinación de fortaleza, intensidad y complejidad, por un precio inferior a $10 por unidad realmente lo hacen apreciable. En robusto me gustó, en toro me encantó, y en corona, aunque no es mi preferido, creo que sería un cigarro ideal para la mañana, con un café. El tema es que yo no soy de fumar en la mañana, pero esa no es una razón para penar al cigarro. En realidad lo sentí menos complejo y más frágil que los demás, lo cual tiene sentido por la vitola. Pero creo que en el War Hawk la marca tiene en mí un gran adepto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Flor de Copan
Marca: Henry Clay
Modelo: War Hawk
Dimensiones: 5 x 44
Tamaño: Corona
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Honduras
Precio: $7,00
Puntuación: 89

La Flor Dominicana – Cameroon Cabinet (No. 5)

Vamos a tratar de resumir esta historia. El pasado mes de diciembre viajé a República Dominicana, a la región de Samaná. Si alguna vez has ido, te darás cuenta que es bastante retirado del resto de las regiones turísticas de RD y de hecho es común encontrarse personas de países como Francia o Alemania, que viven en esa zona desde hace muchos años. Pero también están los locales y hay automercados grandes y todo. También hay una tienda Cabinet, que es posiblemente la cadena más grande de tiendas de tabaco de ese país. Cada vez que voy a RD, visito la tienda y siempre tienen una gran variedad, por lo que esta vez no fue excepción. Sin embargo, hace varios años que la visité, me habían recomendado lo que llamaban la Liga de la Casa, un cigarro singular de forma y con un precio moderado, así que cuando fui esta vez en diciembre, pregunté por ellos. La dependienta no tenía idea de lo que estaba pidiendo, por lo que asumí que ya no estaban haciéndolos, pero me dijo que La Flor Dominicana hacía una liga para ellos y que se llamaba Cameroon Cabinet. Con un poco de sospecha, decidí adquirirlo.

El Cameroon Cabinet no es un cigarro nuevo para mí, pues en mayo de 2022 lo reseñé en una vitola llamada No. 3. Otra cosa curiosa de este cigarro es que ese No. 3 tiene una anilla muy distinta a este y en un principio pensé que se trataba de una anilla vieja y el que tengo es la nueva, lo cual es muy posible y una visita a la página de La Flor Dominicana parece confirmarlo. Así que sin más, me dispuse a probar este robusto de medidas 5 x 50 y con una capa que destaca muchas venas e imperfecciones, lo cual puede resaltar sus orígenes muy naturales. En la capa se aprecian aromas cárnicos, aunque no tanto de corteza de carne sino más como de cuero y tierra húmeda. En el pie me encuentro con aromas a paja y una nota ahumada que me llama la atención y me recuerda a los Toscanos, lo cual se repite en la calada en frío, pero con una sensación más picante.

El Cameroon Cabinet comienza con notas dulces y de nueces, que le da un aspecto realmente distinto a lo que La Flor Dominicana nos suele tener acostumbrados, pero también aparecen notas de nueces y chocolate en el retrogusto. A lo largo del tercio descubro que este blend de capa Cameroon no es tan fuerte como los cigarros de esta marca usualmente son, por lo que lo coloco con una fortaleza de media a baja y una intensidad media, pero es realmente agradable y los sabores son cremosos y se quedan en el paladar. Hacia el final del tercio hay sabores de tierra también, que le dan mayor dimensión a la fumada y aunque hay pimienta, no es abrumadora y me permite probar el retrogusto de manera casi regular.

En el segundo tercio el Cameroon Cabinet se siente considerablemente menos dulce, lo cual suele ser el atractivo de los cigarros con esta capa, pero a su vez se ha situado cómodamente en esta combinación de sabores de tierra y nueces, con un retrogusto de nueces y chocolate que hace que la experiencia sea muy agradable. Hay pimienta y sensaciones picantes, pero no son lo que más destaca en el cigarro, sino que simplemente parecen estar ahí para asegurar que la fortaleza se mantenga en media, con una intensidad igualmente media.

En el último tercio hay una combinación de lo que ha hecho al Cameroon Cabinet una experiencia agradable, gracias en gran parte al regreso de los sabores dulces, que se han combinado con las nueces y las ha resaltado, mientras que el sabor a tierra húmeda, que sigue presente, ha sido desplazado al segundo lugar. Esta combinación de sabores ha permitido que la intensidad llegue a media-alta, mientras que el retrogusto sigue siendo de chocolate con nueces, pero en este tramo incluye la pimienta que había sido tan esquiva y secundaria en tercios anteriores. La fortaleza se mantiene en media y así, cuando marco una hora y 15 minutos de fumada, dejo el Cameroon Cabinet descansar en el cenicero.

El Cameroon Cabinet puede ser una gran fumada para quienes se atrevan, pues muchos fumadores al ver La Flor Dominicana en la anilla simplemente se alejan del cigarro. Pero éste realmente no es tan fuerte como la marca suele hacerlos y eso se traduce en una experiencia compleja y agradable que de verdad puede ser buena para quienes lo quieran probar. Fortaleza e intensidad medias, con poca influencia de la capa Cameroon, lo cual no es lo que más me hubiese gustado, pero en general una fumada interesante y sabrosa. Un dato curioso, que este artículo parece estar lleno de ellos, es que en la anilla dice Cameroon Cabinets, lo cual tiene más sentido porque definitivamente no es hecho para la tienda Cabinet y quizá tiene esa S adicional para que la gente no crea que existe una relación. No obstante, el cigarro se llama Cameroon Cabinet.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Cameroon Cabinet
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: No. 5 (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Cameroon)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 85

Whisky: Monkey Shoulder Smokey Monkey

Si tuviste oportunidad de leer mi reseña anterior sobre el Monkey Shoulder Batch 27, mejor conocido como el Monkey Shoulder original, ya sabrás que se trata de un whisky hecho para coctelería. En esa reseña mencioné que la marca tiene dos productos más, pero que su distribución no es tan masiva como la del original. En efecto, el Smokey Monkey está disponible en menos mercados y el Fresh Monkey, en mucho menos.

Pero la oportunidad del Smokey Monkey está aquí y por lo que he leído, el propósito del Smokey Monkey es similar al del original: coctelería. Pero mientras que la idea del original es que uses el whisky como parte central de los cócteles, el Smokey supuestamente debe usarse de a toques, para darle un carácter ahumado a los cócteles. Algo como ese toque ahumado que se le da al cóctel Penicillin.

Al igual que el original, éste también tiene un número de batch que lo identifica, siendo el número 9. Hay distintas versiones sobre lo que está contenido en la botella, pero ninguna es tan abierta como la descripción del original. Sin embargo, la mayoría de las páginas parecen estar de acuerdo que se trata de la misma mezcla del original, pero con un añadido ahumado. De hecho, no es ni siquiera una mezcla de whiskies de single malt ahumados, sino un blend con aromas ahumados.

Una vez que comienzas a probar distintos whiskies ahumados, te das cuenta de las grandes diferencias que hay entre ellos. La principal en este Smokey Monkey cuando lo sirvo en copa es que los aromas no son tan medicinales o yodados como en los whiskies de Islay, sino que tiene más notas de humo de madera, notas de naranja, dulce y de vainilla. Incluso hay algunas notas suaves de canela y clavo, pero también ese toque de caucho quemado tan típico del ahumado general.

En boca se siente dulce y no tan agresivo como otros whiskies ahumados y esta es una diferencia radical, aunque también tiene mucho que ver el contenido alcohólico que se mantiene en 40% vs. muchos ahumados que superan esa nota (con excepción de Laphroaig, que es distinto). En boca es mucho más parecido al Batch 27 en el sentido que la nota dulce que se siente al inicio nunca desaparece y solo se sienten notas adicionales, pero siempre con el fondo dulce. Éstas incluyen vainilla y leña también. En el retrogusto hay notas de anís estrellado y regaliz.

Al final, ninguno es mejor que el otro, pero el Smokey Monkey se siente como una versión ahumada del Batch 27 y en cierto modo lo es. Y al final pasará como pasa con casi todos los ahumados: no son para todo el mundo. Si te gustan son los whiskies ahumados, es muy probable que el Smokey Monkey te guste por su nota precisamente ahumada, aunque no marítima. Si no te gustan los whiskies ahumados, el Smokey Monkey no te va a gustar, pues las notas ahumadas son dominantes.

Incluso hay quienes recomiendan mezclar los dos a distintas proporciones para darle un simple toque ahumado al Batch 27. Hasta el momento creo que mi proporción ideal es 80% Batch 27 y 20% Smokey Monkey.

Ficha Técnica:
Fabricante: William Grant & Sons
Nombre del Whisky: Smokey Monkey Batch 9
Marca: Monkey Shoulder
Origen: Escocia (Speyside)
Edad: NAS, pero 6 a 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 89

1502 – Ruby (Corona)

Este es un cigarro que no pensé que volvería a probar. No porque no me haya gustado, pues la marca 1502 fue una que me gustó bastante, tanto en sus blends como el significado detrás de la marca e incluso la personalidad de esa marca en redes sociales, siempre dispuestos a responder y a ofrecer opciones. Incluso, este Ruby lo probé originalmente en agosto de 2018, y aunque no fue el que más me gustó de la marca, en realidad creo que todos me gustaron similarmente. No obstante, llegar a ellos no fue fácil y cuando los pude comprar, la página donde los encontré bloqueó el acceso desde Venezuela. Unos años después abrieron el acceso nuevamente, pero para ese momento ya había descubierto otra marca que me llamara más la atención. Pero viendo páginas y encontrando ofertas, una que usaba mucho se llamaba Serious Cigars y en ella encontré varias ofertas de liquidación, entre las que se encontraba un 10-pack de estos 1502 Ruby, que rápidamente compré. Curiosamente, Serious Cigars fue comprada por Casa de Montecristo, quien luego de la migración, también decidió bloquear el acceso desde Venezuela.

Este Ruby está en vitola corona, con dimensiones de 5½ x 42 y creo que es el 6to o 7mo que he fumado del 10-pack que adquirí. Las coronas no suelen ser mi vitola preferida pues siento que me quedo con ganas de fumar algo más, pero cuando estoy trabajando y en el entorno me permiten fumar, suelo disfrutar de un par de cigarros, por lo que este Ruby calzó perfectamente para el inicio de la tarde. La capa Sumatra se siente ligeramente rugosa, pero sin mucho que se note como imperfecciones y aromas a tierra, establo y una nota suave de cuero, mientras que la calada en frío me da notas de chocolate y madera de roble. El tiro se siente bastante bien y pareciera que la capa cubre un poco del pie, por lo que el tiro puede ser un poco apretado en algunos ejemplares, pero la verdad es que ninguno me ha dado problemas.

Los sabores del Ruby en el primer tercio parecen dirigidos a matices de madera, entre los que me encuentro con roble y cedro, pero también notas de chocolate y un toque insistente de pimienta en el retrogusto. Esta pimienta me recuerda al wasabi, no en sabor, pero si en tipo de picor pues no es algo que se mantiene sino que pica por un momento. A lo largo del tercio se va sintiendo cremoso también, como cuando el humo es oleoso y eso hace que el sabor perdure más en boca. La ceniza se cae rápidamente y con este cepo no es para menos, pero al menos quema parejo. La fortaleza es media-baja, con una intensidad muy similar.

Luego de mantener una ceniza de casi 3 centímetros de alto y que ésta se cayera sola, durante el resto de la fumada del Ruby, si se mantuvo durante medio centímetro fue mucho. En el segundo tercio hay una mayor participación de sabores que apuntan hacia un perfil mineral, incluyendo tierra húmeda, seca, arcilla y petrichor. El retrogusto sigue apuntando a la pimienta como elemento principal, pero a partir del punto medio ésta baja un poco y comienza a incluir notas de chocolate también. El sabor del cigarro incluye vainilla a partir de la mitad, pero también requiere un par de retoques, mientras que la intensidad se coloca en media, con una fortaleza media-baja.

En el último tercio el Ruby es considerablemente más dulce y esas notas picantes que han sido tan participativas durante la fumada, básicamente desaparecen. Son esos sabores de vainilla que se funden con notas dulces y le dan un sabor distinto al Ruby, manteniendo esas notas de cedro y tierra en el fondo, siendo solamente en el retrogusto donde queda algún rastro de pimienta, pero no muy notable. Esto se traduce en que las últimas caladas no tienen esa fortaleza y rudeza de muchos cigarros que hacen que uno los deje rápidamente en el cenicero, temiendo que se pongan cada vez más agresivos. Efectivamente, el Ruby termina con una intensidad media-baja y una fortaleza similar, cuando marcaba una hora y 10 minutos de fumada.

La corona es una vitola que lamentablemente no es tan abundante como podría haber sido hace unos 30 años o más. Incluso, hay marcas que hacen esta vitola, pero dada su baja salida, no es comprada por las tiendas. Entonces, no es un tema de oferta sino de demanda, que termina manejando el suministro. A mí me siguen gustando, pero precisamente como dije al inicio, como parte de un día en el que me fumaré más de un cigarro. Si solamente me fumo una corona en el día, en la noche sentiré que me falta algo… creo que es un tema de tiempo dedicado, más que de «necesidad» de fumar. Ciertamente, el tabaco y el cigarrillo son dos cosas distintas y mientras que uno genera adicción, el otro crea una costumbre y cuando no pasas ese rato, es rato. En cuanto a la fumada del Ruby, si bien hay poco que encontrarle de negativo, me cuesta conseguirle elementos positivos cuando lo comparo con otros cigarros de la marca y en su rango de precios. Entonces, la experiencia no es negativa sino más bien «normal» y por ese precio hay opciones más sorpresivas. Se siente como cuando fumas una liga que no ha cambiado en 15 años… no es malo, pero no es memorable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: 1502
Modelo: Ruby
Dimensiones: 5½ x 42
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí)
Precio: $8,00
Puntuación: 83

Foundation – El Güegüense (Robusto)

En el verano de 2015, Foundation Cigar lanzó este cigarro llamado El Güegüense, cuyo nombre pareciera ser un gentilicio de alguien que viene de alguna zona llamada ‘Güegüe’, sin embargo Google indica que es el nombre de un drama satírico tradicional de Nicaragua y el nombre deriva de la palabra nahuatl «huehue», que significa el sabio o el viejo. Por eso en la anilla se nota que debajo del nombre dice The Wiseman, o el sabio. Incluso, en su versión de capa madura, simplemente se llama The Wiseman Maduro, sin caer en la palabra impronunciable para los americanos, sobre todo. Este fue el primer producto de la marca, luego de la salida de Nick Melillo de Drew Estate en 2014. La primera vez que lo reseñé fue en 2016 y le di 89 puntos, lo cual hizo que además fuese parte permanente de mi humidor. Esta vez lo pruebo en robusto, aunque éste es el último que me queda de un 5-pack que compré, así que antes de esta reseña ya lo he probado 4 veces.

Una vista rápida del cigarro me lleva a pensar que es quizá más largo de lo que un robusto suele ser y, en efecto, éste mide 5½ x 50, por lo que técnicamente viene siendo un robusto extra. Pero la marca lo sigue llamando robusto y otra búsqueda rápida en internet me devela que ya no lo hacen, o mejor dicho, no lo hacen en la misma fábrica. El Toro Huaco que probé en 2016 era fabricado por Aganorsa Leaf, al igual que éste, pero los nuevos son hechos por My Father Cigars y llevan otra anilla. Se trata de un puro nicaragüense y en su capa Corojo encuentro aromas de notas florales y una calada en frío que incluye anís, jengibre y madera seca.

Me toma algunos intentos lograr un encendido uniforme de El Güegüense, pero eventualmente enciende perfectamente y comienza a producir humo abundante en cada calada, incluso cuando le doy una y me lo alejo de la boca, el cigarro emana una cantidad continua y abundante de humo. La pimienta es dominante desde el inicio y en comparación con mi experiencia previa, aunque luego de 8 años no es tanto lo que recuerdo, pero al igual que los 4 que fumé antes de éste, la fortaleza es alta desde las primeras caladas. El retrogusto es casi tortuoso, pero entre los sabores secundarios puedo identificar pasas, cáscara cítrica, cuero y, ya hacia el final del tercio, algo de almendras. La intensidad es media-alta, lo que hace que los sabores se sientan bien definidos, incluso con esta fortaleza. La quemada es visualmente buena, pero hay momentos en donde hay que apurar un poco la fumada para mantener una quemada uniforme.

En el segundo tercio la pimienta sigue siendo dominante, pero ese sabor de almendras que apareció al final del tercio anterior se mantiene muy presente aquí. Hacia el final de los sabores aparece una nota cítrica, que había sido dominada por la pimienta en el tercio anterior y parecía haber desaparecido porque ciertamente no es de una intensidad tan notable, pero ahí está, e incluso en el retrogusto se sienten también notas de madera y nueces. La quemada sigue sin ser la mejor, pero con unos retoques en forma de un par de fogonazos, parece encaminarse a una fumada más predecible. La intensidad se mantiene en media-alta, pero la fortaleza baja ligeramente y se coloca igualmente en media-alta, pero muy cerca de estar en alta absolutamente.

En el último tercio desaparecen esos sabores a almendras, aunque no exactamente al principio, pero sí se siente como empiezan a diluirse y para mediados de este tercio ya desaparecen del todo, pero los sabores de madera del retrogusto toman su lugar y son los que, después de la pimienta, mayor relevancia tienen. En el retrogusto me acompaña la misma intensidad de pimienta, pero también una nota más suave de tierra húmeda. No hay mayores cambios y la intensidad y fortaleza se mantienen en media-alta en ambos casos, pero ya la dominancia de la pimienta en este tercio me hace agradecer que es solamente un robusto y, por tanto, no va a durar mucho más. Pero igual me toma una hora y 40 minutos fumarlo.

El Güegüense ha sido para mí una muestra de lo que podríamos llamar la nueva tendencia del tabaco, sobre todo el nicaragüense. La fortaleza y la dominancia de los sabores picantes son los que han caracterizado a las fumadas de ese país durante mucho tiempo. Aunque estoy seguro no fue El Güegüense el primero en hacerlo, el hecho que sea parte casi permanente de mi humidor me deja claro que al menos para mí sí lo ha sido y es una fortaleza que me gusta, aunque sea para fumarlo una vez cada 3-4 meses. Este ejemplar ya contaba con más de un año en el humidor y quizá más cercano a dos años, pero sigue siendo una bomba picante y con la evolución del paladar, creo que no es algo que disfrute tanto… o quizá lo disfrute más en el Toro Huaco que en este robusto. Ciertamente, después de éste, rara vez quedo con ganas de fumar otra cosa el resto del día.

Ficha Técnica:
Fabricante: Aganorsa Leaf
Marca: Foundation Cigar
Modelo: El Güegüense
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Corojo 99 Finca Puntalito Jalapa)
Capote: Nicaragua (Corojo 99 Finca San José Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Corojo, Criollo Estelí, Jalapa)
Precio: $10,50
Puntuación: 86