CAO – LX2 (Toro) (vintage)

Corría el año 2009 cuando el LX2 de CAO se coló entre los mejores cigarros del año, en el puesto #23 del Top 25 de Cigar Aficionado. La marca todavía pertenecía a sus fundadores, de familia Ozgener y habían creado este cigarro como una opción extra fuerte, por lo que llevaba una anilla inferior que decía Fortaleza Tres. Este fue uno de varios CAO de la época que estaban identificados con tres caracteres y de los cuales creo que hoy en día sobreviven algunos como el MX2 por doble maduro. En el caso del LX2, es por doble ligero. El LX2 fue descontinuado en 2015 y desde entonces la marca ha cambiado de dueños y hoy en día es parte del portafolio de General Cigars, mientras que Tim Ozgener ya creó una nueva marca, aunque estuvo retirado de la industria durante un buen tiempo. El LX2 estaba disponible en tres vitolas y compuesto por una capa nicaragüense, sobre capote hondureño y tripa con hojas ligero de Nicaragua y República Dominicana.

Durante mucho tiempo pensé que este cigarro se llamaba Fortaleza Tres, pero fue cuando busqué en internet su origen que descubrí lo que parecía parte del diseño de la anilla y que en realidad es el LX2. El cigarro es considerablemente oscuro, incluso diría que más oscuro que el MX2 que salió más o menos al mismo tiempo. La capa tiene varias venas y algunas son muy visibles, pareciendo casi dobleces mal hechos. Tiene aromas fuertes a tierra mojada en la capa, junto con establo, mientras que en la calada en frío me encuentro con notas dulzonas de tierra y pimienta, pero con un tiro que se siente muy bien y ese es uno de los misterios cuando picas un cigarro que tiene tanto tiempo.

La atención es rápidamente fijada en el cigarro desde la primera calada. Es increíblemente obvio que no puedes estar conversando mucho cuando lo enciendes porque realmente es fuerte y alrededor de 10 años de guarda no lo han suavizado en lo absoluto. Una dosis abundante de pimienta adorna las primeras caladas, pero ésta se mantiene durante casi todo el tercio, aunque en una escala ligeramente menor o quizá se trata de que el resto de los sabores se equiparan también. Pero también va desarrollando notas dulces y cremosas de nueces, café e incluso galletas tipo graham, con las que hacen la parte inferior del pie de limón. El retrogusto es principalmente de pimienta, pero esas nueces también se sienten, aunque en mucha menor escala. La quemada es bella, aunque imperfecta y la ceniza se sostiene muy bien, con una intensidad media y una fortaleza similar, pero con intenciones de aumentar.

Curiosamente, en el segundo tercio no son muchos los sabores de pimienta; sigue presente, pero no con la intensidad que en el tercio previo. Pero esta pimienta es sustituida por otra especia y es la canela, pero tampoco en esa misma intensidad. De hecho, el sabor de canela es dulce y me recuerda a los cinnamon rolls, también hay madera y pan tostado, junto con nueces y café, pero no tanto el graham, o al menos no hasta que llego al punto medio del cigarro y éste vuelve a presentarse. La canela es el sabor dominante del segundo tercio, estando presente tanto en paladar con su nota dulce como en el retrogusto con una sensación más seca, pero manteniendo también la pimienta en ese punto. La fortaleza es media-alta, con una intensidad similar, quemando bello nuevamente pero con menos ceniza, aunque mayor rectitud en la quemada.

Siguiendo con sus super variadas evoluciones, el LX2 en el último tercio desecha los sabores de canela o al menos los reduce bastante, y es con el resurgimiento el sabor de graham después de la mitad que se termina de desplazar. Pero el graham tampoco es el sabor principal en el último tercio, sino que es uno de chocolate negro que no tengo idea de dónde salió y junto con la tierra mojada mantienen el ritmo de los últimos embates del LX2, que mantienen el ritmo para una fumada que ha sido muy buena y que marca una hora y 50 minutos hasta el último punto, con una fortaleza media-alta y una intensidad que le lleva perfectamente el ritmo.

Este es uno de varios cigarros de esos vintage que he fumado, del alijo que me obsequió un amigo y que atesoro mucho pero que no puedo dejar de probar y compartir la experiencia. Hay quienes me han dicho que muchos cigarros de los que están ahí se deberían seguir guardando, pero no sé… yo prefiero darles el uso para el que fueron hechos. Hay algunos que ya se vencieron pero hay otros que están increíbles y eso tiene mucho que ver con la calidad del tabaco inicial. El LX2 resultó ser una fumada muy buena, una tremenda experiencia y una gran lástima que ya no exista. Era otra época y otra CAO, aunque la verdad es que actualmente tienen productos muy buenos también. Es bueno ver como, aunque ha cambiado de dueños, sigue siendo una marca innovadora. Quizá tenga menos galardones ahora, pero muchos de sus cigarros están en mis compras regulares y más que premios, creo que regularidad es algo de mayor importancia para la marca y los consumidores.

Ficha Técnica:
Fabricante: CAO Fabrica de Tabacos
Marca: CAO
Modelo: LX2
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 88

Foundation – Metapa Maduro (Corona Gorda)

Quien sea más o menos seguidor de la marca Foundation se encontrará que muchos de sus cigarros rinden tributo a los los orígenes de la humanidad, que puede sonar algo esotérico pero es la filosofía de la marca. Tienen productos que reciben su nombre por los primeros pobladores de la tierra, por figuras religiosas, tribus ancestrales e incluso las primeras repúblicas. Por ello, no me sorprendió tanto cuando salieron el año pasado con un producto llamado Metapa, pero luego de investigar un poco encontré más por lo que vale la pena revisar. Metapa es una palabra derivada «metl», que viene del mundo nahuatl y significa el lugar donde crecen los magueyes. Un maguey es una planta de agave y su simbolismo religioso y cultural en la mitología centroamericana fue muchas veces utilizado por el poeta nicaragüense Rubén Darío y es el nombre de la ciudad en donde nació. Por eso la ciudad de Metapa en Nicaragua hoy en día se conoce como Ciudad Darío, en su honor.

Metapa es producido por AJ Fernandez y está disponible en capa claro y maduro, siendo el que voy a probar hoy el maduro. Esta capa madura es Sumatra ecuatoriana, sobre un capote americano Connecticut Broadleaf y tripa nicaragüense, de las regiones de Estelí y Jalapa. La capa Sumatra de este Metapa pareciera tener propiedades de San Andrés mexicana, gracias a su color tan oscuro y la gran cantidad de venas que la cubren. Tiene un pequeño rabillo en la perilla, que le da una apariencia bien artesanal y aromas a madera mojada y tierra. En el pie se sienten notas abundantes de pan y madera, mientras que la calada en frío tiene notas de madera ahumada y un toque suave de pimienta.

El Metapa enciende de maravilla aunque el tiro no es el mejor. Hay momentos donde tengo que ajustar el tiro, moviendo la boca o haciendo presión con los labios, pero los sabores parecieran ser más sutiles de los que su apariencia me haría pensar. Desde el principio me encuentro con madera tostada, notas sutiles de tierra y una pimienta bien directa y afilada. El retrogusto es de leña y a medida que voy avanzando va dando notas de tierra seca también. En esta misma evolución y hacia el resto del primer tercio, hay notas más suaves pero generales de pimienta y el toque de tierra se siente como tierra húmeda. La quemada funciona muy bien, salvo esos temas del tiro, pero quema bastante parejo, con una intensidad media y una fortaleza similar, con un humo denso.

La complejidad que era ligeramente aparente en el primer tercio se vuelve general, frontal y muy obvia en el segundo. Hay un sabor muy particular en la mayoría de las caladas del Metapa Maduro que me recuerda a la granola, pero no es exactamente ese sabor de cereales, sino los frutos secos y deshidratados que se encuentran en la granola, como almendras y nueces e incluso pasas y arándanos, pero también hay muchas notas de ese café espresso que es espumoso cuando lo haces en máquina, y el retrogusto es de nueces con chocolate, pero muy picante también, e incluso notas de canela, pero la intensidad picante es abundante, al punto que no soy tan propenso a darle toques de retrogusto. La intensidad es alta, con una fortaleza media-alta, que quema bien aunque no mantiene una larga ceniza.

En el último tercio los sabores se simplifican un poco, pero no por ello quiero decir que sean menos complejos, pues siguen estando más o menos los mismos e incluso hay notas considerables de madera, pero el sabor de café espresso lleva como el 40% de la intensidad de todo el cigarro y se sienten notas de almendras, chocolate, madera y pimienta entre los secundarios, con muchas nueces, chocolate negro, canela y pimienta en el retrogusto. Aunque la pimienta se ha suavizado un poco en el retrogusto, es imposible ignorarla. Incluso hacia los últimos embates del Metapa Maduro se sienten notas de regaliz negra, que no es uno de mis sabores preferidos, pero en toda esta mezcla se siente muy bien situada. La fortaleza se mantiene en media-alta, afortunadamente pero la intensidad sigue en alta y cada calada es una delicia, aunque termino algo golpeado luego de una hora y 40 minutos fumando esta delicia.

Curiosamente, hace unos meses le escribí a un amigo que tiene una tienda llamada Gentleman Brothers y que suele traer esta marca. Le pregunté si iba a traer el Metapa y me dijo que no sabía, que no lo había considerado. No sé por qué, pero le insistí que lo hiciera, especialmente porque nunca antes le había sugerido que trajera un cigarro ni mucho menos le había insistido. Pero el hecho es que lo trajo y cuando llegó se vendió rápido y afortunadamente me guardó un par de ellos. Efectivamente se trata de un cigarro muy sabroso y complejo, pero sobre todo diferente, aunque me dio algunos problemas de tiro que pude solucionar con relativa facilidad, pero que no estaban para dejar de prestarle atención e incluso algunos retoques tuve que darle. La fabricación por AJ Fernandez casi que garantiza su calidad y por ello es raro que me haya dado esos problemas. Afortunadamente tengo otro de capa clara y otro más doble coronas, que realmente no sé qué capa tiene. Pero si no lo tuviera, es un cigarro que con gusto compraría de nuevo.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Foundation Cigar
Modelo: Metapa Maduro
Dimensiones: 5½ x 48
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $13,00
Puntuación: 92

Whiskey: Uncle Nearest 1856

Tengo mis reservas acerca de esta marca. No porque en un inmenso mercado de hombres blancos con una larga tradición de destilación, este whiskey sea un producto hecho por mujeres negras. Al final el mundo del whiskey debería ser más diverso y es solo normal que buscando esa diversidad aparezca. Quién quita que haya también algún whiskey hecho por latinos, por ejemplo.

Al final el mercado es grande y hay espacio para todos. Pero mis reservas radican en el hecho que si bien las mujeres que forman parte de la empresa tienen algo de experiencia en el ramo, incluso la master blender tiene relativamente poco tiempo como tal y ya ha logrado distintos premios por la calidad del producto. Eso es extraordinario y se debe aplaudir. Hace un par de años probé su versión 1884 y me pareció un whiskey bueno.

Pero lo que no me gusta es la manera en que la empresa se ha mercadeado. La marca recibe su nombre por un esclavo de apellido Nearest, que era tío lejano de una de las fundadoras de la marca y hasta ahí funciona perfectamente. Pero según la marca, este esclavo fue el que le enseñó a Jack Daniels a destilar el whiskey y fue quien inventó el sistema de filtrado adicional del Tennessee whiskey. Básicamente, se trata de una marca relativamente nueva, que está llegando a decir que son los inventores del whiskey y que sin ellos la industria no existiría.

Bueno, es eso en lo que no estoy de acuerdo. Tampoco estoy de acuerdo que la marca no revele el mash bill de su producto ni dé muchos detalles de cómo lo hace. La marca destaca que tiene un mínimo de 51% maíz, como declara la reglamentación. Los granos son molidos, cocinados, fermentados y destilados en una destilería no identificada por la marca. Luego son envasados en una barrica con alto tostado, donde permanecen durante un mínimo de 7 años. Posterior a esto, las barricas seleccionadas por la master blender y se llevan a dilución y embotellado.

Según la marca, este whiskey en específico es un blend de whiskeys añejados entre 8 y 14 años y es embotellado a 50% de alcohol. El whiskey se llama 1856 porque supuestamente fue el año en que el «tío» Nearest recibió la aprobación para hacer su proceso de filtrado que hoy en día es el de Tennessee whiskey.

En nariz se siente fuerte de caramelo y toffee, pero estos son los más fuertes y requiere un poco más de atención descubrir los demás. El más notable es un que se siente como aserrín, seguido de notas más suaves aún de azúcar morena y vainilla.

En boca se siente denso, con un fuerte sabor inicial de manzana verde con algo de azúcar morena y caramelo, que me recuerda a una manzana acaramelada. También hay notas de nuez moscada y canela, que se van aproximando a un fuerte sabor de madera en el retrogusto.

El 1856 también es un buen whiskey, sin lugar a dudas. Sería mezquino decir que no lo es por las reservas que pueda tener con la marca. Tiene todos los sabores que esperaría de un bourbon o de un Tennessee whiskey, incluso hacia el lado más ligero de su estilo. Pero la realidad es que no tiene mucho de interesante o diferente. Tiene un sabor genérico de bourbon que puedes conseguir en muchos otros productos, y si tienes un producto que supuestamente tiene todo para comprobar que es el originario y el creador del estilo, esperaría algo más memorable. Especialmente a este precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Nearest Green Distillery
Nombre del Whiskey: 1856
Marca: Uncle Nearest
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $65
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 80

Hoyo de Monterrey – Double Coronas

Aunque Hoyo de Monterrey es lo que Habanos SA denomina una marca global, creo que es una de esas marcas que no todo el mundo ha probado, a diferencia de Upmann, Partagas o Montecristo, por no irme a las más conocidas. En lo particular, este es el 5to HdM que pruebo, aunque creo que el Epicure No. 2 es el que más he probado y posiblemente sea uno de los habanos más suaves que exista, pero sigue siendo un habano muy codiciado y reconocido por muchos. Hoyo de Monterrey fue fundada en Cuba en 1865 por José Gener y en la actualidad cuenta con 16 productos, incluyendo producciones limitadas y exclusivas. El que voy a probar hoy es el de mayor tamaño de la marca, con medidas de 7⅝ (194 mm) x 49 y, al igual que el resto de los productos de la marca, el tabaco contenido en el habano proviene de la región de Vuelta Abajo.

Las dimensiones de este Hoyo de Monterrey son muy similares a las del Ramon Allones Gigantes, aunque la marca promete una fumada más suave. La capa de este Double Coronas es especialmente irregular, pero muy a tono con lo que muchas capas cubanas son últimamente, especialmente en un cigarro tan grande y que usa lo que pareciera ser solo una hoja. Varias arrugas y venas a todo lo largo, pero aromas muy sutiles que me hacen pensar en la fortaleza a la que HdM me tiene acostumbrado. Los aromas son a nueces, madera y algo de vainilla, mientras que en el pie hay más notas hacia frutos secos, pero sin definir. Lo pico con la doble hojilla, con limitador para no hacerlo mal y en un cigarro de este precio ($34) lo quiero hacer lo mejor posible, y la calada en frío me repite mucho de lo que he sentido hasta el momento, incluyendo nueces, madera pero también chocolate blanco.

Tomé la previsión de hacer un dry boxing de este cigarro unas horas antes de fumarlo. El dry boxing consiste en guardar el cigarro en una caja de madera durante un tiempo antes de encenderlo. Este tiempo puede ser tan corto como 2-3 horas (lo que lo puse) y tan largo como 3 días, y el objetivo es que el cigarro libere algo de la humedad con la que está guardado. Dado que no tengo un humidor exclusivo para habanos, los guardo en una ziploc especial con un sobre de humedad al 67%. Afortunadamente, dado su largo tan destacado, las primeras caladas se sienten algo apretadas, pero no peligrosamente apretadas, sino que hay que dar caladas más largas de lo normal para que el humo llegue. Este humo llega frío y eso es lo primero que se puede destacar de una fumada de este largo, y esa temperatura permite apreciar más los sabores. Estos sabores son de tierra húmeda, chocolate, cerezas, miel y frutos secos garrapiñados. En el retrogusto es principalmente vainilla y miel. La quemada es buena, pero no es perfecta aunque logra una ceniza respetable.

No se nota, pero el Double Coronas sostiene bien la ceniza y fue unos 5 segundos antes de hacer esta foto que decidió caerse. Como se nota en la imagen, el anillo de combustión no es del todo recto, pero no me ha dado problemas hasta el momento y es normal que al generar una ceniza larga, la quemada sea algo diagonal, aunque no mucho. Los sabores de nueces se vuelven más fuertes en el segundo tercio, pero los de tierra húmeda le mantienen el ritmo, mientras que el sabor de cerezas parece haber desaparecido, aunque sí hay una nota ligeramente frutal, pero que no defino tan bien como en el primer tercio. El resto de los sabores se mantienen en un segundo plano muy alejado del principal, mientras que el retrogusto es más de miel que de cualquier otro sabor, con una nota algo picante pero que no definiría como de pimienta. La fortaleza se coloca en media, viniendo de media-baja en el tercio anterior, mientras que la intensidad pasó de media a media-alta.

A partir de la mitad del Double Coronas es donde comenzaron los problemas de construcción. Si bien el tiro nunca fue ideal, en ningún momento me dio problemas graves. Habían veces que no parecía tirar bien, pero con algunas caladas seguidas se avivaba el fuego y se corregía el problema, pero había que hacerlo con regularidad. Pero luego de la mitad logré purgarlo y eso resolvió el problema durante más tiempo, aunque siempre tuve que tener el encendedor a la mano. Después de la purga los sabores se hicieron mucho más notables, y es que ese método parece rejuvenecer el cigarro a veces. También, para mi sorpresa, comencé a sentir nuevos sabores, algunos más dulces y otros más hacia el cuero. La quemada no se contagió de esa mejora y comenzó a quemar más de un lado que de otro, cosa que traté de corregir, pero fue crónico. Al cabo de dos horas y 15 minutos, dejé el Double Coronas a un lado, básicamente porque ya me estaba quemando los dedos.

Al igual que muchos otros habanos, el Double Coronas no está libre de problemas. Sin embargo, estos son problemas para quien está acostumbrado a productos centroamericanos, que en su mayoría parecieran estar libres de gran parte estos problemas, o al menos tienen una menor propensión hacia ellos. Pero estos «problemas» en realidad no lo son para quienes fuman habanos de manera habitual y aunque el Double Coronas puede no ser un habano de fumada habitual, es ideal para cualquier fan de habanos o no, que quiera satisfacer su curiosidad, porque casi todo el que se atreve con un cigarro de esta envergadura es por curiosidad. Mi curiosidad ha sido gratamente satisfecha, aunque hubiese preferido que quemara mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Hoyo de Monterrey
Modelo: Double Coronas
Dimensiones: 7⅝ x 49
Tamaño: Prominentes (Doble Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $34,00
Puntuación: 81

¡Estoy en YouTube! (y en TikTok y en Instagram, ah y en YouTube)

Con un titular tan críptico, este artículo no puede ser una reseña, y no lo es. Pero sí es un medio para anunciar algunas cosas, y es que muchas veces el blog como tal es un canal de comunicación pero hay quienes ignoran que existen otros canales de comunicación. Sin querer sonar dramático ni más misterioso aún, me explico: me ha pasado que hay personas que me siguen en el blog e ignoran que tengo un usuario en Instagram. Gente que me sigue en TikTok y no saben que existe el blog, y así.

Tampoco es que tengo 62 perfiles en redes sociales ni que soy un influencer con 3 millones de seguidores en cada red. Pero me ha pasado que hay personas que comentan una publicación en TikTok diciendo que debería hacer artículos sobre las cosas que reseño, porque no todo el mundo tiene chance de ver un video. O gente que comenta por aquí que le encantaría verlo y no leerlo.

¡Puf!

Además, también he colaborado con otros creadores de contenido y desde hace como un mes estoy en un podcast llamado Miércoles de Ceniza, que sale por YouTube. Al momento de esta publicación tenemos 3 videos al aire, pero esta temporada contará con una decena de episodios en donde probaremos ron, cocuy, muchos tabacos, una tonelada de chinazos y burlas, y de varios ratos muy agradables, o al menos ha sido muy agradable grabarlo. Los más fijones se darán cuenta que el podcast lo grabamos en las instalaciones de Rumbullion Club.

¨El podcast lo hago con Roberto Alvarado y César de Jongh. En los episodios también te vas a encontrar con la gente de Alumbra Cocuy, Rones de Venezuela, Tabarena y Jackson Br3wsso. Además, el podcast fue grabado, editado y realizado por Luciano Vitos.

Otras maneras de ver mi contenido, para que no haya dudas:

Son esas por el momento. En verdad esto es una afición y no una profesión, por lo que no le dedico solamente el tiempo a esto. Pero el tiempo que le dedico es bien aprovechado.

7-20-4 – Original Series (Toro) (vintage)

incluso en la industria tabacalera es muy poco común que una marca lleve solamente números. En el caso de 7-20-4, ésta es una marca de tabacos fundada en 1874 por R.G. Sullivan y tomó su nombre de la dirección de la fábrica: 724 de la calle Elm, en Manchester, New Hampshire. La marca se mantuvo hasta principios de los años 60, cuando cesó operaciones y fue en 2006 cuando un residente de New Hampshire llamado Kurt Kendall decidió revivirla. Este Original Series tiene alrededor de 8 años de guarda y su composición es bastante curiosa: capa brasileña, capote costarricense y tripa de Honduras, Nicaragua, México y Colombia. La marca además asegura que luego del torcido, los cigarros descansan en la fábrica durante 120 días para suavizarse bien.

Para ser muy honesto, no estoy 100% seguro si esta marca continúa en funcionamiento. No recuerdo haberla visto recientemente en ofertas ni nada, aunque sí la he visto antes. No sería la primera vez que una marca simplemente desaparece, por buena que sea, como fue el caso de Cornelius & Anthony, por mencionar una. Este 7-20-4 viene originalmente envuelto en una lámina de cedro, por lo que las imperfecciones de la capa Mata Fina brasileña y sus variaciones de color no se notaban antes, pero ahora que lo tengo entre mis manos noto que tiene aromas a madera (por esa cubierta), pasas y un toque cítrico. En la calada en frío, me encuentro con establo, pecans y pasas.

Lo primero que me sorprende del 7-20-4 es lo sutiles que son los sabores. Con una mezcla de hojas como la que tiene, sería para que los sabores fuese muy variados e interesantes, pero es posible que el tiempo de guarda lo haya afectado negativamente. Los sabores que se sienten más son de pasas, pero no se siente una nota dulce, por lo que hay que probar mucho retrogusto para llegarle a las notas. Pero ese retrogusto tiene una cierta cantidad de pimienta que hace que sea difícil hacerlo constantemente. A lo largo del tercio también hay notas de nueces y madera y el tercio finaliza con una fortaleza baja a media, con una intensidad baja. La ceniza se sostiene durante unos segundos más después de hacer esta foto, pero luego se cae sola y no vuelve a quedarse mucho tiempo.

En el segundo tercio los sabores son menos inclinados hacia las pasas, pero también menos hacia la pimienta en el retrogusto. Los sabores son más de madera en el paladar, con notas muy bajas de pimienta y tierra seca en el retrogusto. Si bien lo positivo que pude notar fue que esa nota tan baja de pimienta me permitiría sentir más sabores en el 7-20-4, la verdad es que en el segundo tercio se sienten muy poco los sabores y a partir del punto medio, apenas si se siente nada. El humo es abundante y el anillo de combustión recto, pero no hay mucho que salve al 7-20-4 en este momento.

En el último tercio no pasa nada. El 7-20-4 no tiene sabor alguno ni potencia… si no es porque echa humo y porque está caliente, juraría que se apagó. Sigue quemando relativamente bien, pero fortaleza e intensidad están en cero. Al poco tiempo de quitarle la anilla, lo dejo en el cenicero, luego de una hora y 5 minutos.

Tengo amigos que fuman más de un cigarro al día, incluso algunos 3 o 4 al día. Uno fuma 8 al día. Yo fumo uno y a veces llego a un segundo. Pero han habido ocasiones en las que he fumado 4 o 5 en un día, y en lo particular me pasa que si bien al primer cigarro le siento una buena cantidad de sabores, al segundo le siento mucho menos, sobre todo si lo fumo con menos de 6 horas de diferencia. Pero esas veces que fumé más, después del segundo cigarro, todos me sabían a nada. Eso me pasó con este 7-20-4… me pasó que se sentía como si estuviera saturado de fumar y ese lo fumé por encenderlo. Lo más resaltante de esto es que esta reseña no la iba a escribir, en principio. Pero tengo claro que no todo puede ser bueno y no todos los cigarros pueden ser excelentes o positivos. Sobre todo en el tema de estos cigarros vintage. Entre el gran alijo que recibí hay muchos cigarros que originalmente eran buenos y con la guarda se han puesto mejores. Pero también hay algunos que quizá no eran tan buenos originalmente y con la guarda se han diluido o simplemente ya no aportan nada. Es decir, que no porque guardes un cigarro va a mejorar. Tampoco quiere decir que un cigarro con guarda es mejor. Simplemente puede pasar como este, que no sabe a nada.

Ficha Técnica:
Fabricante: J. Fuego Cigar
Marca: 7-20-4
Modelo: Original Series
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Brasil (Mata Fina)
Capote: Costa Rica
Tripa: Nicaragua, Honduras, México, Colombia
Precio: $9,00
Puntuación: 67