Whisky: The Balvenie 14 Caribbean Cask

La marca The Balvenie no es una de las que más he probado. De hecho, tuve que revisar mi historial de reseñas para comprobarlo y solamente encontré esta publicación del The Balvenie 12 que hice en marzo de 2020. Honestamente, lo recuerdo muy poco, aunque ahora que hago memoria incluso compré en una ocasión una botella de The Balvenie Triple Cask y tengo varias fotos del maridaje que le he hecho con distintos tabacos.

Precisamente por esa búsqueda me encontré con una reseña que le hice y que publiqué en otro lado hace al menos 5 años y que nunca mostré por aquí. La voy a revisar a ver si tiene la calidad a la que apunto hoy en día en el blog. A veces veo mis reseñas más viejas y pienso que ese no soy yo.

Pero aquí el The Balvenie 14 Caribbean Cask, un whisky proveniente de la región de Speyside y este whisky es añejado durante 14 años en barricas ex-bourbon y luego finalizado en barricas de ron del Caribe. No especifica cuál ron es, pero encontré información que detalla que el master blender de la marca hizo un blend de ron para sí mismo a partir de rones de las Antillas Occidentales, que es una región que envuelve a 13 países, incluyendo República Dominicana, Haití, Cuba, Puerto Rico, Jamaica y otros.

Por supuesto, no especifica tampoco cuál de estos países suplió el ron o si hubo más de uno. Pero el hecho es que después, el master blender utilizó las barricas para finalizar el whisky y tampoco especifica cuánto tiempo. Es embotellado a 43% de alcohol.

A diferencia de la gran mayoría de whiskies escoceses que son añejados y embotellados en las mismas barricas de siempre (eso no tiene nada de malo), la adición de una barrica que anteriormente contuvo ron hace que este whisky tenga aromas propios de su origen pero también éstos estén combinados con otros que son completamente inesperados. El resultado son aromas «esperados» a vainilla, toffee y caramelo, pero también otros a banana, mantequilla, melaza tostada, madera y pimienta que me hacen percibir los aromas algo más de lo que debería.

En boca es sumamente distinto al whisky escocés tradicional. Es simplemente otra cosa. Tiene una nota dulce muy pronunciada, azúcar morena, roble, miel, cáscara de toronja y una nota lejana de esa cebada malteada. El retrogusto es de miel, nueces y cítricos.

Mientras que en nariz el The Balvenie 14 Caribbean Cask se siente como un poquito de Caribe combinado con una buena cantidad de Escocia, en boca el whisky se siente como un escocés visitando el Caribe. Hay sabores muy relacionados al Caribe y su ron, pero con un fondo de whisky escocés. Una verdadera sorpresa y por un precio muy bueno para quien quiere probar algo distinto y realmente llamativo.

Revisando un poco, tengo 3 whiskies que pasan por barrica de ron. Dos son irlandeses y este. Voy a hacer una comparativa a ver qué tal.

Ficha Técnica:
Fabricante: Balvenie Distillery
Nombre del Whiskey: 14 Year Caribbean Cask
Marca: The Balvenie
Origen: Escocia
Edad: 14 años
Precio: $53
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 90

Sinistro – Coast to Coast 10 Year Anniversary (Robusto)

Dale una revisada a la inmensa variedad de tabacos centroamericanos y te darás cuenta que la capa Broadleaf no es de las más usadas. Una razón de esto es su precio; al ser una capa que proviene de USA, no es abundante y tampoco es barata, pero en los últimos años ha ganado adeptos por la fortaleza que aporta y la intensidad de sus sabores. Esto ha hecho que otros países busquen cultivar esta hoja también y el ejemplo que mejor recuerdo ahora mismo es el Stallone Clydesdale, que tiene Broadleaf de Nicaragua. Pero con este Sinistro es la primera vez que veo un Broadleaf de la República Dominicana, en un cigarro que le tomó 6 años a la marca desarrollar. Incluso, la marca dice que es la primera vez que se usa y que no hay mucha. Específicamente, les alcanzó para hacer 150 cajas de 10 cigarros en robusto y 150 en toro, por lo que este cigarro que celebra la primera década de la marca es una producción limitada, al menos en su primer tiraje.

El capote del Coast to Coast es Criollo 98 de República Dominicana y en la tripa hay hojas de Nicaragua, Pennsylvania y Piloto Cubano y Criollo 98 dominicanos. Los aromas de esta capa Broadleaf son curiosamente distintos a los de otras capas de esta especie, quizá porque es de otro país. Hay notas de cuero, nuez moscada, canela y azúcar morena sobre la capa, mientras que en el pie hay un aroma intenso de establo, con notas más suaves de canela y melaza. Lo pico y la calada en frío me da notas suaves de miel, paja, notas florales y azúcar morena. La capa no se ve especialmente bonita, pero casi todas las Broadleaf son así, aunque es notablemente brillante y variada de tonos de marrón.

Las primeras caladas del Coast to Coast se sienten un poco preocupantes, pues pareciera haber algo que traba el paso del aire y el humo no es denso ni abundante, aunque con estas capas suele serlo. Pero al cabo de unos 5 minutos cualquier indicio de problemas desaparece gracias a la aparición de sabores ricos y abundantes a maple, caramelo y chocolate con leche, que se funden con la intensidad picante de la capa y sabores secundarios que van del café a la melaza, con un humo que finalmente se hace denso, aunque no tan abundante. El anillo de combustión es ejemplar, con una intensidad media-alta y una fortaleza en el mismo nivel.

La ceniza del Coast to Coast parece más débil de lo que realmente es, por lo que cuando paso el cigarro por el cenicero solamente una parte de ella se cae y el resto sigue bien fijada al cigarro y me da una forma extraña en esa columna blanquecina. Los sabores de café toman la delantera, mientras que las notas dulces siguen igual de variadas, aunque no tan protagónicas, manteniendo miel, caramelo y toffee, con una sensación picante que es más lo que se siente que lo que sabe. La fortaleza se mantiene en media-alta, mientras que los sabores adquieren una intensidad alta, haciendo que el Coast to Coast sea lo que llaman full-flavored sin aturdir en otros respectos.

El Coast to Coast se va convirtiendo en unos de esos cigarros que no quieres que se terminen y comienzo a preguntarme por qué no lo adquirí en toro. En robusto está muy bien, pero temo por su final, porque lo estoy pasando muy bien con la fumada. La intensidad es alta y la fortaleza pareciera que va a alcanzar ese punto de alta, pero no termina de dar el paso. Los sabores de café adquieren una propiedad dulce y de caramelo, como si todos los sabores se fundieran en el último tercio, aunque la pimienta ya desaparece casi por completo, quedando relegada al retrogusto, que es donde parte del sabor de café se había mantenido como único participante desde las primeras caladas. Los sabores de miel y azúcar morena o melaza no tienen una gran participación, pero tampoco hacen falta. Luego de una hora y 20 minutos, este Coast to Coast llega a su final.

En verdad el Coast to Coast 10 Year Anniversary me gustó, pero no tanto por su capa Broadleaf que, por más que no quieran que destaque, lo hace por ser medianamente experimental. Los cigarros que celebran aniversarios tienden a ser cigarros especiales y en muchos casos, limitados, y este ciertamente que lo es porque la producción de la hoja de capa no dio para mucho. Pero pinta un buen futuro para esta hoja y demuestra que, al igual que tantas hojas de distintos orígenes, puede ser cultivada en otro lugar distinto al original y ser buena, aunque distinta. Al final cada región tiene su terroir particular, pero en este caso la diversificación y experimentación ha dado un fruto agradable. Solo nos queda esperar más iteraciones de esta capa en distintos productos.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Artista
Marca: Sinistro
Modelo: Coast to Coast 10 Year Anniversary
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Broadleaf)
Capote: República Dominicana (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Criollo 98), Nicaragua, USA (Pennsylvania Broadleaf)
Precio: $13,50
Puntuación: 87

Whiskey: Bushmills Black Bush

Volviendo con los whiskeys de blend irlandeses, el Black Bush es una versión más potente en sabores del Bushmills Original y con ese nombre promete precisamente eso. Al igual que el Original, el Black Bush se trata de un whiskey triple destilado y embotellado como un NAS, pero la diferencia principal es que el Black Bush es añejado más tiempo y a partir de un whiskey más «puro».

Esa pureza se traduce en una base de 80% whiskey de malta, que es mucho más que el Original pero también muchísimo más que la mayoría de los whiskeys de blend escoceses, que se acercan a un 15-20% de whisky de malta. Por un precio que ronda los $30, es una ganga.

Pero el Black Bush también es añejado más tiempo, siendo una combinación de whiskeys de 7 a 11 años de edad en barricas ex-bourbon y ex-jerez. Es embotellado a 43% de alcohol.

Una de las cosas que más me impresionan del Black Bush en nariz es que lo sentí ahumado. En realidad no lo es, sino que esa pureza de la que hablaba antes y esa proporción de 80% de whiskeys de malta hacen que en nariz se sienta sumamente rico y denso, con notas de madera tostada, vainilla, frutos negros como ciruelas y pasas, vainilla, manzana roja y cebada malteada.

En boca se siente denso y complejo, con una buena dosis de manzanas rojas en primera instancia, seguidas de vainilla, caramelo y canela, y hacia el final aceite de maní y toffee. El retrogusto es de caramelo, vainilla y manzana roja fermentada, con una larguísima permanencia y la imploración de mis papilas de combinarlo con agua o, al menos, enfriarlo un poco.

Con hielo esos sabores y aromas relacionados con el dulce se despiertan aún más y los sabores son más de manzana roja dulce con vainilla. Pero con un buen tabaco de intensidad media no hace falta el hielo y es como prefiero tomar el Black Bush. En realidad se ha convertido en uno de mis whiskeys irlandeses preferidos, y mira que la competencia que le tengo es amplia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bushmills Distillery
Nombre del Whiskey: Black Bush
Marca: Bushmills
Origen: Irlanda
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 91

Jose L. Piedra – Petit Cazadores

Por grande y llena de marcas reconocidas que es el conglomerado de Habanos SA, existen también una cantidad respetable de marcas más pequeñas y algunas incluso productoras de tabacos de tripa corta, que si bien pertenecen al portafolio de Habanos SA, técnicamente no son habanos porque no son hechos a mano. Sin embargo, los tabacos de tripa corta son los más accesibles para mucha gente que sigue apreciando el sabor del tabaco cubano y con los últimos aumentos de sus productos más reconocidos, encuentran en éstos un recuerdo y una calidad distinta. Una de las marcas más antiguas dentro de este renglón es Jose L. Piedra, fundada por José Lamadrid Piedra y su hermano Vincente en la década de 1880. Aunque originalmente fue de tripa larga, con la revolución cubana la marca perdió protagonismo y fue olvidada. En 1996 Habanos SA la volvió a lanzar, produciendo exclusivamente tabacos de bajo precio y tripa corta, que actualmente alcanza cinco productos distintos: Brevas, Cazadores, Conservas, Petit Cazadores y Petit Caballeros, todos técnicamente hechos del mismo tabaco solo que empaquetado en formatos distintos.

En su vitola Petit Cazadores, el Jose L. Piedra alcanza dimensiones de 4 1/8 de largo con un cepo de 43. Visualmente se nota que es un tabaco barato, aunque no por malo sino porque simplemente la capa no es el tipo de hoja que podría verse en un habano de mayor precio. También sucede que el cigarro viene en una caja de cartón delgado, aunque más bien parece papel grueso. Se siente liviano, se ve rústico y carece de cualquier impresión oleosa, típica de habanos de mayor precio y calidad. La capa tiene aromas a establo, tierra y cuero, mientras que la calada en frío me da aromas de cáscara de maní, madera vieja, pimienta y chocolate negro. El tiro es ligeramente apretado, pero ya me voy acostumbrando a la variabilidad de los tabacos de tripa corta.

Los sabores del Petit Cazadores comienzan suaves, o al menos más suaves de lo que esperaría de un cigarro que contiene tabaco negro cubano, pero los sabores son de esas cáscaras de maní que sentí en frío y madera como dominantes, seguido de notas suaves y esporádicas de canela, tierra seca y madera de lápiz. En el retrogusto hay notas suaves de pimienta y vainilla que me mantienen interesado en este Petit Cazadores, al punto que cuido muy bien la quemada. El tiro no es el mejor y la quemada tampoco, pero al menos se mantiene encendido sin necesidad de retoques y el humo es medianamente decente en cada calada. La fortaleza comienza baja, pero para finales del primer tercio se coloca en media, con una intensidad que siempre ha estado situada en media.

En el segundo tercio esos sabores de maní y madera se distancian más del resto de los sabores, quizá porque se hacen más dominantes y el resto de los sabores se suavizan. Esos otros sabores son de agua estancada, cuero y una nota ligeramente cítrica, sobre todo en los labios, mientras que en el retrogusto hay notas de vainilla y la misma pimienta del inicio, que no es dominante pero al menos está presenta y ayuda a mantener el Petit Cazadores en una fortaleza media. La quemada sigue siendo irregular, pero el tiro ha sido muy variable para calificarlo de bueno o malo, pues ha requerido atención constante y mediante presión de los labios logro mejorarlo para que esté realmente bien.

Los sabores ´dominantes del Petit Cazadores son ciertamente lo único que hay de alta intensidad en este cigarro, así que no sorprende que son los más presentes en el último tercio también. Entre los secundarios se encuentran cuero, paja, notas florales y de té, pero con intensidades muy bajas y dada la intensidad de los principales, se pierden rápidamente. Precisamente porque es un tabaco de tripa corta, el cigarro va perdiendo su forma en el último tercio y al cambiar un poco en ese sentido, el tiro va empeorando también. Pero en la mayoría de los casos me da un humo denso, aunque no abundante, lo que lleva a la fortaleza y la intensidad a mantenerse en el mismo punto del tercio anterior y así, cuando marco 55 minutos, el Petit Cazadores llega a su final.

Si tenemos en cuenta que estos son tabacos de tripa corta, provenientes de un país del que muchos dicen (y me incluyo) que los controles de calidad no son los mejores y eso lleva a que fumar cualquiera de sus productos sea una lotería, este Petit Cazadores se comportó de maravilla. El tiro no fue perfecto, pero estamos hablando de un cigarro de $3 y mi experiencia con habanos de tripa corta que no sean de bodega no es muy grande. Sin embargo, la experiencia fue agradable, aunque posiblemente no gane ninguna posición en mi top list, al menos quedé satisfecho y dispuesto a probar más de la marca y de portafolio, especialmente en este estilo de tripa corta, al que nunca le había guardado mayor esperanza. Insisto, por $3 no es mucho lo que puedes esperar y el Petit Cazadores es una de las mejores opciones.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: José L. Piedra
Modelo: Petit Cazadores
Dimensiones: 4⅛ x 43
Tamaño: Petit Cazadores (Petit Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $3,00
Puntuación: 83

Perdomo – Double Aged Vintage 12yr Connecticut (Churchill Extra)

La verdad es que con cada Perdomo que pruebo me sorprendo que pareciera que hacen un esfuerzo por poner la mayor cantidad de palabras en los nombres de sus cigarros. En este caso se trata de un cigarro que cada una de las hojas que lo conforman tienen 12 años de añejamiento antes de ser torcidas en el tabaco, que comienza en las pacas donde son almacenados y ahí añeja durante 10 años, pero luego las hojas pasan por dos años de añejamiento adicional en barricas ex-bourbon. El cigarro lleva una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote y tripa nicaragüenses de «semilla cubana», cosa que me parece irrelevante, pues al final se trata de una planta que crece y madura en Nicaragua y tiene todas las propiedades de ese país y no de Cuba, pero eso ya es un tema para otra publicación.

Además de tener un nombre largo, el Double Aged Vintage 12yr Connecticut es bastante corpulento, con medidas de 7 x 56 y fue un obsequio de un amigo quien disfruta mucho de los cigarros de esta marca. Se ve muy elegante, aunque masivo, con múltiples venas a lo largo de toda la capa y aromas a chocolate y vainilla. En la calada en frío me encuentro con aromas muy agradables y cónsonos con los tabacos de esta capa, que incluyen caramelo, canela, crème brûlée y un toque de pimienta. En realidad me llama la atención cómo se comportará, pues aunque disfruto cigarros de tamaño Churchill, ninguno de ellos tiene cepo 56, por lo que creo que será una fumada bastante larga y solo espero que sea variada.

El Double Aged Vintage 12yr Connecticut es muy típico con los sabores de la marca y esa fortaleza que asalta desde la primera calada, pero afortunadamente no se mantiene durante mucho tiempo y al cabo de los primeros 10 minutos, la sensación abrumadora de pimienta se disipa y el cigarro se vuelve muy agradable, con notas de pimienta, cáscara de naranja, laurel y nuez moscada, y aunque no es un cigarro cremoso de por sí, hay muchas notas agradables que me hacen tomarme mi tiempo fumándolo, incluso sabiendo que será una fumada bastante larga. La quemada es uniforme y produce una ceniza de buen tamaño y color y gracias a el tamaño del cigarro, me toma casi 40 minutos finalizar el primer tercio, el cual no tuve que apurar en ningún momento. El retrogusto es de canela y nuez moscada, con un toque de pimienta, para mantenerme muy interesado.

En el segundo tercio hay una evolución sencilla, pero notable. Principalmente es que los sabores se vuelven más hacia la pimienta y los sabores que identifico con dulces, mientras que se aleja un poco de esa sensación especiada que había en el tercio anterior. Por lo mismo se siente más intenso en sabores y eso me obliga a que las caladas sean más cortas y que apunte a menos humo en cada una, mientras que el retrogusto se hace más lineal. Sigue habiendo una nota de pimienta dominante en el retrogusto, pero también es cítrica y ligeramente anisada. En el paladar se hace más cremoso también, con sabores dominantes de caramelo, nueces y lo que describiría como turrón. Casi me siento más lleno con cada calada, y si le doy caladas muy seguidas me aturde un poco. Fortaleza media-alta con una intensidad alta, lo que lo hace muy poco Connecticut tradicional, pero al menos estoy disfrutando de la experiencia.

El último tercio revela una quemada casi perfecta, con un anillo de combustión muy delgado y humo abundante en cada calada. Los sabores son dominados por madera de roble, mientras que ese sabor de turrón sigue presente, seguido de caramelo y nuez moscada, con algunos toques de vainilla esporádicos, mientras que el retrogusto mantiene la pimienta y esa nota anisada y cítrica, aunque mucho más picante y menos cualquier otro sabor. Sin embargo, la fortaleza ya se hace alta y la intensidad media-alta, por lo que la mayoría de lo que estoy sintiendo en cada calada es un componente de nicotina considerable y la experiencia no es tan agradable, por lo que al marcar dos horas y media, dejo el Double Aged Vintage 12yr Connecticut y ya medio mareado me tomo un par de vasos con agua.

Este Double Aged Vintage 12yr Connecticut es un cigarrazo que en lo personal disfrutaría mucho más en una vitola más pequeña. En realidad son pocas las cosas negativas que puedo decir del cigarro, porque tiene sabores agradables, evoluciones notables y una quemada extraordinaria, pero en lo personal me aburrió un poco porque dedicarle más de dos horas a una fumada que, aunque no es realmente suave, llega un punto a partir de la mitad que el golpe de nicotina te obliga a fumar más lento. El problema de eso es que la nicotina en cantidades tan abrumadoras aparece hacia el final del cigarro y por un lado es un indicador de que ya es hora de dejarlo, pero hay ocasiones en que está tan bueno que prefiero seguir fumándolo aunque se haga cada vez más fuerte. Pero a la mitad del cigarro quedé en la duda si lo dejaba o si continuaba, esperando que fuese una parte del trayecto y no toda. Al final sucedió durante todo lo que quedaba, y para contrarrestarlo permití al cigarro enfriarse un poco y darle caladas más cortas. Esto colaboró a que la experiencia durara más, pero en ocasiones parecía que no iba a terminar nunca. Cuando lo dejé, aún le quedaba un rato. Pero en un robusto o incluso toro creo que lo disfrutaría más. Sin duda 7 x 56 es mucho para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Double Aged Vintage 12 Year Connecticut
Dimensiones: 7 x 56
Tamaño: Churchill Extra
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 85

Whiskey: Jameson Triple Triple

Casi todos los whiskeys irlandeses pasan por una triple destilación. Si nos vamos a los que son de blend y «básicos», ese casi se elimina y son prácticamente todos. Esto elimina gran parte de los congéneres y los sabores del producto base, lo cual los hace más amigables para el paladar irlandés, pero también para el americano que es su mayor mercado.

A sabiendas de dónde viene uno de los Triple del nombre de este whiskey, el segundo se refiere a tres tipos de barricas que se utilizan para añejar este producto. En el caso de este whiskey son ex-bourbon, ex-jerez y ex-Malaga, que es un vino español, producido en la misma zona de donde es originario el Moscatel y el Pedro Ximénez, pero de un varietal más seco y suave.

El whiskey es un NAS, por lo que no declara edad, pero el mínimo del whiskey irlandés es de tres años y el tiempo que pasa en las otras barricas debe estar alrededor de los 6 meses. No menciona si al cabo de tres años es introducido 6 meses en cada una o si es mezclado con whiskeys que han pasado tiempo en esas barricas, pero al menos 3 años tiene. Es embotellado a 40% de alcohol.

Las notas más dominantes en nariz son frutales y dulces, con algunas notas sutiles de fenoles típicos de la destilación de granos, pero también se sienten aromas de caramelo, canela y orejones de durazno. Esos aromas frutales incluyen fresas fermentadas, jarabe de pera, algodón de azúcar y la canela es como mezclada con mantequilla y tostada.

Los sabores son muy típicos del whiskey Jameson, como debe ser. Es sutil y acaramelado, con notas de madera y granos tostados, pero con esa suavidad que caracteriza al whiskey irlandés. La adición de las barricas de jerez y málaga le dan un perfil más afrutado que incluye arándanos y fresas, pero también toffee, canela y pimienta. Esos fenoles se hacen presentes en boca con una tonalidad metálica y de granos en el retrogusto.

En muchos casos me siento algo ausente de gusto cuando pruebo un destilado con apenas 40% de alcohol, pero la verdad es que en este Triple Triple no me parece que le haga falta más. Las notas frutales son un adicional muy agradable y sin duda producto del jerez y el vino málaga, y habrá a quienes no les parezca que va con el carácter del whiskey irlandés. Este whiskey no es para esas personas, sino algo para quienes disfrutan de un toque distinto en el whiskey irlandés.

Ficha Técnica:
Fabricante: Midleton Distillery
Nombre del Whiskey: Triple Triple
Marca: Jameson
Origen: Irlanda
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 87