Porto Real – Classic (Belicoso)

Pareciera que fue ayer, y con esta pandemia y cuarentena eterna cualquier cosa que hayas hecho poco antes que empezara parece que fue hace muy poco. Por ejemplo, mi hija nació en enero y yo siento que fue hace un par de semanas. Pero el hecho es que mañana cumple 7 meses.

Sin embargo, fue a finales de noviembre que visité la tienda de United Tabac en Miami, donde un muy amable Alexander Estrella me atendió y me recomendó varios cigarros. Entre ellos estaba la marca Porto Real, que me comentó los hacían para ellos. Con algo de escepticismo tomé varios ejemplares, pues la verdad es que técnicamente se veían muy bien. Hace poco fumé el Connecticut, el cual quise probar de primero porque creo que hacer un buen Connecticut no es fácil y si con ese iban bien, el resto debería ser bueno también. Efectivamente, bastante bueno fue, así que hoy me enfoco en probar el Classic. Lastimosamente la marca Porto Real tiene una página inactiva, aunque en su Instagram publican solamente imágenes sin descripción del cigarro, ni tamaños disponibles y mucho menos la liga.

Es una verdadera lástima porque parecen tener buen producto, o al menos el Connecticut lo es. El Classic, que asumo tiene capa habano, se ve más rústico, con más imperfecciones y venas en la capa y una perilla más chapucera en esta versión belicoso, al menos. Pero tiene aromas interesantes, que incluyen melaza e higos con poco más. En el pie se aprecia cuero, roble y chocolate, mientras que la calada en frío presenta un toque suave de pimienta seguido de ciruelas, cítrico y un especiado general que no es solo pimienta. Siento que podría describir más, pero me tomó demasiado tiempo quitarle la anilla inferior, así que ya no quiero esperar más para encenderlo.

Mientras lo voy encendiendo lentamente para asegurar los mejores sabores, me impresiona desde el principio lo abundantes y ricos que son los sabores de este Classic. Comienza con una dosis sustanciosa de pimienta que se siente más en la nariz que en la lengua, pero no obstante sí tengo una ligera picazón en la boca en cada calada. Le sigue un sabor que comienza como café negro casi espresso y hacia finales del primer tercio se convierte en un café con leche muy cremoso. También se aprecian sabores de chocolate y un tostado general, mientras que el retrogusto es abundante de pimienta en la primera mitad del tercio y a la mitad se reduce esa abundancia y le acompaña algo de café. Para finales del primer tercio le acompaña también un aroma de durazno que es apoyado por un sabor de durazno enlatado hacia el final. En Venezuela teníamos duraznos como fruta fresca pero albaricoque como fruta enlatada, y de niño pensaba que era la misma fruta pero cuando estaba en lata tenía un nombre diferente. El hecho es que sabe a albaricoque enlatado, pero no sé si lo he probado fresco, solo durazno.

Ese sabor a durazno/albaricoque desaparece a mediados del segundo tercio, y con él desaparece también lo que había sido una excelente quemada y construcción, para ser sustituida por una desviación bastante grave del anillo y una tendencia a quemar así para el resto de la fumada, lo cual requiere varios retoques. Los sabores no cambian mucho con excepción de la pérdida del durazno/albaricoque, pues la pimienta sigue presente en el paladar y el retrogusto, al igual que el café con leche y el tostado. Hacia la mitad del cigarro también aparece un toque de almendras, principalmente en el retrogusto. Una lástima la quemada, pues el cigarro se estaba comportando bastante bien.

Al último tercio la ceniza ya florece más que simplemente quemar y en la imagen le acababa de dar un retoque a fin de igualarla, pues la tendencia a desviarse del anillo de combustión se mantuvo constante. Los sabores no cambian con respecto al segundo tercio, con la posible excepción de la reducción de ellos, siendo la pimienta y la crema del café los más afectados. También pasa que el cigarro pierde algo de intensidad, solamente equiparado por un intenso golpe de nicotina que terminó colmando los sabores pero, más importante, el disfrute. Al cabo de una hora y 40 minutos este cigarro de tamaño y liga desconocidos llega a su fin.

Tenía más esperanzas para este cigarro, sobre todo después de la experiencia con el Connecticut. No fue positiva, pero creo que mucho tuvo que ver el desconocimiento y la falta de información de la marca y la liga. La primera mitad del cigarro estuvo decente e iba en vías de ser un buen cigarro, pero la experiencia en la segunda mitad totalmente tiró por la borda lo que había construido en la primera. Sabores (demasiado) sencillos, una quemada terrible, nicotina en grandes cantidades, al punto que me estalló un dolor de cabeza, y una tendencia a no quemar nada bien. Tengo otros Porto Real en el humidor, incluyendo un maduro y creo que otro Connecticut. No tengo grandes esperanzas en el maduro, pero eso es algo común hacia la mayoría de los cigarros con esa capa. Pero al menos estoy tranquilo de tener un Connecticut más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Felipe Gregorio
Marca: Porto Real
Modelo: Classic
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Belicoso
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $7,00
Puntuación: 76

Ron: Takamaka Bay St. Andre

Como lo había comentado, seguimos con rones exóticos. Hoy es uno de las islas Seychelles. Tuve que buscar dónde quedan y ahora que lo vi, no me queda mucho más claro. La República de Seychelles es un archipiélago de 115 islas en el Océano Índico, a unos 1500 kilómetros de la costa este de África. El ron es producido en Au Cape, en la isla de Mahé por los hermanos Richard y Bernard d’Offay en La Plaine St. André. Como para que no se te olvide.

Según su página web, para producir el ron los hermanos d’Offay utilizan caña de azúcar orgánica que es cultivada en cuatro regiones distintas de Mahé por vegueros independientes. La caña de azúcar es triturada en La Plaine St. André y el jugo de caña es destilado en tres alambiques de cobre, una columna rectificadora para purificarlo y liego dos alambiques para producir el sabor característico del ron.

Posterior a la destilación los rones son añejados en barricas de roble americano y francés bajo el clima de Seychelles durante unos 8 años. Las barricas son creadas en la finca y los rones son mezclados con productos más antiguos, esencias locales y agua de Vallée, que tiene un alto contenido mineral. Al final el líquido es embotellado a 40% de alcohol.

El hecho que aparezcan dos botellas distintas aparentemente tiene que ver con que las han rediseñado un par de veces y es común que ambos diseños se solapen un poco. Sea la que sea actual, se ve extraordinaria.

En copa el Takamaka es un ron de color ámbar con destellos cobrizos. Luego de moverlo en la copa se desprenden lágrimas de bajada relativamente rápida. Me hace pensar que no es un ron tan antiguo a 8 años, aunque la página web no es clara en esto pero sí menciona que el ron es un blend. Puede ser que el máximo de edad sean 8 años

Apenas lo sirvo se sienten aromas de pimienta, cáscara de naranja, caramelo, almendras y algo de tabaco, pero luego de un par de minutos se sienten aromas de jengibre, vainilla, almendras y más cáscara de naranja.

En boca se aprecia una intensidad alcohólica media inicial, que deja apreciar en primera instancia sabores suaves de madera pero al cabo de unos segundos se siente esa intensidad dominando. Luego de una segunda probada se aprecia una nota suave de chocolate, caramelo, almendras y almíbar. Seguidamente se aprecia una combinación de especias entre las que vainilla se destaca.

Se siente como un ron de cuerpo medio con un final mediano, retrogusto muy suave de vainilla, caramelo y notas suaves de chocolate. Pero con un poco de hielo ese aroma de chocolate es más destacado y se sienten notas más suaves de almíbar.

No sabía qué esperar de este ron y una vez probado, no sabría cómo seguir con él. De verdad me gustaría tener más de él para poder acompañar un tabaco o hacer un cóctel sencillo. En otra ocasión será.

Ficha Técnica:
Empresa madre: N/D
Fabricante: Takamaka Bay
Nombre del Ron: St. André
Marca: Takamaka Bay
Origen: Seychelles
Edad: hasta 8 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 78

CAO – OSA SOL (Lot 50)

Hace un poco más de cinco años, cuando empecé a fumar, hice una pequeña lista de los cigarros que me llamaban la atención. Habían cigarros de todo tipo y eventualmente fui consiguiendo varios, pero también dejé la lista guardada y fui comprando otros, mientras que algunos nunca los conseguí. El pasado noviembre, mientras visitaba Madrid, conseguí este CAO en la Cava Magallanes a un excelente precio (alrededor de $6), así que decidí incluirlo en la compra. Viendo un poco mis reseñas, me doy cuenta que es el primer CAO que reseño en más de un año, siendo en febrero de 2019 la última vez. El OSA SOL es el primer lanzamiento de la marca luego que fuese comprada por General Cigar, y tiene capa Olancho San Agustín (por sus siglas es el OSA).

Se trata de un cigarro de vitola robusto muy bien parecido, con venas pequeñas y un color no uniforme pero con un ligero marmoleo. Afortunadamente no se sienten partes suaves ni esponjosas a lo largo y tiene aromas a madera y dulce en la capa. Lo pico con la doble hojilla y el tiro en frío se siente ligeramente apretado, pero no creo que dé problemas. Los aromas de la calada en frío son de madera y cuero.

Desde la primera calada el OSA SOL produce una cantidad increíble de humo, que acompaña una intensidad de pimienta que es más sentida que saboreada, aunque no es necesariamente picante, sino más como especiada y con bastante retrogusto. A lo largo del tercio aparecen notas cítricas, mostrando casi una acidez relacionada con ellas. También aparecen sabores de madera de cedro hacia el final del primer tercio, pero aunque los sabores no son abundantes, sí recalco que son bastante ricos y el cigarro quema lentamente, por lo que supero el primer segmento en unos 25 minutos.

El segundo tercio no demuestra sabores nuevos, sino más matices entre todos los sabores. No es común que celebre un cigarro con pocos sabores, especialmente cuando no hay una clara transición entre el primero y el segundo tercio, pero sí me impresiona que mantiene calidad y riqueza de estos sabores durante toda la fumada, o al menos hasta lo que he fumado. Viendo hacia mis inicios como fumador, este hubiese sido un excelente cigarro para fumar por su sencillez de sabores, especialmente para un paladar tan poco experimentado. No obstante, ya con un número de cigarros en mi haber, esta sencillez es apreciable.

En el último tercio aparece una propiedad cremosa en los sabores y una sensación tostada con los mismos que ha tenido desde el inicio. En términos técnicos ha sido a la perfección, con un anillo de combustión que no ha requerido retoques ni ha dado problemas, humo abundante y una tendencia a mantenerse encendido, incluso con mi fumada pausada y sin apuros, que he explorado últimamente. Al final, luego de una hora y 40 minutos de fumada, el OSA SOL finalmente termina cuando no quedan ni 2 centímetros de cigarro.

Habiendo probado únicamente la vitola robusto de este cigarro, creo que es el tamaño ideal y no me veo buscándolo en otro tamaño. Los sabores fueron sencillos pero ricos, muy interesante y es el tipo de cigarro que me gustaría tener de manera casi permanente en el humidor. Su liga es interesante si te gustan los sabores del tabaco hondureño, aunque también tiene hojas de otros países. No obstante, es un cigarro bueno del que no tengo mucho más que decir, pero que nuevamente fumaría con gusto.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: CAO
Modelo: OSA SOL
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Lot 50 (Robusto)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Olancho San Agustin)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $6,70
Puntuación: 86

La Gloria Cubana – Serie D No. 5 ER España

Siguiendo con las compras de la Cava Magallanes en Madrid, fue una grata sorpresa encontrarme con este habano de Edición Regional, siendo la primera ER de la marca para España. El cigarro se trata de un petit robusto que comparte nombre con el ya super conocido de Partagás. Con un precio que ronda los $8,80 es una de las ediciones regionales de menor precio y de mayor producción, alcanzando las 500.000 unidades. Para quienes se pregunten sobre las ediciones regionales, estas son vitolas únicas y limitadas para los distribuidores mundiales de habanos. Aunque las vitolas ya existen en el vitolario de Habanos SA, no son parte de la producción regular de cada marca. La edición regional también está limitada a ciertas marcas, siendo las «globales» de Habanos SA excluidas, como son Cohiba, H. Upmann, Hoyo de Monterrey, José L. Piedra, Montecristo, Partagás y Romeo y Julieta. Desde 2012 los distribuidores han estado limitados a una edición anual.

En efecto, se trata de un ejemplar bastante pequeño pero mucho más ancho que la producción regular de la marca. No sé si es un tema mío, pero suelo ser bastante detallista con el aspecto de la capa de los habanos y esta, aunque se muy bien a simple vista, en detalle se le ven varias imperfecciones, bultos y venas, aunque en colores tiene buena uniformidad. Hay una ligera capa oleosa sobre la capa y se siente esponjoso cuando lo aprieto ligeramente, por lo que no me sorprendería que la quemada sea irregular. La capa tiene aromas de cáscara de maní, establo, paja, vainilla, madera y tierra, mientras que la calada en frío, posterior al corte con doble hojilla, presenta canela, chocolate, madera y una dulzura afrutada.

La Edición Regional española comienza con una buena intensidad media-alta y sabores variados, aunque ninguno domina al otro, o al menos no en este momento. Los sabores que se sienten son de paja, tierra, nibs de cacao, canela, madera y una cierta nota perfumada. El retrogusto destaca un fuerte sabor de almendras y un toque suave de pimienta. La construcción efectivamente da de qué hablar y, aunque el tiro es muy bueno, la quemada es todo lo contrario, requiriendo un par de retoques antes de terminar el tercio de los cuales uno es bastante largo pues hay una parte de la capa que se rehúsa a quemarse. El humo es abundante pero no de manera constante, aunque para el final del tercio, superada esa sección que no se quería quemar, se mantiene bien.

En el segundo tercio la quemada continúa siendo terrible, requiriendo retoques constantes e incluso en un momento dado quemé parte de la anilla que dice Exclusivo España (en la parte trasera). Los sabores tienen algunos cambios, con una nota de chocolate y perfumado que se convierten en dominantes, y le acompañan notas menores a canela, tierra y cuero, mientras que los toques dulces de almendras y suave de pimienta se mantienen en el retrogusto. Una vez más me veo obligado a darle un retoque hacia la mitad del cigarro, pero este es más pequeño que los anteriores y pareciera que el cigarro se va a portar mejor a partir de aquí. La intensidad se mantiene en media-alta.

Aunque el cigarro ha demostrado la posibilidad de producir una ceniza de buen tamaño, esta es bastante débil y se le van soltando varias partes durante la fumada, por lo que aunque he mantenido el semblante de una buena ceniza, tengo los pantalones y la camisa cubiertos de trocitos de ella. El sabor de almendras del retrogusto se mueve hacia el paladar en este último tercio, combinando con el chocolate y la nota perfumada en el primer lugar de intensidad. Los otros sabores incluyen establo, cuero, nibs de cacao y paja. La capa tiene pequeñas rajas que no se terminan de abrir, pero sí afectan la forma del cigarro que va quedando en este tercio, aunque parte de la culpa también la tiene la anilla, pues cuando la quité con ella se vino un trozo pequeño de capa. Llega el momento que algunas partes del cigarro queman más rápido que otras, por lo que me termino quemando los dedos cuando queda algo de fumada aún, pero luego de una hora y 10 minutos finalmente lo dejo.

Aunque la producción regular de La Gloria Cubana cubana tiende a apuntar a cigarros de cepos pequeños, en sus versiones especiales tipo La Casa del Habano y esta edición regional parecen apuntar a cepos de mayor tamaño. No he probado las versiones de LCDH, pensaba que con este de cepo 50 me esperaría un cigarro suave, pero en realidad se trató de una fumada compleja, con varios matices y bien balanceada. La construcción del cigarro tiene varios problemas significativos que van desde un tiro variable, capa imperfecta que se raja y un anillo de combustión que nunca fue consistente. Pero todo esto no debería disuadirte de probar esta versión, que está muy buena, sobre todo a este precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Gloria Cubana
Modelo: Serie D No. 5 Edición Regional España
Dimensiones: 4⅜ x 50
Tamaño: D No. 5 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $9,00
Puntuación: 87

El Viejo Continente – Maduro (Robusto)

Estaba yo paseando por Madrid, dispuesto a buscar algunos cigarros que normalmente no consigo en USA. Sin embargo, en toda compra de fumador siempre termino comprando cigarros para mis amigos, especialmente si son algo «difícil» de conseguir, particularmente para quienes compramos en este lado del charlo. A mi regreso, vía Miami, visité una tienda que tenía varios ejemplares que normalmente no se consiguen en Estados Unidos, incluyendo El Viejo Continente. Desde entonces son más fáciles de conseguir, pero igual aproveché para comprarle a los amigos que no me había dado chance de comprarles en Madrid. Así fue como compré tres de estos cigarros y me terminé quedando con uno solo.

Ya había comprado el Classic y desde hace un tiempo le he perdido el «miedo» a los cigarros de capa madura, porque normalmente los venden como versiones más fuertes de las ligas con hoja natural, pero en la mayoría de los casos me he encontrado que son diferentes, pero no necesariamente más fuertes. Con eso en mente me dispuse a probar este cigarro y descubrí que tiene una construcción muy buena, con una buena perilla y aromas en la capa a musgo, madera mojada y el aroma que sientes cuando entras a una cava de jamones en España… no sé exactamente cómo describir ese aroma en pocas palabras. En la tripa le aprecio aroma a ciruela y pasas con algo de cuero. Finalmente lo pico con mi doble hojilla y me reciben aromas a ciruela, cartón y torta de navidad en la calada en frío.

Desde la primera calada, con humo abundante y denso, descubro que este es uno de los maduros que efectivamente es fuerte, así que ya de entrada me siento cómodo con el cigarro. Los sabores iniciales son de pimienta, pan, mantequilla y fruta confitada, pero aunque el sabor de pimienta es de los principales, no se siente muy intensa y en el retrogusto es algo escasa, así que gratamente puedo probarlo por la nariz también sin miedo a depilarme. Más o menos en el punto medio del primer tercio aparece un nuevo sabor de chocolate, abundante y muy rico, con matices de chocolate malteado que se convierte en el sabor principal del cigarro. También hay notas más suaves de vainilla y mazapán.

El segundo tercio del cigarro me sigue convidando con intensos sabores de chocolate, aunque ya la pimienta está casi al mismo nivel, aunque sigue escasa en el retrogusto, por lo que sigo probando por la nariz sin mucho problema y aprecio chocolate y nueces. Los sabores en realidad son relativamente parecidos a los del tercio anterior, manteniendo esas notas de fruta confitada que me recuerdan a la torta de navidad. En las notas más suaves del cigarro aprecio una sensación densa de melaza que le aporta un toque dulce muy agradable al cigarro y que potencia un poco ese sabor de chocolate y frutas confitadas. El humo es denso y abundante, mientras que la construcción está perfecta, sin problema alguno más allá de haberme echado la ceniza encima.

En su último tercio el Maduro de El Viejo Continente continúa la tendencia impuesta por los dos primeros tercios, con un sabor principal de chocolate y pimienta, pero también potencia levemente los sabores que habían sido secundarios hasta el momento, aunque no al nivel de los principales. Las nueces y la melaza son los secundarios, pero un poco antes de la mitad de este tercio el sabor de chocolate alcanza un nuevo matiz, habiendo sido de malteado en el primer tercio y siendo de chocolate puro en el segundo, en este adquiere propiedades como de brownie, con toques de vainilla y las nueces por supuesto. En el retrogusto la pimienta decide irse y me quedo solamente con chocolate.

El Viejo Continente es una marca que, en mi caso, me ha cautivado desde el principio. Pasé de no conocerlos en lo absoluto, a entrevistar a Daniel Guerrero y posteriormente probar sus cigarros (comprados por mí) y tomarles un cierto aprecio por su calidad sincera. Tengo uno más de ellos por probar, llamado The Circus, que es otra marca de la fábrica. Es difícil no tener altas expectativas, pero este Maduro me hace arrepentirme de haber regalado los otros dos, pero también agradecido que se puedan conseguir con relativa facilidad en este lado del mundo. Porque realmente es un cigarro que recomendaría.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Viejo Continente
Marca: El Viejo Continente
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador (Habano)
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,65
Puntuación: 90

Ron: Borgoe 12 Reserve Collection

Seguimos con los rones exóticos y esta vez vamos hasta Surinam. Este pequeño y muchas veces ignorado país queda entre Guyana y Guyana Francesa, y anteriormente era llamado Guyana Holandesa, pero queda en América del Sur. Recuerdo de niño estar estudiando las capitales de los países y estar inmediatamente seguro que Surinam quedaba en África. Sin embargo, también es relativamente conocido por ser el país independiente menos poblado de América del Sur, alcanzando los 551.000 habitantes.

La compañía Suriname Alcoholic Beverages NV (SAB) fue inaugurada en 1966, aunque puede trazar sus orígenes hasta 1882, cuando la azucarera Marienburg fue fundada. Hoy en día SAB es una de las mayores productoras de destilados en Suriname y su ron Borgoe recibe su nombre por los dueños de las plantaciones de Marienburg.

Para este ron utilizan dos fuentes, la primera es una destilación en tres columnas que produce un ron ligero ideal para envejecer en barricas de roble. Cuando requieren un destilado más pesado y abundante de cogéneres, utilizan su alambique de cobre hecho a mano.

Este ron fue lanzado en 1982 para celebrar los 100 años de la plantación de Marienburg, y es un blend de rones añejados en barricas de roble.

Como muchos rones, Borgoe marca el número 12 y no dice la palabra años. Sin embargo, buscando información sobre el ron descubrí que muchos lugares asumen que es un ron añejado 12 años.

En copa se aprecia un líquido color bronce con destellos que no varían mucho de su color original. El líquido se detiene rápidamente en la copa y luego de largo rato descienden gotas grandes y lentas.

En nariz se aprecia una fuerte nota de caramelo, vainilla y cáscara de naranja, que luego de un rato en copa permite apreciar notas más variadas y matizadas de caramelo, vainilla, nuez moscada, almendras, turrón y mermelada.

En boca la sensación alcohólica es baja, pero no por ello le voy a dar tragos mayores y en sabores se siente madera, caramelo, vainilla, un toque de cuero joven y la sensación en los labios de haber pasado cáscara de naranja por ellos. En el retrogusto se siente una nota interesante de chocolate y refresco de cola.

El líquido se siente cómo llega hasta el pecho casi, con un cierto aftertaste de chocolate, pero cuando le añado un toque de agua los sabores se sienten ligeramente amargos y aparece un toque interesante de café.

La verdad es que esta es mi primera aproximación a algo que esté remotamente relacionado con Surinam. Pese a su cercanía con Venezuela nunca he conocido a nadie de ahí, ni de alguna de las Guyanas, pero tampoco había consumido algún producto de ese país. Para muchos casos, Surinam para mí era una fuente de trivia y datos divertidos, pero me agrada mucho haber probado este producto y me gustaría tener más.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Suriname Alcoholic Beverages NV
Fabricante: Suriname Alcoholic Beverages NV
Nombre del Ron: 12 Reserve Collection
Marca: Borgoe
Origen: Surinam
Edad: hasta 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 80