Dirán los más escépticos que este cigarro es una treta de mercadeo para vender más cigarros, pues el Mombacho no tiene nada de Diplomatico en sus hojas, y seguramente estarán en lo cierto. Diplomatico es el 4to ron más vendido en el mundo y, entre muchos fumadores, uno de los acompañantes más repetidos, al menos según Instagram. Pero tampoco es la primera vez que un cigarro es hecho para ser disfrutado especialmente con una bebida, y eso es lo que promete este Mombacho. Como su nombre lo sugiere, este es el maridaje perfecto del Mombacho, aunque afortunadamente el cigarro no está infusionado ni saborizado para ello, ni añejado en barricas de Diplomatico, a diferencia del Don Quijote Barrel-Aged. El cigarro tiene una capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa de Nicaragua, y existe en tres vitolas: corona, robusto y toro. Además, tanto Diplomatico como Mombacho prometen donar una parte de sus ingresos por este cigarro a ONGs en sus respectivos países de origen.

El color de la anilla de este cigarro es prácticamente del mismo color de la botella y etiqueta de la botella de Diplomatico Reserva Exclusiva, y ambos tienen a Don Juancho como protagonista. Sin embargo, tengo dos botellas de Diplomatico RE y la verdad es que una es mucho más opaca que la otra, pero esta anilla se aproxima mejor a la más nueva, así que tiene sentido. La capa del cigarro es bastante lisa, suave y muy oleosa, mientras que el cigarro se siente denso y hasta duro… nada esponjoso. Los aromas de la capa son una combinación de cuero, madera, tierra, establo, almendras y pasas, mientras que la calada en frío presenta notas de tierra, aserrín, cuero, madera, cáscara de maní y pasas.

Me temo que me cuesta encender el Diplomatico de manera uniforme, como si hubiese una sección que se niega a encender y mientras insisto en darle fuego, las otras secciones comienzan a quemar con relativa rapidez, así que el cigarro está aparentemente destinado a quemar torcido desde el inicio. Los sabores incluyen una buena cantidad de pimienta en la lengua y un sabor muy característico de madera vieja, muy a tono con el ron. Le siguen notas de pan tostado, cuero, café y tierra, pero también hay notas dulces como de pasas que, nuevamente, me recuerdan al ron. El humo es abundante, siempre que mantenga un nivel constante de caladas, pues en lo que lo dejo tranquilo más de 30 segundos, tiende a apagarse y ciertamente no es algo positivo para un cigarro necesitar un par de retoques dentro del primer tercio, especialmente cuando se trata de un cigarro de $15. La intensidad del cigarro va de baja a media, pero gran parte de este primer tercio es baja, lo que nuevamente me hace dudar de qué tan bien se pueda llevar con un ron como el Diplomatico. Dicho eso, me serví una copa, pero no estoy haciendo un maridaje constante sino más bien pruebas aquí y allá. Pero sin lugar a dudas, durante el primer tercio el ron se tragaría al cigarro.

En el segundo tercio el Diplomatico aumenta su intensidad y se equipara a la del ron, haciendo que finalmente puedan mantenerse a la par en un maridaje digno. El sabor dominante del cigarro es chocolate, que reemplaza a la madera, aunque esta está bastante presente igual y le siguen notas de almendras, café, cuero y aserrín, mientras que esa nota dulce de pasas se siente más en el retrogusto que en el paladar. La velocidad de quemado y el anillo de combustión son los grandes problemas de este tercio y, aunque en la foto me las arreglé para que quedara bien, la parte que no se ve está casi en la anilla y ya para este punto le he dado cerca de seis retoques. La intensidad es media, pero no parece que se va a mantener.

El último tercio del Diplomatico es bastante parecido al segundo en términos de sabores, manteniendo al chocolate como principal, seguido de madera y luego otros más suaves de almendras, tierra, cuero, aserrín y notas de pan tostado. También mantiene el dulce de pasas en el retrogusto y algo de pimienta también, pero menos que en el tercio anterior. En términos de construcción, esta sigue bajo par, con una tendencia a quemar torcido y a no poder ser modificado por retoques, así que pasada la mitad del cigarro dejo de hacerlos, viendo que no estaban surtiendo efecto. La intensidad nunca pasa de media y eso hace que en la mayoría de los casos el maridaje no sea tan bueno, pues el Diplomatico ciertamente tiene un sabor fuerte. Al cabo de una hora y 10 minutos, el Diplomatico de Mombacho llega a su fin.

Los temas de construcción en los cigarros son cruciales a la hora de fumar y de puntuarlo, pues el cigarro puede tener los mejores sabores del mundo pero si la construcción no es buena, no lo vas a disfrutar. Efectivamente, el Diplomatico de Mombacho tenía muy buenos sabores que estoy seguro hacen una combinación ideal con el ron Diplomatico, aunque me atrevería a decir que con cualquier ron, pero especialmente el venezolano. Me hubiese gustado probarlo con el Mantuano (de Diplomatico), pero en donde fumo y en donde guardo las botellas no están cerca y no quería ir de un lado a otro de la casa, especialmente porque el cigarro no se mantenía encendido y no debo entrar con el cigarro en la mano. Precisamente, los temas de construcción de este Mombacho no creo que sean los típicos y estoy dispuesto a darle el beneficio de la duda a la marca, pero no solo quemó muy mal, sino que no se mantenía encendido a menos que le diera caladas continuas y la quemada era terrible. La intensidad nunca superó la media y el cigarro quemó entero en aproximadamente una hora. Para un toro de 6 x 52, eso simplemente es demasiado rápido. Hasta que lo vuelva a probar, esta puntuación seguirá vigente.

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