El tabaco en Nicaragua

La historia del tabaco en Nicaragua es dramática, llena de distintas crisis, pero adornada por los logros y la resistencia de su gente. Hoy en día, el tabaco de Nicaragua se encuentra entre los mejores del mundo, pero no siempre ha sido fácil para los vegueros y productores de este pequeño país de América Central.

Como casi todas las historias relacionadas al tabaco, la industria comenzó con el éxodo cubano de 1959 hacia nuevas tierras donde cultivar y fabricar los puros. Aunque el tabaco para cigarrillos ha sido cultivado en Nicaragua desde mucho antes, el tabaco para puros no había recibido suficiente apoyo hasta que el gobierno de Somoza logró sacarle ventaja a la revolución cubana, llevándose los mejores productores y las mejores semillas de la isla, y el poder económico para financiar una nueva industria. Entre varios de los productores que jugaron un papel importante en esto estaban las familias Plasencia, Padron, Oliva y Bermejo. Otros también participarían, pero no antes de que ocurrieran varios desastres.

La dictadura de Somoza caería ante los sandinistas en 1979, e incluso esa zona del norte de Nicaragua fue la base de gran actividad de los revolucionarios, así que las fincas y fábricas de la región fueron rápidamente liquidadas y las propiedades redistribuidas bajo el nuevo gobierno socialista. La mayoría de las fincas fueron usadas para producir tabaco para cigarrillos de los mercados de Europa oriental en donde el volumen era la meta.

Hasta ese momento, en Nicaragua se producía uno de los mejores tabacos del mundo, permitiendo ser el único competidor del habano, convirtiendo a la marca principal, Joya de Nicaragua, en un estándar de la industria. Los sandinistas pusieron fin a ello, pero no para siempre, pues las raíces de las grandes familias tabaqueras se mantuvieron hasta que el desastre político fue reemplazado.

La industria tabaquera reviviría de nuevo con la elección de Violeta Chamorro, quien puso fin al reino de los socialistas. Las familias Padron, Plasencia y el resto comenzarían de nuevo con solo una crisis que afrontar: el clima. En 1998 el huracán Mitch golpeó a Nicaragua con un efecto terrible. En varias zonas del país en solo cuatro días cayó el mismo índice de pluviosidad de un año, y durante una semana no dejó de llover, Los ríos crecieron 10 veces sobre su cauce original y arrasaron con puentes, casas e incluso montañas. El país perdió más del 70% de su infraestructura incluyendo, por supuesto, con muchas fincas de tabaco. En una de las fincas de Padron, la tierra fue simplemente arrasada, quedando solo un manto de rocas.

Pero, una vez más, las fincas comenzaron de cero y, una vez más, el tabaco nicaragüense fue reconocido como uno de los mejores del mundo.

La capital productora de tabaco nicaragüense es Estelí, un pueblo al norte del país con una población cercana a los 100 mil habitantes, que ha sido fuerte en la producción de tabaco y café. En Estelí existen varias fábricas, entre las que destacan Cubanica de la familia Padron, Segovia de Plasencia, Tabacalera Perdomo, NATSA y Tabacalera Estelí. Cerca se encuentra el valle de Condega, origen de otros campos de tabaco y fábricas, incluyendo la de Felipe Gregorio. Finalmente, al este de Estelí se encuentra el valle de Jalapa, la joya de la corona nicaragüense.

Realmente, casi todas estas zonas son muy difíciles de acceder, teniendo unos de los peores sistemas de carreteras que hay, y haciendo sus ubicaciones remotas. Este difícil acceso hizo que esta zona fuese ideal como centro de operaciones de los sandinistas durante la revolución y, posteriormente, de los contras. Hoy en día el valle es conocido por su húmedo microclima, que muchos cubanos exiliados comparan con Vuelta Abajo, Cuba.

El tabaco de Estelí es considerado más fuerte que el de Jalapa, y suele usarse para tripas, mientras que la hoja de Jalapa es más dulce pero muy rica, perfecta para capas, y la hoja Condega se ubica entre las otras dos en cuanto a fuerza y textura. Las variedades de tabaco que se encuentran en el corredor del norte tienen origen cubano, pero muchas de las variedades de producción más reciente, tales como el híbrido de Corojo llamado Habana 2000, son usados para capas. Por su parte, el Criollo 98 es usado más para tripas y también es cultivado en Nicaragua.

2 comentarios sobre “El tabaco en Nicaragua

  1. Magnífico artículo Diego. Sin la etapa sandinista quién sabe el nivel que habría alcanzado actualmente el tabaco nicaragüense. pero qué le voy a decir yo a un venezolano acerca de los daños del socialismo. Un abrazo y espero que te mejores. Creo que andabas algo pachucho.

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    1. Gracias Agustin! Con la situación interna es inevitable estar un poco ‘down’ de vez en cuando. Los puros son uno de los pocos respiros que se tienen. Muy de acuerdo con tu comentario, como diría el gran comediante cubano Guillermo Alvarez Guedes: “Qué clase de m… es el comunismo”

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