Fieles a su estilo de no hacer nombres cortos para sus cigarros, exceptuando quizá el Lot 23, Perdomo creó este proyecto que incorpora tabacos con 12 años de añejamiento, de los cuales primero el tabaco pasa unos 10 años en pilones y luego dos años en barricas de roble blanco ex-bourbon. La oferta del cigarro tiene tres capas: Maduro, Connecticut y Habano, pero aquí vamos a ver el Maduro, pues cuando lo compré en Smoke Inn tenía la intención de no seguir comprando tanto cigarro de capa habano y a un precio de casi $10 por cigarro, quise uno que tuviera más sustancia.

Perdomo - Double Aged 12yr Vintage Maduro 01

Este Perdomo es un cigarro que se siente imponente, incluso en su formato robusto, que es el más pequeño de la liga. La capa se ve muy llamativa gracias a que tiene una buena cantidad de aceites que lo hacen brillar, venas pequeñas y varias imperfecciones que evitan que sea un cigarro liso. En la capa se sienten aromas a bosta, chocolate en polvo y un toque suave de pimienta. Luego de picarlo la calada en frío presenta chocolate cremoso, cuero y una nota suave de madera.

Perdomo - Double Aged 12yr Vintage Maduro 02

Llama la atención que, siendo un robusto, el cigarro igual tenga un cepo de 56. Sin duda un cigarro hecho para el mercado americano, al igual que la mayoría de los centroamericanos. El humo del cigarro es rico, abundante y de gran densidad. Comienza con una cantidad abundante y cremosa de chocolate con pimienta y notas más suaves de madera y tierra. Estas notas de chocolate se coloca al frente del cigarro a mitad del primer tercio (más o menos cuando hice la foto), mientras que el sabor de pimienta se coloca en un punto secundario y la madera y tierra de fondo. Pero también durante este tercio se aprecian sabores frutales, sin mucha descripción pero con una sensación dulce, mientras que el retrogusto ha sido de pura pimienta siempre, pero con algunos aromas de esas frutas que mencioné.

Perdomo - Double Aged 12yr Vintage Maduro 03

Para el segundo tercio el Double Aged 12 Year Vintage Maduro mantiene un anillo de combustión prácticamente perfecto y el humo denso, con sabores de café que aparecen y se colocan al mismo nivel que el chocolate que estaba en el primer tercio, pero precisamente es el chocolate el que reduce su apreciación, más que nada por perder muchas de las notas cremosas que le dieron fuerza en el tercio anterior. La pimienta se reduce un poco, pero sigue siendo intensa, particularmente en la nariz pero también en los labios. Mientras que los sabores de madera y tierra mantienen su baja intensidad en el fondo de la fumada.

Perdomo - Double Aged 12yr Vintage Maduro 04

Las anillas grandes no me gustan del todo. Si el cigarro es grande, ya pasa un buen tiempo de fumada antes de quitarla, pero si no es grande, no solo que la anilla ocupa gran parte del cigarro, sino que también cuando la quitas todavía queda más de la mitad. Pero justo en la mitad del cigarro hay otro cambio de sabores, pues el sabor de tierra, que siempre se mantuvo de fondo, se coloca entre los primeros y más protagonistas en este punto, al tiempo que el chocolate y madera ya se colocan en el fondo. Los sabores frutales del primer tercio simplemente desaparecieron pero la fumada es agradable y realmente no tan intensa como esperaba al principio, o al menos tomando el primer tercio como referencia.

Perdomo - Double Aged 12yr Vintage Maduro 05

En el último tercio las notas de tierra superan al café ligeramente, pero también hay un aumento en los sabores de pimienta y madera, aunque no llegan a superar al café. De esta manera el Perdomo llega a su fin, una hora y 20 minutos después de encenderlo, aunque quizá le pude haber sacado unos 10 minutos más de fumada pero se estaba calentando mucho en lo que quedaba y ya me quemaba los labios y los dedos.

Al igual que me pasa con casi todos los Perdomo que he fumado, no sabía qué esperar antes de encenderlo. Mi experiencia con otros cigarros me ha indicado que no debo dejarme impresionar por la anilla de los cigarros, incluso la de este que destaca los 12 años de maduración y tiene notas de cata en ella. Tampoco debería dejarme enamorar por el color de la capa, pero estos dos combinados ciertamente generaron algo de expectativa, la cual fue cumplida. El rendimiento de este Perdomo fue fenomenal, con un humo abundante y denso, muy buenos sabores y complejidad. Su intensidad al principio es fuerte pero luego se suaviza ligeramente, manteniendo una fortaleza considerable durante toda la fumada, aún con solo 9 meses de guarda. Además, tiene la ventaja que su calidad de sabores y complejidad lo hacen propio para recomendarlo a un fumador novato o a uno experimentado. Sin duda lo recomendaría como un 5-pack como mínimo.

Dossier-2.indd

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s