En 2019 la marca Asylum, propiedad de Christian Eiroa, cumplió siete años en el mercado, ocasión propicia para el lanzamiento de un cigarro llamado Asylum 7. Para 2020 lanzaron este Asylum Eight, que es como aparece en las cajas pero que es vendido con el nombre 8 en número en cualquier otro lugar. El Eight, que lo llamaré así para no referirme a él como un número es un lanzamiento anual que siempre llevará el número del año que celebra, o al menos ese es el plan y en las mismas vitolas que el 7: un 7×70 y un 6×48/54/48 que es llamado 11/18. La liga para esta versión de 2020 es diferente a la original, siendo el 7 con capa nicaragüense y capote y tripa hondureño, para el Eight se trata de un puro hondureño. El cigarro tiene un costo de $20 en su vitola 11/18 y $25 en el 7×70.

El cigarro vino en una cajita individual para cada cigarro, lo que se llama un coffin, o un ataúd. Sin embargo, yo lo saqué de él apenas lo compré en la tienda de Gentleman Brothers en Caracas y ha estado en mi humidor desde el primer día, que fue hace unos 3 meses. Pero para ser un cigarro que celebra un aniversario la capa es bastante rústica y poco atractiva, con aromas dulces pero sin mucha descripción, lo cual es a veces común en estas capas tan carentes de oleosidad. En el pie se sienten notas más acertadas de canela y notas florales, mientras que la calada en frío presenta canela, pimienta y una nota dulce que está entre azúcar y jengibre.

El Asylum Eight comienza con sabores bastante ricos y abundantes, no por la variedad, sino por los matices; estos incluyen notas florales, sensaciones dulces, madera y pimienta. Estos sabores tan diferentes dan una variedad de matices interesantes y a lo largo del primer tercio se sienten también sabores de mantequilla, cotufas (palomitas de maíz en el resto del mundo), pimienta y sal, mientras que en el retrogusto hay notas de pan, cuero y pimienta. El cigarro es fuerte en su retrogusto y en sabor, así como su intensidad, pero los sabores son tan llamativos que me encuentro dándole caladas constantes, hasta que comienza a calentarse y hago el esfuerzo consciente de dejarlo descansar un poco. En términos técnicos el humo es abundante, el tiro muy bueno y la ceniza parece sólida, aunque se cayó con relativa facilidad y afortunadamente en el suelo. Esta es blanca y sin decoloraciones.

En el segundo tercio aparecen notas ligeramente frutales, como de frutos rojos, pero estas sobreviven poco tiempo, dominadas por un sabor más contundentes a tierra, cuero y beef jerky, un sabor que tenía mucho tiempo sin sentir en un cigarro. En el fondo de los sabores se siente una variación de ese sabor de pan que tenía antes, como si estuviera más especiado y le acompaña una nota cítrica también. En la mitad del cigarro este se siente un poco más seco, sobre todo en la garganta, al mismo tiempo que los sabores se diluyen un poco, siendo la parte más gruesa del calibre. El retrogusto incluye cuero y azúcar, con una mejor definición de ese sabor a pan que identifico como masa de pizza. La intensidad es media-alta y la construcción sigue siendo muy buena, aunque ha requerido un par de retoques simplemente para emparejar la quemada.

Para el último tercio el Eight se siente menos especial y más terrenal, con sabores de tierra y pimienta predominante y muy poco de los otros sabores que he sentido durante los tercios previos. Sin embargo, la pimienta es más fuerte y el retrogusto sigue incluyendo pan, pero sin las especias que me daban masa de pizza previamente y la intensidad baja a media. A lo largo del tercio aparecen notas herbáceas y cremosas, pero no hay mucho más en términos de sabor hasta el final, al que llego luego de una hora y 45 minutos de encendido.

El Asylum Eight es un muy buen producto que sabe exactamente a lo que un cigarro de $20 debería saber, o quizá uno de $15. El cigarro es una edición limitada a 500 cajas y de esas solamente dos llegaron a Venezuela, y tengo entendido que a Latinoamérica también, pero en un portafolio en donde la gran mayoría de los productos difícilmente supera los $12, es curioso que exista este producto en el haber de Asylum… me lo creería más en Eiroa o en alguna colaboración, pero los Asylum no suelen ser cigarros caros. Incluso, por ese precio y esta marca hubiese esperado un último tercio a la misma altura de los dos previos, pero todo sea por probar un producto diferente y ciertamente espero con ansias el Nine (9).

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