Entre todos los Cocuy que he recibido para reseña, que tampoco es que son tantos, pero son muchos más de los que esperaba, son los de la marca Balsamal los primeros que llegaron. Casualmente, comencé a atreverme a esto de las reseñas de Cocuy a raíz de otros que llegaron, pero cuando los Balsamal llegaron a mis manos fue solamente por probar qué tal era este destilado autóctono y descubrir casi inmediatamente que tenía que estudiarlo bastante bien. Por ejemplo, en las catas de ron y whisk(e)y nos enseñan que mientras más lento bajen las lágrimas por el interior de la copa, más denso es el líquido y, en teoría, mayor añejamiento tiene. Si bien el color y la densidad se pueden alterar con aditivos permitidos como azúcar y caramelina, respectivamente, la velocidad de las lágrimas es más difícil de alterar. Pero, en el Cocuy, las lágrimas descienden entre rápido y muy rápido y casi nunca tardan en descender. Esto sucede porque el añejamiento del cocuy es exponencialmente menor que el del ron o el whisk(e)y, pero también porque es otro tipo de destilado. No obstante, aquí sigo con mis apreciaciones, siempre teniendo eso y mucho más en cuenta.

El Balsamal Clásico difiere del Puro porque está añejado o, técnicamente, reposado como se dice entre los destilados de agave. Este reposado ocurre durante 6 meses en barricas de roble blanco americano ex-ron, que a su vez fueron ex-bourbon. Sin embargo, son barricas de múltiples usos que ya son desechadas por las roneras y estas son recharreadas y utilizadas para el Cocuy.

Pero este viene en prácticamente la misma botella que el Puro, que sufre de los mismos problemas de apreciación que el resto de las botellas de producción nacional: es asombrosamente nula. La botella fácilmente podría ser de cualquier otra cosa y seguramente lo es; estoy seguro que existen muchísimos otros destilados de menor calidad en Venezuela con la misma botella, y no necesariamente tienen que ser destilados. No quiero decir que este sea un problema de Balsamal, pues es el mismo tema con otras marcas de Cocuy también. Incluso, nuestros rones tan afamados en Venezuela y el mundo, tienen de las peores botellas que existen. En el caso de los rones es porque ese filtro “anti-adulterado” es malísimo, la tapa se aísla fácilmente y rara vez una botella cierra bien y al cabo de dos meses de abiertas se evapora el alcohol y nunca se pueden colocar acostadas porque se les sale el líquido.

Pero, efectivamente, hay muy poco en la botella que llame la atención y ese es un problema de la industria. Hay otros Cocuyes que tienen mejores botellas, pero también tienen más inversión y ese es parte del tema. Pero aquí no vine a hablar mal (o al menos no más) de la industria, que ya bastante artesana es de por sí.

El Balsamal Clásico es de un color amarillo pálido en copa, como del mismo color de un whisky viejo, de esos que tenemos en el bar de la casa de nuestros padres, que tiene 30 años guardado. Sus destellos son más oscuros, lo que le da una tonalidad de más añejado y llamativo, para ser un Cocuy. En copa se aprecia una alta densidad al agitarlo y el descenso de las lágrimas es medio rápido, como ya me tiene acostumbrado este destilado, pero denotando un mayor añejamiento que en el Puro y se notan bastante aglutinadas.

En aromas se sienten complejas y variadas, con notas fuertes de caramelo, sabia, notas vegetales (no herbáceas), ciruelas, cítricos y al cabo de un rato en copa esas notas cítricas comienzan a escalarse y dejarme apreciar notas de piña, cera de vela, una nota extrañamente perfumada que me recuerda a jabón de tocador y azúcar quemada.

En boca es bastante franco con respecto a los aromas, destacando principalmente una nota alcohólica moderada y esperada con sus 45°, pero también fuertes sabores cítricos, que destacan con notas aromáticas en el retrogusto y una nota amarga como de la cáscara de alguno de estos cítricos, pero también hay notas de piña, caramelo quemado que, eventualmente se convierte en toffee y notas dulces y amargas en general. Ese amargo se siente mucho más si te atreves a tomarlo más rápido pero afortunadamente no es como tomo el Cocuy, aunque tampoco lo mezclo. El retrogusto es de cítrico y azúcar morena.

El Balsamal Clásico es uno de mis cocuyes preferidos, no tanto porque me gusten más los reposados que los que no, pues creo que cada uno aporta algo específico. Pero este es bastante complejo y entre los reposados que he probado me parece el más fiel al sabor del cocuy, por lo que el reposo le ha permitido hacerse un poco más complejo pero sin dejar atrás el sabor característico del Cocuy, y por su naturaleza, sucede que el añejado extremo (mayor a 2 años) de este destilado le hace cambiar muchísimo. Pero en este sigues teniendo mucho de la base y eso lo aprecio bastante.

Ficha Técnica:
Fabricante: Cristóbal Sánchez
Nombre del Cocuy: Clásico
Marca: Balsamal
Origen: Venezuela
Edad: 6 meses
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 92

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s