Durante el IPCPR de 2019, la exposición de comerciantes y marcas que se realiza cada año en Las Vegas y que desde 2020, año en el que no se realizó, se llama PCA, Room 101 anunció la creación de una línea de productos llamada Doomsayer, con un precio ubicado entre The Big Payback, que son sus cigarros “baratos” y la línea Farce, que son los de mayor precio. Esta línea estaría formada por dos tipos de productos, unos llamados Passive con capa Habano, y unos llamados Aggressive con capa madura. Este Doomsayer Aggressive en formato Super Toro (6×55) llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler y es fabricado por la Tabacalera William Ventura en República Dominicana, con una capa madura sin origen especificado, capote de Indonesia y tripa de Nicaragua, Honduras y un Pennsylvania Broadleaf americano. Cabe destacar que esta vitola es la única en que este cigarro está disponible, al menos hasta el momento de esta reseña.

Visualmente este Doomsayer es un cigarro bastante llamativo y la anilla es espectacular, muy bien hecha y destacando la flor (de loto?) en ella y los colores que contrastan muy bien con el color de la capa, casi haciéndome temer lo que me pueda esperar. Sin embargo los aromas en frío tampoco son de temer, desprendiendo apenas una nota suave de chocolate y nueces en la capa, mientras que en el pie se siente una fruta como ciruela y la calada en frío presenta más chocolate, en el sentido que es más intenso que en la capa, cuero y nueces, así que en términos generales tengo aromas muy similares.

Las primeras caladas y durante gran parte del primer tercio el Doomsayer Aggressive es muy poco agresivo (por lo del nombre lo digo), el humo es escaso, casi que me pregunto varias veces si está bien encendido, pues es luego de varias caladas seguidas que comienza a producir una cantidad decente de humo, pero al mismo tiempo no quiero abusar y quemarlo demasiado así que trato de tomarlo con calma. También pasa que tiene poca pimienta, así que los entre eso, el humo escaso y el hecho que los sabores son muy sutiles, el cigarro no pinta muy bien. Los sabores son de madera y chocolate negro, pero siendo suaves no deslumbran y el retrogusto tiene una leve nota de pimienta pero no mucho más. En verdad cuesta dar descriptores adicionales para este tercio y el hecho que lo fumé de noche me hace pensar que no fue la mejor decisión.

Cuando doy clases de apreciación al tabaco siempre trato de dejar clara la importancia de mantener algo de ceniza sobre el cigarro, principalmente porque ayuda a regular mejor la temperatura de la fumada y hasta filtra un poco el aire que pasa, pero con este Doomsayer Aggressive creo que voy a tener que hacer un inciso adicional en esa explicación, pues bastó que dejara caer la ceniza del primer tercio para que la fumada mejorara exponencialmente. Los sabores no son tan agradecidos, o al menos la apertura del tiro y mejora de la fumada no ha sido tan equivalente en términos de sabores, permitiendo apreciar cuero, chocolate y una nota ligeramente afrutada como la que sentí en frío, pero esta no es abundante. Solamente la pimienta se ha hecho más abundante en el retrogusto, pero no por ello más fuerte sino simplemente que se siente en todas las caladas.

Tampoco son increíbles los cambios en el último tercio, con notas de madera, pimienta, frutos secos y chocolate en el paladar y la misma abundancia de pimienta en el retrogusto, pero la intensidad no pasa de media en este punto ni en los anteriores, incluso siendo suave en el primero. Pero sí debo destacar que con la caída de la ceniza en el primer tercio, el resto de la fumada ha sido bastante agradable en términos de tiro vs. humo y experiencia, aunque esta no ha rendido muchos frutos en términos de sabores, al menos cada calada tiene una muy decente cantidad de humo y tampoco es que no estoy fumando nada… es solo que no es nada fuerte. Pero luego de dos horas y 20 minutos de una fumada tan “normal” y hasta menos que eso, no es una que quisiera repetir.

El Doomsayer tiene mucho que intimida, comenzando por su nombre, pero también por el cepo 55, que tanto ese como el 56 se han convertido en mis preferidos para fumar de manera relativamente regular (3 veces a la semana), aunque sigo prefiriendo mis robustos pero cuando me reúno con amigos y estoy conversando y acompañando con un buen destilado, este cepo o el de 56 junto con un largo de 4,5 o 5 pulgadas me parece ideal. Pero el Doomsayer promete una agresividad (vamos, que lo dice en el nombre) y una intensidad que no está ahí. Con ese nombre intimida bastante, pero no dudaría en recomendarlo a principiantes, casi exclusivamente.

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