Para esta reseña vamos a hacer algo ligeramente diferente. Nótese que muchas veces se menciona que las cosas serán ligeramente distintas y lo que se propone es diametralmente opuesto a lo que existe. No es el caso de hoy, sino que simplemente las imágenes de esta reseña vienen en dos tantas: las primeras durante el día, hace como una semana cuando fumé el cigarro y por circunstancias olvidé hacerle fotos. Las otras fotos las hice en otro lugar y de noche, porque fue mi segunda prueba con el cigarro. Hasta ahí este cambio «radical», pero aprovechando que lo probaba por segunda vez también confirmé algunos sabores.

Al igual que en su versión Habano y Connecticut, el Teufel Hund es un cigarro de tripa corta hecho por Room 101. Su precio ronda los $3 y en las versiones anteriores ha demostrado ser un cigarro decente, aunque barato. Lo del precio no es algo en contra, sino que simplemente pertenece a un segmento de mercado que busca precios más bajos por necesidad o porque simplemente quieren echar humo y si esa echada de humo puede ser ligeramente más compleja, pues mucho mejor. Por lo mismo y por su material, es raro que los Teufel Hund en general varíen considerablemente sus sabores de principio a fin. Pero al menos en frío esta capa Pennsylvania Broadleaf tiene sus toques agradables de chocolate, pasas y frutos rojos, que se repiten un poco en la tripa, aunque omite los frutos rojos. La calada en frío me da notas de frutas en general y notas más fuertes de chocolate.

El Teufel Hund Maduro comienza con notas aparentemente dulces, pero son superadas en la mayoría de los casos por una sensación picante que cubre la lengua entera. Hay también notas de chocolate, paja y un dejo final de tierra, aunque con una intensidad muy suave. La quemada no es especialmente buena, pero tengo un encendedor a la mano y estoy pendiente. El humo es abundante, denso y gracias a que esta noche en la playa hay muy poca brisa, se queda cerca de mí y me siento inmerso en una nube. Precisamente, esa nube me permite apreciar lo que se llama el room note o la nota de aromas que se sienten en la «habitación» mientras fumas y el olor es ligeramente ácido. El cigarro quema rápidamente, al igual que me pasa con casi todos los Teufel Hund que he fumado y en cuestión de 15 minutos supero el primer tercio.

Para ser un cigarro de tripa corta, con un costo menor a $3 por unidad, el Teufel Hund Maduro sostiene una ceniza respetable y teniendo un cepo de 55, es más o menos lo que esperaba. Insisto, con poca brisa y poco movimiento, es natural que una ceniza se sostenga un buen tiempo, aunque hay cigarros que simplemente se niegan a ello. Los sabores son los mismos de chocolate, paja, pimienta y tierra, pero ya la lengua no pica tanto y la tierra se siente como un sabor más existente y presente, versus una nota ligera y casi perdida en la sección previa. La quemada mejora marginalmente, pues sigo pendiente de ella con el encendedor a la mano, pero el tercio parece durar más y llegar a la mitad del cigarro me toma 40 minutos.

No buscaba muchos cambios para el último tercio y el Teufel Hund Maduro no los entrega, salvo la aparente concentración de las sensaciones y una ligera subida en la intensidad de la fumada, todo normal y esperado en esta sección. La quemada se mantiene bajo control por un corto rato pero para cuando comienza a desviarse ya estoy en los últimos centímetros del cigarro y creo que darle un retoque sería peligroso para mi nariz, así que lo dejo así y luego de unos minutos ya es hora de dejar el cigarro. En total fumé durante una hora y 15 minutos, que es poco para un cigarro con dimensiones de 6 x 55, pero siendo tripa corta no esperaba que durara mucho más y el último tercio es considerablemente esponjoso el cigarro, así que no fue lo más agradable tampoco.

Pero más allá de la comparación de fumar este cigarro vs. un cigarro de mayor calidad, siempre va a ser un tema de presupuesto o de ganas de disfrutar. El Teufel Hund Maduro (y Habano y Connecticut) son cigarros que resuelven. Tengo un amigo que estuvo un poco mal de finanzas un par de meses y fumó varios de estos sin ningún problema. También tengo un amigo que los compra para regalarle a quienes no saben de tabaco pero siempre quieren fumarse algo, con los mismos resultados positivos. Si eres un fumador experimentado y acostumbrado a fumar bien, quizá los Teufel Hund no sean para ti, pero como ejercicio gustativo de un cigarro sencillo o simplemente para fumar algo sin hacerle demasiado caso, el Teufel Hund solo requerirá atención de la quemada, pero como cigarro playero, con amigos, en una parrilla y con destilados, es una excelente opción.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s