Cigaruba – Maduro (Toro)

Si hay algo interesante en este amplio mundo del tabaco es su gente. En verdad todo es interesante, pero la gente que hace el tabaco sin duda es parte esencial de ello. Pero a nivel de consumidor, también es muy interesante no solo aprender de tabaco, sino conocer a fumadores, fumar con ellos e incluso compartir experiencias y productos. Desde hace un tiempo he participado en algunos intercambios con fumadores, y aunque las posibilidades de enviar algo desde Venezuela son nulas, el hecho de tener una dirección en Miami y otra en España ayuda mucho. En algunas ocasiones he hecho compras y le he enviado algo de lo que compro a amigos en USA, pero los temas de verificación de cuentas allá se han puesto muy fastidiosos. Pero el punto que estaba tratando de hacer era que esta comunidad me ha puesto en contacto con alguien de Aruba, que está haciendo esta marca y que normalmente no hubiera considerado mucho, salvo que conozco a la persona y sé que no está haciendo el propio cigarro atrapa turista, sino más bien un producto de calidad.

Pero antes de acceder a hacer una reseña, insistí en que los iba a probar y comprobar su calidad. Ya hecho eso y comprobado que es y no es, este Cigaruba incluso detalla en la etiqueta sobre el celofán la composición del cigarro. Efectivamente se trata de un cigarro hecho en Nicaragua, con capa San Andrés mexicana y el resto de las hojas nicaragüenses. Se nota como un cigarro imponente y en primera instancia lo sentí de cepo mayor a 54 que es el que tiene. La capa tiene aromas a manzanas horneadas, tierra húmeda y algo de madera, mientras que en el pie se repiten los aromas de madera y le añade un toque de pimienta, que se siente incluso luego de alejarme el cigarro de la nariz. Por último, luego de picarlo, me encuentro con aromas de pimienta y ligeramente afrutados, muy relacionados con ese aroma a manzana horneada de la capa.

El Cigaruba Maduro enciende con relativa facilidad gracias a que su tiro es algo suelto, pero dentro de parámetros normales. La tendencia de los aromas en frío se mantienen con una buena cantidad de madera en el paladar, seguida de café en granos y un toque muy suave de pimienta, tanto en el paladar como en el retrogusto. Incluso, puedo darle repetidos toques por retrogusto sin que esto afecte las sensaciones. A lo largo del tercio, e incluso entrado en el segundo (del que no hice fotos), los sabores se mantienen en un crescendo muy agudo, con sensaciones más tostadas de esa madera en el segundo segmento. Hay notas suaves de nueces y chocolate a lo largo del CIgaruba, que se sienten sutilmente pero que estoy convencido que invitan a acompañar el cigarro con ello. Fortaleza media-baja con una intensidad media, que se mantiene durante todo el primero y segundo tercio.

Si bien el primero y segundo tercio parecen estar muy relacionados, es en el último tercio, como una película, cuando todo se desenvuelve. La madera sigue siendo el sabor predominante, pero la pimienta que venía haciendo un aumento muy paulatino y sencillo en los tercios anteriores, se desata y lleva la fortaleza a media-alta junto con la intensidad del Cigaruba Maduro. En el retrogusto los sabores de madera continúan presentes, pero la pimienta parece no querer envolverse en ellos, sino que son las nueces quienes le acompañan, dándole una complejidad agradable al cigarro y haciendo que si bien se siente más fuerte en el paladar, en el retrogusto no es tan agresivo y sigo fumándolo delicadamente hasta marcar una hora y 25 minutos, que es cuando lo dejo descansar en paz.

El tema con muchos cigarros de turistas, y el Cigaruba ciertamente lo es por pertenecer y fácilmente representar un gran destino turístico, es que suelen ser cigarros baratos de hacer y baratos de vender, que no ofrecen mucho más allá de una anilla o un nombre simpático para que te los lleves de recuerdo. Pero el Cigaruba, si bien puede ser visto como un souvenir bonito, también tiene una complejidad y una calidad que le hacen fácil de disfrutar en una fumada. Mi experiencia hasta el momento en cigarros de esta pequeña isla eran los de Aruhiba, pero realmente hace muchos años que los probé y si bien estaban buenos, nunca los vi como algo que volvería a comprar. El Cigaruba es un cigarro que podría comprar nuevamente y tengo algunos distintos en el humidor que espero ansiosamente el momento de encenderlos y poder compartir la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cigaruba
Modelo: Maduro
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: N/D
Puntuación: 85

Whiskey: Wild Turkey Longbranch

Tengo un amigo quien se rehúsa a hablar de esta marca como Wild Turkey, y simplemente la llama el pavo loco. Pero en el inmenso universo y mercado de whiskey, creo que el pavo loco es una de las marcas más consistentes y variadas, incluso con productos «suaves» con el fin de abarcar muchos paladares.

Precisamente buscando ese mayor alcance, Longbranch es su intento de abarcar el mercado de los bourbon de baja añada, pero no baja calidad. Pero Longbranch no es solo eso, sino el producto de la mente del actor Matthew McConaughey. El bourbon alcanza los 8 años de edad y es filtrado por carbón de roble y mesquite, que es un tipo de madera originaria de Texas.

El bourbon es embotellado a 43%, pero no marca edad, por lo que seguramente este blend tiene whiskeys por debajo de los 8 años. El objetivo de la marca y de McConaughey era el de un bourbon más suave y fácil de tomar que muchos otros.

En nariz está cargado de madera de roble y humo, incluso más humo que muchos productos de Wild Turkey, teniendo en cuenta que muchos pasan por una gran cantidad de madera carbonizada en el charreado. Tiene aromas de maíz tostado, resina de roble, caramelos de cola y una nota menos notable de hojas de tabaco.

En boca es de intensidad media, pero se siente sumamente alcoholado. Muchísima madera de roble, carbón e incluso raíces de esas que se usan para especias, como jengibre, pero también miel y naranja. No obstante, pareciera con un contenido alcohólico mucho mayor. El retrogusto es seco, con notas de caramelo y humo, pero de muy corta duración en general.

La mayoría de los bourbon tienden a ser de una nota alcohólica mucho mayor y 43% en este mercado es un bourbon básico, aunque los hay más complejos con menor concentración. Pero el hecho que este Longbranch es tan alcoholado en boca quizá sea un intento de la marca de apelar a quienes les gusta una mayor concentración, sin sacrificar el precio ni la base.

A diferencia de otros más caros que se mantienen como algo normal, este Longbranch es menor, tiene menos alcohol y es más distinto y le aplica un extra en el uso de la madera adicional de mesquite. Aunque en 48 o 50% de alcohol seguramente llamaría más la atención, el 43% se siente casi a esa altura. Es un bourbon que podría comprar otra vez, fácilmente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Wild Turkey Distillery
Nombre del Whiskey: Longbranch
Marca: Wild Turkey
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $40
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 88

CAO – LX2 (Toro) (vintage)

Corría el año 2009 cuando el LX2 de CAO se coló entre los mejores cigarros del año, en el puesto #23 del Top 25 de Cigar Aficionado. La marca todavía pertenecía a sus fundadores, de familia Ozgener y habían creado este cigarro como una opción extra fuerte, por lo que llevaba una anilla inferior que decía Fortaleza Tres. Este fue uno de varios CAO de la época que estaban identificados con tres caracteres y de los cuales creo que hoy en día sobreviven algunos como el MX2 por doble maduro. En el caso del LX2, es por doble ligero. El LX2 fue descontinuado en 2015 y desde entonces la marca ha cambiado de dueños y hoy en día es parte del portafolio de General Cigars, mientras que Tim Ozgener ya creó una nueva marca, aunque estuvo retirado de la industria durante un buen tiempo. El LX2 estaba disponible en tres vitolas y compuesto por una capa nicaragüense, sobre capote hondureño y tripa con hojas ligero de Nicaragua y República Dominicana.

Durante mucho tiempo pensé que este cigarro se llamaba Fortaleza Tres, pero fue cuando busqué en internet su origen que descubrí lo que parecía parte del diseño de la anilla y que en realidad es el LX2. El cigarro es considerablemente oscuro, incluso diría que más oscuro que el MX2 que salió más o menos al mismo tiempo. La capa tiene varias venas y algunas son muy visibles, pareciendo casi dobleces mal hechos. Tiene aromas fuertes a tierra mojada en la capa, junto con establo, mientras que en la calada en frío me encuentro con notas dulzonas de tierra y pimienta, pero con un tiro que se siente muy bien y ese es uno de los misterios cuando picas un cigarro que tiene tanto tiempo.

La atención es rápidamente fijada en el cigarro desde la primera calada. Es increíblemente obvio que no puedes estar conversando mucho cuando lo enciendes porque realmente es fuerte y alrededor de 10 años de guarda no lo han suavizado en lo absoluto. Una dosis abundante de pimienta adorna las primeras caladas, pero ésta se mantiene durante casi todo el tercio, aunque en una escala ligeramente menor o quizá se trata de que el resto de los sabores se equiparan también. Pero también va desarrollando notas dulces y cremosas de nueces, café e incluso galletas tipo graham, con las que hacen la parte inferior del pie de limón. El retrogusto es principalmente de pimienta, pero esas nueces también se sienten, aunque en mucha menor escala. La quemada es bella, aunque imperfecta y la ceniza se sostiene muy bien, con una intensidad media y una fortaleza similar, pero con intenciones de aumentar.

Curiosamente, en el segundo tercio no son muchos los sabores de pimienta; sigue presente, pero no con la intensidad que en el tercio previo. Pero esta pimienta es sustituida por otra especia y es la canela, pero tampoco en esa misma intensidad. De hecho, el sabor de canela es dulce y me recuerda a los cinnamon rolls, también hay madera y pan tostado, junto con nueces y café, pero no tanto el graham, o al menos no hasta que llego al punto medio del cigarro y éste vuelve a presentarse. La canela es el sabor dominante del segundo tercio, estando presente tanto en paladar con su nota dulce como en el retrogusto con una sensación más seca, pero manteniendo también la pimienta en ese punto. La fortaleza es media-alta, con una intensidad similar, quemando bello nuevamente pero con menos ceniza, aunque mayor rectitud en la quemada.

Siguiendo con sus super variadas evoluciones, el LX2 en el último tercio desecha los sabores de canela o al menos los reduce bastante, y es con el resurgimiento el sabor de graham después de la mitad que se termina de desplazar. Pero el graham tampoco es el sabor principal en el último tercio, sino que es uno de chocolate negro que no tengo idea de dónde salió y junto con la tierra mojada mantienen el ritmo de los últimos embates del LX2, que mantienen el ritmo para una fumada que ha sido muy buena y que marca una hora y 50 minutos hasta el último punto, con una fortaleza media-alta y una intensidad que le lleva perfectamente el ritmo.

Este es uno de varios cigarros de esos vintage que he fumado, del alijo que me obsequió un amigo y que atesoro mucho pero que no puedo dejar de probar y compartir la experiencia. Hay quienes me han dicho que muchos cigarros de los que están ahí se deberían seguir guardando, pero no sé… yo prefiero darles el uso para el que fueron hechos. Hay algunos que ya se vencieron pero hay otros que están increíbles y eso tiene mucho que ver con la calidad del tabaco inicial. El LX2 resultó ser una fumada muy buena, una tremenda experiencia y una gran lástima que ya no exista. Era otra época y otra CAO, aunque la verdad es que actualmente tienen productos muy buenos también. Es bueno ver como, aunque ha cambiado de dueños, sigue siendo una marca innovadora. Quizá tenga menos galardones ahora, pero muchos de sus cigarros están en mis compras regulares y más que premios, creo que regularidad es algo de mayor importancia para la marca y los consumidores.

Ficha Técnica:
Fabricante: CAO Fabrica de Tabacos
Marca: CAO
Modelo: LX2
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 88

Foundation – Metapa Maduro (Corona Gorda)

Quien sea más o menos seguidor de la marca Foundation se encontrará que muchos de sus cigarros rinden tributo a los los orígenes de la humanidad, que puede sonar algo esotérico pero es la filosofía de la marca. Tienen productos que reciben su nombre por los primeros pobladores de la tierra, por figuras religiosas, tribus ancestrales e incluso las primeras repúblicas. Por ello, no me sorprendió tanto cuando salieron el año pasado con un producto llamado Metapa, pero luego de investigar un poco encontré más por lo que vale la pena revisar. Metapa es una palabra derivada «metl», que viene del mundo nahuatl y significa el lugar donde crecen los magueyes. Un maguey es una planta de agave y su simbolismo religioso y cultural en la mitología centroamericana fue muchas veces utilizado por el poeta nicaragüense Rubén Darío y es el nombre de la ciudad en donde nació. Por eso la ciudad de Metapa en Nicaragua hoy en día se conoce como Ciudad Darío, en su honor.

Metapa es producido por AJ Fernandez y está disponible en capa claro y maduro, siendo el que voy a probar hoy el maduro. Esta capa madura es Sumatra ecuatoriana, sobre un capote americano Connecticut Broadleaf y tripa nicaragüense, de las regiones de Estelí y Jalapa. La capa Sumatra de este Metapa pareciera tener propiedades de San Andrés mexicana, gracias a su color tan oscuro y la gran cantidad de venas que la cubren. Tiene un pequeño rabillo en la perilla, que le da una apariencia bien artesanal y aromas a madera mojada y tierra. En el pie se sienten notas abundantes de pan y madera, mientras que la calada en frío tiene notas de madera ahumada y un toque suave de pimienta.

El Metapa enciende de maravilla aunque el tiro no es el mejor. Hay momentos donde tengo que ajustar el tiro, moviendo la boca o haciendo presión con los labios, pero los sabores parecieran ser más sutiles de los que su apariencia me haría pensar. Desde el principio me encuentro con madera tostada, notas sutiles de tierra y una pimienta bien directa y afilada. El retrogusto es de leña y a medida que voy avanzando va dando notas de tierra seca también. En esta misma evolución y hacia el resto del primer tercio, hay notas más suaves pero generales de pimienta y el toque de tierra se siente como tierra húmeda. La quemada funciona muy bien, salvo esos temas del tiro, pero quema bastante parejo, con una intensidad media y una fortaleza similar, con un humo denso.

La complejidad que era ligeramente aparente en el primer tercio se vuelve general, frontal y muy obvia en el segundo. Hay un sabor muy particular en la mayoría de las caladas del Metapa Maduro que me recuerda a la granola, pero no es exactamente ese sabor de cereales, sino los frutos secos y deshidratados que se encuentran en la granola, como almendras y nueces e incluso pasas y arándanos, pero también hay muchas notas de ese café espresso que es espumoso cuando lo haces en máquina, y el retrogusto es de nueces con chocolate, pero muy picante también, e incluso notas de canela, pero la intensidad picante es abundante, al punto que no soy tan propenso a darle toques de retrogusto. La intensidad es alta, con una fortaleza media-alta, que quema bien aunque no mantiene una larga ceniza.

En el último tercio los sabores se simplifican un poco, pero no por ello quiero decir que sean menos complejos, pues siguen estando más o menos los mismos e incluso hay notas considerables de madera, pero el sabor de café espresso lleva como el 40% de la intensidad de todo el cigarro y se sienten notas de almendras, chocolate, madera y pimienta entre los secundarios, con muchas nueces, chocolate negro, canela y pimienta en el retrogusto. Aunque la pimienta se ha suavizado un poco en el retrogusto, es imposible ignorarla. Incluso hacia los últimos embates del Metapa Maduro se sienten notas de regaliz negra, que no es uno de mis sabores preferidos, pero en toda esta mezcla se siente muy bien situada. La fortaleza se mantiene en media-alta, afortunadamente pero la intensidad sigue en alta y cada calada es una delicia, aunque termino algo golpeado luego de una hora y 40 minutos fumando esta delicia.

Curiosamente, hace unos meses le escribí a un amigo que tiene una tienda llamada Gentleman Brothers y que suele traer esta marca. Le pregunté si iba a traer el Metapa y me dijo que no sabía, que no lo había considerado. No sé por qué, pero le insistí que lo hiciera, especialmente porque nunca antes le había sugerido que trajera un cigarro ni mucho menos le había insistido. Pero el hecho es que lo trajo y cuando llegó se vendió rápido y afortunadamente me guardó un par de ellos. Efectivamente se trata de un cigarro muy sabroso y complejo, pero sobre todo diferente, aunque me dio algunos problemas de tiro que pude solucionar con relativa facilidad, pero que no estaban para dejar de prestarle atención e incluso algunos retoques tuve que darle. La fabricación por AJ Fernandez casi que garantiza su calidad y por ello es raro que me haya dado esos problemas. Afortunadamente tengo otro de capa clara y otro más doble coronas, que realmente no sé qué capa tiene. Pero si no lo tuviera, es un cigarro que con gusto compraría de nuevo.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Foundation Cigar
Modelo: Metapa Maduro
Dimensiones: 5½ x 48
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $13,00
Puntuación: 92

Whiskey: Uncle Nearest 1856

Tengo mis reservas acerca de esta marca. No porque en un inmenso mercado de hombres blancos con una larga tradición de destilación, este whiskey sea un producto hecho por mujeres negras. Al final el mundo del whiskey debería ser más diverso y es solo normal que buscando esa diversidad aparezca. Quién quita que haya también algún whiskey hecho por latinos, por ejemplo.

Al final el mercado es grande y hay espacio para todos. Pero mis reservas radican en el hecho que si bien las mujeres que forman parte de la empresa tienen algo de experiencia en el ramo, incluso la master blender tiene relativamente poco tiempo como tal y ya ha logrado distintos premios por la calidad del producto. Eso es extraordinario y se debe aplaudir. Hace un par de años probé su versión 1884 y me pareció un whiskey bueno.

Pero lo que no me gusta es la manera en que la empresa se ha mercadeado. La marca recibe su nombre por un esclavo de apellido Nearest, que era tío lejano de una de las fundadoras de la marca y hasta ahí funciona perfectamente. Pero según la marca, este esclavo fue el que le enseñó a Jack Daniels a destilar el whiskey y fue quien inventó el sistema de filtrado adicional del Tennessee whiskey. Básicamente, se trata de una marca relativamente nueva, que está llegando a decir que son los inventores del whiskey y que sin ellos la industria no existiría.

Bueno, es eso en lo que no estoy de acuerdo. Tampoco estoy de acuerdo que la marca no revele el mash bill de su producto ni dé muchos detalles de cómo lo hace. La marca destaca que tiene un mínimo de 51% maíz, como declara la reglamentación. Los granos son molidos, cocinados, fermentados y destilados en una destilería no identificada por la marca. Luego son envasados en una barrica con alto tostado, donde permanecen durante un mínimo de 7 años. Posterior a esto, las barricas seleccionadas por la master blender y se llevan a dilución y embotellado.

Según la marca, este whiskey en específico es un blend de whiskeys añejados entre 8 y 14 años y es embotellado a 50% de alcohol. El whiskey se llama 1856 porque supuestamente fue el año en que el «tío» Nearest recibió la aprobación para hacer su proceso de filtrado que hoy en día es el de Tennessee whiskey.

En nariz se siente fuerte de caramelo y toffee, pero estos son los más fuertes y requiere un poco más de atención descubrir los demás. El más notable es un que se siente como aserrín, seguido de notas más suaves aún de azúcar morena y vainilla.

En boca se siente denso, con un fuerte sabor inicial de manzana verde con algo de azúcar morena y caramelo, que me recuerda a una manzana acaramelada. También hay notas de nuez moscada y canela, que se van aproximando a un fuerte sabor de madera en el retrogusto.

El 1856 también es un buen whiskey, sin lugar a dudas. Sería mezquino decir que no lo es por las reservas que pueda tener con la marca. Tiene todos los sabores que esperaría de un bourbon o de un Tennessee whiskey, incluso hacia el lado más ligero de su estilo. Pero la realidad es que no tiene mucho de interesante o diferente. Tiene un sabor genérico de bourbon que puedes conseguir en muchos otros productos, y si tienes un producto que supuestamente tiene todo para comprobar que es el originario y el creador del estilo, esperaría algo más memorable. Especialmente a este precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Nearest Green Distillery
Nombre del Whiskey: 1856
Marca: Uncle Nearest
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $65
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 80

Hoyo de Monterrey – Double Coronas

Aunque Hoyo de Monterrey es lo que Habanos SA denomina una marca global, creo que es una de esas marcas que no todo el mundo ha probado, a diferencia de Upmann, Partagas o Montecristo, por no irme a las más conocidas. En lo particular, este es el 5to HdM que pruebo, aunque creo que el Epicure No. 2 es el que más he probado y posiblemente sea uno de los habanos más suaves que exista, pero sigue siendo un habano muy codiciado y reconocido por muchos. Hoyo de Monterrey fue fundada en Cuba en 1865 por José Gener y en la actualidad cuenta con 16 productos, incluyendo producciones limitadas y exclusivas. El que voy a probar hoy es el de mayor tamaño de la marca, con medidas de 7⅝ (194 mm) x 49 y, al igual que el resto de los productos de la marca, el tabaco contenido en el habano proviene de la región de Vuelta Abajo.

Las dimensiones de este Hoyo de Monterrey son muy similares a las del Ramon Allones Gigantes, aunque la marca promete una fumada más suave. La capa de este Double Coronas es especialmente irregular, pero muy a tono con lo que muchas capas cubanas son últimamente, especialmente en un cigarro tan grande y que usa lo que pareciera ser solo una hoja. Varias arrugas y venas a todo lo largo, pero aromas muy sutiles que me hacen pensar en la fortaleza a la que HdM me tiene acostumbrado. Los aromas son a nueces, madera y algo de vainilla, mientras que en el pie hay más notas hacia frutos secos, pero sin definir. Lo pico con la doble hojilla, con limitador para no hacerlo mal y en un cigarro de este precio ($34) lo quiero hacer lo mejor posible, y la calada en frío me repite mucho de lo que he sentido hasta el momento, incluyendo nueces, madera pero también chocolate blanco.

Tomé la previsión de hacer un dry boxing de este cigarro unas horas antes de fumarlo. El dry boxing consiste en guardar el cigarro en una caja de madera durante un tiempo antes de encenderlo. Este tiempo puede ser tan corto como 2-3 horas (lo que lo puse) y tan largo como 3 días, y el objetivo es que el cigarro libere algo de la humedad con la que está guardado. Dado que no tengo un humidor exclusivo para habanos, los guardo en una ziploc especial con un sobre de humedad al 67%. Afortunadamente, dado su largo tan destacado, las primeras caladas se sienten algo apretadas, pero no peligrosamente apretadas, sino que hay que dar caladas más largas de lo normal para que el humo llegue. Este humo llega frío y eso es lo primero que se puede destacar de una fumada de este largo, y esa temperatura permite apreciar más los sabores. Estos sabores son de tierra húmeda, chocolate, cerezas, miel y frutos secos garrapiñados. En el retrogusto es principalmente vainilla y miel. La quemada es buena, pero no es perfecta aunque logra una ceniza respetable.

No se nota, pero el Double Coronas sostiene bien la ceniza y fue unos 5 segundos antes de hacer esta foto que decidió caerse. Como se nota en la imagen, el anillo de combustión no es del todo recto, pero no me ha dado problemas hasta el momento y es normal que al generar una ceniza larga, la quemada sea algo diagonal, aunque no mucho. Los sabores de nueces se vuelven más fuertes en el segundo tercio, pero los de tierra húmeda le mantienen el ritmo, mientras que el sabor de cerezas parece haber desaparecido, aunque sí hay una nota ligeramente frutal, pero que no defino tan bien como en el primer tercio. El resto de los sabores se mantienen en un segundo plano muy alejado del principal, mientras que el retrogusto es más de miel que de cualquier otro sabor, con una nota algo picante pero que no definiría como de pimienta. La fortaleza se coloca en media, viniendo de media-baja en el tercio anterior, mientras que la intensidad pasó de media a media-alta.

A partir de la mitad del Double Coronas es donde comenzaron los problemas de construcción. Si bien el tiro nunca fue ideal, en ningún momento me dio problemas graves. Habían veces que no parecía tirar bien, pero con algunas caladas seguidas se avivaba el fuego y se corregía el problema, pero había que hacerlo con regularidad. Pero luego de la mitad logré purgarlo y eso resolvió el problema durante más tiempo, aunque siempre tuve que tener el encendedor a la mano. Después de la purga los sabores se hicieron mucho más notables, y es que ese método parece rejuvenecer el cigarro a veces. También, para mi sorpresa, comencé a sentir nuevos sabores, algunos más dulces y otros más hacia el cuero. La quemada no se contagió de esa mejora y comenzó a quemar más de un lado que de otro, cosa que traté de corregir, pero fue crónico. Al cabo de dos horas y 15 minutos, dejé el Double Coronas a un lado, básicamente porque ya me estaba quemando los dedos.

Al igual que muchos otros habanos, el Double Coronas no está libre de problemas. Sin embargo, estos son problemas para quien está acostumbrado a productos centroamericanos, que en su mayoría parecieran estar libres de gran parte estos problemas, o al menos tienen una menor propensión hacia ellos. Pero estos «problemas» en realidad no lo son para quienes fuman habanos de manera habitual y aunque el Double Coronas puede no ser un habano de fumada habitual, es ideal para cualquier fan de habanos o no, que quiera satisfacer su curiosidad, porque casi todo el que se atreve con un cigarro de esta envergadura es por curiosidad. Mi curiosidad ha sido gratamente satisfecha, aunque hubiese preferido que quemara mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Hoyo de Monterrey
Modelo: Double Coronas
Dimensiones: 7⅝ x 49
Tamaño: Prominentes (Doble Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $34,00
Puntuación: 81