Dunbarton – Mi Querida Triqui Traca (No. 652)

Cualquiera que siga con cierta regularidad las publicaciones de este blog se dará cuenta que mis costumbres de fumadas últimamente tienden hacia las noches con iluminación deficiente, y no estarías muy lejos de la verdad, aunque ha sido una serie de coincidencias de mucho trabajo durante el día con tiempo libre nocturno. Prometo volver a la luz lo antes posible con las imágenes. Esta sub-línea Triqui Traca de la línea Mi Querida, se trata de una liga más fuerte que específicamente hace honor a los fuegos artificiales y a la manera que los latinos normalmente los decimos, aunque en Venezuela es Triqui Traqui. Precisamente, Steve Saka mencionaba que esta línea no es simplemente más picante, sino que es más densa, más pesada y hasta más sólida que la línea Mi Querida original. En vitola No. 652, que simplemente es una pulgada más larga que la vez anterior que lo reseñé, en 2023.

Visualmente la única diferencia con respecto a un Mi Querida habitual es que la anilla es roja en vez de azul, pero esa sola diferencia lo hace todo. La capa podría decir que es ligeramente más oscura, pero quizá es algo comparativo entre los dos ejemplares que podría haber tenido y si tomamos de otras cajas, pueden ser más parecidos. La composición es la misma en papel, aunque la capa de éste es identificada como No. 1 Dark Corona. Pero al igual que con el Mi Querida que fumé hace poco (que no era Triqui Traca), esta versión tiene unos 2-3 años en el humidor. En la capa tiene aromas esperados a chocolate, pero también una nota suave como dulce de frutos rojos y pimienta. La calada en frío presenta cedro pero también nogal, más frutos rojos, pero también manzana golden, con pimienta también.

Pero por mucho que Saka insista en que no es una muestra más picante, las primeras caladas me hacen pensar que Saka es un mentiroso. Incluso en un intento de masoquismo le doy un par de toques al retrogusto y me regalo lo que se siente como un dolor de nariz pero posiblemente sean los pelos calcinados. Pero al cabo de algunas caladas aparecen también sabores dulces, frutos rojos y chocolate. El tiro es fenomenal, produciendo una ceniza de buen tamaño y un anillo de combustión muy recto. La intensidad es media-alta, con una fortaleza similar, siempre que excluyamos las primeras 3 caladas.

Las palabras de Saka siguen resonando en el segundo tercio y es más o menos al inicio de él cuando le doy algo de razón, no porque no tenga un alto contenido de sensación picante, sino porque efectivamente se siente más denso, como si tuviera más tabaco en la tripa, pero también porque se siente una intensidad dulce casi al mismo nivel de la picante. Hay sabores de pasas, caramelo, chocolate, helado de vainilla y un toque de ralladura de limón, casi parece un cóctel y mi única crítica es que el primer tercio ofreció poco de estos matices cuando tenía una mayor intensidad picante. La quemada sigue siendo buena, aunque no es la mejor ya. La intensidad es alta, con una fortaleza media-alta y una ceniza relativamente escamada.

La pimienta en el último tercio se siente como si tomaras un grano de pimienta y lo mordieras, con un golpe de sabor inmediatamente después de la calada, pero luego se va suavizando y quedan esos aromas propios de la especia. También hay chocolate negro intenso y pasas, mientras que los sabores de caramelo y helado de vainilla quedan secundarios y ya no siento esas sensación de cáscara cítrica. La quemada es más o menos igual que en el segundo tercio, sin llegar a ser preocupante pero tampoco ganando concursos de perfección. Me toma una hora y 50 minutos fumar el Mi Querida Triqui Traca, los cuales pasaron tan rápido que no me di cuenta y creo que hasta una siesta me eché en la fumada, o quizá fue la fortaleza picante que me desmayó.

Más allá de lo que puedas esperar de un cigarro de Dunbarton y especialmente de uno que prometa una fumada fuerte, el Mi Querida Triqui Traca es una experiencia de por sí. No es la primera vez que fumo uno y cuando fumé el No. 552 pensé que no quería más de esto, pero este No. 652 no solo es una pulgada más, sino que también es un toque menos fuerte y eso permite apreciar mejor los sabores durante ma´s tiempo. Pero no por eso puedo decir que es mejor uno que el otro, porque todo es cuestión de equilibrio y los dos están perfectamente balanceados. Una construcción perfecta y la sensación de estar satisfecho pero al mismo tiempo querer más de este tabaco es indicativo de la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: NACSA
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Mi Querida Triqui Traca
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: No. 652 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 92

Aging Room – Quattro Nicaragua (Maestro) (recatado)

Menos mal que existen las segundas oportunidades. Si no fuera por ellas, creo que no llegaríamos a mucho. Hace un par de días publicaba algo en ese sentido en una mini reseña que hacía en Reddit y el consenso entre varios era que a muchos cigarros hay que darles una segunda oportunidad, con excepción de aquellos cuya marca comienza con G y termina con urkha. Pero fue aproximadamente en 2021 que probé este Quattro Nicaragua, entre otras cosas porque se había colocado en el puesto #1 de Cigar Aficionado en 2019. Los amigos de Gentleman Brothers lo estaban vendiendo y decidí comprarlo y ver qué tal, porque si bien los cigarros que forman el Top 10 pueden ser una mezcla de compromisos comerciales con calidad, el #1 normalmente es bueno siempre. El resultado fue una de las mayores desilusiones tabaqueras que he tenido, llegando apenas a 82 puntos.

Como un año después recuerdo que un amigo me obsequió uno y lo probé ahí y ambos coincidimos que no era justo que un galardón tan codiciado haya sido dado a un cigarro tan mediocre. No importa si es hecho por AJ Fernandez y si es supervisado por Rafael Nodal, es un cigarro normal. Pero tengo amigos con los que normalmente hago intercambios de tabacos, nada abundante ni ostentoso, sino un cigarro aquí, otro allá y vamos probando. Este amigo me obsequió uno y hablamos de lo mediocre que es el cigarro y me dijo que con una buena guarda, el cigarro cambia bastante y que éste tenía dos años en el humidor. Con algo de escepticismo le prometí que lo probaría y de momento pido disculpas por lo que posiblemente sea la peor colección de fotos que verán en este blog. Por lo pronto la capa tiene aromas a chocolate, caramelo, nueces y clavo, mientras que en el pie se aprecian café, pimienta y cedro. Lo pico con la guillotina en V y en la calada en frío me encuentro con aromas a pimienta, chocolate negro, cedro y caramelo.

Comenzamos bien, con sabores intensos pero no lineales, que incluyen café espresso, especias como canela y clavo, pero también un componente de pimienta que no es tan insistente como recuerdo, pero sin duda está ahí. A lo largo del tercio aparecen notas sutiles de chocolate negro que se van acrecentando y en el retrogusto se destacan esas notas de pimienta y clavo. La quemada es muy decente, lo que produce una ceniza de buen tamaño y color, con un tiro muy bueno y humo abundante.

Si en el primer tercio aparecieron varios sabores, todos aparecían con una gran intensidad y mantenían esos picos, pero en el segundo tercio se suavizan un poco en el buen sentido, donde ninguno de los sabores tiene picos, sino que son más sutiles en sus variaciones, donde el chocolate se intensifica y la pimienta se hace un poco más suave, mientras que ese sabor de café espresso tiene una transición donde se siente más como un cortado gracias a una gran nota cremosa y de vainilla, pero también aparecen notas cárnicas, como de la corteza de la carne a la parrilla. Esa nota cárnica también está presente en el retrogusto, acompañando pimienta y clavo. La quemada sigue tan buena, al igual que la ceniza y la consistencia. Fortaleza es media, con intensidad media-alta.

Me atrevería a decir que hay algunos sabores estilo umami en este tercio, o al menos la sensación que siento en el centro de la lengua me recuerda a esas notas de queso parmesano que tanto me dicen que es el umami, pero esta lleva también una mayor intensidad de esa carne a la parrilla y una combinación cremosa con esa sensación de parmesano. El café sigue siendo muy principal y le siguen notas de chocolate negro, mientras que en el retrogusto el clavo y la pimienta siguen presentes, y en ambos extremos hay sabores tenues de madera y canela. Me toma una hora y 45 minutos fumar este Quattro Nicaragua, que termina con una intensidad media-alta y una fortaleza media, tal como comenzó, pero impresionando mucho más.

Pues tiene razón mi amigo: la guarda le hace bien a este cigarro. Me molesta un poco porque he pasado por alto infinidad de ofertas que ponían al cigarro en precios absurdos para un #1 y hoy que está un poco más difícil de conseguir (en Venezuela), me está gustando. Una gran experiencia que todavía no puedo decir que es digna del #1 de CA, pero en esa categoría terminan entrando muchos cigarros de dudosa calidad, o más bien hay cigarros mucho mejores que no son colocados en esos niveles de reconocimiento. Pero de verdad que ahora puedo decir que sí es un gran cigarro, y todo con un par de años en el humidor.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Aging Room
Modelo: Quattro Nicaragua
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Maestro (Torpedo)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 88

Whiskey: Powers Irish Rye

Con lo nuevo y moderno (aunque algo retro) que se ve la botella de Powers, es una marca que fue fundada en 1791 por James Power, quien tenía una posada a las afueras de Dublín en Irlanda, y no le gustaba el whiskey que adquiría para servir a sus huéspedes, así que decidió destilarlo él mismo. Hasta mediados del siglo 19 la destilería creció, llegando a ser una de las destilerías más modernas de Irlanda y de países aledaños.

En 1966 Powers se fusionó con Jameson and Cork para formar Irish Distillers y en 1975 la producción de la marca fue mudada a la destilería Midleton en Cork. En esa época, el whiskey de Powers era el más vendido en Irlanda.

Esta versión de centeno llamada Irish Rye fue lanzada en 2020. El centeno es malteado y destilado tres veces en una columna de destilación en una producción que se hace una vez al año. El whiskey luego es añejado de 4 a 5 años en barricas ex-bourbon y luego reenvasado en distintas barricas que incluyen vírgenes y ex-bourbon de primer y segundo uso. Finalmente es embotellado a 43,2% de alcohol.

En nariz el Powers Irish Rye tiene aromas frescos de pimienta negra y blanca, pero también especias como clavo y jengibre, pero también cáscara de limón como elemento frutal y un toque suave de manzana roja. También hay notas suaves de caramelo y cuero, y por supuesto que centeno. Luego de añadirle un toque de agua, hay notas suaves de chocolate, pero nada muy complejo y más bien hasta aguado.

Es bastante franco en boca y destaca notas de pimienta y jengibre, con la sensación de calor en boca que acompaña un destilado superior a 40% de alcohol, pero también las notas frutales se sienten en forma de chicle de frutas en donde destacan el limón y la manzana, al igual que en nariz. Con el agua se sienten más integrados los sabores, pero también más diluidos, incluso si son dos o tres gotas de agua.

Es sorprendente cómo un whiskey de centeno irlandés puede diferir del típico americano, especialmente porque Irlanda no es un país con una marcada tradición en este tipo de whiskey, por lo que no veo al Powers Irish Rye como un whiskey para tomar solo, sino más bien combinar en un cóctel al estilo de los que se hacen con la variante americana. Por un precio que ronda los $30 en Estados Unidos, se coloca en un renglón en donde podría funcionar perfectamente para ese propósito. Creo que es más herbáceo que de centeno, pero es un estilo distinto de un mismo tipo de whiskey que es agradable para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Midleton Distillery
Nombre del Whiskey: Irish Rye
Marca: Powers
Origen: Irlanda
Edad: 4 a 5 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 43,2%
Puntuación: 86

Tatuaje – Krueger (Belicoso)

El Tatuaje Krueger es uno más de la serie de los monstruos de la marca, éste se encuentra en el sampler llamado Monster Mash, donde algunos de estos ‘monstruos’ son de origen literario y otros del cine. Este en particular le rinde homenaje al personaje de Freddy Krueger, de las películas de Pesadilla en la Calle del Infierno (A Nightmare on Elm Street). El cigarro lleva una capa San Andrés mexicana sobre capote y tripa nicaragüenses y tiene medidas de 5¾ x 48 y es un Belicoso con box press.

La capa de este Krueger es bastante rústica y podría decirse que hasta accidentada, con varias venas y lo que parecen ser pliegues, o al menos se nota donde la capa termina en varios lugares. Para los que sepan o quieran confirmar, los colores de la anilla son los mismos del suéter que usaba Freddy Krueger en las películas. La capa tiene aromas florales y de tierra, y en el pie hay notas similares pero algo más dulces. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se nota con un buen tiro y aromas a tierra y una nota suave picante.

El Krueger comienza con notas interesantes desde las primeras caladas, incluyendo lo que llamaría un café mocha, o una combinación de chocolate con café, seguida de notas minerales como de arcilla, pimienta abundante y madera de cedro. Esas notas de chocolate con café se sienten bien equilibradas en este tercio, sin destacar una sobre la otra sino manteniendo una buena armonía, mientras que la pimienta, principalmente en el retrogusto, se mantiene a raya y no domina demasiado la fumada e incluso permite un sabor a madera, aunque éste no es de cedro sino algo más genérico. Quema de maravilla y la ceniza se forma bien y sin mucho problema. La fortaleza se coloca en media, con una intensidad alta.

Durante el segundo tercio es el sabor de café el que toma la delantera, aunque el de chocolate sigue presente pero con una intensidad menor. El café se siente más como un espresso que como granos de café, y el sabor de cedro se coloca en primer plano, junto con el de café. Cuando superé el punto medio del Krueger, el sabor de madera disminuyó un poco su intensidad y fue sustituido por el de tierra, llevando éste la delantera junto con el café que siempre ha estado ahí. La fortaleza sigue en media y la intensidad en alta, quemando bien con una ceniza blanca y uniforme, con un anillo de combustión que podría ser mejor pero en verdad preocupa muy poco.

La combinación de café, tierra y madera es el sabor principal en el último tercio, y aunque el sabor de chocolate me hubiese encantado más presente en esta sección, porque de verdad que es una combinación que me encanta, la verdad es que como va está muy bien. La pimienta se hace un poco más fuerte en este tercio, especialmente en el retrogusto, pero también con una marcada participación en el paladar, llevando la fortaleza a media-alta y manteniendo la intensidad en alta, incluso con algunas notas minerales también. Me toma casi dos horas fumar este Krueger, lo cual disfruté bastante.

El Krueger es una nueva demostración de lo bueno que es este sampler y una vez más en que me cuesta definir lo bueno que pueda ser al mismo tiempo que quisiera tener más y conozco lo difícil que puede ser conseguirlos de manera regular. El Krueger combina notas dulces, de café y pimienta, tres sabores que me gustan mucho en un cigarro y en éste tiene una complejidad muy buena. Si a eso le sumamos una muy buena construcción y humo abundante y rico, es una combinación ganadora. No me parece el mejor de la serie, pero está bien cerca.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Monster Series Krueger
Dimensiones: 5¾ x 48
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 93

Whisky: Buchanan’s 18

Si el Buchanan’s 12 es el whisky que mucha gente en Latinoamérica tiene de cabecera, el Buchanan’s 18 es el que toman para ediciones especiales. Incluso, el Buchanan’s 18 se ha convertido en un whisky aspiracional para muchas personas que ven el 12 como un objetivo logrado.

Con un precio que circula entre $60 y $80, tiene sentido que sea más aspiracional y celebratorio que muchos en el mercado nacional, especialmente porque son pocas las marcas que han vendido whiskies de 18 años de manera tan regular como Buchanan’s. Creo que la que más se le acerca es Johnnie Walker 18, aunque esa tiende a costar más y el hecho que Buchanan’s sea más ‘asequible’ y siga siendo Buchanan’s es insuperable.

Nuevamente, la marca no pierde tiempo ni tinta describiendo el proceso de creación de este whisky. Se trata de una mezcla de whiskies de malta con whiskies de grano, de distintas destilerías y distintas regiones, añejados durante 18 años y embotellado a 40% de alcohol. Eso sí, la botella es espectacular.

En nariz se sienten abundantes notas de alcohol de grano y si en algún momento te has puesto a percibir los aromas de una vodka como Grey Goose, sabes de lo que hablo. También hay notas de miel, madera y ciruela, pero son relativamente tenues, pero se llegan a sentir cáscara de naranja y cereales.

En boca se siente ligeramente medicinal, pero también hay notas de cartón, miel, panquecas recién hechas, madera seca y un fondo lejano de café americano. En el retrogusto madera mojada.

En términos generales el Buchanan’s 18 podría ser un whisky decente de diario, pero por $80 yo preferiría irme por algún whisky de single malt y ese es el tema cuando en un mercado no existe el single malt, el Buchanan’s 18 pasa de ser una opción a una única alternativa. Pero en el mercado cambiante en el que estamos, hay mejores opciones. Sólo que depende de qué es lo que estás buscando: si quieres un whisky celebratorio para algún evento y quieres que los demás sepan que estás gastando, el Buchanan’s 18 es para ti. Pero si lo que buscas es un whisky con sabor para degustar, hay una gran cantidad de single malts que son superiores, a mucho menos de $80.

Ficha Técnica:
Fabricante: Diageo
Nombre del Whiskey: 18 Special Reserve
Marca: Buchanan’s
Origen: Escocia
Edad: 18 años
Precio: $80
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 80

Alec Bradley – Fine & Rare 2014

Desde aproximadamente 2011, Alec Bradley realiza un lanzamiento anual de una línea llamada Fine and Rare. Hasta 2013 estaba disponible en tres vitolas pero desde entonces solamente hay una disponible y es por eso que este 2014 no lo identifico con la vitola, pero tiene medidas de 7 x 54, en lo que viene siendo conocido como una Diadema. El blend utilizado lleva 10 tabacos distintos y como en las ediciones pasadas y posteriores, la anilla incluye muchísima información, como el número de unidades producidas, la fecha de torcido, fecha de lanzamiento, cantidad semanal producida, nombre de la fábrica, firmas del supervisor y torcedor, de Ralph Montero (VP de AB) y Alan Rubin (presidente y fundador de AB).

En verdad la anilla es bastante grande pero no se ve exagerada ni de esas que cubren todo el cigarro gracias a las grandes dimensiones que tiene. Aunque es bastante lisa, también tiene diversidad de colores y una ligera sensación oleosa. Los aromas que percibo son de establo, madera y cuero, mientras que en el pie se siente… pues nada, la verdad, porque el cigarro debe tener un poco más de 10 años de guarda y el pie es más pequeño que el cepo total del cigarro y ha perdido cualquier aroma que había ahí. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío me da aromas a canela, masa madre y una nota de vainilla que se siente casi como helado.

Viniendo de Alec Bradley y siendo fabricado en Honduras, la nota picante en las primeras caladas me sorprende un poco, pues no les lo habitual, pero también hay una cremosidad dulce en la experiencia. El tiro está perfecto, especialmente cuando supero ese punto más cerrado y el humo abundante y denso. A lo largo del tercio también hay sabores de nueces dulces, pimienta, vainilla cremosa y no mucho más, pero el retrogusto incluye un toque de pimienta y notas más fuertes de madera. La ceniza es básicamente lo que definiría como «más o menos», con un anillo de combustión irregular que simplemente produce una buena columna.

Hay un sabor de pimientos a la parrilla que no puedo dejar de ignorar y fue algo que apareció hacia el final del primer tercio y no sabía exactamente cómo definir. Una mezcla frutal, tostada y de chile que no sabía si eran sabores separados, pero también la nota de nueces tostadas está muy presente. También hay notas dulces y picantes, que hacen que el Fine & Rare 2014 sea una delicia de fumar. La quemada está mucho mejor, principalmente porque el anillo de combustión parece rectificarse un poco, pero el tiro es fenomenal y el humo abundante.

Se me dificulta un poco quitarle la anilla tan detallada con facilidad, especialmente porque tiene 10 años pegada, pero pude hacerlo con apenas un lado medio quemado, pero los sabores de pimentón a la parrilla, nueces tostadas y el regreso de la vainilla y su propiedad dulce y cremosa hacen que los últimos momentos del Fine & Rare 2014 estén entre los mejores, aunque sería injusto descalificar a los tercios anteriores por no tener esta concentración de sabores. La quemada sigue tan bien como en el tercio anterior, el humo abundante, pero la ceniza no se sostiene mucho tiempo, ni falta que le hace. Luego de dos horas y 15 minutos, dejo el cigarro a un lado, cuando ya me empiezo a quemar los dedos.

Me sorprende un poco que con tanta información sobre la anilla, hayan omitido el blend. En realidad no se ve tan interesante, simplemente destacando el nombre de Nicaragua y Honduras una y otra vez, pero me hubiese gustado algo más de detalle acerca de la proveniencia de cada una. Curiosamente (pero completamente a propósito), el Fine & Rare original de 2011 tenía un lazo con el número 11, pues estaba limitado a 1.111 cajas y fue lanzado el 11/11/11. El de 2014 no tenía ninguno de estos lazos con los números, pero me parecía interesante de todas maneras. En realidad siempre había querido probar uno de estos cigarros y finalmente pude, con un muy buen resultado. El hecho que haya sido una edición limitada en 2014 y que técnicamente no hagan esta versión más me llevaría a no colocarle puntuación, pero también es cierto que la línea sigue existiendo, y hasta 2024 se ha hecho al menos, así que sí habrá puntuación.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Fine and Rare Ta-25a
Dimensiones: 7 x 54
Tamaño: Diadema
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Honduras, Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $18,50
Puntuación: 92