Oscar Valladares – 2012 Maduro (Toro)

En lo particular, los blends de Oscar Valladares me suelen gustar. En las pocas ocasiones que alguno no me ha terminado de gustar se ha debido a que son cepos muy grandes, cigarros con poco sabor, o una combinación de ambos factores. Pero por lo general me gustan, especialmente su línea Leaf. Pero es por ello por lo que me llamó bastante la atención que mi experiencia con el Corojo de su línea 2012, aunque muy decente, me parece que no estuvo a la altura de lo que esperaba, especialmente después de una introducción tan vanagloriada, siendo su primer producto desde que creó su propia marca y su propia fábrica en Danlí, Honduras. Incluso, esta línea 2012 fue previa a la de Leaf, aunque fue esta última la que sin duda le dio la fama que tiene, en gran parte por el empaque pero también por la calidad de las ligas.

Pero así me encontré con este 2012 Maduro, con una capa San Andrés mexicana sobre capote hondureño y una mezcla en la tripa de tabacos provenientes de Nicaragua y Honduras. La anilla roja combina muy bien con esa apariencia rojiza de la capa oscura que tiene aromas intensamente achocolatados y más suaves a pimienta, cedro y establo. Luego de picarlo con la guillotina en V, que a veces me funciona mejor con los cigarros box pressed, me encuentro una calada en frío que denota un tiro bastante suelto y aromas a establo, café, pimienta y cedro.

Desde las primeras caladas el chocolate se coloca como pieza central en los sabores, incluso con un matiz de brownie muy particular, que incluye también las nueces que suele llevar, aunque en menor intensidad. Le acompañan sabores de café y pimienta, pero incluso una nota suave de semillas de mostaza, mientras que en el retrogusto me encuentro con sabores de pimienta, salsa BBQ y una nota cítrica de limón. Aunque el tiro es algo más suelto de lo que quisiera, la verdad es que quema de maravilla gracias a un aro de combustión muy recto, ceniza bien formada y la apariencia de que no se va a caer nunca, aunque al final del primer tercio le hago el favor a fin de no echármela encima, como suele suceder.

Aunque los sabores son agradables, creo que al 2012 Maduro le viene faltando un cierto elemento de intensidad para hacerlo mejor, o lo que algunos dirían que le falta punch. Los sabores siguen su tendencia pero se hacen más lineales que cualquier otra cosa, con la aparición inconstante de sabores adicionales que si bien le dan una dimensión agradable a la fumada, no constituyen complejidad per se. Estos incluyen una conserva de limón y un toffee que no estaban en el tercio anterior, pero ninguno de los otros sabores parecen evolucionar y sigue siendo el brownie el principal. La intensidad está entre media-baja y media, con una fortaleza que varía menos y se coloca en media.

Pero sin duda debo destacar que la construcción está fenomenal y aunque el tiro es algo suelto, creo que el corte en V con una guillotina pequeña fue clave para disfrutarlo. El sabor de chocolate es lo que cambia un poco y se siente más como chocolate con leche que el brownie que estaba presente en los tercios anteriores, mientras que el resto de los sabores se van desvaneciendo, hasta incluir durante la parte media de esta última sección un chocolate con leche, cedro y pimienta, siendo esta última el único sabor en el retrogusto. Al cabo de una hora y 45 minutos, el 2012 Maduro llega a su fin.

Algo que en mi experiencia y opinión tiende a caracterizar mucho a los tabacos hondureños es que tienden a ser de fortaleza e intensidad media y con tendencia a media-baja en casi todas las fumadas que he hecho. No es un defecto, sino que pareciera ser la tendencia del mercado y la demanda, o al menos es lo que he notado de las principales marcas de ese país. Si estás aprendiendo a fumar o si es tu gusto, el tabaco hondureño puede ser muy bueno, pero una vez que empiezas a probar tabacos de otros orígenes, con mayor fortaleza e intensidad, el hondureño se siente más lineal y menos complejo. No es algo que afecte a todas las marcas hondureñas y cuento varias en mi historial con mayor intensidad de sabores de ese país, pero el grueso de ellos son así y este 2012 Maduro parece adherirse a esa tendencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oscar Valladares Tobacco
Marca: Oscar Valladares
Modelo: 2012 Maduro
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: México (San Andrés)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 84

Gispert – Intenso (Belicoso)

Gispert es una colaboración entre Altadis USA y AJ Fernandez, aunque la marca Gispert originalmente es cubana, tomada por Altadis cuando Habanos SA decidió descontinuarla a principios de este siglo. Para quienes quieran sonar más intelectuales, la pronunciación correcta de la marca es en español, por lo que la G suena como una J. Casualmente, Gispert formó parte de la colaboración inicial entre Altadis y AJF, que incluía Romeo y Julieta, H. Upmann y Montecristo. Aunque las otras tres se mantienen como parte del portafolio actual de Habanos SA, Gispert nunca fue una marca de gran volumen y su desaparición en Cuba no fue tan sorprendente. Como su nombre lo indica, esta versión es algo más fuerte que las habituales de la marca, que tampoco son tantas.

Para el Intenso, el Grupo de Maestros de Atadis se reunió con AJ Fernandez y seleccionaron una hoja Connecticut Broadleaf como capa para que cubra este cigarro que lleva un capote Criollo 98 nicaragüense y una combinación de tripas de Criollo 98 nicaragüense con Piloto Cubano dominicano. Esta vendría siendo mi segunda vez que pruebo el Intenso, habiéndolo probado no hace mucho en Corona, y que ciertamente cumplió con lo prometido por su nombre. Tiene aromas sobre la capa a tierra intensa con una nota más suave de arcilla, mientras que la calada en frío nuevamente me da notas fuertes de tierra, roble y pimienta.

No es tan fuerte como habría esperado, al menos las primeras caladas no están cargadas de pimienta, sino más bien de notas dulces y la pimienta se siente más como la variante roja, aunque en el retrogusto sí destaca esa nota de pimienta negra. Aparecen también sabores de chocolate y café durante la primera sección, llegando al final del tercio con notas de café espresso como las más intensas y la pimienta más suave que antes. La fortaleza se ubica en media, con una intensidad media-alta y una quemada que podría ser mejor, pero no me quejo.

El segundo tercio es bastante más cremoso, con las notas típicas de vainilla y nueces, pero también una abundante nota de chocolate, mientras que en el retrogusto lo que más se sienten son notas de café y la combinación es bien interesante. Incluso, ese café del retrogusto se siente cremoso, como si fuera un café latte muy espumante. Llegando al final del tercio hay una nota dulce de melaza que ciertamente se hace destacar y esta sección cierra con una intensidad alta y fortaleza media, con una quemada mejor que el tercio anterior, pero nuevamente no es perfecta.

Para mi sorpresa hay sabores nuevos en el último tercio, que incluyen principalmente avellanas y en retrospectiva es muy posible que esas nueces que sentí en el tercio anterior eran, en efecto, avellanas. Los sabores de chocolate y café siguen siendo destacados y bien podrían ubicarse entre los principales, pero también hay abundantes notas de tierra y cuero y, sorprendentemente, sin pimienta en el paladar, aunque algo sí se mantiene en el retrogusto, así como la nota dulce de melaza. Al cabo de una hora y 50 minutos este Intenso llega a su fin, con una intensidad alta (haciendo honor a su nombre) y una fortaleza media.

He oído de algunas personas que dicen que el Intenso es una especie de Padron para pobres, y en cierto modo sus sabores me recordaron a esa experiencia, aunque simplemente no lo es. Pero sin lugar a dudas puedo decir que si te gusta el Padron, particularmente la Serie 1964, este Intenso te va a gustar. Las sensaciones de chocolate y café, junto con las sensaciones cremosas hacen del Gispert Intenso una buena inversión y una excelente fumada. Hay momentos en que la construcción no parece tan buena, y eso lo experimenté más con el Corona, pero este Belicoso, luego de un buen corte en V es sensacional.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Gispert
Modelo: Intenso
Dimensiones: 6⅛ x 52
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua (Criollo 98)
Tripa: Nicaragua (Criollo 98), República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $7,00
Puntuación: 92

Ron: Don Papa

Don Papa es una marca de ron de Filipinas y esta versión supuestamente tiene 7 años de edad, aunque no lo dice por ningún lado, por su etiqueta es que lo descubro porque las otras versiones de la marca llevan otros nombres y éste es conocido también como el Small Batch. Pero no es ningún small batch, porque es una marca de Diageo que produce masivamente.

Es posible que previo a ser adquirida por Diageo en 2023, este ron tuviera hasta 7 años en su blend, pero actualmente no menciona nada al respecto de edad, salvo que es añejado en barricas ex-bourbon y embotellado al 40%. No se menciona tiempo ni nada. Pero vamos a lo que sí sé.

La marca recibe su nombre a partir de un protagonista de la revolución filipina contra España en 1890, llamado Dionisio Seguela y conocido como Papa Isio, y eventualmente Don Papa. En algunas páginas dice que es añejado hasta 7 años, mientras que otras dicen que es añejado hasta la perfección.

Investigar sobre este ron es divertido porque he encontrado varias páginas que no hablan muy bien de él. Comenzando por Cyril de DuRhum, que le hizo un análisis y descubrió varias cosas divertidas. Llegué a ese estudio mediante Lance Surujbally de The Lone Caner, y su reseña de este ron.

Lo primero que encontraron es que este ron tiene 29 gramos de endulzante por litro. Este es un número relativamente alto, pero no es tan alto como otras marcas que suelen gustar. Para ponerte en contexto, Zacapa 23 creo que ha llegado a 40-45 gramos de endulzante y en su momento más dulce, Diplomático Reserva Exclusiva tenía como 41 o 42 gramos. Así que 29 gramos no es una exageración y el hecho que entre los rones más vendidos en el mundo haya varios endulzados dice mucho sobre el gusto mundial.

También tiene 359 miligramos de vainillina. Para usar el mismo contexto que usé en el párrafo anterior, Zacapa 23 tiene 2,5 miligramos de vainillina y Diplomático RE tiene 4,5 miligramos. Don Papa tiene 150 veces más vainillina que Zacapa 23, y aunque la vainillina normalmente no es un aditivo sino que sale de la madera y el añejamiento, 359 miligramos es obviamente mucho más de lo normal y es inducido.

Además, tiene 2,4 gramos de glicerol, que también es un aditivo llamado E422, que actúa como un endulzante y aunque no tengo relación de cuánto tienen los demás, si es que tienen, sí entiendo que 2,4 gramos es bastante.

¿Pero sabes qué? La botella es muy bonita y hay mucha gente que compra el ron simplemente por eso. Casi que me hace pensar qué tal serían las ventas de otras botellas que envasan buenos rones pero no tienen etiquetas tan llamativas.

Normalmente cuando estoy dictando una cata y paso por la fase visual, menciono que las lágrimas que bajan lento pueden ser indicativo de la edad de un ron. Pero a veces también son indicativo de la densidad del líquido y por ello del contenido de endulzante. No me sorprende que las lágrimas en el Don Papa parecen no querer descender nunca y cuando finalmente lo hacen, son muy lentas.

En nariz es intensamente fuerte, no de alcohol, sino de caramelo o de vainilla o de algo que me recuerda mucho al quesillo venezolano o el flan. Es difícil percibir alguna nota que no sea quesillo, pero eventualmente se sienten notas de frutas confitadas, helado de vainilla y no mucho más. Ciertamente no huele a ron ni a madera ni a melaza.

En boca es dulce. Sumamente dulce. Desagradablemente dulce. Vainilla y quesillo, y nada más. El sabor perdura durante muchísimo tiempo y solamente se siente dulce. Eventualmente se siente caramelo y vainilla artificial en el retrogusto.

Normalmente soy un defensor de los rones endulzados. Al final cada ron se adhiere a las leyes del país en donde son hechos y si en Filipinas permiten que el ron tenga todo esto, pues será ron. Pero productos como el Don Papa realmente pelean esa definición, porque ciertamente es demasiado endulzado y ninguno de los sabores de la materia prima se sienten. No me imagino en qué cóctel podría combinar, pero para tomarlo solo no lo quisiera.

Es increíble cuán popular es este ron en el mundo, pero más increíble es la gente que dice que le gusta el ron porque le gusta Don Papa. Realmente esto no es algo que recomendaría. Normalmente hago catas en donde sirvo distintos destilados y las catas de rones importados son muy seguidas porque sirven de ventana a probar lo que se hace en otros países, especialmente porque en Venezuela es difícil conseguir un ron que no sea venezolano. Pero Don Papa es el único ron que me han dejado en copa.

En verdad también me dejaron Brugal Leyenda, pero ese no pretende ser ron. Este sí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Diageo / Bleeding Heart Rum Company
Nombre del Ron: Small Batch
Marca: Don Papa
Origen: Filipinas
Materia prima: Melaza
Edad: «7 años»
Precio: $40
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 30

Tatuaje – Chuck (Petit Robusto)

Algo que quisiera ver en una próxima entrega de esta serie de Monster Series de Tatuaje es algún papel o enlace que me indique exactamente cuál es el cigarro que trae la caja y cómo identificarlo. Me explico, la serie Monster Series de Tatuaje, que rinde tributo a los grandes monstruos de la literatura y el cine, tiene distintas versiones, que suelen venir por cajas o samplers o individuales. En algunos casos, vienen identificados en el celofán, mientras que en otros pues no están identificados y es de acuerdo al sampler que uno termina deduciendo. Hay distintos samplers, uno llamado Monster Smash, otro Monster Mash, otro Pudgy Monsters, otro Skinny Monsters y así vamos. Éste en particular vino en un sampler llamado Monster Mash y se llama Chuck, aunque hay otro llamado The Chuck, como para confundirte más. El cigarro está basado en Chucky, de las películas que en español se llamaban así, pero en inglés eran Child’s Play. Tiene los mismos componentes del The Chuck, pero en un formato de 4⅜ x 52.

Chuck viene cubierto por una capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses, fabricado por My Father Cigars en Nicaragua, al igual que todos los productos de Tatuaje. He visto varias definiciones de la capa Habano que la describen como Oscuro y me parece que ésta sería una de ellas, pero en las páginas donde lo he visto simplemente dicen que es Habano y quizá lo claro del azul de la anilla hace que se vea más oscuro, pero por lo pronto tiene aromas a paja, bosta, tierra, cuero y merey, mientras que en la tripa se sienten pasas y merey. Lo pico y la calada en frío me da aromas de chocolate en polvo, pasas, té y tierra.

Comenzamos con un intenso sabor a tierra húmeda, como esa que compras en el vivero como tierra abonada, y a medida que se va fumando aparecen sabores de pimienta negra y pasas, y una sensación cremosa que va untando los sabores sobre el paladar y hace que la permanencia sea larga. Hay una dulzura propia de frutas negras, como las pasas que mencioné, pero también uvas-pasas y ciruelas. La intensidad es media-alta mientras que la fortaleza es media y aunque la quemada no es la mejor, se mantiene encendido y se corrige sola.

Si esta es tu primera vez visitando el blog, te comento que para los cigarros que miden menos de 5 pulgadas de largo, la fumada tiendo a dividirla en dos mitades y no tres tercios como suele ser el caso para cigarros más grandes. Si ya has venido antes, pues sirva lo anterior de recordatorio. Para el punto medio del Chuck los sabores de pimienta se hacen más fuertes y la nota dulce de frutas negras se reduce bastante, y esas son básicamente las sensaciones, aunque también se siente esa sensación cremosa en los sabores de merey que sentía en frío. Pero en realidad no hay sabores nuevos en la segunda mitad sino esas variaciones y aunque no se lee como un cigarro sabroso, mantiene una intensidad media-alta que permite apreciar bien cada sabor y una fortaleza media que permite que los sabores no se vean superados por nicotina o sensaciones ásperas. Me tomó una hora y 15 minutos fumar el Chuck completo, y ya para cuando lo dejé en el cenicero no quedaba mucho que disfrutar.

La serie de Monster Series de Tatuaje nunca calificará de lo mejor que tiene la marca, sin embargo es la diferencia con sus ligas habituales lo que sigue llamando la atención regular de sus fanáticos. Chuck puede incluso no ser el más destacado de los cigarros de esta serie pero no carece de la intensidad característica y la sensación de haber fumado un gran cigarro, muy limitado y que quisiera ver como producción regular, incluso si su blend en papel no suena tan atractivo.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Monster Series Chuck
Dimensiones: 4⅜ x 52
Tamaño: Petit Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 88

Cocuy: La Joya 61,8%

El otro producto que tiene La Joya es este cocuy embotellado a 61,8% de alcohol, lo cual en cuanto lo vi me pareció una exageración y creo que hasta miedo me dio probarlo durante un tiempo. Pero cuando visité la destilería lo probé sin mucho preámbulo y me sorprendió que no es tan fuerte como esperaba.

Cocuy La Joya es una marca que se destila en El Hatillo, en Caracas. Ellos compran alcohol de cocui previamente destilado en Siquisique, en el estado Lara y lo redestilan con el fin de refinarlo y mejorarlo. Esta segunda destilación que hacen es en alambique y lo embotellan en dos productos, que reciben su nombre a partir del grado alcohólico que tienen: 43% y 61,8%.

El cocuy en general tiene una producción artesanal, y si bien ambos dueños de la empresa, que son daneses aunque llevan años en Venezuela, buscan la exportación y el mejoramiento de muchos procesos que se puedan estandarizar y llevar a la internacionalización del producto. Por ello hay detalles que hoy en día se pueden ver en la marca y en las botellas que se deben pulir antes de que eso suceda y fueron mis primeras críticas cuando tuve la oportunidad de visitar la destilería.

Que si las botellas y las etiquetas son muy parecidas, claro que sí. Que si comprar de distintos productores dificulta estandarizar el producto, obviamente. Que si hay mucho que hacer para proyectar el cocuy afuera, sin duda. Hay bastante por hacer, pero lo más difícil está hecho: el cocuy y el sabor que se quiere.

Este cocuy es embotellado a 61,8% porque es un número alcanzable en una destilación, pero también por inexactitud se puede hacer de manera artesanal. Es decir, a veces la destilación sale a 60,7% otras a 56,8%, otras a 63,2% y en cualquier caso se puede afinar, colocando más alcohol o más agua para llegarlo a 61,8% y que mantenga su sabor.

Es inevitable comparar esta experiencia con la del 43% y las diferencias principales son que el 61,8% en nariz se siente más cítrico aunque menos frutal. El de menor graduación se siente más frutal porque pareciera ser más aromático, o que los aromas apuntan más hacia notas de frutas en general. Este de 61,8% tiene una sensación más química en nariz porque tiene más alcohol. Tiene muy pocas notas ahumadas pero también tiene notas de tierra húmeda y arcilla, al igual que el de 43%.

En boca es un sabor mucho más de agave que de cualquier otra cosa, precisamente por su concentración pero también denota bastante sobre el poder de la dilución al 43% y eso es sumamente interesante porque un cocuy es básicamente el otro más aguado o más concentrado y ambos son productos muy distintos. Las notas son vegetales, de sábila, pero también de notas herbáceas y el ahumado lo identifico con grama quemada. El golpe alcohólico es sumamente fuerte, pero es aguantable y te hace querer servir más. El retrogusto tiene notas ahumadas y herbáceas, principalmente, con algo de pimienta blanca.

En verdad el mundo del cocuy es tan variado como interesante y en Venezuela la mayoría de la producción está concentrada en una sierra que comparten dos estados e incluso dentro de las pequeñas localidades en donde es hecho se encuentra una gran variedad de sabores. Si a esto le sumamos la redestilación con el simple fin de mejorar la calidad del producto, es mucho más impresionante y me llena de orgullo poder ser parte de este cambio y estar presente en los primeros pasos de este destilado hacia el exterior. No soy parte de ninguna marca, pero me siento presente en varias.

Ficha Técnica:
Fabricante: Cocuy La Joya
Nombre del Cocuy: 61,8%
Marca: La Joya
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 61,8%
Puntuación: 90

RoMaCraft – Intemperance Volstead 1920 (Revenuer)

Hay veces que me sorprende la cantidad de material que tengo en este blog. Son miles de reseñas, que fácilmente superan las 1500 y cuidado y si no me acerco a las 2000. Otra cosa que me impresiona es la facilidad con la que aparecen nuevos cigarros y nuevas reseñas. En estos días probé una nueva vitola del Intemperance Volstead 1920 y pensaba que hacía relativamente poco tiempo que publiqué mi reseña anterior de este cigarro en vitola Blind Pig y que no me había convencido del todo. Pero la publiqué hace más de un año y medio. Me parece increíble en verdad. En su momento me pareció un cigarro decente pero lejos de ser lo que esperaba de RoMaCraft, así que cuando apareció la oportunidad de probarlo de nuevo, no lo dudé.

Este Intemperance Volstead 1920 tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote San Andrés mexicano y tripa nicaragüense de las localidades de Condega, Jalapa y Pueblo Nuevo. Muy para mi sorpresa, esta versión 5¾ x 46 que voy a probar en realidad es una edición limitada, así que con más razón lo quiero probar. Mi problema original con la primera experiencia del Intemperance Volstead 1920 fue que el cepo era muy grande y si bien es una vitola que me gusta, solamente es así cuando ya lo he probado en otros formatos más pequeños. La capa Sumatra de este RoMaCraft es bastante accidentada, con aromas a miel y tierra, mientras que en el pie se aprecian pimienta y notas dulces. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de miel, canela y tierra.

La pimienta está presente desde la primera calada, pero no es invasiva sino apenas participativa, siendo los sabores principales de cedro, miel, pecans, canela, café y vainilla, con un retrogusto que incluye una suave nota de pimienta y una más intensa de nuez moscada. El tiro es ideal, aunque ligeramente más apretado de lo que quisiera, pero últimamente prefiero eso que los que son demasiado sueltos. La quemada es absolutamente recta, produciendo una columna de ceniza muy bien formada. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

La miel es el sabor más destacado del segundo tercio, pero también hay cedro muy participativo y le siguen sabores de café y canela, mientras que los de pecans, pasas y vainilla son tan secundarios que casi que podrían desaparecer sin rastro ni recuerdo. En el retrogusto el sabor principal es el de pasas, pero siguen ahí los de pimienta y nuez moscada. La quemada sigue siendo ideal, aunque no tan recta como en el tercio anterior, pero la fortaleza se coloca en media, con una intensidad similar.

Ya en el último tercio la intensidad llega a media-alta, pero la fortaleza también, colocándose más en el nivel habitual de un RoMaCraft. Los sabores principales son de miel y madera, y siguen presentes los de vainilla, canela y pasas, pero más como un postre que incluya los tres sabores, que sensaciones separadas. El café también está ahí pero es uno de esos sabores que podría desaparecer y no me daría cuenta. La quemada perfecta, incluso si el tiro no es mi preferido, pero todo pareciera tener su propósito y en verdad no siento que haya tenido problemas de construcción, por lo que bien podría ser a propósito. Contando casi dos horas, el Intemperance Volstead 1920 llega a su fin.

Son pocas las marcas como RoMaCraft en las que me gustan todo lo que han lanzado, pero no es la única. No obstante, es una marca en la que aprecio todo lo que he fumado y que incluso he adquirido por cajas. El Intemperance Volstead 1920 es quizá una de las propuestas más balanceadas de la marca, con sabores agradables y sin ser un cigarro de alta intensidad o fortaleza. En lo personal sigo prefiriendo sus ofertas más fuertes, pero porque me parecen más complejas, sin embargo el Intemperance Volstead 1920 es tremenda pieza en el portafolio de RoMaCraft.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Intemperance Volstead 1920
Dimensiones: 5¾ x 46
Tamaño: Revenuer (Lonsdale)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Nicaragua (Condega, Jalapa, Pueblo Nuevo)
Precio: $8,50
Puntuación: 90