Tatuaje – 10th Anniversary (Bon Chasseur)

Hay cigarros que uno compra sin ver, y otros que ves y no compras. En el primer grupo para mí está casi todo el portafolio de RoMaCraft y muchos cigarros de AJ Fernandez, por ejemplo. Incluso algunas ediciones de My Father y Tatuaje, pero este Tatuaje en particular, lo he visto varias veces y nunca lo he comprado. Lo que me llamó la atención es que no pensaba que la marca tuviera solo 10 años, por lo que un cigarro que celebra ese aniversario me parecía como esos cigarros de ligas viejas que se niegan a morir. Pero ya que lo tenía en mis manos, decidí investigar un poco y en efecto, celebra los 10 años de la marca desde su nacimiento en 2003 hasta 2013. Increíble que la marca tiene 22 años, además. No recuerdo un cigarro de la marca que celebre 20 años, pero aquí estoy con este que está disponible en dos versiones, ambas con nombres en francés, que incluyen este Bon Chasseur viene en dimensiones de 5⅜ x 52 y capa Habano ecuatoriana, y una llamada Belle Encre, que tiene el mismo largo, pero un cepo de 48 y capa Broadleaf.

Posiblemente exceptuando los Monster Series, no recuerdo un Tatuaje que venga con el pie cubierto, así que eso es algo distinto a su favor. No es algo único, pero ciertamente distinto y, hasta cierto punto, rústico. Esta capa no tiene una infinidad de aromas, sino más bien notas suaves de cuero, manzanas y cedro. En el pie… olvídalo y en la calada en frío apenas si se sienten notas precisamente porque está cerrado del otro lado, pero sí le aprecio algún olor a café y madera.

Cuenta la leyenda que estos cigarros de pie cubierto deben encenderse directo en boca y no necesariamente tostarlos demasiado, principalmente porque la idea detrás del pie cubierto es que los sabores de la capa se sientan desde el primer momento, precisamente cuando se está encendiendo el cigarro. Y una vez que quemo esa parte de la capa, el tiro se vuelve tan bueno como necesitaba serlo, destacando sabores de avellanas y tierra, y unos minutos después la típica nota de pimienta nicaragüense, por lo que esas notas de capa del inicio pueden ser un factor diferenciador y algo para fijar una ruta. Es un cigarro dulce de por sí, lo que le da una dimensión interesante a los sabores, que aunque no son muchos, se sienten con una intensidad media-alta y es llegando a la transición del segundo tercio que comienza a incluir sabores a galletas chocolate chip, cítrico y el café que parecía ser tan participativo en frío. La fortaleza es media-baja y quema bastante bien.

Un aspecto clave a la hora de determinar los sabores del cigarro es que, aunque tiene una capa Habano que puede ser muy típica y no hace mucho hablaba de eso, es quizá una capa que permite mucha más fuerza en el cigarro mientras que mantiene sus sabores. En efecto, el 10th Anniversary es un cigarro con alta intensidad de sabores picantes y dulces, aunque los otros sabores se sienten más secundarios. Hay ocasiones en que estos sabores de chocolate, café, avellanas y tierra se sienten más frontales y principales, pero la estabilidad de la nota picante y dulce es lo más notable. La quemada no es recta, pero no lo ha sido tampoco, aunque el resto de los aspectos de construcción se comportan bastante bien.

Esta foto del último tercio perfectamente denota lo imperfecto de la quemada, pero sí quiero destacar que no me ha dado problemas ni ha sido necesario retocar. Sus matices picantes y dulces siguen manteniendo el liderato, pero al ser principalmente sensaciones, son los sabores que tienen protagonismo, con esos calificativos. Incluyen chocolate, aunque esta vez se siente más como una mousse, frutos secos que podrían o no ser avellanas, pasas, dátiles, incluso higos, y también café, pero esta vez más en granos, que anteriormente se sentía como un café espresso. Si bien el anillo de combustión está lejos de ser el mejor, la ceniza se sostiene bien. Al cabo de una hora y 40 minutos, dejo el 10th Anniversary a un lado, ya satisfecho con él, porque realmente no daba más.

El 10th Anniversary de Tatuaje no es un cigarro que pareciera estar ampliamente disponible. Una de las razones por las que no lo había probado antes es porque no lo había visto mucho y si bien su producción no es muy grande, una rápida revisión por redes confirma que lo siguen vendiendo, incluso en nuevas versiones de blend y de capa y nombre, pero todas celebrando los 10 años y ninguna los 20 años, lo cual me sigue pareciendo curioso. En cuanto a la fumada, pareciera ser algo para paladares experimentados, o al menos no para novatos, y se trata de un tremendo cigarro que con mucho gusto volvería a fumar.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: 10th Anniversary
Dimensiones: 5⅝ x 52
Tamaño: Bon Chasseur (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 92

Whisky: Buchanan’s 12

La botella de Buchanan’s, aunque ha sufrido varios cambios, se mantiene grabada en la mente de muchos venezolanos y latinoamericanos en general por ser un símbolo de clase y conocimiento. Desde que llegaron los extranjeros a Venezuela para trabajar en empresas petroleras y que eso era lo que tomaban, el whisky se convirtió en sinónimo de éxito y de una persona con estudios. Lejos quedaba la reputación del ron y demás bebidas del perraje. Es una cultura curiosa, sobre todo teniendo en cuenta que nuestro ron es tan apreciado, especialmente fuera del país.

Pero esta botella verde de forma ovoide es reconocida hasta sin etiquetas, disponible en casi cualquier hogar venezolano e imitada, al menos en apariencia, por muchas otras marcas. Además, Buchanan’s 12 ha sido siempre un whisky con atracción y permanencia. Hay otras marcas que han intentado entrar al mercado venezolano y todas ponen su objetivo en Buchanan’s. Hay otras que han logrado éxitos relativos, como Johnnie Walker Black Label o Dewar’s, o incluso Old Parr, pero los números de Buchanan’s son simplemente los mejores.

Buchanan’s 12 es un whisky de blend, es decir que combina whisky de malta con whisky de grano, y doce años son suficientes para suavizar ese whisky de grano a un sabor tan palpable y de gusto tan atractivo, pues las maltas ya tienen sabor de por sí. Sin embargo, la marca hace muy poco por destacar el contenido en la botella, limitándose a indicar que tiene 12 años de añejamiento y que está embotellado a 40% de alcohol.

Algo que me llama la atención del Buchanan’s 12 en copa es que se nota un color dorado claro, pero no tan claro como pensaría. Es que mi referencia de este whisky siempre ha sido en vasos con hielo, soda o agua, lo cual obviamente aclara su color.

En nariz tiene aromas agradables, que incluyen caramelo, notas cítricas, granos tostados y una ligera nota ahumada. En realidad no hay mucho más y con unas gotas de agua estos aromas simplemente se diluyen.

En boca no es muy dulce, pero sus sabores son de vainilla, cítrico y una nota de madera que identifico como aserrín y pimienta. En el retrogusto, apenas ese aserrín, principalmente porque tiene un final muy corto y se disipa rápidamente.

Algo que caracteriza al Buchanan’s 12 es que en nariz se siente dulce y con notas de cereales, pero en boca es más seco de lo que la nariz indicaría. Sería mejor si los sabores perduraran un poco más, al menos para alguien que lo toma seco, pero por mucho que me guste o no, sigue siendo líder en ventas y dudo que mis opiniones sesguen a cualquiera que lo consuma de manera regular y lo tenga como su whisky de cabecera.

Ficha Técnica:
Fabricante: Diageo
Nombre del Whiskey: DeLuxe 12
Marca: Buchanan’s
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 82

Toraño – Exodus 1959 (50 Years) (Robusto Box Pressed)

Habiendo logrado un buen éxito y aceptación con su versión Robusto del Exodus 1959 (50 Years), en 2010 Toraño decidió añadir una nueva vitola, con las mismas dimensiones de su Robusto habitual, pero en formato box pressed. No hay mucho más que añadir en términos de decisión de marca, solo que me parece curioso hacer dos cigarros prácticamente iguales, pero con un box press y ya. Aunque Camacho lo ha hecho también, con su serie BXP. Este cigarro tiene alrededor de dos años en mi humidor, principalmente porque no me había percatado de esa pequeña diferencia y simplemente lo tenía esperando un momento propicio. Pero me di cuenta y lo puse en la rotación de los cigarros para reseña.

La capa madurada de este Exodus 1959 (50 Years) es considerablemente oscura, con múltiples venas grandes y algunas pequeñas también, pero un color relativamente uniforme y lo que pareciera incluso ser una sola hoja de capa. Esta capa Arapiraca brasileña tiene aromas a chocolate y pimienta, mientras que en la calada en frío me encuentro con chocolate, café y un toque de cuero.

El primer tercio de la experiencia es intensa de chocolate, que es básicamente la misma manera en que comienza el que no es box pressed. La diferencia principal es la misma que con otros box pressed: el humo se siente más frío y esa temperatura menor permite apreciar mejor los sabores. A lo largo del tercio también hay sabores de cuero y café, con algo de pimienta, especialmente en el retrogusto. La quemada está bastante bien también y esa suele ser mi primera queja con los box pressed, pero no parece ser el caso aquí. Buen tiro y una intensidad media-alta, con fortaleza media.

En el segundo tercio el café se convierte en el sabor principal, aunque el chocolate no se aleja mucho del liderato, pero se siente más como un sabor de cacao en polvo que de chocolate puro. También hay sabores de madera, cuero, regaliz y el retrogusto incluye la misma pimienta del tercio anterior, pero también con la sensación de anís del regaliz que siento en el paladar. La construcción sigue muy bien, con una ceniza que no necesariamente se forma mucho, pero se mantiene presente. Fortaleza e intensidad se mantienen en el mismo punto.

En el último tercio no hay grandes cambios, salvo que ese sabor de cacao en polvo vuelve a ser de chocolate y tanto ese sabor como el de café se ubican entre los principales. Entre los secundarios hay cuero, madera y pimienta, y el anís es un sabor de retrogusto únicamente. La intensidad sigue en media-alta, con una fortaleza que varía entre media y media-baja, y así se mantiene la fumada hasta que dejo el cigarro a un lado, una hora y 20 minutos después de haberlo encendido.

La experiencia de este Robusto box pressed es muy similar a la del Robusto habitual. La diferencia principal está precisamente en la forma de la vitola y no tanto en el tamaño. Los cigarros con box press tienden a permitir un mejor paso del aire, especialmente en las caladas, a los lados del cigarro, por lo que el humo y la fumada en general tiende a ser más fría y eso permite apreciar mejor los sabores. Pero la diferencia, aunque existe, no es grande o al menos no lo fue con éste, principalmente porque creo que el cigarro es más pequeño o el hecho que los lados son planos hace que se consuma más rápido, así que todo es un equilibrio. Dicho eso, la experiencia fue muy positiva, pero no puedo decir que sea mejor o no que el tradicional, o al menos me parece que ambos son igual de buenos y éste simplemente permite un humo más fresco.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Toraño
Modelo: Exodus 1959 (50 Years)
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto Box Pressed
Origen: Honduras
Capa: Brasil (Sun Grown)
Capote: Honduras
Tripa: Costa Rica, República Dominicana, Honduras, México, Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 90

Stallone – Alazán Habano (Toro)

Probablemente lo más común que te encuentres en una línea de tabacos de una marca cualquiera, especialmente una que está comenzando, serán tres cigarros de blends distintos, uno con capa Connecticut, otro con capa Maduro y el último con capa Habano. Incluso, en algunas marcas aún más pequeñas, lo más común es que hagan un solo cigarro con capa Habano. Esto sucede porque es una capa de costo moderado, al menos en comparación con Connecticut, Broadleaf, Cameroon, Sumatra o incluso Cubra. También pasa que sus sabores tienden a ser predecibles, apacibles y mucho más controlables. Son cigarros que tienden a tener estos atributos, aunque en mi experiencia, de los mejores tabacos que he fumado en mi historial han sido con capas Habano. Pero es algo tan relativamente común, que incluso Tony Barrios compartió el Alazán en dos estilos: capa Habano y capa Corojo. Hoy pruebo el Alazan Habano, en vitola toro 6 x 54.

Por una combinación de la saturación de la cámara y posiblemente el tiempo de guarda, la capa de este Alazán Habano se ve bastante más clara de lo que esperaba. La capa tiene varias venas e imperfecciones, con poca oleosidad y brillo, y aromas sutiles a cedro y chocolate, mientras que en el pie hay aromas especiados y dulces. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro con una calada en frío que desprende aromas de café, toques dulces y pimienta, con un tiro bastante bueno.

Comenzamos el Alazán Habano con ese tiro relativamente abierto que permite una fumada rápida, produciendo una ceniza que no exactamente se escama, pero pareciera que se despeina, como si alguna que otra hojuela decidiera desprenderse del tabaco. Afortunadamente, el anillo de combustión no se desvía mucho y el tiro aguanta la fumada perfectamente. Los sabores son de intensidad media y alcanzo a encontrar chocolate y canela como principales, con algunas notas de madera de cedro y cuero entre las secundarias. En el retrogusto algo de regaliz y pimienta.

El segundo tercio es, sorprendentemente, más sutil que el primero, con una intensidad media y una fortaleza media también, que comenzó media-alta. Los sabores de chocolate se mantienen, mientras que los de canela parecen reducirse al comenzar el tercio y para su fin están casi desaparecidos. En su lugar aparecen sabores de galletas danesas y almendras, pero con una suavidad que no destaca mucho sobre el resto, también porque en el retrogusto lo principal que aprecio es pimienta y esa sensación picante llega al paladar también. En construcción, el anillo de combustión está lejos de ser perfecto, pero al menos no se desvía la quemada, sino que termina corrigiéndose sola. La ceniza se sostiene bien, con su despeinado y el tiro sigue algo más abierto de lo que quisiera.

Me sorprende que el último tercio del Alazán Habano me recuerda más a un cigarro de capa Connecticut que uno de capa Habano. Si bien los sabores tienen una fortaleza más acorde a una capa habano, con excepción de los sabores a chocolate, hay muchas sensaciones de Connecticut, incluyendo sabores de galletas danesas, almendras, piñones e incluso una sensación cremosa. Los sabores de chocolate siguen siendo los principales y en el retrogusto el único sabor es pimienta, aunque se llegan a sentir notas de almendras o mazapán. El tiro relativamente suelto contribuye a que en el último tercio el cabo que va quedando se deforme un poco, pero nada grave y para ese momento ya no quedaba mucho del cigarro. Me tomó una hora y 35 minutos fumarlo hasta ese punto que lo dejé en el cenicero.

En términos generales, el Alazán Habano me gustó, como me ha pasado con todos los Stallone. Quizá no es el que más me ha gustado, pero como dije al inicio, la capa Habano es posiblemente la más usada por las marcas. Me parece propicio y justo que Tony Barrios haya hecho un blend con esta capa tan habitual, pero al mismo tiempo lo aplaudo por no hacerla tan llamativa o elaborada como creo que lo ha hecho con otros productos. Lo que quiero decir es que son sus blends con otras capas los que han destacado más, mientras que me parece que la capa Habano era simplemente algo que tenía que tener. Sin duda la capacidad de Tony para sorprender con sus blends está mucho más presente en otros productos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Las Villas Cigars
Marca: Stallone
Modelo: Alazán Habano
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Brasil
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 85

Ron: Raising Glasses Rosalie Bay

La isla de Dominica se encuentra en el este del Mar Caribe, en ese pequeño archipiélago donde hay tantas islas pequeñas que son países minúsculos. Su población no supera las 75 mil personas y tiene un área de 750 km2 que realmente es pequeño. Pero el hecho es que en un país tan pequeño parece haber mucho que hacer, pues existe una pequeña destilería llamada Rosalie Bay, en la que además de destilar ron, salvan tortugas, protegen los arrecifes de coral y cuidan ballenas.

También cosechan, trituran, fermentan, destilan y embotellan el ron. No lo añejan. Para Raising Glasses hicieron una versión de un ron de jugo de caña, que técnicamente no es agrícola porque si bien Dominica fue colonia francesa desde 1632, en 1805 se convirtió en colonia británica.

Pero hacen el ron a partir de jugo de caña, porque supongo que la gente no tendrá tiempo de producir melaza. Lo destilan en un alambique y lo embotellan sin añejar, al 48% de alcohol.

Se trata de un líquido perfectamente transparente, con aromas herbáceos a grama pero también a la parte blanca de la patilla, así como notas de algas y salitre.

En boca es intenso de sabores y no tanto de alcohol, aunque alcance el 48%, pero estos sabores incluyen salitre, algas y sabores más típicos de rones agrícolas entre esas diversas notas herbáceas. En el retrogusto me encuentro con notas químicas, vegetales e incluso de cauchos nuevos.

No creo que haya probado un ron de Dominica, o al menos no lo recuerdo. Pero tampoco esperaba probar un ron de jugo de caña sin añejar de una isla del Caribe y que no fuese agrícola. En verdad que la gente de Raising Glasses sube la vara de las sorpresas de manera muy regular y agradezco cada vez que tengo una oportunidad de probarlos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rosalie Bay Distillery
Nombre del Ron: Rosalie Bay
Marca: Raising Glasses
Origen: Dominica
Materia prima: Jugo de Caña
Edad: 0
Precio: $88
Densidad alcohólica: 48%
Puntuación: 86

RoMaCraft – Cromagnon (Pestera Muierilor)

En el año 2013 RoMaCraft lanzó un sampler que incluía dos de sus cuatro líneas en ese momento en vitola perfecto, conocido como El Catador de los Perfectos. Esta sería la primera iteración de una serie que se llamó El Catador de la marca. En 2015 lanzó una nueva edición de esos samplers, llamado El Catador de Las Petite Coronas, que contenía las cinco líneas que tenía en ese momento, todos en dimensiones de 4 x 46. Al igual que con los otros cigarros de la línea pre-colombina que lo conformaban, esa vitola no estaba disponible de manera regular. Los otros dos de la línea Intemperance ya estaban en el mercado, pero fueron incluidos en el sampler también. Eventualmente formaron parte de las vitolas regulares de la marca y éste que estoy probando hoy es, efectivamente, de producción regular.

Visualmente, es un Cromagnon como cualquier otro, aunque para el momento de esta publicación es un cigarro que ya no existe, sustituido por una nueva versión del Cromagnon que lleva una capa distinta. La original (ésta) lleva una capa Connecticut Broadleaf, mientras que la nueva lleva una capa Pennsylvania Broadleaf y supuestamente un nuevo blend de hojas, que incluye tabaco dominicano, para adecuar el sabor. La capa de éste tiene aromas de cuero y establo, mientras que en el pie se sienten fuertes notas de chocolate y pimienta. La calada en frío es algo más dulce de lo que acostumbran a ser los Cromagnon, pero también ligeramente más vegetal.

Los sabores empiezan intensos desde la primera calada, con sabores que incluyen establo, cuero y chocolate, con una sensación más áspera de lo normal pero que puede ser fácilmente por el cepo más pequeño de lo normal para esta marca. Como suelo hacer con los cigarros que miden menos de cinco pulgadas, la reseña la divido en dos mitades y a lo largo de esta primera comienzan a aparecer también sabores de tierra húmeda hacia el borde de la misma. En el retrogusto hay pimienta, pero también una nota de jengibre y galletas danesas. En general esta primera mitad tiene una fortaleza alta y una intensidad similar, con buena ceniza blanca y un anillo de combustión bien recto.

Creo que en la primera mitad ocurrieron las sorpresas y cambios más grandes, pues en la segunda lo más resaltante fue que el sabor de chocolate desapareció y la tierra se movió hacia el liderato de sabores, aunque no a la misma intensidad. Entre los sabores secundarios estaban cuero y establo, y aunque finaliza con fortaleza alta, la intensidad se ubicó en media-alta. Sin embargo, todo en cuanto a construcción estuvo a la altura que el primer tercio me mantuvo, incluyendo anillo de combustión, densidad del humo y calidad de la ceniza. Me tomó una hora fumar este Cromagnon, hasta que finalmente lo dejé en el cenicero luego de sacar la pinza para darle hasta la última calada.

Para los más curiosos, Pestera Muierilor es el nombre de una cueva ubicada en Rumania, en donde el cráneo del cromañón original fue encontrado. Este fue el quinto de esta vitola que fumé, habiendo comprado uno hace unos años y luego compré cuatro en una ocasión que los conseguí a buen precio y eran los que quedaban. Mi experiencia con ellos ha sido bastante positiva, sobre todo porque es un cigarro que puedo fumar como el segundo de la noche, cuando quiero fumar algo fuerte, complejo pero que no me tome dos horas. Si te gustan los Cromagnon, es muy posible que esta vitola te guste, pero recomendaría hacerlo bajo esa premisa que concentra la experiencia en un formato más corto, pero también menos complejo. Cromagnon está disponible en varias vitolas, pero no lo recomendaría como única aproximación a la línea, pues te vas a quedar con las ganas de otro o de uno de mayores dimensiones.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft
Modelo: Cromagnon
Dimensiones: 4 x 46
Tamaño: Pestera Muierilor (Petit Corona)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Camerún
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Pueblo Nuevo)
Precio: $6,50
Puntuación: 88