Warped – La Relatos (recatado)

Existen cigarros, marcas y líneas que tengo un buen tiempo sin probar, incluso cuando durante una época los consumía bastante pero que con el paso del tiempo he dejado de comprar, sin ninguna razón aparente. Una de estas marcas es Warped, de la que he probado 14 productos de 12 líneas distintas y durante una época incluso los coloqué entre mis mejores experiencias. Una de las razones es que si bien me parecía una buena marca, rara vez probé algo extraordinario de ellos, por lo que posiblemente me iba hacia otras opciones de precios menores. Precisamente entre los que no me parecieron extraordinarios estaba este Petit Lancero con medidas de 6 x 38 llamado La Relatos. Se trata de un producto creado por Kyle Gellis, con capa Habano ecuatoriana sobre capote nicaragüense y tripa Corojo 99 y Criollo 98, también de Nicaragua.

Este cigarro tiene aproximadamente 5 años de guarda y el celofán está marcadamente oscuro. En la capa con varias imperfecciones y venas me encuentro con aromas a jengibre y cuero, mientras que en el pie hay más jengibre y aromas a establo y café. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da un tiro muy decente para un cigarro de estas dimensiones, así como aromas a jengibre y una nota salada que me recuerda a saltinas, que son esas galletas de soda saladas que existían hace años y que asumo que ya no, al menos en Venezuela.

El La Relatos comienza picante, pero no es solo picante, sino que también hay notas que me recuerdan al refresco de cola, sin el dulce. Hay otros sabores que incluyen nueces pecans y pimienta, y a lo largo del tercio también hay esa nota de jengibre que sentí en tantas formas cuando estaba apagado. La ceniza no se sostiene mucho y con un cepo de 38 no espero que lo haga, pero al menos se mantiene bien encendido sin darme problemas. El humo es abundante pero el tiro no es regular y lo puedo estar fumando perfectamente por 3-4 caladas y luego varía y se hace un poco apretado el tiro y tengo que hacer presión con los labios para corregirlo.

En el segundo tercio ese sabor de refresco de cola sigue presente, pero no está ni primario ni secundario, sino más bien ligeramente presente y ya para el punto medio de La Relatos parece haber desaparecido. Con él también desaparecen las sensaciones dulces del cigarro, pero mantiene el jengibre y pecans, con incluso sabores de tierra húmeda cuando supero el punto medio del cigarro. La ceniza sigue siendo lo que es, pero bastante blanca y con la aparente intención de mantenerse sobre el cigarro. El anillo de combustión bastante recto ayuda en ello y no dejo de soltar humo abundante en cada calada.

Esos sabores de nueces pecans se convierten en el sabor principal en el último tercio, pero La Relatos mantiene el sabor de tierra húmeda también y regresan las sensaciones dulces, que es lo que le da mayor dimensión a la nota de pecans, pero en general también ayuda a balancear las notas picantes de jengibre, de las cuales el cigarro sigue teniendo bastante. La quemada se mantiene cómoda y el tiro sin problemas, y en general La Relatos me da una intensidad media-alta con fortaleza que comenzó media-baja pero terminó en media, pero estoy seguro que si la fumada durara 15 minutos más, llegaría a media-alta. Al cabo de dos horas dejo al cigarro descansar y morir con dignidad en el cenicero.

La Relatos me gustó y los disfruté, aunque la experiencia no me pareció tan intensa como pudo haber sido hace unos años. Recuerdo que originalmente lo probé con un cognac y estuvieron a la par. En este caso tiene transiciones bastante marcadas y su construcción se mantiene muy buena durante los cinco años de guarda que tiene. No puedo decir que es lo mejor de Warped, pero en estas dimensiones me gusta bastante, aunque por supuesto que me gustaría que existiera en otras. No es el caso, pero así como está funciona muy bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Warped
Modelo: La Relatos
Dimensiones: 6 x 38
Tamaño: Petit Lancero (Panetela)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Criollo 98, Corojo 99)
Precio: $9,50
Puntuación: 88

Romeo y Julieta – Romeo 505 Nicaragua (Pirámide)

Romeo y Julieta es una de esas marcas icónicas del tabaco, aunque por lo general mucha gente tiende a asociarla con la marca cubana y está bien porque fue la original. Pero luego de la revolución, los derechos de la marca para Estados Unidos fueron vendidos eventualmente a Altadis, que es quien los posee actualmente. Su línea más vendida es la conocida como Reserva Real, aunque ésta se caracteriza por un sabor suave, muy a tono con el R&J cubano. En lo particular, me gustan más las líneas que se alejan de ese estilo y experimentan con nuevos orígenes y nuevos sabores. Entre ellas, la línea Romeo by Romeo y Julieta me ha gustado mucho, incluso con sus distintas iteraciones que incluyen el Romeo San Andrés y el Romeo 505 Nicaragua. Por si no lo sabías, aunque creo que lo he mencionado antes, el 505 se refiere al código telefónico requerido para llamar a Nicaragua.

La línea Romeo 505 Nicaragua fácilmente se ubica entre las que más he reseñado, habiendo pasado por Toro, Robusto, Churchill y ahora Pirámide. La anilla no cambia entre ellos, manteniendo los mismos colores naranja y negro, con líneas doradas y el tamaño no es muy distinto a un Toro, con medidas de 6½ x 54 vs 6 x 52 que tiene el Toro. Los aromas en la capa Habano son intensos a tierra y cedro, mientras que en el pie se aprecian granos de café, más tierra y una madera genérica. Finalmente lo pico con la guillotina en V y creo que es el primero de esta línea al que le doy este corte y la calada en frío me da aromas a frutos secos, cuero y tierra.

El Romeo 505 Nicaragua comienza con notas fuertes de cuero y tierra, cuya intensidad viene apoyada por una buena dosis de pimienta y notas suaves de sabores dulces y salados que hacen un inicio muy interesante. A medida que va progresando el primer tercio, las notas saladas y dulces sin mucha descripción adicional aumentan un poco su intensidad, pero nunca superan al sabor de cuero que viene siendo el principal ni a los secundarios de tierra, aunque ésta se reduce un poco. La pimienta es insistente, y aunque destaca su origen nicaragüense, no llega a sentirse a niveles de otros cigarros de ese país. La intensidad es media, con fortaleza similar y una quemada muy decente, que produce una ceniza bien formada aunque ligeramente escamosa.

En el segundo tercio el sabor de cuero sigue siendo el principal, seguido por una nota dulce que le da una dimensión si se quiere melosa al cigarro. Unas notas ligeramente florales que aparecieron al final del tercio anterior y que no creí que valía la pena mencionar se hacen más presentes en este tercio, principalmente porque la pimienta se siente mucho menos. No obstante, la intensidad se coloca en media-alta, con una fortaleza media, mientras que la ceniza sigue en la misma tendencia y el anillo de combustión comienza a desviarse un poco.

En el último tercio el sabor de cuero no se suaviza, pero las notas florales sí, reemplazadas por sabores de anís y granos de café. El cigarro también comienza a calentarse un poco, haciendo que quitarle la anilla sea relativamente sencillo pero que sostenerlo entre los dedos sea algo incómodo. La ceniza se sigue escamando y el anillo de combustión continúa siendo variable, pero en ningún momento requiere retoques sino que se corrige solo, aunque sea por poco tiempo. Al cabo de una hora y 45 minutos, finalmente dejo al Romeo 505 Nicaragua descansar en el cenicero.

No existe una sola razón por la que he probado tanto el Romeo 505 Nicaragua. Es un cigarro consistente, de una intensidad respetable y no es algo que abrume. Lo he comprado en 5-packs e incluso por cajas porque nunca me deja mal y este Pirámide no fue la excepción. Tiene sabores consistentes con los que han hecho a Nicaragua famosa en el mundo del tabaco pero tampoco innova tanto y es una de las razones por las que no lo he seguido comprando. El Churchill y este Pirámide fueron obsequios que con mucho gusto reseñé, pero no son vitolas con las que me quedaría, principalmente porque siento que el Toro cubre las experiencias de ambos. Pero en sí, es una fumada muy buena y muy consistente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Romeo 505 Nicaragua
Dimensiones: 6½ x 54
Tamaño: Pirámide
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí, Condega)
Precio: $8,50
Puntuación: 87

Ron: Bodega 1800 6

Me rehúso a escribir en el título que este ron tiene 6 años, primero porque no lo identifica en la etiqueta y eso me hace pensar que no los tiene, pero también porque en ningún lado de sus redes lo confirma, incluso si tienen más de un año sin publicar. Pero lo que me sorprende más es que una búsqueda en Google de este ron lo identifica en todos los comercios como el Bodegas 1800 6 Años. Tampoco es culpa de la marca, pues muchos comercios todavía mencionan el Carúpano 12 años o el Zacapa 23 años.

Pero incluso algunos comercios identifican que el ron más joven de la mezcla de esta botella tiene 6 años y esos textos suelen ser suministrados por la marca, así que ya me lleno de sospechas nuevamente. Pero entendiendo a las roneras y sus productos, así como su precio y categoría, este es un ron cuyo blend puede ir de 2 a 6 años, o incluso puede ser cualquier número básico, pues la marca no comunica mucho.

Sé que es fabricado por Bodegas El Muco y que ésta queda en el oriente de Venezuela, en Carúpano, estado Sucre. También sé que está embotellado a 40% de alcohol. Eso es todo.

El tema es que me gusta informar la procedencia de cada destilado que reseño y es hasta un poco frustrante que pueda conseguir toda la información referente a un ron destilado en Fiji y finalizado en Francia, que no se vende en Venezuela y con una producción limitada que solamente salió en 2020, pero es imposible encontrar algo de un ron hecho en Venezuela y de producción regular. Cabe destacar que eso es algo relativamente común con las marcas en Venezuela. Pocas destacan sus procesos o calidad.

Como se aprecia en la etiqueta, la palabra años no aparece. Además, tiene un color bastante oscuro y aromas bastante sencillos para un ron de 6 años, sino más acordes a un ron joven, destacando almendras, dulce de leche y una nota de caramelo, pero no mucho más.

En boca hay notas muy similares, que incluyen caramelo, almendras (o algún fruto seco), plástico nuevo y algo que identifico como alquitrán u alguna nota química en ese estilo. El retrogusto es de caramelo y vainilla.

Algo que llama la atención de la industria ronera venezolana de los últimos cinco años es la cantidad de marcas de rones que han aparecido. Si bien sus productos pueden no ser los mejores en algunos casos, también hay otros muy buenos. Lo importante es que están innovando y emprendiendo en una industria que durante años parecía estar estancada en los mismos productos, que las marcas más tradicionales se rehusaban a innovar. Y aunque algunas de las empresas de trascendencia sí han innovado, la verdad es que muchas se han quedado con las mismas fórmulas y los mismos rones de hace más de 20 años y se preguntan todavía por qué no progresan.

No me refiero únicamente a Bodega 1800, pero ciertamente es parte de esas empresas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bebidas El Muco
Nombre del Ron: 6
Marca: Bodega 1800
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 2 a 6 años
Precio: $15
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 73

La Flor Dominicana – Suave (Máximo)

La experiencia y la sospecha me llevan a confiar poco en las anillas de La Flor Dominicana vs. la fortaleza del cigarro. Desde mis primeras fumadas lo aprendí cuando asumí que Ligero se refería a un cigarro suave, cuando en verdad se refiere al uso de la hoja Ligero. Por supuesto, asumí que el Doble Ligero era muy suave y terminé con una pálida. Y es que La Flor Dominicana suele ser sinónimo con fumadas fuertes, por lo que me llamó la atención este cigarro cuando lo vi y decidí probarlo. También cabe destacar que no aparece en el catálogo de su página web, así que más me sorprende. Por lo pronto, se trata de un cigarro envuelto en una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote y tripa dominicanos, y por lo que he podido ver efectivamente se vende como una opción suave de la marca.

La capa es de un color caramelo muy atractiva y ligeramente más oscura de lo que muchas capas Connecticut suelen ser, especialmente las ecuatorianas. Cabe destacar que dado que no aparece en su página web, tengo que regirme por lo que encuentro en otros portales, y aunque la mayoría identifica esta capa como Connecticut sin país de origen, una sola menciona que es de Ecuador. Esta capa tiene aromas a madera y cuero, muy típicos y sin mayores sorpresas, aunque en el pie se aprecian aromas a merey (anacardo) y más madera. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de merey y cedro.

Rápidamente y desde las primeras caladas me doy cuenta que el Suave cumple con lo que promete. La intensidad es media-baja, con sabores a madera, almendras y una nota suave de café, con una fortaleza baja y una fumada relativamente rápida para lo que quisiera gracias a un tiro algo más suelto de lo que quisiera. Pero al menos quema bien y la ceniza tiende hacia el blanco. Me toma apenas 15 minutos superar el primer tercio, pero no me puedo quejar de mucho, pues se comporta de maravilla.

Me pasa que fuma tan rápido que la imagen del segundo tercio la hago cuando ya estoy casi bordeando el último. Hay una mayor fortaleza, llegando a media-baja, con una intensidad que alcanza la media y sabores similares al tercio anterior, pero la inclusión de pimienta también, así como notas suaves de nuez moscada y maní. Estos dos sabores son más sutiles de lo que esperaría, pero ya para el punto medio comienzan a intensificarse un poco. Aunque en la imagen no se note, la quemada sigue siendo buena pero la ceniza no se sostiene mucho sobre el cigarro. No obstante, no encuentro problemas de construcción.

Precisamente porque el tiro estaba algo más suelto de lo que en mi mente debería estar, en el último tercio el Suave tiende a calentarse bastante, por lo que le doy menos caladas a fin de que no se vuelva inaguantable. Los sabores parecen concentrarse un poco y el calor hace que se pierdan los más sutiles, por lo que los sabores que se perciben son de café, madera, almendras y una sensación picante. Pese al calor, la quemada sigue siendo ideal y el humo abundante, pero sin muchos cambios a nivel general, con una intensidad media y fortaleza media-baja. Al marcar una hora y 20 minutos, el Suave llega a su fin.

A diferencia de lo que esperaba, el Suave realmente es suave, incluso más suave de lo que me suelen gustar los cigarros. Pero no es una fumada carente de sabores ni de la calidad que caracteriza a la marca, sino algo de intensidad y fortaleza baja, con sabores agradables y quizá más lineal de lo acostumbrado. No es un cigarro para mí, principalmente porque los cigarros tan suaves no son los que más me gustan, pero podría funcionar de maravilla para quien esté comenzando o quien simplemente quiera una fumada suave.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Suave
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Máximo (Toro)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,50
Puntuación: 84

Whiskey: Old Overholt 114 Proof Rye

Old Overholt se jacta de ser la marca más antigua de whiskey en existencia actual de Estados Unidos. Originalmente hecha en Pennsylvania, con el estilo de la zona que se caracterizaba por un alto contenido de centeno en la receta de fermentación (80 a 100%). La marca también usaba una triple destilación que actualmente ha entrado en desuso.

Actualmente la marca es propiedad de Beam Suntory y es fabricado en Kentucky, en la destilería de Jim Beam, que la adquirió en 1987. La marca no menciona la receta de fermentación, pero se dice que su estilo actual se adapta más a las recetas de Kentucky, que tienen un mayor contenido de maíz. Este whiskey es añejado durante 4 años y embotellado a 57% de alcohol.

En nariz presenta una fuerte nota de jengibre caramelizado, vainilla, cerezas de cóctel y realmente poco centeno, con algunas notas frutales y especiadas, como anís, clavo, almendras y crema de maíz.

Aunque tiene 57% de alcohol, se siente muy amigable en el paladar, con sabores a tocinillo del cielo, jengibre, cáscara de naranja, canela, azúcar morena y almendras. En el retrogusto hay notas de nueces y pimienta, con toques sutiles de madera y cerezas.

Entre toda la experiencia, lo que más puedo destacar de ella es el alto contenido de alcohol que me lleva a degustarlo lentamente, aunque se siente como un bourbon con alto contenido de centeno más que un whiskey de centeno propiamente dicho. Aunque tiene un origen muy noble, la mezcla actual no se siente antigua sino más bien como un whiskey moderno, que trata de adaptarse a cualquier paladar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Jim Beam Distillery
Nombre del Whiskey: 114 Proof Rye
Marca: Old Overholt
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $22
Densidad alcohólica: 57%
Puntuación: 87

Tatuaje – Frank (Robusto Extra)

Aunque parezca mentira, esta serie de monstruos de Tatuaje no es algo fácil de encontrar y dentro de esa falta de facilidad, parece que los samplers son relativamente sencillos versus cajas enteras de uno de los cigarros. Los coleccionistas por supuesto que se hacen de las suyas, pero en lo personal me está gustando probar distintos blends y creo que me costaría mucho escoger uno como el mejor, aunque tengo entendido que esa corta oferta hace que la gente tenga que adquirir la caja del que consigue y como casi todos son buenos, pues no es tan difícil escoger. En el caso de éste, no debe ser difícil deducir a cuál monstruo se refieren, pero por si las dudas es Frankenstein, y estoy claro que el monstruo en la película en realidad era el doctor Frankenstein y no la criatura, que realmente era una víctima, pero cómo vamos a deshacer más de 100 años de historia de terror.

El cigarro en cuestión es un Robusto Extra con medidas de 5⅝ x 49, con una capa Connecticut Broadleaf sobre capote y tripa nicaragüenses, fabricado por My Father Cigars en Nicaragua y limitado a 20 mil unidades. La capa es sorprendentemente accidentada, pero Broadleaf tiende a ser así, lo que usualmente promete bastante sabor. Los aromas de esta capa son intensos a cuero, tierra y establo, con una nota suave de pimienta, mientras que la calada en frío se siente un poco apretada y tiene aromas a frutas negras, tierra, roble y cuero.

Comenzamos bien, pero no bastante bien. Los sabores incluyen tierra, chocolate negro, cedro y establo, a una intensidad media pero con un tiro que no es el mejor y eso no es algo común con la marca. A lo largo del tercio estos sabores de chocolate se sienten densos, como si se tratara de un jarabe de chocolate con canela. El retrogusto es ligero de pimienta pero con muy pocos sabores adicionales. La construcción es algo ligeramente preocupante, no solo por el tiro sino por el color de la ceniza, que es de un gris oscuro que rara vez es indicio de una buena fumada y rara vez he visto que la ceniza cambie de colores, por lo que creo que no voy a tener mucha suerte con este cigarro. La fortaleza es media y la intensidad similar.

Un dato para quienes analizan las imágenes: cuando ves un cambio de color radical en la quemada como éste, donde se ve la capa oscura, luego clara y luego la quemada, normalmente denota que el cigarro ha sido reencendido y precisamente eso le ha pasado a este Frank. Se me ha apagado un par de veces ya, y la primera vez pensé que era por falta de atención pues quizá lo dejé demasiado tiempo en el cenicero, pero ya la segunda vez le estaba prestando suficiente atención y se apagó igual. Los sabores de chocolate siguen ahí, pero por las reencendidas se sienten más tostados y son el sabor principal. Entre los secundarios me encuentro con notas de madera, cuero y café, pero el tener que darle caladas constantes no ayuda a apreciarlos bien. En el retrogusto la pimienta sigue siendo el único sabor y el tercio finaliza con una intensidad media y fortaleza similar, pero con tendencia a aumentar por el fuego regular.

El último tercio básicamente es control de daños, con varias apagadas ya y una quemada bastante irregular y sabores entre los que apenas distinto chocolate y pimienta, pero realmente nada que me haga querer darle una calada más, pero también no querer botar el cigarro porque todos los anteriores me han gustado. También pasa que es el único cigarro del día, que estoy fumando de noche y que no voy a encender otro después de éste, por lo que simplemente me aferro a la fumada y no le hago tanto caso a los sabores. En total me toma una hora y 20 minutos fumarlo, que ya al final la nicotina se estaba disparando y después de dejarlo tengo que quedarme un rato sentado.

Es inevitable tener grandes esperanzas por este cigarro, pues todos los demás de la serie se destacan como muy buenos y no había mucho que me hiciera pensar que la experiencia con éste sería distinta. Pero lo fue y mucha gente puede asignar el problema en una mala guarda, pero el hecho que el cigarro está con muchos otros que queman de maravilla derrumba esa idea. Simplemente éste no estaba bueno y eso es algo que pasa con los productos hechos a mano. Siento una pequeña envidia a otros portales que lo marcan como un muy buen cigarro, pero quedará probarlo en algún otro momento. Por lo mismo y conociendo a la marca y la fábrica, me abstengo de darle puntuación.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Monster Series Frank
Dimensiones: 5⅝ x 49
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50