Whisky: Jura The Road

Jura es una marca de whisky originario de una isla con el mismo nombre. Incluso el nombre completo de la isla y del whisky son los mismos: Isle of Jura. Está ubicada en las islas Hebrides, ubicadas al oeste de Escocia y que tiene 35 islas habitadas y 44 deshabitadas. Las islas más grandes de esta zona son Skye, Mull e Islay y una población que apenas si alcanza las 20 mil personas.

La destilería fue fundada en 1810 y como suele ser el caso, cayó en desuso pero no tengo una fecha exacta en que dejó de ser usada. Sin embargo, en 1884 fue remodelada y para 1900 había entrado nuevamente en desuso. En los años 50 la destilería fue renovada y para 1963 esa renovación fue finalizada. En 1985 fue adquirida por Invergordon Distillers, compañía que fue adquirida por Whyte & Mackay en 1993. Invergordon es dueña también de Bruichladdich y Tullibardine.

Aunque el origen y el estilo de la marca puede ser muy típico, existe una suerte de escándalo que la rodea que ha hecho que no sea la más apreciada. El escándalo se refiere a una trama fraudulenta relacionada con la venta de barricas de whisky, en donde los inversores perdieron importantes cantidades de dinero debido a declaraciones falsas y a la posible inexistencia de estas barricas. La estafa fue orquestada por personas asociadas con Cask Whisky LTD. Aunque Jura no fue la única destilería involucrada en el tema, fue quizá una de las marcas más destacadas.

Este producto The Road rinde tributo a la única carretera que existe en Jura. Muchos de los productos de Jura rinden tributos a partes de la isla, como la bahía, el lago, el río, el tiempo, etc. Este es un whisky que no declara edad pero menciona que es añejado en barricas ex-bourbon y que luego es finalizado en una barrica que contenía un Pedro Ximénez de 20 años de edad. Es embotellado a 43,6% de alcohol.

Me llama la atención lo cremoso en el sentido lácteo que se siente en nariz, con aromas que me recuerdan al yogurt o al queso fresco, o quizá sea una nota como de fruta fermentada, pero esas las he sentido en otros destilados y es definitivamente distinta. Luego hay aromas intensos también a lo que se llama stone fruits o frutas con semilla grande central, como durazno o ciruela, pero también mango, seguido de almendras y canela. También hay un toque de humo y creo que ciertamente menor que el de otros Jura que he probado.

En boca es mucho más ahumado, pero son aromas de humo de madera y también pan quemado. Luego algo de almendras y granos de café, pero muy poco de ese sabor de frutas que promete en su etiqueta, a menos que sea solo un aroma. Eventualmente se sienten notas herbáceas también. En el retrogusto hay sabores de leña y nueces.

Aunque en papel este whisky se vea franco, repitiendo algunos de los aromas en boca, durante la cata me impresionó que era muy poco franco. En efecto, los aromas y los sabores son bastante distintos, especialmente en términos de intensidad. He visto precios bastante variados por este whisky y el hecho que sea un Travel Exclusive podría ser una de las razones, pero en verdad ninguno de ellos me parece que estarían justificados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Isle of Jura Distillery
Nombre del Whiskey: The Road
Marca: Jura
Origen: Isle of Jura, Escocia
Edad: NAS
Precio: $65
Densidad alcohólica: 43,6%
Puntuación: 79

Quesada – Selección España (Short Robusto)

A veces me sorprende la comparativa del mercado americano vs. el mercado europeo de tabacos, especialmente los centroamericanos, pues Europa parece más enfocada en el habano y muchas veces los tabacos centroamericanos que llegan son los baratos o algunas ediciones de bajo costo que no llegan a Estados Unidos. No es el caso general, pues hay algunas marcas que sí han invertido en hacer llegar sus productos más premium, pero lo que más me impresiona es la comparación de precios donde muchos tabacos centroamericanos se encuentran por menos de 10 euros. Por eso también me llamó la atención cuando Quesada creó una línea hecha específicamente para competir contra habanos en España. Se trata de una línea con un nombre tan original como Selección España y está disponible solamente en ese país (aunque siempre se consigue algo en el resto del mundo) en tres vitolas: Robusto, Corona y Short Robusto, que es el que voy a probar hoy.

El Short Robusto tiene medidas de 4 x 50, por lo que la reseña estará dividida en dos mitades y no tres tercios, y lleva una capa Arapiraca ecuatoriana sobre capote dominicano y tripas de República Dominicana y Nicaragua, fabricado en República Dominicana. Su color es bastante reconocible como el que suelen tener muchos habanos, que viene siendo más oscuro que un Connecticut pero más claro que una capa Habano, con un buen toque brillante y aromas a café, cedro y chocolate, mientras que en la calada en frío me encuentro con pasas, pimienta y un toque de cedro.

El Selección España comienza con una nota suave picante que es insistente y se mantiene durante largo rato, pero también incluye sabores de cedro, pasas y cuero, con humo denso y un tiro ligeramente apretado. Llegando hacia el punto medio de la fumada hay sabores más dulces, que incluyen matices de chocolate y nueces, así como la insistente nota picante y realmente no desaparece ninguno de los sabores anteriores, aunque el cuero se disipa un poco y en el retrogusto lo principal es la madera, seguida de la pimienta.

La segunda mitad es similar a la primera, pero mucho más dulce y ligeramente menos picante, destacando los sabores de cuero (que vuelve a ser destacado), pasas, chocolate, nueces y pimienta. Es en este punto cuando digo que debí haber adquirido una vitola más grande pues realmente lo estoy disfrutando. Me toma unos 45 minutos fumar el Selección España hasta el final, en gran parte porque me tomé la intención de fumarlo lento.

El Selección España promete ser una experiencia que puede equipararse a la de un Habano, aunque no menciona cuál, sino que se queda en experiencia similar y afortunadamente no hace como otras marcas que se atreven a decir «comparable con el Partagas Lusitanias», por ejemplo. No te voy a decir que sentía que estaba fumando un habano porque no era así; la nota picante era muy insistente y la gama de sabores para un cigarro tan pequeño era mucho más variada de lo que esperaba. Tampoco te voy a decir que la experiencia es como la de algún habano en específico, sino que fue una fumada agradable y en medio de todo me gusta que se sigan haciendo cigarros pequeños con mucho sabor y es en eso en donde creo que se puede equiparar al habano, pues en Cuba hacen muy buenos cigarros pequeños. La fortaleza y la intensidad son medias y es el propio cigarro que disfrutaría en un café al aire libre, donde haga algo de frío y no quiera estar mucho tiempo, que es exactamente donde fumaría un habano corto.

Ficha Técnica:
Fabricante: MATASA
Marca: Quesada
Modelo: Selección España
Dimensiones: 4 x 50
Tamaño: Short Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Arapiraca)
Capote: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 90

Ron: La Maison du Rhum Paraguay

Haciendo esta reseña me sorprendieron dos cosas. La primera es probablemente la de cualquiera que abra esta reseña: ¿en Paraguay hacen ron? Pues resulta que sí y aunque no te voy a decir que su industria es gigantesca, me atrevería a decir que hacen más ron que en Argentina o Chile. Lo otro que me sorprendió es que no es la primera vez que hablo de Paraguay en este blog y aunque el mismo ya tiene 9 años, era solo cuestión de tiempo.

En efecto, antes de esta publicación he mencionado a Paraguay 4 veces en descripciones de orígenes de tabaco. Hay tres marcas que he reseñado que tienen tabaco de Paraguay: Cavalier Genève, Hiram & Solomon, y Victor Sinclair.

Pero este ron me impresionó mucho en su momento, porque un amigo lo puso en una cata a ciegas junto con otros 4 rones de Latinoamérica. Fue una cata muy divertida, pero sobre todo porque de los 5 rones que estaban, acerté el origen de 4 de ellos. El único que me faltó: el de Paraguay. ¿Por qué? Porque ¿quién diablos acierta un ron de Paraguay?

El hecho es que este ron es embotellado por una empresa francesa llamada Dugas, que es un distribuidor muy grande de rones y destilados en Francia y parte de Europa. Desde esa empresa tienen una pequeña marca llamada La Maison du Rhum, que básicamente embotella rones de nicho para distribuirlos a conocedores y curiosos. En el caso de este ron, es destilado por Fortin en la región de Piribuy en Paraguay. Esta destilería fue fundada en 1993 y son dueños también de las 1500 hectáreas en donde la caña es sembrada.

Este ron fue destilado en 2009 en columnas de cobre y embotellado en 2021, por lo que cuenta con 12 años de añejamiento en barricas ex-bourbon y luego seis meses en barrica ex-jerez Oloroso. Es embotellado a 42% de alcohol.

En nariz se siente como un ron de estilo español, relativamente sencillo, aunque con buena intensidad y aromas frutales donde destacan mango y piña, pero también vainilla y caramelo. No hay mucho más, aunque sí se sienten notas habituales de madera.

En boca bien podría tener 38% o menos de alcohol, pues se siente muy sutil. Incluye también esos sabores de mango y vainilla como principales, pero también cáscara de naranja y matices más intensos de madera, que incluyen uno de mis descriptores menos favoritos: caja de puros, aunque un sommelier con experiencia diría que son taninos. Pero en general es bastante sencillo y su retrogusto a frutos secos como almendras es igualmente sencillo.

Recuerdo que en mi cata a ciegas dije que este era un ron de Colombia y en realidad solamente pegué que era suramericano y de estilo español, lo cual está bien, supongo. Pero en mi experiencia el ron colombiano no es completamente hecho en ese país y tampoco es un ron decisivamente complejo y eso fue lo que me pareció de éste también. Está bien y es interesante decir que he probado ron de Paraguay, pero es un ron carente de complejidad, aunque eso no va en detrimento de él. De hecho, es un ron que disfrutaría regularmente, aunque su precio responde más a un ron exótico, y en Francia lo sería.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Fortín
Nombre del Ron: Rhum du Paraguay
Marca: La Maison du Rhum
Origen: Paraguay
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $75
Densidad alcohólica: 42%
Puntuación: 84

Crowned Heads – Mil Días (Corona Gorda)

Parece mentira que a veces uno piensa que todo está hecho en el tabaco, la fórmula es la misma y el modelo no cambia, pero una vista más al detalle revela que todavía se sigue experimentando bastante y queda mucho más por hacer. En el caso de Crowned Heads, se trata de una marca ya bastante establecida, aunque todavía con un aura de boutique, pero para hacer este Mil Días, experimentaron con el uso por primera vez en sus blends de tabacos peruanos y costarricenses, que si bien otras marcas los han usado, ellos no. Desarrollar esta liga les tomó aproximadamente mil días, porque todos los blends hay que probarlos recién torcidos y luego al cabo de algunos meses e incluso algunos años, a ver cómo van evolucionando. Esa es una de las diferencias principales a la hora de hacer un cigarro desde un particular o ya una marca establecida.

Además de ello, la manera en la que evolucionan esos blends en cada vitola y el hecho que algunos pueden ser mejores que otros es lo que lleva a muchas marcas a hacer una sola vitola por producto o 23 distintas, y lo que hace que líneas como el Mil Días esté disponible en cinco solamente, de las cuales he reseñado el Double Robusto, el Edmundo y ahora este Corona Gorda, con un cepo de 46, que es más pequeño que los otros, y realmente el más pequeño de todo el vitolario de la línea. Los aromas de la capa Habano ecuatoriana son de picadura, beef jerky y establo, mientras que en el pie se aprecia pimienta y cedro. Lo pico y me encuentro con un buen tiro en la calada y aromas a nueces y pimienta.

El primer tercio tiene una sensación oleosa y hasta cremosa en la textura del humo, con sabores que me recuerdan a un pan campesino con mantequilla, ciruelas-pasas y paja, con muy poca pimienta en el retrogusto, al menos al inicio, pero va desarrollando esa sensación picante a lo largo de la fumada. Con esa evolución picante también viene una evolución dulce, que presenta sabores de caramelo, azúcar morena y canela también y el primer tercio finaliza con una intensidad media-alta y una fortaleza media, quemando bien aunque con poco desarrollo de ceniza. Me toma por sorpresa el hecho que no hay una transición muy aparente al segundo tercio y es por ello que la imagen que le hago del segundo tramo es prácticamente la misma que del primero.

En el segundo tercio aparecen unos sabores a café muy agradables, que acompañan algo que creo que es un sabor a tierra, pero éste es muy tenue y no alcanzo a determinarlo, también porque ese café es bastante destacado. El sabor de mantequilla y su sensación cremosa parecen haber desaparecido, pero sigue ese sabor de pan campesino y los sabores dulces de canela, azúcar morena y caramelo, con algo más de intensidad pero no suficiente para dominar la fumada, también porque el café es el más fuerte. La intensidad se coloca en alta, aunque cuando supero la mitad del Mil Días parece reducirse un poco y al final del tercio sigue en media-alta, mientras que la fortaleza se mantiene en media.

Los cambios en el último tercio son escasos y la mayoría no son una evolución tan positiva, sino más bien una simplificación de los sabores, en donde el café, la nota dulce (sin matices) y una nota especiada de nuez moscada se mantienen, así como cedro y pimienta en el retrogusto, pero esa infinidad de sabores adicionales y sensaciones derivadas de los sabores principales no se siente tanto. Sin embargo, no calificaría al último tercio negativamente, solo que no tan bueno como los dos primeros y quizá puede ser por la concentración típica de saliva contra la nicotina en el último tercio o que simplemente es más sencillo. Pero igual me toma una hora y 40 minutos fumar el Mil Días hasta el final.

En la mayoría de los casos un cepo más pequeño se traduce en una mayor concentración de sabores y de fortaleza, lo cual puede ser mejor pero a veces también es contraproducente, y el Mil Días en cepo 54 y 52 que he fumado me han dado un excelente equilibrio de estas dos, pero en cepo 46 pareciera concentrarlo demasiado. Pero el Mil Días no deja de ser tremendo cigarro, incluso en Corona Gorda, que no es tan bueno como los demás pero sigue llevando una buena liga y marcando buena puntuación. Haber fumado esta vitola de tercera me deja una sensación de que los otros fueron mejores, pero quizá si los hubiese fumado en otro orden, mi experiencia con éste sería mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: TacaNicsa
Marca: Crowned Heads
Modelo: Mil Días
Dimensiones: 6 x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Costa Rica, Nicaragua, Perú
Precio: $9,50
Puntuación: 91

RoMaCraft – Neanderthal (JCF)

Probablemente sea mi marca preferida, o al menos la más consistente entre sus productos vs. experiencias que me gustan, y además una de las que menos vitolas he probado. Eso es algo de lo que me di cuenta no hace mucho, porque viendo un poco su variedad, veo que he fumado varias de sus líneas, pero en cada una tienen una gran cantidad de vitolas y he fumado relativamente pocas. Pero el Neanderthal es uno de los más top of the line de la marca y por eso me despertó muchísimo la curiosidad probar este JCF, que recibe su nombre a partir de las iniciales de John Carl Fuhlort, un paleontólogo alemán quien ayudó a identificar al Neandertal 1, un fósil de unos 40 mil años de edad, hallado por trabajadores en la cueva Kleine Feldhofer Grotte en Alemania.

Lejos de las típicas vitolas de gran tamaño de la marca, este JCF mide 5¼ x 50, o lo que se puede conocer como Robusto Largo. Además, tiene una cabeza plana, al estilo de los Flathead de CAO. Su capa es San Andrés mexicana y tiene aromas de establo y no mucho más, que se aprecian también en el pie, mientras que la calada en frío tiene aromas a cuero, cedro y un toque suave de notas dulces. El resto de las hojas son Connecticut Broadleaf en el capote y una mezcla de tabacos dominicanos, nicaragüenses y americanos (nuevamente Brodleaf) en la tripa. No sabía bien con qué picarlo, pues mi experiencia con el Flathead es que picarlo con la doble hojilla tiende a hacerle mucho daño a la capa, por lo que opté por un corte superficial en V.

Desde el inicio este Neanderthal se muestra como un cigarro de fortaleza e intensidad altos, con notas ligeramente dulces pero altas en pimienta y esa dulzura va aumentando a lo largo de la fumada o al menos de este tercio. Las notas picantes (que son bastantes) incluso tienen matices que no están relacionados solamente con la pimienta sino también con chile picante y también presenta sabores de tierra, madera representada más como una corteza de árbol, y simplemente una evolución intensa de todos esos sabores. La quemada es decente sin ser perfecta, pero produce una ceniza de bien calibre y muy blanca.

En el segundo tercio esos sabores de tierra y madera son los principales, pero se van intercambiando el liderato y ambos están arropados por la sensación dulce y también se reduce un poco la sensación picante aunque no los matices que la acompañan. La intensidad y la fortaleza siguen en el punto de altas y la quemada es más recta y controlada. Cuando supero la mitad aparece un nuevo matiz de picante representado por las típicas hojuelas de pepperoncino que encuentras en una pizzería.

En el último tercio el sabor de tierra se siente más como de una tierra mojada y con piedras y no tanto como un polvo seco, mientras que aparece incluso un nuevo matiz picante que me recuerda al wasabi, pero también hay sabores de madera en forma de corteza de árbol y de algo que puede ser cuando pasas por donde están cortando un árbol, pero también hay sabores sutiles de chocolate que se hacen muy agradables. La quemada una maravilla y la fortaleza baja a media-alta, con una intensidad que se mantiene en alta. La experiencia fue realmente positiva y al cabo de una hora y 25 minutos el Neanderthal JCF llega a su fin.

Quizá fue un tema de temor o simplemente que era demasiado fuerte al inicio, pero no fueron muchas las instancias que probé el retrogusto en este cigarro, aunque por reflejo después de soltar el humo sí boté algo de aire por la nariz y eso me dio sabores. En experiencias pasadas con el Neanderthal en otras vitolas, principalmente la HN que tiene un cepo 56, había tenido uno que otro tema con la quemada pero este con cepo 50 se comportó muy bien y aunque no creo que la calidad de la quemada de estos cigarros dependa tanto del cepo, creo que simplemente estoy más cómodo con un cepo más pequeño, que si bien es más fuerte, también se siente más rico y complejo.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Neanderthal
Dimensiones: 5¼ x 50
Tamaño: JCF (Robusto Largo)
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, USA (Pennsylvania Broadleaf)
Precio: $12,00
Puntuación: 94

Cocuy: Raíces

En verdad he conseguido muy poca información relevante acerca de este cocuy, principalmente porque parece ser, según su perfil de Instagram, un cocuy creado para el mercado exterior, incluso si su última publicación (al momento de este artículo) fue en abril de este año). Esto lo digo porque todas sus publicaciones son en inglés, pero también porque gran parte de ellas son para describir el proceso y el origen del cocuy como planta y como destilado, pero no mucho sobre su propio proceso y como pueda diferir de otros cocuy.

No obstante, la botella me la obsequió un amigo y algo que me llamó mucho la atención fue que no se trata de un cocuy de Siquisique, en el estado Lara, como la gran mayoría de los cocuy que he probado. En efecto, es un cocuy de Pecaya, la región que tiene su propia DOC y que antecede la DOC del ron. No es la primera vez que pruebo un cocuy de esta zona, pero sí la primera vez que lo reseño.

El maestro cocuyero de este destilado se llama Alexander Reyes y el cocuy es producido en Pecaya y embotellado a 50% de alcohol. Es toda la información que tengo, gracias a que aparece en la botella.

Aunque tiene 50% de alcohol, no te puedo decir que el golpe alcohólico en nariz sea fuerte, aunque es notable. Se siente fresco y seco, sin aromas que me recuerden a notas dulces y esa es una particularidad que suelen tener los cocuy de Pecaya y la diferencia principal que he encontrado. Los aromas son a sábila y pimienta blanca, pero también a levadura y a humo vegetal, como si quemaras algo verde.

En boca sí se siente ese golpe alcohólico, pero es muy agradable y se sienten notas dulces, pero son por el alcohol. Los sabores incluyen almendras verdes e incluso una nota como de pistacho, pero también un leve toque ahumado y esa combinación, aunque no es realmente compleja, es muy sabrosa. Si alguna vez has comido algún fruto seco oleoso, de esos que dejan una película sobre la lengua y el paladar, este Raíces parece dejarla también y es eso junto con los frutos secos lo que hace una combinación increíble. En el retrogusto son almendras y una nota química como de cobre y goma, pero también grama recién cortada.

Algo que siempre me gusta del cocuy es su capacidad de sorprender. Aunque no es un destilado que me agrade al punto de sustituir al whisky o al ron, que me encantan, la alternativa del cocuy es sumamente valiosa, al menos para mí. Cada vez que pruebo uno, pensando que sé a lo que sabe, me sorprende gratamente y termino no variando mucho en esa sentada. Esa es la capacidad de sabor y calidad del cocuy y el hecho que en Pecaya lo hacen con este estilo tan autóctono, más me gusta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Alexander Reyes
Nombre del Cocuy: Cocuy Pecayero Premium
Marca: Raíces
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 89