La Flor Dominicana – Suave (Máximo)

La experiencia y la sospecha me llevan a confiar poco en las anillas de La Flor Dominicana vs. la fortaleza del cigarro. Desde mis primeras fumadas lo aprendí cuando asumí que Ligero se refería a un cigarro suave, cuando en verdad se refiere al uso de la hoja Ligero. Por supuesto, asumí que el Doble Ligero era muy suave y terminé con una pálida. Y es que La Flor Dominicana suele ser sinónimo con fumadas fuertes, por lo que me llamó la atención este cigarro cuando lo vi y decidí probarlo. También cabe destacar que no aparece en el catálogo de su página web, así que más me sorprende. Por lo pronto, se trata de un cigarro envuelto en una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote y tripa dominicanos, y por lo que he podido ver efectivamente se vende como una opción suave de la marca.

La capa es de un color caramelo muy atractiva y ligeramente más oscura de lo que muchas capas Connecticut suelen ser, especialmente las ecuatorianas. Cabe destacar que dado que no aparece en su página web, tengo que regirme por lo que encuentro en otros portales, y aunque la mayoría identifica esta capa como Connecticut sin país de origen, una sola menciona que es de Ecuador. Esta capa tiene aromas a madera y cuero, muy típicos y sin mayores sorpresas, aunque en el pie se aprecian aromas a merey (anacardo) y más madera. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de merey y cedro.

Rápidamente y desde las primeras caladas me doy cuenta que el Suave cumple con lo que promete. La intensidad es media-baja, con sabores a madera, almendras y una nota suave de café, con una fortaleza baja y una fumada relativamente rápida para lo que quisiera gracias a un tiro algo más suelto de lo que quisiera. Pero al menos quema bien y la ceniza tiende hacia el blanco. Me toma apenas 15 minutos superar el primer tercio, pero no me puedo quejar de mucho, pues se comporta de maravilla.

Me pasa que fuma tan rápido que la imagen del segundo tercio la hago cuando ya estoy casi bordeando el último. Hay una mayor fortaleza, llegando a media-baja, con una intensidad que alcanza la media y sabores similares al tercio anterior, pero la inclusión de pimienta también, así como notas suaves de nuez moscada y maní. Estos dos sabores son más sutiles de lo que esperaría, pero ya para el punto medio comienzan a intensificarse un poco. Aunque en la imagen no se note, la quemada sigue siendo buena pero la ceniza no se sostiene mucho sobre el cigarro. No obstante, no encuentro problemas de construcción.

Precisamente porque el tiro estaba algo más suelto de lo que en mi mente debería estar, en el último tercio el Suave tiende a calentarse bastante, por lo que le doy menos caladas a fin de que no se vuelva inaguantable. Los sabores parecen concentrarse un poco y el calor hace que se pierdan los más sutiles, por lo que los sabores que se perciben son de café, madera, almendras y una sensación picante. Pese al calor, la quemada sigue siendo ideal y el humo abundante, pero sin muchos cambios a nivel general, con una intensidad media y fortaleza media-baja. Al marcar una hora y 20 minutos, el Suave llega a su fin.

A diferencia de lo que esperaba, el Suave realmente es suave, incluso más suave de lo que me suelen gustar los cigarros. Pero no es una fumada carente de sabores ni de la calidad que caracteriza a la marca, sino algo de intensidad y fortaleza baja, con sabores agradables y quizá más lineal de lo acostumbrado. No es un cigarro para mí, principalmente porque los cigarros tan suaves no son los que más me gustan, pero podría funcionar de maravilla para quien esté comenzando o quien simplemente quiera una fumada suave.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Suave
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Máximo (Toro)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,50
Puntuación: 84

Whiskey: Old Overholt 114 Proof Rye

Old Overholt se jacta de ser la marca más antigua de whiskey en existencia actual de Estados Unidos. Originalmente hecha en Pennsylvania, con el estilo de la zona que se caracterizaba por un alto contenido de centeno en la receta de fermentación (80 a 100%). La marca también usaba una triple destilación que actualmente ha entrado en desuso.

Actualmente la marca es propiedad de Beam Suntory y es fabricado en Kentucky, en la destilería de Jim Beam, que la adquirió en 1987. La marca no menciona la receta de fermentación, pero se dice que su estilo actual se adapta más a las recetas de Kentucky, que tienen un mayor contenido de maíz. Este whiskey es añejado durante 4 años y embotellado a 57% de alcohol.

En nariz presenta una fuerte nota de jengibre caramelizado, vainilla, cerezas de cóctel y realmente poco centeno, con algunas notas frutales y especiadas, como anís, clavo, almendras y crema de maíz.

Aunque tiene 57% de alcohol, se siente muy amigable en el paladar, con sabores a tocinillo del cielo, jengibre, cáscara de naranja, canela, azúcar morena y almendras. En el retrogusto hay notas de nueces y pimienta, con toques sutiles de madera y cerezas.

Entre toda la experiencia, lo que más puedo destacar de ella es el alto contenido de alcohol que me lleva a degustarlo lentamente, aunque se siente como un bourbon con alto contenido de centeno más que un whiskey de centeno propiamente dicho. Aunque tiene un origen muy noble, la mezcla actual no se siente antigua sino más bien como un whiskey moderno, que trata de adaptarse a cualquier paladar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Jim Beam Distillery
Nombre del Whiskey: 114 Proof Rye
Marca: Old Overholt
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $22
Densidad alcohólica: 57%
Puntuación: 87

Tatuaje – Frank (Robusto Extra)

Aunque parezca mentira, esta serie de monstruos de Tatuaje no es algo fácil de encontrar y dentro de esa falta de facilidad, parece que los samplers son relativamente sencillos versus cajas enteras de uno de los cigarros. Los coleccionistas por supuesto que se hacen de las suyas, pero en lo personal me está gustando probar distintos blends y creo que me costaría mucho escoger uno como el mejor, aunque tengo entendido que esa corta oferta hace que la gente tenga que adquirir la caja del que consigue y como casi todos son buenos, pues no es tan difícil escoger. En el caso de éste, no debe ser difícil deducir a cuál monstruo se refieren, pero por si las dudas es Frankenstein, y estoy claro que el monstruo en la película en realidad era el doctor Frankenstein y no la criatura, que realmente era una víctima, pero cómo vamos a deshacer más de 100 años de historia de terror.

El cigarro en cuestión es un Robusto Extra con medidas de 5⅝ x 49, con una capa Connecticut Broadleaf sobre capote y tripa nicaragüenses, fabricado por My Father Cigars en Nicaragua y limitado a 20 mil unidades. La capa es sorprendentemente accidentada, pero Broadleaf tiende a ser así, lo que usualmente promete bastante sabor. Los aromas de esta capa son intensos a cuero, tierra y establo, con una nota suave de pimienta, mientras que la calada en frío se siente un poco apretada y tiene aromas a frutas negras, tierra, roble y cuero.

Comenzamos bien, pero no bastante bien. Los sabores incluyen tierra, chocolate negro, cedro y establo, a una intensidad media pero con un tiro que no es el mejor y eso no es algo común con la marca. A lo largo del tercio estos sabores de chocolate se sienten densos, como si se tratara de un jarabe de chocolate con canela. El retrogusto es ligero de pimienta pero con muy pocos sabores adicionales. La construcción es algo ligeramente preocupante, no solo por el tiro sino por el color de la ceniza, que es de un gris oscuro que rara vez es indicio de una buena fumada y rara vez he visto que la ceniza cambie de colores, por lo que creo que no voy a tener mucha suerte con este cigarro. La fortaleza es media y la intensidad similar.

Un dato para quienes analizan las imágenes: cuando ves un cambio de color radical en la quemada como éste, donde se ve la capa oscura, luego clara y luego la quemada, normalmente denota que el cigarro ha sido reencendido y precisamente eso le ha pasado a este Frank. Se me ha apagado un par de veces ya, y la primera vez pensé que era por falta de atención pues quizá lo dejé demasiado tiempo en el cenicero, pero ya la segunda vez le estaba prestando suficiente atención y se apagó igual. Los sabores de chocolate siguen ahí, pero por las reencendidas se sienten más tostados y son el sabor principal. Entre los secundarios me encuentro con notas de madera, cuero y café, pero el tener que darle caladas constantes no ayuda a apreciarlos bien. En el retrogusto la pimienta sigue siendo el único sabor y el tercio finaliza con una intensidad media y fortaleza similar, pero con tendencia a aumentar por el fuego regular.

El último tercio básicamente es control de daños, con varias apagadas ya y una quemada bastante irregular y sabores entre los que apenas distinto chocolate y pimienta, pero realmente nada que me haga querer darle una calada más, pero también no querer botar el cigarro porque todos los anteriores me han gustado. También pasa que es el único cigarro del día, que estoy fumando de noche y que no voy a encender otro después de éste, por lo que simplemente me aferro a la fumada y no le hago tanto caso a los sabores. En total me toma una hora y 20 minutos fumarlo, que ya al final la nicotina se estaba disparando y después de dejarlo tengo que quedarme un rato sentado.

Es inevitable tener grandes esperanzas por este cigarro, pues todos los demás de la serie se destacan como muy buenos y no había mucho que me hiciera pensar que la experiencia con éste sería distinta. Pero lo fue y mucha gente puede asignar el problema en una mala guarda, pero el hecho que el cigarro está con muchos otros que queman de maravilla derrumba esa idea. Simplemente éste no estaba bueno y eso es algo que pasa con los productos hechos a mano. Siento una pequeña envidia a otros portales que lo marcan como un muy buen cigarro, pero quedará probarlo en algún otro momento. Por lo mismo y conociendo a la marca y la fábrica, me abstengo de darle puntuación.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Monster Series Frank
Dimensiones: 5⅝ x 49
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50

RoMaCraft – Intemperance BA XXI (Intrigue)

La línea Intemperance fue la segunda en salir de RoMaCraft, siguiendo lo que se conoce hoy en día como su línea Pre-Colombina (Neanderthal, Cromagnon, entre otros). Esta línea Intemperance comenzó con dos versiones, una llamada BA XXI (por Brazilian Arapiraca en la capa) y la otra llamada EC XVIII (por Ecuadorian Connecticut en la capa). A lo largo de su historia han salido nuevas versiones como el Whiskey Rebellion y Volstead. Pero la diferencia principal entre las dos líneas (Pre-Colombino e Intemperance) es que esta tiene una fineza y suavidad, mientras que los pre-colombinos son conocidos por ser más robustos y fuertes. Pero más allá del gusto que pueda tener por una u otra línea (aunque ambas me gustan bastante) es que si bien pre-colombina fue la del lanzamiento de la marca y la que los colocó como una marca que hace cigarros complejos, creo que tenían más presión con Intemperance porque no podían hacer lo mismo de antes. Además, Intemperance es más tradicional y diferenciarse ahí es mucho más complicado.

Si esta es tu primera vez en este blog, normalmente divido las reseñas de cada tabaco en tres tercios, siempre y cuando el cigarro mida 5 o más pulgadas de largo. Si mide menos, lo divido en dos mitades, así que si ya conoces este blog, no debe ser sorpresa que esta reseña sea un poco más corta, pues este Intemperance BA XXI mide 4 x 46, con un pequeño shaggy foot que simplemente hace que la capa termine antes que el cigarro y que las primeras caladas sirvan para apreciar el sabor de la tripa y no tanto de la hoja que lo cubre. Los aromas de esta capa brasileña son de chocolate, cedro y un toque de cáscara cítrica. En la calada en frío me encuentro con aromas a frutas cítricas varias, cuero y tierra.

El Intrigue (así se llama esta vitola) comienza con notas ligeramente afrutadas y dulces, junto con una nota picante insistente, pero no de pimienta sino más bien de chile picante. Más o menos para el momento de la imagen aparecen también sabores intensos de chocolate, que rápidamente incluye también un matiz de café y me recuerda al café mocha. Entre los sabores principales está ese café mocha, las frutas dulces y esa sensación picante en el retrogusto que no es especiada. La quemada es decente sin llegar a ser problemática y la ceniza se sostiene bien incluso más adelantado en esta mitad.

El anillo de combustión nunca es del todo recto y me atrevo a decir que es un problema independiente, pues es el cuarto de estos que me fumo y ninguno me hizo esto. En sabores sigue siendo similar e intenso a café con chocolate, frutas dulces y el retrogusto picante, con la posible adición de nueces en el retrogusto y ligeramente sobre el paladar. La fortaleza es media, con una intensidad de alta a media que realmente me hace querer que no termine nunca. Pero finalmente lo hace una hora después de haberlo encendido.

Intemperance ciertamente es una línea más sutil de RoMaCraft y quizá por eso mucha gente la ha subestimado, especialmente porque hay quienes parecieran tenerle aversión a las capas Connecticut, pero también esperan que sean similares a la línea pre-colombina que ha hecho tan famosa a la marca. El resultado es un nicho de usuarios que prefieren Intemperance y luego están los usuarios como yo que lo aprecio pero no lo coloco en mis preferidos. Sin embargo, mientras más pruebo, más me gustan. Especialmente por su precio. No esperes algo parecido a la línea pre-colombina, sino precisamente algo muy diferente.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft
Modelo: Intemperance BA XXI
Dimensiones: 4 x 46
Tamaño: Intrigue (Petit Corona)
Origen: Nicaragua
Capa: Brasil (Arapiraca)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,50
Puntuación: 90

Ron: Pampero Especial

Fue en el año 2023 cuando Diageo en Venezuela hizo el lanzamiento del que vendría siendo el sustituto del Pampero Oro, llamándolo Pampero Especial. Esto me llamó bastante la atención porque si bien el Oro quizá no sea el más vendido ni el más emblemático, en verdad era un buen ron dentro de su categoría, incluso si Diageo no hubiese invertido mucho en su promoción, al igual que con el Cacique Añejo.

Pero recuerdo que en ese momento hablaba con un distribuidor de sus marcas, quien me dijo que si me gustaba el Pampero Oro, me apertrechara de él, pues venía su sustituto, con nueva fórmula. Siendo Pampero y teniendo un perfil de sabores tan específico, esperaba que mantuviera el nivel.

Sin embargo, el Pampero Oro aparentemente es un blend de rones de 2 a 4 años, mientras que el Especial no destaca eso. Apenas si destaca que tiene 2 años y deja a libre interpretación si hay rones de mayor edad. Está embotellado a 40% de alcohol, al menos.

En nariz comienzan mis desilusiones, con aromas en el Especial que apenas alcanzan los de un ron joven y sin muchas pretensiones ni matices: aromas cítricos sin descripción, caramelo y vainilla. Luego de buscar durante un rato más y dejando la copa descansar logro definir que esas notas cítricas son de alguna cáscara, pero no mucho más.

En boca es sorprendentemente dulce, siendo esa quizá una de las grandes diferencias con la mayoría de los rones de su categoría y un factor diferenciador con el resto de la línea de Pampero, pero también es áspero como un ron joven, sobre todo en la garganta. Pero más me asombra que no hay sabores a destacar, más allá de vainilla y caramelo, quizá algo amargo que podría identificar como cáscara de limón, pero ya es dándole el beneficio de la duda. El retrogusto es de vainilla.

Ciertamente, qué desilusión. Al momento de esta publicación Pampero ya no pertenece a Diageo pero el Especial fue su último lanzamiento. Ahora es parte de un grupo italiano llamado Montenegro, que aún no sé si seguirá produciendo la marca para el consumo local o si va a cambiar alguna formulación. Si lo hace, creo que la del Especial es prioritario. Es básicamente olvidarse del legado de la marca y hacer un ron lo más genérico posible.

Ficha Técnica:
Fabricante: CILCCA / Diageo (aunque ya es Gruppo Montenegro)
Nombre del Ron: Especial
Marca: Pampero
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 2 años
Precio: $12
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 68

Arturo Fuente – Gran Reserva Maduro (Flor Fina 8-5-8)

Después de mucho probar de Arturo Fuente y de mucho confundirme con la infinidad de productos que tienen y tantas anillas tan parecidas, creo que finalmente entendí qué es qué y cómo funcionan sus blends. Incluso creo que hay muchos que les he puesto mal el nombre, pues creo que fue en septiembre de 2021 que publiqué el Flor Fina 8-5-8 como un cigarro, cuando en verdad esa es una vitola, de un cigarro que se llama Gran Reserva, que está disponible en distintas vitolas entre las cuales se encuentra ese Flor Fina 8-5-8 (ese es el nombre de la vitola), Spanish Lonsdale, Cuban Corona, Corona Imperial y así con distintos nombres poco relacionados con su tamaño y que son nueve en total. Además, algunos están disponibles exclusivamente en una capa, otros en dos capas, otros en cinco capas y así.

Precisamente, este Flor Fina 8-5-8 está disponible en cinco capas o modelos distintos, que incluyen el de capa Natural, Maduro, Connecticut y dos modelos más que no tengo muy claros, uno es SG, que creo que es Sun Grown y el otro es RSG, que creo que es Rosado Sun Grown. Supuestamente el nombre de esta vitola viene por un estilo de hacer blending de tabacos que Arturo Fuente le enseñó a su hijo, Carlos Fuente. El estilo se llamaba Flor Fina y su padre murió a los 85 años, pero le quiso rendir tributo con un número que se leyera igual en ambos sentidos y de ahí es que se llama 858. Qué historia tan rebuscada, pienso yo. La capa Connecticut Broadleaf de este cigarro es bastante accidentada e irregular, venas pequeñas y una apariencia media rústica, muy en línea con muchos cigarros que llevan esta capa. La capa tiene aromas a pasto quemado y chocolate, mientras que en el pie aprecio cerezas, cuero y menta. Lo pico y la calada en frío tiene aromas a chocolate y frutas, como si fuera un Miramar.

Un buen tiro asegura que este Arturo Fuente Gran Reserva enciende de manera total y rápidamente, y siendo una capa Broadleaf, los sabores desde las primeras caladas son de chocolate con leche y frutas, muy a tono con ese Miramar que mencionaba antes. A lo largo del primer tercio también hay sensaciones de cardamomo y café, y llegando al final del tercio también algo de cuero. En el retrogusto hay una ligera sensación de pimienta roja y una más fuerte de notas florales. Estos sabores se sienten todos densos en boca y me da una intensidad alta con una fortaleza media.

Los sabores de cuero del primer tercio parecen desaparecer en el segundo, inclinándose más hacia una sensación de tierra húmeda, chocolate y caramelo tostado. Incluso, ese sabor de chocolate con leche del primer tercio se siente más como chocolate negro en el segundo y una nota más suave de anís. Pero la sensación frutal sigue presente, sosteniendo sabores de pasas y naranja. Este segundo tercio no carece de intensidad de sabores, incluso si es ligeramente menos dulce, por lo que la intensidad se sigue ubicando en alta y la fortaleza en media, pero bordea a media-alta al superar la mitad.

En el último tercio aparecen nuevos sabores, principalmente a notas herbáceas que son más como especias herbales como podría ser perejil o albahaca o incluso comino, pero es considerablemente suave esa nota. También esos sabores de pasas se intensifican al punto de parecer como si estuviera bañado en Pedro Ximénez, mientras que el resto de los sabores incluyen nueces y notas dulces, pero esas notas dulces no acompañan durante todo el resto del tercio. Sin embargo, lo pequeño del cepo y el largo de la fumada contribuyen a que empezando el último tercio tenga que picar nuevamente el cigarro para disfrutarlo, pues la acumulación de alquitrán o algo más en la cabeza era fastidiosa. Llega un momento en el último tercio que debo hacerlo de nuevo y honestamente lo hice ya para terminar el cigarro pero no esperando sacarle sabores nuevos pues la sensación ya era muy áspera. Pero sin contar esa parte, el último tercio era de intensidad media-alta y una fortaleza similar. Me duró una hora y 50 minutos, que en verdad fue mucho más de lo que esperaba, pero sumamente placentero.

El precio de este Arturo Fuente no es de lo más altos y con su anilla verde tampoco es uno de los cigarros que más llama la atención. Pero con dimensiones de 6 x 47 es casi un Lonsdale y esa es una vitola que siempre me va a llamar la atención. Pero mi suscripción a Cigar Hustler me incluye un Arturo Fuente de manera regular y siempre espero algo más limitado y menos ‘barato’, pero creo que habiendo entendido la vitola y su lugar dentro del portafolio, es más apreciable. Además, no es un cigarro considerablemente suave y algo que bien podría disfrutar de manera regular.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Gran Reserva Maduro
Dimensiones: 6 x 47
Tamaño: Flor Fina 8-5-8 (Lonsdale)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 88