Ceniza Fina – Corojo (Corona Gorda)

Posiblemente sea Dion Giolito de Illusione el más conocido por haber comenzado como vendedor y hoy en día tener una marca propia de tabacos, pero la verdad es que existen varias marcas que han nacido de la misma manera, incluyendo 7-20-4, Artesano del Tobacco, Crux, Powstanie y RoMaCraft. En este caso se trata de una tienda llamada Fine Ash Cigars, ubicada en el estado americano de Arizona, mediante una línea que simplemente traduce su nombre y lo hace con cigarro de capa Corojo ecuatoriana, como lo indica en su nombre, sobre capote mexicano y tripa de República Dominicana y Nicaragua. La producción inicial fue de 15 mil unidades (5 mil por cada una de tres vitolas), hechas en la Tabacalera La Isla, en República Dominicana.

Por alguna razón a este cigarro le he tenido muchas ganas. Lo recibí hace unos meses y cada vez que abría el humidor lo veía y esperaba el momento de fumarlo. Tengo otros, en otras vitolas, pero últimamente le he cogido el gusto a las coronas gordas y supongo que el contraste de colores con la anilla se ve más atractivo. La capa con sus tonos rojizos también atrae bastante y ella tiene aromas a tierra, nueces cremosas, regaliz y establo, mientras que en el pie hay madera de cedro, café y cáscara de maní. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de almendras, vainilla, tierra y chocolate.

En verdad toda la información sobre las hojas que componen el cigarro (salvo la capa) y el lugar de fabricación lo descubrí mientras escribía esta reseña, porque en mi mente era hecho en Nicaragua y me sorprendió cuando no me recibió un golpe de pimienta en el encendido. En efecto, se siente suave en las primeras caladas, pero afortunadamente tiene buenos sabores a almendras y cedro como principales, seguidas de notas más suaves a pan tostado, nibs de cacao, cuero y tierra, mientras que en el retrogusto hay chocolate y notas suaves de pimienta. Quema una maravilla y la ceniza es… fina, supongo.

El segundo tercio mantiene los sabores de cedro como principal, pero ya no son las almendras lo que le acompañan. De hecho, no lo acompaña nada, aunque hay unas notas florales que me sorprenden bastante. Entre los sabores secundarios hay tierra, chocolate, pan y granos de café. El retrogusto sigue incluyendo chocolate, aunque es más como chocolate con leche, siendo suave y cremoso en su nota, casi láctea. La intensidad en este tercio se ubica en alta, con una fortaleza media, quemando muy bien y produciendo buena ceniza.

Esas notas florales que impresionaban en el tercio anterior siguen haciéndolo en el último tercio, siendo el sabor más destacado junto con el de cedro, pero en este tercio el sabor de almendras regresa aunque bastante situado entre los sabores secundarios. También hay sabores a pan tostado, granos de café y canela, mientras que el retrogusto sigue manteniendo esa nota de chocolate con leche y la pimienta parece haber desaparecido, aunque el cigarro mantiene su intensidad alta y su fortaleza media y sí hay una sensación picante en boca, pero la atribuyo al hecho de tener la parte encendida del cigarro tan cerca de los labios y que el tiro es relativamente suelto, al menos en este punto. Me toma una hora y 40 minutos fumar el Ceniza Fina Corojo, y al final estaba de buena temperatura y eso que casi me quemo los dedos.

Cuando se catan destilados, se habla mucho de la franqueza. Es decir, algo que sepa a lo que huele, y eso sucede mucho también en tabacos. Pero no todos los destilados son francos, al igual que muchos tabacos no lo son, y el Ceniza Fina es uno de ellos. En nariz se sienten muchos aromas dulces o relacionados con cosas dulces y eso hace que el Ceniza Fina sea una experiencia completamente distinta (y mucho mejor) si estás probándolo con una marcada tendencia hacia el retrogusto. Quizá por eso también es bueno que no sea un cigarro tan picante y es solo en esta reflexión que me doy cuenta de ello. Incluso en el último tercio, estas notas dulces se convirtieron en algo que me recordó al algodón de azúcar, pero no lo describí porque sonaba demasiado inventado. Sin embargo, en términos generales, es un excelente debut de la marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Isla
Marca: Ceniza Fina
Modelo: Corojo
Dimensiones: 6 x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua (Jalapa)
Precio: $9,50
Puntuación: 89

Oliveros

Aproximadamente en 2010 Rafael Nodal y Hank Bischoff tenían una marca llamada Oliveros, con dos líneas, una llamada Swing y la otra llamada Aging Room. El éxito de una de estas dos líneas llevó a la marca a cambiar de nombre en 2016 y pasar a llamarse Boutique Blends Cigars, y en ese momento lanzaron un producto bajo la línea Oliveros llamado Gran Retorno. Pero el éxito no se detendría ahí y en 2017 Boutique Blends pasaría a ser parte de Altadis, dándole más protagonismo a Aging Room y dejando Oliveros en segundo plano. Pero en 2020, nuevamente vendría el relanzamiento de Oliveros por medio del Gran Retorno y siendo el segundo lanzamiento, tiene el número 2 en la anilla también.

H. Upmann – Hispaniola (Robusto)

Revisitando uno de mis clásicos preferidos, el Hispaniola by José Méndez es un cigarro dominicano hecho por Tabacalera de Garcia, que he tenido la oportunidad de probar en Toro (2021) y en Belicoso (2023), con buenas notas en cada una. Además, es uno de dos cigarros dominicanos que me gustan por su adición de andullo en el blend, siendo el otro el ADN Dominicano de La Aurora. Así que cuando recientemente lo vi en Robusto, no quise perder la oportunidad de probarlo. En esta ocasión viene con medidas clásicas de 5 x 50 y todo lo demás es igual, incluyendo su capa Sumatra ecuatoriana, sobre capote dominicano y tripa nicaragüense y dominicana, que incluye andullo y pilotico.

Tengo alrededor de un año con este cigarro en el humidor, pues lo compré en una tienda en donde estaba buscando algo que fumar, pero luego de tenerlo en la mano y sentarme, sonó mi teléfono y en pocas palabras tuve que irme a otro lugar. El Hispaniola es bastante brillante, con un tono que parece reflejar la luz. Tiene notas de caramelo, canela, cedro y guayabita (allspice en inglés) sobre la capa, mientras que en el pie se aprecia pimienta, jengibre y notas cítricas. Finalmente lo pico con la doble hojilla y la calada en frío tiene chocolate, pimienta, vainilla y jengibre.

El Hispaniola comienza dulce y fuerte, con sabores de caramelo y vainilla, pero con un fuerte componente de pimienta, mientras que los sabores secundarios incluyen chocolate, cuero, salsa de carne y un toque como balsámico. El retrogusto viene siendo una pequeña tortura por la intensidad del cigarro, pero me atrevo y encuentro abundante pimienta, salsa de carnes y canela. Mientras tanto, quema casi a la perfección gracias aun buen tiro y la ceniza es blanca.

En el segundo tercio el Hispaniola sigue comportándose de maravilla en términos de construcción, con uno que otro detalle que se corrige solo, pero un tiro fenomenal y entregando toneladas de sabor en cada calada. Sin embargo, también entrega toneladas de nicotina y la pimienta llega a puntos en que se vuelve inaguantable y me veo en la obligación de darle caladas super cortas, pero sigue siendo bastante fuerte, así que las caladas son pocas. Pero en cada una hay suficiente sabor para justificar dejarlo tanto tiempo entre caladas. Si bien es un robusto, me toma aproximadamente una hora llegar hasta la mitad del cigarro. La fortaleza es alta, con una intensidad media-alta.

Los sabores en el último tercio son básicamente los mismos, en el sentido más positivo de ello, porque la experiencia aunque super intensa, ha sido agradable. Veo que no describí sabores en el segundo tercio, pero son los mismos: caramelo, vainilla, pimienta, chocolate, cuero y salsa de carnes, pero el retrogusto es solamente de pimienta y puede que haya algo más, pero la intensidad de la nicotina y la sensación picante simplemente no me dejan apreciar más. Quema muy bien, aunque sí hay un momento en que se desvía la quemada y una parte coincidió con la foto, pero como le estoy dando caladas tan distantes, supongo que era inevitable. Me toma una hora y 45 minutos fumar este Robusto y al final quedé exhausto.

Creo que lo he dicho antes, pero el Hispaniola es una de mis ligas preferidas y en Toro lo he comprado varias veces, incluso llegando a comprar una que otra caja también. En realidad lo disfruto mucho y puede tener un mes o 3 años de guarda y me sigue gustando. El Belicoso también me gustó mucho, pero sigo inclinándome por el Toro. Pero el Robusto es simplemente demasiado, al menos para mí. Es una experiencia que me recordó a La Flor Dominicana y que simplemente no quisiera repetir. Sus sabores son agradables y la fumada en sí fue buena, pero es demasiado picante y tiene demasiada nicotina, al punto que prefiero mucho más la experiencia «diluida» del Toro que la intensa de este Robusto, y eso no me pasa con muchos productos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: H. Upmann
Modelo: Hispaniola by José Méndez
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Piloto, Andullo), Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 85

Whiskey: Old Forester 100

Old Forester es una destilería que nunca cerró desde su fundación en 1870, porque durante la época de la ley seca (Prohibition) consiguió que le aprobaran una licencia para destilar alcoholes con fines medicinales. La marca fue creada por un farmaceuta llamado George Garvin Brown, quien unos años después sería el creador de un consorcio hoy en día conocido como Brown-Forman y que actualmente es dueño de varias marcas de destilados, como Woodford Reserve, Jack Daniel’s y Diplomático.

Hoy en día la marca admite que estos alcoholes lo hacía también los hacía con fines más divertidos, pero en ese momento seguramente no.

Pero una particularidad que tiene este Old Forester es que, mientras la gran mayoría de los bourbon americanos tienden a ser embotellados por encima de los 45° de alcohol, esta versión es embotellada a 50°, lo cual la coloca en un territorio que suele ser ocupado por la versión Bottled in Bond de las marcas.

El Old Forester es un NAS, es decir que no declara edad, pero su mash bill (o la receta para fermentación) es de 72% maíz, 18% centeno y 10% cebada malteada.

En nariz este Old Forester 100 tiene aromas ligeramente húmedos o de algo que me recuerda al musgo, también cerezas, banana y una vainilla bien marcada. Luego de unos minutos se sienten aromas a regaliz rojo, azúcar morena y clavo.

En boca esos 50° de alcohol están bien presentes pero no abruman, incluso podría decir que se siente considerablemente por encima de 40° pero no intenso como 50°. Se siente ligeramente oleoso, con sabores a cereza, vainilla y azúcar morena, pero las notas dulces son cortadas por una sensación herbácea. Luego de unos minutos se desarrollan sabores de jarabe de maple y regaliz rojo. El retrogusto incluye roble, regaliz y un toque muy suave de azúcar morena, con un final muy corto.

Por un precio que rara vez supera los $30 en mi zona, este Old Forester es una delicia y a esta graduación alcohólica incluso una rareza. Es un buen bourbon para tener en la colección permanente y sacarlo cuando quieres probar algo distinto, al menos en mi caso que lo primero que hay es ron y lo segundo es whisky escocés, y este Old Forester es una buena opción a un precio increíble. No será el más complejo, pero por este precio tiene casi todo lo que puedas pedir.

Ficha Técnica:
Fabricante: Brown-Forman Shively Distillery
Nombre del Whiskey: Bourbon 100
Marca: Old Forester
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $23
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 89

Arturo Fuente – Añejo (No. 60)

Este añejo tiene una historia interesante y realmente es la tercera vez que lo reseño, aunque en vitolas distintas, siendo la primera vez el llamado No. 46 con cepo 46, y luego el No. 50 con cepo 50, por lo cual fue una pequeña sorpresa que este No. 60 tenga un cepo 48. Pero su historia es que a finales de los años 90, el huracán George arrasó con parte de las plantaciones de Arturo Fuente en República Dominicana cuyo propósito era ser la hoja de capa del Opus X. Por supuesto, unos años después, ante el déficit de hoja para la capa, la marca se vio con dos opciones: detener la producción para ese año, o producirlos con otra capa. Optaron por la segunda opción, que fue tan exitosa que al poco tiempo la hicieron una liga llamada Añejo (que es ésta, obviamente). En esencia es la misma liga del Opus X, pero con una capa Broadleaf americana que es añejada durante 5 años en barricas ex-cognac.

El Añejo es un cigarro sorprendentemente oscuro y creo que la cubierta de la lámina de madera solamente contribuye a que sea más impresionante su color cuando la quitas. La capa es prácticamente negra y se siente como un cigarro bastante rígido y con poco brillo. En la capa tiene aromas a madera y chocolate, mientras que en el pie tiene los mismos aromas pero más ricos, al punto de poderlos definir como cedro y chocolate negro. La calada en frío es dulzona y con notas de canela.

El Añejo quema de maravilla y no produce tanto humo del pie como esperaría en un cigarro de este color. Hay una sensación fuerte de pimienta, sobre todo en boca, especias tipo nuez moscada y paprika, y sabores a chocolate negro, cedro y café. A pesar de esa pimienta algo fuerte a veces, se siente en medidas generales como un cigarro de fortaleza media-baja, con una intensidad media. Quema muy bien, haciendo que la ceniza se mantenga un buen rato sobre el cigarro, incluso llegando hasta el segundo tercio.

En el segundo tercio ese sabor que identificaba como cedro se siente más como madera genérica, pero es más rico, así que una cosa sustituye a la otra. También hay sabores secundarios de chocolate y cuero, mientras que el sabor de café que se sentía como café líquido, ahora se siente más como café en granos. El retrogusto es de café y pimienta, y la intensidad llega a media y luego a media-alta al superar la mitad, mientras que la fortaleza llega a media y se queda ahí. Sigue quemando muy bien y la ceniza se comporta de maravilla.

Pocos cambios en el último tercio, con los mismos sabores de madera, café, chocolate y pimienta, estando esta última tanto en el paladar como en el retrogusto, pero también notas algo de cuero, que ha sido quizá lo más sutil en este tercio. La fortaleza se mantiene en media, con una intensidad media-alta. Me toma una hora y 50 minutos fumar el cigarro, que finaliza ya cuando me estaba quemando los dedos.

El Añejo como tal me parece un excelente cigarro y siempre me ha parecido, y si bien la historia y su relación con el Opus X es tan cercana, en realidad nunca me ha parecido que tienen un sabor relacionado, principalmente porque siempre me ha ido bien con los Añejo y rara vez he llevado la misma suerte con Opus X. Incluso, comprar el Añejo porque es como un Opus X me parece una estrategia errada de mercadeo, especialmente porque el Añejo tiene su propio appeal. Lo que me gustaría es añejarlo, valga la redundancia, y ver cómo se comporta con un par de años de guarda.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Añejo
Dimensiones: 6¼ x 48
Tamaño: No. 60 (Corona Gorda)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $15,00
Puntuación: 93

(Licor de) Whiskey: Wild Turkey American Honey

Habrán quienes se asomen a esta publicación con el objetivo de hacer el reclamo verbal o mental de que esto no es un whiskey y tendrían toda la razón, porque incluso en la etiqueta es identificado como un licor de whiskey, y por eso lo identifico como tal en el titular, aunque igual lo voy a poner en la lista de whiskey.

Pero incluso este American Honey fue uno de los primeros licores de whiskey en aparecer en el mercado americano, lanzado en 1976 y rediseñado en 2006. Pero más que todo porque trato de ser serio en estas clasificaciones y reconocer lo que un licor es antes de catalogarlo y criticarlo. Sería muy tonto criticar a este American Honey por ser dulce y básico y por no ser tan bueno como no sé, un Blanton’s.

Curiosamente, quien adquirió esta botella fue un amigo y lamentablemente lo hizo con ignorancia absoluta, asumiendo que era un whiskey puro y duro, y sin revisar bien la etiqueta. Hace unos días fui a su casa y me dijo que podía tomar lo que quisiera. Como este whiskey era lo único que no conocía, decidí probarlo.

Por supuesto que no tiene edad declarada, pero principalmente porque no es whiskey puro. Es identificado como un blend de licor «excepcionalmente suave» con miel y whiskey bourbon. La parte de bourbon sí tiene 4 años en barricas vírgenes de roble blanco americano. Es embotellado a 35,5% de alcohol.

En nariz los aromas son a miel, obviamente. Pero también hay aromas de especias como guayabita (allspice en inglés), ralladura de limón e incluso algo de madera.

En boca es intensamente dulce, incluso más de lo que esperaba. Por su relativamente alto contenido alcohólico, o al menos más alto de lo que esperaría un licor de whiskey, se siente denso y que penetra hasta entre los dientes. Sabores a galletas dulces, madera, conserva de limón y mucho dulce, que no necesariamente es miel. En el retrogusto un poco de madera tostada y mucha miel.

American Honey fue el primer whiskey saborizado o al menos endulzado como tal y durante mucho tiempo me atrevería a decir que fue el último. El hecho que fuese en 2006 cuando le cambiaron el nombre y el empaque me impresiona más, porque en esa época el whiskey endulzado estaba en pañales y no es algo a lo que Wild Turkey se adaptó. Jack Daniel’s y sus Tennessee Honey y Tennessee Apple, así como Fireball no habían salido aún.

Pero Wild Turkey apostó a que venía algo con ellos y por eso rediseñó. Desde un punto de vista de mercadeo, es una jugada atrevida y una predicción acelerada. Eso lo respeto mucho, incluso si el producto no me gusta en lo absoluto. No importa si la marca recomienda tomarlo solo o en cócteles, no me imagino combinando con nada, ni siquiera hielo. Esto se debe principalmente a esas notas de madera, que con limón o con diluyente (agua) se sienten más como barniz.

Ficha Técnica:
Fabricante: Wild Turkey Distillery
Nombre del Whiskey: American Honey
Marca: Wild Turkey
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $20
Densidad alcohólica: 35,5%
Puntuación: 78