Siguiendo lo que conozco, esta vez hago la reseña con uno de mis tabacos favoritos de Venezuela, el robusto de Domingo Lopez.
Pronto otro más.
Mis impresiones sobre puros, tabacos, habanos y destilados también.
Siguiendo lo que conozco, esta vez hago la reseña con uno de mis tabacos favoritos de Venezuela, el robusto de Domingo Lopez.
Pronto otro más.
El que no evoluciona, se queda atrás… palabras más, palabras menos, esa es la lección que todos tenemos que aprender. En este caso, me armé de valor y le perdí el miedo a aprender una nueva disciplina, que al principio parecía muy complicada pero que no lo era tanto (al menos no al principio): la edición de videos.
En esta ocasión, me mantengo cerca de lo que conozco y reseño el Don Quijote robusto:
Conforme vaya aprendiendo más, los videos irán mejorando, pero hasta el momento estoy contento con el resultado.
El Cain Straight Ligero es un tabaco de apariencia impresionante, primero porque es extremadamente largo y segundo porque es muy delgado, pero su construcción es casi perfecta, con uno torcido bastante rígido, pocas venas y un color casi negro. Aunque todo el contenido del tabaco es de origen nicaragüense, la tripa está hecha de tabacos de las regiones de Estelí, Condega y Jalapa, dando como resultado un tabaco muy fuerte (no se dejen engañar por eso de ‘ligero’) y con pocos sabores, pero con una intensidad muy fuerte. En frío tiene aromas de pimienta, algo de tierra y una dulzura indeterminada.

Es una lástima que este tabaco solamente mantenga las anillas en el pie, precisamente porque están bien hechas, pero también porque bien podría ser cualquier tabaco cuando lo enciendo. Un problema común para mí con los tabacos de estas dimensiones ha sido que se apagan fácilmente, pero ya veremos (en realidad se apagó una sola vez). Las primeras caladas son altas en pimienta (increíblemente altas) y una dosis alta de tierra mojada, con un toque fuerte también de cuero. También hay un sabor como de madera, pero nunca he sido del tipo de personas que puede diferenciar un tipo de madera vs. otro. El tiro es muy típico de un cigarro que está torcido bastante compacto y la línea de quemado parece tener mente propia, pero nada demasiado grave.

El mayor problema de este tabaco es que no es un producto bonito… parece cualquier cosa. A los 15 minutos de fumada, que es difícil determinar cuál parte del tabaco es por su tamaño, pero diría que es todavía el primer tercio, la textura y sensación cremosa aparece, junto con toques ligeros de nueces y cacao, haciendo que el sabor se convierta en una mezcla de esos tres, o como una Nutella (pero rellena de tabaco?).

Incluso para ser un lancero este tabaco quema bastante lento, junto con la cremosidad y el cacao este tabaco se siente divino. El tabaco viene empacado en un tubo de aluminio, lo cual lo hace muy característico pero también diferente a lo que esperaba. La pimienta está en un punto medio, permitiendo que no opaque ninguno de los otros sabores, sino dándole un toque miniaturizado que hace que no tenga que probar demasiado para encontrarlo.

Mitad del tabaco (al menos eso parece) y el sabor se hace sumamente complejo, donde ninguno de los sabores tiene prominencia, sino que todos parecen entrelazarse. La dulzura y cremosidad hacen que ese toque de nueces tenga un sabor como a castañas, muy complejo con su toque tostado, y un sabor que me recuerda a cuando vivía en España. El cigarro también se viene haciendo más fuerte y con él, la nicotina aparece en todo su auge, al punto que me mareo un poco cuando le doy caladas largas o muy seguidas.

La línea de quemado se fue por varios sitios durante toda la fumada, pero a partir de la mitad se ha portado mejor. Si bien ha sido un cigarro entretenido y sus sabores han variado y siempre ha sido entre mediano y fuerte, a partir de la segunda mitad el tabaco se mantuvo casi igual en cuanto a sabores, aromas e intensidades. No es un punto en contra, pero tampoco es favor. Simplemente se quedó en lo que era, aunque sí comenzó a tardar mucho más en consumirse, haciendo que la experiencia perdurara más, y dado que tenía casi 3 semanas sin fumar un tabaco de verdad, esto me agradó bastante.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar
Marca: Cain
Modelo: Straight Ligero
Dimensiones: 7 x 38
Tamaño: Lancero
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Condega, Estelí)
Precio: $6,00
Puntuación: 74
La buena noticia es que no dejé de fumar. Para nada.
La mala noticia es que a mis tabacos le cayeron gorgojos. Así que aprovechando la tragedia, les cuento un poco como controlar este tema, al que nadie es inmune. No existe a ciencia cierta un método para evitar la aparición de estos insectos, aunque sí hay varios métodos para controlarlos y eliminarlos. Para empezar, podemos detectarlos cuando vemos algunos agujeros del diámetro de la cabeza de un alfiler en los tabacos, como en las imágenes.

A partir de este momento ya no hay mucho que hacer por el tabaco en sí, excepto fumarlo aunque no va a tener el sabor y calidad al 100%. También es momento de revisar cuáles otros cigarros tienen estos agujeros e iniciar inmediatamente el proceso de recuperación.
El gorgojo (o escarabajo) muere por exposición a bajas temperaturas, no por insecticidas o antiplagas, puesto que estos afectarían y arruinarían al tabaco y al humidor. Por ende, lo que hacemos es congelar los tabacos al mismo tiempo que desinfectamos el humidor.
Para los tabacos, podrías tratar solamente los afectados pero mi recomendación es que lo hagas con todos, por si acaso. Colócalos en distintas bolsas zip-lock y luego ponlas en la nevera durante 24 horas para aclimatarlos. Al cabo de las 24 horas, deberás colocar las bolsas en el congelador durante un mínimo de 48 horas (pero no más de 96). Este proceso de congelación mata a los escarabajos y sus larvas por frío. Luego del congelador, las bolsas de tabacos regresan a la nevera durante 24 a 48 horas más.
Para el humidor, una vez esté vacío, rocíalo bien con alcohol puro (a mayor concentración, mejor) y un pañito limpio. Hay quienes usan licores claros para hacer esto, como vodka o ginebra, lo cual también puede funcionar pero yo nunca lo he hecho así. Una vez se seque el humidor, deberás rociarlo con agua destilada y utilizar el mismo pañito para asegurarte que el agua penetre en todos los rincones. Finalmente, cierra el humidor y déjalo sellado durante un par de días.
Cuando finalmente los tabacos hayan concluido su aclimatación en la nevera, deberás colocarlos de nuevo dentro del humidor, donde habrán de pasar un mínimo de 2-3 semanas para rehidratarse, aunque este tiempo depende mucho del formato y el tipo de cada tabaco; habrán unos que estarán fumables con solo una semana en el humidor y otros que pueden tardar hasta 4 semanas en estar a punto. Esto se aprecia en el tacto y con los aromas en frío, precisamente porque cuando están secos no desprenden prácticamente ningún aroma.
Pero tranquilos, que al cabo de 3-4 semanas todos los tabacos deberían estar a punto. En mi caso, ya a partir de esta semana cumplen tres de guarda y ya estoy emocionado con la anticipación de lo que podré degustar. Por supuesto, todos los días abro el humidor para comprobar que los valores son adecuados y siempre le doy una retocada. Por supuesto, no es que estuve 3 semanas sin fumar, pues antes de toda esta debacle adquirí algunos puros de bodega que me han mantenido pacientemente aguardando el momento.

Esta semana se acaba la anticipación.
Nat Sherman es una de esas marcas que ha estado en el mercado prácticamente desde que el tabaco evolucionó a la materia fumable que es, aunque nunca ha sido santo de la devoción de la mayoría de los puristas que he podido ver, al menos hasta la creación de la línea Timeless, que realmente los puso «en el mapa», especialmente luego de su inclusión varias veces en el Top 25 de CA. Sus combinaciones siempre han sido muy suaves, al estilo de los Macanudos originales. Como otras marcas, Nat Sherman utiliza la infraestructura y torcedores de otras marcas para crear sus productos y esta no es una excepción. En esta ocasión utilizan la fábrica de Manuel Quesada, donde se producen los Timeless también.

Su construcción está bastante decente, con muchas venas y pliegues visibles, pero la apariencia es increíble, siendo bastante aceitoso y un color marrón como de café con trazas naranja. En frío los aromas y sabores más destacados son la canela y el cacao, mientras que se siente a lo lejos un tono herbal y floral, junto con un aroma de té.

Desde la primera calada es bastante suave, lo cual no me agrada mucho. Una cantidad considerable de humo, pero con poca densidad y un sabor dulce muy leve e irreconocible (de momento). Ese sabor dulce toma forma eventualmente como de caramelo y luego se le siente un chute de pimienta, que combina muy bien con este sabor (ojalá hicieran bombones así). No tengo la capacidad para determinar qué tipo de pimienta es (negra, roja, blanca, etc.), pero sí puedo determinar que hay más de un tipo. Los sabores más sutiles en este punto son el cacao y la vainilla, mientras que la canela va ganando fortaleza mientras lo voy fumando y le da un toque más agradable a este punto dulce del tabaco.

La línea de quemado es absurda, lo sé. Su intensidad no es gran cosa tampoco. Me niego a retocarlo en este punto, no vaya a ser que me altere el sabor. El cigarro es realmente agradable, pero hasta ahora no ha sido una gran cosa… me lo recomendaron en una tienda Nat Sherman (en Nueva York), pero ese mismo día adquirí distintos tabacos y me dijeron que era bueno, así que no tenía porqué no creerles. La cantidad de sabores primarios es mínima, pero tiene un aroma de fondo a tierra mojada que me tiene cautivado… no descartaría que este sea uno de esos productos experimentales de la marca, probando a ver qué tal se funden las combinaciones.

Pero para ser ‘experimental’ no es barato tampoco. Comienzo el segundo tercio y los sabores comienzan a despertarse: dulce, tierra, pimienta, canela, cacao, vainilla y aparece un toque de cuero. La línea de quemado parece querer acomodarse, pero nunca se sabe. Su intensidad se mantiene entre suave y media, lo cual no esperaba para nada con esa capa.

Comienzo el último tercio y me aproximo al momento de quitarle la anilla… una anilla a la que no le gusta ser fotografiada, haciendo que tuviera que tomar como 20 fotos más de lo necesario porque no le gusta entrar en enfoque, pero eso es lo de menos. De repente comienza a aparecer un sabor leve a madera, muy sutil. A partir de este momento el tabaco se convierte en uno mucho mejor, pero por su precio esperaría algo mucho más complejo. Casualmente, y también de la nada, aparece un sabor bastante fuerte e inesperado: una mezcla de maní con caramelo, como si fuera una barra de chocolate americano, como cremoso también.

La línea de quemado tiene mente propia, sin duda. Hacia el final es cuando se convierte en un ‘flavor bomb’ y un tabaco bastante decente. Según Cigar Aficionado encontraría unos sabores mentolados y minerales, pero nunca me tocaron. El sabor se hizo definitivamente cremoso, que junto con el caramelo casi me hizo salivar (pero nadie quiere leer eso), y la adición del cacao hicieron del 1930 prácticamente una golosina. Siendo completamente honesto, el cigarro mejoró considerablemente desde el principio hasta el final, pero entre su alto precio y la preocupación constante de la línea de quemado, varias veces me sentí un poco defraudado ante mis expectativas. El Timeless es un gran tabaco, y el Bench que fumé no hace mucho también. Este simplemente no está a la altura.

Ficha Técnica:
Fabricante: MATASA
Marca: Nat Sherman (Ferio Tego)
Modelo: 1930
Dimensiones: 5¼ x 54
Tamaño: Gran Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 80
Las hojas de la tripa del Don Carlos siempre son añejadas durante 10 años y el cigarro recibe su nombre por el patriarca de la familia: Don Carlos Fuente… a raíz de su muerte hace algunos días quise releer la reseña que hice de su tabaco, ante la gran sorpresa que nunca la había subido, así que aquí está. El acabado mate completamente uniforme y la construcción perfecta me llamaron la atención de este tabaco desde el principio (además del hecho que está en el #4 del Top 25 de CA). Es un tabaco bastante oloroso, pero no del estilo que lo sientes inmediatamente, sino que tienes que pasar un tiempo con él cerca para poderlo apreciar: paja, madera, frutos secos y un aroma como a pan recién salido del horno. Lo pico y le doy unas caladas en frío, a lo que siento un sabor de pasas y nueces como dominante. A darle candela.

Hay sabores y aromas que suelen dar un ‘golpe’, como el típico de pimienta que viene en los My Father, que se siente en la lengua y en la nariz. Cuando lo sientes en la lengua se caracteriza porque te pica. En este caso, hay un golpe de pimienta, pero no porque pique, sino porque se siente el sabor de la pimienta pura. También hay un sabor intenso de nueces y un toque dulce… son sabores que me agradan y, sin querer queriendo, me he fumado casi 3 centímetros en 5 minutos.

No es una exageración, el tabaco se quema rápido. Luego de tan solo 15 minutos fumándolo ya estoy acabando el primer tercio. En el segundo tercio los sabores son exactos a los del principio, por lo que en realidad dudo si comencé, en efecto, el segundo tercio. Los sabores son los mismos, pero evolucionan un poco en el sentido que la pimienta entra a un segundo plano, esta vez con un poco de frutos secos y las nueces cobran protagonismo, juntándose con un poco de tierra mojada. Finalizando el segundo tercio viene un toque cremoso que arropa los otros sabores y hacen que el humo, que hasta este momento estaba escaso, se haga más denso.

Pasando la mitad y este es otro tabaco, o al menos uno con la misma raíz pero muchos más sabores: madera, pasas, cacao y cuero, arropados con ese manto cremoso y dulce. Esta sección del tabaco es, sin duda, la que hizo que llegara al 4to peldaño del Top 25. Sin embargo, con toda su calidad y su gran nombre, este estilo de tabacos no es mi favorito… es bastante average hasta este punto, aunque a partir de él se vuelve un tabaco espectacular y divino que bien estaría entre los mejores, pero hasta este momento no fue la gran cosa.

En este punto, casi en el tercer tercio, el cigarro se vuelve potente. Cabe destacar que hasta este punto era un tabaco con intensidad entre suave y media, pero a partir de la mitad se vuelve entre medio y bastante fuerte. Comienza el último tercio y la pimienta ya casi desapareció, mientras que los sabores más destacados son madera, caramelo, pasas, cacao y cuero, todos cremosos y con un toque dulce.

Esos fueron los sabores hasta el final, ninguno predominó más y tampoco fueron demasiado intensos. Otro cigarro más del Top 25 que tengo la suerte de encontrar (llevo como 18-20 en total), aunque eso no quiere decir que sean los mejores; creo que hay algunos que no están, o que no han tenido la oportunidad de estar, que son mucho mejores, pero que también han estado en años anteriores o que son muy nuevos… sobre esto siempre sabremos y habrá mucho de qué conversar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Don Carlos
Dimensiones: 5¼ x 52
Tamaño: Belicoso
Origen: República Dominicana
Capa: Cameroon
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $10,50
Puntuación: 84