Moya sin duda es un tabaco de diario y su precio garantiza que no ser realmente ‘especiales’, aunque me atrevo a colocarlos entre los mejores de esta gama ‘de bodega’, por encima de El Credito y Bauzá.
En lo particular de los que he probado, me llama la atención que tienen sabores que van más allá del típico tabaco negro cubano, y le pude percibir un toque de pasas y, más sutil aún, un toque de ciruelas. Definitivamente el mejor de su clase y un buen tabaco para llevar a una fiesta a compartir.
Ficha Técnica: Fabricante: Cornelio Cigars Marca: Moya Modelo: Moya Dimensiones: 4 x 32 Tamaño: Petite Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: Cuba Tripa: Cuba Precio: $1,00 Puntuación: 71
La línea premium de Crispin Patiño, este puro de 140 mm y anilla 46 (llamado internamente el #2) es fabricado con tripa y capote venezolano y capa ecuatoriana. Al igual que la mayoría de los productos de la marca, es un tabaco bastante suave, ligero y con un sabor muy poco consistente, también varía muy poco de acuerdo a su duración en el humidor, habiéndolo conservado más de 8 meses en él y manteniendo su sabor como el primer día.
Los tonos que más resaltan son el cuero y el café en mayor escala, y la madera y vainilla en menor; como aspecto más positivo puedo destacar que la vainilla y el cuero no son sabores comunes en el tabaco venezolano, por lo que La Venezolana aporta un aroma diferente al tabaco nacional, mucho mejor que la mayoría de los productos de Crispin Patiño, pero igualmente muy suave en su sabor.
La torcida es ligera y el humo abundante, con una ceniza blanca y una estructura frágil, con un sabor que se hace superlativo en el último tercio, razón por la que uno tiende a quemarse los dedos con gusto.
Un cigarro decente si va a ser de diario, con notas suaves, nada intenso. Durante el primer tercio parece este tabaco parece un cigarrillo fuerte y poco más, y su capa Connecticut y su torcido ligero hacen de él un tabaco muy suave y continuo, sin mayores dificultades de encender ni de mantener encendido. La anilla venía bastante suelta y se la quité rápidamente; me causó impresión que en la parte interior de la misma está marcada lo que asumo que es la fecha de fabricación del puro. En mi caso marcaba la fecha de mi cumpleaños, lo que me hizo sentir que estaba con una galleta de la fortuna.
En cuanto a sabores, como mencioné, en el primer tercio no hay nada más que tabaco y muy ligero. Al segundo tercio se descubren leves notas de madera y un dulce que no pude descifrar. El último tercio tiene un toque amargo que llega a ser desagradable. La anilla menciona que el tabaco se hace desde 1893, pero por su sabor pareciera que no tienen mucho tiempo en el mercado y aún no alcanzan la mezcla perfecta, pues no es el primero que fumo y casi todos han tenido ese problema. Me hubiera gustado mucho más sabor, pero es prácticamente un tabaco para exhibir.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacalera Don Quijote Marca: La Cumanesa Modelo: Torpedo Dimensiones: 6 x 52 Tamaño: Torpedo Origen: Venezuela Capa: Venezuela Capote: Venezuela Tripa: Venezuela (Cumaná) Precio: $10,50 Puntuación: 56
Sin duda, uno de los «nuevos» clásicos. Lo que más me ha gustado de este tabaco es que mientras la mayoría de los cubanos tienden a depender mucho del tiempo que pasen en el humidor después de adquiridos, este tabaco «joven» está en perfectas condiciones justo al salir de la caja. El primer tercio es impresionante, muy aromático con tonos de nueces y un olor muy floral, típico de un buen tabaco.
El segundo tercio contiene los mismos sabores, un poco más intensificados y le añade un poco de clavo, pero más que todo lo sentí por la nariz. El tabaco se sigue manteniendo con una fortaleza media. Lamentablemente a partir del tercer tercio se apagó y le costaba mucho volver a encender y mantenerse encendido, con un sabor muy desagradable, como una mezcla entre cloro y kerosén, que no entendí muy bien porqué y me hizo replantearme y considerar varias opciones con mi humidor, pero me di cuenta que no hay nada de malo en él porque ningún otro tabaco ha desarrollado estos sabores. Sin embargo, su calidad y sabor le han valido colocarse en el puesto No. 9 en el Top 25 de Cigar Aficionado para 2016.
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: Hoyo de Monterrey Modelo: Epicure No. 2 Dimensiones: 4⅞ x 50 Tamaño: Robusto Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: Cuba Tripa: Cuba Precio: $25,00 Puntuación: 90
Si alguna vez se hiciera un concurso de belleza de habanos, el Holguín Selecto seguramente quedaría de último. Su capa tiene múltiples venas, es irregular y muy propenso a que le salgan manchas verdes. Sin embargo, su aroma es singular y atractivo.
Aunque es un tabaco de bodega y por ende sabemos que va a ser un sabor sencillo y sin muchos matices, llama la atención los tonos de paja, maní y muy levemente de cacao. La construcción del tabaco es terrible, por lo que las caladas son fuertes y el tabaco se calienta demasiado, haciendo difícil disfrutarlo. Los matices de grama y pimienta son sutiles, y en realidad duran muy poco.
La segunda mitad del tabaco lleva la misma esencia que la primera, pero la textura ya es de papel muy ligero y con pocos aromas nuevos, quizá uno más terrestre. Lo malo es que la construcción del tabaco no es la mejor y al último tercio lo apagué antes de poder disfrutar más, pues el calor ya quemaba y amenazaba con despedazarse solo.
Ficha Técnica: Marca: Holguín Modelo: Selectos Dimensiones: 4 x 32 Tamaño: Petite Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: Cuba Tripa: Cuba Puntuación: 58
El más barato de los caros, al menos así es como se vende en Venezuela, junto con marcas tipo Partagas, Cohiba, Bolivar y Romeo y Julieta, se encuentra Guantanamera. Su sabor, consistencia y calidad lo colocan incluso por debajo de los tabacos de bodega, pero su precio se coloca muy por encima de esos tabacos de poca monta y se acerca mucho más a los que salen de la isla.
Me he fumado dos Minutos y puedo decir sin duda alguna que no soy un fanático de la marca. Tiene el sabor característico de tabaco cubano, sin duda, pero pareciera que algo salió mal, pues no se fuma bien; el sabor que debería ser cremoso sabe a mantequilla quemada. A partir del 2do tercio mejora un poco, pero se siente más como un síndrome de Estocolmo, en el que quieres convencerte que el tabaco va a mejorar, porque es cubano y porque no es barato. Luego de casi un año en el humidor el segundo mejoró un poco, pero es solo una versión más suave del terrible sabor y la autoestima no aumenta, y me convencí aún más que no se pueden tomar decisiones como estas basándose solo en el origen del tabaco, o porque está ocupando el humidor con un tabaco que se rehúsa a mejorar.
Cristales
Pensando que los malos de esta marca son los Minutos, me dejé engatusar y compré uno de los Cristales, porque viene en tubo (aunque sea de plástico), porque es cubano y porque tiene «marca». La realidad es que este tabaco está al mismo nivel, e incluso bien por debajo en algunos casos, de cualquier tabaco de bodega cubano, con sabores que van desde la tierra hasta la…. hasta la tierra. De vez en cuando dan una sorpresa con un sabor que se siente agradable, pero su duración es mínima.
Desde hace un par de semanas he estado maridando los tabacos que fumo diariamente con agua solamente. Esto responde a dos cosas: para apreciar mejor el sabor, especialmente en los tabacos más caros y/o los que menos tengo y así decidir si compro más en la próxima ocasión que viaje, y también porque es difícil de justificar esto de estarse tomando dos copas de brandy todas las noches. Si bien forman parte del rito del fumado, ya llega un punto que mi esposa deja de creerse ese ‘rito’ y empieza a preocuparse.
Si bien este Cristales es prácticamente el mismo bodrio que los Minutos, pero en envoltorio más grande, a simple vista se nota que es fácil engañar al consumidor, pues su construcción refleja la de un buen producto. Si tan solo pudieran mejorar el contenido, tendríamos un buen tabaco por fumar y esta reseña sería mucho más agradable, pero no es el caso. Siendo un tabaco hecho a máquina, esa calidad visual podría mejorarse también.
Ciertamente este tabaco tiene todas las características de un tabaco de bodega, siendo que sabe a tabaco, y prácticamente solo a tabaco, no es demasiado fuerte y su duración es decente. Pero eso es algo que uno esperaría de cualquier producto. Si bien el tabaco cubano tradicional se caracteriza por su construcción decente y su etiqueta con algunos errores de impresión y producción, este tabaco es exactamente todo lo contrario: la impresión de la etiqueta es casi perfecta, pero el contenido es lo peor. La quemada varía bastante, es muy irregular, se apaga regularmente y, en el caso del mío en particular, conseguí un par de huecos a lo largo del consumo que hicieron que el tabaco se comportara bastante extraño.
Al cabo de 40 minutos este tabaco estaba en sus últimas. Los sabores no habían variado mucho, siendo el más intenso un toque lejano de paja y el más fuerte, además del tabaco negro al sol, un sabor casi desagradable de tierra. Ciertamente no tenía esos sabores que uno llega a odiar del tabaco, pero su permanencia garantizó que incluso después de fumarlo uno recuerde la forma tan tonta en que gastó su dinero.
Hacia el final tiene un toque de madera que realmente me agradó, pero era muy poco y muy tarde para hacerme cambiar de opinión con respecto a este producto. Ciertamente no vale su precio y mucho mejor me iría, y estaría más gratamente sorprendido, con un tabaco de bodega. El problema es que no son fáciles de conseguir (los de bodega), pero en ese caso, yo simplemente pasaría de este producto.
El último tercio es el que más tarda en consumirse, o quizá es que ya uno quiere acabar con el tabaco y, en mi caso, me da pena botar uno cuando todavía tiene material para fumar, incluso si no es el mejor. Para este tabaco es «debut y despedida».
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: Guantanamera Modelo: Cristales Dimensiones: 6 x 41 Tamaño: Long Corona Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: N/D Tripa: Cuba Precio: N/D Puntuación: 37