Si alguna vez se hiciera un concurso de belleza de habanos, el Holguín Selecto seguramente quedaría de último. Su capa tiene múltiples venas, es irregular y muy propenso a que le salgan manchas verdes. Sin embargo, su aroma es singular y atractivo.
Aunque es un tabaco de bodega y por ende sabemos que va a ser un sabor sencillo y sin muchos matices, llama la atención los tonos de paja, maní y muy levemente de cacao. La construcción del tabaco es terrible, por lo que las caladas son fuertes y el tabaco se calienta demasiado, haciendo difícil disfrutarlo. Los matices de grama y pimienta son sutiles, y en realidad duran muy poco.
La segunda mitad del tabaco lleva la misma esencia que la primera, pero la textura ya es de papel muy ligero y con pocos aromas nuevos, quizá uno más terrestre. Lo malo es que la construcción del tabaco no es la mejor y al último tercio lo apagué antes de poder disfrutar más, pues el calor ya quemaba y amenazaba con despedazarse solo.
Ficha Técnica: Marca: Holguín Modelo: Selectos Dimensiones: 4 x 32 Tamaño: Petite Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: Cuba Tripa: Cuba Puntuación: 58
El más barato de los caros, al menos así es como se vende en Venezuela, junto con marcas tipo Partagas, Cohiba, Bolivar y Romeo y Julieta, se encuentra Guantanamera. Su sabor, consistencia y calidad lo colocan incluso por debajo de los tabacos de bodega, pero su precio se coloca muy por encima de esos tabacos de poca monta y se acerca mucho más a los que salen de la isla.
Me he fumado dos Minutos y puedo decir sin duda alguna que no soy un fanático de la marca. Tiene el sabor característico de tabaco cubano, sin duda, pero pareciera que algo salió mal, pues no se fuma bien; el sabor que debería ser cremoso sabe a mantequilla quemada. A partir del 2do tercio mejora un poco, pero se siente más como un síndrome de Estocolmo, en el que quieres convencerte que el tabaco va a mejorar, porque es cubano y porque no es barato. Luego de casi un año en el humidor el segundo mejoró un poco, pero es solo una versión más suave del terrible sabor y la autoestima no aumenta, y me convencí aún más que no se pueden tomar decisiones como estas basándose solo en el origen del tabaco, o porque está ocupando el humidor con un tabaco que se rehúsa a mejorar.
Cristales
Pensando que los malos de esta marca son los Minutos, me dejé engatusar y compré uno de los Cristales, porque viene en tubo (aunque sea de plástico), porque es cubano y porque tiene «marca». La realidad es que este tabaco está al mismo nivel, e incluso bien por debajo en algunos casos, de cualquier tabaco de bodega cubano, con sabores que van desde la tierra hasta la…. hasta la tierra. De vez en cuando dan una sorpresa con un sabor que se siente agradable, pero su duración es mínima.
Desde hace un par de semanas he estado maridando los tabacos que fumo diariamente con agua solamente. Esto responde a dos cosas: para apreciar mejor el sabor, especialmente en los tabacos más caros y/o los que menos tengo y así decidir si compro más en la próxima ocasión que viaje, y también porque es difícil de justificar esto de estarse tomando dos copas de brandy todas las noches. Si bien forman parte del rito del fumado, ya llega un punto que mi esposa deja de creerse ese ‘rito’ y empieza a preocuparse.
Si bien este Cristales es prácticamente el mismo bodrio que los Minutos, pero en envoltorio más grande, a simple vista se nota que es fácil engañar al consumidor, pues su construcción refleja la de un buen producto. Si tan solo pudieran mejorar el contenido, tendríamos un buen tabaco por fumar y esta reseña sería mucho más agradable, pero no es el caso. Siendo un tabaco hecho a máquina, esa calidad visual podría mejorarse también.
Ciertamente este tabaco tiene todas las características de un tabaco de bodega, siendo que sabe a tabaco, y prácticamente solo a tabaco, no es demasiado fuerte y su duración es decente. Pero eso es algo que uno esperaría de cualquier producto. Si bien el tabaco cubano tradicional se caracteriza por su construcción decente y su etiqueta con algunos errores de impresión y producción, este tabaco es exactamente todo lo contrario: la impresión de la etiqueta es casi perfecta, pero el contenido es lo peor. La quemada varía bastante, es muy irregular, se apaga regularmente y, en el caso del mío en particular, conseguí un par de huecos a lo largo del consumo que hicieron que el tabaco se comportara bastante extraño.
Al cabo de 40 minutos este tabaco estaba en sus últimas. Los sabores no habían variado mucho, siendo el más intenso un toque lejano de paja y el más fuerte, además del tabaco negro al sol, un sabor casi desagradable de tierra. Ciertamente no tenía esos sabores que uno llega a odiar del tabaco, pero su permanencia garantizó que incluso después de fumarlo uno recuerde la forma tan tonta en que gastó su dinero.
Hacia el final tiene un toque de madera que realmente me agradó, pero era muy poco y muy tarde para hacerme cambiar de opinión con respecto a este producto. Ciertamente no vale su precio y mucho mejor me iría, y estaría más gratamente sorprendido, con un tabaco de bodega. El problema es que no son fáciles de conseguir (los de bodega), pero en ese caso, yo simplemente pasaría de este producto.
El último tercio es el que más tarda en consumirse, o quizá es que ya uno quiere acabar con el tabaco y, en mi caso, me da pena botar uno cuando todavía tiene material para fumar, incluso si no es el mejor. Para este tabaco es «debut y despedida».
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: Guantanamera Modelo: Cristales Dimensiones: 6 x 41 Tamaño: Long Corona Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: N/D Tripa: Cuba Precio: N/D Puntuación: 37
Coincido con muchos en que no era gran fanático del puro dominicano. La mayoría de sus productos me parecían versiones baratas (en fabricación, mas no en costo) del puro cubano. Con el EP Carrillo que mencioné recientemente me convencí, pero antes de ese fumé uno llamado Flor y Nata, hecho por Noxio Cigars.
Llegaron a mí cortesía de un amigo que viajó a la isla y quería traerme un tabaco que no conociera. Luego de pasearse por las diversas versiones dominicanas del tabaco cubano, recibió la recomendación de este tabaco y ahora estoy como un yonki, pidiéndole cada vez que va, que me traiga algunos. No son un cigarro conocido, y cada vez que le hablo a alguien de él, tengo que pasar un tiempo explicándole de donde salió.
Flor y Nata es fabricado por la misma compañía que fabrica los Noxio, que entiendo son más conocidos. Ambas marcas son bastante nuevas, propiedad de Joan Manuel Rodriguez, quien tiene solamente 29 años de edad y lleva unos 2 años vendiendo tabacos en la RD. Tanto la capa como el capote y la tripa son de origen dominicano, y considero que es todavía una de las joyas de tabacos que no ha sido descubierta. Cuando me lo entregaron quise estudiar un poco más sobre él, y en internet prácticamente no existe, aunque es mencionado varias veces como un tabaco super premium que está por entrar al mercado. La mezcla utiliza tabacos de hasta 10 años de edad y los puros reciben un mínimo de 6 meses de descanso tras ser enrolados.
No tanto porque incluya la palabra «nata», pero este tabaco contiene trazos increíbles de vainilla, café, tierra y unos tonos llamativos de cuero. Fue una de mis primeras experiencias con cambios durante todo el tabaco, comenzando con tonos más especiados y finalizando con un aroma y sabor cremosos, con un humo súper denso que se queda en el ambiente.
Quizá por lo maduradas de sus hojas es que los sabores se sienten tan ricos, pero es, sin duda, un tabaco para enamorarte del tabaco dominicano.
Ficha Técnica: Fabricante: Modernist Tobacco Art Marca: Noxio Modelo: Flor y Nata Dimensiones: 6 x 54 Tamaño: Toro Origen: República Dominicana Capa: República Dominicana (Negrito Canca) Capote: República Dominicana (Negrito Canca) Tripa: República Dominicana (Corojo) Precio: N/D Puntuación: 92
Ciertamente el hecho de vivir en Venezuela durante esta crisis tan abrumadora me ha permitido descubrir y llegar a apreciar mucho más la producción nacional. Por mi parte he descubierto varias marcas que ignoraba de su existencia y he aprendido a degustar y apreciar las distintas zonas del país en donde se producen tabacos.
La parte mala de esto es que, aunque estamos en el año 2016, muchas marcas siguen en el siglo 19 y es difícil tanto garantizar niveles de producción o que el resto del país (o el mundo) sepan de su existencia por la ausencia de estas marcas en el mundo digital. Tal es el caso de Flor de Tenerife, una marca proveniente de la ciudad de Maracay, en el estado Aragua y cuyos detalles conozco hasta ahí, puesto que mi ‘dealer’ de tabacos me los ofreció y decidí probar con algunos. Por su nombre se hace obvio que sus creadores son de origen canario, pero en mi experiencia es la isla de La Palma donde los tabacos son mejores, aunque sus dueños bien pueden ser chicharreros.
En cuanto a su producto, debo decir que bien vale lo que me costó, es decir muy poco. Compré 5 de estos puros y los 5 se convirtieron en el tabaco que siempre dejaba de lado cuando quería fumar; no sigo un orden específico para fumar mis tabacos, sino que abro el humidor y el primero que me llama la atención es el que suelo agarrar… este siempre lo dejaba de lado. No es tanto por su sabor, que no es malo, con unas tonalidades de tierra (más hacia arena), hierba fresca, canela y un sabor que solo puedo describir como «mar«; Como esa sensación en la nariz y en los labios cuando estás manejando y sales del túnel y ves el mar de cerca y sientes en el aire ese olor/sabor de agua salada y calor.
Cabe destacar que Maracay no está cerca del mar, así que ese aroma es algo que me sorprendió bastante en este tabaco. Su duración ronda los 50 minutos y su ceniza tiende a ser bastante clara. Pero no son los sabores ni aromas el problema en este tabaco.
Su gran problema es que está torcido demasiado fuerte. Es de esos tabacos que rara vez enciende a la primera, ni a la segunda y, con suerte, a la tercera. No solo es un reto encenderlo, más aún es mantenerlo encendido, y al día siguiente te duelen los músculos de la cara de tanto haberlos usado para sacarle una cantidad ínfima de humo.
El sabor de por sí es bastante suave y nada abrumador, quizá por el mismo hecho de que no saca humo gracias a su torcedura, y es predominantemente suave con excepción de los últimos 7 centímetros, cuando un toque fuerte de pimienta se hace presente. Quizá es como una alarma que te dice que no fumes más, pero también funcionó como un alivio de saber que podía descansar la cara y los labios del esfuerzo que implica el tabaco.
En enero tuve la oportunidad de visitar un par de tiendas de tabaco en Miami, buscando algunos tabacos puntuales. En ambas tiendas pedí a los dependientes que me recomendaran algunos tabacos más allá de los que estaba buscando, y en ambas tiendas me recomendaron este (compré uno en cada tienda). Incluido en el #2 del Top 25 de Cigar Aficionado en 2014, EP Carrillo La Historia (esta vitola es la Toro) es un tabaco creado en honor a los miembros de la familia Perez-Carrillo, quienes han apoyado el perfeccionamiento y continuación de este arte durante las últimas décadas. La Historia es sin duda un tributo apropiado.
Su forma y decoración lo hacen casi pieza clave de un humidor respetable, la tabacalera trabajó en este tabaco casi dos años, afinando la combinación hasta llegar a la mezcla ideal de textura, sabor y equilibrio, con una capa mexicana, capote ecuatoriano y tripa dominicana y nicaragüense.
(Disculpen los dedos sucios, pero pasé todo el día haciendo unas costillas a cocción lenta en la parrillera)
Antes del encendido su aroma tiene una base de madera con un ligero toque de pimienta y lo que pienso que puede ser cacao. El humo es abundante, pero no realmente ‘cremoso’, aunque con buen volumen. El tabaco se quema rápidamente, lo cual me dio un poco de miedo al pensar que estaba muy seco o que no iba a durar mucho, pues realmente la expectativa era bastante alta. Me tomó solamente 20-25 minutos llegar a la mitad del tabaco.
A partir de esta mitad y hasta el final, el toque pimientoso se intensifica, pero no llega a ser dominante y comienza a sentirse un sabor a cáscara de naranja. La primera mitad de este tabaco fue medianamente intenso, pero la segunda mitad se hace bastante fuerte, sin llegar a agobiar. Se sienten unos toques más intensos de la nicotina, mientras que el cacao del principio ahora parece más chocolate amargo, la cáscara de naranja se hace más fuerte, al igual que la pimienta.
La ceniza es bastante blanca, lo cual hace un contraste interesante con lo oscuro de su capa. Es un tabaco que llama la atención por su triple anilla (contando la que va en la boquilla), su tono brillante y los contrastes que estos causan en su superficie.
Por mucho que traté de fumar más lento y dejarlo reposar un tiempo superior al habitual, este tabaco se terminó en menos de una hora, dejándome con muchas ganas de fumarme el siguiente, pero más dispuesto a dejarlo reposar en el humidor.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacalera La Alianza Marca: E.P. Carrillo Modelo: La Historia Dimensiones: 6 x 50 Tamaño: Doña Elena (Toro) Origen: República Dominicana Capa: México (San Andrés) Capote: Ecuador (Sumatra) Tripa: Nicaragua, República Dominicana Precio: $8,90 Puntuación: 88
Honestamente me siento bastante afortunado de poder probar tanta variedad de tabacos de bodega, pues estos rara vez salen de Cuba y son una buena muestra de lo que el cubano ‘de a pie’ llega a fumar. Por supuesto, por mucho que visite tiendas especializadas en tabacos cubanos, esta variedad difícilmente la podré encontrar, así que dependo de ‘dealers’ medianamente clandestinos.
Como suele suceder con estos tabacos de bodega, no guardan demasiados sabores ni aromas en su interior; esencialmente son puro tabaco negro y, como pueden ver en la foto, no es un tabaco «bonito» (más allá de mi dedo, que tampoco lo es). Están bien enrollados, pero la capa tiene grandes venas y varios bordes irregulares, aunque su color tiende a ser uniforme. Antes de encenderlo pude sentir algunos aromas a tierra y nogal, e incluso un poco de paja.
La fumada inicial desilusiona un poco, pues tiene un toque ácido que resalta. Afortunadamente ese recibimiento dura poco y se va desarrollando en una fumada decente, con aromas a madera y una firmeza que evita que se queme muy rápido. Aquí no hay especias, ni hierbas, ni vainilla, ni frutos secos, el sabor solamente puede definirse como tabaco cubano.
La segunda mitad mantiene su firmeza en el humo y en su consistencia, con su sabor seco, pero un aroma y riqueza inequívocos. Hacia el final el humo se hace más caliente y los toques ácidos regresan, quizá para recordarte que es hora de apagarlo. El tiempo total de fumada no alcanzó la hora.
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: El Coloso Modelo: Petite Cetros Dimensiones: 4 x 32 Tamaño: Petite Corona Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: N/D Tripa: Cuba Precio: N/D Puntuación: 39