Una de las marcas posiblemente menos conocidas de República Dominicana, o al menos se encuentra entre ellas. Este cigarro lo probé originalmente en vitola corona y lancero cuando visité Santo Domingo, más específicamente en la tienda Cigar Market. La verdad es que quedé maravillado con el corona, tanto que le di 94 puntos y lo coloqué entre mis cigarros preferidos de 2020. Ese gusto me llevó a tener altas expectativas por el lancero, que lamentablemente no se cumplieron. Curiosamente, la marca siempre estuvo pendiente de mis comentarios en redes sociales y no solo fueron agradecidos con los comentarios positivos, también fueron directos con los negativos, nunca descalificando mi experiencia, sino más bien dispuestos a escuchar cuáles eran mis comentarios. A raíz de publicar al corona en mi Top 25 2020, me escribieron para darme las gracias y para preguntar si lo había probado en belicoso. Yo les dije que no y me dijeron que me lo recomendaban, pues es la vitola para la que fue creada la liga. Ante esto realmente tenía que probarlo y, afortunadamente, la gente de Cezar Bronner me ayudó con eso también.

El Cezar Bronner en belicoso se ve obviamente más grande e imponente, pues las otras dos instancias en que lo he probado han sido cigarros más pequeños y/o delgados. Sin duda me llamaba la atención visualmente poder constatar si pueden mantener la misma calidad de construcción en un formato mayor, y el cigarro se ve bastante bien, con una cabeza bastante redonda, incluso más de lo que pensaría de un belicoso. Pero el cigarro además tiene un box press irregular, en el que tres de las esquinas son bastante redondas y la última es muy recta, como si toda la presión del box press se hubiese concentrado en ese punto. Pero el cigarro se siente bien construido, pesado y nada me hace pensar que no fumará bien. Tiene aromas interesantes en su capa de apariencia irregular y “toothy” (corrugada), que destacan chocolate, madera y cuero. En el pie se sienten aromas que parecen completamente divorciados de la capa e incluyen cebada, pimienta y madera, pero no la misma madera de la capa. Finalmente lo pico con la doble hojilla en un corte plano diagonal y la calada en frío ofrece aromas de chocolate, café, cuero y madera.

Este es uno de esos cigarros que la calidad de la fumada se refleja en la ceniza y esa ceniza es blanca, sólida y muy uniforme, que se cae un momento después de tomar la foto, pero al llegar al suelo (que es grama) no se rompe, sino que se queda como un bloque de ceniza… que luego tengo que pisar porque tengo una bebé que gatea por todas partes y tiene la tendencia a agarrar lo que le llame la atención y metérselo en la boca. Pero es el cigarro el que quisiera yo meterme en la boca constantemente, pues sus sabores desde la primera calada son realmente deliciosos, destacando una cantidad enorme de café cremoso, como cuando pides un espresso de máquina y este viene con crema propia del café, también tiene un toque suave de pimienta que simplemente existe para potenciar el resto de los sabores, que incluyen marshmallow tostado, como cuando lo pones sobre una fogata, cáscara de limón amarillo, pan tostado (pero como el típico pan de pueblo) y una cantidad respetable de chocolate negro hacia el final del tercio. El retrogusto es de almendras con horno de pan, pero hacia el final del tercio se sienten notas de bourbon y de madera. Los sabores fluyen constantemente por el cigarro y van evolucionando desde el inicio, dándome una sensación compleja desde la primera calada, y los cambios son sutiles, más o menos al mismo ritmo que este párrafo, si leerlo te tomara media hora, como me tomó a mí superar el primer tercio.

En el segundo tercio el sabor de chocolate supera al de café, más que todo porque el café se suaviza bastante, pero la pimienta sigue como sabor secundario, potenciando el resto de los sabores. El marshmallow sigue presente, pero en una nota distinta al tercio anterior, pero muy parecido. El sabor de pan sigue ahí, pero es más como genérico, quizá menos complejo. Cuando supero la mitad del cigarro el chocolate pasa de esa complejidad de un chocolate negro e intenso a una sensación más cremosa de un chocolate con leche, con menor porcentaje de cacao. El café desaparece al superar la mitad del cigarro, mientras que el retrogusto también se simplifica bastante, destacando almendras y madera, pero deshaciéndose del bourbon.

El último tercio eventualmente llega y realmente me ha tomado bastante tiempo llegar hasta aquí. Afortunadamente tengo una cierta experiencia fumando que me permite fumar más lento para conseguir más sabores, pero que si no la tuviera me hubiese fumado este cigarro muy rápido, pues realmente está muy sabroso. Aparecen notas abundantes de nuez moscada y regaliz negra al inicio de este tercio, las cuales en lo personal no me encantan, pero son un toque muy agradable en el cigarro, dándole un buen cambio de la nota dominante de chocolate (en distintas presentaciones) que había sentido hasta os momentos. Pero al poco rato el chocolate regresa como sabor predominante, acompañado por un marshmallow tostado, pero al punto que lo dejaste demasiado tiempo al fuego y se quemó por algunas partes y eso te da un sabor amargo al comerlo, pero eso no hace al cigarro desagradable, solo le da una nota más tostada al marshmallow, manteniendo ese índice cremoso a la fumada. Hacia la mitad de este último tercio aparece un sabor que me recuerda a las galletas saltinas; es sutil, pero imposible de ignorar. Me cuesta soltar el cigarro y lo fumo hasta quemarme los labios, aunque en ningún momento se calienta ni el taco ni el humo, solo que ya no me daba para seguirlo fumando. Eso me tomó una hora y 50 minutos.

Realmente quedé impresionado con este 1956 Cabinet Selection y me queda muy claro que esta era la vitola que tenía que probar siempre, pues en belicoso los sabores se destacaron y no tuve ese “apuro” que siento a veces con los coronas, como sabiendo que no va a durar mucho. Lo cremoso, picante y variado de este cigarro me hace agradecer que tengo una caja de ellos (la caja es de 10 cigarros), pero también es algo que quisiera tener muchos más, pues entre la rareza del cigarro y la calidad de la fumada, hasta un cierto temor tengo que sea muy comercial y que se consiga menos. Pero sin duda que esta calidad merece ser más conocida. Por mi parte, luego de colocarlos en el Top 25 de 2020 me parece que el corona dejó la barra bastante alta para este, pero después de probarlo no me extraña que lo sobrepase.

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