De Los Reyes – Saga Blend No. 7 (Robusto)

Esta marca de nombre tan curioso es manejada por la familia Reyes, quienes tienen 6 generaciones en el negocio del tabaco en República Dominicana. Son 160 años involucrados en el negocio de siembras y ventas de tabaco, en donde han construido su propia fábrica y creado sus propias marcas. En 2014 la compañía cambió de su nombre original Corporacion Cigar Export (CCE) a De Los Reyes Cigars. En ese mismo año lanzaron la línea Saga, que se ha convertido en el producto principal de la marca. Hoy voy a probar uno de ellos, llamado Blend No. 7, que adquirí el pasado diciembre en República Dominicana. El Blend No. 7 incluye tabaco de varios países; la capa es Cubra de Brasil, el capote es Habano dominicano y la tripa no especifica mucho más allá de «mezcla de tabacos centroamericanos y dominicanos». Los tabacos dominicanos que incluye son de las fincas de los Reyes.

En verdad me sorprendió leer un poco de este blend y descubrir que la capa NO es Connecticut. Esto antes de siquiera fumarlo, porque en verdad apenas lo aprecié en directo y pude sentir sus aromas estaba seguro que era CT, aunque se le notan múltiples venas con distinta profundidad y esto no es determinante, y bien podría ser un CT que no sea de la mejor calidad. Pero los aromas de madera y galletas, aunque pueden ser de ambas hojas, no se sentían exactamente como un CT. En el pie se sienten notas de grama y paja, mientras que en la calada en frío toques dulces, paja y aserrín.

El Blend No. 7 comienza suave, incluso mucho más suave de lo que esperaba. Los sabores son de madera seca y toques de crema batida, pero el sabor principal es de notas dulces de tabaco. El retrogusto es más de madera que cualquier otro sabor, pero son notas cero picantes y demasiado sutiles para no ser un CT. Pero si dice que es Cubra, pues Cubra será. La quemada es muy decente, el humo abundante y la fortaleza baja, con una intensidad media-baja.

En el segundo tercio los sabores son muy parecidos, aunque los matices de madera cambian un poco y se siente algo menos… maderoso? Es como si pasamos de una madera de cedro a un sabor entre nueces secas y madera, mientras que los sabores son menos cremosos, precisamente se sienten más secos y eso puede que esté permeando hacia el sabor de madera. El retrogusto es así mismo: menos madera y más nueces, pero con relación entre ambos. La fortaleza es baja, con una intensidad al mismo nivel, pero quema muy bien, generando una buena ceniza y un excelente anillo de combustión. Me encantaría algo más de sabor o complejidad, pero es lo que es.

En el último tercio el sabor de cedro es el predominante en la madera, pero afortunadamente aparece un sabor nuevo para una fumada que se estaba yendo por la borda de la normalidad. El sabor nuevo es de café americano, que no es exactamente algo super complejo y diferente, pero es un cambio que necesitaba. La sensación picante aumenta, aunque sin sabor adherido a ella y simplemente caracterizan a un último tercio con una fortaleza media-baja y una intensidad de grado similar, con un sabor adicional. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Blend No. 7, cuyo final llegó con una buena quemada y pero calentándose demasiado.

Incluso después de fumarlo no me quedó del todo claro que la capa NO fuera Connecticut. La experiencia me recordó muchísimo a las fumadas de esa capa que no incluían casi ningún sabor, y aunque puedes insistir en que me gustan los cigarros fuertes y por eso voy a criticarle eso a este cigarro, la verdad es que no. Sí es cierto que me gustan más fuertes, pero no quiere decir que voy a descalificar a un cigarro suave por ser suave. El tema es que este Saga Blend No. 7 es demasiado sencillo, e incluso fumándolo con un vaso de agua, me costó sentirle sabores. El tiro es algo suelto, lo que hizo que el humo se calentara de más y eso, además, dificultó aún más la apreciación de sabores.

Ficha Técnica:
Fabricante: De Los Reyes Cigars
Marca: De Los Reyes
Modelo: Saga Blend No. 7
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Brasil (Cubra)
Capote: República Dominicana (Habano)
Tripa: «Mezcla de República Dominicana y Centroamérica»
Precio: $9,50
Puntuación: 74

Ron: Outlaw Islay

Cuando probé estos rones de Outlaw originalmente, la verdad es que no extendí tanto la experiencia. Ahora siento que llevo tres meses hablando de los mismos rones. Pero me imagino que Jim Ashley (su creador) debe haber pasado más tiempo con ellos y el hecho que comparto un grupo de WhatsApp con él me acerca un poco más a la noción de que es un tipo normal que simplemente creó lo que quería.

Al igual que los otros productos de Outlaw, se trata de un ron de Trinidad, destilado por columnas, añejado de 3 a 11 años en barricas ex-bourbon y luego transportado a Escocia, en donde es finalizado en barricas que, en este caso, son de la región de Islay. Es embotellado el 43%.

El Outlaw Islay huele básicamente a whisky ahumado de Islay. Algo que pasa con los rones destilados por columnas es que tienden a no tener tantas propiedades aromáticas y de sabores como un ron destilado por alambique. Al final, lo que sale de la columna es mucho más refinado. Las notas son de madera quemada, caramelo, ceniza, vainilla, toffee y una nota ligeramente cítrica.

En boca se siente como si mezclaras un whisky ahumado con ron. Las notas de vainilla y caramelo son prevalentes, pero tiene muchas notas ahumadas y de ceniza, cáscara de naranja y toronja y no mucho más. El retrogusto es de mermelada de naranja amarga.

Inevitablemente, este Outlaw Islay me recordó mucho al Plantation Fiji 2009 que pasa por barricas de whisky de Islay. Esas notas ahumadas tienen una participación muy insistente e indiscutible. Pero es un ron en el que esa novedad y el ejercicio de sentir las notas existe, pero no me ofrece mucho más. No es un ron que me sentaría a tomar, sino más bien algo que le daría a amigos para que sientan esa intensidad y esas diferencias de sabores y cómo armonizan. No es un ron que me den ganas de tomar de manera regular, sino más bien algo interesante que tener en el bar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Angostura Distillery / Outlaw Rum
Nombre del Ron: Islay
Marca: Outlaw
Origen: Trinidad / Escocia
Edad: NAS
Precio: $130
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 85

Black Label Trading Co. – Last Rites (Robusto)

Hay mucho de Black Label Trading que me llama la atención constantemente. No sé si es que sus anillas resuenan mucho con mi juventud metalera o si el uso de pocos colores y sus ilustraciones me llaman la atención, o si es el hecho que casi todos sus blends me gustan, pero quizá es la combinación de todo eso. En cierto modo, se aproxima a otros blends que también me gustan y fue por eso que compré estos Last Rites en febrero de 2023, sin saber qué tal eran pero bajo la premisa de que estaba compandor otros de la marca que también me gustaban. El Last Rites viene cubierto en una capa Habano maduro ecuatoriana, sobre capote hondureño y tripa de Nicaragua y Honduras, en una vitola que la marca llama Robusto, con medidas de 5 x 54.

Esta capa de color bastante oscuro tiene una que otra vena prominente, pero en general se podría considerar lisa. Tiene aromas muy acordes a lo que es este origen y muy agradables para probar, que incluyen cuero, nueces y madera de roble, aunque en el pie se sienten similares pero mucho más suavizados. Este es el tercer Last Rites que me fumo, así que ya tengo algo de idea sobre lo que viene, pero igual aprovecho para apuntar cualquier diferencia a favor o en contra. La calada en frío es sabrosa, con muchas notas que incluyen chocolate y cuero principalmente, pero también un toque de roble.

El Last Rites comienza medio tímido, con poco humo y una quemada irregular, lo que hizo que sacara el encendedor y me asegurara de una quemada completa que no se logró tan fácilmente. Cuando finalmente está completamente encendido, los sabores principales son de roble y nueces, que a lo largo del tercio desarrolla notas adicionales de cuero cremoso y pimienta blanca, ésta tanto en el paladar como en el retrogusto. Sin embargo, hacia el final de este tercio, la pimienta se siente menos agresiva y ayuda a rebajar la fortaleza hasta media, con una intensidad similar. Quema bastante bien, pero esa quemada no es regular y se hace necesario darle algunos toques técnicos para corregir la combustión más que la quemada.

En el segundo tercio el sabor principal es el de cuero y no es un cuero en el que es fácil determinar su estilo, pues no es cuero nuevo y no es cuero viejo, sino uno de esos que odio describir, que es como de silla de montar. Es más fácil apuntarle como establo y esperar que todo lo demás que incluye un establo está en ese sabor, que por el momento incluye madera de roble y cereales, que podrían ser avena. No hay sabores de bosta, así que no es completamente establo, pero por ahí va. Es sin duda un cigarro aromático y con esa nota picante insistente, sobre todo en nariz, se hace agradable la fumada. También hay toques de nueces, sobre todo en el retrogusto y algo de tierra húmeda que aparece cuando supero el punto medio de la fumada. La fortaleza es media, con una intensidad igual, pero que pareciera querer aumentar. La quemada sigue siendo imperfecta, pero puedo disfrutar bien del Last Rites.

En el último tercio del Last Rites hay una especia de combinación de los dos primeros tercios, que incluye sabores a cereales, cuero, tierra, pimienta, nueces y un toque de chocolate, en donde el cuero y la pimienta son los principales. Así que, aunque se siente más complejo, la dominancia de los dos sabores le da una especie de finalidad a las sensaciones. La fortaleza es mayor en este tercio y eso se presta a ese aire de finalidad, sobre todo porque la intensidad no aumenta. Me toma un poco más de una hora y 15 minutos fumar el Last Rites, que es un poco menos de lo que esperaba, pero no tengo esa sensación de que faltó algo.

Pero si bien el Last Rites es complejo, y sí que lo es, no está al nivel de ese factor equis o como lo quieras llamar que muchos otros de la misma marca tienen y estoy pensando principalmente en el Salvation y, hasta cierto punto, el Royalty. También me pasa que de los tres que me fumé, dos me dieron problemitas de quemado, que no fueron graves pero sí tuve que prestarles atención regular y si los dejaba más de un minuto sin darle caladas, se apagaban o tenía que darles un fogonazo para activar la fumada bien. Por último, si bien los nombres de los productos de Black Label Trading Co. tienen un tema «gótico» y tenebroso con sus tipografías y diseños, un nombre como Last Rites (últimos ritos, o las santidad que da un cura antes de que una persona muera) da la impresión de que se trata de una fumada fuerte, así como mortal, pero con la fortaleza e intensidad media, pues no lo alcanza. Pero en términos generales, la anilla y la apariencia estuvieron a la par; en realidad se siente como una banda de death metal, así que fue una fumada satisfactoria.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica Oveja Negra
Marca: Black Label Trading Co.
Modelo: Last Rites
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $9,00
Puntuación: 85

Aging Room – F55 Quattro (Stretto)

Increíble que hayan pasado casi 8 años desde la última vez que reseñé este cigarro, aunque en distinta vitola. Lo que más me impresiona es que siga estando en anaqueles, aunque una vista rápida en internet me lleva a concluir que ha sido descontinuado, pues aunque está en muchas páginas, en todas aparece como no disponible. No obstante, sí me aparecen algunas referencias a que le cambiaron el nombre y que ahora se llama el Aging Room Quattro, aunque con distinto blend. Pero no creo que sea el caso, pues del Quattro existen distintas versiones, incluyendo el famoso aunque no gustado (por mí) Quattro Nicaragua. Pero lo que sí es cierto es que este F55 Quattro lo compré hace relativamente poco tiempo (8 meses) en República Dominicana, así que para cualquier fin, sigue estando disponible.

Esta vez lo fumo en vitola Stretto, con medidas de 4½ x 46, que según la marca sigue siendo un robusto, pero peores cosas he visto. Sin embargo, porque mide menos de 5 pulgadas de largo, dividiré la reseña en mitades y no en tercios, al igual que hice con la reseña anterior. No recordaba que esta capa Sumatra se viera tan rústica en el cigarro anterior, pero estoy seguro que éste no es un cigarro de esa época. En su momento aseguraban que esa capa tenía 10 años de maduración, pero por lo pronto tiene aromas de tabaco húmedo, notas herbáceas y café quemado. En el pie, luego de quitar la anilla inferior, me encuentro con notas de pimienta y toques dulces, y finalmente, luego de un corte plano me encuentro aromas a nueces, madera y café en la calada en frío.

El F55 Quattro comienza menos fuerte que en 2016, quizá porque para el momento que lo reseñé estaba más o menos «nuevo» no tanto en fumadas sino en reseñas; era el primer año de este blog. La sensación en boca es ligeramente seca, muy acorde a la reseña original, pero los sabores no se hacen esperar e incluyen notas de toffee, nueces y un retrogusto de cuero, que se permea hacia el paladar también, aunque en forma de una sensación cárnica, como de una carne a la parrilla pero la que te comes al día siguiente sin calentar. Este sabor lleva consigo una sensación muy cremosa, que le da un cambio agradable a las sensaciones de la fumada y hace que el humo se mantenga largo tiempo en boca, o más bien los sabores. Pero aunque tiene un tamaño pequeño y un cepo reducido, la intensidad de sabores es media, con una fortaleza media, quemando muy bien y con humo abundante.

En la segunda mitad no hay grandes cambios, salvo el fortalecimiento del cigarro y el aumento en la intensidad de los sabores, pero realmente no hay sabores nuevos, salvo la sensación de chocolate en el retrogusto. En efecto, hay sabores que desaparecen, como esa sensación cárnica y de cuero que sentí antes, pero no la reemplaza ningún sabor. Ese sabor de toffee se siente un poco más matizado y se desprenden un par de sabores que vienen de él, que son el caramelo y la mantequilla, pero dado que ambos son parte del toffee, el que se sientan por separado no constituye un sabor nuevo, en realidad. Ese sabor de chocolate no deja de ser sutil y principalmente en el retrogusto. La pimienta se siente es en el retrogusto, pero no es algo fuerte, aunque sí presente. Finalmente, F55 Quattro se mantiene cremoso hasta la última calada, a la que llego una hora después de haberlo encendido.

La verdad es que después de tantos años sin probar este cigarro, sería mentira decir que recuerdo su fumada claramente. Tuve que leer y releer la reseña anterior y hacerme una idea más o menos de lo que fue la experiencia. Pero incluso con eso, me sorprende que la fumada de hace 8 años vs. la de hoy parecen ser dos experiencias distintas. Si bien puedo ver los sabores y aromas que sentí en esa fumada, en esta ocasión los podría identificar como sabores lejanos, pero nada principales. Lo que sí es cierto es que el F55 Quattro nunca me marcó, aunque tengo amigos que lo compraron por cajas. Muy para mi sorpresa, en una vitola más pequeña no constituyó una experiencia más fuerte ni más intensa, solamente más corta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: Aging Room
Modelo: Quattro F55
Dimensiones: 4½ x 46
Tamaño: Stretto (Corona)
Origen: República Dominicana
Capa: Indonesia (Sumatra)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $9,00
Puntuación: 84

Whiskey: Yellow Rose Harris County

Yellow Rose es una marca y destilería ubicada en el estado americano de Texas. Ya he publicado una reseña de un whiskey que hacen ellos, que no llega a ser bourbon porque tiene menos del 51% de maíz en su receta de fermentación. Pero es un whiskey americano y creo que el hecho de no ser bourbon lo hacía mucho más interesante.

Como creo que he mencionado antes, para que un whiskey americano pueda ser llamado bourbon debe tener un mínimo de 51% maíz en su fermentación y ser hecho en Estados Unidos. Hay una larga lista de condiciones adicionales, pero estas dos son las básicas. En la mayoría de los casos, esa receta consta de mucho más que 51% maíz, incluso alcanzando porcentajes que rondan el 70-75. El resto es una combinación de cebada, trigo y centeno, usualmente a partes muy iguales.

La diferencia más radical de este bourbon llamado Harris County es que esa receta de fermentación (llamada mash bill en inglés) tiene un alto contenido de centeno (25%). Es destilado por alambique y añejado durante 30 meses. Adicionalmente, todos los granos usados en el mash bill son de Texas y es embotellado al 46% de alcohol.

Para ser un whiskey americano de 46% de alcohol, me sorprende lo sutil que es en nariz. Los aromas incluyen notas muy suaves de hojas de tabaco, toques florales, pimienta, yerbabuena, maíz y banana.

En boca se siente algo menos complejo que en nariz, quizá en parte por la intensidad el alcohol, aunque no es algo que llamaría especialmente alcoholado. Hay sabores a pimienta, banana y vainilla, pero no mucho más. En el retrogusto me encuentro con yerbabuena, pimienta, banana y vainilla, así que mucho más complejo cuando uso la nariz para probarlo que simplemente el paladar.

El Harris County es un whiskey interesante, llamativo y algo que con gusto compraría, aunque no algo que sacaría para demostrar la complejidad del whiskey americano, sino más bien el acompañante de un tabaco y un producto para tener ahí, sin mayor pretensión.

Ficha Técnica:
Fabricante: Yellow Rose Distilling
Nombre del Whiskey: Harris County
Marca: Yellow Rose
Origen: USA
Edad: 30 meses
Precio: $50
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 82

Azua Cigars – Pueblo Viejo

Azua es una provincia dentro de República Dominicana y este cigarro, al igual que el La Recta son productos que, más allá de destacar a RD como muchos otros, éstos van más a fondo y destacan Azua. Por eso el mapa que sale en la anilla es de la provincia y La Recta ilustra es la carretera que carece de curvas y sirve como punto de entrada al pueblo. Precisamente, el Pueblo Viejo y de ahí el nombre de este cigarro. Ambos productos de la marca están ideados para el fumador novato, por lo que no ofrecen fumadas necesariamente complejas, sino algo para atraer a fumadores que están iniciándose y por eso es ideal para cualquier paladar. Supuestamente Azua es una de las regiones de RD donde se cosecha y siembra tabaco, especialmente el tipo llamado Andullo, y que la región es una de las más destacadas después de Tamboril. La marca fue creada durante la pandemia y salió al mercado con tres productos a principios de 2021.

Haciendo buen uso de las palabras de sus dueños, el Pueblo Viejo es, precisamente un cigarro de fortaleza media, con aromas sutiles y sabores tenues, y eso es precisamente lo que parece que va a ser, pues en su capa Habano 2000 ecuatoriana hay aromas muy sutiles a cuero y cartón, mientras que en el pie se destaca también esa nota de cartón, con notas suaves de madera. Lo pico con la guillotina plana y la calada en frío sigue esa tendencia de sutileza y tiene aromas de madera, paja y vainilla. No hay mucho más, pero sí puedo destacar que se ve muy bien construido y aunque el corte que le hice con la guillotina fue bastante superficial, el tiro salió perfecto.

Desde las primeras caladas es fiel a esa misma idea de sutileza en sus sabores. Se podría decir que no es complejo y sería verdad, pero no por ello es un cigarro que no guste. De hecho, las primeras caladas tienen sabores a madera y paja, con algunas notas cítricas de cáscara de limón y una nota muy herbácea hacia la mitad del cigarro. Como he mencionado anteriormente, los cigarros con cañón menor a 5 pulgadas los divido en dos mitades y no tres tercios como el resto de las fumadas. El retrogusto tiene un toque de picante, pero no de pimienta, pero sí quema muy bien y tiene un anillo de combustión considerablemente recto. La ceniza destaca algunas «pecas» blancas que hablan mucho de los minerales y específicamente el magnesio en el suelo de la cosecha. La fortaleza es baja, con una intensidad media-baja.

Comenzando la segunda mitad confirmo que es la mejor manera de dividir el cigarro, pues es en este momento que hay una evolución en los sabores y destaca una nota más dulce o mejor dicho más cremosa en la fumada, con sensaciones de vainilla y notas dulces a lo largo de la fumada y, gracias a que es el final de la misma y el cigarro se va calentando en cada calada, esas notas se mantienen largo rato en boca, aunque el retrogusto también se hace más picante. Los sabores siguen presentes hasta la última calada, que llega 50 minutos después de haberlo encendido, denotando una muy buena construcción, humo abundante y una fortaleza media, con intensidad al mismo nivel.

Algo positivo que destacar de la línea de los Azua es que cumplen a cabalidad lo que prometen. Definitivamente son cigarros hechos para principiantes, incluso mencionan que también pueden ser cigarros para personas que fuman más de uno al día, en donde el La Recta es un cigarro para media mañana, el Pueblo Viejo es un cigarro para después de almorzar y un tercero llamado Trilogía puede ser para cerrar el día. Sería interesante hacer la prueba, aunque de momento me toca es cerrar este Pueblo Viejo, que en verdad no es tan suave como dicen, pues en la segunda mitad se fortalece un poco, aunque no lo hace tanto en intensidad de sabores, pero sí hay un cambio. Tengo muy poco negativo que decir de él, solo que me gustaría más si estuviese disponible en una vitola mayor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Puente
Marca: Azua Cigars
Modelo: Pueblo Viejo
Dimensiones: 4 x 52
Tamaño: Robusto (Short Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano 2000)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: N/D
Puntuación: 81