Montecristo – Supremos EL 2019

El único problema aparente cuando alguien te obsequia un habano es saber si es original pero igual saber agradecer el gesto del regalo, sin importar el cigarro. En esa vena, he recibido varios obsequios similares de amigos, algunos más obvios que otros, y en donde regularmente me encuentro con la disyuntiva de la originalidad del producto antes de encenderlo. La persona que me obsequió este lo ha hecho con otros, originales y no, por lo que cada vez que voy a encender uno de sus regalos, tomo la previsión de interpretarlo como una cata para reseña, tomo las fotos previas y anoto mis impresiones. Inequívocamente, es en las primeras caladas una vez encendido que noto si es original o no, y en este caso es genuino. Sin embargo, se trata de un cigarro que es parte de esta tendencia de los habanos de ir por cepos más grandes, que no me termina de convencer.

Las Ediciones Limitadas de Habanos son exactamente eso, con hojas añejadas al menos dos años. Cada año se lanzan tres ediciones limitadas y para 2019 las otras dos fueron el Ramón Allones Allones No. 2 y Quai d’Orsay Senadores. Las diferencias principales radican en precio y que la posibilidad de serlo está abierta a prácticamente todas las marcas, mientras que ediciones como Regionales, Reserva y Gran Reserva son más exclusivas de algunas marcas. El Supremos lleva lo que posiblemente sea el cepo de mayor tamaño de la marca, aunque hay otros que han compartido el mismo cepo, al menos en parejos. Sus medidas de 5⅛ x 55 lo hacen un Montesco en galera, una vitola creada originalmente para el Romeo y Julieta Wide Churchill. La capa no es la más bonita que vas a ver, pues tiene varias venas e imperfecciones, pero notas agradables a establo, cuero y algo dulce. En el pie las notas de chocolate son las principales en el pie, seguidas de notas cárnicas y canela, mientras que el toque apretado en el tiro, tan típico ya, me permite apreciar notas suaves de cáscara cítrica y chocolate.

El Supremos EL 2019 comienza algo raro, no porque sea desagradable porque no lo es, sino con sabores que se sienten divorciados. La mayoría son agradables, con notas de nueces, esa nota cárnica que sentí en frío, notas florales y un toque de pimienta, pero en la mayor parte del tercio pareciera que falta un elemento que permita a estos sabores fluir, como una nota dulce que permita apreciarlos mejor y encontrarle mayor complejidad. Pero durante este tercio se sienten separados, aunque en el retrogusto es donde parece estar esa complejidad esquiva y esas notas cárnicas son las que ofrecen esa complejidad, afortunadamente sin el aditivo dulce, pero con notas de pimientas y un toque de especias. El tiro es ligeramente apretado, aunque mejor lo llamaría firme y nada fuera de lo normal, con una fortaleza media-baja y una intensidad media. Buena ceniza que solo se cae después de estímulo propio.

Me agarra la noche con el cigarro y el sabor principal en el segundo tercio es de nueces, con mantequilla de maní y notas suaves de chocolate con leche. El retrogusto tiene esa nota cárnica y pimienta, con un mayor énfasis del primero, pero al superar el punto medio del cigarro también me encuentro con nueces y canela en ese retrogusto. La intensidad llega a media-alta en este tercio, con una fortaleza media. Ese sabor de mantequilla de maní, junto con las nueces hacen de este cigarro una prueba de frutos secos, mientras que el resto de los sabores se amalgama muy bien a este perfil y le da una complejidad adicional. Sorprende lo bien que quema, así que este tiro no me preocupa en lo absoluto.

El último tercio es sorprendentemente distinto a los anteriores y no en tono negativo, sino simplemente diferente. Los sabores de frutos secos siguen ahí, aunque es principalmente el de nueces, pues el de mantequilla de maní no parece presente, pero ninguno es el de mayor intensidad. Los sabores cárnicos también están presentes, incluso en el paladar, pero la mayor intensidad viene de un sabor de pan o más bien como de pretzel y la pimienta también termina desapareciendo, sustituida por notas de tiza. Pero el retrogusto tiene cuero, tierra y canela, que también son algo nuevo y, en cierta medida, como fumar un cigarro distinto. Si bien esa diferencia y la complejidad que trae son atractivos, no me lo esperaba en el último tercio y hubiese querido que durara más el Supremos EL 2019, pero luego de una hora y 50 minutos, lo dejé a un lado.

He visto reseñas de este cigarro que no le dieron una buena puntuación, pero la razón principal de esa puntuación, según quienes la escriben es que el cigarro necesita más guarda en el humidor. Todas esas reseñas son de la época en que fue lanzado, pero el hecho que lo fumé con 4 años de guarda es lo que me lleva a contrastar mi experiencia con las otras que he leído y a darle la razón al beneficio de la guarda, especialmente para habanos. Hay a quienes eso de guardar un cigarro durante años les puede parecer tonto y absurdo, sobre todo teniendo en cuenta los aumentos de precios de los habanos, y me cuesta conseguir argumentos válidos para discutirlo. Pero la realidad es que quien compra un habano o incluso una edición especial/regional/limitada/reserva para guardarlo, sabe por qué lo hace y ese es el público objetivo de Habanos SA.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Montecristo
Modelo: Supremos Edición Limitada 2019
Dimensiones: 5⅛ x 55
Tamaño: Montesco (Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $22,00
Puntuación: 88

Whisky: Kilchoman Small Batch

Parece mentira que siendo una destilería tan pequeña como lo es Kilchoman, produzcan tantos productos. Hasta hace unos meses no había investigado mucho y si bien he probado varios productos que hacen, que me han gustado mucho, pensaba que no hacían mucho más. En total mi exposición a la marca se limitaba al Machir Bay, el Sanaig, el Loch Gorm y el Madeira Cask, aunque éste último no lo he probado. Pero hace un par de semanas mi proveedor local me llamó, diciendo que trajo algunos Kilchoman nuevos, que eran alrededor de cinco.

Decidí probar este Small Batch, pues hay dos o tres nuevos en barrica adicional, al mismo estilo del Madeira Cask, que quisiera probar en orden, pero este Small Batch se trata de una edición irregular y de la que se han hecho muchos. Una búsqueda en internet me dio a entender que, efectivamente, existe el Batch No. 1, 2, 3 y así hasta más de 10. Sin embargo, este simplemente se llama Small Batch, sin número adicional.

La otra gran diferencia entre todas esas ediciones es el contenido alcohólico, que va dese 46,xx hasta 51,xx. La que voy a probar hoy tiene una concentración de 48,7%. Adicionalmente, otras de las diferencias son las barricas por las que pasa, en las que hay grandes variaciones. El Small Batch que voy a reseñar tiene un 5% en barrica ex-jerez, 75% en barrica ex-bourbon y 20% en barrica de vino tinto STR. Esto es un nuevo concepto para mí y STR significa Shaved, Toasted and Recharred, o lijado, tostado y recharreado y es una iniciativa que se aplica principalmente al añejado del whisky con el fin de rejuvenecer las barricas que ya han dado todo lo que podían.

En nariz el Small Batch es predeciblemente ahumado, pero con notas que no relaciono tanto con barricas sino con un whisky que simplemente es añejado en Islay. Son notas salinas y yodadas, pero no tan ahumadas y no tan alquitranadas como suelen ser. Por el contrario, hay notas cítricas, de croissant y considerablemente frescas. Es un aroma que no te deja indiferente y en primera instancia puede parecer algo que ya hemos probado infinidad de veces, pero con paciencia y agitándolo un poco, aparecen estas notas adicionales.

En boca ese 48,7% no es tan fuerte como esperaría. Creo que en el Machir Bay, con 46% se siente más el alcohol. Este Small Batch tiene notas ahumadas y algo más químicas en boca que en nariz. Pero esas notas ahumadas las relaciono más con una nota cárnica a la parrilla, carbón a la brasa, incluso me recuerda al ahumado de una salsa barbecue. La pimienta también tiene una gran participación, pero la mayoría de los sabores adicionales son más sutiles, incluyendo miel, paja, frutos secos como almendras e incluso una nota que no es tan obvia a chocolate. En el retrogusto es donde ese chocolate destaca más, junto con pimienta y nuez moscada.

Cada vez me sorprende más probar whiskies ahumados y sentir más y más diferencias. Algo que no esperas inicialmente, gracias en gran parte a ese golpe alcohólico y ahumado. El Small Batch puede no ser el más complejo y quizá por su precio sería tonto esperar que lo sea, pero ciertamente es una aventura. Precisamente por ese precio se presta a que no sea el único que pruebes, sino que compares con varios y eso puede ser toda una aventura de por sí. Pero este Small Batch es una gran opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Kilchoman Distillery
Nombre del Whisky: Small Batch
Marca: Kilchoman
Origen: Escocia
Edad: NAS
Precio: $60
Densidad alcohólica: 48,7%
Puntuación: 87

RoMaCraft – Cromagnon Aquitaine (Mastodon)

El Cromagnon Aquitaine es parte permanente de mi humidor. Es el cigarro que siempre voy a querer fumar por defecto, pero también de esos que no fumo para que se añejen un poquito más y siempre tenerlos. También es uno de esos cigarros que siempre estoy pendiente cuando sale una oferta y compro una caja (o más) entre varios, pues no son especialmente baratos. Pero viendo un poco mis reseñas de este cigarro, me doy cuenta que la única que tengo es de 2017 y de una vitola llamada Early Modern Human 5 x 56. Aprovechando que distintas vitolas ofrecen distintas intensidades, revisé en mi humidor y tengo esta llamada Mastodon en 4½ x 60. Quizá tengo mis sesgos en pro de esta marca, porque creo que nunca he fumado algo de ellos que me haya dejado de gustar y por supuesto que este también me gustó.

Sí quiero destacar que hace un tiempo tomé la decisión de que dividiría la reseña de los cigarros que midan menos de 5 pulgadas de largo en dos mitades y no en tres tercios. Quizá estén diseñados para tres tercios, pero muchas veces me pasaba que no me daba cuenta cuando uno terminaba y el otro empezaba. La anilla de este cigarro, al igual que la de los demás de la línea es doble, con una anilla marrón colocada por encima de una blanca y en ambas se notan los detalles por relieve y a contraluz. Este cigarro tiene un par de años en mi humidor y por eso no tiene tantos aromas en la capa, que destaca apenas una nota suave de roble. En el pie se sienten notas más intensas, principalmente de roble y una nota dulce de tabaco bien añejado. Finalmente lo pico y, en contra de mi costumbre con este cigarro, no uso el punch sino la doble hojilla, encontrando notas de café, roble tostado, dulce y almendras en la calada en frío.

En sus versiones más nuevas y al igual que en esta con un par de años, el Cromagnon Aquitaine comienza destacando pimienta y una fortaleza que se aproxima a alta desde las primeras caladas. El sabor es de pimienta negra, pero también hay abundante café espresso y una nota dulce de fondo, que no lleva esa misma intensidad. A lo largo de la primera mitad también hay notas de caramelo, que fundidas con el café le dan una complejidad muy interesante, en donde cada sabor se complementa. El anillo de combustión es algo variable y esta es quizá la mayor inconsistencia con esta marca, pues algunos queman muy bien y otros no. La fortaleza disminuye un poco a medida que lo voy fumando y para cuando me aproximo al punto medio ésta se encuentra en media-alta, con una intensidad similar.

Cada intento de retrogusto depara un golpe de pimienta que, honestamente, no estoy preparado para probar constantemente y es lo que me lleva a darle dos o tres toques durante la fumada únicamente. En esta última sección los sabores son similares a pimienta, café y caramelo, aunque este caramelo adquiere una nota tostada y hasta casi quemada, y la verdad es que así se mantiene y termina este Cromagnon Aquitaine, cuando marco una hora y 35 minutos de haberlo encendido. La fortaleza y la intensidad se mantienen en media-alta hasta el último toque.

Sin ánimos de repetirme, este es un cigarro que siempre me ha gustado, pero confieso que la razón por la que este 4½ x 60 tenga alrededor de dos años en mi humidor es principalmente porque en su momento compré 10 y porque en estas dimensiones no me ha gustado tanto. Podríamos argumentar que el EMH en 5 x 56 que fumé para mi reseña original no es muy distinto, pero la experiencia fue completamente distinta. Si bien este cigarro sigue siendo tan fuerte como el otro, aquí se siente más lineal y con menos sabores. No es un problema causado por la edad, pues todos han sido así. Menos mal que lo tengo en otras vitolas y va a ser interesante compararlas todas.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Cromagnon Aquitaine
Dimensiones: 4½ x 60
Tamaño: Mastodon (Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Cameroon
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Pueblo Nuevo)
Precio: $9,00
Puntuación: 86

Quai d’Orsay – No. 52

El pasado octubre de 2022, Habanos SA decidió lanzar un nuevo producto en el portafolio de Quai d’Orsay, creando así lo que sería la cuarta vitola actual y regular. Con medidas de 6⅛ x 52, este nuevo producto tiene un precio que ronda los $19 por unidad y, aunque Habanos SA lo marca como un robusto extra, las dimensiones se parecen más a las de un toro, aunque los habanos no tienen esta vitola en su vitolario. Sin duda es parte del esfuerzo de llevar esta marca a más mercados, especialmente luego de que crearan los productos No. 50 y No. 54 en 2017 para acompañar al ya existente Coronas Claro. Al igual que el resto del vitolario de Quai d’Orsay, la promesa es de una experiencia de baja fortaleza. El cigarro comenzó a verse en tiendas a nivel mundial a principios de 2023 y llegó a Venezuela gracias a Kukenan Tobacco el mes pasado.

Un tema muy común sobre estos cigarros es que si bien son de fortaleza baja, no son la primera opción en la que se piensa a la hora de recomendarlos a un fumador novato o alguien que esté buscando una experiencia distinta y suave. Eso siempre se lo lleva Hoyo de Monterrey por ser la marca global que se caracteriza por ser suave. Pero este cigarro aparentemente sutil seguramente ofrece una experiencia interesante, incluso para un fumador experimentado. La capa es bastante lisa, aunque comparándolo con un 54, es algo más corrugada, y tiene aromas que van desde una nota sutil de tabaco y papel, hasta algo que me recuerda al pan cuadrado. En el pie encuentro notas como de aromatizante de manzana y ese mismo pan de la capa. Finalmente lo pico y, en medio de mi ignorancia e/o ilusión, lo hice con un punch, por lo que el tiro se siente ligeramente apretado y ya conociendo varios habanos, es algo que no me extraña. La calada en frío me da notas de madera y nueces.

Ese aroma de pan del No. 52 se traduce en la presentación de los primeros sabores del cigarro, aunque durante un buen tiempo son prácticamente los únicos. Para el momento que hago la foto superior, comienzan a aparecer nuevos sabores, entre los que puedo encontrar también granos de café, la lámina de cedro que suelen traer algunas cajas de tabaco y no mucho más. El tiro se siente considerablemente apretado y es cuando decido que el punch no fue la mejor idea, así que le doy un corte recto que realmente mejora el tiro y me permite apreciar matices adicionales en ese café y una ligera sensación tostada en los granos y el pan. La fortaleza es baja, con una intensidad media, con un anillo de combustión decente pero lejos de perfecto.

Algo de lo que siempre se habla cuando nos encontramos fanáticos de los habanos y los que no es la facilidad con la que se puede probar el retrogusto en muchos habanos y la ausencia de pimienta suele ser un factor determinante en eso. Hay habanos que son de fortaleza media o más con los que puedo probar el retrogusto constantemente, vs. algunos centroamericanos que son aparentemente suaves, con los que si le doy tres pruebas de retrogusto durante toda la fumada es mucho. Probando esa teoría, durante el segundo tercio de este No. 52 me encuentro con una dosis saludable de pimienta que realmente me sorprende y se vuelve predominante en la nariz, con incluso algunas pretensiones de fortaleza en el paladar, lo que hace que la fortaleza aumente a media, pero con la misma intensidad y más o menos los mismos sabores, perdiendo la cualidad tostada del café únicamente.

En el último tercio los sabores son ciertamente similares, pero no tan picantes. Por ello, la fortaleza se reduce, pero llega a media-baja, sin muchos sabores adicionales sino más bien manteniendo la intensidad de los que han participado hasta ahora y, si acaso, dándole más énfasis al de café, que puede muy bien ser el principal en este tramo. La quemada sigue siendo considerablemente recta, aunque sí destaco que el tiro no se mantiene tan bien como era antes. Esto puede ser por el uso continuo, pues no es un cigarro que puedo dejar de lado y olvidar, no por algún problema, sino porque realmente está muy bueno y esa sutileza de sabores y la facilidad de probar el retrogusto me hace querer fumarlo constantemente. Luego de una hora y 40 minutos, finalmente lo dejo en el cenicero, cuando apenas si me quedaba un par de centímetros de él.

Todos los productos de Quai d’Orsay que he probado me han gustado y fue por eso que con mucho gusto probé este No. 52. Cuando lo vi pensé que Habanos SA, en su afán de mantenerse a la par del mercado mundial y, extrañamente, adoptando tendencias del americano… o quizá es que el mercado mundial adopta estas tendencias del mercado americano y Habanos SA se adapta, hicieron un cigarro parecido al toro. Pero como era un Quai d’Orsay, lo probé con mucho gusto y, para mi sorpresa, es ligeramente más fuerte que el No. 50 y el No. 54, quizá porque le haría bien un tiempo más de guarda, pero sin lugar a dudas que es una muy buena experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Quai d’Orsay
Modelo: No. 52
Dimensiones: 6⅛ x 52
Tamaño: Lanzas (Robusto Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $22,00
Puntuación: 92

Whisky: GlenAllachie 12

GlenAllachie es una marca relativamente joven, pues la destilería fue fundada apenas en 1967 y aunque desde ese momento ha abierto y cerrado varias veces, al igual que las demás, pues apenas si tiene un poco más de 50 años en el mercado. No obstante, fue hace poco que comenzó a hacer single malt. Hasta 2005 fue parte del grupo de Pernod Ricard, produciendo bases y whisky de grano para sus blends.

El GlenAllachie 12 es el más joven de la marca, añejado durante 12 años en una combinación de barricas bien variada, incluyendo ex-bourbon de 1er y 2do uso, barrica virgen, ex-Pedro Ximénez y ex-jerez. El producto no pasa por filtrado en frío, lleva color natural y es embotellado a 46% de alcohol.

Sus colores son considerablemente oscuros, especialmente al ser comparado con otros whiskies de edades similares e incluso superiores. La diferencia principal con los más claros es que es de la región de Speyside, pero no mucho más. Tiene notas muy agradables en nariz, que incluyen cedro, coco, melón, cardamomo, cereales un toque avinado y de cerezas y algodón de azúcar. Ciertamente es intenso.

En boca es más «oscuro» o de sabores que identifico como productos más oscuros, incluyendo chocolate, pasas, canela, ciruelas, pero también notas de albaricoque enlatado, vino viejo y caramelo. El retrogusto incluye cuero, chocolate y pimienta blanca.

El GlenAllachie 12 es solamente el whisky más joven de esta destilería, pero está muy lejos de ser sencillo y básico. La variedad de barricas, color natural, 46% de alcohol y complejidad de los sabores hacen de él una joya en bruto, que hay que disfrutar cada vez que se pueda. Uno de los grandes descubrimientos para mí este año.

Ficha Técnica:
Fabricante: GlenAllachie Distillery
Nombre del Whisky: 12 Year Old
Marca: GlenAllachie
Origen: Escocia (Speyside)
Edad: 12 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 91

Puros de Indias 1492 – Épico (Toro)

Finalmente tuve la oportunidad de probar nuevamente uno de estos tabacos colombianos que me enviaron desde la hermana república. Los recibí en mayo y los dejé tranquilamente en el humidor y luego fueron llegando otros y, aunque no es que se me olvidaron, había una larga cola por delante y eventualmente por detrás también. Pero el hecho es que este cigarro llegó gracias a Cigar Chicote, otro hermano de la hoja que he hecho gracias a esta afición y quien me ha facilitado varios ejemplares del buen tabaco colombiano. En la ocasión de Puros de Indias, es una marca proveniente de Cartagena y en realidad no parece haber mucha información al respecto, más allá del video publicado por Cigar Chicote en el que el dueño de la marca parece hablar mucho sobre cómo se hizo pero no menciona años, pero sí logré entender que Puros de Indias 1492 nace de las cenizas de una marca llamada Caney y que fue en 2022 cuando finalmente sale esta marca al mercado. Pero la realidad es que si quieren saber más de esta marca o cualquier otra marca colombiana, la información que da Cigar Chicote será muchísimo más valiosa y abundante que lo que yo pueda describir en tres líneas.

Lo que sí te puedo decir es de este cigarro y que en realidad hay muy poco que me haga pensar que es un tabaco colombiano, principalmente por lo bien construido que se ve. Sin embargo, no quiero que suene que estoy menospreciando la mano de obra colombiana, pero hacia donde voy con este comentario es que la capa se ve muy lisa, aunque se ve que tiene varias venas y es uniforme. Investigo un poco con la información que me envió Cigar Chicote y me encuentro con que este Épico lleva una capa San Andrés mexicana y un capote dominicano, mientras que la tripa es dominicana y Cubita colombiana. Esta capa mexicana tiene aromas típicos a tierra y pimienta, pero también una nota muy presente de granos de café, mientras que en el pie se sienten notas de paja y madera. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de madera, cuero viejo y una nota suave de cardamomo.

El tiro del Épico es una maravilla, con una firmeza marcada que simplemente mantiene la fumada en línea, pues el humo es abundante y los sabores a chocolate y madera son muy intensos desde el inicio, aunque al cabo de las 5-7 primeras caladas, ese sabor de chocolate reduce bastante su intensidad. El resto del tercio me da notas florales y cítricas, con un fondo de pimienta, que si bien está presente en el retrogusto, no es el principal. De hecho, el retrogusto no tiene fuertes notas, solo cuero y pimienta, pero la intensidad general de los sabores en el paladar la puedo colocar en media-alta, con una fortaleza media. Es en a transición con el segundo tercio cuando estos sabores de chocolate que fueron parte principal de las primeras caladas regresan con esa intensidad original y hacen del Épico una nueva aventura. La ceniza se sostiene de maravilla y fue solo por actuación mía que finalmente se deja caer.

En el segundo tercio hay más chocolate, o al menos más que en el primero, y con esa transición que tuvo no podía ser de otra manera. La pimienta no llega a ser uno de los sabores principales, pero siempre está presente y su unión con el chocolate hace del Épico una buena combinación. Otros sabores a madera en distintos matices son la parte central de los sabores secundarios, mientras que esos sabores cítricos y florales del primer tercio no parecen existir en el segundo. La intensidad se coloca en media, al igual que la fortaleza, y aunque el cigarro sigue quemando constante, el anillo de combustión varía un poco y, aunque no requiere retoques, sí le tengo que prestar atención especial para cuidar que no se vaya.

En el último tercio el Épico se suaviza bastante, pero la verdad es que me tomó un buen rato llegar hasta este punto y es uno de los detalles que más puedo sacar a relucir de esta fumada y es que si estás apurado, este no es el cigarro que debes encender. El último tercio es, afortunadamente más suave y el hecho que tengo más de una hora y 40 minutos fumando, en cierto modo se agradece esa suavidad. Los sabores son de tierra, madera y pimienta, esta última en menor instancia, pero sin la participación del chocolate, pero sí algunos matices esporádicos de café. Manteniendo esta tendencia y con abundante humo, el Épico finaliza cuando marco dos horas y 10 minutos de fumada.

Hace mucho tiempo alguien me preguntó cómo sería el mundo del tabaco si levantaran el embargo a Cuba y recuerdo que es un tema que he conversado con mucha gente, porque si bien muchos lo ven como un tema idealista de que más personas podrán probar el tabaco cubano y que éste bajará de precio, siendo realistas el habano seguirá siendo tan complicado de conseguir como lo es hoy en día. Pero algo que sí será interesante va a ser la mezcla de cigarros que usen tabaco cubano con tabaco de otros orígenes. Una variación de eso es esta mezcla de tabaco colombiano con otros orígenes, pero vendido desde una marca colombiana, pues el tabaco colombiano ya existe en productos hechos en Nicaragua y RD. Quizá el alejarse de un puro colombiano y mezclar hojas de otros países sea la fórmula del éxito, o al menos puedo decir que lo ha sido para Puros de Indias. La combinación es muy buena y aunque no es un tabaco esencialmente colombiano, la marca lo es y la oportunidad es muy buena.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Puros de Indias 1492
Modelo: Épico
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Colombia
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Colombia (Cubita)
Precio: N/D
Puntuación: 89