Jake Wyatt – Maverick (Toro)

En febrero de 2023, la marca Jake Wyatt anunció el lanzamiento de una nueva línea llamada Maverick, que recibe su nombre por el hijo de Gerard Abajian, fundador de la marca. No queda claro si se llama así o si es un sobrenombre, pero según la marca se trata de un producto de mayor fortaleza e intensidad que lo que suelen producir. En ese momento era una producción limitada, pero para julio de ese mismo año lo convirtió en una producción regular, en tres vitolas y con el mismo blend de una capa San Andrés mexicana sobre capote Corojo que no especifica origen y tripa de Pennsylvania Broadleaf americano y Criollo y Piloto Cubano que tampoco especifica origen. La vitola que voy a probar hoy es el toro 6 x 54, pero también existe en robusto 5 x 50 y gordo box-pressed 6 x 60.

Impresiona la cantidad de venas que se notan en la capa, aunque su color es bastante uniforme. La perilla es gigantesca y creo que eso ayuda a darle mayor impresión de fortaleza al cigarro. En la anilla tiene un código QR y me llama la atención que no sea un recurso más usado por marcas, pues daría una nota adicional a la prueba del cigarro, en donde se pueda ver información detallada de las hojas que lo componen y el origen del mismo. El video en cuestión trata sobre eso exactamente y la información es básicamente la que incluí en el primer párrafo de este artículo. Esta capa tiene aromas a corteza de árbol, chocolate malteado y algo de establo, mientras que en el pie son notas similares, pero con mayor énfasis en el chocolate. La calada en frío me da notas de cedro, corteza de árbol y tierra húmeda, pero mejor a darle fuego.

Por temas caseros la fumada la hago adentro, pues fue tarde y comenzó a lloviznar, por lo que no quería que me cayera algo peor. Una vez encendido y desde las primeras caladas el Maverick tiene un buen tiro y humo abundante, con sabores de intensidad media y fortaleza similar, sabores de pimienta, chocolate negro, de ese que no tiene azúcar y por lo tanto el sabor no es especialmente intenso, sobre todo por el tema de la pimienta también. En el retrogusto los sabores son de pimienta suave y tierra un poco más intensa, y para el momento de la imagen una nota incluso como de carbón vegetal. No hay muchos sabores adicionales a lo largo del tercio, pero sí se siente como si el humo estuviera cargado de aceites esenciales y en cada calada los sabores se mantienen largo rato en boca y casi que tiene densidad. Se comporta muy bien y, salvo algunas hendiduras en el aro de combustión, quema muy bien.

En el segundo tercio la mayor cualidad del Maverick parece estar en el retrogusto, donde se sienten notas variadas de pimienta pero con corta permanencia y mayor participación de chocolate en polvo y un toque de cerezas cubiertas de chocolate. Sin embargo, pareciera que la intensidad y la fortaleza se redujeron un poco y aunque tuvo momentos en el tercio anterior que parecía estar aproximándose a alto en ambos rangos, en este segundo tercio se coloca en fortaleza e intensidad media, con una tendencia a seguir bajando. Los sabores siguen incluyendo chocolate y en este tercio, café espresso. El tema es que los sabores parecen tener menos profundidad, aunque el humo sigue siendo espeso y casi con textura.

Foto borrosa porque estaba con luz artificial y sentado y no muy cómodo para tomar la foto, pero los sabores siguen siendo una combinación de café y chocolate como los más intensos y de madera y carbón vegetal en el fondo, con una pimienta de poca permanencia, tanto en el paladar como en el retrogusto. Incluso hay notas esporádicas de caramelo quemado y de marshmallow tostado, pero no son de duración permanente. Esta tendencia sigue hasta el final, que llega aproximadamente una hora y 50 minutos después de haberlo encendido.

Definitivamente no tengo suerte con los Jake Wyatt, y lo digo principalmente porque cuando hago una reseña, a veces reviso reseñas de otros usuarios a ver si coincidimos en la experiencia, sobre todo de cigarros poco conocidos. En casi todos los casos de los Jake Wyatt, la experiencia de los bloggers son muy positivas, pero revisando mis experiencias previas con la marca, creo que ninguna ha sido excepcional. Sí es cierto que la mayoría de los sabores a los que apunta la marca apuntan hacia notas más típicas de madera, chocolate y similares, pero hay cigarros con estos sabores que me han gustado mucho. También hay otros cigarros con un énfasis en sabores de madera que no me han terminado de gustar, como es el ejemplo del Southern Draw Cedrus, que a muchos bloggers les ha parecido extraordinario. Normalmente no salgo buscando la marca, pero siempre llega uno que otro cigarro, que con gusto pruebo y seguiré probando.

Ficha Técnica:
Fabricante: Casamorabo Tabacalera
Marca: Jake Wyatt
Modelo: Maverick
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: N/D (Corojo)
Tripa: USA (Pennsylvania), N/D (Corojo, Piloto Cubano)
Precio: $10,00
Puntuación: 83

Saint Luis Rey – Regios

Revisando un poco aquí y allá en este blog, descubrí que no es la primera vez que pruebo un Saint Luis Rey cubano y la primera vez que lo hice fue precisamente un Regios. Sin embargo, luego de investigar la procedencia de ese cigarro en particular, me di cuenta que había sido guardado en la guantera de un carro durante unas semanas antes de dármelo. Sin duda mi experiencia en esa ocasión fue considerablemente negativa, por lo que la terminé borrando. Fue hace unas semanas que me contactaron mis amigos de Kukenan Tobacco, para que probara este Regios, que forma parte de su portafolio más reciente.

La marca Saint Luis Rey fue creada en 1940 por una empresa inglesa y sus productos exportados exclusivamente al Reino Unido hasta 1993. Su producción siempre ha sido pequeña y desde principios de este siglo se ha visto reducida a un solo producto. Hoy en día está ubicada en el rango de Otras Marcas de Habanos y sigue produciendo solamente este Regios, con un enfoque principal en el mercado británico y una que otra edición regional. Sus blends son de fortaleza alta, con tabacos provenientes de las regiones de Vuelta Abajo y Semi Vuelta. El Regios tiene medidas de 5 x 48, que la marca llama Hermosos No. 4 y viene siendo una Corona Extra. Los aromas son muy típicos, sin salirse de los habituales de habanos: cuero, madera y una nota sutil de algo dulce, que no se identifica. En el pie hay básicamente los mismos, pero una participación importante de nueces, que regresando a la capa puede ser ese el aroma que no pude identificar. Lo pico con la doble hojilla y después de confirmar su tiro habitual, los aromas son de algodón de azúcar, cuero, madera y paja.

Desde las primeras caladas el Regios es bastante amaderado, principalmente con notas de roble dulce, ligeramente picante y ciertamente envolvente en cada calada. Hay sensaciones que me recuerdan a comer galletas de soda, sobre todo las saltinas, que tenían un toque de sal. A lo largo del tercio esos sabores picantes se identifican como pimienta blanca y hacia el final una nota que va de intensidad media a baja de chocolate con leche. La quemada no es recta y tiene una aparente tendencia a ser diagonal, sobre todo en la parte de atrás del cigarro en esta imagen, la quemada está mucho más arriba y si ves con detalle, te darás cuenta como efectivamente el aro de combustión tiende a estar inclinado. Pero el tiro es bueno y el humo es abundante, así que la fumada va agradable y solo hay que tener el encendedor a la mano.

En la frontera con el segundo tercio, el Regios desarrolló un sabor tenue de chocolate con leche, pero para el segundo tercio es una parte destacada de la fumada, incluso con un añadido dulce que le da mayor intensidad a los sabores y se coloca a la par en términos de fortaleza. Esa nota dulce realza otros sabores como el de galletas de soda, la nota salada y la madera, e incluso hacia la frontera con el último tercio, aparecen sabores de granos de café. Sí debo decir que estoy en desacuerdo con que este habano se coloque entre los más fuertes del portafolio, pues hasta el momento ha demostrado niveles de fortaleza medios, sin mucho indicio de querer avanzar más. La quemada es ligeramente mejor, al igual que el tiro.

En el último tercio el Regios no se comporta como quisiera. Es una combinación de distintos factores y el primero es que los sabores no evolucionan como esperaba que lo hicieran. Me explico, los sabores estaban siguiendo una línea que les podía llevar a una evolución esperada, incluyendo el chocolate, la madera e incluso esa nota de café, pero en el último tercio chocolate y madera desaparecen y el sabor de café cambia enormemente y se siente amargo, y al poco rato es prácticamente el único sabor que se aprecia. Además, había una fuerte abundancia de nicotina. Esto hizo que el último tercio lo fumara más lento pero también lo dejara de lado antes y por eso, cuando marcaba una hora y 10 minutos, dejé el cigarro de lado.

La necesidad de muchos habanos de pasar tiempo en el humidor a veces es más obvia que otras. He fumado algunos habanos que con menos de un año de humidor están muy bien, pero este Regios es el perfecto ejemplo de «le falta humidor», pues el cigarro tiene menos de un año de la caja y ciertamente, esas notas desagradables en el último tercio son la consecuencia más directa. Hablando con expertos en el área, algunos me decían que el último tercio normalmente no se fuma en habanos jóvenes, pero hay un tema de aprovechar tu dinero que yo busco y, aunque éste haya sido un obsequio, creo que hay que probar lo más posible del cigarro para poder dar una opinión completa. Pero sin duda que al Regios le falta. Tengo otro en el humidor y le daré cosa de un año más.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Saint Luis Rey
Modelo: Regios
Dimensiones: 5 x 48
Tamaño: Hermosos No. 4 (Corona Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $16,00
Puntuación: 82

Ron: Santa Teresa 1796 Arábica Cask Finish

Este ron salió rápido. Al menos más rápido de lo que esperaba. Fue algo divertido, pues se alinearon los planetas y un amigo que trabaja en Santa Teresa estaba disponible para darnos una pequeña cata de un producto que iba a salir y luego de escuchar toda esa primicia y estar emocionado de que saldría en dos semanas, me enteré al día siguiente que saldría el mismo día.

Pero el probarlo antes que saliera (aunque fuesen unas 12 horas de anticipación) y poder dar mis impresiones previas a su lanzamiento, para mí fue muy gratificante. Incluso si mis comentarios les valieran madre, porque el producto ya está terminado.

Pero el Arábica Cask Finish es algo que todos discutimos antes de su lanzamiento, precisamente porque no existen barricas de café. En efecto, son barricas que hay que crear y Santa Teresa lo hizo. Se trata de una especie de cold brew que hacen con café y ron de 4 años de edad, que es hecho dentro de una barrica y se deja entre 6 y 8 meses en ella para que la madera se impregne bien.

Al cabo de ese tiempo, la barrica es vaciada y el contenido se utiliza para el licor Arakú que hace la marca. Por su parte, la barrica que acaban de vaciar la utilizan para almacenar el Santa Teresa 1796 que ya conocemos y se deja en esa barrica durante 3 meses. Posteriormente se saca de la barrica y se embotella al 46% de alcohol.

y mira… es difícil hacer esta cata si nunca has probado el 1796 tradicional (ahora llamado Core internamente) o el 1796 Speyside. El 1796 Arábica en nariz es casi igual al 1796 tradicional, precisamente porque la barrica de Arábica no retiene tanto en temas de aromas, pero también porque el 1796 tradicional ya tiene un aroma a café, aunque no muy intenso. Este nuevo retiene una gran mayoría de los aromas del 1796, pero la nota de caramelo se siente más intensa. Los aromas de naranja, ahumado y tabaco siguen muy presentes.

En boca tiene esa particularidad de parecer más dulce pero solo porque los sabores recuerdan a cosas dulces, pero la cantidad de endulzante que tiene es la misma: 3 grs/hL. Los sabores de caramelo, cambur en conserva, azúcar, madera, tabaco, tierra mojada, vainilla y canela siguen presentes, pero se sienten más dulces, principalmente porque el caramelo se siente como el más dominante de todos. Pero es en el retrogusto donde esta finalización de barrica arábica realmente destaca, pues si bien existen las notas de melaza, vainilla y ahumado, también existe una fuerte nota de café espresso que realmente es imposible de ignorar.

Sin embargo, no es un ron que se siente tan diferente con respecto al original como es el caso del 1796 Speyside. Aunque tiene la misma graduación alcohólica, el Speyside pasa 13 meses adicionales en barrica, mientras que este Arábica apenas pasa 3 meses. Es una gran diferencia, pero también hay que destacar que el Speyside es una producción limitada y el Arábica será de producción regular.

Dicho eso, si bien el Arábica cuesta lo mismo actualmente que el Speyside y que muchos puedan pensar que el Arábica cuesta más que el 1796 tradicional por tener un aroma (retrogusto) de café, considera también que está embotellado al 46% de alcohol y esa diferencia es importante. Considerando todo eso, puedo decir que me gusta más que el 1796 tradicional, pero no más que el Speyside.

Ficha Técnica:
Fabricante: Ron Santa Teresa
Nombre del Ron: 1796 Arábica Cask Finish
Marca: Santa Teresa
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: Igual que el 1796 + 3 meses
Precio: $40
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 90

Black Star Line – Rosewood 1923 (Corona)

En la eterna búsqueda de los nombres más tétricos que ilustren una fumada de alta fortaleza, Black Star Line se apuntó con el nombre Rosewood, refiriéndose a la Masacre de Rosewood ocurrida en 1923, que marcó uno de los primeros disturbios raciales de Estados Unidos. Para hacer este cigarro, BSL contactó a una fábrica con la que siempre habían querido trabajar: Oveja Negra, más conocida por ser la fábrica de marcas como Dissident, Emilio, Black Label Trading y Black Works. Sin duda la palabra Black se repite mucho. El Rosewood 1923 viene únicamente en una vitola corona de medidas 6 x 48, con una capa San Andrés mexicana, capote ecuatoriano y tripa de República Dominicana y Nicaragua.

La verdad es que antes de probarlo y cuando lo vi pensé que se trataba de un cigarro saborizado, principalmente porque lo primero que pensé fue en la marca Deadwood. Afortunadamente es algo completamente distinto y ya en mis manos es obvio, así como también es obvio que la capa es de las más oscuras que he visto. También es opaca y con aromas intensos a pimienta, junto con madera mojada y fogata. El tiro después de picarlo está decente pero no ideal, y sabores más suaves de lo que esperaba, destacando muy poca pimienta, jengibre, madera y notas dulces.

El tiro no es un problema y eso se nota con el humo denso que suelta en cada calada, pero sí se siente algo más apretado de lo que me gusta y a veces pienso si estoy perdiendo sensaciones de sabor por ello, pues no es un cigarro de mucha intensidad y eso es algo inesperado con estos colores, esta anilla y su origen. Sin embargo, mientras voy avanzando en el tercio sí se va abriendo un poco más, hasta llegar a donde estoy cómodo. Los sabores son de pimienta, por supuesto, notas de crema, algo que me recuerda a la leche condensada, miel y luego jengibre y canela. La intensidad al final del primer tercio se coloca en media, con una fortaleza similar y una quemada que no parece tener problemas más allá de ese tiro inicial.

Recuerdo hace unos años que probé una cerveza en Estados Unidos que tenía un alto componente de avena y una nota ligeramente láctea y eso es exactamente a lo que me recuerda una parte de este Rosewood 1923; una nota láctea, malteada y de cereales. El índice de crema que percibo también es impresionante, junto con sabores a tierra seca, pimienta, leña/fogata y esa nota cremosa que a partir de la mitad se va disminuyendo. La quemada es irregular y hay momentos en que dejar el cigarro un rato en el cenicero significa tener que darle un retoque cuando lo vuelvo a tomar, pero la intensidad se mantiene en media, junto con la fortaleza.

En el último tercio no hay un gran cambio, salvo que a mediados del mismo comienzo a sentir que el cigarro aumentó notablemente su fortaleza, lo cual tomo como una señal para fumar más lento e ir considerando dejar el Rosewood 1923 a un lado. Las notas de madera del cigarro se sienten como de madera mojada en este último tercio y creo que es lo más destacado del sabor que puedo mencionar. Más allá de todo eso, la construcción se comporta muy bien y se mantiene encendido sin problemas, incluso dejándolo en el cenicero un rato. El humo y su densidad son igualmente ideales. Luego de una hora y 45 minutos, esta corona llega a su final.

Para ser la primera colaboración entre Black Star Line y Oveja Negra, creo que funciona como un super preámbulo para una próxima edición. Fue una fumada muy decente y de esas que no se valen de una fortaleza inmensa para llamar la atención. En mi caso, se valen de que me gusta la marca Black Star Line y me gustan los productos que hace Oveja Negra, así que ya estaba trazado. La variación de sabores desde el principio es muy interesante y esa combinación de pimienta con notas cremosas y hasta lácteas me pareció muy llamativa, así como la progresión de esos sabores. En lo particular me parecía que el nombre estaba un poco terrorífico, pero leyendo un poco sobre la historia y el significado y el hecho que el dueño de Black Star Line sea negro le da mucha más importancia al evento, más que a la muerte.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fabrica Oveja Negra
Marca: Black Star Line
Modelo: Rosewood 1923
Dimensiones: 6 x 48
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $12,50
Puntuación: 87

Gurkha – Genghis Khan (Churchill)

Sí, leíste bien. Es un Gurkha. No sé por qué. Pero definitivamente no lo compré; lo vi en el humidor y pensé «¿por qué no?». El Genghis Khan es un producto descontinuado y el hecho que cuando salía costaba alrededor de $12 me hizo pensar que no era de los baratos de la marca y eso podría al menos pintar mejor que fumar uno de sus low cost. De hecho, este Genghis Khan fue uno de los más anunciados por la marca hace años, porque originalmente estaba disponible únicamente en un humidor que costaba $115.000 y luego comenzaron a poder venderse por cigarro, aunque eventualmente fueron eliminados de su portafolio.

El Genghis Khan estaba disponible únicamente en Churchill o al menos fue esta vitola la que lo destacó más. Después lo he visto en otras, pero el cigarro aspiracional de la marca era este. He leído y visto distintas reseñas que mencionan que tenía tabacos de Costa Rica y de algunos países africanos, pero no he conseguido confirmación. Lo más acorde y basado en su precio creo que es esto: capa Connecticut Broadleaf americana sobre tabacos dominicanos. Sus medidas son mayores que las de un Churchill tradicional, destacando 7½ x 52 y ya por eso estaba pensando que quizá no lo iba a fumar completo, además del hecho de que es un Gurkha. Pero en frío tenía notas agradables en la capa a chocolate, ciruela e incluso una nota ácida de cereza. En el pie le encontré notas de pimienta blanca, cuero y chocolate, y en la calada en frío, con un tiro muy bueno, chocolate negro con cerezas.

Las primeras caladas del Genghis Khan sorprenden por lo fuertes de pimienta que son, pero también con matices más suaves de notas dulces y de madera. A lo largo del tercio van incluso apareciendo también notas de ciruelas, cerezas y nibs de cacao. Es algo más fuerte de lo que esperaba, sobre todo porque es un Gurkha, pero podría situar esa fortaleza en media, con una intensidad media también, pero con una tendencia a aumentar. Quema perfectamente y en cada calada hay una gran cantidad de humo denso y frío. No es la primera vez que fumo un Gurkha que comienza bien, así que voy con cautela.

Quizá porque no tenía mucha fe en el cigarro ni en la experiencia, no me preparé de antemano para tomar las fotos lo mejor posible, o no hice la fumada de día, que he descubierto que es la mejor opción. La fortaleza aumenta considerablemente al inicio del segundo tercio, comenzando con sabores más fuertes de pimienta, pero también reforzando los de madera y los toques dulces de los sabores de frutas, sin aumentar la intensidad de esas frutas. Para el final del segundo tercio la fortaleza está en media, con una intensidad que bordea la alta. La quemada no es la mejor y hasta el momento no lo ha sido tampoco, pero no me ha dado problemas y el tiro ha estado bien.

La fortaleza llega casi al punto de alta en el último tercio, pero la intensidad llegó a ese punto mucho rato antes y sobre todo con notas dulces y picantes. Los sabores tienen un liderato de notas de chocolate, que se funden entre sí y esas notas dulces solamente le dan mayor intensidad al chocolate. El resto de los sabores mantienen una nota más suave y aunque quema algo mejor, creo que el hecho de la capa madura y que sea un Churchill ha hecho que le tenga que dar un par de purgas, tanto en el punto medio como nuevamente en el último tercio, pero confieso que es porque no quiero dejarlo. Me toma dos horas y 10 minutos fumar el Gurkha Genghis Khan y nunca pensé que diría esto, pero me hubiese encantado fumarlo más.

Este cigarro me pone de mal humor. Es como que después de haber fumado 15 o más cigarros de esta marca, concluir más de una vez que no es para mí y que todo lo que hacen termina siendo una estafa, en el momento que finalmente consigo algo de precio módico que me gusta, resulta que es un cigarro que está descontinuado. Me molesta eso. Precisamente porque está descontinuado no le tocará puntuación y en medio de todo es lo mejor, porque eso de tener que darle una puntuación en los altos 80 o bajos 90 a un Gurkha creo que sería el acabose.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Gurkha
Modelo: Genghis Khan
Dimensiones: 7½ x 52
Tamaño: Churchill
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $12,00

Room 101 – The Big Payback Connecticut (Chavala)

Regularmente me sorprendo cuando voy a probar un cigarro que no he visto antes y busco información de él en internet, solo para encontrar que es una producción regular que tiene más de 5 o 10 años en el mercado. Precisamente, no porque no lo haya visto quiere decir que no existe. Es el caso de este The Big Payback Connecticut. El hecho que hace unos años hayan lanzado la versión Sumatra de este cigarro me hizo pensar que el Connecticut podría ser igual de nuevo. Pero no. El The Big Payback original fue lanzado en 2014 y esta versión Connecticut apareció en 2016, disponible en tres vitolas de las cuales el que fumo hoy es el más pequeño y por bastante. Hoy pruebo el robusto 5 x 50, mientras que las otras dos vitolas son 6 x 60 y 7 x 70.

La capa del The Big Payback Connecticut es impresionante; muy brillante y con una cantidad considerable de venas, aunque igual se nota como un cigarro delicado. Incluso hay secciones donde no se siente tan bien empacado, pero solo espero que no me dé problemas. Esta capa Connecticut ecuatoriana tiene aromas a fresas deshidratadas, paja y especias dulces, mientras que en la calada en frío me encuentro con notas bastante afrutadas y de cereales, como esos típicos cereales con frutas deshidratadas, regaliz, galletas danesas y un toque de pimienta, principalmente en los labios.

Pero una vez encendido esos aromas frutales desaparecen, o al menos lo hacen en las primeras caladas. Las notas especiadas y las galletas danesas son los sabores que dominan, junto con sabores suaves de nueces y no mucho más. La quemada no es la ideal, especialmente esa línea negra que se nota en las imágenes y que me hace pensar en tabaco que no fue correctamente fermentado, pero no requiere retoques ni correcciones y cada calada produce humo abundante. Las notas especiadas comienzan a desvanecerse un poco cuando me aproximo al final del primer tercio, dejándome con nueces, galletas y pimienta, con una fortaleza baja y una intensidad media-baja.

En el segundo tercio comenzamos a perder los sabores de nueces y por un momento pienso que me quedaré sin sabores para cuando llegue a la mitad. No obstante, hay una nota cremosa de vainilla muy presente y ese cereal que sentí en frío también se siente. La quemada también se compone y esa línea negra tan prominente desaparece, incluso conteniendo bien la ceniza. Aparte de estos sabores mencionados, no hay grandes cambios en fortaleza o intensidad, pero al menos fuma muy decente mientras me acerco al último tercio, sin un gran cambio.

No hay grandes cambios en el último tercio, lo cual es algo inesperado después de tantos cambios en los primeros dos. Sin embargo, esta «normalidad» es bienvenida y son los sabores de nueces, galletas y pimienta los que me acompañan hasta el final de la fumada. La ceniza se escama un poco, pero la base se sostiene muy bien sobre el The Big Payback Connecticut y la quemada ya no parece dar problema alguno. Hacia el final del cigarro, la razón principal por la que lo dejo a un lado es porque siento que se está calentando más de lo que debería, por lo que se queda en el cenicero más tiempo del prudencial y no lo volví a levantar, cuando marcó casi una hora y media de fumada.

Con el paso del tiempo y la suma de experiencias, creo que los de capa Connecticut vienen siendo los que más voy apreciando, especialmente porque constituyen el 60% del consumo del tabaco en USA, su mayor mercado. Esto hace que muchas marcas hagan productos de capa Connecticut y que haya una gran variedad de sabores y experiencias. Cada marca trata de hacer la suya distinta y esto solamente nutre al mercado. El The Big Payback Connecticut no es el más destacado, pero tiene un precio muy interesante, que es uno de los ganchos de esta línea The Big Payback. Si mantiene la consistencia, el The Big Payback Connecticut es un excelente contendiente en este estilo de cigarros Connecticut.

Ficha Técnica:
Fabricante: Agroindustriales Laepe
Marca: Room 101
Modelo: The Big Payback Connecticut
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Chavala (Robusto)
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: México
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 86