My Father – El Centurión H-2K-CT (Corona) (recatado)

Gracias a una interesante mezcla de buena suerte, oportunidad, mala suerte y casualidad, hace un par de meses un buen amigo me quiso hacer un obsequio de un tabaco y me dio a elegir entre tres cigarros distintos. Sabiendo que este El Centurión H2KCT ya lo había probado en una vitola que creía que era Toro, me incliné por este en Corona, pues me gustaría probar la misma liga en una vitola distinta a la que probé originalmente en 2017, así que tomé este Corona y cuando llegué a casa que revisé mis reseñas anteriores, me di cuenta que la que había probado era, efectivamente, en Corona, así que toca esta recata. Sin embargo, un par de semanas después tuve la oportunidad de visitar una tienda en donde vi el mismo cigarro en otra vitola y lo compré, así que eventualmente vendrá nuevamente en una reseña y con una vitola que no es una recata.

Pero en realidad esta versión de El Centurión de My Father es algo especial, con una capa inusual que es un híbrido entre la especie Habano 2000 y el Connecticut. Además, es una hoja que tiene como origen Estados Unidos y hace unos años el cigarro se ubicó entre los 25 mejores de su momento según Cigar Aficionado. Esta capa híbrida, que no es especialmente algo raro, pero no es común que las marcas grandes las utilicen, tiene distintos colores pero ninguna imperfección. Tiene aromas de chocolate, cedro y galletas danesas, mientras que la calada en frío me da notas a galletas y papel bond.

No debería sorprender que las primeras caladas sean fuertes de pimienta, pero sí sorprende de todas maneras. También hay notas dulces de galletas pero también de harina, incluso de galletas de chocolate chip, toques salados y hacia el final del tercio algo de nueces y vainilla. Se siente como una torta pound cake o algo en ese estilo, con una intensidad media y fortaleza similar, sin ser abrumador en ningún caso. La ceniza e pela un poco y se ve hasta torcida, pero no es algo que parezca afectar la fumada y para el final de ese primer segmento la dejo caer para que no llegue a ser problemática.

La fortaleza y la intensidad aumentan ligeramente en el segundo tercio, con más pimienta, sobre todo en el retrogusto. También aparecen más sabores de madera de cedro y el perfil de El Centurión H2KCT se siente particularmente menos pound cake y más sabores particulares de una capa Connecticut. Aparecen sabores que me recuerdan al olor de un bosque de pino, pero esas notas cremosas y ligeramente lácteas de la torta son las que se mantienen. La quemada va bien y aunque sostiene una buena ceniza, ésta se cae fácilmente y no trato de obligarla a que se quede sobre el cigarro si cada vez que lo pongo en el cenicero se cae.

Los sabores de chocolate regresan con más intensidad que antes en el último tercio, aunque no son especialmente agresivos ni intensos, sino más como una nota de chocolate con leche que se mantiene buen rato en cada calada. Otra cosa que me llama la atención es que los sabores de El Centurión H2KCT se sienten separados entre sí y no la típica amalgama de sabores que tiende a arropar muchos cigarros en el último tercio. Ese sabor de masa de galletas y el sabor de chocolate que está presente se sienten más o menos amalgamados o al menos la combinación de ambos en el paladar me regresa esa nota de galletas de chocolate chip que me había agradado en el primer tercio y es así como, con una intensidad media-alta y una fortaleza media, el cigarro se mantiene hasta que marco una hora y media con él y lo dejo en el cenicero.

Con un nombre tan largo y difícil de escribir bien en cada mención (tuve que hacer copy/paste varias veces), esta versión de El Centurión se trata de una fumada bastante sencilla. Recuerdo que en mi fumada original me había parecido quizá demasiado sencillo y le terminé dando 83 puntos, lo cual estaba bastante por debajo de lo que le había dado Cigar Aficionado y de mi expectativa en general. En esta ocasión puedo decir que la experiencia fue mejor, pero no realmente mucho mejor, sino algo mejor. Creo que el perfil va más acorde a un paladar experimentado y posiblemente en 2017 el mío no era tan experimentado como ahora, pero está lejos de ser un cigarro muy complejo y con estas siglas y el hecho que es una versión mejorada de otro cigarro de la marca, sigo esperando que sea mucho más complejo.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: El Centurión H2KCT
Dimensiones: 5½ x 48
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Híbrido Habano 2000 / Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Cocuy: Ancestral Blanco

Ancestral es una destiladora ubicada en Caracas, que realmente se llama Destileros Ancestrales, pero hacen distintos destilados y licores, que siempre me han gustado. Hacen vodka, ginebra (dos tipos), whiskey (de maíz y de cebada), varios licores y desde hace varios años, cocuy. El cocuy lo hacen de dos variedades, uno es añejado por un tiempo que alcanza los 4 años y el producto que sale es excepcional, aunque muy distinto al cocuy que normalmente pruebo. Pero también hacen este cocuy sin edad.

Este cocuy nace en Pecaya, en el estado Falcón, de donde lo adquieren por un tema de calidad y sabor que ya la gente de Ancestral acostumbra desde hace unos años. Pero es luego redestilado en Caracas, así que técnicamente no es un cocuy de Pecaya, pero tampoco pretende serlo. Es embotellado a 40% de alcohol.

He tenido la suerte de poder probar este cocuy varias veces, pues conozco a uno de los dueños de la marca y siempre lo lleva con mucho orgullo, y algo que impresiona de la diferencia entre los cocuyes de Pecaya y de otros orígenes, es que Pecaya tiende a hacerlos con aromas más frescos… no más herbáceos, pero se sienten simplemente más frescos. Estos aromas incluyen notas vegetales, cítricas, una cierta nota de levadura o de masa madre y no mucho más.

En boca es sabroso y complejo y de ese sabor que te invita a probar más. Estos sabores son a pimienta, banana verde, cilantro y notas vegetales, con un retrogusto de pimienta y mostaza, y una nota más suave de cáscara cítrica.

Creo que a lo que me refiero con un aroma más fresco es que no incluye otros aromas, sino básicamente de notas herbáceas y distintos derivados similares. No hay notas de caramelo o vainilla o de elementos que no relacione con notas herbáceas. Es algo distinto y muy sabroso y no es solo porque su origen sea Pecaya, sino la atención y el cuidado de la gente de Ancestral por optimizar un producto que de por sí es muy bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destileros Ancestrales
Nombre del Cocuy: Cocuy (Blanco)
Marca: Ancestral
Origen: Venezuela
Materia prima: Agave cocui trelease
Edad: Cero
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 88

Stallone – Zaino Broadleaf (Toro)

Más allá de las oportunidades de probar un mismo blend en distintas vitolas, hoy tengo la oportunidad de en cierto modo repetir, pero en realidad probar por primera vez (o reseñar por primera vez) este Zaino Broadleaf en Toro. Me explico: en 2020 lo probé en Toro, pero era parte de un sampler de los cigarros de prueba de Stallone, en un formato ligeramente distinto (mismo largo con cepo distinto) y esta vez es en el tamaño de producción regular. Este Zaino Broadleaf viene en dimensiones de 6 x 52, con una capa, precisamente Broadleaf americana sobre capote y tripa nicaragüenses. Originalmente estaba disponible en vitola Toro y Robusto, pero las exigencias del mercado americano obligaron a la creación de una vitola Gordo 6 x 60, que no es lo que más le gusta a Tony Barrios, pero se entiende para mantenerse en el gusto de sus consumidores.

Mis primeras impresiones del Zaino Broadleaf eran de un cigarro extremadamente fuerte, mucho más fuerte de lo que me gusta o de lo que puedo calificar como agradable. Me pareció complejo, pero su intensidad picante hizo que no fuese algo que me gustara del todo. Pero el que fumo hoy tiene aproximadamente tres años de guarda, así que espero que esa intensidad picante se haya disipado un poco. Su capa Broadleaf es típicamente oscura y venosa, gruesa y de esas que prometen mucho sabor. Tiene abundantes aromas de chocolate y pimienta, tanto en la capa como en el pie, mientras que la calada en frío tiene aromas de ciruelas, pasas y pimienta.

Y mira, sigue siendo picante. Desde las primeras caladas la sensación picante sin duda está muy presente, pero es algo que se siente mucho más en el paladar que en el retrogusto y eso denota la buena guarda que ha tenido. También tiene notas dulces de chocolate y madera de cedro, que se van entrelazando y no me dan la indicación de un sabor predominante, sino una amalgama de estos tres sabores como principales, seguidos de pasas y cedro. La intensidad se ubica en media-alta, con una fortaleza que comenzó en media pero para el final del tercio se ubica en media-alta.

En el segundo tercio los sabores son más especiados y si consideramos a la pimienta una especia, pues ciertamente está muy especiado. Pero también hay notas de canela, nuez moscada e incluso algo como cardamomo, junto con un fuerte componente de chocolate y de pasas. Cuando supero el punto medio me reciben sabores dulces de caramelo que balancean un poco esa sensación picante y le dan una complejidad necesaria y muy participativa al Zaino Broadleaf. El segundo tercio finaliza con una fortaleza media-alta y una intensidad alta, quemando bien, con un anillo de combustión bastante recto y una quemada preciosa, aunque no haya ceniza en la imagen. En verdad, se acababa de caer y se mantuvo desde el primer tercio.

Para el último tercio son pocos los cambios respecto al anterior, salvo el resurgimiento el sabor de madera de cedro, que honestamente creo que lo olvidé en medio de la intensidad picante del Zaino Broadleaf en su tercio anterior. Sigue con su intensidad alta y su pimienta muy presente, pero el retrogusto también incluye la madera y lo que se está convirtiendo en una fumada sumamente placentera y con mucho gusto bastante larga. Así, al cabo de una hora y 50 minutos, finalmente dejo el Zaino Broadleaf a un lado en el cenicero, donde ya se apaga solo.

Aunque el Zaino Broadleaf tiene su complejidad y ésta en gran parte se debe a la intensidad picante y su equilibrio con las notas dulces de caramelo, no es un cigarro que calificaría inmediatamente como de mucha complejidad. En algunos casos pareciera que lleva más intensidad picante que notas dulces, pero lleva también todo el carácter y estilo de un cigarro con capa Broadleaf, con la fortaleza siempre esperada y que no todos los productos con esta capa suelen satisfacer. Eso hace que el Zaino Broadleaf sea un cigarro que puede ser disfrutado por fumadores experimentados buscando algo relativamente lineal e intenso, y por fumadores novatos buscando la fortaleza que les haga ascender en su experiencia y una complejidad fácil de identificar. Es lo que me gusta de este Stallone, que no se anda con tapujos ni pretensiones, sino que más bien es interesante y divertido para descubrir.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Perla
Marca: Stallone
Modelo: Zaino Broadleaf
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa, Condega)
Precio: $9,50
Puntuación: 91

CAO – Brazilia (Gol!) (recatado)

Parece mentira que el CAO Brazilia tenga 20 años en el mercado. En verdad a mí me parce mentira porque no tengo 20 años fumando pero porque la primera vez que lo probé fue hace 9 años. En ese momento le di 89 puntos y viendo hacia atrás y mis reseñas en esa época, creo que debía haber colocado 90 como puntuación máxima, al menos durante ese tiempo, especialmente porque era muy lapidario con cigarros que me gustaban poco y a veces trataba de ser más parco con cigarros que me gustaban bastante. Además que creo que uno es más fácilmente impresionable cuando está comenzando. El hecho es que hace unos días estaba hablando con un grupo de amigos fumadores, y uno de ellos estaba probando por primera vez el CAO Italia y otro le decía que es el mejor de loa CAO de países. Yo mencioné que el Brazilia me parecía el mejor de esa serie y la mayoría estuvo de acuerdo. Así que cuando se me presentó la oportunidad de probarlo y reseñarlo nuevamente, no la dejé pasar.

Me hubiera gustado reseñarlo en otra vitola, principalmente porque esta es la misma en la que lo reseñé originalmente en 2016, pero también porque el Brazilia se convirtió en un cigarro de consumo regular para mí durante una época y creo que adquirí distintas vitolas de él, pero es la suerte y es lo que me encuentro. No encuentro mucha descripción acerca del tipo de hoja que tiene la capa más allá que sea de Brasil, aunque el capote y la tripa son descritos como de Nicaragua solamente, pero por lo pronto esta capa tiene aromas a cuero, cedro y un toque suave de chocolate, mientras que en el pie tiene aromas mucho más ‘húmedos’ como cuero, café en polvo, establo e incluso una nota como de anís estrellado. Lo pico con la guillotina doble y la calada en frío me da aromas similares a los que describí antes, sin añadir nada nuevo.

Pimienta, por supuesto que pimienta en las primeras caladas. No importa que este Brazilia tenga 3 años en el humidor, las primeras caladas son de pimienta, pero también hay notas de chocolate con leche, cuero, manzana y un retrogusto de más pimienta y nueces. Es un cigarro potente y desde las primeras caladas la fortaleza está en media, con una intensidad media-alta y una quemada ideal. Hacia el final del primer tercio hay sabores de nueces en el paladar, pero mi único detalle es que el tiro es ligeramente apretado y de este cigarro he fumado fácilmente una caja y es la primera vez que me pasa esto. No sé si es la guarda prolongada o el caso específico de este cigarro, pero ahí está.

En el segundo tercio el tiro mejora, lo que hace que el humo sea más denso y la fumada más placentera. Incluso, sabores como el anís estrellado que sentí en frío se hacen presentes, especialmente en el retrogusto, pero el resto de los sabores son los mismos y es esa densidad del humo y riqueza de los sabores lo que más puedo destacar y apreciar en este tercio. La quemada sigue siendo una maravilla y la ceniza se sostiene buen tiempo sobre el cigarro.

El último tercio es de intensidad alta y fortaleza alta, una verdadera bomba. Incluso hay sabores que no son del todo agradables, que me recuerdan más a resina y alquitrán, como cuando era fumador de cigarrillos y esos sabores que desagradaban en el vigésimo cigarrillo del día. Pero también hay humo denso, nueces, chocolate, madera, cuero y pimienta, mucha pimienta, que me mantienen dándole caladas regulares y eso es lo que hace un buen cigarro también. La quemada continúa siendo muy buena y es así que, contando una hora y 45 minutos, este Brazilia llega a su fin.

Sin lugar a dudas, el mejor de esta serie de países es el Brazilia, aunque su nombre identifique a una ciudad y no a un país. Pero el resto de los cigarros de esa línea también son buenos y el sampler de países de CAO es uno de los mejores y, durante un buen tiempo, estuvo a muy buen precio. Dado que recientemente no he adquirido tabacos como lo hacía hace unos 5 o 6 años, no he visto el precio del sampler. Pero sí recuerdo que el Brazilia ha tenido buen precio de manera consistente y esa es una palabra que caracteriza a este cigarro: consistente. Casi 10 años después de haberlo probado por primera vez, el blend se mantiene, los sabores se mantienen y sigue siendo un bombazo.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: CAO
Modelo: Brazilia
Dimensiones: 5 x 56
Tamaño: Gol! (Robusto)
Origen: Honduras
Capa: Brasil
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 90

Ron: Foursquare Equidem

La edición número 27 de la serie de Exceptional Cask Series de Foursquare realmente demuestra que la serie sigue creando nuevos productos y demostrando distintas iniciativas creativas para el añejamiento y calidad de los rones. En el caso de esta edición, Equidem es una palabra de origen latín, que significa ‘verdaderamente’ o ‘ciertamente’ y ata un poco con esa filosofía de Richard Seale de crear rones lo más puros y sin aditivos posibles.

Es también la primera edición de Foursquare en ser añejada en barricas de moscatel negro, que técnicamente es un vino moscatel de una variación de uva un poco más oscura. El ron es un blend de alcoholes de columna y alambique, que ha sido añejado durante 5 años en barricas ex-bourbon y luego 9 años en barricas ex-black muscat, lo que da un total de 14 años. Es finalmente embotellado a 61% de alcohol.

La cantidad de rones de Foursquare que he probado en esta serie no es tanta. Si con esta son 27, creo que he probado unas 10, pero creo que de ellas éste es el más oscuro de todos. En nariz las notas de vainilla y coco son prevalentes, pero también hay caramelo, frutos secos, tabaco, cuero, notas florales y una nota de cerezas como precisamente de un moscatel.

En boca sorprende que es dulce, pero también tiene esa nota ligeramente agria que te encuentras en algunas frutas rojas y a 61% realmente está muy presente su intensidad alcohólica. Las notas de madera son variadas y duraderas, y al rato aparecen sabores de coco, caramelo, cáscara de naranja y ciruelas. En el retrogusto hay muchas más notas de frutos rojos, pero con una sensación más dulce y densa que lo que he sentido hasta el momento y una nota insistente de pimienta.

Para ser una serie con 27 partes, es impresionante que cada vez que pruebo uno me parece mejor que el anterior y creo que decirlo tantas veces le va quitando sentido a la palabra y obligando a buscar nuevos adjetivos. Pero mientras que muchos de los rones de Foursquare son complejos y deliciosos, y el hecho que la marca se apoye en no endulzar sus rones para hacerlos incluso más fieles al sabor es algo que, al menos para mí, siempre ha sido positivo. Pero es inevitable pensar qué tanto mejoraría con un toque dulce, y aquí está la respuesta.

Puede que no comparta la visión de muchos fanáticos del ron que dicen que el ron no debería ser endulzado. No quiero decir que deba ser endulzado, sino que no me doy golpes de pecho cada vez que veo un ron venezolano con endulzante. Me parece que no le hace daño, y este Foursquare no está endulzado, pero se siente más dulce… y mucho mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XXVII Equidem
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: NAS
Precio: $160
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 97

Bolivar – Cofradía (Torpedo)

Yo no lo creía y tuve que revisar, pero efectivamente este es el primer Bolivar no cubano que pruebo y que reseño. Revisando un poco su página web y las tiendas online, es una marca de General Cigars que es bastante sobria y escasa en productos y variedad, pero son producidos en Honduras por una fábrica que también ha hecho las versiones no cubanas de Punch y Hoyo de Monterrey. El creador de esta fábrica ya murió, pero era un cubano llamado Estelo Padrón, quien escapó de Cuba en 1969 y trabajó con Padrón (no menciona si son familia) hasta 1971, cuando se mudó a Honduras a trabajar en esta fábrica. Estelo sostenía que su inspiración en esta marca no venía de la marca cubana, sino de Simón Bolívar y su cruzada libertadora por América, y que el nombre del cigarro viene de la unión de los pueblos que liberó. Ajá, claro. El que la anilla sea igual es pura coincidencia.

La línea Bolívar fue creada originalmente para Foundry, quien tenía Ramon Allones y ésta, pero no logró mucho con ella y Allones pasó a ser licenciada a AJ Fernandez y Bolivar pasó a ser parte de la evolución de Foundry, que se llama Forged Cigar Company. A manera de definir esto aún más, Scandinavian Tobacco Group son los dueños de General Cigars y decidieron dividir un poco el catálogo de GC con General recibiendo Macanudo, Cohiba, Punch, CAO y otras, mientras que Forged recibiría La Gloria Cubana, Partagas, Diesel y Bolivar, entre otras. El Cofradía tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre Connecticut Broadleaf y tripa de Nicaragua y Honduras. El aroma de la capa de este Cofradía incluye madera y tierra y no mucho más, mientras que en el pie se aprecian más tierra pero también notas de café. La calada en frío después del corte en V tiene aromas de té, tierra y cedro.

Encendiendo el Cofradía lo primero que me recibe es un intenso sabor de tierra húmeda, con notas más suaves de madera de cedro y notas bastante sutiles de chocolate y algo picante que me recuerda más a un chile picante que a la pimienta. Pero esa nota picante perdura y es posiblemente lo que más siento en el paladar, mientras que en el retrogusto hay buena cantidad de pimienta roja y té negro. A lo largo del primer tercio hay notas dulces sin descripción adicional y eso es básicamente todo. La intensidad se coloca en media, con una fortaleza media-baja y aunque quema bien en términos de anillo de combustión y ceniza, fue un poco después de hacer la foto que tuve que dejar caer la ceniza porque el cigarro se había apagado.

En el segundo tercio ese sabor de chocolate gana un poco más de intensidad y se pone al igual que la tierra, pero para el punto medio del Cofradía la intensidad general del cigarro parece haber bajado un poco y llega a media-baja, al igual que sucede con los sabores en el retrogusto, que también se suavizan y el cigarro sufre más por un tema de aburrimiento que por el dinamismo del intercambio de humo y aliento. Afortunadamente quema bien, así que me quedo tranquilo, converso, reviso el teléfono y mantengo el cigarro encendido a ver si va a cambiar.

El sabor de tierra es básicamente el único que se aprecia en el último tercio y podría jurar que sentí algo de café en el retrogusto, pero en general la última sección del Cofradía se caracterizó por una ausencia casi total de sabores. La intensidad llega a baja, con una fortaleza similar, pero sigue quemando bien así que mantengo el cigarro encendido principalmente porque quiero terminarlo y no quiero encender otro. Es uno de esos casos que ya no busco nada más que terminar el cigarro. Me toma una hora y 25 minutos.

Podríamos argumentar que los sabores del Cofradía son sutiles y que quizá me había acostumbrado a ellos y podría ser cierto, pero la caída en términos de intensidad y fortaleza que este cigarro sufrió en el último tercio fue vertiginosa. Sin embargo, esto también puede ser porque el Cofradía es uno de esos cigarros que no aguanta la guarda y éste ya contaba con un par de años de humidor. Hay cigarros que mejoran con un poco de guarda, hay cigarros que mejoran con una guarda mayor, y simplemente hay cigarros que no están hechos para ser guardados. Lamentablemente solamente te das cuenta de eso cuando los guardaste.

Ficha Técnica:
Fabricante: Forged Cigar Company
Marca: Bolivar
Modelo: Cofradía
Dimensiones: 6¼ x 50
Tamaño: Torpedo
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $6,00
Puntuación: 77