Arturo Fuente – Gran Reserva Maduro (Rothschild)

Esta línea de Arturo Fuente es una que he disfrutado bastante, sobre todo porque durante una época no sabía cómo se llamaba y solo la identificaba por la vitola, y cada experiencia era nueva, en cierto modo. Desde hace unos años finalmente aprendí a leer las anillas de la marca y ya puedo saber más o menos qué esperar, pero siempre hay sorpresas, como la hubo con este Rothschild. Esto pasó porque en cierto modo he llegado a predecir que las anillas con la línea verde de Arturo Fuente tienden a dar fumadas suaves, sin importar el color de la capa. Pero este Rothschild efectivamente fue de una intensidad y fortaleza moderadas. Se trata de un cigarro con capa Connecticut Broadleaf sobre capote y tripa dominicanos, y en esta pequeña vitola de 4½ x 50, ofrece una fumada de aproximadamente una hora, que era exactamente lo que estaba buscando.

Esta capa realmente es oleosa y brillante, con fuertes aromas de cedro y algunas más suaves de chocolate, mientras que en el pie es exactamente el contrario, con fuertes aromas de chocolate y suaves de madera, pero también algunas notas de pimienta y cuero. La calada en frío tiene notas de chocolate y pera. El corte lo hago plano y el hecho que este Arturo Fuente es de precio bajo a medio, me lleva a que no hay que estar pensando demasiado en el corte, porque el blend es bastante tradicional.

El Gran Reserva Maduro enciende rápidamente y tiene notas intensas de sabor desde las primeras caladas, incluyendo sabores dulces de chocolate y café, con una sensación ligeramente picante y una evolución sencilla que simplemente me endulza un poco el paladar y que tengo la suerte de poder combinar con esa sensación dulce y de cereales que suelen tener algunas cervezas oscuras. Pero al poco rato dejo la cerveza y tomo agua, a fin de tener una cata lo más limpia posible. Hacia la frontera con la mitad del cigarro hay notas de madera, pero son suaves y esos sabores dulces de chocolate y café realmente dominan la fumada. La fortaleza es media, con una intensidad similar y una ceniza que se escama un poco pero se mantiene sobre el cigarro.

Ese sabor de madera que se sentía hacia la frontera con la mitad del cigarro parece desaparecer en la segunda mitad, pero es reemplazada por una nota floral que se siente principalmente en el retrogusto, mientras que en el paladar hay café, chocolate, dulce y algo de frutos secos como almendras, que se sienten igualmente dulces y me recuerdan al turrón. Hay notas suaves de cuero también y mientras que muchos de los sabores se mantienen más o menos iguales, la fortaleza aumenta a media-alta y la intensidad bordea el límite de alto durante un rato, pero realmente se hace muy agradable la fumada y es la razón por la que, incluso después de quitarle la anilla, mantengo el cigarro encendido durante largo rato e incluso pido un palillo de dientes para fumar este Gran Reserva Maduro más allá de lo posible. Todo esto me toma un poco más de una hora.

A veces me desanimo cuando veo que me voy a fumar un cigarro pequeño, pero el tiempo y la experiencia me han llevado a que me llamen incluso más la atención, porque si bien un 6 x 54 o mayor te puede alejar de todo lo que no sea tabaco durante un par de horas, lamentablemente esa libertad no la tenemos todos. Hay ocasiones en las que sí y eso permite apreciar la fumada, pero han sido demasiadas las ocasiones que he encendido un tabaco grande y no he podido terminarlo por cualquier otro tema. En vez, un Robusto o algo menor, lo puedo disfrutar hasta el final, llegar a pedir un palillo de dientes e incluso después quedarme un rato maravillado con la experiencia y probando cómo se comporta el paladar después. Creo que me van a llamar más la atención estas vitolas, sobre todo porque me permiten luego fumarme otra cosa y repetir o tener una nueva experiencia. Si es como la de este Rothschild, con gusto lo haría dos veces.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Gran Reserva Maduro
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Rothschild
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 88

Cocuy: Valencey Pecayero

En Venezuela existen dos regiones principales que hacen cocuy; ambas están ubicadas en lo que se conoce como la Sierra de Falcón, una región semiárida que separa a los estados Lara y Falcón. En ambos lados se hace cocuy, pero el lado de Falcón es el único que tiene una denominación de origen que fue creada en 2001. Esta denominación principalmente controla que los fabricantes hagan el cocuy siguiendo los lineamientos que la conforman.

El tema principal es que la denominación de origen del Cocuy de Pecaya fue creada por unas 6 familias que originalmente hacían cocuy en esa zona. Pero de esas familias no queda mucho y, si bien siguen haciendo cocuy, la verdad es que al otro lado de la sierra se encuentra Siquisique, en el estado Lara y esta región ha comenzado a producir muchísimo más cocuy y ha controlado y perfeccionado esa técnica.

A lo que voy con esto es que muchas personas dicen que el verdadero cocuy es el que tiene la denominación de origen y eso simplemente no es correcto. Por otro lado, el cocuy de la denominación tiene mucha menor producción que el de Lara, que ha logrado destacarse bastante y, más importante aún, llegar a muchas zonas del país y ser distribuido mucho más.

Este Valencey es el tercer cocuy que pruebo de Pecaya, pero aunque el Ancestral viene de Pecaya, es redestilado en Caracas, por lo que no es 100% pecayero. Sin embargo, el Raíces que probé hace poco es de Pecaya, pero no recuerdo que tuviera un sello que lo identificara como perteneciente a la DOC. Así que en teoría este Valencey viene siendo el primer cocuy pecayero de la DOC que pruebo.

No hay muchas indicaciones de lo que contiene, puesto que la botella es de gres y no tiene etiquetas, más allá de las dos medallas que ha ganado y un hablador que menciona a la DOC de Pecaya. Es embotellado a 40% de alcohol.

En nariz el Valencey se siente principalmente cítrico, pero también tiene un ahumado ligero, notas de goma y un toque de cuero nuevo. No es especialmente complejo, pero se siente fresco, como un buen cocuy de pecaya.

En boca es nuevamente muy fresco, lo que en inglés dicen crisp, y aunque la traducción me da crujiente, es como una nota de frescura y sequedad, que no es dulce. No es muy variado en sabores, destacando apenas notas herbáceas y de goma, pero en el retrogusto hay una nota mineral que identifico más como el petrichor, o ese aroma que queda después de la lluvia, así como un toque herbáceo.

Quizá este Valencey no sea el más intenso y complejo de los cocuy, pero el hecho que sea fresco y embotellado a 40% de alcohol hace que sea una excelente opción para esos días en que no quieres nada demasiado intenso, y el hecho que algunos locales lo usen principalmente para coctelería pareciera ilustrar perfectamente lo que estoy diciendo. He visto sus botellas de venta y realmente no me parecen bonitas, pero esta en gres me encanta.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Cocuy: Pecayero
Marca: Valencey
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83

Powstanie – Connecticut (Belicoso)

Fue tan atrás como en 2015 cuando la marca Powstanie fue creada, a partir de dos blends (Habano y Broadleaf), con una anilla que representa a la bandera polaca y un nombre que representa luchas o rebeliones. Entre su lanzamiento y 2023, se hicieron algunos blends adicionales, pero no se había hecho un producto de producción regular. Y en un mundo donde la mayoría de las marcas lanza al menos un producto anual, Powstanie se estaba volviendo no solo demasiado boutique sino también demasiado desconocido, incluso si sus dos blends eran (y siguen siendo) extraordinarios. Pero los hermanos Szczepankewicz finalmente trabajaron en nuevos blends, existiendo ahora dos nuevos (con capas Connecticut y San Andrés), y uno de edición limitada (llamado Catastrophic Failure).

El Powstanie Connecticut está cubierto por una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote Pennsylvania Broadleaf y tripa nicaragüense, y al igual que el resto de los productos de la marca, es fabricado por NicaSueño, en Nicaragua. La capa se ve venosa y de colores variados, siendo más oscura hacia el pie y más clara hacia la cabeza del cigarro, pero la capa tiene aromas a fruta fermentada, maní tostado y salsa de soya, mientras que en el pie se siente una nota como de waffle y establo. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío me da aromas de pan tostado, pimienta, nueces y jarabe de maple.

Las primeras caladas del Powstanie Connecticut tienen abundantes sabores y eso es algo que aprecio de un buen cigarro, y mis experiencias previas con Powstanie me han llevado a pensar que esta experiencia será igual de buena. Los sabores están dominados por notas de cedro y tierra, pero también sabores de pan tostado y notas dulces. A lo largo del tercio también aparecen sabores a sal y cuero, algo que normalmente identifico en habanos y cuya descripción es muy poco apetitosa, pero siempre he relacionado con sudor, aunque no necesariamente con tufo. El retrogusto incluye pan, notas dulces, pimienta y una nota ligeramente metálica, que he encontrado a veces en capas Connecticut de calidad cuestionable, pero que espero no sea permanente.

Los sabores en el segundo tercio parecen más relacionados a frutos secos que el tercio previo, siendo el sabor de nueces el principal, pero también una nota de cereal como de Corn Flakes, madera, azúcar quemada, pimienta y algo que a veces encuentro raro y no es consistente de una calada a la otra, pero es ese mismo aroma que sentí en frío y que identifiqué como fruta fermentada, se traduce en algunos sabores esporádicos de frutas maduras o fermentadas, que se siente como fresa y patilla en ese estado. El retrogusto incluye pimienta, nueces tostadas y masa madre, con una intensidad media-alta y una fortaleza media, pero una quemada un tanto irregular y por eso se ve tan mala en la imagen, pues le acababa de dar un retoque.

En el último tercio el Powstanie Connecticut desarrolla sabores más dulces que en los tercios anteriores, pero es un sabor como el azúcar que queda en el fondo de una limonada. También abundan los sabores de nueces y cereal como los más fuertes y notas más suaves de madera de cedro, pimienta, pan tostado y esa nota frutal/fermentada que mencioné en el párrafo anterior. Es bastante cremoso también y los sabores se quedan durante largo rato en el paladar, con una intensidad que alcanza media-alta y la fortaleza que bordea entre esa nota y media, quemando mucho mejor y con un tiro que a veces se siente apretado pero por pereza y porque es el último tercio, decido no retocar. Me toma una hora y 25 minutos fumar este Belicoso hasta que me queme los dedos.

Entre tantos cigarros y tantos blends, y que el blend de tabaco más vendido en USA es el de capa Connecticut, uno pensaría que ya comienzan a parecerse. Y si nunca has fumado, todos te parecen iguales e incluso si llevas tiempo fumando, cuesta decir que tal blend se parece a tal otro y aunque creo que sería imposible determinar si uno es igual a otro o no, o al menos imposible para mí, sí puedo decir que hay similitudes entre esta fumada y la del RoMaCraft Intemperance EC, principalmente porque son de la misma fábrica y tienen la misma capa. Pero el Powstanie Connecticut es su propio cigarro y su propio blend y, precisamente porque existen tantos blends de capa Connecticut, sería difícil decirte que este es mejor que los demás. Tendría que probarlo más veces para poder asegurar eso, pero la verdad es que está entre los que más me han gustado, principalmente por un tema de variaciones. Si de algo carecen muchos cigarros de capa Connecticut, es de variedad, pero este Powstanie Connecticut no sufre de eso.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: Powstanie
Modelo: Connecticut
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: USA (Pennsylvania Broadleaf)
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,50
Puntuación: 92

Don Emmanuel

Don Emmanuel es una marca creada por el brasileño Rodrigo Emmanuel, quien inicialmente ha contratado los servicios del gran Eladio Díaz para que le haga sus blends. Emmanuel es sommelier y la persona que ha recibido la mayor calificación en el diploma del IACS, con más de 20 años de experiencia en tabacos. Tuve la suerte de trabajar con Rodrigo hace unos años, cuando ambos colaborábamos regularmente en la revista Humo Latino. He probado un producto de Don Emmanuel:

  • Annunaki (Anu, 6 x 52) – 90 puntos – 2025

Don Emmanuel – Annunaki (Anu)

Inspirado en los Anunnaki, las enigmáticas deidades sumerias vinculadas con la creación de la humanidad, Don Emmanuel es una marca creada por un brasileño llamado Rodrigo Emmanuel junto con el master blender Eladio Díaz. A Rodrigo lo conocí indirectamente hace unos años, cuando ambos escribíamos para Humo Latino, aunque no estoy del todo claro si todavía lo hace. En su momento recuerdo que hablaba mucho de haber recibido la máxima calificación histórica de la IACS y entre el resto de los participantes en la revista había una cierta admiración al respecto, pero también duda porque no era la persona más participativa en las conversaciones. Pero hace unos meses, el hijo de un amigo, quien se encarga de parte de la distribución de esta marca, me contactó a fin de que probara algo de la marca.

El Annunaki en su vitola Anu tiene medidas de 6 x 52 e incluye una capa dominicana sobre capote mexicano y tripas dominicanas. Es bastante lisa y si acaso hay algo que criticar es que de los 5 cigarros que recibí, las capas son de distinto color. Por lo pronto, tiene aromas sobre la capa de flan, dulce de leche y manzana, mientras que en el pie se sienten aromas de musgo y nueces. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro aromas a madera y nueces en la calada en frío.

El Anunnaki comienza bien, con un buen tiro y produciendo humo abundante. El sabor no se hace esperar y desde las primeras caladas hay sabores a avellanas y galletas de soda, con una nota de cereales que va entre cebada y avena y más adelante algunas notas picantes y dulces. El retrogusto es principalmente de avellanas, pero hacia finales de este primer segmento, también un poco picante. La quemada es muy buena y la intensidad se coloca en media, al mismo nivel que la fortaleza.

En el segundo tercio el Anunnaki sigue los pasos del primero, con sabores a galletas de soda y avellanas, aunque no tiene ese sabor de cereales que sentí en el primer tercio. Sin embargo, al superar el punto medio también me encuentro con sabores que me recuerdan a un ponqué, incluyendo esa nota dulce, que realmente ha estado en alguna capacidad u otra durante casi toda la fumada. El tiro muy bueno, la intensidad mayor, llegando a media-alta, y la fortaleza sigue en media.

En el último tercio tenemos más de los sabores que más me han gustado, como pimienta, avellanas y ponqué, y menos de los que menos, como galletas de soda y no mucho más. La quemada deja de ser tan buena como antes, pero al menos el cigarro no requiere retoques ni mucha atención. La fortaleza aumenta a media-alta, mientras que la intensidad se mantiene en media-alta también. Al final tengo una hora y 40 minutos con el Anunnaki y debo decir que se mantuvo bastante bien hasta la última calada.

No tenía muchas expectativas con el Anunnaki, principalmente porque su nombre empieza por Don y tengo una teoría (con poca veracidad pero junto con un amigo) que ningún cigarro que comienza por Don es bueno. La única excepción es Don Pepin, aunque ese es hecho por My Father. Pero este Don Emmanuel de verdad que me sorprendió, tanto porque es un cigarro bastante bueno, con sabores que me gustan, como por su construcción. El hecho que no publicite que es hecho por Don Eladio Diaz también es sorprendente, porque deja que el cigarro y la experiencia hablen por él. Gratamente sorprendido quedé.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Díaz Cabrera
Marca: Don Emmanuel
Modelo: Anunnaki
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Anu (Toro)
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana
Capote: México
Tripa: República Dominicana
Precio: $9,00
Puntuación: 90

Ron: Grand Marqués Monarca Supremo

Grand Marqués es una marca de ron venezolano que se destacó principalmente por su venta en Estados Unidos, mercado que tuvo como objetivo principal desde 2024. En 2025 ganó una medalla de oro en el San Francisco World Spirits Competition, lo que le permitió tener mayor reconocimiento en un mercado altamente competitivo, especialmente porque compite contra otros rones de otros países.

En Venezuela comenzó a ser distribuido en 2025 con tres productos: Dorado (estándar), Monarca Supremo (premium) y el Imperio Real (extra premium). También tienen un licor de ron llamado Viejo Marqués y una sangría llamada Marquesita.

Es producido por Disavicar en Turmero, estado Aragua. Este Monarca Supremo es el premium de la marca, con un blend que de rones livianos y semi-pesados, añejados entre 2 y 8 años, destilados por columnas y añejados en barricas ex-bourbon. Es embotellado a 40% de alcohol.

El Monarca Supremo tiene notas cítricas en nariz, pero también algodón de azúcar, caramelo, cáscara de limón amarillo, madera y una nota de piña que me recuerda al jugo.

En boca el 40% es apenas notable, pero también es seco y con tantos rones nacionales apuntando a un sabor dulce, esto se aprecia. Sus sabores son de caramelo, melaza, cáscara de naranja, una sensación de madera que me recuerda más al aserrín, notas florales y nueces. Su retrogusto es simplemente cítrico, con esas notas de cáscara de naranja y limón, pero sin destacar ninguno.

Recuerdo haber visto varias instancias de Grand Marqués fuera de Venezuela, principalmente por conocidos que tengo que tienen licorerías y restaurantes en USA y me pedían referencias, pero también por los premios que ganaba. Si eres asiduo de este blog sabrás que no aprecio mucho cuando un ron venezolano es lanzado fuera de Venezuela antes que en nuestro país, pero el hecho que finalmente se consiga aquí y que los representantes de la marca me hayan contactado para probarlo es algo que aprecio bastante.

El Monarca Supremo es un ron muy sabroso, aunque principalmente para coctelería, o al menos mi experiencia es que mejora mucho en ese sentido. Me pasa que sus nombres no me inspiran mucho, principalmente porque Monarca Supremo e Imperio Real no me indican si uno es mejor que el otro, aunque el Imperio Real tiene un blend de mayor edad. Pero ambos hay que probarlos y ya que se encuentran en Venezuela, más aún.

Ficha Técnica:
Fabricante: Disavicar
Nombre del Ron: Monarca Supremo
Marca: Grand Marqués
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: NAS, pero 2 a 6 años
Precio: $20
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 82