Whiskey: Tullamore Dew Caribbean Cask Finish

Si me gusta el whiskey y me gusta el ron, tendría sentido que una combinación de los dos me gustara bastante, aunque no es la primera vez que pruebo un whisk(e)y que pasa por barricas de ron. Haciendo un poco de memoria y no a muy largo plazo, puedo pensar en otros dos así que he probado:

Pero aunque listar tan solo dos whiskies que pasen por barricas de ron y aquí colocar un tercero puede sonar como que es algo común en la industria, la verdad es que la inclusión de una segunda (o tercera) barrica en el añejado no es algo tan común. Cuando sucede, suele ser de jerez esa segunda barrica. Pero son muy pocas las marcas las que lo hacen en ex-ron.

Pero el hecho es que Tullamore Dew en sí es una mezcla de tres whiskeys. El primero es un whiskey de cebada malteada que es destilado tres veces. El segundo es un whiskey de alambique que también es destilado tres veces. El último es un whiskey de grano, que en este caso no es cebada ni maíz, pero no especifican cuál es.

El producto normal, o el original, es añejado en barricas ex-bourbon y ex-jerez, pero para este whiskey toman la versión final que es la combinación de todo lo anterior y lo dejan reposar por tiempo indefinido en una barrica de ron del Caribe que, nuevamente, tampoco especifican de dónde es. Finalmente es hidratado y embotellado a 43% de alcohol.

Pero a diferencia de otros productos destilados de cebada que pasan por barricas de ron y retienen gran parte de los aromas originales, este Tullamore Dew tiene aromas muy propios del ron, incluyendo azúcar morena, vainilla y marshmallow, con algunas notas de especias propias de su origen irlandés.

Pero en boca parece que falta una armonía. Parece que fuese una combinación de ron y whiskey, en donde ambos se mantienen separados. Los sabores dulces del ron y los florales de whiskey parecen divorciados y existe, incluso, una sensación amarga entre esos sabores. El retrogusto incluye notas de miel y pan tostado. En general los sabores no son malos, pero son inesperados.

En términos generales, este Tullamore Dew Caribbean Cask Finish se siente como una versión más endulzada del Tullamore Dew tradicional. Aunque esta combinación de barricas parece combinar bien en otros productos, principalmente en el The Balvenie y no tanto en el Teeling, con este Tullamore parece aproximarse a un resultado más similar al Teeling.

No parece haber nada de malo en el whiskey, pero es solo que la experiencia no es la mejor. Es como si los sabores del ron resultan ser muy agresivos para la suavidad que caracteriza al whiskey irlandés y se siente desequilibrado. Pero por menos de $30, bien vale la pena hacer la prueba y decidir si funciona para ti o no.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tullamore Distillery
Nombre del Whiskey: Caribbean Rum Cask Finished Irish Whiskey
Marca: Tullamore Dew
Origen: Irlanda
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 83

Quintero – Brevas

Siempre es curioso probar lo bueno y lo no tan bueno de una industria, especialmente una industria que basa la mayoría de sus productos en el lujo, la opulencia y en hacer sus productos aspiracionales. Pero comparativamente, Quintero es una marca de productos de menor precio y enfocada en lo que Habanos SA define como volumen. En ese renglón se encuentran cigarros baratos y de tripa corta, que no tienen un control de calidad muy estricto y su tabaco proviene de las regiones de Vuelta Abajo y Semi Vuelta. No obstante, en 2018 la marca recibió un refrescamiento en sus anillas, pasando de ser las típicas rojas con líneas blancas a unas similares pero con mayor participación de un repujado dorado. El Brevas actual del mercado se trata de un producto hecho a mano con tabaco de tripa corta y fue lanzado en 2002. Una compra reciente en Robusto Bar me permitió probarlo.

El Brevas se trata de un tabaco con medidas de 5 1/2 por 40 de cepo, o lo que viene siendo conocido casi universalmente como una corona, pero que en galera llaman un nacionales. Aunque ya sé que es un tabaco de tripa corta, la verdad es que la elegancia de la anilla y la construcción decente del cigarro no me hacen pensar que se trate de un producto barato. La capa es muy venosa y llena de pliegues, pero en términos de habanos, no es especialmente fea para decir que es un cigarro barato y a $4 por unidad ciertamente se ve bien. Se siente firme en mis manos y no tiene espacios esponjosos, mientras que los aromas son de papel, paja y miel. La calada en frío, aunque algo apretada, me da aromas de madera y cartón mojado.

El Brevas enciende un poco complicado, porque el tiro no es regular y eso hace que una parte del cigarro encienda muy rápido y bien, mientras que otra necesite mayor atención para encenderse bien, pero en cuestión de un minuto ya logro un encendido parejo. Le toma un par de minutos más adecuarse a temperatura, al menos lo suficiente para comenzar a soltar sabores en cada calada y cuando finalmente lo hace son de intensidad muy moderada, en donde encuentro cartón mojado y madera seca, con una muy leve sensación de pimienta, sobre todo en el retrogusto. Pero el retrogusto también tiene un suave dejo de canela, que no es permanente sino más esporádico, sobre todo hacia el final del tercio. La ceniza se sostiene muy bien y en verdad es vistosa, aunque unos segundos después de hacer la foto la dejé en el cenicero. La intensidad y fortaleza se mantienen en media, sin mucha indicación que vaya a variar.

Afortunadamente el humo que sale por la cabeza del cigarro es de baja temperatura y eso asegura que los sabores se sienten suaves y sin asperezas, pero el hecho que es de tripa corta prácticamente asegura que los sabores tendrán poca o ninguna variación y efectivamente es así. No obstante, el anillo de combustión es tan recto como la capa irregular lo permite y eso hace que queme bien, incluso si el tiro no es el mejor. Los sabores de cartón mojado y madera seca son los principales y aunque hay notas suaves de especias en el retrogusto, ninguna es suficiente para calificar como un sabor real por lo corta de su permanencia. Pero al menos se mantiene como un acompañante de una conversación, con una intensidad y fortaleza medias.

En el último tercio el Brevas de Quintero mantiene su forma general y aunque se hace algo esponjoso, no se vuelve infumable, aunque ya después de quitarle la anilla es más propenso a perder la forma. Afortunadamente esto no evita que siga produciendo sus sabores y, salvo algunos momentos que hay que sostenerlo con mayor cuidado, el humo sigue pasando bien. Pero esa deformación hace inevitable que no sea un gran fan de sostenerlo ni de tenerle tanta paciencia y es así como, al cabo de 50 minutos, dejo al Breva de un lado y permito que se apague solo. Durante este tercio la intensidad y fortaleza estuvieron en el mismo punto, pero sí hubo secciones que, gracias a la deformación, eran más o menos suaves.

El Quintero Brevas es un tabaco de fortaleza e intensidad media, del cual no puedes esperar mucho, porque es de tripa corta y porque cuesta $4. Si bien es cierto que por ese precio puedes conseguir otras opciones con origen dentro y fuera de Cuba, vale la pena destacar que Quintero tiene esa intensidad de sabor que caracteriza al habano y que lo hace tan atractivo para muchas personas. Si te gusta ese sabor y te parece que pagar más de $15 por un habano genuino es mucho, el Quintero Brevas es una buena opción. Incluso si sí puedes pagar un habano genuino, el Brevas es una gran opción para una fumada corta y no tan compleja, perfecto para combinar con un café, por ejemplo. En mi caso, hice la prueba y lo comprobé. Más allá de eso, no esperes mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Quintero
Modelo: Brevas
Dimensiones: 5½ x 40
Tamaño: Nacionales (Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $4,00
Puntuación: 84

Fratello – Camo Blu

Viendo un poco la tendencia del mercado de tabacos a apuntar a un creciente público que busca cigarros low cost para el «diario», no es de extrañar que incluso marcas premium o productoras de cigarros más boutique se estén interesando en crear líneas para atender a este público. Esa tendencia la ha seguido Drew Estate con sus Factory Smokes así como muchas otras marcas con productos de menor calidad, menor precio y de venta en mayores cantidades. Puede que no sea algo atractivo para muchos fumadores, pero entre tantos Opus X, Davidoff y ediciones limitadas, se encuentra un público cautivo que simplemente quiere «echar humo» sin estar tan pendiente de los tercios y la calidad, sino simplemente disfrutar el momento (o varios momentos) sin necesariamente gastar mucho. Fratello se une a esta tendencia con una línea de productos llamados Camo por la anilla «camuflada», con distintos colores, todos en italiano, al igual que muchos productos de la marca. En este caso, «blu» describe un azul más oscuro, mientras que azzurro es usualmente un azul claro.

Para sorpresa de nadie, este Camo Blu no es lo que llamaría precisamente un cigarro elegante. La capa es muy moteada, con distintos tonos que van de marrón a marrón muy oscuro, venas grandes e incluso secciones donde se nota la capa algo levantada. Los aromas del tabaco en la capa son de algo húmedo al punto de haberse quedado mojado mucho tiempo, como cuando dejas la ropa en la lavadora después del ciclo durante mucho tiempo, pero a un punto que si bien tiene ese aroma, no se siente como desagradable. La calada en frío presenta notas herbáceas y de paja verde, con una sensación ligeramente dulce también. Lo pico en V, simplemente porque tengo un tiempo sin hacer ese corte y porque quiero comprobar de primera mano si el cigarro es de tripa corta.

Desde las primeras caladas el Camo Blu destaca su precio. El tiro es ligeramente apretado, pero el humo es abundante pero no especialmente denso y deja en boca una sensación ligeramente ácida y con notas de paja, dulce, grama seca y avellanas, con un retrogusto de picante suave y una sensación vegetal general, que acompaña casi toda la fumada pero es más prominente en este primer tercio. El anillo de combustión es decente y produce una ceniza de buen tamaño y color sumamente claro. No hay mayores problemas de construcción más allá del tiro, pero es que los aromas se sienten húmedos, así que pareciera que el cigarro está húmedo. Pero según el medidor de humedad que le puse antes de encenderlo, estaba al 67%.

En el segundo tercio las notas herbáceas se sienten mucho menos, aunque la vegetal se siente generalizada pero no dominante. Los sabores principales se convierten en una sensación de café quemado y con mucha azúcar (como una mala versión de un café cubano) y avellanas. La ceniza, por su parte, no se aguanta mucho sobre el Camo Blu y viendo que es considerablemente más delgada que el resto del cigarro cuando la dejo crecer un poco, opto por dejarla caer al poco rato. La fortaleza es media-baja, mientras que la intensidad es media, pero no hay mucha complejidad y por $3 no espero que la haya, aunque el humo se hace ligeramente menos denso y hay ocasiones que siento que es mucho más el aire que inspiro en las caladas que el humo que sale después.

En el último tercio no hay cambios de sabor, ni esperaba que los hubiere. En efecto, son los mismos y sin matices adicionales, con un tiro que sigue siendo irregular y un humo que carece de abundancia. El único cambio a destacar en boca es que la sensación dulce ha desaparecido y la sensación ácida parece haber aumentado, pero eso es solo si le doy caladas muy seguidas. No obstante, en este punto ya no quiero seguir fumando el cigarro y estoy entre que lo dejo morir con dignidad o que le doy caladas seguidas a fin de acabarlo rápido. Me inclino por la primera opción y así todos quedamos bien. Ya el cigarro se estaba calentando de todas maneras y me tomó una hora y 10 minutos fumarlo.

El Camo Blu de Fratello no es un cigarro que volvería a fumar, pero es algo que responde principalmente a que las capas maduras no suelen ser mis preferidas. Aunque he fumado varios cigarros con esta capa que me han encantado, creo que hay una delgada línea entre las capas maduras que desprenden sabores a chocolate negro y las capas maduras que parecen pasarse y ese amargo de chocolate se siente más como ácido de café. Es el primero de esta serie que fumo y todavía me quedan dos o tres, por lo que quisiera probar los demás antes de elegir uno para recomendar (pueden ser más), pero por lo pronto, este no lo recomendaría si tus gustos son como los míos.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: Camo Blu
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Maduro)
Capote: Indonesia (Sumatra)
Tripa: República Dominicana
Precio: $3,00
Puntuación: 79

Whisky: The Balvenie 14 Caribbean Cask

La marca The Balvenie no es una de las que más he probado. De hecho, tuve que revisar mi historial de reseñas para comprobarlo y solamente encontré esta publicación del The Balvenie 12 que hice en marzo de 2020. Honestamente, lo recuerdo muy poco, aunque ahora que hago memoria incluso compré en una ocasión una botella de The Balvenie Triple Cask y tengo varias fotos del maridaje que le he hecho con distintos tabacos.

Precisamente por esa búsqueda me encontré con una reseña que le hice y que publiqué en otro lado hace al menos 5 años y que nunca mostré por aquí. La voy a revisar a ver si tiene la calidad a la que apunto hoy en día en el blog. A veces veo mis reseñas más viejas y pienso que ese no soy yo.

Pero aquí el The Balvenie 14 Caribbean Cask, un whisky proveniente de la región de Speyside y este whisky es añejado durante 14 años en barricas ex-bourbon y luego finalizado en barricas de ron del Caribe. No especifica cuál ron es, pero encontré información que detalla que el master blender de la marca hizo un blend de ron para sí mismo a partir de rones de las Antillas Occidentales, que es una región que envuelve a 13 países, incluyendo República Dominicana, Haití, Cuba, Puerto Rico, Jamaica y otros.

Por supuesto, no especifica tampoco cuál de estos países suplió el ron o si hubo más de uno. Pero el hecho es que después, el master blender utilizó las barricas para finalizar el whisky y tampoco especifica cuánto tiempo. Es embotellado a 43% de alcohol.

A diferencia de la gran mayoría de whiskies escoceses que son añejados y embotellados en las mismas barricas de siempre (eso no tiene nada de malo), la adición de una barrica que anteriormente contuvo ron hace que este whisky tenga aromas propios de su origen pero también éstos estén combinados con otros que son completamente inesperados. El resultado son aromas «esperados» a vainilla, toffee y caramelo, pero también otros a banana, mantequilla, melaza tostada, madera y pimienta que me hacen percibir los aromas algo más de lo que debería.

En boca es sumamente distinto al whisky escocés tradicional. Es simplemente otra cosa. Tiene una nota dulce muy pronunciada, azúcar morena, roble, miel, cáscara de toronja y una nota lejana de esa cebada malteada. El retrogusto es de miel, nueces y cítricos.

Mientras que en nariz el The Balvenie 14 Caribbean Cask se siente como un poquito de Caribe combinado con una buena cantidad de Escocia, en boca el whisky se siente como un escocés visitando el Caribe. Hay sabores muy relacionados al Caribe y su ron, pero con un fondo de whisky escocés. Una verdadera sorpresa y por un precio muy bueno para quien quiere probar algo distinto y realmente llamativo.

Revisando un poco, tengo 3 whiskies que pasan por barrica de ron. Dos son irlandeses y este. Voy a hacer una comparativa a ver qué tal.

Ficha Técnica:
Fabricante: Balvenie Distillery
Nombre del Whiskey: 14 Year Caribbean Cask
Marca: The Balvenie
Origen: Escocia
Edad: 14 años
Precio: $53
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 90

Sinistro – Coast to Coast 10 Year Anniversary (Robusto)

Dale una revisada a la inmensa variedad de tabacos centroamericanos y te darás cuenta que la capa Broadleaf no es de las más usadas. Una razón de esto es su precio; al ser una capa que proviene de USA, no es abundante y tampoco es barata, pero en los últimos años ha ganado adeptos por la fortaleza que aporta y la intensidad de sus sabores. Esto ha hecho que otros países busquen cultivar esta hoja también y el ejemplo que mejor recuerdo ahora mismo es el Stallone Clydesdale, que tiene Broadleaf de Nicaragua. Pero con este Sinistro es la primera vez que veo un Broadleaf de la República Dominicana, en un cigarro que le tomó 6 años a la marca desarrollar. Incluso, la marca dice que es la primera vez que se usa y que no hay mucha. Específicamente, les alcanzó para hacer 150 cajas de 10 cigarros en robusto y 150 en toro, por lo que este cigarro que celebra la primera década de la marca es una producción limitada, al menos en su primer tiraje.

El capote del Coast to Coast es Criollo 98 de República Dominicana y en la tripa hay hojas de Nicaragua, Pennsylvania y Piloto Cubano y Criollo 98 dominicanos. Los aromas de esta capa Broadleaf son curiosamente distintos a los de otras capas de esta especie, quizá porque es de otro país. Hay notas de cuero, nuez moscada, canela y azúcar morena sobre la capa, mientras que en el pie hay un aroma intenso de establo, con notas más suaves de canela y melaza. Lo pico y la calada en frío me da notas suaves de miel, paja, notas florales y azúcar morena. La capa no se ve especialmente bonita, pero casi todas las Broadleaf son así, aunque es notablemente brillante y variada de tonos de marrón.

Las primeras caladas del Coast to Coast se sienten un poco preocupantes, pues pareciera haber algo que traba el paso del aire y el humo no es denso ni abundante, aunque con estas capas suele serlo. Pero al cabo de unos 5 minutos cualquier indicio de problemas desaparece gracias a la aparición de sabores ricos y abundantes a maple, caramelo y chocolate con leche, que se funden con la intensidad picante de la capa y sabores secundarios que van del café a la melaza, con un humo que finalmente se hace denso, aunque no tan abundante. El anillo de combustión es ejemplar, con una intensidad media-alta y una fortaleza en el mismo nivel.

La ceniza del Coast to Coast parece más débil de lo que realmente es, por lo que cuando paso el cigarro por el cenicero solamente una parte de ella se cae y el resto sigue bien fijada al cigarro y me da una forma extraña en esa columna blanquecina. Los sabores de café toman la delantera, mientras que las notas dulces siguen igual de variadas, aunque no tan protagónicas, manteniendo miel, caramelo y toffee, con una sensación picante que es más lo que se siente que lo que sabe. La fortaleza se mantiene en media-alta, mientras que los sabores adquieren una intensidad alta, haciendo que el Coast to Coast sea lo que llaman full-flavored sin aturdir en otros respectos.

El Coast to Coast se va convirtiendo en unos de esos cigarros que no quieres que se terminen y comienzo a preguntarme por qué no lo adquirí en toro. En robusto está muy bien, pero temo por su final, porque lo estoy pasando muy bien con la fumada. La intensidad es alta y la fortaleza pareciera que va a alcanzar ese punto de alta, pero no termina de dar el paso. Los sabores de café adquieren una propiedad dulce y de caramelo, como si todos los sabores se fundieran en el último tercio, aunque la pimienta ya desaparece casi por completo, quedando relegada al retrogusto, que es donde parte del sabor de café se había mantenido como único participante desde las primeras caladas. Los sabores de miel y azúcar morena o melaza no tienen una gran participación, pero tampoco hacen falta. Luego de una hora y 20 minutos, este Coast to Coast llega a su final.

En verdad el Coast to Coast 10 Year Anniversary me gustó, pero no tanto por su capa Broadleaf que, por más que no quieran que destaque, lo hace por ser medianamente experimental. Los cigarros que celebran aniversarios tienden a ser cigarros especiales y en muchos casos, limitados, y este ciertamente que lo es porque la producción de la hoja de capa no dio para mucho. Pero pinta un buen futuro para esta hoja y demuestra que, al igual que tantas hojas de distintos orígenes, puede ser cultivada en otro lugar distinto al original y ser buena, aunque distinta. Al final cada región tiene su terroir particular, pero en este caso la diversificación y experimentación ha dado un fruto agradable. Solo nos queda esperar más iteraciones de esta capa en distintos productos.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Artista
Marca: Sinistro
Modelo: Coast to Coast 10 Year Anniversary
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Broadleaf)
Capote: República Dominicana (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Criollo 98), Nicaragua, USA (Pennsylvania Broadleaf)
Precio: $13,50
Puntuación: 87

Whiskey: Bushmills Black Bush

Volviendo con los whiskeys de blend irlandeses, el Black Bush es una versión más potente en sabores del Bushmills Original y con ese nombre promete precisamente eso. Al igual que el Original, el Black Bush se trata de un whiskey triple destilado y embotellado como un NAS, pero la diferencia principal es que el Black Bush es añejado más tiempo y a partir de un whiskey más «puro».

Esa pureza se traduce en una base de 80% whiskey de malta, que es mucho más que el Original pero también muchísimo más que la mayoría de los whiskeys de blend escoceses, que se acercan a un 15-20% de whisky de malta. Por un precio que ronda los $30, es una ganga.

Pero el Black Bush también es añejado más tiempo, siendo una combinación de whiskeys de 7 a 11 años de edad en barricas ex-bourbon y ex-jerez. Es embotellado a 43% de alcohol.

Una de las cosas que más me impresionan del Black Bush en nariz es que lo sentí ahumado. En realidad no lo es, sino que esa pureza de la que hablaba antes y esa proporción de 80% de whiskeys de malta hacen que en nariz se sienta sumamente rico y denso, con notas de madera tostada, vainilla, frutos negros como ciruelas y pasas, vainilla, manzana roja y cebada malteada.

En boca se siente denso y complejo, con una buena dosis de manzanas rojas en primera instancia, seguidas de vainilla, caramelo y canela, y hacia el final aceite de maní y toffee. El retrogusto es de caramelo, vainilla y manzana roja fermentada, con una larguísima permanencia y la imploración de mis papilas de combinarlo con agua o, al menos, enfriarlo un poco.

Con hielo esos sabores y aromas relacionados con el dulce se despiertan aún más y los sabores son más de manzana roja dulce con vainilla. Pero con un buen tabaco de intensidad media no hace falta el hielo y es como prefiero tomar el Black Bush. En realidad se ha convertido en uno de mis whiskeys irlandeses preferidos, y mira que la competencia que le tengo es amplia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bushmills Distillery
Nombre del Whiskey: Black Bush
Marca: Bushmills
Origen: Irlanda
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 91