LCA – Mr Robot Fumador V2 (Toro)

La historia que aparece sobre este cigarro en internet comienzo hablando de Stephen King. En los años 70, cuando King estaba teniendo considerable éxito al inicio de su carrera, decidió crear un alias para escribir otros libros bajo ese nombre y ver si obtenía el mismo éxito. Este seudónimo era Richard Bachman y King escribió varios libros con ese nombre entre 1975 y 1982. La realidad es que no tuvo mucho éxito, sino más cuando a principios de los años 90 volvió a lanzar los libros con su nombre real. Pero a lo que acontece la historia de este cigarro es que supuestamente es hecho por alguien que ya ha logrado el éxito en la industria tabacalera y quiso lanzar un cigarro con un nombre absurdo y ver si logra el mismo éxito. En ningún lugar aparece quién lo hace, ni dónde, ni con qué, aunque esta es la versión 2 y en la primera sí identificaba el origen de las hojas, pero no el país de fabricación y mucho menos la fábrica ni quién hizo la liga.

Lo cierto es que LCA se ha convertido en una marca que funciona como una pequeña ventana para que marcas más conocidas lancen pequeños lotes de cigarros. Esto lo han hecho con nombres como Erik Espinosa, AJ Fernandez, Blackbird Cigars, entre otros. En cuanto a este Mr. Robot Fumador V2, me atrevería a decir que la capa es habano, pero en realidad no hay nada que me lo confirme. La capa tiene aromas a cuero, melaza y gingerbread, o ese pan de jengibre que es más como una galleta y los americanos usan en distintos postres. En la tripa se aprecian aromas de pimienta de cayena y madera vieja, y finalmente en la calada en frío se sienten aromas de gingerbread, café y frutos secos, y en realidad esta variedad se siente abundante, con una ligera sensación picante en los labios.

El Mr. Robot Fumador V2 comienza sospechosamente suave, con humo abundante y muchas notas de nuez moscada y vainilla, pero al cabo de las 5 primeras caladas la pimienta aparece con una contundencia notable, aunque a un punto que afortunadamente me permite seguir apreciando sabores y éstos realmente son abundantes, incluyendo nuez moscada, avellanas, canela, vainilla y café en granos, con un retrogusto que incluye pimienta y vainilla, pero mucho menos fuerte en esa sensación picante de lo que la pimienta en el paladar me llevaría a pensar. El anillo de combustión no es perfecto, pero la quemada produce una ceniza blanca y de buena consistencia, que se sostiene plenamente sobre el cigarro y cuando la dejo caer tuve que insistir un poco para que se desprendiera del cigarro.

En el segundo tercio los sabores siguen siendo abundantes pero lo que es más es su complejidad, muy densa y de esas fumadas que, siempre que no te apures mucho, podrás apreciar mucho de lo que el cigarro tiene que ofrecer. La ceniza se sigue manteniendo bien sobre el cigarro y aunque se trate de un 6 x 50, se siente mucho más ancho y en cada calada pareciera desprender humo como si se tratase de un cepo 56. Los sabores son de pimienta, nueces, avellanas, café y canela, y es el hecho que esa combinación de dos frutos secos se aprecie lo que demuestra una calidad del blend y su creador. El retrogusto mantiene la pimienta y la vainilla, pero cuando supero el ecuador también hay un fuerte componente de café, que me recuerda a esos cafés super azucarados y cremosos de Starbucks. Mantiene un buen ritmo de fumada siempre que no estés apurado y va demostrando su calidad en cada calada.

Me toma dos horas llegar al último tercio del Mr. Robot Fumador V2, pero han sido dos horas que he disfrutado un montón. En este tercio me encuentro con menos pimienta que en tercios anteriores, pero no mucha menos, avellanas, café espresso (al punto que casi se siente en boca la espuma del café), canela y la misma nuez moscada del primer tercio, que parece haber regresado. El retrogusto es suave de pimienta pero con ese componente que combina café con vainilla que identifiqué como algo salido de Starbucks. Sigue quemando muy bien y el anillo de combustión es bastante recto, con ceniza blanca y sin calentarse. Lo fumo hasta que me quemo los dedos y al mismo tiempo siento que quisiera extenderlo más. Me toma 2 horas y 15 minutos acabar con él.

Aunque creo que es la primera vez que he visto una anilla de tabaco con un gundam en ella, creo que nunca habría comprado un cigarro solamente por eso. El cigarro vino como parte del pack mensual de Cigar Hustler pero está hecho por LCA junto con la gente de Privada Cigar Club y el master blender anónimo. Lo que sí destaca es que el estilo de este cigarro es muy distinto al estilo que este master blender suele tener en sus productos. No obstante, se trata de un excelente cigarro del cual no creo que llegaré a saber su fabricante pero, afortunadamente el cigarro está disponible aunque en cantidades muy limitadas, por la página de Privada. Si lo consigues, está muy recomendado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: LCA /Privada
Modelo: Mr. Robot Fumador V2
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: N/D
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $10,50
Puntuación: 93

Ron: Mhoba American Oak Aged

El ron tradicionalmente es añejado en barricas, porque es un material que se puede hacer poroso y, aunque sella el líquido, también «respira» y va evaporando alcohol e introduciendo oxígeno a la misma. Este proceso de oxidación da como resultado que el alcohol se suavice con el tiempo y se haga más digerible.

¿Pero qué pasa si usamos barricas de vidrio? En teoría no debería pasar nada, pues el vidrio no es tan poroso como para permitir esa oxidación. Pero la gente de Mhoba en Sudáfrica destila su ron a base de jugo de caña en alambiques propios y luego lo macera en botellones de vidrio junto con duelas de madera quemada o tostada durante un año. Luego es llevado a barricas de madera ex-whisky sudafricano en donde permanece un año adicional. Es finalmente embotellado a 43% de alcohol.

El resultado de este ron sudafricano con macerado y añejamiento tan poco tradicional es un producto con aromas similares a los de rones de Jamaica y Guyana, con notas sutiles de solvente, notas vegetales, cera, nueces y frutas maduras como piña, banana y papaya. Pero también una marcada nota ahumada, de caramelo y nueces pecan o incluso jarabe de maple.

En boca destacan todas las notas típicas del añejamiento en roble blanco americano, con fuerte participación de sabores a madera, vainilla, coco y tabaco, pero también cáscara de limón amarillo y de naranja, maple y un toque de pimienta de guayabita. Hay un retrogusto de limón amarillo con banana también.

En la primera probada (a ciegas) estaba seguro que este ron era el Black Tot Finest Caribbean. Este Mhoba tiene todas las características que hacen grandioso al ron de Jamaica, Barbados y Guyana, concentrados en un solo producto, que no debe ser fácil de conseguir pero que ciertamente vale la pena probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Mhoba Distillery
Nombre del Ron: American Oak Aged
Marca: Mhoba
Origen: Sudáfrica
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 1 año de maceración + 1 año de añejamiento
Precio: $35
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 92

Romeo y Julieta – Petit Churchills

Continúa la travesía con los habanos y esta vez es con uno de esos que no es tan consumido, principalmente porque no es de tamaño considerable. Los cubanos invierten bastante en la creación de cigarros cortos, que no son mis preferidos, pero se entiende que si Europa es uno de sus mayores mercados, en donde mucha gente está obligada a fumar al aire libre en épocas de frío, tiene sentido que haya una oferta de fumadas más cortas. Pero aunque sea llamado Petit, tampoco es tan minúsculo, con una medida de 4 x 50 que es tan solo una pulgada menos que un robusto, con el mismo cepo. La marca promete 20 minutos de fumada con él, pero debe ser si le das caladas eternas, pues estoy apostando a un mínimo de 45 minutos. Con este ya serían tres de la serie de Churchills de Romeo y Julieta que he fumado, incluyendo el Short Churchills y el Wide Churchills.

Pero dado que el cigarro es más pequeño, esta reseña la voy a dividir en mitades y no en tercios. La capa del Petit Churchills es sorprendentemente lisa, aunque no es realmente oleosa, sino bastante mate. Los aromas que desprende son a canela, mantequilla acaramelada y la corteza de un croissant. Siempre trato de conservar los habanos a unos 65% o un tanto menos, lo cual es mejor para ellos y no tanto para los centroamericanos, razón por la cual los mantengo en humidores separados. No quiere decir que tenga muchos humidores o muchos habanos, pues en realidad los guardo en un tupperware. La calada en frío es bien fluida permitiéndome apreciar aromas a cardamomo, canela y notas similares a la de la capa, como esa sensación de la corteza de croissant.

El Petit Churchills quema bastante bien y decente, con un anillo de combustión que tiende a ser recto, aunque a veces es ligeramente diagonal, pero sigue siendo uniforme. La ceniza no se sostiene mucho, pero al menos en sabores se siente balanceado y gracias a su cepo 50, lo sabores no están muy diluidos. Estos sabores incluyen una cierta nota picante, mayor a la que he sentido en otros habanos de la misma marca, especialmente el Wide Churchills, con notas botánicas, hojas quemadas, nueces y algo de cúrcuma. En su evolución hacia la segunda mitad, pero todavía en la primera se sienten también notas de café en granos, sobre todo en el retrogusto, así como un aumento en su intensidad general. Pero la primera mitad se resume a una intensidad media, con una fortaleza igualmente media.

En la segunda mitad el sabor de café en granos se extiende hacia el paladar también, casi siendo la nota dominante, pero esa corteza de croissant que sentí en frío logro apreciarla en la fumada, pero es más como un pan de centeno, al igual que esa nota botánica y herbácea, muy consistente en toda la fumada. Hay también un sabor de tierra húmeda que aparece en esta segunda mitad, pero bastante leve. La complejidad es muy aparente, incluso siendo un cigarro tan corto y quizá eso es lo que menos me gusta de él. La quemada nuevamente tiende a ser recta y aunque hay algunas imperfecciones, nunca se vuelve algo preocupante. La intensidad aumenta a media-alta, con una fortaleza muy similar aunque un tanto menor, que colocaría en media. Me toma 40 minutos fumar el Petit Churchills, justificando mi escepticismo sobre si se trataba de una fumada tan corta.

Si bien existe un mercado para un cigarro tan pequeño, estoy claro que yo no soy de ese mercado y una fumada tan corta realmente me deja con ganas de seguir fumando algo. Siendo Romeo y Julieta una marca que tiende hacia sabores más suaves, al final de esta fumada realmente no puedo decir que me quedé con las ganas, sino que pasó un buen tiempo antes de que encendiera otro que saciara esa intensidad que estaba buscando. Pero debo admitir que para un cigarro tan pequeño, un precio de $19 por unidad es difícil de justificar si no vives en un lugar donde fumar al aire libre sea complicado. No obstante, como fumada corta y sin pensar en el precio, es una excelente opción por su fortaleza y complejidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Petit Churchills
Dimensiones: 4 x 50
Tamaño: Petit Churchills (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $19,00
Puntuación: 90

Fratello – Camo Verde (Toro)

El siguiente en la lista de la serie Camo de Fratello, que siempre he visto en redes sociales y siempre me ha llamado la atención su anilla. Conseguí un sampler de ellos hace poco y estaba a muy buen precio, así que aproveché. No obstante, el primero, llamado simplemente Blu, no me gustó mucho. Esperemos que éste sea distinto. La serie Camo es de cigarros low-cost de producción dominicana, hechos en la fábrica de La Aurora y tiene el Blu (capa maduro), el Verde (capa Connecticut) y el Rosso (capa Habano). Cada uno está disponible en dos tamaños: robusto 5 x 50 y toro 6 x 50. Este obviamente es el Connecticut.

Al igual que en su versión maduro, este Camo Verde se nota bastante accidentado en la capa, no por un tema de construcción, sino porque las hojas no son las más seleccionadas o las de mejor apariencia. Pero es normal que un cigarro de bajo costo no sea el más vistoso, pero también es ligeramente esponjoso en algunas secciones y mucho más rígido en otras. Tiene unos 2 meses en el humidor, por lo que espero que haya sido suficiente. En la capa tiene aromas de paja y madera seca, mientras que en la calada en frío notas más hacia el dulce, que destaca la madera pero también un aroma de jarabe de maple.

El Camo Verde comienza con sabores de intensidad media a madera, paja y almendras, con un ligero toque de cáscara cítrica en el retrogusto, al que luego de un rato le acompañan notas de pimienta negra y hacia el final del primer tercio, canela. El tiro es ligeramente apretado, pero luego de un rato se hace irregular, con momentos de mayor soltura que otros. Lo positivo aquí es que los aromas en frío me pintaban que este sería un cigarro bastante suave, pero aunque la intensidad es media, la fortaleza está más o menos en el mismo punto. Hacia el final de esta primera sección también aparecen notas de café en el paladar y aunque la quemada podría estar mejor, al menos no me da problemas.

En el segundo tercio esos sabores de almendras del inicio se convierten en merey (anacardo), mientras que el café del final del tramo previo se convierte en una sensación de café cremoso, que resulta bien en el cigarro pero me imagino más como esas bombas azucaradas de Starbucks que son pura crema y vainilla. En el retrogusto hay notas de té y miel, junto con un toque de pimienta que se va desvaneciendo y hacia el punto medio del Camo Verde ya parece haber desaparecido del todo. Los sabores de madera y paja siguen ahí, al igual que el tiro irregular, aunque ya la quemada ha mejorado bastante. La fortaleza y la intensidad se colocan ambas en media, pero cuando alcanzo la mitad, ambas se suavizan hasta media-baja.

En el último tercio el tiro se hace regular y el humo abundante, que no lo había sido hasta el momento o al menos no lo había sido siempre. En sabores es prácticamente lo mismo que fue a partir del punto medio del cigarro, pero mucho menos cremoso o con ese toque de vainilla. Sin embargo, no es un sabor del todo agradable el que lo envuelve, en gran parte porque la nicotina aumenta pero no la intensidad de sabores y se hace algo desagradable fumarlo seguido. Si bien el tiro ha mejorado, no es tan fácil que se mantenga encendido y eso lleva a que le tenga que dar caladas más seguidas, cosa que no ayuda a mejorar el sabor. Comenzando el último tercio tuve que darle un retoque, pues la llama se había casi apagado, pero fue solamente eso, un toque. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Camo Verde hasta el final.

En sabores y tiempo, el Camo Verde es una buena inversión, pero en calidad de la construcción no lo es. Sin embargo, no diría que es un problema netamente de construcción, pues estoy claro que en La Aurora deben tener algo de experiencia haciendo cigarros, pero es más un tema de la calidad de las hojas y cómo estás van dando sabores y se van comportando con el calor. El Camo Verde es de esa línea de cigarros de capa Connecticut que tienden hacia la suavidad y aunque los sabores tienen ese sabor de vainilla tan característico, es uno de los sabores que menor intensidad tiene en la fumada, al igual que las notas picantes. Lo que más pude sentir fueron los frutos secos y, hasta cierto punto, la madera, pero la combinación de estos sabores no fue lo más agradable. Sin embargo, está mejor que el Blu.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: Camo Verde
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 83

Ron: Rosemullion Gold

Hace un par de semanas un amigo me invitó a una cata de rones a ciegas, que resultó ser una cata imposible. Hace cosa de un año hice una cata a ciegas en donde acerté la mayoría de lo que probé y creo que eso me llenó de falsas ideas de que podía determinar los rones, pero en la cata a ciegas en donde probé este ron, realmente no logré acercarme a mucho. Probé 5 rones y estuve «cerca» en dos. Pero al menos fue divertido y ese siempre es el objetivo.

Rosemullion es lo que se conoce como un ron de producción continental. Es destilado en el Reino Unido a partir de melaza importada del Caribe, pues es imposible que la caña sea británica. Simplemente no crece ahí. La destilería está ubicada en Cornwall y fue fundada en 2018. Tienen 5 rones en su portafolio, de los cuales 2 son saborizados (chocolate y especiado) así como una gran variedad de ginebras premiadas en distintos concursos.

La botella no declara edad pero por lo que he leído en internet, se trata de un producto de entre 18 meses y 3 años de edad en barricas de roble blanco americano, que es de suponer que es ex-bourbon. Según la destilería, añejan buscando un sabor más que una edad específica, así que es posible que distintas ediciones tengan distintas edades. El ron es embotellado a 43% de alcohol.

El ron es sorprendentemente amarillo, casi al punto de parecer apenas mínimamente añejado. En nariz se siente como un ron absolutamente hecho de alcoholes pesados, como si fuera puro alambique y no de la mejor parte de la destilación. Ciertamente tiene algo de complejidad, pero los aromas son de pera, acetona y avellanas.

En boca se siente denso y casi aceitoso. Los sabores son nuevamente de pera, pero casi fermentada, también de acetona, thinner, avellanas, algo de madera y banana. En el retrogusto hay notas de azúcar de torta, como la que se usa para hacer el frosting o la crema. También hay vainilla y un toque de madera. La permanencia es muy corta, lo que denota un alcohol joven.

Hace un poco más de un año tuve la oportunidad de visitar la Hacienda Santa Teresa y en una cata que hicimos ahí, nos dejaron probar el 1796 deconstruido, con los distintos rones que lo forman. Uno de ellos era un ron de alcoholes pesados, que es el típico ron que da resaca por los ésteres y el fusel tan elevado. Ese ron sabía muy parecido a este. No es desagradable, solo que no quiero tomar mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rosemullion Distillery
Nombre del Ron: Gold
Marca: Rosemullion
Origen: Inglaterra
Materia prima: Melaza
Edad: 18 meses a 3 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 83

Fable – Two Things (Toro)

Aproximadamente en abril de este año la gente de Fable, a quien solamente le he reseñado un cigarro llamado el Fourth Prime, pero que realmente no tienen mucho más que ofrecer en el mercado y hace un buen tiempo que no ofrecen nada nuevo. Pero el hecho es que finalmente hicieron algo nuevo y eso fue con este cigarro, disponible únicamente en toro y con una historia muy singular. Cuenta que estaba el dueño de la marca con su socio en Las Vegas, saliendo de alguna exposición/convención de tabacos antes de la pandemia y mientras decidían qué hacer, decidieron tomarse un cóctel y conversar sobre la vida. En medio de la conversación, el dueño se voltea hacia sus gerentes de ventas y distribución y dice que hay dos cosas de las que se arrepiente: no haber pasado más tiempo con su padre y haber pedido el cóctel que estaba tomando. Por tanto, decidió crear un cigarro en nombre de sus dos arrepentimientos en la vida, ergo el cigarro se llama Two Things y pertenece a una línea nueva de la marca llamada Scion.

El creador de la marca dice que Fourth Prime es un producto universal, mientras que este es personal. Este producto personal tiene una única presentación en toro 6×54 y doble capa que podría llamarse medio barber pole, con Habano y Connecticut de Honduras sobre capote hondureño y tripa de Honduras y Nicaragua. Es producido en Honduras, en una fábrica que es propiedad de los dueños de Cavalier Genève. Esta capa singular tiene aromas sumamente sutiles, que incluyen notas de paja, pasas y una nota incluso más suave de cuero. En su tripa se sienten aromas similares, con la posible inclusión de nueces. Al picarlo, confieso que esperaba algo fuerte o intenso, al igual que el Fourth Prime, pero realmente se siente un tiro ligeramente apretado y notas de chocolate con leche y paja.

Como suele suceder con productos de marcas pequeñas, el Two Things tiene una producción limitada a 5000 unidades, que suena a bastante, pero es considerablemente poco en el universo de tabacos americano, por lo que podría llamarse relativamente limitado. Lo primero que me sorprende una vez encendido es lo suave que es y no es que esperaba un bombazo, o a lo mejor sí pero antes de siquiera olerlo. Una vez lo pasé por nariz me di cuenta que no iba a haber mucha fortaleza aquí, pero los sabores son igualmente sutiles a nueces, chocolate blanco y algo de paja verde, con un retrogusto de tierra seca y notas minerales, con una intensidad media-baja y una fortaleza similar, pero quemando muy bien y dando un anillo de combustión recto.

En el segundo tercio el Two Things es bastante similar al tercio anterior, pero el cambio principal es el orden de intensidad de los sabores, destacando mayor énfasis de ellos en las nueces, que no estoy tan seguro que sean nueces, pero algún fruto seco sí es y si fuera más intenso podría determinarlo mejor. Pero también hay chocolate, ya sin descripción de ser blanco o negro o suave o fuerte. El retrogusto es ligeramente achocolatado, pero es más como cacao en polvo, de ese que no tiene descripción y solamente se siente como una esencia de chocolate. Pero sigue quemando bien y es en el punto medio cuando aparecen sabores ligeramente cítricos en el retrogusto, pero no mucho más.

No hay mayores cambios en el último tercio, salvo una sensación ligeramente picante, principalmente en los labios pero también un poco en la garganta y lengua. No obstante, el humo es abundante y cremoso y eso se traduce en que no se siente particularmente seco, sino más bien algo que pudiera seguir fumando durante largo rato, pues tampoco se calienta ni incomoda. La fortaleza es media, con una intensidad media-baja en el último tercio y me toma una hora y 50 minutos fumarlo hasta el último punto posible.

Al igual que el dueño de Fable, de este cigarro tengo mis arrepentimientos. El primero es que, aunque normalmente hago cero investigación sobre qué esperar de un cigarro antes de encenderlo, esperando que me sorprenda, creo que debo cambiar ese hábito. Al menos algo debo buscar, pues el lugar común que he tenido con cigarros que no me han terminado de gustar es que asumo que van a tener una fortaleza equis y resulta que no la tienen, y me siento decepcionado. Si bien tengo una lista de cigarros que voy fumando y reseñando, algo de libertad tengo y si un día no me quiero fumar un lancero o un Connecticut o un habano, pues me fumo otra cosa para reseñar y ese lo fumo otro día. Cuando encendí este esperaba algo de mayor fortaleza e inevitablemente me quedé con esas ganas. No obstante, dentro de lo que es, creo que es un producto al que le faltó sabor, sobre todo si es un toro 6 x 54, por lo que garantiza que no será una fumada corta y la lista de sabores la cuento con una mano, por lo que no me mantuvo entretenido. Pero para una fumada suave, sin buscarle mucho, pues la verdad es que hay un inmenso mar de opciones de menor precio y más fáciles de conseguir.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica Centroamericana de Tabaco
Marca: Fable
Modelo: Scion Two Things
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras(Habano, Connecticut)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 84