Whisky: Cragganmore 12

Pese a su nombre tan difícil de pronunciar bien en estado de sobriedad y casi imposible más adelantada la velada, Cragganmore es una de las maltas clásicas de Diageo. Cragganmore es la representante de la región de Speyside en esta categoría y es una destilería fundada en 1869 por John Smith, quien fuera también quien fundó otras destilerías como The Macallan y The Glenlivet.

La ubicación fue escogida por su proximidad con el río Craggan para usar sus aguas en la creación del whisky, el cual viene del monte Craggan More. Su nombre viene del gaélico creagan mór, que significa roca grande. La mayoría de su producción ha sido usada para whiskies de blend como White Horse y Etiqueta Negra de Johnnie Walker.

Esta versión de 12 años es un single malt con fuerte influencia de barricas ex-jerez y es ligeramente ahumado. Es embotellado a 40% de alcohol.

Cragganmore 12 Whisky

Es sumamente frutal en nariz, dominado principalmente por manzana roja, pero también peras y durazno, pero también hay aromas de miel, vainilla, caramelo, galletas danesas y un ligero toque ahumado.

En boca se siente un dulce de miel, con nueces ahumadas y cebada malteada, seguidos de vainilla y caramelo, manzana roja, roble y almendras verdes. En el retrogusto me encuentro con más almendras verdes, humo y pimienta.

El Cragganmore 12 es un whisky que en donde lo veo, lo pruebo, siempre que esté disponible en algún lugar. Pero rara vez se ha convertido en un whisky que compre, principalmente porque es un poco costoso en mi área y normalmente antes de pagar $80 por él me inclino hacia otros whiskies de calidad similar, que cuestan casi la mitad. Pero es un whisky que disfruto mucho cuando tengo la oportunidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Cragganmore Distillery
Nombre del Whisky: 12 Years Old
Marca: Cragganmore
Origen: Speyside, Escocia
Edad: 12 años
Precio: $80
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 87

Drew Estate – Liga Privada Papas Fritas H99

Es sorprendente que la línea Papas Fritas de Drew Estate tenga más de 10 años en el mercado (lanzado en 2012). Este Petit Corona fue repudiado y rechazado por muchos al inicio, principalmente por ser un tabaco de tripa corta, aunque la marca lo promocionó con mucho orgullo. Para crearlo, la marca utilizó el sobrante de la fabricación de Liga Privada No. 9 y Liga Privada T52, cubriéndolo con un capote brasileño y una capa Connecticut Broadleaf. En abril de 2023 Drew Estate lanzó una nueva versión del Papas Fritas en formato 4½ x 44, llamado Papas Fritas H99 y con el mismo blend del Liga Privada H99 Connecticut Corojo que está disponible en distintas vitolas, pero al igual que el Papas Fritas original, tiene tripa corta que viene siendo el sobrante de la fabricación del Liga Privada H99 Connecticut Corojo que mencioné. Esta línea lleva una capa una capa Corojo de Connecticut, capote mexicano San Andrés Otapán Negro Último Corte y la tripa consiste en tabacos de Honduras, Nicaragua y una variación de tabaco de Pennsylvania (USA) llamada Green River One Sucker, que lo consigues en el tabaco Blackened M81.

La variación de colores sobre la capa hace que sea difícil notar la variedad de venas que la cubren y, aunque muchas no son especialmente grandes, son variadas. Tiene aromas de cuero, chocolate, establo y tierra, mientras que en el pie se sienten aromas que me recuerdan al potpourri o a algo con ese aroma que fácilmente puede ser artificial a manzana-canela, además de una nota de pimienta. Aunque es una perilla que lleva la colita para halarla, me remito a una guillotina para facilitar el trabajo, pues más de una vez me ha pasado que me traigo un trozo de la capa cuando trato de quitarla y la calada en frío me da aromas de mermelada de manzana y madera, esta vez sin pimienta.

La intensidad del Papas Fritas H99 comienza una intensidad tan alta como esperaba y sabores a madera y pimienta principalmente, con los mismos sabores en el retrogusto, aunque esa madera pareciera ser más carbonizada. A lo largo de esta primera mitad hay notas ligeramente dulces y pimienta blanca en el paladar, pero como es un tabaco de tripa corta tampoco hay una gran evolución. Es en el retrogusto donde está la mayor intensidad de los sabores, pero afortunadamente la fortaleza no está al mismo nivel y vengo disfrutando del cigarro bastante. La ceniza se forma bien, aunque no es algo que esté alardeando, porque es un cepo 44 y es solo cuestión de tiempo antes que me la eche encima, así que la dejo caer antes de llegar a la mitad.

La sensación cremosa en boca es abundante, sobre todo después del punto medio del Papas Fritas H99 y los sabores se sienten un poco más condensados e incluso me atrevería a decir que la experiencia puede ser compleja, particularmente en esta segunda mitad, pero la pimienta es un poco más agresiva en el retrogusto y la sensación de madera quemada es mayor, como si fuera más carbonizada. Me toma aproximadamente 45 minutos fumar el Papas Fritas H99 sin problemas de quemada, ni de tiro, ni de humo.

El tamaño del Papas Fritas H99 se está convirtiendo en una medida que me gusta mucho a la hora de fumar, especialmente porque me permite fumar más de uno al día. Mientras que cuando me toca un 6 x 60 casi que paso un par de días después sin muchas ganas de hacerlo. El Papas Fritas H99 como experiencia es tan sencillo como un cigarro de tripa corta e incluso como el propio Papas Fritas original, aunque un tema distinto de sabores. Ambos muy buenos y ambos de esos que quieres comprar tantos como puedas y tenerlos para ciertos momentos. El H99 puede que tenga más matices picantes, pero creo que el original es más picante en un solo sabor a pimienta. No puedo recomendarte uno sobre el otro, porque me parecen similares e igual de buenos.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Liga Privada H99 Connecticut Corojo Papas Fritas
Dimensiones: 4½ x 44
Tamaño: Petit Corona
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Corojo)
Capote: México (San Andrés Negro Último Corte)
Tripa: Honduras, Nicaragua, USA (Pennsylvania Green River One Sucker)
Precio: $7,50
Puntuación: 88

My Father – La Promesa (Toro)

La presencia regular de My Father entre los cigarros más destacados del año o de la historia de cualquier fumador es algo que no deja de sorprenderme. No es solamente My Father, pero como es este el primer artículo del año, no quería dejar de destacarlos, porque se trata de una marca con una interesante historia, comienzos difíciles, retos constantes y que hoy en día es uno de los grandes participantes de la industria. La Promesa es un cigarro que ya reseñé en octubre de 2024, en vitola Corona Gorda, y que realmente no me pareció gran cosa. Esta vez lo conseguí en Toro y, dado que la mayoría de las marcas nicaragüenses hacen sus cigarros con esta vitola en mente, pensé que podría estar mejor… espero. El cigarro saca su nombre de la promesa que le hizo Don Pepin García, el patriarca de la familia, a su familia cuando emigró de Cuba y sirve como ejemplo del legado de la familia.

En Toro este La Promesa tiene medidas de 6 x 52, cubierto de una capa Habano Oscuro de origen ecuatoriano sobre capote y tripa nicaragüenses, de las fincas de la familia García. La capa tiene venas sobresalientes y son varias, pero no deja de verse atractivo. Tiene aromas a nueces y tierra húmeda, mientras que en el pie se sienten aromas de nueces tostadas y pan de molde. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de cedro y pan, pero sin descripción adicional.

Una de las cosas que me sorprende más de La Promesa, al menos en Toro, porque honestamente no lo recuerdo en el Corona Gorda que fumé antes, es que no es tan picante como podría ser o como la marca acostumbra a serlo. Los sabores iniciales son una mezcla de cedro con canela, que eventualmente incluye pimienta, porque no puede dejar de hacerlo y esa pimienta supera el sabor de canela. Las notas de cedro se mantienen como sabor principal en el retrogusto, con una nota suave de pimienta, mientras que la evolución en el paladar lleva a sabores endulzados, pero manteniendo los mismos matices. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media, al menos en este punto. La ceniza se mantiene, pero al poco rato la dejo caer.

Las notas de cedro en el segundo tercio ahora tienen un matiz de leña o al menos de cedro tostado/quemado, mientras que el sabor de canela regresa y no por una disminución de la pimienta, sino porque llega con mayor intensidad, sobre todo porque parece adherirse a esas notas dulces del tercio anterior y me recuerda a un pan tostado con azúcar y canela, que me encantaba de niño. En el retrogusto los sabores principales son de cedro, pero sin quemarse y es cuando supero la mitad del La Promesa que concluyo que el sabor de madera quemada y el de cedro son dos distintos. La intensidad se ubica en media-alta, con una fortaleza media y sigue progresando.

En el último tercio La Promesa me da una combinación de sabores muy buena que incluye, precisamente, todos los sabores que ha presentado el cigarro hasta el momento, pero con una intensidad muy similar: pimienta, canela, dulce, cedro, pan , madera quemada/tostada. Sigue quemando de maravilla y el anillo de combustión es casi perfecto, mientras que el humo es abundante y envolvente. En algún punto de este tercio los sabores dulces desaparecen, pero el hecho que el resto de ellos tienen más o menos la misma intensidad hace que no extrañe la dulzura. La intensidad es alta, con una fortaleza media y me toma una hora y 55 minutos fumar el La Promesa.

Ciertamente La Promesa no es el mejor My Father, pero la experiencia con el Toro es absolutamente mejor que con la Corona Gorda. No sé si es un tema de dimensiones, pero lo disfruté mucho, mientras que en mi experiencia anterior simplemente fue algo que quería que terminara lo antes posible. Me parece especialmente relevante esta experiencia, porque en muchos casos me parece que los nuevos blends de la marca no han estado a la altura de sus líneas más clásicas, como puede ser Le Bijou. La Promesa ciertamente no está a ese nivel de excelencia ni pretende estarlo, pero es un paso en la dirección correcta.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: La Promesa
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano Oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 90

Cocuy: Maestro Ayamán Clarito

La nomenclatura de Clarito es una que, al menos Maestro Ayamán, ha dedicado a sus productos de menor contenido alcohólico, que destina principalmente a las barras para la creación de cócteles. Dado que uno de los dueños de Maestro Ayamán es experto bartender, tiene sentido que valore el trabajo de las barras y la importancia que tienen en el hecho que nuevos consumidores vayan probando este destilado.

Creo que he mencionado en publicaciones anteriores que en los últimos meses Maestro Ayamán adquirió un nuevo alambique, que además comparte con otros productores de la zona y además acepta como pago (parcial, supongo) parte de la producción de estos arrendatarios. Esto ha llevado a la marca a tener la habilidad de seleccionar distintas destilaciones para mejorar su producto.

Tiene sentido, entonces, que esa mejora sea en todo el abanico y que, como mencioné antes, la marca valore al bartender y no cree un producto demasiado básico con el propósito de la coctelería. Efectivamente, el Clarito es embotellado a 44° de alcohol y también vale la pena destacar que esto no es un dilución sino un grado de refinación del alcohol que no contiene agua destilada. Sin embargo, precisamente porque es para coctelería, puede no tener la complejidad y diversidad de aromas que tiene un cocuy destinado a tomar solo.

Maestro Ayaman Clarito agave

El Clarito se trata de un producto con una nota ahumada notable, o al menos más obvia que el resto de los productos del batch más reciente de la marca, pero también tiene aromas como de granos de café sin tostar, herbáceo y una nota frutal que me recuerda al níspero.

En boca ese 44% está muy presente, en gran parte para que un buen cóctel con él lleve la intensidad alcohólica y de sabores del cocuy, con notas florales y herbáceas, almendras, ponsigué e incluso notas de vegetales cocidos. El retrogusto es principalmente ahumado, pero también herbáceo, más hacia el pasto.

En Venezuela existen diversos cocuy y aunque hay una denominación de origen perteneciente a Pecaya en el estado Falcón, llama la atención que son los cocuy de Siquisique en el estado Lara, los que más producen, mejor experimentan y esencialmente más producen. El Clarito es una muestra más de esa capacidad de hacer algo nuevo para un público cautivo y de verdad que es algo que realmente quiero probar en coctelería.

Ficha Técnica:
Fabricante: Yorbis Vargas
Nombre del Cocuy: Clarito
Marca: Maestro Ayaman
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 44%
Puntuación: 89

Crowned Heads – Las Calaveras 2024 (LC48)

La edición limitada anual de Crowned Heads que lleva por nombre Las Calaveras cumple finalmente 10 años y aunque esto no significa el final de la era, sí es una década de producción de este cigarro que rinde tributo a las personas de la industria que han muerto durante el año previo. Las constantes de la línea son que siempre ha sido un blend distinto y que siempre han sido hechos por My Father Cigars. Sin embargo, este es el 11vo cigarro si contamos uno por cada año de su creación desde 2014 y además hay un nuevo cigarro que celebra el 10mo aniversario de la línea, cuya reseña vendrá pronto. También tengo la fortuna de haber probado todos los cigarros de la línea, aunque los de 2015 y 2016 no los reseñé y el 2014 en realidad no lo probé con ese nombre pero fue una liga que resultó tan buena que la convirtieron en producción regular y le cambiaron el nombre a La Imperiosa.

Sirve también como un pequeño tributo que mi última reseña de 2025 sea el cigarro más anticipado y esperado de 2024, pero eso en realidad fue solo casualidad. Para esta edición, el cigarro se trata de un puro nicaragüense con capa Habano que, según John Huber, uno de los fundadores de Crowned Heads, es tan bueno como el de 2015. Lo estoy probando en la vitola llamada LC48 que tiene un largo de 6 pulgadas por 48 de cepo y en realidad es el segundo o tercero que pruebo. Hay aromas sobre la capa a almidón, papel y notas dulces, mientras que en el pie se sienten aromas de chocolate, cuero y pimienta. Luego de picarlo, la calada en frío me da aromas de café, chocolate y cuero.

Las primeras caladas del Las Calaveras 2024 me recuerdan a un pan recién horneado, con notas de tierra húmeda y melón, que luego también me va dando notas de nueces, cuero y vainilla. Eventualmente también hay notas de aserrín, sal y esas papas que tienen sabor de crema agria con cebolla, pero quizá es más como la combinación de sabores, porque decirte que un cigarro sabe a cebolla no es algo que va a invitarte a probarlo. Ciertamente el sabor esperado y que no encuentro es de pimienta y aunque hay algo de sensación picante, no es algo destacado. La fortaleza se ubica en media, con una intensidad media-alta y una quemada muy buena.

En el segundo tercio los sabores de nueces se colocan como los principales, con sabores secundarios que incluyen café, sal, carbón y esa nota almidonada que sentía al inicio. También hay una sensación dulce que le da una dimensión adicional a los sabores y que junto con notas de establo que aparecen después de la mitad, hacen de Las Calaveras 2024 una fumada más compleja. Finalmente, también después del punto medio, hay un sabor de pimienta, principalmente en el retrogusto pero que también llega al paladar. La quemada no es tan buena como en el primer tercio, pero al menos se mantiene bien encendido y parejo, soltando humo abundante y una intensidad similar en media-alta, con una fortaleza que se inclina hacia media, con uno que otro destello hacia media-alta.

Los sabores de nueces se vuelven casi masticables en el último tercio, pero el resto de los sabores se sienten mucho más diluidos y aunque sigue siendo una fumada buena, no es mejor que en el segundo tercio. La nota dulce adquiere un matiz de caramelo que hace que la experiencia mejore, pero la intensidad es baja y en el retrogusto me encuentro con un alto contenido de pimienta pero también cotufas y nueces. La intensidad está en media, con una fortaleza equiparada, y sin ningún detalle de construcción.

La edición limitada de Las Calaveras prueba año a año que hay razones por las que es quizá el producto más anticipado y esperado cada año y en su edición 2024 no deja de serlo. Sin embargo, a la hora de calificar las distintas ediciones, siento que esta edición no está en el mismo nivel de las mejores de la línea. Puede ser la falta de fortaleza o de sensación picante, que simplemente le da un aire de respeto a la mayoría de sus productos. Sin embargo, en su edición 2022 carecía de un golpe picante y creo que es la que mejor he calificado. En la edición 2024 siento que había mucho más posible en el cigarro y se siente como cuando fumas un cigarro que no encendió bien, pues le faltaba una cierta fuerza que no estaba ahí, cosa que pude apreciar en los otros ejemplares que probé también.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Crowned Heads
Modelo: Las Calaveras Edición Limitada 2024
Dimensiones: 6 x 48
Tamaño: LC48 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $14,00
Puntuación: 88

Curivari – Buenaventura (BV560)

Con muchísima sorpresa me doy cuenta que la última vez que reseñé un cigarro de Curivari fue en 2018, por lo que son casi 8 años sin reseñar uno. No quiere decir que no los haya fumado desde entonces, pues siempre he mantenido que es el secreto mejor guardado de Nicaragua y han formado parte de mis compras de manera muy regular. Pero alguien me obsequió este Buenaventura que, aunque ya lo reseñé, no era en esta vitola BV560. La línea Buenaventura es de las de bajo precio de Curivari, pero he mantenido que es muy buena y es solo en el precio que se nota una diferencia. Como casi todos los productos de Curivari, se trata de un puro nicaragüense, y viene en medidas de 5½ x 56 y me confunde un poco en la nomenclatura del nombre de la vitola. Será que se refiere solamente al cepo y no al largo.

La capa del cigarro tiene algún relieve mínimo y color muy uniforme, con aromas a chocolate en polvo y una nota afrutada como de pasas. En el pie se siente más el chocolate y en menor escala una nota de pimienta. Luego lo pico y me encuentro con un tiro que no es el ideal, pero al menos el aire pasa y puedo apreciar notas de chocolate negro, roble y pimienta.

A pesar de su tiro apretado, el Buenaventura enciende fácilmente y la producción de humo es regular, aunque no especialmente abundante. Los sabores principales son de chocolate, pero más como un chocolate sutil y la mezcla de sabores de roble y cedro es notable, con una nota de pimienta hacia el final que realmente ata la experiencia. Durante este primer tercio aparece una nota ligeramente ácida que me recuerda más a un sabor frutal como de granadina que cualquier otra nota y en verdad es una nota suave. Los sabores principales son de esa mezcla de maderas y el retrogusto es de pimienta negra, mientras que la intensidad es media-alta y la fortaleza media-baja.

En el segundo tercio el sabor principal viene siendo de chocolate, pero la madera está bien cerca, mientras que aparecen sabores de cuero y esa nota ácida y frutal ya parece haber desaparecido. Al superar el punto medio del Buenaventura aparece un sabor de nueces que no es realmente intenso pero se hace notar. En el retrogusto la pimienta sigue siendo un sabor principal, pero hay como distintos matices entre pimienta blanca y negra. El tiro no mejora mucho pero la quemada es ejemplar y la ceniza super compactada y produciendo buen humo. La complejidad es menor a lo que recordaba o quizá es un tema que sucede precisamente por el tiro relativamente apretado.

En el último tercio ese sabor de nueces se refuerza, pero el sabor de chocolate se mantiene como principal, mientras que la combinación de sabores de madera se simplifica y solamente se aprecia el de cedro. Hay notas de pimienta, pero ya no se sienten matices de blanca, por lo que es solamente pimienta negra, tanto en paladar como en retrogusto. En este último tercio la fortaleza se ubicó en media, mientras que la intensidad bajó a media también. Me toma una hora y 40 minutos fumar el Buenaventura y el tiro nunca mejoró.

Pero el Buenaventura es un buen cigarro, especialmente por su precio que rara vez supera los $8. Si ves la reseña notarás que no es un cigarro con una gran cantidad de sabores, pero por este precio tampoco tiene que serlo, sino simplemente estar bien construido. Pero además hay matices interesantes en todos esos sabores y en realidad es un cigarro que representa muy bien al tabaco nicaragüense y uno que le recomendaría a cualquiera que fume, sin importar que sea experimentado o novato. Si tan solo tuviera mejor tiro, lo hubiese disfrutado mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de Nicaragua
Marca: Curivari
Modelo: Buenaventura
Dimensiones: 5½ x 56
Tamaño: BV560 (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 86