Cocuy: La Joya 61,8%

El otro producto que tiene La Joya es este cocuy embotellado a 61,8% de alcohol, lo cual en cuanto lo vi me pareció una exageración y creo que hasta miedo me dio probarlo durante un tiempo. Pero cuando visité la destilería lo probé sin mucho preámbulo y me sorprendió que no es tan fuerte como esperaba.

Cocuy La Joya es una marca que se destila en El Hatillo, en Caracas. Ellos compran alcohol de cocui previamente destilado en Siquisique, en el estado Lara y lo redestilan con el fin de refinarlo y mejorarlo. Esta segunda destilación que hacen es en alambique y lo embotellan en dos productos, que reciben su nombre a partir del grado alcohólico que tienen: 43% y 61,8%.

El cocuy en general tiene una producción artesanal, y si bien ambos dueños de la empresa, que son daneses aunque llevan años en Venezuela, buscan la exportación y el mejoramiento de muchos procesos que se puedan estandarizar y llevar a la internacionalización del producto. Por ello hay detalles que hoy en día se pueden ver en la marca y en las botellas que se deben pulir antes de que eso suceda y fueron mis primeras críticas cuando tuve la oportunidad de visitar la destilería.

Que si las botellas y las etiquetas son muy parecidas, claro que sí. Que si comprar de distintos productores dificulta estandarizar el producto, obviamente. Que si hay mucho que hacer para proyectar el cocuy afuera, sin duda. Hay bastante por hacer, pero lo más difícil está hecho: el cocuy y el sabor que se quiere.

Este cocuy es embotellado a 61,8% porque es un número alcanzable en una destilación, pero también por inexactitud se puede hacer de manera artesanal. Es decir, a veces la destilación sale a 60,7% otras a 56,8%, otras a 63,2% y en cualquier caso se puede afinar, colocando más alcohol o más agua para llegarlo a 61,8% y que mantenga su sabor.

Es inevitable comparar esta experiencia con la del 43% y las diferencias principales son que el 61,8% en nariz se siente más cítrico aunque menos frutal. El de menor graduación se siente más frutal porque pareciera ser más aromático, o que los aromas apuntan más hacia notas de frutas en general. Este de 61,8% tiene una sensación más química en nariz porque tiene más alcohol. Tiene muy pocas notas ahumadas pero también tiene notas de tierra húmeda y arcilla, al igual que el de 43%.

En boca es un sabor mucho más de agave que de cualquier otra cosa, precisamente por su concentración pero también denota bastante sobre el poder de la dilución al 43% y eso es sumamente interesante porque un cocuy es básicamente el otro más aguado o más concentrado y ambos son productos muy distintos. Las notas son vegetales, de sábila, pero también de notas herbáceas y el ahumado lo identifico con grama quemada. El golpe alcohólico es sumamente fuerte, pero es aguantable y te hace querer servir más. El retrogusto tiene notas ahumadas y herbáceas, principalmente, con algo de pimienta blanca.

En verdad el mundo del cocuy es tan variado como interesante y en Venezuela la mayoría de la producción está concentrada en una sierra que comparten dos estados e incluso dentro de las pequeñas localidades en donde es hecho se encuentra una gran variedad de sabores. Si a esto le sumamos la redestilación con el simple fin de mejorar la calidad del producto, es mucho más impresionante y me llena de orgullo poder ser parte de este cambio y estar presente en los primeros pasos de este destilado hacia el exterior. No soy parte de ninguna marca, pero me siento presente en varias.

Ficha Técnica:
Fabricante: Cocuy La Joya
Nombre del Cocuy: 61,8%
Marca: La Joya
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 61,8%
Puntuación: 90

RoMaCraft – Intemperance Volstead 1920 (Revenuer)

Hay veces que me sorprende la cantidad de material que tengo en este blog. Son miles de reseñas, que fácilmente superan las 1500 y cuidado y si no me acerco a las 2000. Otra cosa que me impresiona es la facilidad con la que aparecen nuevos cigarros y nuevas reseñas. En estos días probé una nueva vitola del Intemperance Volstead 1920 y pensaba que hacía relativamente poco tiempo que publiqué mi reseña anterior de este cigarro en vitola Blind Pig y que no me había convencido del todo. Pero la publiqué hace más de un año y medio. Me parece increíble en verdad. En su momento me pareció un cigarro decente pero lejos de ser lo que esperaba de RoMaCraft, así que cuando apareció la oportunidad de probarlo de nuevo, no lo dudé.

Este Intemperance Volstead 1920 tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote San Andrés mexicano y tripa nicaragüense de las localidades de Condega, Jalapa y Pueblo Nuevo. Muy para mi sorpresa, esta versión 5¾ x 46 que voy a probar en realidad es una edición limitada, así que con más razón lo quiero probar. Mi problema original con la primera experiencia del Intemperance Volstead 1920 fue que el cepo era muy grande y si bien es una vitola que me gusta, solamente es así cuando ya lo he probado en otros formatos más pequeños. La capa Sumatra de este RoMaCraft es bastante accidentada, con aromas a miel y tierra, mientras que en el pie se aprecian pimienta y notas dulces. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de miel, canela y tierra.

La pimienta está presente desde la primera calada, pero no es invasiva sino apenas participativa, siendo los sabores principales de cedro, miel, pecans, canela, café y vainilla, con un retrogusto que incluye una suave nota de pimienta y una más intensa de nuez moscada. El tiro es ideal, aunque ligeramente más apretado de lo que quisiera, pero últimamente prefiero eso que los que son demasiado sueltos. La quemada es absolutamente recta, produciendo una columna de ceniza muy bien formada. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

La miel es el sabor más destacado del segundo tercio, pero también hay cedro muy participativo y le siguen sabores de café y canela, mientras que los de pecans, pasas y vainilla son tan secundarios que casi que podrían desaparecer sin rastro ni recuerdo. En el retrogusto el sabor principal es el de pasas, pero siguen ahí los de pimienta y nuez moscada. La quemada sigue siendo ideal, aunque no tan recta como en el tercio anterior, pero la fortaleza se coloca en media, con una intensidad similar.

Ya en el último tercio la intensidad llega a media-alta, pero la fortaleza también, colocándose más en el nivel habitual de un RoMaCraft. Los sabores principales son de miel y madera, y siguen presentes los de vainilla, canela y pasas, pero más como un postre que incluya los tres sabores, que sensaciones separadas. El café también está ahí pero es uno de esos sabores que podría desaparecer y no me daría cuenta. La quemada perfecta, incluso si el tiro no es mi preferido, pero todo pareciera tener su propósito y en verdad no siento que haya tenido problemas de construcción, por lo que bien podría ser a propósito. Contando casi dos horas, el Intemperance Volstead 1920 llega a su fin.

Son pocas las marcas como RoMaCraft en las que me gustan todo lo que han lanzado, pero no es la única. No obstante, es una marca en la que aprecio todo lo que he fumado y que incluso he adquirido por cajas. El Intemperance Volstead 1920 es quizá una de las propuestas más balanceadas de la marca, con sabores agradables y sin ser un cigarro de alta intensidad o fortaleza. En lo personal sigo prefiriendo sus ofertas más fuertes, pero porque me parecen más complejas, sin embargo el Intemperance Volstead 1920 es tremenda pieza en el portafolio de RoMaCraft.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Intemperance Volstead 1920
Dimensiones: 5¾ x 46
Tamaño: Revenuer (Lonsdale)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Nicaragua (Condega, Jalapa, Pueblo Nuevo)
Precio: $8,50
Puntuación: 90

Buffalo Trace

En el año 2021 Cigars International abrió dos super tiendas en el estado de Florida. Para celebrarlo, decidieron colaborar con la marca de whiskey Buffalo Trace para hacer un cigarro especialmente creado para maridar con el bourbon y ser lanzado en esas tiendas. El cigarro es hecho por General Cigar en República Dominicana, con una capa Sumatra ecuatoriana sobre un capote Arapiraca brasileño y finalmente tripa dominicana y nicaragüense. Hay muy poca mención de la relación de la marca con el tabaco, pues sus cigarros no son añejados en esas barricas ni tienen fusión entre sí, por lo que el cigarro ha quedado más como un gimmick que cualquier otra cosa.

Padrón – 1964 Anniversary Natural (Exclusivo)

Hoy en día decir Padrón como marca de tabacos es garantía casi inmediata de que vas a tener un buen tabaco entre tus dedos, aunque para unos ese conocimiento vino antes que a otros y en lo personal puedo decir que Padrón no era la marca que me venía inmediatamente a la cabeza cuando alguien hablaba de un cigarro bien hecho o el típico ‘cigarro para fumar en una isla desierta’, porque no sé, si bien hacen muchos cigarros distintos, creo que más que eso es una marca que se caracteriza por una consistencia en su calidad, más allá de blends extraordinarios, que también los tiene y las puntuaciones que le he dado son solo una muestra de ello. Este 1964 Anniversary es otro en esa larga lista de excelencia, pero uno que cuando lo probé por primera vez en 2016 no me pareció gran cosa, pero en 2020 me pareció de lo mejor que había probado, así que veamos cómo se comporta en 2025.

El 1964 Anniversary que estoy probando es en capa Habano, el que se vende como Natural y me sorprende que aún no lo he probado en capa madura. La vitola se llama Exclusivo y es una de 16 vitolas en las que está disponible. Es una capa moteada, con varias venas de buen tamaño y una apariencia rústica que contrasta bastante con la anilla tan delicada y los números de serie que aún no he descubierto para qué sirven, pues una búsqueda en Google debería llevarme a alguna base de datos que confirme lo que tengo en mis manos, pero no es así. La capa tiene muy pocos aromas, casi inexistentes diría yo, apenas con madera seca, pero en el pie se sienten notas más abundantes de madera dulce y pimienta. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de cedro y café.

Desde las primeras caladas el sabor es de madera tostada y pimienta, que se vuelve más intenso y matizado de estos dos sabores a mediados de este primer tramo. El retrogusto también es de madera y pimienta y más adelante en el tercio comienza a incorporar pan tostado, tierra seca y café americano y un dejo de chocolate. Algo que constantemente me llama la atención de muchos Padrón es que se sienten livianos y, hasta cierto punto, faltos de tabaco. Esto hace que se fumen más rápido de lo que quisiera, pero esta tendencia me pasa principalmente en el primer tercio. Es casi como si los cigarros hubiese que ‘taquearlos’ como uno hacía con los cigarrillos. Pero esto no le roba fuerza ni intensidad, siendo media, con media-alta, respectivamente y quemando bien, aunque no recto.

En el segundo tercio los sabores de madera y tierra son los principales y te diría que el de pimienta también, excepto que no es tanto un sabor sino una sensación de un ligero ardor en lengua, paladar y garganta, como si hubiese comido algo picante. Esas notas de madera tostada se vuelven leña cuando supero el punto medio del cigarro, mientras mantiene el sabor de pan tostado, chocolate, café y tierra, y la pimienta se suaviza bastante. Ya no es un cigarro que se siente especialmente liviano, sino que va muy bien y el anillo de combustión es más recto. La fortaleza y la intensidad se ubican en media.

En el último tercio los sabores son de tierra seca, café, leña y una nota de pan tostado, mientras que en el retrogusto me encuentro con tierra seca y madera sin quemar, pero seca, y pimienta en ambos lados, pero no muy intensa. Al cabo de una hora y 35 minutos este Padrón llegó a su fin, así que lo dejé descansar plácidamente en el cenicero. En verdad no hay mucho más que contar, salvo que la quemada va bien y el humo es abundante.

A menudo, cuando estoy haciendo reseñas de cigarros que ya he fumado en vitolas distintas, las reviso a ver si hay consistencia de los sabores y de la puntuación. Con respecto a este 1964 Anniversary Natural, me sorprende que mi primera puntuación fue de 74 puntos y la segunda de 91, sobre todo porque esta va a ser de un punto intermedio, porque ciertamente en las tres experiencias sentí más o menos los mismos sabores, pero creo que tiene más que ver la intensidad y calidad de ellos, que la variación. Creo que el tema determinante es la guarda del tabaco, pues con sabores similares, es difícil que le haya puntuado con tantas diferencias y en esta ocasión tengo sabores principales a tierra, madera y pimienta, con notas super suaves de café y chocolate, y es lo que calificaría como una especie de cigarro mañanero, por temas de intensidad pero no con esos sabores y a un precio que ronda los $15, pues un poco caro para eso. Quizá en capa madurada sea una experiencia que disfrute más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón
Marca: Padrón
Modelo: 1964 Anniversary
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Exclusivo (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $15,00
Puntuación: 86

Ron: Guajiro Machete

Hace unos buenos años que no pruebo o reseño un ron canario. En verdad me avergüenza un poco admitir que viví durante cinco años en Canarias y habré probado un par de rones locales, si acaso. Era otra época, era otra persona e incluso ni bebía. Los años han pasado y he aprendido a apreciar muchas cosas, entre ellas el ron y eventualmente llegué a probar el de Canarias.

Pero la verdad es que la marca Guajiro nunca la había oído, principalmente porque Canarias está repartida entre 7 islas y hay islas occidentales e islas orientales, y las diferencias entre ellas son grandes, sobre todo por un tema de territorialidad y nacionalismo. Dicho sencillamente: no se llevan muy bien; hay gran orgullo por lo que se hace en sus islas y gran desprecio por lo que es de otras islas.

Como yo vivía en Gran Canaria, era muy poco lo que conocía de la isla de Tenerife, que es en donde se hace el ron Guajiro, en la Destilería San Bartolomé de Tejina, una empresa familiar fundada en 1948. La destilería produce una variedad de rones, incluyendo el Ron Miel Guajiro, que es quizá el estilo de ron más famoso de Canarias.

El Machete es un ron de Guajiro hecho a partir de melaza y añejado en barricas de roble blanco, pero hasta ahí la descripción. He descubierto en algunas páginas que es añejado durante tres años, pero otras (incluyendo las oficiales) no describen nada del alejamiento. Lo que puedo decir es que es embotellado al 40% de alcohol. Algunas páginas mencionan que no tiene añadidos, pero nuevamente la página oficial no menciona nada.

El Guajiro Machete tiene aromas agradables y por un momento recuerdo a los rones latinoamericanos, con notas de nuez moscada y canela, junto con caramelo, nueces y algo más intenso de vainilla, que realmente son notas habituales y casi genéricas, pero igualmente agradables.

En boca la sensación alcohólica es baja pero no inexistente, con sabores a caramelo, almendras, vainilla, madera, chocolate y dulce. No me cabe duda que tiene añadidos para endulzarlo, pero no se siente como un ron exactamente dulce, sino más bien como una nota suficientemente agradable para tomarlo solo. El retrogusto es de madera, nueces y caramelo.

Me sorprendió el Guajiro Añejo. Realmente esperaba cualquier cosa, porque mi experiencia con rones jóvenes de otras marcas canarias es muy parecida y ninguno de ellos son rones que tomaría solo. Pero el Guajiro Machete es otra cosa, con sabores que me recuerdan a rones venezolanos de mediana edad (de unos 4 a 6 años), pero una complejidad respetable y una calidad que nada tiene que envidiar de otros orígenes.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería San Bartolomé de Tejina
Nombre del Ron: Machete
Marca: Guajiro
Origen: Canarias, España
Materia prima: Melaza
Edad: NAS
Precio: $45
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 87

Drew Estate – Nica Rústica (Belly)

En el año 2014, luego del relativo éxito que tenía Drew Estate con la vitola El Brujito del Nica Rústica, los amigos de Drew Estate decidieron ampliar la línea con dos vitolas distintas: Short Robusto y Belly. Ambas vitolas con medidas extremas, una hacia abajo con un 4½ x 50 y este 7½ x 54. Sin embargo, en el año 2024 decidió descontinuar este gran belicoso Belly, sin ningún mensaje ‘esperanzador’ sobre algún reemplazo, aunque El Brujito y el Short Robusto se mantienen a la venta. Este cigarro lo recibí casualmente un par de semanas después de oír del descontinuado, y no es un cigarro que normalmente me guste (aunque en su vitola El Brujito es uno de mis preferidos) y suelo regalarlo a un amigo cada vez que alguien me lo da, pero como ya no va a estar en el mercado, preferí reseñarlo para así tenerlo en el blog.

Como en sus otras vitolas, el Nica Rústica lleva una capa Broadleaf americana sobre un capote San Andrés mexicano y tripa nicaragüense. Visualmente me causa un cierto rechazo similar al de alguna vitola 6 x 60, porque lo he fumado antes y me ha parecido demasiado de lo mismo. Pero la capa extremadamente accidentada y rugosa tiene un cierto brillo y su pie cubierto, con aromas a cuero, avena y notas frutales, mientras que la calada en frío, luego de picarlo con la guillotina en V me da aromas a notas dulces, avena, pimienta y una nota como de cereal.

Hay cigarros que tienen una explosión de pimienta desde las primeras caladas, pero el Nica Rustica en vitola Belly tiene una explosión de humo, incluso sin darle caladas. Cuando finalmente se las doy, me encuentro con sabores a tierra, notas de cuero y un toque semi-salado que se desarrolla en una sensación más cárnica de ese cuero. La pimienta está bastante activa y hasta agresiva, sobre todo para lo que esperaba de un tabaco con estas dimensiones y hacia el final del tercio me encuentro con una nota de granos cocidos. Para el tamaño del cigarro también me parece impresionante que logre apagarse solo y aunque no lo hace, me cuesta mantenerlo encendido de manera uniforme. La fortaleza es media-alta, con una intensidad media, un anillo de combustión espantoso y una ceniza que se va cayendo por partes.

En el primer tercio el retrogusto era tortuoso pero en el segundo comienzan a haber notas más reconocibles a tierra, un toque de chocolate y mantiene la pimienta. En el paladar hay una nota floral bien curiosa pero también algunas notas agresivas en una que otra calada que no me termina de gustar. Si alguna vez has viajado y cuando regresas al país tomas agua y sientes que tiene un fuerte sabor de tierra, esa es la sensación que tengo en el retrogusto. La construcción mejora en términos del anillo de combustión y la ceniza está mejor formada, aunque me sigue pasando que me cuesta mantener la quemada uniforme, y el humo es abundante. La fortaleza no llega a ser media, pero está por debajo de media-alta, mientras que la intensidad sigue en media.

En el último tercio esa nota de tierra húmeda al punto de ser agua sigue intensa, pero también hay una nota adicional de tierra mojada que no estaba seguro si eran ambas la misma o dos distintas. El retrogusto castiga mucho menos y puedo probar por ahí varias veces en este tercio, lo que lleva a la fortaleza a media, aunque la intensidad se mantiene en media también. La nicotina también aumenta y el hecho que lleve dos horas y 20 minutos fumando el Nica Rústica y que ya mis caladas son bastante cortas se traduce en que la nicotina no me pega tanto, pero el aburrimiento sí. Finalmente lo dejo en el cenicero cuando se apagó de un lado y no quise encenderlo de nuevo.

Si ves en mis experiencias previas con el Nica Rustica, en su vitola El Brujito ha sido parte de mi Top 10 de por vida desde que lo reseñé en 2016, mientras que el Short Robusto lo reseñé en enero de este año y tuvo una puntuación modesta. Lo que me pasó fue que El Brujito me da una fumada larga y variada, superando fácilmente las dos horas cada vez que lo he fumado (lo he comprado en packs varias veces) y quedo satisfecho con ella. El Short Robusto me deja con las ganas de una fumada más larga y el Belly hace exactamente lo contrario, por un lado me aburro de los mismos sabores sin muchas transiciones (y eso es tema mío, no del tabaco), por el otro me aburrí con este en específico de tener que cuidarlo tanto durante toda la fumada y que no me entregara una fumada placentera. Fue un tema de construcción y de dimensiones.

Ficha Técnica:
Fabricante: Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Nica Rústica
Dimensiones: 7½ x 54
Tamaño: Belly (Belicoso Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $8,00
Puntuación: 83