Davidoff – LE 2011 White Edition (Belicoso Supremo)

En verdad no estoy del todo claro si mencioné esto antes, pero todos los Davidoff que he probado han llegado por medio de paquetes mensuales de Small Batch Cigars. Por una mezcla de consecuencias del Covid y la inmensa (a veces repetitiva) variedad de Davidoff que llegan constantemente, este año decidí detener ese paquete mensual y concentrarme en uno que incluya mayor variedad de marcas. Lo malo de esto es que no solo dejaré de recibir Davidoff (porque no es una marca que compre a menudo), sino que también veré mucho menos de los cigarros más caros. Quizá eso sea positivo y pueda concentrarme en fumadas más accesibles para todos. Creo que me queda un par de Davidoff por reseñar, pero por lo pronto, este cigarro supuestamente es de 2011, por lo que tiene 9 años dando vueltas. Además, antes de ser torcido el tabaco es añejado durante cinco años.

El hecho también es que 2011 representó el décimo año en que Davidoff ha creado estas ediciones limitadas, ue comenzó con la colección Millenium lanzada en 1999. Obviamente hay más de 10 años en ese período, pero en 2001 y en 2010 no se crearon ediciones limitadas. La capa del cigarro es increíble y muy lisa, con apenas algunas venas destacadas sobre ella, pero realmente no se ve muy diferente a cualquier otro Davidoff. Los aromas en la capa incluyen notas de madera y frutos secos, mientras que en la tripa se sienten los mismos con una nota suave de pimienta. La calada en frío presenta aromas muy similares pero incluye una nota de fruta «exótica», o al menos exótica para el tabaco, pero cuando eres venezolano el tamarindo no es exótico, pero ese es el aroma.

El primer tercio del cigarro comienza haciéndome pensar que el cigarro pasó 9 años paseando por un desierto o, al menos, fuera del humidor, pues es algo seco, sobre todo en la garganta. La intensidad es suave-media y la textura del humo muy densa, con sabores suaves a madera, algo de tierra y no mucho más. Pero a lo largo del primer tercio se vuelve más amable, menos seco y con notas cítricas, también paja y tierra, e incluso una ligera nota de pimienta.

Con una quemada relativamente rápida me ubico en el segundo tercio luego de media hora fumando, con una desaparición de las notas de pimienta del primer tercio pero una sensación menos seca en el cigarro, aunque tampoco se siente como un Davidoff de los buenos, sino como un cigarro áspero en la garganta. La pimienta regresa una vez supero la mitad del cigarro, sobre todo en la nariz. Sigue incluyendo notas de madera y cítricas, pero ya no se sienten los sabores de paja y tierra.

Para el último tercio la pimienta toma una nota más dominante, particularmente en el retrogusto, al tiempo que las notas cítricas también se sienten más intensas en el paladar. El anillo de combustión, quemada y tiro han sido muy al estilo prácticamente perfecto de Davidoff, pero en este tercio la densidad del humo es irregular. Al final, se traduce en una hora y 40 minutos de una fumada regular, tendencia hacia plana y no tan interesante como esperaría de Davidoff y de un cigarro de $20, pero que funciona bien como acompañante de un postre o un buen ron.

Pero para ser una edición limitada de una marca famosa por hacer cigarros excepcionales año a año, el Davidoff Limited Edition White Edition 2011 deja mucho que desear. Tiene algunos sabores agradables, pero no suficientes para cautivar y es casi como si el cigarro estuviese hecho para tomarse fotos y no para fumar, o al menos no para alguien que busque sabor en el cigarro. Sin embargo, bien podría estar apuntado a una clientela totalmente diferente a mí, pues es un cigarro de lujo, pero hay muchos otros cigarros de lujo en el mercado que justifican mejor su precio. Hay cigarros de Davidoff que me han gustado mucho y ha sido gracias a estos paquetes mensuales que los he encontrado, incluso algunos no he reseñado por su rareza, pero luego de haber probado 14 distintos (según mi lista), no creo que sea una marca que voy a extrañar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Davidoff
Modelo: Limited Edition 2011 White Edition
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Belicoso Supremo
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Criollo)
Capote: Perú (Corojo)
Tripa: República Dominicana (San Vicente, Piloto)
Precio: $19,00
Puntuación: 76

Ron: Carupano 18 Reserva Limitada

Tengo quizá un par de años con esto de las reseñas de ron y afición por él. En este tiempo he tenido la suerte de probar varios rones de todo el mundo y muchos de Venezuela. Sin embargo, siempre han sido rones con trayectoria. Pero con el lanzamiento reciente del Carupano 18, creo que fue la primera vez que me comporté como el propio fanboy de la marca. Me enteré del lanzamiento de este producto un jueves y el sábado estaba comprando la botella, incluso mucho antes que la mayoría de mis amigos quienes quizá no son tan fanáticos del ron, pero en un país donde tan pocas cosas suceden a nivel social, esto se sintió como todo un evento.

Pero el hecho es que conseguí mi botella de Carupano 18 y, aprovechando que los precios estaban decentes, me compré una de ron Roble Viejo Ultra Añejo, ginebra Nordés y ginebra L’Arbre, que pronto reseñaré.

El lanzamiento del Carupano 18 se dio como un evento completamente digital, gracias a la pandemia del Covid-19 y su correspondiente cuarentena. Su lanzamiento se dio al mismo tiempo que la marca decidió cambiar la imagen de sus botellas por unas más uniformes entre ellas. Todo muy bien hasta que descubrí que en el caso del Carupano 21, le redujeron 5° al líquido (de 45° a 40°) y el sabor también cambió; pero más de eso en otro momento, cuando reseñe el 21, con la botella de 45°. Sin embargo, el día que compré esta botella le caí bien al dependiente de la tienda y me permitió catar ambos lado a lado (los dos Carupano 21).

Lamentablemente en la página misma de Ron Carupano no especifican el blend de este Carupano 18, sino que dicen que contiene rones de hasta 18 años de añejamiento. Al no mencionar el mínimo que contiene, me lleva a pensar que se trata de rones entre 2 y 18 años de edad, lo cual es un espectro bastante amplio.

La botella de Carupano 18 es opaca, aunque aquí innovaron el idioma y dicen que está «frosteada», que es una derivación del inglés «frosted», pero aquí siempre estamos inventando nuevas palabras.

En copa se trata de un líquido color ámbar oscuro con destellos naranja.

Al agitar la copa el líquido se detiene rápidamente, por lo que decimos que es de alta densidad. Luego de moverlo, a las lágrimas les toma unos 10 segundos comenzar a descender por la cara interna de la copa, a una velocidad mucho más rápida de la que esperaría en un destilado con 18 años de añejamiento, lo que me hace pensar que la relación de rones en la botella tiene mayor contenido de rones más jóvenes.

Recién servido en la copa se aprecian aromas de chocolate en jarabe, coco, yodo como buen ron de Carupano, caramelo, vainilla y pan tostado. Luego de unos minutos (los que me toma hacer las fotos) regreso a la copa y aprecio aromas tostados genéricos, a chocolate malteado, madera y nueces. La intensidad alcohólica es media-baja, lo que me permite apreciarlo bastantes veces.

En boca la intensidad alcohólica es mucho más frontal y fuerte que en nariz, con sabores que van del dulce inicial a un astringente directo, luego salados, amargos y ácidos. Entre los sabores que aprecio hay chocolate, banana, piña, pasas, bourbon (sin duda por el añejamiento en barricas ex-bourbon), naranja, tabaco o y café. Ese toque amargo en el sabor tiene notas de caramelo, como cuando hay un exceso de él.

El retrogusto es de pasas, cáscara de naranja y limón amarillo. Luego intento ponerle algo de agua, a fin de reducirle el golpe alcohólico y poder probar sabores diluidos, lo cual muchas veces permite apreciar mejor algunos sabores, pero con agua el amargo aumenta y se sienten notas de vainilla, caramelo y madera.

La verdad es que los rones de Carúpano siempre me han gustado y esa nota yodada que tienen me parece muy única y diferente con respecto a la mayoría de los rones venezolanos. Sin embargo, con este 18 Reserva Limitada creo que han cambiado un poco. Si bien el aspecto diferenciador de su sabor sigue ahí, pareciera que ha habido un exceso de otros sabores que no me han convencido, entre ellos la mayor fuerza de la nota amarga, pero también la sensación de que se trata de un ron mucho más joven de 18 años, algo que estamos claros que hay porque se trata de un blend, pero no deja de sorprenderme que el sabor del Oro 12 se siente mucho más suave que el del 18 Reserva Limitada, incluso teniendo un máximo de edad seis años menor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Carúpano
Nombre del Ron: 18 Reserva Limitada
Marca: Carúpano
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: entre 2 y 18 años
Precio: $25
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 73

Hoyo de Monterrey – Epicure No. 2 (recatado)

Revisitando a los grandes clásicos con los que aprendí a fumar hace unos cinco años, esta vez pruebo de nuevo este clásico habano, que llegó a mí como parte de un sampler de robustos que me compró mi hermana en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Haciendo un poco de memoria, esto lo compró cuando iba de Madrid a Punta Cana, un año que nos encontramos ahí con mi papá. Este sampler está formado por cigarros típicos cubanos, lo que podríamos llamar los grandes clásicos: Montecristo Petit Edmundo, Cohiba Robusto, Partagas Serie D No. 4, Romeo y Julieta Petit Churchills y creo que un H. Upmann Magnum 54. Dado que fue un regalo, me parece muy propicio fumarlo hoy, día de navidad.

Revisando entre mis próximas fumadas y las que ya he hecho, estoy casi seguro que este es el último de esa colección, contando con un poco más de dos años en mi humidor. El cigarro se siente bastante suave, casi esponjoso, y la capa tiene algunas venas de tamaño y relieve considerables que corren por todo el cigarro. Esta capa tiene aromas de establo, paja y un toque suave de cuero. En la tripa se aprecian nota de canela y cuero, mientras que la calada en frío tiene galletas de mantequilla, paja y algo de madera vieja. Me llama la atención como las anillas bailan sobre el cigarro, aunque tengo entendido que es relativamente normal que un habano cambie sus dimensiones ligeramente cuando se encuentra en el humidor durante un par de años.

El cigarro enciende fácilmente, aunque con esa misma facilidad tiende a desviarse un poco la quemada, al menos hasta la mitad del primer tercio, por lo que en esta sección tengo que tener el encendedor a la mano. Esto lo podría tener en cuenta con un encendedor grande, de varias turbinas, pero el que utilizo para los habanos es uno de una sola turbina, especialmente para prevenir problemas de quemada. Durante este primer tercio el cigarro comienza con notas suaves y hasta raras, cuyos sabores incluyen notas florales bastante fuertes, talco, vainilla y nueces, estas últimas a partir de la mitad del primer tercio. Hacia el resto del tercio se sienten notas más abundantes de vainilla, nueces, notas herbáceas y un toque suave de pimienta. La ceniza es quizá lo menos atractivo del cigarro, siendo de un color gris oscuro y permite ver distintos agujeros internos, lo que hace que apenas hago la foto decida tumbarla en el cenicero, punto al que ni siquiera llega.

En el segundo tercio son inexistentes esos sabores «diferentes» del primer tercio, destacando frutos secos, vainilla, avellanas, grama y suave de pimienta, y afortunadamente también puedo dejar el encendedor de lado y no preocuparme por la quemada. Además de estos sabores al inicio, no hay un gran cambio en este tercio ni después de la mitad del cigarro, aunque en términos técnicos ese punto medio si indica un cambio y la ceniza simplemente no se aguanta nada sobre el cigarro.

En la frontera entre segundo y último tercio los sabores cambian un poco y ya para el último se definen perfectamente como avellanas, galletas, vainilla, grama y pimienta, los cuales son prácticamente los mismos del tercio anterior pero, curiosamente, sí se siente un cambio momentáneo en esa frontera, pero quizá lo más destacado es que la pimienta se coloca entre los primeros sabores. La quemada se mantiene decente, aunque muestra claras tendencias de querer desviarse y al poco tiempo que quitarle la anilla decide apagarse por completo. Me toma un par de intentos y logro darle fuego de nuevo, solo para durar unos 3 minutos más, punto en el cual decido abandonarlo. En total me dio una hora y 15 minutos de fumada.

Hace aproximadamente dos años que me fumé el último Epicure No. 2 y puedo decir sin lugar a dudas que esta experiencia fue notablemente diferente en calidad del cigarro y con ligeras diferencias con respecto a los sabores. Igualmente, la experiencia con este no fue la misma que en la fumada anterior y aunque en 2018 me gustó bastante, quería que este cigarro me gustara tanto o igual, lo cual siento mucho decir que no fue posible. Quizá el cigarro sufre de los mismos problemas de inconsistencia que sufren tantos otros habanos, o que los habanos destinados a estos samplers no son los mismos de las cajas.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Hoyo de Monterrey
Modelo: Epicure No. 2
Dimensiones: 4⅞ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $25,00
Puntuación: 83

Byron – Serie Siglo XX (Reserva 5 Años) (Londinenses)

Byron es una marca de Nelson Alfonso, quien es diseñador gráfico y en su currículo está el haber creado los diseños de casi todas las anillas cubanas, incluyendo Behike. El cigarro en sí es fabricado en Costa Rica, en una vitola de 5½ x 5 y la composición del cigarro no es mencionada, algo muy típico de los cigarros de Alfonso. La marca Byron existió originalmente a mediados del siglo 19, en Cuba, cuando dos primos llamados José y Eusebio, hijos de canarios, tenían una pequeña fábrica de tabacos con unas 12 personas empleadas en la calle Macías de Santiago de Las Vegas, una provincia de La Habana. Sin embargo, en la anilla aparece es un Lord Byron, quien era famoso por ser poeta y fumador de tabaco.

A partir de su construcción, el Siglo XX descansa en el cuarto de añejamiento de la fábrica durante cinco años, y de ahí el nombre. La marca tiene tres productos principales, llamados Siglo XIX, Siglo XX y Siglo XXI, cada uno representando un siglo de producción en Cuba. Aunque la composición del cigarro no es mencionada, la gente de Halfwheel hace un inciso diciendo que probablemente tenga una capa ecuatoriana y tripa de Perú y Nicaragua. Independiente de su origen, la verdad es que tiene una cantidad mínima de venas, con aromas a té y madera, mientras que en el pie se aprecia establo y canela. Finalmente, lo pico con la doble hojilla y aprecio notas cremosas y cítricas en la calada en frío.

Las primeras caladas del Byron son llamativas, pero principalmente por su sencillez, en el buen sentido. Comienza con sensaciones de nueces y levadura de pan, combinando también con una nota cremosa que me hace fumarlo más rápido de lo que debería pero también lo dejo tranquilo en cuanto me doy cuenta. Tiene también notas de pimienta, pero solamente se sienten de fondo, como empujando el resto de los sabores. Más adelante en el tercio se siete más fuerte la nota de pimienta al igual que la sensación cremosa, mientras que en el retrogusto destacan notas cítricas. El tiro se comporta muy bien, con una sensación ligeramente apretada, pero justo lo que quisiera en este tipo de cigarros tan premium. El humo no es muy abundante, pero al cabo de las primeras caladas ya se hace copioso.

En el segundo tercio desaparece la pimienta, casi por completo, mientras que se comienzan a sentir notas cítricas en el paladar y no solo en el retrogusto. Ese sabor de levadura de principios del cigarro vuelve a destacarse y el resto de los sabores adquieren un matiz de pan aún más llamativo. A partir de la mitad se sienten notas de corteza de pastel, madera y cerezas, mientras que el retrogusto mantiene su nota cítrica, pero también aparecen sabores de pimienta, aparentemente desplazándose a este punto ahora. En temas técnicos sigue siendo una fumada ejemplar y el humo es abundante.

Como si el cigarro no se hubiese comportado ejemplarmente, el último tercio desprende sabores y matices que realmente me deja impresionado, y creo que si me detuviera a analizarlos y anotarlos todos, seguramente se me apagaría el cigarro. Los sabores dominantes son una combinación de yodo de whisky y carne a la parrilla, pero de un modo muy agradable, acompañado por chocolate en modo de brownie y el regreso de la pimienta en el paladar y la garganta. Me voy a concentrar en esos sabores solamente a fin de no entrar en demasiados detalles sobre los matices, pues las notas de crema, chocolate, vainilla y canela también están presentes. En términos técnicos se comportó de maravilla, aunque creo que solamente me hubiese durado más si la fumada no hubiese estado tan buena. No requirió retoques ni hubo momentos de preocupación, una ceniza sólida y humo abundante. Una hora y 45 minutos de fumada que quisiera haber podido extender.

Si me concentrara solamente en sabores, aromas, matices y temas técnicos, el Byron sería fácilmente mi cigarro del año, o al menos en el Top 5. Pero el Byron tiene un costo que supera los $30 y aunque la fumada fácilmente los ha valido, siguen siendo $30. Obviamente el cigarro no va a ser tres veces un cigarro de $10, sino que simplemente es un target distinto al que yo estoy acostumbrado y creo que siempre hay que probar de todo. Con certeza puedo decir que ha sido mejor que los Opus X que he fumado, mejor que varios Davidoff y que muchos habanos. Ciertamente, dentro de ese nicho, creo que el Byron es lo mejor. El Byron es un cigarro elegante, que incluso al fumador más experimentado seguramente atraerá, y su precio hace que sea lo que muchos catalogan de cigarro de celebraciones y el Byron ciertamente está a la altura de ellas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos de Costa Rica
Marca: Byron
Modelo: Serie Siglo XX Reserva 5 Años
Dimensiones: 5½ x 55
Tamaño: Londinenses (Robusto Extra)
Origen: Costa Rica
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $32,00
Puntuación: 94

CFT – Risqué Maduro

No es muy común que publique una reseña de un cigarro de Cigar Federation, en parte porque hay algunos que no me han parecido extraordinarios, pero también porque su producción tan limitada hace que sea casi una maldad celebrar un cigarro que no consigas. No obstante, el Risqué Maduro al día de hoy está disponible en la página y la verdad es que no es por eso que lo publico, sino porque realmente me gustó bastante. Como si no fuera obvio, el cigarro es de Cigar Federation y, quizá menos obvio, formó parte del paquete mensual de marzo 2020.

Un par de temas curiosos de este Risqué es son que la capa no ocupa todo el cigarro, sino que llega hasta unos centímetros antes del final. Esto puede parecer una tontería o un gimmick, pero fue una vez encendido que noté la importancia de ello. También tiene la anilla hacia abajo, sin duda para llamar la atención de ese pie, pero también por ser algo diferente nuevamente. La capa es San Andrés mexicana con nada menos que ocho años de maduración, lo cual le da unos aromas intensos incluso en frío a chocolate, azúcar morena, madera y cuero. Precisamente por la intensidad de estos aromas, es posible que no pudiera sentir los del pie si estuviera más cubierto, aunque no es esa la causa de quedarse corto. En el pie se aprecian notas más especiadas, que incluyen clavo, pimienta y nuez moscada, mientras que la calada en frío presenta aromas muy similares a los del pie, pero incluye vainilla también.

Con esa cornucopia de aromas en frío (llevo tiempo queriendo usar esa palabra), una vez encendido es bastante sutil, apenas destacando notas de caramelo y canela en el primer tercio, con algo de vainilla y pimienta en el retrogusto. Estos son sabores principalmente de la tripa y capote, y siendo la capa una tan conocida por sus sabores intensos, es aquí donde el futuro protagonismo de la capa resaltará, pues a mediados del primer tercio ya aparecen notas de madera, clavo, azúcar morena y nuez moscada.

Ya para el segundo tercio los sabores de la capa están perfectamente combinados con el resto del cigarro y destacan azúcar (genérica), madera, clavo, nuez moscada y una buena dosis de crema para amalgamarlos todos, mientras que incluye también notas más suaves de vainilla y merey, que se sienten más en el retrogusto, pero también van apareciendo en el paladar a lo largo de todo el tercio. Quizá lo más destacado es que quema con relativa lentitud, pero también que cada uno de los sabores va tomando la delantera constantemente, y con la intensidad media-alta del cigarro, me lleva a apreciar esa lentitud en el quemado.

Con la quemada lenta, me doy cuenta que pasé al siguiente tercio solamente gracias al sabor, pues hay una transición muy interesante y llamativa, sobre todo en sabores que tienden hacia la amargura, pero en el buen sentido, incluyendo caramelo quemado, té, chocolate amargo e incluso notas de whiskey americano, junto con la pimienta, madera y vainilla en el retrogusto para completar la experiencia. La intensidad del cigarro y riqueza de los sabores es muy sobresaliente, incluso en el último tercio, al punto que a pesar de su precio, fácilmente considero un 5-pack. Con una fumada de una hora y 40 minutos a estos sabores, es dinero bien invertido.

Leyendo bien en la página de Cigar Federation, acabo de ver que los cigarros se acabaron. Una lástima que no esté más destacado ese detalle, sobre todo porque me tomó un par de horas escribir esta reseña y no la voy a borrar ahora. Pero es algo para suponer, pues su producción estuvo limitada a tan solo 280 unidades. Sin embargo, la página va sacando nuevas reediciones de manera regular y, aunque algunas tardan más que otras en repetir, eventualmente lo hacen. Pero creo que se puede marcar para que te avise cuando llegan. No obstante, el Risqué Maduro es posiblemente uno de los mejores de Cigar Federation que he probado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cigar Federation
Modelo: Risqué Maduro Limited Edition
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega)
Precio: $10,00
Puntuación: 94

Viaje – Skull & Bones Mephisto

Durante la última década Viaje ha creado este producto de variación regular en la liga llamado Skull & Bones. Hasta la creación de este cigarro, los nombres de todos los otros productos de la línea llevaban nombres como Little Boy, Fat Man, Big Ivan, Cloudmaker y demás, que suelen ser los nombres que llevaban las bombas de los bombarderos y otras más letales durante las guerras mundiales. Sin embargo, este lleva nombres de personajes del cómic Ghost Rider, de Marvel, que incluye el Ghost Rider, el Johnny Blaze (que probé hace poco) y este Mephisto. Tal parece que los siguientes cigarros llevarán nombres de personajes de Marvel, pues los siguientes se llaman The Hulk y Bruce Banner.

Los detalles de las ligas no se han mencionado, pero podría asumir que la capa es San Andrés mexicana y el hecho que es hecho por Aganorsa Leaf en Nicaragua me llevaría a pensar que tripa y capote son de ese país. Las tres ligas de esta línea tienen un cepo 56 pero este cigarro tiene 6,5 pulgadas de largo, vs. las 6 pulgadas de los otros dos. El pie del cigarro está cubierto por la capa, por lo que no es posible percibir aromas en el pie, pero esta capa presenta notas de canela, tierra y suave de chocolate, mientras que la calada en frío presenta madera seca, azúcar morena, chocolate líquido y una nota de café con nuez moscada.

El cigarro comienza menos potente de lo que pensaría que un cigarro con una capa tan oscura, anillas con calaveras y un nombre como Mephisto sería, pero los sabores más predominantes son de nuez moscada y madera, en donde esa nuez moscada se siente hasta herbácea. También hay notas fuertes de café, siendo este el sabor más predominante en el primer tercio, pero sin duda que las sensaciones son las típicas de un cigarro maduro, cambiante pero de sabores densos. El retrogusto incluye distintos sabores que van entre chocolate, nuez moscada y notas más suaves de pimienta, haciendo que al final del tercio el cigarro lleve una intensidad media.

Aunque los sabores han sido interesantes, la quemada no ha sido realmente buena y, aunque hasta los momentos no ha requerido retoques, pronto sí le van a hacer falta. La quemada es bastante lenta y me toma casi 40 minutos entrar en el segundo tercio, en donde los sabores principales son una fusión de chocolate, café y nuez moscada, con notas más suaves de azúcar morena y pimienta, lo que hace que el cigarro tenga muy poco componente dulce. Esto hace que el cigarro sea interesante, pero también apoya el hecho que lo esté fumando lento a fin de apreciar cada sabor.

En el último tercio la quemada es bastante variable y ya para este punto se me había medio apagado un par de veces. Los sabores son más básicos, habiendo perdido las notas de azúcar morena, nuez moscada y madera, y dejándome solo con el chocolate y el café, con pimienta en el retrogusto. La intensidad llega a alta en este último tercio, pero precisamente por esa ausencia de notas dulces, la mayoría de los matices no se sienten del todo, incluso fumando lento. Quizá de haberlo combinado con un destilado hubiese podido apreciar mejor otros sabores, pero como siempre pasa, no podría asegurar que son absolutamente parte de la fumada, y es la razón por la que las reseñas se hacen con agua.

Como buena edición limitada de Viaje, esperaba que este Skull & Bones fuese algo muy diferente, y efectivamente lo fue durante gran parte de la fumada. Pero, con un nombre como Mephisto, la capa tan oscura y las calaveras en la anilla, esperaría una fumada intensa y esta no lo fue. En su lugar no hubo tantos matices como hubiese esperado y quizá es que yo me hice demasiadas ilusiones por su origen. Pero no deja de ser un buen cigarro, aunque quizá incomprendido. Para haberme durado dos horas, creo que lo entendí bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Viaje
Modelo: Skull and Bones Mephisto
Dimensiones: 6½ x 56
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Criollo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $14,50
Puntuación: 86