Cualquier mención de Alec Bradley entre aficionados y fanáticos del tabaco saca a relucir al Prensado como uno de los productos más famosos de la marca. Aunque han hecho otros muy buenos, la verdad es que el Prensado fue el que puso a Alec Bradley en el mapa y en 2016 apareció el Prensado Lost Art, que no tiene mucho que ver con arte ni con arte perdido, sino que simplemente lleva doble capote. Es un cigarro que probé por última vez en 2019, en vitola Gran Toro 6¼ x 52 y le di 86 puntos, que es más de lo que le di al Prensado en su debacle, pues hace poco retocaron un poco el blend y está mejor de lo que estaba saliendo hace unos 4 o 5 años. Recuerdo que mi experiencia con el Gran Toro fue buena, no la mejor, pero muy decente. Esta vez lo pruebo en Robusto con medidas 5 x 52 y con unos años de guarda, pero tengo buenas esperanzas por él.

Por los momentos se ve como un cigarro bien pequeño, pero hay muy poco visualmente que lo diferencie del Prensado en Robusto, siendo básicamente una línea azul con las letras Lost Art encima lo único. La capa tiene aromas a chocolate, cuero y tierra, mientras que en el pie se aprecian aromas a chocolate y pasas, con una ligera nota de cáscara de naranja. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas muy agradables a helado de chocolate y pecans, que me hacen querer darle fuego lo antes posible. Pero también hay unos aromas a plástico nuevo que realmente no quiero investigar, aunque no voy a dejar de fumarlo por eso.

Los sabores del Lost Art en su primer tercio son agradables y esas notas químicas de plástico nunca aparecen, afortunadamente. Entre los sabores incluye nueces tostadas y helado de chocolate, y luego va incluyendo una nota de cedro y tierra húmeda también. El retrogusto no tiene casi pimienta, sino más bien notas florales y más de esos frutos secos, que en nariz sí se sienten como pecans. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media a media-alta también y no quema muy bien, aunque no pareciera haber de qué preocuparse.

Aunque no parece muy propenso a producirme una ceniza duradera, en el segundo tercio no tengo que sacar el encendedor para darle toques técnicos, y eso creo que me agrada más. Hay ocasiones en que pareciera querer apagarse, pero unas caladas de emergencia controlan esa llama y ayuda a producir sabores muy agradables a helado de chocolate, pecans, cedro y un toque de tierra, mientras que en el retrogusto sigo manteniendo mis notas florales y de frutos secos. Hay más matices de esos frutos secos, pero no alcanzo a definirlos ni me atrevo a hacerlo. La fortaleza se ubica en media, con una intensidad que bajó un poco pero se puede mantener aún en el mismo rango del tercio anterior.

Tengo amigos que no se fuman el último tercio del cigarro. Dicen que ya para ese punto están saturados o que simplemente no les gusta tanto y si yo fuera uno de esos, el Prensado Lost Art sería un cigarro extraordinario, pero no lo soy. Efectivamente, en el último tercio de este cigarro la experiencia no es tan agradable. Esa ausencia de pimienta que ha tenido el cigarro hasta el momento se mantiene, pero en algunos casos esa pimienta sirve para tapar sabores que pueden ser desagradables y que no siempre se sienten. Precisamente, hay sabores como ácidos, de hoja que no fue bien curada y se sienten principalmente en la parte trasera de la lengua, pero además hay una sensación muy intensa de nicotina que no me agrada en lo absoluto y es una combinación muy mala para el cigarro y para el fumador. Tanto, que al poco rato lo tuve que dejar, luego de una hora y 20 minutos de lo que estaba siendo una fumada muy decente.
No quisiera pensar que los Prensado Lost Art tienen este problema que me atacó en el último tercio, especialmente porque cuando lo fumé en Gran Toro ciertamente no los tuve, pero afortunadamente no me amargaron la fumada. Ya estaba en el último tercio y, siendo un robusto, eso se traduce en que me quedaban unos 20-25 minutos de fumada, que terminé acortando a 10-12 o esencialmente la mitad. Pero sería muy injusto caracterizar al Prensado Lost Art por esos últimos 10 minutos, pues hasta ese momento se había comportado relativamente bien. En resumen le pesa, pero no lo caracteriza. En realidad los sabores desagradables son algo que podría haber obviado, tratando de darle sentido a los sabores que aparecieron y definirlos de alguna manera, pero el tema fue el chute de nicotina que casi terminé temblando. No obstante, es un cigarro que repetiría, especialmente para sacar ese clavo del último tercio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Prensado Lost Art
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Honduras, Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 85
















