Ginebra: Bols Genever

Hay algo que probablemente no mucha gente sabe, y cuando digo «mucha gente», me incluyo porque solo lo aprendí estudiando un poco la ginebra. El tema es que London Dry Gin es un tipo de ginebra, pero es la más común, por lo que la mayoría de las ginebras que había visto en mi vida siempre decían eso y asumía que era como ponerle «Añejo» al ron, lo cual después también descubrí que es un estilo.

Pero el hecho es que existen 5 tipos de ginebra: London Dry Gin, Plymouth Gin (que tengo una botella y próximamente la reseñaré), Genever Gin, Old Tom Gin y New American (que es el estilo de Prairie Organic, de reciente reseña).

La Bols es del estilo Genever, que tiene un color y sabor muy diferente al de otros tipos de ginebra. Mientras que la mayoría de las ginebras son hechas a partir de grano, el estilo Genever es hecho a partir de granos malteados, lo que le da un color más oscuro y un sabor más similar a un whisky suave. En los años recientes la ginebra Genever ha ganado más auge y muchos mixólogos la están usando en cócteles, pero es el tipo de ginebra que puede tomarse sola también.

Lucas Bols se anuncia como la compañía destiladora más antigua del mundo en funcionamiento, con sus orígenes siendo en el año 1575. Luego de 445 años la compañía se ha convertido una de las líderes en la industria de los destilados, con presencia en más de 110 países vendiendo vodka, ginebra, Genever y licores varios, incluyendo 36 licores naturalmente saborizados.

Según su página web, Lucas Bols comenzó a destilar Genever en 1664. De hecho, el Genever es el estilo original de la ginebra y la raíz del licor destilado de enebro. Esta ginebra sigue siendo muy popular en Holanda. El producto actual está basado en la receta original introducida por Lucas Bols en 1820, producido a partir de un destilado de vino malteado hecho de centeno, maíz y trigo fermentados durante largo tiempo y destilado tres veces en alambiques de cobre. Este vino malteado luego es infusionado con una selección cuidadosa de botánicos y embotellado a 42% de alcohol.

La botella de Bols Genever es alta y cilíndrica como la que aparece en la portada de este artículo. Es sellada con un corcho sintético y de apariencia muy singular y llamativa.

Una vez servida en copa me di cuenta inmediatamente que se trata de un líquido muy diferente de las ginebras de estilo inglés que siempre he tomado. En vez de recibir ese aroma de pino y enebro inicial, los aromas eran mucho más terrosos, con impresiones herbáceas destacadas. También hay una presencia de enebro, pero el aroma herbáceo a veces lo domina.

También hay sensaciones frutales como de piña y calabaza, así como cilantro, que es uno de los botánicos más tradicionales y que no podía faltar.

En boca se confirma la complejidad que se sentía en nariz, con una sensación herbácea y terrosa al principio, pero ese herbáceo me recuerda a la Cachaça, y no me sorprendería que existan similitudes en la manera en que ambas son fermentadas y destiladas. También hay un sabor como de vino joven pero no hay una impresión malteada. Los sabores son acompañados por toques de piña y una sensación picante herbal, como cuando comes una rúgula que es picante. La presencia de enebro se siente en todas partes también.

El retrogusto es picante, con toques de pimienta y cilantro, seguidas de tierra, vino malteado (aquí sí) y enebro.

La ginebra Bols Genever destaca esa sensación antigua de la ginebra, y en su nombre se puede apreciar la raíz de la palabra ginebra también (y no la ciudad suiza), pero es como se producía este destilado antes de la evolución de la destilación por columnas del estilo London Dry. El estilo Genever presenta sabores más suaves pero más complejos, resultado de una destilación más lenta y la destilación en alambiques de cobre. Pero también representa el renacer de un estilo de ginebra casi desconocido para la mayoría, pero perfecto para descubrir nuevas dimensiones de un destilado del que creíamos conocer perfectamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bols
Nombre de la Ginebra: Genever
Marca: Bols
Origen: Holanda
Precio: $35
Densidad alcohólica: 42%
Puntuación: 88

 

Casa Cuevas – El Flaco Habano EL

Normalmente no hago doble reseña de un cigarro, aunque hay sus excepciones. Pero a lo que quiero llegar es que si fumo un cigarro en robusto, por ejemplo, no repito la reseña si lo fumo en toro. Sin embargo, cuando se trata de un lancero creo que sí es oportuno repetirla, principalmente porque los sabores entre esas dos vitolas cambian considerablemente, pero también porque esta en particular es una edición limitada. Como su nombre lo indica, este Casa Cuevas tiene una capa habano ecuatoriana, sobre capote nicaragüense y tripa de Nicaragua y República Dominicana. Este lancero de dimensiones 7 x 43 está limitado a 500 cajas de 10 cigarros.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 01

El Flaco Habano está cubierto de la misma capa del Casa Cuevas Habano que reseñé hace un tiempo, siendo hasta ese momento el único de la marca que había probado y este el segundo. La capa es realmente llamativa, con una película muy ligera de aceite y una que otra vena que se ve a todo lo largo. También tiene un ‘moño de señora’, en la perilla, que es una manera mucho más bonita de decir ‘rabo de cochino’, aunque estas dos terminaciones de la perilla son ligeramente diferentes; esta es la elegante, sin duda. Los aromas de la capa son de chocolate, paja, cuero, nueces y establo, mientras que la calada en frío, sorprendentemente suave, consta de madera, almendras, pimienta y un dulce afrutado como de naranja.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 02

Comenzando el primer tercio, El Flaco Habano comienza con un toque amargo destacado, que no me convence del todo pero me hace fumarlo con cierto recelo y sin querer darle caladas muy fuertes, sobre todo porque me dificulta sentirle sabores específicos, así que lo dejo a un lado momentáneamente y luego de unos 2 minutos proceso a fumarlo con más calma. Esa amargura desaparece al poco rato y me permite apreciar sabores de madera, tierra, cuero y nueces, quizá algo superficiales, pero si hay algo que aprecio en un lancero es esa facilidad de mostrar sus sabores desde la primera calada. En el retrogusto se aprecia un toque no muy fuerte de pimienta y otro toque dulce que me recuerda al jarabe de maple. Aunque el anillo de combustión no es del todo recto, se va corrigiendo rápidamente y solo, y el tiro es perfecto. En cuanto a su intensidad, es un poco suave para ser un lancero, bordeando entre media y suave, al menos durante este tercio.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 03

En el segundo tercio la mayoría de los sabores se siguen sintiendo superficiales, quizá también por esa intensidad media, que llega a media en este tercio. En el retrogusto el sabor es únicamente de pimienta, habiendo perdido esa propiedad dulce, pero en el paladar se sienten sabores de chocolate, cuero, madera, café y tierra mojada. Una vez supero la mitad esa pimienta del retrogusto se hace más fuerte y vuelve la nota dulce de maple, aunque suave. El tiro continúa siendo soberbio y el anillo de combustión mantiene su imperfección auto-corregida, por así llamarlo. Sin embargo, llega un momento en que tengo que darle un toque técnico, pero nada grave. La intensidad se mantiene en media, lo cual francamente me impresiona, pues los lanceros tienden a ser más fuertes de lo esperado, pero este no supera la intensidad a la que llegó comenzando este segundo tercio.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 04

El último tercio de El Flaco Habano es muy parecido al segundo, aunque la nota picante en el retrogusto es quizá más fuerte, pero no suficiente para llegar a una intensidad mayor. Los sabores son de paja, maní, madera, café, chocolate, cuero y tierra, que van intercambiando liderato en intensidad pero no tienen impacto en la intensidad general del cigarro. Quizá la mayor diferencia entre este tercio y el anterior es que los sabores en este tienden a estar más definidos o separados, y en el anterior eran más como una amalgama que iba mostrando intensidades mayores. En términos de construcción, el anillo de combustión muestra una tendencia a ser más recto y el tiro sigue siendo perfecto. La intensidad aumentó un poco, pero sigue dentro del mismo límite. Quedando apenas unos centímetros y luego de una hora y 20 minutos de fumada, El Flaco Habano llega a su fin.

No soy de dejar que la ceniza alcance un punto peligroso, pues entre mi pulso y tendencia de echarme la ceniza encima, procuro no dejarla crecer mucho. Sin embargo, la ceniza en este cigarro apenas si alcanzó dos centímetros de largo en su punto máximo, pues tenía una clara tendencia a caerse rápidamente. En general, aunque el principio de El Flaco Habano no fue el mejor gracias a esos golpes amargos y agresivos, los otros dos tercios del cigarro fueron bastante buenos. Aunque puedo determinar un sabor picante y saber si se debe a pimienta o a otra cosa,  rara vez puedo determinar el color de la pimienta o si ese picante es de otro origen, pero en este cigarro sí pude determinar dos tipos de picante, aunque no me atreví a asegurarlo y preferí dejarlo como pimienta. Pero el sabor dulce en el retrogusto me gustó bastante y le dio una combinación singular a la fumada. El cigarro cuenta con un poco más de 7 meses de guarda, y con los sabores que mostró estoy bastante satisfecho con la fumada y creo que le pude apreciar todo lo que ofrecía. No obstante, si tuviera que comparar el lancero con su versión robusto que fumé antes, me quedo con este, particularmente porque le aprecié más sabores, pero no por mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Las Lavas
Marca: Casa Cuevas
Modelo: El Flaco Habano Edición Limitada
Dimensiones: 7 x 43
Tamaño: Lancero
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $9,50
Puntuación: 83

 

 

Cavalier Genève – White Series (Salomón)

No es común recibir un cigarro especialmente «selecto» en el paquete mensual de Cigar Federation. Vamos, que todos los que recibo siempre tienen un cierto grado de calidad, a veces mucha más de la que aparentan. Pero recibir uno con el nombre Genève en él, como lo llevan los Davidoff es algo muy raro. Precisamente por eso mi sorpresa cuando lo incluyeron en el paquete de agosto de 2019, aunque confieso que lo quería probar desde hacía mucho antes. La marca es de un suizo llamado Sebastien Decoppet, quien se alejó del mundo corporativo para convertirse en creador de una marca de baja producción pero alta calidad. Luego de vender sus propiedades, voló a Honduras y se reunión con la familia Plasencia. Hoy en día la marca lleva el logo que un amigo le creó y llevan el símbolo de un diamante (o un rombo) dorado, hecho con oro de verdad.

Cavalier - White Label 01

El White Series de Cavalier tiene una capa habano sobre un capote Connecticut y tripa de Nicaragua, República Dominicana y Paraguay… sí, Paraguay. Además, el cigarro se siente especialmente pesado, no solo por ser un Salomón, sino que se siente muy bien empacado. Las venas en la capa apenas se notan y tampoco se sienten secciones esponjosas, y se aprecian aromas de establo y madera. En el minúsculo pie se aprecia paja, pimienta y madera. Lo pico con la doble hojilla y siento que el tiro es bastante apretado, así que lo pico de nuevo y el tiro sigue apretado. Esto no es algo raro con los salomones, pues tienden a abrirse más cuando se va ampliando la quemada, pero por un momento me preocupo porque el paso de aire es mínimo. Después de varias caladas en frío logro apreciar cartón y un toque de pimienta.

Cavalier - White Label 02

Efectivamente, en las primeras caladas encendido el tiro es increíblemente apretado, al punto que fumarlo es un reto. Me cuestan unas 3-4 caladas sacarle humo decente y, con él, sabores relevantes. Los sabores iniciales son de pan y turrón, y ese sabor de pan pareciera untado con mantequilla, seguido por una nota de paja. Aunque en verdad casi todos los sabores diría que son «notas», pues el tiro no mejora cuando la quemada está en su parte más amplia. El cigarro también carece de pimienta, haciendo que sentir la intensidad de la fumada sea un poco más difícil. En el retrogusto hay leña y una sensación cremosa y dulce. La intensidad, contando todo lo antes descrito es media-baja, pero mantengo la fumada esperando que mejore el tiro.

Cavalier - White Label 03

En el segundo tercio se siguen sintiendo sabores de pan con mantequilla, pero esta vez es como si el sabor dulce se combinara con ellos y se convirtiera en un pan dulce con mantequilla… y creo que hasta ahí me atrevo a describir ese sabor. También hay sabores de paja y madera, pero con una quemada bastante lenta gracias a este tiro, pero el anillo de combustión se comporta de maravilla. La verdad es que le doy algunos masajes al cigarro y puedo sentir dónde está la parte más dura, y es muy cercana a la perilla, así que me mantengo fumando, con un cierto recelo de saber que este tiro apretado va a estar durante casi toda la fumada.

Cavalier - White Label 04

A partir de la mitad los sabores dan un giro interesante, incluyendo sabores de frutas como ciruelas, pero también café, crema y menta, mientras que ese sabor de pan dulce se siente más en el retrogusto, con un trasfondo de pimienta. La intensidad del cigarro se mantiene en media-baja y el tiro no ha cambiado en lo absoluto. Por un lado estoy encantado con estos sabores diferentes y muy cremosos, pero la dificultad de fumarlo bien me molesta bastante.

Cavalier - White Label 05

En el último tercio sacio mi curiosidad de ver qué pasaría cuando se comenzara a quemar la parte de oro, y el resultado es mucho menos sorpresivo de lo que esperaba. Simplemente se quema, pero sí se sintió un toque metálico en la fumada, que no sé si era por esto directamente, aunque en este punto el tiro me ha defraudado tanto que cualquier cambio sería positivo. Tristemente, aunque los sabores siguen aportando toques agradables, la fuerza de las caladas no han hecho nada por mejorar el tiro. Los sabores en este tercio siguen siendo de pan dulce, paja y madera, con un retrogusto metálico y de pimienta suave.

Cavalier - White Label 06

Más allá del tiro del cigarro, que fue terrible, los sabores del mismo me hicieron pensar en que este sería un cigarro ideal para compartir con un postre. No es raro que el cigarro haya sido creado originalmente para el mercado europeo, aunque revisando un poco otras reseñas vi que es un cigarro bastante suave. Lo que pude probar de él ciertamente carecía de intensidad pero no podía estar seguro si era por el tiro. Pero en su versión de buen tiro debe ser bastante bueno, especialmente con la ola de cigarros de capa Connecticut que han aparecido últimamente. Tengo un lancero de estos mismos por el que tenía altas expectativas pero después de esta experiencia, no tengo tanto apuro en probarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Judas Tadeo
Marca: Cavalier Genève
Modelo: White Series
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Salomón
Origen: Honduras
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D (Connecticut)
Tripa: Nicaragua, República Dominicana, Paraguay
Precio: $10,80
Puntuación: 77

Ginebra: Prairie Organic

En lo personal, durante mucho tiempo, cada vez que iba a comprar ginebra me iba por los clásicos: Tanqueray, Gordon’s e incluso Beefeater. Cuando se comenzaron a poner de moda algunas ginebras diferentes, llegué a comprar Tanqueray No. 10 y Bulldog. Pero una vez que este boom de ginebras comenzó a crecer, investigué un poco sobre distintos tipos de ginebra y llegué a una recomendación de Prairie Organic, una ginebra que desde el principio me llamó la atención porque, a diferencia de casi todas las ginebras clásicas, no es europea sino americana. También se vende como una ginebra orgánica, que en su momento me pareció un tema hipster que preferí ignorar. Pero luego de probarla, creo que es la que me ha despertado el interés por la ginebra y por reseñarlas.

Prairie Organic es una ginebra producida y embotellada por Ed Phillips and Sons, en Princeton, Minnesota. Cada lote es destilado al gusto y no un número determinado de veces. Incluso, en su página web destacan que cada lote de sus alcoholes hechos en granja comienza como maíz cultivado orgánicamente, libres de químicos u organismos modificados genéticamente. Este hecho de crecer sin herbicidas ni pesticidas hace que requieran más tiempo para ser cultivados, así como una serie de regulaciones adicionales que cumplir.

La misma página web nos dice un poco de qué esperar en términos de sabores, que incluyen sabia, enebro y especias exóticas, combinadas con un sabor seco y refrescante… y bien poco descriptivo, creo. La ginebra es embotellada a 40% de alcohol y hasta ahí describen.

La botella de Prairie Organic es bastante delgada y alta, con una etiqueta bastante sencilla y el nombre de la ginebra, que significa pradera en inglés, destacado. El color verde de la misma destaca el carácter orgánico de la ginebra y sus botánicos, y en la parte trasera describe un poco ese tema orgánico de la ginebra. También describe un poco el sabor, pero es incluso más escueta que en la página web.

Prairie_Gin

En copa Prairie Organic es completamente transparente sin ningún toque de color.

Los aromas iniciales son de notas florales, combinando notas de rosas con lila y toques de regaliz rojo. También hay un toque de menta luego de un rato, que puede ser más como eucalipto. Al cabo de un rato en copa se aprecian notas de cilantro, ralladura de limón y a medida que respira, enebro, que se siente sutil al principio, pero luego se siente más fuerte, una vez superada la nota alcohólica y viene acompañada de cilantro y sabia. Los aromas en general no son agresivos y cumplen la promesa de la página web de ser suave y refrescante.

En boca el enebro se siente considerablemente más fuerte que en nariz. El golpe de enebro es acompañado por notas terrosas que me recuerdan a raíz de angélica y algo de sabia. Seguidamente se aprecia anís y cáscara de limón, así como notas de canela. Estos sabores luchan un poco con el aspecto tradicional de lo que siempre creía que debía ser una ginebra. Luego de un rato y de otro trago aprecio también las notas florales y una suave nota herbácea de eucalipto. Al igual que en nariz, el enebro regresa después y lo vuelvo a sentir, pero sutil, no agresivo.

En el retrogusto es donde el enebro se siente más fuerte, pero no deja de ser sutil. Le sigue una nota de eucalipto y notas suaves terrosas.

En general esa es una palabra con la que podría describir bien a esta ginebra: sutil. Aunque el agua tónica puede ser un poco agresiva, sobre todo la tradicional que es bastante dulce, pero si uso una de sabor más sutil, como una que compré en USA que contiene muy poca azúcar, el gin tonic con Prairie Organic es espectacular.

Igualmente, aunque siempre he pensado que la ginebra no es un destilado para tomar solo, la sutileza de Prairie Organic me invita a disfrutarla con hielo y un toque de limón, y más nada.

Pero la verdad es que no creo que Prairie Organic sea una ginebra para todos. En lo personal, siempre busco productos que innoven y presenten algo nuevo, sobre todo dentro de los sabores tan únicos de la ginebra, pero también en donde han habido tantas nuevas opciones en los últimos años. Prairie Organic no es de esas. En vez de pisar los límites, se mantiene dentro de su zona de confort y es ahí en donde se destaca. Honestamente, eso lo aprecio, pues muchas veces lo que quieres es un producto que cumpla y te permita tomarlo sin presión. Cuando me siento así, Prairie Organic es la ginebra que quiero tomar. Además, por su precio, quiero tomarla más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Ed Phillips & Sons
Nombre de la Ginebra: Prairie Organic
Marca: Prairie
Origen: USA
Precio: $15
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 90

ZR Cigars – Connecticut (Robusto Extra)

En este tema del tabaco no es siempre común poder conocer de primera mano a los fabricantes del producto que compras. Pero por fortuna he podido conocer a los creadores de ZR Cigars. En ocasiones anteriores he reseñado sus productos y hace un tiempo que viajé a República Dominicana visité su tienda, en donde venden toda su línea al igual que otras marcas. En esa visita pude adquirir los otros productos que han hecho, pero esta vez como cliente y no tanto como un compromiso de hacerles reseña, sino más bien con el objetivo de disfrutarlos. No obstante, les he querido hacer reseña igual.

ZR Cigars - Connecticut 01

Un dato curioso de la marca es que los nombres que exhiben en sus anillas se refieren a la vitola del cigarro: Chavon y no al producto en sí. En este caso es un Connecticut, pero más allá del color de la capa, en ninguna parte de la anilla se exhibe ese nombre. Por supuesto, en medio de mi falta de atención, inicialmente marqué este cigarro con el nombre de Chavon. Como su nombre (real) lo indica, este cigarro tiene una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote dominicano y tripa dominicana Piloto y 2020. Esta capa es bastante lisa y uniforme, con aromas a madera, intenso de cuero y algo de frutas genéricas. En la tripa se aprecia más cuero y almendras, y por último, luego de picarlo, la calada en frío presenta cuero, un toque suave de pimienta y ese aroma frutal se define más como de cereza.

ZR Cigars - Connecticut 02

El Connecticut enciende luego de un poco de insistencia, no porque tenga problemas de tiro, sino porque traté de encenderlo sin darle caladas y eso siempre es un poco más difícil y con una capa Connecticut esta suele sufrir más por ello, por lo que el sabor al principio no fue el ideal… pero eso es mala mía. Los sabores después de un rato, que ya superé ese toque ennegrecido incluyen almendras tostadas y paja.

ZR Cigars - Connecticut 03

Una vez superado el primer tercio y demostrando una fabricación perfecta, el Connecticut me presenta durante su primer tercio una versión menos tostada de las almendras, haciéndome pensar que ese inicial estaba relacionado a la quemada que le di. También se aprecia mantequilla y un toque suave de vainilla, mientras que el retrogusto es de cuero, paja y más almendras. El tiro y anillo de combustión están perfectos, demostrando una buena calidad tanto por ahí como por la ceniza.

ZR Cigars - Connecticut 04

Para el segundo tercio, habiendo soltado la ceniza por cuenta propia pero apreciando cómo esta tiende a mantenerse perfecta y completa, sin escarapelarse, el sabor predominante sigue siendo el de almendras, pero el sabor de paja viene enalteciéndose y amenaza con dominar la fumada. En el fondo se siente un toque de tierra mojada y algo dulce, que todavía no alcanzo a determinar bien.

ZR Cigars - Connecticut 05

A la mitad el Connecticut me impresiona porque está quemando bastante lento, algo que rara vez espero de un Connecticut, salvo que sea 6×60 y en esas dimensiones tampoco es algo que me guste mucho. Pero los sabores no cambian mucho con respecto al principio del tercio, aunque sí hay un matiz mineral más denso, que le da mayor dimensión a ese sabor de tierra mojada y que atribuyo a un preámbulo de lo que será el último tercio.

ZR Cigars - Connecticut 06

Precisamente, en este último tercio el cigarro pierde la propiedad de los matices; los sabores son directos y sin mostrar toques y sutilezas de uno u otro sabor, sino que es puro de almendras, tierra y paja. El cigarro sigue quemando perfecto hasta su final, al que llego una hora y 15 minutos después de encenderlo. Aunque el tamaño de este cigarro no sea un robusto per se, sus medidas de 5,5 x 52 me parece que se aproximan, siendo entre un robusto y un toro, pero lo disfruté bastante durante su tiempo.

Con los ZR Cigars siempre he tratado de controlar mis expectativas, pues sus dueños creen mucho en su producto, lo cual es idóneo. Pero como consumidor siempre trato de medirlos según mi gusto y no por el gusto de los demás, lo cual es otra razón por la que no suelo colocarle tanto peso a un cigarro por los galardones o puntajes que haya recibido de otras páginas o revistas. Sin embargo, mi única referencia con los ZR Cigars han sido sus dueños, por lo que lo tomo como confianza en sus productos, pero también como algo que no puedo comparar, y esto afortunadamente lo he podido repetir con distintas marcas en las que simplemente no existen reseñas ni evaluaciones. Me encanta poderlo hacer y poder dar mis opiniones puras y sin referencias.

Ficha Técnica:
Fabricante: ZR Cigars
Marca: ZR Cigars
Modelo: Chavón Connecticut
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Robusto Extra
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Piloto, 2020)
Precio: N/D
Puntuación: 86

Ron: Havana Club Selección de Maestros

El Selección de Maestros de Havana Club es un ron cubano que creado para sustituir el Havana Club Barrel Proof dentro de su portafolio. Aunque ambos son producidos igualmente y tienen los mismos colores en el diseño, las diferencias que pueda haber entre ellos se deben más a variaciones normales en producción, aunque el nuevo nombre realmente suena mejor.

El ron de Havana Club pasa por un proceso relativamente único de añejamiento, donde primero es envejecido en barricas de roble blanco y cuando el ron es mezclado, pasa a barricas seleccionadas más jóvenes. Este proceso de doble barrica es conocido en el mundo del whisky, pero el Selección de Maestros es uno de los primeros rones en aplicar este proceso de combinar primero barricas más antiguas y luego madurarlo en barricas más jóvenes.

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El ron viene en una botella bastante ancha, al menos en la parte superior, aunque la mía es una botella de esas de avión que me regalaron por ser un muestrario de los 4 productos de Havana Club.

En copa tiene un color cobrizo brillante con destellos rojos. Lágrimas de tamaño decente se desplazan verticalmente con una rapidez que no esperaba, pues es más rápida de lo que su aparente calidad y estatus dentro del abanico de la marca me haría pensar.

En nariz el aroma inicial es toffee dulce, con un buen toque de canela. Posteriormente se aprecia nuez moscada y clavo con un toque suave de madera, cáscara de naranja y una sensación de tabaco. Luego de dejar la copa tranquila un rato el aroma de toffee se hace mucho más fuerte y me invita a probarlo.

Al igual que en nariz, el sabor del Selección de Maestros lleva una sensación inicial de toffee. El ron está embotellado a 45% de alcohol, por lo que el sabor es más intenso de lo que esperaba. Luego del toffee le acompañan notas fuertes de nuez moscada, canela, clavo y mermelada, seguidos de notas más suaves de albaricoques enlatados y una toque fuerte de tabaco que no está presente de manera permanente pero también le da un toque ahumado al ron.

El retrogusto es de toffee y canela, seguido de frutos secos y tabaco. El embotellado a 45% de alcohol ciertamente es algo que le da un toque más intenso al ron y en verdad se aprecia esa diferencia.

Nunca probé el Havana Club Barrel Proof, pero el Seleción de Maestros es un buen ron, aunque se sienten más sabores a especias que muchos rones de su categoría, esa sensación especiada me gustó. Sin embargo, el ron tiene un problema básico y es que en ningún lado especifica edad, y aunque eso está muy bien con un ron ‘normal’ y de buen sabor, el hecho es que cuando tienes un precio de $45 por botella, tienes que darle algo más de información al consumidor. Sin embargo, mi experiencia con el ron fue positiva, aunque no es algo que compraría precisamente por esa falta de información.

Ficha Técnica:
Fabricante: Havana Club International
Nombre del Ron: Selección de Maestros
Marca: Havana Club
Origen: Cuba
Materia prima: N/D
Edad: Hasta 3 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 84