Whisky: McDowell’s No. 1

Cualquiera que viva de este lado del mundo puede ver una marca de whisky llamada McDowell’s y pensar qué diablos será eso. Lo primero que pensé era que a quién diablos se le ocurre ponerle a un whisky el nombre de la imitación de McDonald’s que aparecía en un Príncipe en Nueva York. Pero McDowell’s es un nombre muy conocido del otro lado del mundo.

En efecto, McDowell’s tiene varios galardones de ‘más vendido en el mundo’, incluyendo el whisky de mayor número de ventas a nivel mundial. También es el whisky más vendido de la India y la tercera bebida alcohólica de mayor ventas en el mundo.

Estas pueden ser datas que se lanzan a lo loco, pero cuando se pone en perspectiva, impresionan bastante. Jim Beam es la marca de whiskey americano que más vende en el mundo, alcanzando 17,5 millones de cajas. Johnnie Walker es el escocés que más vende y son 21,6 millones de cajas. McDowell’s vende 32,2 millones de cajas al año y mantiene el punto más alto desde hace cinco años.

Su nombre viene de Angus McDowell, un destilador escocés que fundó McDowell and Company en la India, en 1898 como subsidiaria de McDowell de Escocia. En 1951 la empresa fue adquirida por UB Group, de Vittal Mallya. En 1959 Mallya abrió la primera destilería de McDowell’s en Kerala, aunque producían concentrados de brandy. Fue en 1968 cuando crearon el whisky.

McDowell’s es uno de los precursores de una categoría conocida como IMFL (Indian Made Foreign Liquor), o licores foráneos hechos en la India con una adaptación de la mezcla y estos whiskies eran originalmente hechos con otro tipo de destilados, que podían ser caña o sorgo. Hoy en día ya usan whiskies de malta.

Este whisky es una mezcla de whisky escocés y malta india, con ventas en India, Canadá, Japón, Emiratos Árabes Unidos y varios países árabes y africanos. No dice la edad ni la proporción del blend, ni las barricas, pero se encuentra embotellado a 42,8% de alcohol.

En nariz tiene notas medicinales y cítricas, que incluyen como una cáscara de mandarina. También hay notas suaves de madera y de vainilla, pero no mucho más.

En boca se siente intenso el alcohol, incluso hay notas suaves de chocolate, vainilla, caramelo y mantequilla, con algunos rastros de almendras y café quemado. En el retrogusto notas ligeramente herbáceas y de cauchos nuevos.

Estoy seguro que la razón primordial del alto número de ventas de este whisky es por su disponibilidad y su precio y que en casi último lugar está su sabor. Queda bastante obvio que si le vendes algo con alcohol a un país con más de mil millones de habitantes, por muy bajas que sean tus ventas, con que te compre 0,5% del país ya estamos hablando de muchísimas ventas y tiene sentido apostar a eso.

Pero McDowell’s es uno de esos ejemplos que uno pone que está bien que en India tomen este whisky y que no se vayan por los que más conocemos de este lado, precisamente porque si les llega a gustar mucho, se llevan todo el stock. El McDowell’s es un whisky de volumen y no tanto de sabor, y algo que tomaría solo si no queda nada más.

Ficha Técnica:
Fabricante: United Spirits Limited
Nombre del Whiskey: No. 1
Marca: McDowell’s
Origen: India
Edad: NAS
Precio: $9
Densidad alcohólica: 42,8%
Puntuación: 71

Camacho – Pre-Embargo (Toro)

Con el paso del tiempo y el avance del embargo americano hacia Cuba, la búsqueda y cacería de tabacos de vieja data cubanos alcanza niveles llamativos. La búsqueda de habanos de los años 90 es algo en donde se disputan miles de dólares en cada transacción. Además, dentro de ello está un sub-mundo de la cacería de Davidoff cubanos, que son previos a principios de los 90. Pero dentro de eso hay otro sub-mundo que es el de los tabacos pre-embargo; habanos hechos antes de 1962 y que supuestamente todavía existen y se pueden fumar. Quizá buscando ser parte de esa moda, Christian y Julio Eiroa crearon esta línea a través de su marca Camacho, que supuestamente incluye una pequeña cantidad de tabaco cubano previo al embargo.

El cigarro está disponible en una vitola toro con medidas de 6 x 48 y aunque la capa es hondureña Corojo 99 de la región de Jamastran, con capote hondureño y tripa hondureña y nicaragüense, también asegura incluir una pequeña parte de tabaco cubano. La construcción no es la mejor y la capa no es la más bonita, con múltiples venas, pero tampoco nos vamos a poner como que es un tabaco cubano… solamente tiene una pequeña parte en la tripa. En la capa se aprecian aromas a tierra y nueces, mientras que en el pie no se aprecia nada porque es cubierto por la capa. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de nueces, madera y pimienta.

Comenzamos con una fumada relativamente normal, que se puede decir que es buena pero no es algo cubano. Es solo una fumada agradable como la que suelen ser las de Eiroa, con un buen tiro, quemada decente sin ser perfecta y ceniza blanca muy bien compactada. Los sabores son de pimienta, tierra, clavo y un toque de café espresso. El cigarro se siente bien compactado y quema bastante lento, y durante el primer tercio es una buena fumada sin ser extraordinaria, con una fortaleza media y una intensidad similar.

En el segundo tercio hay sabores similares, pero con la adición de un sabor a chocolate que comenzó a finales del primer tercio y se desarrolla del todo en el segundo, pero también se siente cremoso de nueces y en eso me recuerda a algunos habanos, pero con suficiente pimienta para recordarme su origen real. Son los sabores de café y chocolate los principales en este tercio, seguidos muy de cerca por las nueces e incluso una nota leve salada y notas bastante dulces en el retrogusto, junto con la pimienta y nueces. La intensidad aumenta a media-alta, mientras que la fortaleza sigue en media. La quemada es más uniforme y la ceniza sigue bien compactada. El hecho que tiene varios años de guarda sin duda colabora a mejorar los sabores y la experiencia.

En el último tercio mantiene e incluso expande esa complejidad que se vio en el segundo tercio, incluyendo un sabor inesperado a frutos rojos, pero manteniendo los sabores que venían del tercio anterior. La intensidad es media-alta con una fortaleza media y la experiencia es bastante favorable, con una ceniza que todavía está bien formada y un anillo de combustión recto y humo abundante. Me toma dos horas fumar el cigarro, que finalmente dejo en el cenicero cuando le quedaba como un centímetro sin quemar.

Sí hay una falta de fortaleza y ese punch típico de muchos tabacos, especialmente con esta intensidad, pero en distintos aspectos y más allá de la inclusión de algo de tabaco cubano, creo que el Pre-Embargo busca emular el estilo cubano de tabacos que comienzan sutiles y terminan con mayor fortaleza. No tengo idea de cómo Eiroa consiguió estos tabacos y hasta donde entiendo no han vuelto a hacer un cigarro como éste, ni con sus marcas actuales ni Camacho como parte de Davidoff, pero este cigarro realmente está espectacular y según Cigars International, todavía existe.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Camacho
Modelo: Pre-Embargo
Dimensiones: 6 x 48
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo 99 Jamastran)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua, Cuba
Precio: $26,00
Puntuación: 94

Whisky: The Dalmore 12 Sherry Cask Select

The Dalmore no es el tipo de marca que compro. No porque sea mala, porque realmente no lo es. Simplemente apunta a un estilo de target y un presupuesto que no soy yo. The Dalmore apunta a ser una versión similar a The Macallan, con unos costos relativamente altos vs. otros whiskies de la misma edad, pero con unas botellas muy bien diseñadas y el venado plateado sobre ella que realmente destaca en cualquier bar.

Pero no significa que no lo vaya a probar, especialmente porque hace un tiempo probé el The Dalmore 12, que me gustó mucho y me llama bastante la atención cómo éste podría parecerse o diferenciarse.

Esta versión Sherry Cask Select fue lanzada en 2020, con el propósito de mantenerse como una versión añejada exclusivamente en barricas ex-jerez, mientras que el original está añejado en una combinación de ambas. En etiqueta son muy similares, cambiando solamente los tonos de colores; el original varía entre el vinotinto y el rojo, mientras que esta varía del lila al morado.

En la etiqueta también menciona que es finalizado en barricas ex-jerez Oloroso, pero luego de investigar un poco descubro que en realidad ese finalizado es una combinación de barricas americanas y europeas de tres tonelerías andaluzas distintas (Tevasa, Vasyma, Paez), que anteriormente contenían un blend de jerez Oloroso y Pedro Ximénez.

Por tanto, su maduración ocurre en barricas ex-bourbon durante 10 años y luego es finalizado durante 2 años en estas barricas ex-jerez y finalmente embotellado a 43% de alcohol.

Si bien es un finalizado en barricas ex-jerez, ese finalizado es de dos años, así que tiene sentido que en nariz los aromas sean intensos a pasas y ciruelas, con bastantes cerezas y chocolate también, y notas más suaves de toffee y granos de café. Al cabo de unos minutos también hay aromas de cáscara de naranja.

En boca los sabores son relativamente dulces y no tienen esa nota astringente tan marcada como otros whiskies con paso por jerez, destacando miel y cáscara de naranja como principales, pero también cerezas y torta de chocolate y hacia el final notas más especiadas como pimienta negra, canela y clavo. En el retrogusto me encuentro con un final medio (ni muy largo, ni muy corto), con granos de café, naranja y una nota balsámica.

Aunque generalmente no soy un fan de The Dalmore, este me gustó bastante. El hecho que sea principalmente un whisky añejado en ex-bourbon que pasa por barricas ex-jerez no lo hace un sherry-bomb, sino un whisky con algunas notas ajerezadas. Su precio no es una grosería, pero es un whisky que podrías apreciar si te gusta el estilo de The Dalmore, pero si lo que estás buscando es algo con mayor influencia de jerez, hay otros sitios (y presupuestos) en donde puedes conseguir algo mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Dalmore Distillery
Nombre del Whisky: 12 Year Old Sherry Cask Select
Marca: The Dalmore
Origen: Highland, Escocia
Edad: 12 años
Precio: $90
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 84

Dunbarton – Mi Querida Triqui Traca (No. 652)

Cualquiera que siga con cierta regularidad las publicaciones de este blog se dará cuenta que mis costumbres de fumadas últimamente tienden hacia las noches con iluminación deficiente, y no estarías muy lejos de la verdad, aunque ha sido una serie de coincidencias de mucho trabajo durante el día con tiempo libre nocturno. Prometo volver a la luz lo antes posible con las imágenes. Esta sub-línea Triqui Traca de la línea Mi Querida, se trata de una liga más fuerte que específicamente hace honor a los fuegos artificiales y a la manera que los latinos normalmente los decimos, aunque en Venezuela es Triqui Traqui. Precisamente, Steve Saka mencionaba que esta línea no es simplemente más picante, sino que es más densa, más pesada y hasta más sólida que la línea Mi Querida original. En vitola No. 652, que simplemente es una pulgada más larga que la vez anterior que lo reseñé, en 2023.

Visualmente la única diferencia con respecto a un Mi Querida habitual es que la anilla es roja en vez de azul, pero esa sola diferencia lo hace todo. La capa podría decir que es ligeramente más oscura, pero quizá es algo comparativo entre los dos ejemplares que podría haber tenido y si tomamos de otras cajas, pueden ser más parecidos. La composición es la misma en papel, aunque la capa de éste es identificada como No. 1 Dark Corona. Pero al igual que con el Mi Querida que fumé hace poco (que no era Triqui Traca), esta versión tiene unos 2-3 años en el humidor. En la capa tiene aromas esperados a chocolate, pero también una nota suave como dulce de frutos rojos y pimienta. La calada en frío presenta cedro pero también nogal, más frutos rojos, pero también manzana golden, con pimienta también.

Pero por mucho que Saka insista en que no es una muestra más picante, las primeras caladas me hacen pensar que Saka es un mentiroso. Incluso en un intento de masoquismo le doy un par de toques al retrogusto y me regalo lo que se siente como un dolor de nariz pero posiblemente sean los pelos calcinados. Pero al cabo de algunas caladas aparecen también sabores dulces, frutos rojos y chocolate. El tiro es fenomenal, produciendo una ceniza de buen tamaño y un anillo de combustión muy recto. La intensidad es media-alta, con una fortaleza similar, siempre que excluyamos las primeras 3 caladas.

Las palabras de Saka siguen resonando en el segundo tercio y es más o menos al inicio de él cuando le doy algo de razón, no porque no tenga un alto contenido de sensación picante, sino porque efectivamente se siente más denso, como si tuviera más tabaco en la tripa, pero también porque se siente una intensidad dulce casi al mismo nivel de la picante. Hay sabores de pasas, caramelo, chocolate, helado de vainilla y un toque de ralladura de limón, casi parece un cóctel y mi única crítica es que el primer tercio ofreció poco de estos matices cuando tenía una mayor intensidad picante. La quemada sigue siendo buena, aunque no es la mejor ya. La intensidad es alta, con una fortaleza media-alta y una ceniza relativamente escamada.

La pimienta en el último tercio se siente como si tomaras un grano de pimienta y lo mordieras, con un golpe de sabor inmediatamente después de la calada, pero luego se va suavizando y quedan esos aromas propios de la especia. También hay chocolate negro intenso y pasas, mientras que los sabores de caramelo y helado de vainilla quedan secundarios y ya no siento esas sensación de cáscara cítrica. La quemada es más o menos igual que en el segundo tercio, sin llegar a ser preocupante pero tampoco ganando concursos de perfección. Me toma una hora y 50 minutos fumar el Mi Querida Triqui Traca, los cuales pasaron tan rápido que no me di cuenta y creo que hasta una siesta me eché en la fumada, o quizá fue la fortaleza picante que me desmayó.

Más allá de lo que puedas esperar de un cigarro de Dunbarton y especialmente de uno que prometa una fumada fuerte, el Mi Querida Triqui Traca es una experiencia de por sí. No es la primera vez que fumo uno y cuando fumé el No. 552 pensé que no quería más de esto, pero este No. 652 no solo es una pulgada más, sino que también es un toque menos fuerte y eso permite apreciar mejor los sabores durante ma´s tiempo. Pero no por eso puedo decir que es mejor uno que el otro, porque todo es cuestión de equilibrio y los dos están perfectamente balanceados. Una construcción perfecta y la sensación de estar satisfecho pero al mismo tiempo querer más de este tabaco es indicativo de la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: NACSA
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Mi Querida Triqui Traca
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: No. 652 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 92

Aging Room – Quattro Nicaragua (Maestro) (recatado)

Menos mal que existen las segundas oportunidades. Si no fuera por ellas, creo que no llegaríamos a mucho. Hace un par de días publicaba algo en ese sentido en una mini reseña que hacía en Reddit y el consenso entre varios era que a muchos cigarros hay que darles una segunda oportunidad, con excepción de aquellos cuya marca comienza con G y termina con urkha. Pero fue aproximadamente en 2021 que probé este Quattro Nicaragua, entre otras cosas porque se había colocado en el puesto #1 de Cigar Aficionado en 2019. Los amigos de Gentleman Brothers lo estaban vendiendo y decidí comprarlo y ver qué tal, porque si bien los cigarros que forman el Top 10 pueden ser una mezcla de compromisos comerciales con calidad, el #1 normalmente es bueno siempre. El resultado fue una de las mayores desilusiones tabaqueras que he tenido, llegando apenas a 82 puntos.

Como un año después recuerdo que un amigo me obsequió uno y lo probé ahí y ambos coincidimos que no era justo que un galardón tan codiciado haya sido dado a un cigarro tan mediocre. No importa si es hecho por AJ Fernandez y si es supervisado por Rafael Nodal, es un cigarro normal. Pero tengo amigos con los que normalmente hago intercambios de tabacos, nada abundante ni ostentoso, sino un cigarro aquí, otro allá y vamos probando. Este amigo me obsequió uno y hablamos de lo mediocre que es el cigarro y me dijo que con una buena guarda, el cigarro cambia bastante y que éste tenía dos años en el humidor. Con algo de escepticismo le prometí que lo probaría y de momento pido disculpas por lo que posiblemente sea la peor colección de fotos que verán en este blog. Por lo pronto la capa tiene aromas a chocolate, caramelo, nueces y clavo, mientras que en el pie se aprecian café, pimienta y cedro. Lo pico con la guillotina en V y en la calada en frío me encuentro con aromas a pimienta, chocolate negro, cedro y caramelo.

Comenzamos bien, con sabores intensos pero no lineales, que incluyen café espresso, especias como canela y clavo, pero también un componente de pimienta que no es tan insistente como recuerdo, pero sin duda está ahí. A lo largo del tercio aparecen notas sutiles de chocolate negro que se van acrecentando y en el retrogusto se destacan esas notas de pimienta y clavo. La quemada es muy decente, lo que produce una ceniza de buen tamaño y color, con un tiro muy bueno y humo abundante.

Si en el primer tercio aparecieron varios sabores, todos aparecían con una gran intensidad y mantenían esos picos, pero en el segundo tercio se suavizan un poco en el buen sentido, donde ninguno de los sabores tiene picos, sino que son más sutiles en sus variaciones, donde el chocolate se intensifica y la pimienta se hace un poco más suave, mientras que ese sabor de café espresso tiene una transición donde se siente más como un cortado gracias a una gran nota cremosa y de vainilla, pero también aparecen notas cárnicas, como de la corteza de la carne a la parrilla. Esa nota cárnica también está presente en el retrogusto, acompañando pimienta y clavo. La quemada sigue tan buena, al igual que la ceniza y la consistencia. Fortaleza es media, con intensidad media-alta.

Me atrevería a decir que hay algunos sabores estilo umami en este tercio, o al menos la sensación que siento en el centro de la lengua me recuerda a esas notas de queso parmesano que tanto me dicen que es el umami, pero esta lleva también una mayor intensidad de esa carne a la parrilla y una combinación cremosa con esa sensación de parmesano. El café sigue siendo muy principal y le siguen notas de chocolate negro, mientras que en el retrogusto el clavo y la pimienta siguen presentes, y en ambos extremos hay sabores tenues de madera y canela. Me toma una hora y 45 minutos fumar este Quattro Nicaragua, que termina con una intensidad media-alta y una fortaleza media, tal como comenzó, pero impresionando mucho más.

Pues tiene razón mi amigo: la guarda le hace bien a este cigarro. Me molesta un poco porque he pasado por alto infinidad de ofertas que ponían al cigarro en precios absurdos para un #1 y hoy que está un poco más difícil de conseguir (en Venezuela), me está gustando. Una gran experiencia que todavía no puedo decir que es digna del #1 de CA, pero en esa categoría terminan entrando muchos cigarros de dudosa calidad, o más bien hay cigarros mucho mejores que no son colocados en esos niveles de reconocimiento. Pero de verdad que ahora puedo decir que sí es un gran cigarro, y todo con un par de años en el humidor.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Aging Room
Modelo: Quattro Nicaragua
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Maestro (Torpedo)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 88

Whiskey: Powers Irish Rye

Con lo nuevo y moderno (aunque algo retro) que se ve la botella de Powers, es una marca que fue fundada en 1791 por James Power, quien tenía una posada a las afueras de Dublín en Irlanda, y no le gustaba el whiskey que adquiría para servir a sus huéspedes, así que decidió destilarlo él mismo. Hasta mediados del siglo 19 la destilería creció, llegando a ser una de las destilerías más modernas de Irlanda y de países aledaños.

En 1966 Powers se fusionó con Jameson and Cork para formar Irish Distillers y en 1975 la producción de la marca fue mudada a la destilería Midleton en Cork. En esa época, el whiskey de Powers era el más vendido en Irlanda.

Esta versión de centeno llamada Irish Rye fue lanzada en 2020. El centeno es malteado y destilado tres veces en una columna de destilación en una producción que se hace una vez al año. El whiskey luego es añejado de 4 a 5 años en barricas ex-bourbon y luego reenvasado en distintas barricas que incluyen vírgenes y ex-bourbon de primer y segundo uso. Finalmente es embotellado a 43,2% de alcohol.

En nariz el Powers Irish Rye tiene aromas frescos de pimienta negra y blanca, pero también especias como clavo y jengibre, pero también cáscara de limón como elemento frutal y un toque suave de manzana roja. También hay notas suaves de caramelo y cuero, y por supuesto que centeno. Luego de añadirle un toque de agua, hay notas suaves de chocolate, pero nada muy complejo y más bien hasta aguado.

Es bastante franco en boca y destaca notas de pimienta y jengibre, con la sensación de calor en boca que acompaña un destilado superior a 40% de alcohol, pero también las notas frutales se sienten en forma de chicle de frutas en donde destacan el limón y la manzana, al igual que en nariz. Con el agua se sienten más integrados los sabores, pero también más diluidos, incluso si son dos o tres gotas de agua.

Es sorprendente cómo un whiskey de centeno irlandés puede diferir del típico americano, especialmente porque Irlanda no es un país con una marcada tradición en este tipo de whiskey, por lo que no veo al Powers Irish Rye como un whiskey para tomar solo, sino más bien combinar en un cóctel al estilo de los que se hacen con la variante americana. Por un precio que ronda los $30 en Estados Unidos, se coloca en un renglón en donde podría funcionar perfectamente para ese propósito. Creo que es más herbáceo que de centeno, pero es un estilo distinto de un mismo tipo de whiskey que es agradable para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Midleton Distillery
Nombre del Whiskey: Irish Rye
Marca: Powers
Origen: Irlanda
Edad: 4 a 5 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 43,2%
Puntuación: 86