Padrón – Dámaso (No. 8)

Hay a quienes les gusta leer. Hay otros a quienes no. Para estos últimos:

Un Padrón que no es Padrón, creado para quienes les gusta el sabor y la calidad de Padrón, pero les parece que sus tabacos son muy fuertes. Recibe su nombre por el abuelo del creador de Padrón, quien fue el primero de la estirpe en llegar a Cuba a finales del siglo 19, proveniente de las Islas Canarias. Como buen isleño, trabajó en la agricultura y comenzó a cultivar tabaco. Su apariencia es de la capa Connecticut con nada menos que tres bandas, una de las cuales muestra un número de serie para evitar imitaciones (bueno, eso dicen). Su construcción es bastante rígida, sin mayores problemas a lo largo.

Padron - Damaso 01

En frío los sabores predominantes son el limón amarillo, mantequilla, madera y tierra; aromas que se sienten también en la calada. Llama la atención lo liviano que es, muy a diferencia de la mayoría de los Padrones que he tenido la oportunidad de probar. Siendo un Connecticut, la verdad es que no me llama mucho la atención, pero al final lo compré y lo he tenido en el humidor. Su aroma general es verdaderamente vegetal, manteniendo esa tradición del producto.

Padron - Damaso 02

Una de las lecciones aprendidas con esta reseña es que la cámara puede hacer la diferencia, y que no sé tomar fotos con este teléfono. Las primeras caladas dan un intenso (bueno, «intenso» para un Connecticut) sabor a madera, con un toque de tierra mojada y limón endulzado, muy típico del limón amarillo. Si bien solamente han pasado 5 minutos de fumada, llama la atención lo rápido que se consume. Existe un toque de pimienta también, sobre todo si exhalo el humo por la nariz, lo cual no me gusta hacer pero todo sea por ustedes. También tiene un toque cremoso y un rasgo casi ínfimo de café, que solo se siente al final.

Padron - Damaso 03

Para cuando tomé la foto el tiempo total de fumada apenas rondaba los 25 minutos, en donde aparecieron unos toques variables de nueces que estaban interesantes, aunque a veces se sentían como si fueran maní dulce… bastante llamativo, aunque en este punto me sentía un poco defraudado tanto por lo rápido que se fumó así como lo escaso de los sabores, o al menos de sus intensidades.

Padron - Damaso 04

Comenzando el segundo tercio, se le sigue sintiendo el toque de madera, aunque ya se está alejando un poco, sobre una base cremosa. Sabores como el de tierra mojada se siguen sintiendo, pero muy hacia el final. Los sabores e intensidades se mantienen bastante suaves, y en ningún momento llegan a impresionar.

Padron - Damaso 05

En el último tercio se le sienten los mismos sabores de origen vegetal, casi sin poder describirlos, pero definitivamente variables dentro de esa categoría. Se nota también el sabor de paja junto con estos, sin llegar a deslumbrar ni a variar demasiado. En términos de precio y sabor, mejor quédense con los Padrón normales. Este pequeño tabaco costó $15 y por la mitad de ese precio se consiguen tabacos muchísimo mejores. Por supuesto, el tabaco tampoco sorprendió a nadie, pues desde la misma primera descripción se veía que era un Connecticut que no tendría mucho carisma, y así fue.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón Cigars
Marca: Padrón
Modelo: Dámaso
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: No. 8 (Corona Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $15,00

Drew Estate – Undercrown Shade (Toro)

¿Que no quieres leer? Aquí está el video:

Undercrown Shade es el primer producto Drew Estate hecho por Willy Herrera, que no se encuentra bajo la sub-marca Herrera Estelí. Todavía no sé si eso es algo bueno, pero por mí que siga así. El cigarro se ve muy bien, es imponente, una textura bastante uniforme con pocas venas. La anilla tiene una de esas combinaciones de colores que a las cámaras les cuesta enfocar, pero nada demasiado grave. Lleva su dragón (o es una gárgola?) típico en la anilla y una anilla inferior que dice SHADE.

Drew Estate - Undercrown Shade 01

En frío tiene aromas llamativos de crema, dulzura, vainilla, caramelo y madera, pero una vez que lo pico se le sienten más los aromas de vainilla como el más fuerte, algo de paja (heno) y chocolate débil. La calada en frío me recuerda a una galleta que venden en Venezuela llamada Sorbeticos, que es de vainilla y mucha azúcar, como casi todo. También tiene unos toques de tierra mojada.

Drew Estate - Undercrown Shade 02

Desde la primera calada el tiro es perfecto, mucho humo y con mucho sabor. Normalmente no me llaman demasiado la atención las capas Connecticut por sus sabores débiles y herbáceos, pero con este tabaco ciertamente tengo que hacer una excepción, pues mantiene una fortaleza desde el principio. Los primeros sabores son chocolate con leche, vainilla, dulzura, caramelo, nueces y madera, haciéndolo un cigarro bastante cargado de sabores potentes, sobre todo si tenemos en cuenta esa capa ‘ligera’.

Drew Estate - Undercrown Shade 03

Más importante aún es que siendo Connecticut, no se consume a la velocidad del rayo. Esa es quizá una de mis mayores molestias con este tipo de tabacos, pues su costo es casi igual al de los tabacos ‘maduros’, pero tienden a consumirse mucho más rápido que los más oscuros, lo cual, junto con el sabor ‘apagado’ no me atrae del todo. Sin embargo, insisto, este no parece seguir esa tendencia en temas de velocidad de quemado ni en ausencia de sabores; este está bien.

Drew Estate - Undercrown Shade 04

En el segundo tercio se mantiene el elemento de los Sorbeticos que mencionaba, con un toque de pimienta, que le dan un toque diferente. También mantiene la cremosidad, el chocolate y el caramelo, que junto con un sabor nuevo de maní que apareció, de verdad me está impresionando. No es un cigarro complejo, pero tiene un buen equilibrio de sabores y un final que perdura con una intensidad media, tampoco es un cigarro con muchas transiciones, pero por su precio es recomendable, también porque es un Connecticut que no llega a serlo (sí, ya sé que estoy cansón con el tema). En total la fumada apenas supera los 30 minutos, así que la duración también está por encima de lo esperado.

Drew Estate - Undercrown Shade 05

Aparecen nuevos sabores aproximadamente en la mitad del tabaco: canela, pasas y un fruto del bosque que no me atrevo a descifrar. Insisto, no hay una complejidad relevante, pero con eso no quiero decir que no me guste este tabaco, es más esperaba algo mucho más débil y me agrada que no lo sea. Si lo comparo con otros tabacos de Drew Estate o incluso con el Undercrown, no llega a mucho, pero si lo comparo con un Padrón Dámaso (que fumé hace poco), este es mucho menor y a un costo mucho menor ($6 vs. $15).

Tratando de ser lo más objetivo posible, el Undercrown Shade es otro tabaco más, con algunos puntos a su favor, pero nada fuera de lo normal. Sin embargo, su apariencia es de un tabaco que es mucho menos que eso, por lo que la impresión es grata. A partir del último tercio, los sabores parecen calmarse y entrar en una fase de ‘apagado’ que ya deja de impresionar. Pero su construcción, estructura y como se ha mantenido me mantiene a la expectativa… y menos mal que me mantuve ahí, pues a partir del último tercio apareció un sabor dulce que repotenció a los otros sabores que estaban ahí casi apagados.

Sabores como el cremoso, la vainilla, el caramelo y la canela se dejan llevar por el toque dulce que le va dando más potencia a todo el tabaco. Habiendo dicho todo lo que dije sobre la capa y el sabor y la intensidad, me gusta bastante este tabaco, no tanto por los sabores en sí (que me gustan), sino porque es un tabaco que te hace pensar diferente, que te saca un poco de tu zona de confort y te muestra que se puede tener un buen sabor, una intensidad mayor y seguir pareciendo un tabaco suave. Por supuesto, me mantuve con él hasta el final.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Undercrown Shade
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Indonesia (Sumatra)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98), Nicaragua (Corojo, Criollo)
Precio: $9,50
Puntuación: 80

Rocky Patel – Vintage 2003 Cameroon (Robusto)

¡Esta vez con video y texto en una misma reseña!

Lanzado en 2011 como el 4to producto de la línea Vintage de RP, siendo los anteriores en 1990, 1992 y 1999, este tiene una capa de Camerún, lo cual ha sido un poco menos abundante últimamente y le da un toque delicado al tabaco, dado lo débil que es la capa. Los tabacos de RP no son mis favoritos porque 1) hacen muchísimas variedades y me cuesta decidir cuál adquirir, y 2) son de la filosofía que los tabacos hay que dejarlos madurar un buen tiempo en el humidor, lo cual hace que no estén ‘listos para fumar’ apenas los compras. Luego de mi problema con los escarabajos y su subsiguiente recuperación, mis tabacos están comenzando de nuevo su maduración en el humidor, sin embargo me niego a pensar que todo está perdido y sigo contando el tiempo que llevaban desde que los metí al principio, y en este caso están desde marzo.

El Cameroon tiene una apariencia muy llamativa, quizá lo que me permitió encontrarlo a la primera búsqueda. Su capa con muy pocas venas y construcción impecable lo hacen muy característico, mientras que su textura es rígida y solamente tiene un punto suave cerca de la perilla. Siete meses de humidor deben ser suficientes para que este tabaco esté en su punto, aunque no tengo como compararlo con uno recién comprado, pero tampoco me quejo. En frío y recién picado los aromas más obvios son un toque de cereal, azúcar (tipo caña de azúcar), cacao y melaza. Pero ahora a darle candela.

Rocky Patel - Vintage 2003 Cameroon 01

Las primeras caladas son fuertes en dulzura, con un tiro casi perfecto y una humareda que se mantiene en donde estoy… el hecho que no haya brisa también influye. Al cabo de un par de minutos aparecen sabores de caramelo, cacao y café con un toque de nueces. La línea de quemado se inclina un poco, pero nada preocupante, especialmente porque la fortaleza del cigarro y los sabores cambiantes me mantienen bastante ocupado. En el sabor que perdura se siente un toque de cuero y ese sabor de nueces al principio se va convirtiendo en nuez moscada.

Rocky Patel - Vintage 2003 Cameroon 02

Arrancando el segundo tercio y este es el orden de los sabores: cremosidad, tierra, dulzura, caramelo, nuez moscada, cacao, café, cuero y un sabor como de madera tostada, este último suena bastante raro, pero a veces me cuesta identificar un sabor como algo que conozco. Si bien este es el tipo de tabaco que necesita se madurado en un humidor y fumado varios meses después de comprarlo, yo recomendaría comprar 3 o 4 (o incluso una caja, si puedes!) y fumar uno al cabo de los 6 meses reglamentarios, pero luego dejar los otros al menos 9-12 meses, que estoy seguro que se pondrán espectaculares. Bueno, una tarea que ya tengo para cuando los consiga.

Rocky Patel - Vintage 2003 Cameroon 03

El cigarro ya tiene una intensidad media y uniforme, en el sentido que sus transiciones no son tan marcadas y su complejidad logró la profundidad que parece que no variará, no es que me queje, pero necesito algo de equilibrio en el tabaco para que no sea una montaña rusa de sabores. Aparece un sabor de maní en cáscara que de verdad no tengo ni idea de donde salió, pero me cautiva. Llegando a la mitad del tabaco y no hay demasiados cambios, pero tampoco hace falta que los haya.

Rocky Patel - Vintage 2003 Cameroon 04

Ya pasando la mitad del tabaco y se demuestra de verdad el gran atractivo de ponerle una capa de Camerún, pues le aporta una suavidad y uniformidad al sabor que harían de él un tabaco con demasiados matices, aunque también es la razón por la que no es un tabaco de 5-6 dólares, sino más de 10 dólares o más. A partir de la mitad se hace presente la nicotina también, aunque solo a partir del último tercio.

Rocky Patel - Vintage 2003 Cameroon 05

Junto con la nicotina que ya es parte central del tabaco, la cremosidad y dulzura se vuelven intensas, mientras que la madera, la nuez moscada y el cuero prácticamente desaparecieron, dejando un perfil predominante de cacao, caramelo y maní. La intensidad se hace más fuerte en parte gracias a la nicotina, que ya me llega a marear, pero es un tabaco que no quiero soltar. Si bien no soy un gran experto en Rocky Patel, especialmente por la gran variedad de puros que hacen, hasta el momento colocaría a este Vintage 2003 Cameroon justo por debajo del Rocky Patel que más me ha gustado: el Royale, e incluso por encima del The Edge Habano, que es parte del Top 25 de 2015. Todavía me queda en lista probar el Hamlet. Pronto.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Rocky Patel
Modelo: Vintage 2003 Cameroon
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Honduras
Capa: Cameroon
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 79

Patoro – Gran Añejo Reserva XO (Robusto)

Tal fue mi emoción al simplemente sentir los aromas de este tabaco que en ningún momento pensé en hacer una foto del puro apagado. Incluso, luego de algunas caladas fue que pensé que quizá debería tomarle una foto. Afortunadamente sí hice todo el proceso previo de análisis de los aromas en frío, calada y primeras impresiones. La historia del tabaco en sí es un poco oculta, pues solo sé que la empresa es suiza y que el tabaco fue lanzado en 2015, y que su nombre parece más propio de un ron o algún licor, que de un tabaco, pero aquí estamos.

Patoro – Gran Añejo Reserva XO 01

En cuanto al tabaco en sí, fue recomendado por un dependiente de Nat Sherman (creo) en la tienda de Nueva York, a modo bastante personal. El precio marcaba $12, pero porque le caí bien o porque estaba comprando varios tabacos, me lo dejó en $10, aunque una rápida revisión por internet lo coloca en el rango de los 15. En frío se le sienten aromas dulces y de paja, haciéndome pensar al principio que esto va a ser un tabaco normalón. Su textura es ligeramente irregular con venas prominentes y una anilla que a simple vista se ve «barata», como las de los Partagas que son falsos. Menos mal que en las imágenes salieron bien.

Patoro – Gran Añejo Reserva XO 02

Desde la primera calada es un tabaco uniforme, sin golpes o reacciones sobresalientes, sino más como un tabaco que parece que será «predecible». Sin embargo, los sabores que se le sienten no son habituales ni predecibles; desde el principio se le siente un toque fuerte de madera y de sal marina, aunque tiene un tiro bastante duro. Luego de unos 5-7 minutos de fumado se le siente un toque de cacao que va in crescendo hasta florecer completamente hacia el final del primer tercio.

Patoro – Gran Añejo Reserva XO 03

Una cosa que me llamó mucho la atención del tabaco es que cuando me aproximaba al final del primer tercio, el puro como tal cambió en apariencia, como si se tratara de Mystique de los X-Men, el tabaco adquirió una nueva textura, más brillante o más aceitoso, como si el humo y el calor le hicieran sudar. Inmediatamente comencé a investigar mucho más sobre el tabaco, a ver si es que tiene alguna hierba mágica, pero nada de eso.

Patoro – Gran Añejo Reserva XO 04

A partir del inicio del segundo tercio comenzó a aparecer ese toque dulce y de madera que le sentí en frío, mientras que su ceniza bastante firme y gris hacía que el tabaco fotografiara perfecto. A este sabor se le unió un toque importante de pimienta que aparecía y desaparecía de a ratos, haciendo que ese segundo tercio fuera muy variable. El tiro también cambió, haciendo que el humo fuera mucho más abundante y su densidad más perdurable. Hacia el final de este segundo tercio se le comenzó a sentir un aftertaste de fruta cítrica, pero no de la cáscara sino de la pulpa. Entre eso y la sal, ya llevaba dos sabores que no suelen sentirse en los tabacos.

Comenzando el último tercio aparece un sabor a chocolate que no había estado ahí nunca, pero que me pareció sentir en el aroma en frío, aunque no fue algo que pudiera definir desde ese momento. También le acompaña un aroma de madera que le da más profundidad a ese chocolate, de verdad algo que me gustó mucho.

Patoro – Gran Añejo Reserva XO 05

Llegando al final del tabaco y justo antes de quitarle la banda, aparece un sabor mentolado muy leve, que lo siento solamente en el paladar y que fue como la cereza en la copa, haciendo que el Patoro sea un tabaco que voy a buscar cada vez que pueda y recomendar aún más. En frío su aroma es realmente singular, pero durante la fumada es algo que llama mucho la atención. Quizá otro punto importante es que por su anilla uno puede pensar que es cualquier cosa, pero la fumada es realmente espectacular.

Ficha Técnica:
Fabricante: CLE Cigars
Marca: Patoro
Modelo: Gran Reserva XO
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $13,50
Puntuación: 85

Video reseña – Domingo Lopez robusto

Siguiendo lo que conozco, esta vez hago la reseña con uno de mis tabacos favoritos de Venezuela, el robusto de Domingo Lopez.

Pronto otro más.

Video Reseña – Don Quijote Robusto

El que no evoluciona, se queda atrás… palabras más, palabras menos, esa es la lección que todos tenemos que aprender. En este caso, me armé de valor y le perdí el miedo a aprender una nueva disciplina, que al principio parecía muy complicada pero que no lo era tanto (al menos no al principio): la edición de videos.

En esta ocasión, me mantengo cerca de lo que conozco y reseño el Don Quijote robusto:

Conforme vaya aprendiendo más, los videos irán mejorando, pero hasta el momento estoy contento con el resultado.