Foundation – El Güegüense Maduro (Robusto)

El Güegüense Maduro es un cigarro que he probado varias veces y nunca me ha dejado de gustar, aunque sigo prefiriendo el de capa ‘natural’, pero quizá lo más destacado es que en su versión Maduro lo he probado en dos vitolas bien distintas: una llamada Toro Huaco, con medidas bastante respetables de 6 x 56 y en Macho Ratón, que mide 4¾ x 60, pero hoy lo voy a disfrutar en una vitola que aunque se llama Robusto, es más un Robusto Extra, con medidas de 5½ x 50. Este blend lleva una capa San Andrés mexicana, sobre doble capote nicaragüense, de Estelí y Jalapa, y tripa de Estelí, Condega y Jalapa. Aunque lo he probado en otras vitolas, fue en este «Robusto» que salió premiado con el puesto número 3 en el Top 25 de Cigar Aficionado en 2018, así que me anoto como afortunado de probarlo.

La capa de este El Güegüense Maduro es bastante corrugada, con varias venas a todo lo largo y aromas muy agradables a chocolate, tierra húmeda y madera, mientras que en el pie se sienten notas de café y cuero. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de café y cedro. Quizá lo que me gusta más del cigarro es ese contraste entre lo oscuro de la capa y el rojizo de la anilla, que realmente destaca.

Es bastante común sentir unas notas intensas picantes al encender un cigarro, especialmente si es de origen nicaragüense, pero algo que destaca en este es que esas notas, si bien son picantes, se funden con notas dulces y achocolatadas desde las primeras caladas, creando un preámbulo de lo que espero será una fumada bien interesante. Los sabores llevan un liderato que se va desarrollando rápidamente y destaca café, chocolate, cedro y pimienta. A lo largo del tercio el café y el chocolate parecen fusionarse y hacer una especie de café mocha, pero en general es bien cremoso y con sabores que se quedan largo rato en el paladar. El retrogusto lleva principalmente pimienta, pero también notas suaves de chocolate y hacia el final de esta primera sección, notas minerales. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, quemando bastante bien y continuamente.

En el segundo tercio el sabor de café toma la delantera, básicamente porque sea hace más intenso, pues el resto de los sabores se sienten más o menos igual, con excepción del chocolate, que es verdaderamente menos intenso. La quemada no es la más bonita pero no es nada que me dé problemas ni preocupaciones, pero sí hay cambios en la intensidad de varios de los sabores, aunque no en la variedad; todos están presentes, pero algunos se van separando en términos de intensidad, hacia arriba y hacia abajo. Este aumento de intensidades hace que el café sea el sabor que lleva la intensidad a alta, mientras que la fortaleza se queda en media-alta.

Los sabores minerales que sentía a finales del primer tercio parecía haber desaparecido en el segundo, o quizá es que la intensidad del café lo opacó, pero en el segundo se siente bastante presente, al punto que podría estar al nivel de los sabores del café. Por su parte, los sabores de cedro, chocolate y pimienta se ubican claramente en segundo plano, pero sigue siendo bastante cremoso. La quemada es mucho mejor, con un anillo de combustión mucho más recto y produce una intensidad alta, con fortaleza media-alta, pero sigue siendo muy agradable en cada calada. Me toma una hora y 45 minutos fumar este El Güegüense Maduro hasta que finalmente me queme los dedos y lo solté.

Foundation Cigar se mantiene como una de las super marcas medianamente boutique del mercado, al menos para mí. Justo ayer conversaba con un amigo al respecto y comenzamos a contar los blends que tiene y que todos nos gustan. En cuanto a la línea El Güegüense, sigo siendo parcial hacia el Natural, pero también es un tema de dimensiones y si bien el Toro Huaco en Natural me gusta más, este Maduro en Robusto está espectacular, incluso mejor que en cualquier otra vitola que lo haya probado. No puedo asegurar que haya sido el tercer mejor cigarro de 2018, pero está entre los mejores que al menos yo he probado este año 2025.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa S.A.
Marca: Foundation Cigar
Modelo: El Güegüense Maduro
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Corojo 99 (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Jalapa)
Precio: $10,50
Puntuación: 94

RoMaCraft – Cromagnon Aquitaine (Early Modern Human) (recatado)

Son varias las instancias en las que he fumado más de una vitola de un solo blend y la experiencia realmente ha sido enriquecedora, y compartirlo, aún más. Pero también explorar el tema de la recata ha sido muy valioso para mí, y espero que para quienes leen este blog también. Pero en el caso de hoy, es una recata de un cigarro del que he fumado en distintas vitolas también, y además es uno que fácilmente podría colocar en mi Top 5 de por vida. El Cromagnon Aquitaine en esta vitola llamada Early Modern Human o EMH, lo reseñé por primera vez en 2017, cuando era todavía un novato en esto de reseñar, porque de fumar ya tenía como 3 años. Las otras vitolas en que lo he reseñado han sido Mastodon y Mode 5, pero de ellas, creo que el EMH es la que compraría con mayor regularidad… bueno, lo he hecho; es de los pocos cigarros que he comprado por cajas.

Las razones son varias, pero el Cromagnon Aquitaine tiene un perfil de sabores que me gusta mucho, una fortaleza que me mantiene entretenido siempre y dimensiones que le hacen durar exactamente lo justo para mí. Además, su precio es relativamente controlado y no es muy caro. Su tamaño relativamente corto y con un cepo relativamente grande hacen añeje bien y este que voy a reseñar es el último de la última caja que compré, por lo que tiene alrededor de 18-24 meses en el humidor. Los aromas en su capa Habano son de tierra, principalmente; en el pie se aprecian más notas de tierra, pero también pimienta y almendras. Lo pico con la guillotina plana y la calada en frío me da aromas de tierra, pimienta, madera y almendras.

Hay algo del Cromagnon Aquitaine, principalmente en esta vitola EMH, es que siempre tengo que hacer un esfuerzo extra para encenderlo de manera pareja y que se mantenga parejo, al menos durante el primer tercio. Pareciera que tiene ideas y ganas de desviarse, pero al menos se mantiene bien y me da sabores que comienzan sutiles de tierra húmeda y pimienta y que a lo largo del tercio van desarrollando hacia notas ligeramente herbáceas o de musgo, como combinación entre herbáceo y tierra, mantequilla y galletas de soda. El tiro es fenomenal pero es un cigarro que depende mucho de la buena guarda, cosa que pasa con muchos, pero alguno que otro de esta caja ha tenido un tiro imperfecto y esto ha pasado cuando los transporto y los fumo en un ambiente distinto a donde los guardo. La fortaleza es media, con una intensidad similar.

En el segundo tercio el perfil es bastante más dulce que en el primero… bueno, el primero no tenía notas dulces, la verdad. Pero la mayoría de los sabores en este tercio tienen un matiz dulce, pero también hay más notas de pimienta y especiadas, sobre todo en el paladar. El retrogusto comienza a darme un sabor de chocolate en polvo, mientras que en el paladar aparecen notas sutiles de granos de café. El resto de los sabores se mantienen, aunque esa nota herbácea ha desaparecido ya. La fortaleza es media-alta y la intensidad también, y aunque el anillo de combustión no es realmente recto, no hay necesidad de hacerle correcciones.

El sabor de granos de café se coloca entre los principales en el último tercio, superando al de tierra, pero éste se mantiene cercano. El sabor de chocolate se ubica casi exclusivamente en el retrogusto, mientras que los matices de especias, mantequilla y galletas de soda se mantienen más o menos en los mismos niveles. La pimienta sigue ahí también, aunque es más notable en el retrogusto y la sensación dulce sigue siendo general, aunque menos intensa. En general la intensidad se coloca en media-alta, con una fortaleza similar. Así me dura una hora y 40 minutos, que viene siendo el promedio de mis experiencias anteriores.

Basta que tenga más de un ejemplar de un cigarro para que decida que uno de ellos lo voy a usar para la reseña y los otros para el disfrute regular, y los que no voy a reseñar queman de maravilla y el que reseño resulta ser el peor. Me ha pasado varias veces y en esos casos muchas veces simplemente decido no reseñarlo, y tenía ese miedo con este Cromagnon Aquitaine, porque de los 24 que trae la caja me habré fumado 18 y 12 fumaron perfectos, principalmente porque los fumé en casa. Los otros los fumé en otro sitio y no fueron tan buenos, y por otros temas, la ocasión de reseñar éste no fue en mi casa como son casi todos, pero sí fue en un lugar donde regularmente fumo. La experiencia fue muy buena, pero desde que fumé el original de 2017 creo que soy un poco más austero o crítico con mis experiencias y el Cromagnon Aquitaine EMH no fue perfecto, así que la calificación tampoco lo es.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Cromagnon Aquitaine
Dimensiones: 5 x 56
Tamaño: EMH (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Cameroon
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Pueblo Nuevo)
Precio: $9,00
Puntuación: 92

Ron: Grand Marqués Imperio Real

Imperio Real es la apuesta de la marca Grand Marqués por un ron de mayor categoría que sus otras presentaciones; es básicamente su propuesta para el mercado de los rones que compiten dentro de la edad máxima de 12 años, que suele ser una base impuesta por la industria como máximo añejamiento dentro de la categoría.

Al igual que el Monarca Supremo, los alcoholes usados en este ron son livianos y semi-pesados, añejados en barricas ex-bourbon pero en el caso de este ron, es hasta 12 años. Es finalmente embotellado a 40% de alcohol.

En nariz el Imperio Real destaca una nota como del almíbar en donde hay melocotones, pero también caramelo, toffee, vainilla y una nota como de almendras verdes.

En boca tiene una intensidad alcohólica baja y matices de miel, cuero, vainilla, manzana roja, refresco de cola y algo más dulce de lo que esperaba por mi experiencia con la marca, pero suficiente para mantenerme tentado a probarlo más veces. En el retrogusto me encuentro con esa nota de avellanas verdes, aunque algo más maduras y con los sabores que hacen de él un ron franco.

Por mucho que me encanta la propuesta de nuevos rones en el mercado y nuevos productos que lleven el nombre de Venezuela a distintos países del mundo, el Grand Marqués no es un ron extraordinario en ninguna de sus presentaciones. Esto no es un tema de la marca en sí, sino algo más bien del líquido, pues su añejamiento en barricas ex-bourbon, en comparación con los distintos rones del mundo y sus barricas, se vuelve un lugar común con una inmensa cantidad de marcas venezolanas y foráneas.

El blend está bueno, pero vuelve a ser muy parecido a tantos otros productos, que me cuesta elegirlo antes que cualquier otro más conocido. Por otro lado, su nombre no me inspira mucho, y entre Monarca Supremo e Imperio Real, me cuesta encontrar cuál es mejor o cuál apunta más alto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Disavicar
Nombre del Ron: Monarca Supremo
Marca: Grand Marqués
Origen: Venezuela
Edad: hasta 12 años
Precio: $32
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83

Cuba Libre – Core (The Brute)

No fue hace mucho que reseñé por primera vez un cigarro de esta marca, aunque es una marca que lleva bastante tiempo en el mercado, pero la combinación de ser una marca de precio bajo y que solamente están disponibles en algunas páginas han asegurado que no los pruebe. Pero esta marca tiene varios blends, que se distinguen principalmente por el país donde se elaboran. Esta versión Core en verdad no se llama así, pero es la báse y no tiene nombre, y Core suele ser el nombre que reciben estos básicos. Proviene de Honduras y presenta una capa Corojo hondureña, capote nicaragüense y una mezcla de tripa larga hondureña, todas añejadas durante más de 8 meses antes de su elaboración. Este cigarro promete sabores terrosos, a cuero y tostado, dejando un toque dulce y picante en cada calada.

Hay mucho mercadeo detrás de estos cigarros y la verdad es que son bastante baratos; en su momento podías comprar 20 unidades por menos de $40 y además el hijo de Néstor Plasencia aseguraba que eran tabacos de alta calidad. Con medidas de 4½ x 60, es una medida que me gusta para fumada ‘de diario’, así que también lo quise probar y reseñar precisamente para confirmar esa calidad. Por lo pronto el cigarro tiene un leve box press y aromas sobre la capa a cuero, madera y paja, mientras que en el pie se sienten notas más intensas de cuero y menos de madera, con componentes adicionales de café y dulce. Esa nota dulce viene siendo una de las principales en la calada en frío, en donde también hay notas suaves de pimienta y otras aún más suaves de café.

El Cuba Libre Core comienza bastante suave y sutil, con una intensidad media-baja de sabores a cuero y notas dulces, con algo de pimienta por el retrogusto. A lo largo de la primera mitad también aparecen sabores de madera seca y nueces, pero todo con una intensidad media-baja, incluso esa sensación picante en el retrogusto se va suavizando y para finales de la primera mitad pareciera haber desaparecido y sido sustituida por un sabor suave a café americano. La quemada es decente, sin ser excepcional, pero al menos no requiere cuidados y el tiro es algo irregular, que realmente es lo menos agradable de la experiencia.

En la segunda mitad el Cuba Libre Core se siente más dulce y es ese sabor el que más destaca, y aunque la intensidad se mantiene en media-baja, la fortaleza alcanza niveles de media y sigue ascendiendo cuando comienza la segunda mitad, hasta llegar a media-alta o muy cerca cuando estoy en las últimas caladas. Este aumento de fortaleza se percibe en una sensación más picante, pero no necesariamente en sabores de pimienta y si bien no hay sabores nuevos, el cigarro mantiene sus sabores de cuero, madera y café. La quemada no es tan buena como en la primera mitad, pero con un par de toques técnicos se mantiene controlada. Me toma un poco más de una hora fumarlo hasta que no queda más que disfrutar.

El papel lo aguanta todo y la promesa de hojas de la más alta calidad quedó precisamente en eso. En verdad no es eso; puede que sean hojas de la más alta calidad pero no quiere decir que sean las mejores. Simplemente queman bien pero no aportan mucho sabor. Pero con las dimensiones y el estilo del cigarro, y su color, pues en realidad esperaba algo que, quizá no fuese más fuerte, pero sí más intenso o más complejo. Dependiendo de para qué los quieras, ese precio que tienen puede valerlo, pues por un precio que podría rondar los $2 por unidad, es una buena fumada, siempre que no esperes mucho de ella ni quieras creer que es un cigarro muy premium.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Cuba Libre
Modelo: Core
Dimensiones: 4½ x 60
Tamaño: The Brute (Gordo)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras
Precio: $2,00
Puntuación: 83

Cocuy: Saroche

Saroche es un cocuy hecho en Venezuela por DUSA, la gente más conocida por hacer los rones Diplomático, Tepuy y la ginebra Canaïma. Hace un tiempo tuve la oportunidad de conversar con uno de los dueños y preguntarle por qué es que ahora están haciendo cocuy y no hace 10-15 años. Si se debía a una moda o ganas de experimentar, o qué.

El hecho es que DUSA es una empresa de varios socios y quizá el principal es de apellido Ballesteros. Su familia ha hecho cocuy desde hace más de 75 años, y aunque se dedicaban a los alcoholes y destilados, y a producir rones y, más recientemente, ginebra, el cocuy siempre ha estado en la familia y se ha producido para consumo propio. Pero reconociendo el potencial del cocuy y el hecho que la planta tarda bastante en crecer, en 2013 sembraron más de 300 mil plantas de cocui trelease.

Para la cocción de las piñas, la planta utiliza hornos del tipo utilizado normalmente para el tequila. Esto es un punto importante porque todos los cocui en Venezuela son cocidos bajo tierra en un proceso que se asemeja más al mezcal mexicano y la cocción del cocuy Saroche es lo que lo hace distinto del resto de los cocuy venezolanos y la crítica número uno que hacen a la marca.

Luego es destilado dos veces en alambiques y finalmente embotellado a 47% de alcohol.

El Saroche se siente bastante ahumado en nariz, con aromas que me recuerdan a cosas dulces pero también a especias que incluyen la guayabita (allspice en inglés), nuez moscada y notas herbáceas, frescas y picantes.

En boca tiene un leve dulzor, pero también abundantes sabores cítricos que me recuerdan a la cáscara de la toronja o más como la del tangelo (mezcla entre toronja y mandarina). En el retrogusto es herbáceo y sumamente ahumado, siendo aquí donde mayores notas de esa sensación se aprecian.

Una particularidad que suelen tener los tequila vs. los mezcales es que estos últimos tienden a ser mucho más ahumados y eso es lo principal que hubiese asumido del Saroche frente a otros cocuy. Sin embargo, el Saroche se siente bastante ahumado y muy sabroso. Originalmente tenía grandes reservas por cómo sería mi experiencia, porque al saber que su proceso era distinto al original y que el objetivo del producto es el mercado exterior, pensé que sería un mateo de simplemente llamarlo cocuy y venderlo afuera. Pero no. Es tremendo producto. Uno para representar y mostrar con orgullo. Y con un músculo gigantesco detrás.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas, S.A.
Nombre del Cocuy: Pure Ancestral Agave
Marca: Saroche
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: $55
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 92

Aganorsa Leaf – Supreme Leaf (Rothschild)

Desde su fundación en 1978, Aganorsa Leaf ha hecho bastante en la industria del tabaco. Algunas cosas no tan buenas, como ponerle nombres de Algo Leaf a muchos de sus productos, cuando ya su marca se llama Algo Leaf, así que uno termina diciendo Leaf dos veces. Pero originalmente se llamaban Tropical Tobacco y eventualmente cambiaron su nombre a Casa Fernández, hasta 2018 que cambiaron de nombre al actual. Aganorsa viene de Agricola Norteña S.A., una empresa de Eduardo Fernández Pujals y que incluye ganado, tabaco y fábricas de tabaco. En enero de 2020 lanzaron esta línea llamada Supreme Leaf, primero en robusto 5 x 52 y se ha convertido en una línea que cuenta con 10 vitolas distintas. Este Rothschild tiene medidas de 4½ x 50 y fue lanzado por la marca en marzo de 2024.

En verdad no tengo muchas expectativas con este cigarro, pero sí llevo bastante tiempo queriendo probarlo. Tengo amigos que dicen que es lo peor que han probado de la marca y otros que dicen que es muy bueno, así que lo que más tengo es curiosidad. La anilla de por sí me parece un poco exagerada en sus colores, pero sus aromas sobre la capa son agradables aunque sutiles e incluyen chocolate, madera y nueces. También hay aromas a bosta, paja y notas florales en el pie, con un toque de cáscara de naranja. En la calada en frío me encuentro con aromas de cáscara de maní, cedro, pimienta y chocolate.

No debería sorprenderme, pero las primeras caladas del Supreme Leaf son fuertes de pimienta, pero al poco rato hay notas de cedro, que se vuelve el sabor dominante, al menos en la primera mitad. También hay sabores de cuero, pan tostado, paja y café, encontrando también chocolate un poco más adelantado en esta mitad. Hay algunas notas dulces, que tienen un matiz como ahumado, que me recuerdan a la salsa BBQ, pero no son muy participativas en los sabores y el resto de sensaciones lo llegan a superar. Hay humo abundante y una quemada generalmente buena, que produce buena ceniza. La fortaleza se coloca en media, con una intensidad media-alta.

La segunda mitad es considerablemente más cremosa, encontrando también que hay un sabor a mantequilla de maní que se vuelve casi principal, o al menos al mismo nivel de los sabores de madera. El sabor de pan tostado se siente más como de masa madre y la nota dulce inconstante, pues ya es constante. Los sabores de canela, tierra, chocolate negro y cuero son los que logro identificar y creo que incluso quema mejor, con un anillo de combustión más recto que antes, humo abundante y una ceniza que busca mantenerse. La fortaleza se ubica en media-alta, mientras que la intensidad se mantiene en el mismo punto. Me toma una hora y 20 minutos fumar el Supreme Leaf.

Pues en verdad no encontré nada de malo en el Supreme Leaf. Buena construcción, buenos sabores y buena continuidad, sin grandes transiciones pero tampoco sentí que le hiciera falta. Sus sabores principales están bastante distanciados de los secundarios y estos se sienten también. La pimienta se mantiene constante y la quemada también. No podría encontrarle un aspecto negativo a la experiencia, pero tampoco es algo que colocaría entre las mejores que he tenido, pero sí es una que con gusto repetiría, incluso en otra vitola. Pero en cualquier ámbito, es un muy buen cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa S.A.
Marca: Aganorsa Leaf
Modelo: Supreme Leaf
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Rothschild
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Corojo 99)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 91