Hace cuestión de un año o año y medio, mi amigo Tony Barrios me pidió que probara unas ligas que estaba haciendo en Nicaragua. Con mucho gusto las probé y le di mis comentarios. La verdad es que varios me parecieron buenos y otros no tanto, pero en todos le di una crítica que a mi parecer fue constructiva.

Unos meses después me pidió que probara otros cigarros, hechos a partir de críticas como la mía y de varias otras personas, pero ya a modo de reseña. Estos cigarros son los Stallone, y vinieron en una caja de sampler marcada como 28 de 50. Decir que esto es un honor para mí sería suavizarlo bastante, pero la realidad también es que ante tanta expectativa y felicidad por esa confianza, y queriendo darles la guarda necesaria para que el cigarro no tuviera un sabor/consistencia inferior a la que debe por los cambios de temperatura y clima, los dejé en el humidor quizá un poco más de tiempo. Esto no los afectó, pero sí hizo que el tiempo pasara y yo no terminara de hacer ni la primera reseña, y eso que prometí reseña de todos. Pero todo en su momento y aquí voy con la primera, que escogí porque tiene capa Corojo, que es una capa con la que he tenido mis más y mis menos en mi historial de fumador. Creo que si comienzo con el cigarro que menos expectativas tengo, no me puede ir mal de aquí en adelante.

Stallone - Alazan Corojo 01

Al igual que todos los Stallone, el Alazan Corojo viene envuelto en una lámina delgada de cedro. Yo siempre he pensado que estas son para encender el cigarro, pero como todas tienen una cinta plástica (scotch tape) para mantenerla en el cigarro, pues prefiero hacerlo con encendedor o fósforos. Contando que ya los cigarros tienen alrededor de 3 meses en mi humidor, creo que no hay mejor momento para probarlo. Pero antes le quito la madera y procedo a apreciar un poco el cigarro en frío. Lo primero que noto es que la capa es bastante mate, con poco brillo y una apariencia áspera… esto no es malo, solo es una capa corojo. Tiene pequeñas venas y un aroma a madera (por razones obvias), vainilla, establo y suave de tierra seca. En el pie puedo apreciar más madera, aunque no es la misma madera de la capa, cuero y paja. Lo pico con la guillotina en V y en la calada en frío aprecio madera, café y un aroma ligeramente herbáceo.

Stallone - Alazan Corojo 02

Con paciencia le doy fuego con un encendedor de butano de una sola turbina, que no me ha salido muy bueno porque la llama es bastante débil pero es perfecta para encender los cigarros con precisión y cuidado. Lo uso principalmente para darle retoques a los cigarros, pero en este caso no quería tener ningún percance con el cigarro y encenderlo de manera precisa, así que fue la mejor opción. Cuando finalmente agarra fuego uniforme procedo a probarlo y lo primero que siento son sabores de café; un café suave en intensidad, pero muy lleno de ese sabor, como un café americano ligeramente azucarado. Como todos los cigarros, especialmente cuando comienzan con sabores sutiles, procedo a pasar el humo por la nariz y confirmo el sabor de café en el retrogusto. También hay un poco de pimienta, pero principalmente en el paladar y muy poco en la nariz.

Stallone - Alazan Corojo 03

Durante el primer tercio el Alazan Corojo va evolucionando lentamente, permitiéndome apreciar más intensidad en ese sabor de café, que no sale de ser un café americano con pocos sabores adicionales, pero también tiene toques variados de madera, como si hubiese más de un tipo de madera. En verdad pocas veces me he atrevido a describir distintos tipos de madera y esta no será una de esas veces, pero sin duda tiene matices. Entre los sabores de fondo se aprecia vainilla y anís, mientras que en el retrogusto solamente ha sido café y pimienta, en baja intensidad ambos. En temas técnicos, todo está perfecto, contando con una construcción sin problema alguno, tiro, cantidad de humo y velocidad de quemado como de libro. La línea de quemado sí varía un poco, pero nada que preocupe.

Stallone - Alazan Corojo 04

En el segundo tercio el sabor de café se subraya y destaca, ocupando un mayor porcentaje de los sabores apreciados en el cigarro, pero no siendo más intenso, si es que eso tiene sentido. Sin embargo, también hay sabores adicionales en el cigarro que aprecio principalmente a partir del retrogusto, que no es tan dominado por la pimienta como asumiría por ser un cigarro nicaragüense. Precisamente, en el retrogusto puedo apreciar orejones de durazno que acompañan a la pimienta, y en el paladar se siente un toque ahumado en el sabor de madera, que me hace pensar en leña y un toque suave de regaliz que me acompaña hasta la mitad del cigarro.

Stallone - Alazan Corojo 05

Precisamente en la mitad, aunque la imagen es un poco después, el sabor de regaliz desaparece para darle paso a un sabor cárnico, que muchas veces describo como la corteza de carne a la parrilla, pero en este caso no es ese. Si fuese más experto (o si pensara que lo soy) diría que el sabor es umami, pero me voy a limitar a decir que es cárnico. El sabor de café también reduce su cobertura y, aunque todavía muy presente, ahora es como el 55% del sabor, y antes era el 75%. Se mantienen sabores frutales como el durazno, pero en muchísima menor escala, como si fuesen a desaparecer pronto, al igual que la madera.

Stallone - Alazan Corojo 06

Aunque su anillo de combustión casi nunca ha sido recto, la verdad es que este Stallone ha quemado a la perfección, al igual que ha sido en términos técnicos durante toda la fumada. En el último tercio los sabores se simplifican un poco y dejo de sentir varios matices, apreciando principalmente café pero en esta ocasión es diferente, pues se siente más como un café espresso, con su nota amarga de fondo, y tan solo un toque de madera, y nada más. Pero es ese sabor final de café el que me mantiene fumando el cigarro hasta que me quema los dedos, justo cuando marco 70 minutos desde que lo encendí. El cigarro termina sin calentarse, sin suavizarse y quemando muy parejo.

El Alazan Corojo es un cigarro muy decente, un poco lineal en sus sabores y con poca evolución más allá de un sabor dominante a café, pero es un cigarro que con gusto fumaría de nuevo, sobre todo a la hora de combinarlo con un ron de sabor ligeramente seco, tipo un Pampero Selección 1938 o un Mount Gay Black Barrell (que todavía debo la reseña), que realmente permitiría destacar los sabores del cigarro sin opacar el fuerte de café que tiene. Aunque esta vitola no estará disponible comercialmente (es solo para el sampler), el Alazan Corojo existe en robusto 5×54, toro box press 5,5×52 y torpedo box press 6,5×52.

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