Otro de esos regalos de cumpleaños que me hicieron este año y de los que estoy sumamente agradecido. Ese es el tema que diferencia a fumadores de no fumadores y la razón #1 por la que le pido a los no fumadores que no me regalen cigarros. Básicamente porque el fumador te va a regalar algo que conoce, que sabe que es bueno, y que sabe que vale la pena regalar. Mientras que quien no fuma pues no sabrá mucho de lo que está dando y puede que no sea gran cosa. Por eso pido accesorios, que siempre caen bien. Pero en este particular, quien me lo regaló de verdad sabe y el cigarro de entrada ya me llamaba mucho la atención.

Aging Room - Bin No. 1 01

Más de la mitad del Aging Room Bin No. 1 está cubierta de una anilla que no es la anilla oficial sino más bien en donde viene para el transporte, pero que forma parte de la decoración y no deja de llamarme la atención… de hecho, así lo tenía guardado. Pero le quito la anilla y encuentro una capa oleosa, brillante, con aromas a tierra y madera. En el pie se aprecia un toque más fuerte de tierra mojada y algo de café, mientras que luego de picarlo se sienten aromas de tierra, chocolate y galletas en la calada en frío.

Aging Room - Bin No. 1 02

Apenas enciendo el Bin No. 1 me encuentro con sabores de madera y tierra mojada, como lo sentía en la calada en frío, por lo que podría decir que es un cigarro franco, aunque todavía me queda bastante por fumar y apreciar. También hay un toque suave de pimienta, pero más fuerte en el retrogusto, con un humo impresionante, tiro y anillo de combustión muy buenos. En verdad el cigarro se comporta como esperaba que lo hiciera y me impresiona tanto encendido como antes de encenderlo.

Aging Room - Bin No. 1 03

A lo largo del primer tercio el anillo de combustión es como de revista, al igual que el humo. Los sabores continúan un baile de diversos participantes en donde se aprecia lo mismo que recién encendido, con la posible adición de nueces en el retrogusto y un sabor suave de pan tostado hacia el final del primer tercio. La intensidad, que comenzó en media, parece ubicarse en media-fuerte hacia el límite con el segundo tercio. La ceniza, por su parte, está negada a mantenerse sobre el cigarro.

Aging Room - Bin No. 1 04

En el segundo tercio el sabor de pan tostado, que comenzaba a sentirse en el tercio anterior, es casi uno de los protagonistas, junto con un sabor de galletas como esas galletas danesas que las abuelas siempre tienen en latas… y luego guardan las latas para guardar artículos de coser y desilusionar a los nietos. La pimienta disminuye bastante, tanto en el retrogusto como lo poco que se sentía en el paladar, pero las nueces se mantienen e incluso la madera, que no mostró mucho más allá del inicio, vuelve a tener una mejor presencia.

Aging Room - Bin No. 1 05

Cumpliendo 50 minutos de fumada y llego a la mitad del cigarro, aunque en este punto varios de los sabores parecen desaparecer, sustituidos todos por un suave sabor a vainilla, que sin duda no compensa la pérdida de los demás, pero es lo que puedo reportar. Los que han desaparecido son el de madera, las galletas, el pan tostado y la pimienta, al menos del paladar esta última. Pero todos los aspectos técnicos están perfectos y el cigarro sigue quemando muy bien.

Aging Room - Bin No. 1 06

Afortunadamente en el último tercio regresan varios sabores que creía desaparecidos, trayendo de nuevo las galletas, un poco de tierra mojada y el café, que solamente había sentido en el aroma en frío. La pimienta también regresa al retrogusto, aunque más hacia la mitad del último tercio en adelante. También vale la pena destacar que este cigarro se vende como uno de intensidad fuerte, pero rara vez llegó a media-fuerte y cuando lo hacía no mantenía la fortaleza mucho tiempo. Sin embargo, también es importante destacar que no sentí nicotina, así que si la intensidad hubiese sido por ahí, menos mal que no llegó.

Una buena fumada, compleja y agradable, con pocos sabores, pero ricos y abundantes, tanto de calidad como de cantidad. Si tan solo se pudiera conseguir hoy en día y no fuese algo tan esporádico, creo que podría recomendarlo, pues decirte que debes comprar un cigarro que no se consigue es como cuando alguien dice que un Ferrari costaba $5000… pero ya no se consigue. Quedará esperar otro regalo similar o una reedición.

Dossier-2.indd

 

1 Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s