Puros Malibú – Maduro (Robusto)

Esta marca colombiana y otras varias que estaré reseñando en las próximas semanas llegaron a mí gracias a la iniciativa de mi amigo Emmanuel Gutierrez, mejor conocido en redes sociales como Cigar Chicote, un aficionado al tabaco que realza y destaca al tabaco colombiano en su canal de YouTube y de quien he aprendido bastante acerca del tabaco de la hermana república de Colombia. Puros Malibú es el primero simplemente porque cuando los saqué del empaque fue el primero en salir. Esta marca nació en 2020, fundada por Ruben del Rio Quintana, quien en 2019 realizó una visita por el cordón tabacalero del norte de Colombia, en una zona llamada los Montes de María. El nombre de la marca es no identifica una ciudad de Estados Unidos ni un carro, sino por los indígenas Malibú, que habitaron la región del Caribe colombiano durante aproximadamente 4 siglos.

La marca Malibú maneja dos líneas de tabacos, aunque ninguna está identificada como tal. Son simplemente los tabacos de capa clara, que es Connecticut ecuatoriano, y los de capa madura, que no identifican origen, pero dado que el tabaco usa hojas dominicanas en su composición, voy a asumir que viene de ahí. La capa también es bastante cuidada, con pocas venas y relativamente lisa. No es por hablar mal de ningún país, pero las capas colombianas que he visto son más accidentadas, por lo que mi teoría de que es dominicana se mantiene. Los aromas de la capa son los esperados en una capa madura, incluyendo establo y cuero, pero hay un aroma a manzana horneada, con sus especias de clavo y canela que se siente delicioso. En el pie del Maduro se sienten las notas de las especias, sin incluir la manzana, por lo que hay clavo y canela, con notas de madera. Finalmente, en la calada en frío, aprecio madera y cuero.

El Malibú comienza muy atractivo, con un tiro que no es el mejor, pero se deja fumar bien. Los sabores no tardan en aparecer, comenzando con una nota considerable de pimienta, seguida de notas de madera y todas esas notas dulzonas en los aromas se traducen en sabores de frutas que incluyen durazno, pasas, manzana horneada y similares, pero la pimienta tiene gran participación. El retrogusto es complejo y muy agradable, incluyendo roble y una pimienta suave que me permite apreciar bien los aromas y sabores. Sin embargo, a mediados de este primer tercio el tiro, que ya iba siendo irregular, comienza a desvariar bastante. Hay momentos en que simplemente no sale humo de la calada y hay otros en que sale humo abundante, y mientras tanto el cigarro se calienta muchísimo. Por experiencia, lo dejo descansar en el cenicero un buen rato. La fortaleza es media, con una intensidad media también en este tercio.

Pero algo que me llama aún más la atención es lo rápido que se consume. Me tomó aproximadamente 10 minutos superar el primer tercio y en el segundo, viendo que la ceniza se sostiene bien, le doy un retoque alrededor del anillo de combustión, a fin de encenderlo de forma pareja pero para no dejar caer una gran ceniza que venía formando. El encendedor es de una sola llama pequeña, así que puedo darle en puntos específicos y eventualmente logro encenderlo completo. Los sabores aquí siguen teniendo un fuerte componente de pimienta, pero también una intensidad de madera y una nota dulce, ligeramente afrutada pero sin la misma cantidad de descriptores que el tercio anterior. De hecho, es simplemente «afrutada» pero con un toque que sí logro identificar como esas manzanas horneadas, o una combinación de manzana con caramelo, pues no incluye las especias. El retrogusto es de pasas y pimienta, pero llegando a la mitad, el tabaco se apaga solo. Ya le dejo caer la ceniza y lo enciendo directo, pero incluso así tardó en encender bien.

El calor que alcanza este Maduro de Malibú hace que sea imposible sostenerlo entre caladas, por lo que lo dejo en el cenicero. Lamentablemente este calor intenso sacrifica los sabores y apenas si se siente madera quemada y notas dulces, pero llega a un punto que el humo entra con tanto calor a la boca que siento que me quema por dentro. Por esto, cuando le quedaba todavía un poco de fumada, decidí dejarlo en el cenicero a que se apague solo. Me toma 45 minutos fumarlo.

No tenía muchas expectativas antes de encender este cigarro, pero sus aromas en frío de verdad que me cautivaron y hasta me emocionaron un poco. Incluso, parte del primer tercio fue muy buena y me impresionó. Pero el Malibú comenzó quemando muy mal, con un lado del cigarro que simplemente se rehusaba a hacer combustión, o al menos no a la misma velocidad que el resto del cigarro. Traté de dejar que se apagara, incluso corregí esa quemada torcida varias veces, pero no sirvió de nada. No obstante, estoy claro que esto es un producto artesanal y que sus creadores obviamente no hicieron un cigarro base que quemara mal y que este es un detalle de construcción que no se corrigió. Por eso, destaco lo bueno y lo malo, pero no colocaré puntuación, porque esta experiencia no es la que va a representar a la marca. El cigarro tenía aproximadamente 5-6 meses en mi humidor, a 66% de humedad y lo dejé al aire libre una hora antes de encenderlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Puros Malibú
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Colombia
Capa: N/D (Maduro)
Capote: Colombia (Cubita)
Tripa: República Dominicana, Colombia (Cubita)
Precio: N/D

Powstanie – SBC 22

El pasado mes de noviembre, la gente de Cigar Hustler, se lanzó a las redes sociales a anunciar que para todos sus suscriptores del cigar of the month, incluirían el SBC 22 como cigarro adicional al pack. Dado que soy suscriptor del pack pero había tenido algunos inconvenientes con las tarjetas y los pagos y los envíos, decidí actualizar eso lo antes posible. Eso me llevó a finalmente recibir el cigarro en enero y desde entonces ha estado en mi humidor. El SBC de este cigarro son siglas que representan Surrounded By Champions, o rodeado de campeones, y representa un agradecimiento de la marca a todos quienes los han apoyado. El SBC es un producto creado cada dos años desde 2016 y que no hace mucho (en 2021) tuve la oportunidad de probar su edición original. Todas las ediciones han sido en corona gorda de 5½ x 46 con capa barber pole, pero siempre con una hoja más abundante que la otra. En esta ocasión la marca decidió no compartir los detalles de las hojas que lo componen, pero sigue siendo hecho por NicaSueño, en Nicaragua.

La producción está limitada a 500 cajas de 20 cigarros, y cada uno está marcado en $17. Aunque es una corona gorda, el SBC 22 se siente como un cigarro de mayor tamaño, pero la anilla me parece muy noventosa, especialmente cuando se compara con las otras que ha hecho la marca. Incluso con estas dos hojas de capa, los aromas son algo escasos, destacando apenas madera y algo de almendras o frutos secos genéricos. Cabe destacar que el blend de este cigarro fue creado por Skip Martin, mejor conocido como uno de los dueños de RoMaCraft Tobac. La calada en frío da notas dulces, de chocolate y manzana.

La verdad es que la combinación de Skip Martin, RoMaCraft, Nicaragua y Corona Gorda me creó una expectativa de intensidad que simplemente no se cumplió en las primeras caladas. El SBC 22 comienza mucho menos fuerte de lo que esperaba, situándose en media durante este primer tercio pero sabores que son abundantes, afortunadamente. Estos sabores incluyen regaliz negra, cotufas con mantequilla, galletas de chocolate, caramelos de jengibre, manzana roja y caramelo derretido… en verdad es una complejidad muy presente y con una nota ligeramente picante en el retrogusto, suficiente para permitirme probarlo regularmente. La intensidad es media-alta y el anillo de combustión denota una construcción perfecta, aunque la ceniza se cae muy fácilmente incluso antes de la mitad del primer tercio. No todo podía ser perfecto.

Según los panas de Cigar Hustler / Powstanie, este es el mejor SBC que han hecho, y habiendo probado solo dos, puedo decir sin dudas que me gustó más que el original. La complejidad de los sabores es algo que he sentido en pocos cigarros y el hecho que puedo describir matices de esos sabores demuestra no que tenga un paladar decente, sino que esos sabores son bastante obvios. En el segundo tercio la fortaleza es media-alta, con una intensidad que cómodamente se coloca en alta, mientras que el sabor de pimienta se siente más presente pero también la parte densa de la mantequilla, las galletas de chocolate me recuerdan a unas Oreo, el jengibre es más como un jarabe y el caramelo parece fusionado con la manzana.

El último tercio es rico y abundante de sabores, sin muchos cambios en ellos. La intensidad sigue en alta y la fortaleza se coloca en media, la fumada se hace lenta pero principalmente porque estoy tratando de espaciar lo más posible cada calada porque no quiero que se acabe. El anillo de combustión perfecto y el humo abundante, y los sabores ideales en cada calada. Me toma una hora y 20 minutos fumar este SBC 22 y al final, la verdad es que quedaba fumada, pero decidí dejarlo hasta ahí para que no cambiara tanto, porque lo estaba haciendo.

Luego de haber probado el SBC 16 y darle 94 puntos, las expectativas eran altas para este SBC 22, especialmente después de descubrir que Skip Martin fue su creador y que según la marca es el mejor SBC que han hecho. En realidad casi todo lo que ha hecho esta marca me ha gustado y aunque no puedo meter la mano en el fuego por sus creadores, me parecen gente honesta, o al menos lo que he visto de ellos en redes sociales y su podcast y su cobertura de eventos. El SBC 22 posiblemente sea uno de los mejores cigarros que me haya fumado; la calidad de los sabores, la variedad y los matices adicionales de cada uno constituyen lo que considero una fumada excepcional. Pero la realidad es que el precio realmente me pega y $17 por un cigarro de estas dimensiones, aunque posible, no es algo que mi presupuesto permita de consumo regular. Quedará adquirir un 5-pack o algo similar y dejarlo en el humidor por tiempo indefinido. La tentación sería comprarlos y fumarlos rápidamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: Powstanie
Modelo: SBC 22
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $17,00
Puntuación: 96

Rocky Patel – Disciple (Robusto)

Una rápida revisión del catálogo de Rocky Patel demuestra principalmente que tienen muchísimos productos, pero también demuestra que no parece haber mucho pensamiento en los nombres que le ponen a cada producto. Cosas como Renaissance, The Edge, Number 6, Olde World Reserve y Freedom, parecen nombres que suenan importantes, pero no hay mucha referencia sobre lo que significan realmente para la marca o para el consumidor. Precisamente, la descripción del Disciple dice que se trata de un cigarro con una capa San Andrés mexicana sobre tabacos nicaragüenses, y que en todos los años que tienen produciendo tabacos, nunca habían hecho algo que se adhiriera tan rigorosamente a sus estándares de calidad (¿qué? ¿es decir que los otros cigarros de la marca no?). Pensando en todo eso, lo llamaron Disciple (discípulo), pero es todo menos un seguidor. En realidad no entiendo.

El Disciple está disponible en 4 vitolas distintas, de las cuales hoy voy a probar la más pequeña: robusto 5 x 50. La anilla inferior, que solamente aparece al final de este artículo en la ficha técnica, ocupa prácticamente todo el cigarro, y no deja ver lo atractiva que puede ser la capa tan corrugada y oscura, aunque carente de aceites. Los aromas de la capa son de establo, pasas y paja, mientras que en el pie hay notas de cuero, nibs de cacao y una sutil nota vegetal. Luego de picarlo con la doble hojilla, la calada en frío me da aromas de pasas, granos de café, pimienta y madera.

La bienvenida al cigarro me la da un insistente sabor de cuero, que es lo primero que se siente después del encendido, aunque no lo más intenso. Eso se le concede a los granos de café, seguidos de tierra húmeda como los principales, seguidos en menor intensidad de nibs de cacao, paja y madera, que a lo largo del tercio va ubicando también una dulzura como de pasas. La construcción es ideal, con una ceniza blanquecina y muy bien puesta, que apenas si se desvió un poco cuando dejé al cigarro descansar en una posición que tocaba el tabaco con la superficie y por eso el torcido. Pero dejar caer la ceniza cuesta un par de intentos, mientras que la intensidad es media-alta y la fortaleza se ubica en media-baja al final del tercio.

El Disciple sigue el mismo curso en el segundo tercio, destacando los sabores de granos de café y tierra húmeda como principales y debajo de ellos notas de nibs de cacao, cuero, anís, paja y masa madre de pan. El retrogusto sigue siendo de pasas y pimienta y en realidad no hay mayores cambios con respecto al tercio anterior, aunque la fortaleza se ubica en media y ese es el mayor de ellos. La quemada no es la mejor y ese es otro cambio con respecto al tercio anterior, especialmente porque le he dado un par de retoques a fin de corregir la quemada, sin mucho éxito.

Son pocas las sorpresas en el último tercio, siendo granos de café y tierra húmeda los sabores predominantes, seguidos de madera, paja, nibs de cacao y cuero, pero también una ligera nota herbácea. En el retrogusto los sabores son los mismos, aunque la pimienta toma el liderazgo y avasalla a las pasas. La construcción no me da problemas en este tercio y realmente tampoco me los dio en tercios anteriores, salvo porque quemaba medio torcida, pero no afectó la fumada. En este tercio simplemente es más recta. La fortaleza y la intensidad se mantienen iguales que en el segundo tercio. Luego de una hora y 20 minutos, este Disciple llega a su fin.

Es difícil sacar razones para hablar bien del Disciple. Es un cigarro bueno; la experiencia fue positiva. Pero no hay grandes cambios durante toda la fumada, los sabores principales no son muy «sabrosos» ni hay puntos negativos en la fumada. Cada uno de los sabores (y son varios) se sienten a lo largo de la fumada y éstos están perfectamente definidos y quizá el mayor defecto que puedo sacarle al Disciple es que ningún sabor parece estar relacionado o matizado con los otros. Este cigarro lo compré en República Dominicana como recomendación de un amigo que vive en Inglaterra, que me dice que es uno de los tabacos que más le han gustado últimamente. Pero era la primera vez que ese amigo compraba tabaco en República Dominicana y le recomendé algunos. No sé si le gustaron más, pero mi impresión es que, aunque bastante bueno y difícil de encontrarle detalles, el Disciple simplemente no sorprende.

Ficha Técnica:
Fabricante: TAVICUSA
Marca: Rocky Patel
Modelo: Disciple
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Rafael Gonzalez – Coronas de Lonsdales

Habanos SA sigue sacando productos nuevos y en verdad es gratificante cuando ves que no se están dedicando únicamente a las marcas globales, sino que están concentrando esfuerzos en todos los productos, para así ofrecer algo mejor a cada quien. Con las alzas continuas de precios de habanos, llama la atención seguir encontrando productos de precios más decentes, que se mantienen en el presupuesto de los fumadores que no pueden (o no quieren) desembolsillar más de $20 por un cigarro, independientemente de su origen. Así fue como en 2023 (aunque anunciado en 2021), fue lanzado este Coronas de Lonsdale de Rafael Gonzalez, en un formato que ya a Habanos SA le está gustando, llamado Hermosos No. 4; una vitola muy cercana a robusto, con medidas de 5 x 48.

Este Coronas de Lonsdale de Rafael Gonzalez tiene una capa algo irregular, muy a tono con lo que representa la marca y el nivel de Rafael Gonzalez, que no son los cigarros más caros ni los más conocidos y durante un tiempo incluso estaban entre los menos valorados. Pero esta capa es irregular, con venas notables y aromas herbáceos y de madera, pero notas más cremosas y de cuero en el pie. Finalmente, lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de madera, cuero, musgo y paja, pero también una nota suave de canela.

A riesgo de caer en desgracia de muchos fumadores de habanos, el Coronas de Lonsdale comienza como si su origen fuese distinto. Las primeras caladas son potentes de pimienta, casi al punto que probar el retrogusto, al menos en este principio, no es lo más recomendado. Sin embargo, a las pocas caladas parece calmarse un poco y esto sucede gracias a la rápida aparición de otros sabores florales y de nueces principalmente, pero también una nota dulce de miel. A lo largo del tercio también logro apreciar la canela y tierra húmeda, y aunque el tiro está muy bien, el aro de combustión no es el mejor… pero por este precio y de este origen, sería irreal esperarlo. La fortaleza es media, con una intensidad media también.

El aro de combustión sigue siendo irregular en el segundo tercio pero afortunadamente el cigarro se mantiene encendido sin requerir atención constante. Los sabores han cambiado un poco, en donde ese sabor floral y de nueces en el principio del cigarro y que sentí como secundarios, se convierten en sabores muy participativos en el segundo tercio, sin ser necesariamente los principales. Una cosa de la construcción y el objetivo de muchos habanos es que no se concentran en un sabor principal, sino que tienen distintas intensidades a lo largo de la experiencia. Los sabores incluso tienen un matiz más dulce, que se aproxima a la miel. En el resto de los sabores se aprecian notas de roble y de café americano, que van participando en mayor o menor escala durante la fumada, pero ya no es un cigarro necesariamente picante.

En el último tercio es donde la construcción realmente ha salido a relucir y a destacar un excelente trabajo de los torcedores, algo que no me espero normalmente en cigarros de menor precio como este, pero aquí está. Los sabores son similares al tercio anterior, incluso manteniendo esa tendencia de no concentrarse en un sabor dominante, sino más como distintos protagonismos. Precisamente, es el sabor de café el que más ha destacado en este tercio, pero con una nutrida participación de canela, madera de roble y miel, aunque con una sensación un poco más picante pero también más floral. La fortaleza y la intensidad se han mantenido en medias durante este tercio, al igual que en el resto de la fumada. Fue una hora y media de duración, lo cual en realidad fueron como 15 minutos más de lo que esperaba.

En verdad no me queda del todo claro lo que «coronas de lonsdale» quiere decir, pues la corona y el lonsdale son dos vitolas distintas y tienden a ser más delgados que este cigarro y el nombre es como si dijera lancero de robusto o Churchill de toro. Aunque supongo que short lonsdale tendría menos sentido aún. La fumada fue una agradable sorpresa, sobre todo porque esperaba simplemente algo más largo que el Perlas que fumé hace poco de esta marca, pero es más bien distinto, especiado, terroso, maderoso y hasta cafetalero, con un perfil que realmente me gusta no solo como segundo cigarro, incluso como único cigarro de una tarde.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Rafael González
Modelo: Coronas de Lonsdales
Dimensiones: 5 x 48
Tamaño: Hermosos No. 4 (Corona Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $12,00
Puntuación: 90

Agave: El Jimador Añejo

Comencemos sin ilusiones: El Jimador Añejo es un tequila de clase estándar. No es un tequila de lujo ni uno semi-premium ni algo que se encuentra en algunos lugares por $450. Es un tequila «entry level» o cualquier adjetivo que se le pueda poner para determinar su target en el mercado.

Pero es un tequila añejo producido en Jalisco y hecho por Casa Herradura, una empresa que logró un gran éxito en México, capturando el 30% del mercado a principios de este siglo y manteniéndose en la tradición del tequila 100% agave azul. Ese éxito le llevó a ser adquirida en 2007 por Brown Forman y a que muchas personas temieran por la perdurabilidad de su calidad. No voy a decir que lo han mantenido o no, pero al menos sigue siendo producido en el mismo lugar.

Este El Jimador es parte de las marcas de bajo costo de la empresa y el Añejo es añejado durante 12 meses en barricas de roble blanco americano, que no dice si envasaron algo antes. Es embotellado a 40% de alcohol.

Hace poco tuve una cata a ciegas con un tequila añejo y por mi vida juraba que era ron. No un ron bueno, sino algo raro. Las notas que imparte la barrica de caramelo y vainilla fueron las que me llevaron a pensarlo, pero una nota herbácea insistente fue la que me confundió. Eso mismo siento en este tequila, aromas a caramelo, vainilla, azúcar morena, cítrico de limón y notas herbáceas.

En boca el sabor de vainilla es insistente, acompañado de un dulce de caramelo y seguido por pimienta negra. A lo largo del proceso de probarlo, se aprecian notas herbáceas y cáscara de limón. En el retrogusto, pimienta negra y una ligera nota especiada, como de nuez moscada.

Es curioso cuánto absorbe el destilado de agave de la barrica cuando pasa más de 3 meses en ella. El tequila añejo es uno de los destilados que más demuestra la influencia de la barrica en el producto final y por eso el sabor de este tequila es tan parecido a cualquier otro destilado que pasa por barrica. Sin duda es un producto divertido para poner en una cata a ciegas.

En cuanto a la experiencia con El Jimador Añejo, se trata de un tequila de bajo precio pero no de baja calidad y en este mercado tan emergente del destilado de agave, hay mucho oportunismo y muchos productos de calidad normal vendidos a precios exorbitantes. En el caso de este tequila, es lo contrario, un tequila normal a bajo precio. Siempre que no abuses de él, creo que es una buena opción en el mercado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Casa Herradura
Nombre del Agave: Añejo
Marca: El Jimador
Origen: México
Materia prima: Agave azul
Edad: 12 meses
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

Nestor Miranda – Don Lino Africa (Robusto)

Aunque el continente africano no es uno del que se habla regularmente en una conversación habitual de tabaco, o al menos no en la mención de fábricas y muy poco en la mención del tabaco per se, a menos que se esté hablando de la hoja Cameroon, para Nestor Miranda el continente tiene un significado especial luego de haber hecho un safari que lo inspiró a crear este cigarro llamado Don Lino Africa. Don Lino fue una línea lanzada en 1989, que fue el mismo año que Miami Cigar, la empresa que hace los cigarros de Nestor Miranda, fue creada. La línea fue desapareciendo paulatinamente del mercado hasta que, en 2019, decidieron relanzarla con el sufijo de Africa en el nombre. Esta vez, fabricados por AJ Fernandez.

El Don Lino Africa es un cigarro muy bien construido, con una capa Habano 2000 ecuatoriana muy lisa y con un color que hace un gran contraste con los colores vivos de la anilla, que tiene una buena cantidad de detalles. Se siente sólido y bien armado, con aromas que destacan vainilla pero de helado, granos de cereal y madera, mientras que la calada en frío revela nuevamente aromas a helado de vainilla, cereal, madera y también algunas notas de pimienta y dulce. Luego de quitarle la anilla inferior y darle un poco de fuego me voy preparando para la primera fumada que hago en unos cinco días.

El aroma a pimienta en frío era bastante sutil, pero una vez encendido es uno de los primeros que se sienten. El resto de los sabores son algo más sutiles, entre los que se encuentran madera vieja y algún fruto seco que no alcanzo a identificar. Hay puntos en los que el Don Lino Africa se siente más agresivo, que puede ser un efecto de haber pasado unos días sin fumar o que simplemente el cigarro tiene mayor fortaleza esporádica, cosa que a veces sucede con estas ligas poco comunes. La fortaleza se sitúa en media, con una intensidad media-alta, pero muy bien construido, salvo algunos detalles en el aro de combustión, que no son graves y que se terminan corrigiendo solos.

En el segundo tercio el Don Lino Africa se siente un poco más fuerte, principalmente porque la pimienta continúa con sus toques esporádicos y parecen estar un poco más regulares, mientras que la intensidad se mantiene en el punto de media-alta. Hay notas ligeramente dulces y especiadas, que me hacen pensar en el efecto del capote Cameroon que lleva el cigarro como única participación del continente africano. El resto de los sabores son los mismos, salvo que la madera ya no se siente como seca y los frutos secos se definen mejor como almendras.

El último tercio es dominado por esos sabores dulces y especiados del capote Cameroon y que realmente le dan el nombre de Africa al cigarro. El humo se vuelve más denso y comienza a quemar más lento, pero la fortaleza y la intensidad se mantienen iguales al tercio anterior, así como los sabores que si bien son los mismos, han cambiado de orden y la pimienta ya tiene una nota constante. Luego de una hora y 25 minutos, este Don Lino Africa llega a su fin.

Luego de ver tantas ligas que ha hecho AJ Fernandez y de haber probado tantos cigarros hechos o ligados con su sello, es inevitable querer compararlos y buscar similitudes en otros productos. Si bien el comienzo picante es característico, no son solos los cigarros de AJ Fernandez los que comienzan con un golpe picante, pero más allá de eso, no encuentro en primera instancia una liga igual o parecida a ésta. La diferencia principal respecto a los demás es que muchos tienden a mostrar todas sus cartas en el primer tercio y éste no lo hace, sino que va desarrollando y mostrando sabores a todo lo largo y eso es algo que hace de esta liga, que no es tan conocida, una que vale la pena descubrir, especialmente viniendo de una marca de la que he probado poco pero casi todo me ha gustado.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Nestor Miranda
Modelo: Don Lino Africa
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano 2000)
Capote: Cameroon
Tripa: República Dominicana (Piloto), Nicaragua (Estelí, Jalapa, Ometepe)
Precio: $9,00
Puntuación: 87