La Flor de Cano – Casanova ER Italia

Algo que posiblemente no sabes, y hasta el momento de escribir esta reseña yo tampoco lo sabía, es que las leyes anti-exportación de tabaco de Italia son bastante estrictas. Por eso, cuando Habanos SA decidió crear esta edición regional limitada a Italia, el habano se convirtió en algo muy buscado, precisamente por lo difícil que sería sacarlo del país. El hecho que esta edición regional además sea de La Flor de Cano, una marca que actualmente posee solamente dos vitolas de producción regular y ambas de tripa corta, lo hace aún más deseable. Mejor aún, la producción fue limitada a 6000 unidades de este petit robusto con medidas de 4 1/3 por 50, una vitola mejor conocida como D No. 5 y más vista en cajas de Partagas. En otro hito de características poco vistas, la anilla de este La Flor de Cano es distinta a las de su producción regular porque esta tiene fondo blanco y letras rojas, que además identifican al producto como Casanova. El resto de los productos tienen fondo rojo y letras blancas y son todas iguales.

Pero dado lo pequeño del cigarro, nuevamente voy a dividir las impresiones en primera y segunda mitad, pues entre las anillas y sus cortas dimensiones, creo que me voy a perder identificando tercios. Las venas son bastante notables en la capa de este Casanova e incluso la parte inferior, o el pie del cigarro, se nota bastante más oscuro que la cabeza y no es un efecto de la luz, aunque tuve que revisarlo bien para asegurarme. Otra cosa que me llama la atención del cigarro es lo planta que es la perilla, al punto que me recuerda a los cigarros tipo flathead que he probado, más específicamente el RoMaCraft Neanderthal. Los aromas que se sienten son de especias como nuez moscada y vainilla, con abundante madera, aunque un toque de esa madera se siente como pino. Luego de picarlo un poco de más, precisamente por esa cabeza plana que parece tener, la calada en frío me da aromas a vainilla, maní y helado de mantecado.

La primera mitad del Casanova ER Italia es muy similar a lo que esperaba a partir de la calada en frío, con una predominancia de los sabores de madera, pero también pimienta suave y manzana verde, así como una sensación de adobo… adobo es algo que existe en Venezuela y no estoy seguro (pero asumo que sí) en el resto del mundo, y se trata de una mezcla de distintas especias para la cocina. A lo largo de este tercio también aparecen notas más sutiles de vainilla, tiza y un retrogusto en donde domina la pimienta. La quemada es muy decente, con un anillo de combustión uniforme y una ceniza que, aunque no es de un color uniforme ni claro, al menos se sostiene bien sobre el cigarro. La intensidad es media y la fortaleza media-baja.

Es casi nula la cantidad de humo que desprende el Casanova en cada calada durante la segunda mitad, pero con algo de paciencia y un par de retoques se salva. La pimienta se hace más fuerte en esta sección, sobre todo porque comienza a apreciarse también en el paladar. El resto de los sabores se mantiene, con la única excepción de la tiza, que afortunadamente desaparece en el punto medio del cigarro. Algo impresionante que ha tenido a todo lo largo es esa calidad untuosa en el paladar, casi como si en el humo hubiese un aceite o una propiedad que hace que el sabor se quede pegado en cada calada y tenga una mayor permanencia. Igualmente, en esta sección los sabores a madera adquieren una propiedad mojada. Afortunadamente sin sensación de nicotina y luego de una hora y 20 minutos de fumada, el Casanova llega a su fin.

Hace un poco más de un año, cuando hice el curso de Habanos Sr., nos contaban que muchos de los cigarros que sea usan para ediciones regionales tienden a ser de ligas similares a las de producción regular, pero con algunos cambios, como el orden de las hojas o la dirección de la fumada. En el caso de este Casanovas, tiene que haber sido un cambio tan radical como el de otro tipo de tripa, pues todo lo que produce la marca actualmente es tripa corta. Otra cosa que nos dijeron de los cigarros de edición regional es que no esperes demasiado de ellos. Si bien son ediciones regionales, no son realmente especiales, solo limitados y suelen ser vitolas que la marca normalmente no hace. Es la segunda o tercera edición regional que pruebo y efectivamente se siente como un habano más, que no es realmente especial pero con 7 años de guarda, está sabroso.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Flor de Cano
Modelo: Casanova Edición Regional Italia
Dimensiones: 4⅜ x 50
Tamaño: D No. 5 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Crowned Heads – Las Calaveras 2023 (LC50)

Es increíble que en este año se cumplen 10 ediciones de Las Calaveras, habiendo comenzado en 2014 como una colaboración entre Crowned Heads y My Father para honrar a todas las personas que habían muerto año a año. En ese momento se marcó un hito al ser el primer producto de Crowned Heads que no era fabricado por E.P. Carrillo, pero desde 2016 la línea cuenta con 4 productos regulares, de las cuales tres son producidas en cajas y la cuarta es parte de un sampler de la marca. En el año 2023 mantiene esa línea, con 39.000 cigarros de cada una de sus vitolas: robusto 5 x 50, toro 6 x 52 y robusto extra 5⅝ x 54. El adicional se trata de una producción de 3000 cigarros belicoso fino 5½ x 52. Mis amigos de Gentleman Brothers afortunadamente me guardaron uno del robusto y otro del toro.

Para esta nueva versión, Las Calaveras 2023 cuenta con una capa Connecticut Broadleaf americana, sobre capote y tripa de Nicaragua. Como buena Broadleaf, la capa tiene múltiples variaciones, venas y una falta casi absoluta de brillo, con una firmeza pronunciada a todo lo largo. Después de un par de meses en el humidor, no esperaría que se comporte mal y desprende en la capa aromas a chocolate y madera. En el pie hay un aroma que me recuerda al chicle bomba, menta y madera, con alguna que otra nota a un pan de avena. En la calada en frío se siente un paso de aire muy decente y aromas a brownie, ron y madera.

El Las Calaveras 2023 desprende desde la primera calada ese aroma tan americano que usan para describir un aroma muy particular: fogata. También hay granos de café y pimienta, principalmente esta en el retrogusto, pero también en el paladar. Pero afortunadamente la pimienta no es especialmente agresiva y es seguido que lo pruebo en retrogusto. Los sabores son cremosos, con esa sensación oleosa que se pega en la boca. Hay también sabores a mantequilla de maní, tierra húmeda y un toque suave de chocolate. Estos sabores van variando su intensidad a lo largo de todo el primer tercio, con una fortaleza media-alta y una intensidad media y un tiro ligeramente más apretado de lo que me gusta, al igual que el anillo de combustión es algo menos recto de lo que me llama la atención y tengo mi encendedor a la mano para cualquier retoque.

Ante tan notable inicio, la verdad es que esperaba un segundo tercio igualmente destacado, pero pareciera que el cigarro toca un botón de pausa en la evolución y gran parte de los sabores en este tercio se sienten como continuación del tercio anterior. Los sabores son sutiles a madera, tierra y chocolate, mientras que la pimienta, sobre todo la del retrogusto, se siente más fuerte. No hay un gran cambio ni una transición, sino precisamente se siente como si el segundo tercio no hubiese ocurrido. La fortaleza se mantiene en media-alta y la intensidad como 2% por encima de media. Aunque quema mejor, hay ocasiones en que tengo que avivar la llama con caladas más regulares, pero nada preocupante.

Apenas si hay un sabor a nueces en el último tercio que no había presenciado en el tercio anterior y los sabores de madera se sienten más secos, contando que éstos venían de un sabor a fogata y aquí es igualmente de madera, pero más como una pieza, pero en términos generales este tercio es nuevamente una continuación del primer tercio, que si bien tuvo sabores agradables, no hubo la evolución que esperaba. El sabor de tierra se siente ligeramente mayor, pero nuevamente, no hay una evolución ni un momento que pueda identificar como una transición. La fortaleza se ubica en media-baja, con una intensidad media en el último tercio, llegando a una hora y 40 minutos para acabar con Las Calaveras 2023.

Sin mucho proponérmelo, he tenido la suerte de dar con todas las ediciones de Las Calaveras, teniendo en cuenta que el primero se convirtió en un producto de producción regular llamado La Imperiosa. Pero algo que ha caracterizado a todos estos productos es la capacidad que tienen de mejorar con el tiempo. No obstante, el Las Calaveras 2023 pareciera que está hecho para ser añejado, pues durante la fumada se siente como un cigarro al que le falta humidor, particularmente por esa tendencia a ser tan lineal y poco evolucionado. Quizá le hace falta algo de dry boxing, pero el hecho es que se sentía como un cigarro sobre humedecido o «crudo/verde» y eso no es algo típico de un producto de la marca ni un cigarro centroamericano. Creo que tengo otro en el humidor y lo dejaré al menos 4 meses más antes de darle fuego.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Crowned Heads
Modelo: Las Calaveras Edición Limitada 2023
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: LC50 (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 86

Ron: Caballo Viejo Reserva

El gusto por la marca Caballo Viejo ha sido en lo particular todo un reto. En primer lugar, la marca apareció casi de la nada, sin historia y sin mucha información, pero con un producto que superaba los $60 y que ya era parte de la DOC, incluso sin salir al mercado. Eventualmente lo probé y la verdad es que me pareció un producto muy bueno. Pero no hubo mucho más de la marca y en el inmenso haber de productos venezolanos, fue fácilmente perdido ante la gran avalancha publicitaria de sus competidores vs. una campaña prácticamente silenciosa.

Por ello confieso que me sorprendió bastante cuando vi un nuevo producto de la marca, con un nombre que promete más edad, pero un precio mucho menor. En verdad Reserva no implica mucho, sino más bien denota una cantidad guardada, pero en mi mente era más. Pero más bien es una edición limitada, o al menos la edición que es firmada por la banda Guaco lo es.

Se trata de un blend de rones de columna, añejados de 3 a 8 años y limitado a 50 mil botellas. También se dice que el líder de la banda Guaco, Gustavo Aguado, participó en el desarrollo de la mezcla final y que fue hecha de acuerdo a su gusto, buscando un ron elegante, amigable y de buena vista.

En nariz el Reserva de Caballo Viejo tiene unas notas a ron joven muy presentes, con las típicas notas del ron venezolano joven, como caramelo, vainilla, banana y algo de almendras. No obstante, me parece que la vainilla conforma el 75% del aroma y es solo luego de algunas pausas que logro apreciar otras notas.

En boca es sumamente dulce, destacando sabores que me recuerdan al caramelo tostado que gotea del quesillo, almendras y canela, al igual que vainilla y nuevamente, éste conforma una gran parte de la intensidad de sabores. El retrogusto es de vainilla únicamente.

El Caballo Viejo Reserva se trata de un ron (demasiado) sencillo para lo que es. En varias ocasiones me he encontrado con licores de ron que tienen una alta concentración de sabores de vainilla y por lo mismo me sucede que cada vez que lo siento en tanto exceso como con éste, pienso que es un licor de ron, o incluso un ron muy joven que tienen que ponerle algún saborizante o endulzante para tapar su juventud. Eso me pasó con este ron.

En un mercado donde existen rones de excelente calidad y muy buenos sabores por $15 o menos, me cuesta justificar el precio de éste. Curiosamente, el ron formó parte de una cata a ciegas y en el momento que lo probé lo identifiqué como Barrica 40 pero con mucha más vainilla. No es de extrañar que ambos rones tienen el mismo origen.

Ficha Técnica:
Fabricante: Celiveca
Nombre del Ron: Reserva Guaco
Marca: Caballo Viejo
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 3 a 8 años
Precio: $19
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 76

Romeo y Julieta – Cazadores

En lo personal, Romeo y Julieta es una marca que pocas veces me ha cautivado, al menos en sus productos cubanos. Creo que su serie Churchill, aunque tiene productos muy buenos, no son tan imaginativos y el resto de las líneas de la marca son segundonas a la línea principal. Una posible excepción son los Nobles, aunque esos no los he probado aún. Quizá por eso no tuve realmente muchas esperanzas por este Cazadores que me regaló un amigo y que disfruté junto con él, con una caja que data de 2014. Pero también vale recalcar que la vitola Cazadores es posiblemente una de las más sobrevistas de la marca, siendo un lonsdale de medidas 6 3/8 x 43 y siendo parte del portafolio de la marca desde antes de la revolución. Pero ciertamente la oportunidad de probar este Cazadores promete.

Para ser una vitola de menor cobertura o no tan reconocida, el Cazadores se ve muy atractivo en frío, al menos. La capa tiene una pequeña protuberancia unos 3 centímetros más abajo del pie, pero no le presto mayor importancia. Sin duda el control de calidad de estos cigarros no es el mismo de la línea Churchill. Pero la capa tiene aromas muy agradables que me hacen ignorar los problemas visuales que pueda presentar, incluyendo vainilla y almendras. En el pie se sienten notas ligeramente herbáceas y dulces, mientras que la calada en frío me da aromas a nueces, madera y algo de herbáceo también, aunque más seco. El tiro se siente ligeramente apretado, pero ya me voy acostumbrando a eso con los habanos.

El tiro es apretado, eso pasa muy a menudo con los habanos, al punto que ya pienso que los habanos por lo general tienen el tiro más apretado que muchos centroamericanos. Pero afortunadamente los sabores son agradables e incluso abundantes, o al menos con una intensidad media en donde identifico notas herbáceas, como de grama recién cortada, madera, nueces e incluso una sensación algo picante. El anillo de combustión no es el mejor y ciertamente eso confirma lo del control de calidad, pero al menos la selección de las hojas se siente como un mejor trabajo por la marca. La intensidad es media, con una fortaleza media-baja y abundante humo frío que entra en cada calada y permite discernir bien los sabores.

No puedo decir que hay grandes cambios en el Cazadores, porque con excepción de una sensación más picante, los sabores son realmente los mismos, salvo que el liderato de ellos ha cambiado y afortunadamente el cigarro tiene una variedad interesante de sabores, así que ese intercambio de intensidad es bienvenido. La combinación de madera y nueces es el sabor principal, con una nota herbácea menor, que ya no identifico tan bien y una mayor participación de la sensación picante, sobre todo en el retrogusto. La intensidad de sabores se coloca en media y casi alta, con una fortaleza media-baja. La quemada es la que es y no habrá manera de mejorarla, pero al menos se mantiene bien encendido y el tiro es el que es también.

En el último tercio el Cazadores mantiene su tendencia de sabores sin incluir nada nuevo, pero la diferencia esta vez es que el sabor de madera es el más dominante, mientras que ese sabor de nueces que existía desde el inicio misteriosamente desaparece, pero es sustituido por un sabor dulce, por lo que se siente como una madera ligeramente dulce cuando los dos se funden. Siguen habiendo notas herbáceas y la sensación picante se diluyó completamente, tanto en paladar como en retrogusto, que es en donde se siente esta vez el sabor de nueces que habría sido tan esquivo en este tercio. En el resto de los menesteres el Cazadores también mantiene su tendencia de construcción, pero no se puede pedir mucho. La intensidad es media y la fortaleza es media-baja. Me toma una hora y 25 minutos fumar el Cazadores.

Con el tiempo he aprendido a apreciar a los habanos por lo que son y no juzgarlos demasiado por lo que no son. Aunque haya quienes aseguran que un habano malo es mejor que un centroamericano bueno, una rápida revisión por este blog te dará la seguridad que no soy de esos. Pero honor a quien honor merece y pese a las ineficiencias (porque no los puedo llamar problemas) de construcción que presentó el Cazadores, la verdad es que con mucho gusto probaría uno nuevamente. El hecho que no es un habano caro, o al menos dentro de la gama de Romeo y Julieta no lo es, solamente suma a la experiencia. Pero sin duda que el hecho que sea un cigarro con unos 9 años de guarda sin duda que es lo que más suma.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Cazadores
Dimensiones: 6⅜ x 43
Tamaño: Cazadores (Lonsdale)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $18,00
Puntuación: 88

Ron: Cane Island Venezuela 8 year old

Viniendo de la destilería SOFA, que los conocedores identificarán como Santa Teresa, un ron que pase exactamente 8 años en barrica no puede dejar de ser algo llamativo, especialmente porque aunque es proviene de esa destilería, no hay ningún producto de la marca que sea igual.

Al igual que el resto de los productos de la destilería, este Cane Island Venezuela 8 year old es destilado en columnas y añejado en barricas ex-bourbon. No hay mucho más que describa al producto, más allá de que está embotellado a 43% de alcohol.

Se trata de un ron que probé en una cata a ciegas, así que pude anotar todas mis impresiones con buen detalle. Pero durante la cata no sabía que se trataba ni tan siquiera de un ron venezolano, así que fue interesante encontrarme con sabores familiares y haber dicho en su momento que era indudablemente de aquí. Precisamente, fueron esos aromas a vainilla y plátano pasado como principales lo que me hizo entrar en el contexto, pero también las notas de caramelo tostado, pimienta y madera dulce.

En boca es algo distinto y, aunque no dudé que fuese de origen español, sí hubo momentos en que dudé su procedencia, o al menos la identificación de quién lo destiló. Son esos aromas a madera, vainilla y caramelo los que son típicos, pero también hay canela, nueces y avellanas que me permitieron generalizar únicamente su origen. El retrogusto es de avellanas y caramelo.

Si bien el ron venezolano ya es casi inconfundible a mi paladar, siempre me llenará de orgullo no solo identificarlo como un sabor con el que estoy familiarizado, sino también permitirme sentirle las notas que hacen de él un producto excelente y muy diferente al resto del mundo. Este es uno embotellado fuera de Venezuela y a una graduación superior, que sin duda sería ideal que su modelo fuese adoptado en el país.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Sofa
Nombre del Ron: Venezuela 8 Year Old
Marca: Cane Island
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 8 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 86

Fratello – Camo Rosso (Toro)

Gracias a la pandemia y al atraso o escasez en lanzamiento de muchos productos, lo que originalmente iba a ser un lanzamiento comedido y casi silencioso de Fratello, con su participación en el mercado de cigarros de bajo precio, terminó siendo un lanzamiento muy anunciado en las principales páginas de tabaco. La línea cuenta con 3 productos, cada uno destacando el nombre en italiano de un color, que identificaría a cada una de las capas usadas en los cigarros. Blu es Maduro, Verde es Connecticut (aunque debería ser candela) y Rosso es Habano. Ya habiendo probado los otros dos y sin que alguno me haya sorprendido, me dispongo a probar el último y quizá al que más esperanzas le tengo porque es una capa que me gusta como sabe.

Al igual que los otros de la línea, la marca no especifica mucho en términos de contenido, salvo que se trata de tripa larga y que son fabricados en República Dominicana por La Aurora. Pero la capa de este Rosso destaca realmente ese factor de bajo precio de la marca, con distintas variaciones de colores e incluso algunas «pecas» a todo lo largo. Al menos tiene aromas agradables, que incluyen pan dulce y establo, que se repiten en el pie, donde también incluye algo como manzana roja. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro con un tiro terrible, casi al punto de sentirse como si estuviera tapado, pero que con algunos masajes logro suavizar un poco y aprecio aromas a pan, pero sin el componente dulce y algo de pimienta sutil. Con excepción del tiro, son los aromas escasos que esperaría de un cigarro de bajo costo.

El Rosso realmente tiene el tiro entre apretado y muy apretado, casi al punto de pensar que no lo debería fumar, pues voy a terminar con dolores en la cara mañana. Pero me tomo mi tiempo dándole masajes y aunque no mejora mucho, puedo apreciar sabores de madera seca y pan dulce, con poca participación de la pimienta, sobre todo en el retrogusto. Hacia el final del primer tercio aparece un suave sabor a vainilla, pero estoy dispuesto a afirmar que la sutileza de los sabores se debe a que en cada calada apenas si desprendo un poquito de humo y eso lleva a que no tenga la intensidad que debería. Pero es lo que estoy fumando y al final del primer tercio la intensidad es baja, con una fortaleza media-baja.

Aunque las probabilidades de tener un tiro apretado en un cigarro del nuevo mundo son menores que en otros orígenes, no es inexistente. El hecho que el Rosso quema tan bien me hace pensar que se trata de un problema únicamente de tiro, pero con el pasar del tiempo los sabores no son intensos y la paciencia es corta, especialmente porque hay momentos en otros cigarros con el tiro apretado, que una vez superada la sección problemática, la experiencia mejora. Pero no es el caso en el segundo tercio, donde se sienten los mismos sabores de madera seca, un toque de pimienta, vainilla y una sensación de que el cigarro puede dar más, pero no llega a hacerlo. Fortaleza e intensidad están en el mismo punto.

En el último tercio me encuentro con lo que podría haber sido el problema del Rosso, pero en vez de quemarlo y seguir con la experiencia, el cigarro decide apagarse y luego de un par de intentos para encenderlo de nuevo, cuando finalmente lo hace, el tiro estaba mucho más apretado. Así que le quité la anilla que me gusta bastante y contando una hora y 10 minutos, lo dejé hasta ahí.

El hecho que se trataba de un cigarro de bajo costo fue determinante a la hora de decidir no fumarlo más, pues normalmente le dedico más tiempo y soy más paciente con cigarros que me dan alguno que otro problema. Pero el Rosso me dio problemas desde antes de encenderlo. También pasa que la mayoría de los cigarros de bajo costo son muy obvios en la calidad de sus hojas y en la calidad del sabor; se sienten como si algo les faltara en términos de corpulencia al sabor, como si les hubiesen bajado la intensidad. Pero más allá de los problemas de tiro, el Rosso quemó bien y eso fue lo que más sospechas me levantó, pues siempre se mantuvo encendido sin problemas, solo que con sabores que no tenían intensidad y la sensación mental de que es hora de dejarlo ir siempre presente.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: Camo Rosso
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 74