Whiskey: Uncle Nearest 1856

Tengo mis reservas acerca de esta marca. No porque en un inmenso mercado de hombres blancos con una larga tradición de destilación, este whiskey sea un producto hecho por mujeres negras. Al final el mundo del whiskey debería ser más diverso y es solo normal que buscando esa diversidad aparezca. Quién quita que haya también algún whiskey hecho por latinos, por ejemplo.

Al final el mercado es grande y hay espacio para todos. Pero mis reservas radican en el hecho que si bien las mujeres que forman parte de la empresa tienen algo de experiencia en el ramo, incluso la master blender tiene relativamente poco tiempo como tal y ya ha logrado distintos premios por la calidad del producto. Eso es extraordinario y se debe aplaudir. Hace un par de años probé su versión 1884 y me pareció un whiskey bueno.

Pero lo que no me gusta es la manera en que la empresa se ha mercadeado. La marca recibe su nombre por un esclavo de apellido Nearest, que era tío lejano de una de las fundadoras de la marca y hasta ahí funciona perfectamente. Pero según la marca, este esclavo fue el que le enseñó a Jack Daniels a destilar el whiskey y fue quien inventó el sistema de filtrado adicional del Tennessee whiskey. Básicamente, se trata de una marca relativamente nueva, que está llegando a decir que son los inventores del whiskey y que sin ellos la industria no existiría.

Bueno, es eso en lo que no estoy de acuerdo. Tampoco estoy de acuerdo que la marca no revele el mash bill de su producto ni dé muchos detalles de cómo lo hace. La marca destaca que tiene un mínimo de 51% maíz, como declara la reglamentación. Los granos son molidos, cocinados, fermentados y destilados en una destilería no identificada por la marca. Luego son envasados en una barrica con alto tostado, donde permanecen durante un mínimo de 7 años. Posterior a esto, las barricas seleccionadas por la master blender y se llevan a dilución y embotellado.

Según la marca, este whiskey en específico es un blend de whiskeys añejados entre 8 y 14 años y es embotellado a 50% de alcohol. El whiskey se llama 1856 porque supuestamente fue el año en que el «tío» Nearest recibió la aprobación para hacer su proceso de filtrado que hoy en día es el de Tennessee whiskey.

En nariz se siente fuerte de caramelo y toffee, pero estos son los más fuertes y requiere un poco más de atención descubrir los demás. El más notable es un que se siente como aserrín, seguido de notas más suaves aún de azúcar morena y vainilla.

En boca se siente denso, con un fuerte sabor inicial de manzana verde con algo de azúcar morena y caramelo, que me recuerda a una manzana acaramelada. También hay notas de nuez moscada y canela, que se van aproximando a un fuerte sabor de madera en el retrogusto.

El 1856 también es un buen whiskey, sin lugar a dudas. Sería mezquino decir que no lo es por las reservas que pueda tener con la marca. Tiene todos los sabores que esperaría de un bourbon o de un Tennessee whiskey, incluso hacia el lado más ligero de su estilo. Pero la realidad es que no tiene mucho de interesante o diferente. Tiene un sabor genérico de bourbon que puedes conseguir en muchos otros productos, y si tienes un producto que supuestamente tiene todo para comprobar que es el originario y el creador del estilo, esperaría algo más memorable. Especialmente a este precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Nearest Green Distillery
Nombre del Whiskey: 1856
Marca: Uncle Nearest
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $65
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 80

Hoyo de Monterrey – Double Coronas

Aunque Hoyo de Monterrey es lo que Habanos SA denomina una marca global, creo que es una de esas marcas que no todo el mundo ha probado, a diferencia de Upmann, Partagas o Montecristo, por no irme a las más conocidas. En lo particular, este es el 5to HdM que pruebo, aunque creo que el Epicure No. 2 es el que más he probado y posiblemente sea uno de los habanos más suaves que exista, pero sigue siendo un habano muy codiciado y reconocido por muchos. Hoyo de Monterrey fue fundada en Cuba en 1865 por José Gener y en la actualidad cuenta con 16 productos, incluyendo producciones limitadas y exclusivas. El que voy a probar hoy es el de mayor tamaño de la marca, con medidas de 7⅝ (194 mm) x 49 y, al igual que el resto de los productos de la marca, el tabaco contenido en el habano proviene de la región de Vuelta Abajo.

Las dimensiones de este Hoyo de Monterrey son muy similares a las del Ramon Allones Gigantes, aunque la marca promete una fumada más suave. La capa de este Double Coronas es especialmente irregular, pero muy a tono con lo que muchas capas cubanas son últimamente, especialmente en un cigarro tan grande y que usa lo que pareciera ser solo una hoja. Varias arrugas y venas a todo lo largo, pero aromas muy sutiles que me hacen pensar en la fortaleza a la que HdM me tiene acostumbrado. Los aromas son a nueces, madera y algo de vainilla, mientras que en el pie hay más notas hacia frutos secos, pero sin definir. Lo pico con la doble hojilla, con limitador para no hacerlo mal y en un cigarro de este precio ($34) lo quiero hacer lo mejor posible, y la calada en frío me repite mucho de lo que he sentido hasta el momento, incluyendo nueces, madera pero también chocolate blanco.

Tomé la previsión de hacer un dry boxing de este cigarro unas horas antes de fumarlo. El dry boxing consiste en guardar el cigarro en una caja de madera durante un tiempo antes de encenderlo. Este tiempo puede ser tan corto como 2-3 horas (lo que lo puse) y tan largo como 3 días, y el objetivo es que el cigarro libere algo de la humedad con la que está guardado. Dado que no tengo un humidor exclusivo para habanos, los guardo en una ziploc especial con un sobre de humedad al 67%. Afortunadamente, dado su largo tan destacado, las primeras caladas se sienten algo apretadas, pero no peligrosamente apretadas, sino que hay que dar caladas más largas de lo normal para que el humo llegue. Este humo llega frío y eso es lo primero que se puede destacar de una fumada de este largo, y esa temperatura permite apreciar más los sabores. Estos sabores son de tierra húmeda, chocolate, cerezas, miel y frutos secos garrapiñados. En el retrogusto es principalmente vainilla y miel. La quemada es buena, pero no es perfecta aunque logra una ceniza respetable.

No se nota, pero el Double Coronas sostiene bien la ceniza y fue unos 5 segundos antes de hacer esta foto que decidió caerse. Como se nota en la imagen, el anillo de combustión no es del todo recto, pero no me ha dado problemas hasta el momento y es normal que al generar una ceniza larga, la quemada sea algo diagonal, aunque no mucho. Los sabores de nueces se vuelven más fuertes en el segundo tercio, pero los de tierra húmeda le mantienen el ritmo, mientras que el sabor de cerezas parece haber desaparecido, aunque sí hay una nota ligeramente frutal, pero que no defino tan bien como en el primer tercio. El resto de los sabores se mantienen en un segundo plano muy alejado del principal, mientras que el retrogusto es más de miel que de cualquier otro sabor, con una nota algo picante pero que no definiría como de pimienta. La fortaleza se coloca en media, viniendo de media-baja en el tercio anterior, mientras que la intensidad pasó de media a media-alta.

A partir de la mitad del Double Coronas es donde comenzaron los problemas de construcción. Si bien el tiro nunca fue ideal, en ningún momento me dio problemas graves. Habían veces que no parecía tirar bien, pero con algunas caladas seguidas se avivaba el fuego y se corregía el problema, pero había que hacerlo con regularidad. Pero luego de la mitad logré purgarlo y eso resolvió el problema durante más tiempo, aunque siempre tuve que tener el encendedor a la mano. Después de la purga los sabores se hicieron mucho más notables, y es que ese método parece rejuvenecer el cigarro a veces. También, para mi sorpresa, comencé a sentir nuevos sabores, algunos más dulces y otros más hacia el cuero. La quemada no se contagió de esa mejora y comenzó a quemar más de un lado que de otro, cosa que traté de corregir, pero fue crónico. Al cabo de dos horas y 15 minutos, dejé el Double Coronas a un lado, básicamente porque ya me estaba quemando los dedos.

Al igual que muchos otros habanos, el Double Coronas no está libre de problemas. Sin embargo, estos son problemas para quien está acostumbrado a productos centroamericanos, que en su mayoría parecieran estar libres de gran parte estos problemas, o al menos tienen una menor propensión hacia ellos. Pero estos «problemas» en realidad no lo son para quienes fuman habanos de manera habitual y aunque el Double Coronas puede no ser un habano de fumada habitual, es ideal para cualquier fan de habanos o no, que quiera satisfacer su curiosidad, porque casi todo el que se atreve con un cigarro de esta envergadura es por curiosidad. Mi curiosidad ha sido gratamente satisfecha, aunque hubiese preferido que quemara mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Hoyo de Monterrey
Modelo: Double Coronas
Dimensiones: 7⅝ x 49
Tamaño: Prominentes (Doble Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $34,00
Puntuación: 81

¡Estoy en YouTube! (y en TikTok y en Instagram, ah y en YouTube)

Con un titular tan críptico, este artículo no puede ser una reseña, y no lo es. Pero sí es un medio para anunciar algunas cosas, y es que muchas veces el blog como tal es un canal de comunicación pero hay quienes ignoran que existen otros canales de comunicación. Sin querer sonar dramático ni más misterioso aún, me explico: me ha pasado que hay personas que me siguen en el blog e ignoran que tengo un usuario en Instagram. Gente que me sigue en TikTok y no saben que existe el blog, y así.

Tampoco es que tengo 62 perfiles en redes sociales ni que soy un influencer con 3 millones de seguidores en cada red. Pero me ha pasado que hay personas que comentan una publicación en TikTok diciendo que debería hacer artículos sobre las cosas que reseño, porque no todo el mundo tiene chance de ver un video. O gente que comenta por aquí que le encantaría verlo y no leerlo.

¡Puf!

Además, también he colaborado con otros creadores de contenido y desde hace como un mes estoy en un podcast llamado Miércoles de Ceniza, que sale por YouTube. Al momento de esta publicación tenemos 3 videos al aire, pero esta temporada contará con una decena de episodios en donde probaremos ron, cocuy, muchos tabacos, una tonelada de chinazos y burlas, y de varios ratos muy agradables, o al menos ha sido muy agradable grabarlo. Los más fijones se darán cuenta que el podcast lo grabamos en las instalaciones de Rumbullion Club.

¨El podcast lo hago con Roberto Alvarado y César de Jongh. En los episodios también te vas a encontrar con la gente de Alumbra Cocuy, Rones de Venezuela, Tabarena y Jackson Br3wsso. Además, el podcast fue grabado, editado y realizado por Luciano Vitos.

Otras maneras de ver mi contenido, para que no haya dudas:

Son esas por el momento. En verdad esto es una afición y no una profesión, por lo que no le dedico solamente el tiempo a esto. Pero el tiempo que le dedico es bien aprovechado.

7-20-4 – Original Series (Toro) (vintage)

incluso en la industria tabacalera es muy poco común que una marca lleve solamente números. En el caso de 7-20-4, ésta es una marca de tabacos fundada en 1874 por R.G. Sullivan y tomó su nombre de la dirección de la fábrica: 724 de la calle Elm, en Manchester, New Hampshire. La marca se mantuvo hasta principios de los años 60, cuando cesó operaciones y fue en 2006 cuando un residente de New Hampshire llamado Kurt Kendall decidió revivirla. Este Original Series tiene alrededor de 8 años de guarda y su composición es bastante curiosa: capa brasileña, capote costarricense y tripa de Honduras, Nicaragua, México y Colombia. La marca además asegura que luego del torcido, los cigarros descansan en la fábrica durante 120 días para suavizarse bien.

Para ser muy honesto, no estoy 100% seguro si esta marca continúa en funcionamiento. No recuerdo haberla visto recientemente en ofertas ni nada, aunque sí la he visto antes. No sería la primera vez que una marca simplemente desaparece, por buena que sea, como fue el caso de Cornelius & Anthony, por mencionar una. Este 7-20-4 viene originalmente envuelto en una lámina de cedro, por lo que las imperfecciones de la capa Mata Fina brasileña y sus variaciones de color no se notaban antes, pero ahora que lo tengo entre mis manos noto que tiene aromas a madera (por esa cubierta), pasas y un toque cítrico. En la calada en frío, me encuentro con establo, pecans y pasas.

Lo primero que me sorprende del 7-20-4 es lo sutiles que son los sabores. Con una mezcla de hojas como la que tiene, sería para que los sabores fuese muy variados e interesantes, pero es posible que el tiempo de guarda lo haya afectado negativamente. Los sabores que se sienten más son de pasas, pero no se siente una nota dulce, por lo que hay que probar mucho retrogusto para llegarle a las notas. Pero ese retrogusto tiene una cierta cantidad de pimienta que hace que sea difícil hacerlo constantemente. A lo largo del tercio también hay notas de nueces y madera y el tercio finaliza con una fortaleza baja a media, con una intensidad baja. La ceniza se sostiene durante unos segundos más después de hacer esta foto, pero luego se cae sola y no vuelve a quedarse mucho tiempo.

En el segundo tercio los sabores son menos inclinados hacia las pasas, pero también menos hacia la pimienta en el retrogusto. Los sabores son más de madera en el paladar, con notas muy bajas de pimienta y tierra seca en el retrogusto. Si bien lo positivo que pude notar fue que esa nota tan baja de pimienta me permitiría sentir más sabores en el 7-20-4, la verdad es que en el segundo tercio se sienten muy poco los sabores y a partir del punto medio, apenas si se siente nada. El humo es abundante y el anillo de combustión recto, pero no hay mucho que salve al 7-20-4 en este momento.

En el último tercio no pasa nada. El 7-20-4 no tiene sabor alguno ni potencia… si no es porque echa humo y porque está caliente, juraría que se apagó. Sigue quemando relativamente bien, pero fortaleza e intensidad están en cero. Al poco tiempo de quitarle la anilla, lo dejo en el cenicero, luego de una hora y 5 minutos.

Tengo amigos que fuman más de un cigarro al día, incluso algunos 3 o 4 al día. Uno fuma 8 al día. Yo fumo uno y a veces llego a un segundo. Pero han habido ocasiones en las que he fumado 4 o 5 en un día, y en lo particular me pasa que si bien al primer cigarro le siento una buena cantidad de sabores, al segundo le siento mucho menos, sobre todo si lo fumo con menos de 6 horas de diferencia. Pero esas veces que fumé más, después del segundo cigarro, todos me sabían a nada. Eso me pasó con este 7-20-4… me pasó que se sentía como si estuviera saturado de fumar y ese lo fumé por encenderlo. Lo más resaltante de esto es que esta reseña no la iba a escribir, en principio. Pero tengo claro que no todo puede ser bueno y no todos los cigarros pueden ser excelentes o positivos. Sobre todo en el tema de estos cigarros vintage. Entre el gran alijo que recibí hay muchos cigarros que originalmente eran buenos y con la guarda se han puesto mejores. Pero también hay algunos que quizá no eran tan buenos originalmente y con la guarda se han diluido o simplemente ya no aportan nada. Es decir, que no porque guardes un cigarro va a mejorar. Tampoco quiere decir que un cigarro con guarda es mejor. Simplemente puede pasar como este, que no sabe a nada.

Ficha Técnica:
Fabricante: J. Fuego Cigar
Marca: 7-20-4
Modelo: Original Series
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Brasil (Mata Fina)
Capote: Costa Rica
Tripa: Nicaragua, Honduras, México, Colombia
Precio: $9,00
Puntuación: 67

Alec Bradley – Family Blend (BX2) (vintage)

Lanzado en 2009 por los fundadores de la marca: Alan Rubin, Ralph Montero y George Sosa, el Family Blend se ubicó en el puesto #16 del Top 25 de Cigar Aficionado para ese año y es muy posible que haya sido uno de los cigarros que le dio el protagonismo a la marca, que luego permitiera que en 2011 se ubicara en el puesto #1. Pero este Family Blend supuestamente fue creado para los padres de estos fundadores, por lo que en la anilla destaca que es «Para Nuestra Familia». El cigarro fue torcido en la fábrica Raíces Cubanas en Honduras, que si no es de la marca, al menos trabajan muchas de sus ligas ahí y en ese momento también hacían el Tempus y el Prensado. El éxito de este cigarro dio pie a que unos años más tarde la marca creara un nuevo producto bajo esta línea de Family Blend, llamado The Lineage.

Como menciona el título de este artículo, este Family Blend se trata de un cigarro vintage, con una edad que ronda los 9 a 10 años y como ha sucedido con otros cigarros de esta colección vintage que recibí hace unos meses, esta reseña trata no solo del análisis del cigarro sino de cuánto le ha afectado la guarda, positiva y negativamente. Esta línea de la marca llevaba unos nombres en código que identificaban cada vitola, en donde este toro en realidad se llama BX2, pero hay otros llamados VR1, DR, M23 y GS27. Sin duda nombres muy difíciles de recordar a la hora de querer volver a adquirir el producto. En frío se sienten notas variadas, que con el tiempo han tomado un matiz de «guardado», pero que no es desagradable. Estos aromas incluyen tierra y nueces en la capa, con una repetición en la tripa y calada en frío, donde añade toques más dulces también, pero en general notas suaves. El rabito sobre la perilla le da un toque adicional a esta nota vintage.

Apenas lo enciendo y me lo llevo a los labios, un fuego que ha esperado casi una década para encenderse, los sabores son cremosos, de esos que se mantienen adheridos a la lengua como si se tratara de un aceite. Las notas son dulces y picantes, a veces demasiado picantes para el cigarro vs. el resto de los sabores, pero a lo largo del primer tercio los sabores dulces también se sienten más y eventualmente se definen más como de frutas, principalmente ciruela pero también incluyendo pasas y cerezas. Entre otros sabores que se aprecian, hay notas de tierra húmeda y canela. La quemada es magistral y la columna de ceniza muy duradera y sólida, con un anillo de combustión que no es tan bonito, pero mantiene una quemada uniforme. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media.

El segundo tercio es considerablemente más cremoso, pero también más terroso. La sensación en el paladar es realmente oleosa en cada calada y la permanencia de los sabores y el humo parece casi infinita. Las notas dulces y afrutadas también tienen una gran participación, pero es la sensación picante la que en cierto modo arruina un poco la experiencia, pues no ha dejado de tener una gran participación y aunque en ningún momento se sienten sabores de pimienta o especiadas, La ceniza se sigue sosteniendo bien y en términos de construcción el Family Blend se comporta muy bien. No lo había mencionado antes, pero el tiro es ideal, como Alec Bradley continuamente los ha tenido pero con el adicional de 10 años de reposo. La intensidad es media, con una fortaleza media-alta, que sin duda es lo que cambia la experiencia.

No hay una gran cantidad de sabores nuevos en el último tercio, sino que más bien desaparecen algunos. Si has tenido oportunidad de morder una cáscara de limón o de naranja y luego tienes esa sensación picante en los labios, esa sensación es la que acompaña al Family Blend en el último tercio. Los sabores de tierra y canela desaparecen por completo en este tercio, pero los de frutas, la sensación dulce y la picante se mantienen, con un grado superlativo de este picante, que le da un aspecto negativo a la fumada, dentro de todo lo que ha sido tan positivo hasta el momento. Me toma una hora y 40 minutos fumar el Family Blend hasta el final, en donde termina con una intensidad media y una fortaleza alta.

La verdad es que fumar tabacos vintage es una experiencia distinta en relación a lo que el cigarro fue en su momento de lanzamiento o al menos dentro de los primeros dos años. Leyendo un poco sobre impresiones de este tabaco cuando salió, veo que hay aspectos consistentes con esta experiencia, especialmente el hecho que la intensidad del cigarro aumentó durante cada sección. Aunque los sabores han sido similares, no hay mención de que se haya hecho tan fuerte al final… hay fortaleza, pero no es tanta y muchos lo describen como un cigarro que comienza con fortaleza baja y finaliza con media. En este caso fue como si subiera un escalón y lo que comenzó en media, terminó en alta. El añejamiento del tabaco puede tener distintas consecuencias y aunque en general la experiencia de este Family Blend me pareció positiva, tiene sus bemoles y detalles que no la hicieron perfecta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Family Blend
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: BX2 (Toro)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Trojes)
Capote: Indonesia
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $5,50
Puntuación: 86

Whisky: Naked Malt

Sigo siendo fanático y fiel al single malt, pero si los whiskies más consumidos y conocidos del mundo son los de blend, tiene sentido que los pruebe y los reseñe también. No a todos les gustan los single malts y muchos son considerablemente fuertes, y hay quienes prefieren los blends. De hecho, una de las publicaciones más leídas históricamente de este blog es la del Double Black de Johnnie Walker, un whisky de blend.

Naked Malt es un producto de The Famous Grouse, que en años recientes ha cambiado su imagen a fin de desligarse lo más posible de su marca madre, principalmente porque mucha gente lo ha rechazado pensando que es una versión cara de un whisky tradicionalmente barato.

Pero Naked Malt no es simplemente The Famous Grouse con mayor precio. Naked Malt es del estilo de blends conocido como Blended Malt, o un blend de whiskies únicamente de single malt. Es decir, no hay whisky de grano, sino puro sabor de whisky sin diluir. Otros ejemplos de este tipo de whisky son Copper Dog, Monkey Shoulder y Smoky Monkey, por decir algunos. No tienen que tener el nombre de un animal, eso ha sido solo coincidencia.

Los whiskies que componen Naked Malt son de Highland Park, Macallan, Glenrothes y Glenturret, todos combinados en una barrica ex-jerez de primer uso. Su nombre Naked viene por varias razones. La primera es que destacan todo lo que está incluido en la botella, por lo que no esconden nada y, por ende, están «desnudos» (naked en inglés). La otra es que la barrica ex-jerez está desnuda, o sin nada que la identifique. Por último, la botella no tiene etiqueta, solo vidrio en relieve y alguna pegatina transparente por fines legales, así que también está «desnuda».

El whisky es un NAS (no declara edad), pero debe tener un mínimo de 3 años de añejado. Está embotellado a 40% de alcohol.

El color del Naked Malt es sospechosamente oscuro, pero no deja de ser llamativa la botella. En nariz es variado, con una gran cantidad de aromas que se inclinan hacia el dulce e incluyen vainilla y una nota como de panquecas, pero también hay aromas como de jerez, notas cítricas y nueces.

En boca el sabor me recuerda mucho al jerez fino. Pero también hay notas de ciruelas y pasas, caramelos de vainilla, nueces de macadamia y algo de nuez moscada. El retrogusto es de vainilla y nueces.

Pero aunque tiene un aroma y sabor complejos, tiene una permanencia mínima, que destaca su corta edad. Se sienten los sabores durante algunos cinco o siete segundos solamente. Adicionalmente, los sabores no son realmente complejos ni se sienten fundidos entre ellos. El Naked Malt se siente como un whisky joven y bajo esa premisa, se puede disfrutar, siempre que no asumas que es algo más.

No es malo ni te defraudará, siempre que no esperes mucho de él.

Ficha Técnica:
Fabricante: The Famous Grouse
Nombre del Whiskey: Naked Malt
Marca: The Famous Grouse
Origen: Escocia
Edad: 3 años
Precio: $28
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 79