En el año 2021 Cigars International abrió dos super tiendas en el estado de Florida. Para celebrarlo, decidieron colaborar con la marca de whiskey Buffalo Trace para hacer un cigarro especialmente creado para maridar con el bourbon y ser lanzado en esas tiendas. El cigarro es hecho por General Cigar en República Dominicana, con una capa Sumatra ecuatoriana sobre un capote Arapiraca brasileño y finalmente tripa dominicana y nicaragüense. Hay muy poca mención de la relación de la marca con el tabaco, pues sus cigarros no son añejados en esas barricas ni tienen fusión entre sí, por lo que el cigarro ha quedado más como un gimmick que cualquier otra cosa.
Hoy en día decir Padrón como marca de tabacos es garantía casi inmediata de que vas a tener un buen tabaco entre tus dedos, aunque para unos ese conocimiento vino antes que a otros y en lo personal puedo decir que Padrón no era la marca que me venía inmediatamente a la cabeza cuando alguien hablaba de un cigarro bien hecho o el típico ‘cigarro para fumar en una isla desierta’, porque no sé, si bien hacen muchos cigarros distintos, creo que más que eso es una marca que se caracteriza por una consistencia en su calidad, más allá de blends extraordinarios, que también los tiene y las puntuaciones que le he dado son solo una muestra de ello. Este 1964 Anniversary es otro en esa larga lista de excelencia, pero uno que cuando lo probé por primera vez en 2016 no me pareció gran cosa, pero en 2020 me pareció de lo mejor que había probado, así que veamos cómo se comporta en 2025.
El 1964 Anniversary que estoy probando es en capa Habano, el que se vende como Natural y me sorprende que aún no lo he probado en capa madura. La vitola se llama Exclusivo y es una de 16 vitolas en las que está disponible. Es una capa moteada, con varias venas de buen tamaño y una apariencia rústica que contrasta bastante con la anilla tan delicada y los números de serie que aún no he descubierto para qué sirven, pues una búsqueda en Google debería llevarme a alguna base de datos que confirme lo que tengo en mis manos, pero no es así. La capa tiene muy pocos aromas, casi inexistentes diría yo, apenas con madera seca, pero en el pie se sienten notas más abundantes de madera dulce y pimienta. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de cedro y café.
Desde las primeras caladas el sabor es de madera tostada y pimienta, que se vuelve más intenso y matizado de estos dos sabores a mediados de este primer tramo. El retrogusto también es de madera y pimienta y más adelante en el tercio comienza a incorporar pan tostado, tierra seca y café americano y un dejo de chocolate. Algo que constantemente me llama la atención de muchos Padrón es que se sienten livianos y, hasta cierto punto, faltos de tabaco. Esto hace que se fumen más rápido de lo que quisiera, pero esta tendencia me pasa principalmente en el primer tercio. Es casi como si los cigarros hubiese que ‘taquearlos’ como uno hacía con los cigarrillos. Pero esto no le roba fuerza ni intensidad, siendo media, con media-alta, respectivamente y quemando bien, aunque no recto.
En el segundo tercio los sabores de madera y tierra son los principales y te diría que el de pimienta también, excepto que no es tanto un sabor sino una sensación de un ligero ardor en lengua, paladar y garganta, como si hubiese comido algo picante. Esas notas de madera tostada se vuelven leña cuando supero el punto medio del cigarro, mientras mantiene el sabor de pan tostado, chocolate, café y tierra, y la pimienta se suaviza bastante. Ya no es un cigarro que se siente especialmente liviano, sino que va muy bien y el anillo de combustión es más recto. La fortaleza y la intensidad se ubican en media.
En el último tercio los sabores son de tierra seca, café, leña y una nota de pan tostado, mientras que en el retrogusto me encuentro con tierra seca y madera sin quemar, pero seca, y pimienta en ambos lados, pero no muy intensa. Al cabo de una hora y 35 minutos este Padrón llegó a su fin, así que lo dejé descansar plácidamente en el cenicero. En verdad no hay mucho más que contar, salvo que la quemada va bien y el humo es abundante.
A menudo, cuando estoy haciendo reseñas de cigarros que ya he fumado en vitolas distintas, las reviso a ver si hay consistencia de los sabores y de la puntuación. Con respecto a este 1964 Anniversary Natural, me sorprende que mi primera puntuación fue de 74 puntos y la segunda de 91, sobre todo porque esta va a ser de un punto intermedio, porque ciertamente en las tres experiencias sentí más o menos los mismos sabores, pero creo que tiene más que ver la intensidad y calidad de ellos, que la variación. Creo que el tema determinante es la guarda del tabaco, pues con sabores similares, es difícil que le haya puntuado con tantas diferencias y en esta ocasión tengo sabores principales a tierra, madera y pimienta, con notas super suaves de café y chocolate, y es lo que calificaría como una especie de cigarro mañanero, por temas de intensidad pero no con esos sabores y a un precio que ronda los $15, pues un poco caro para eso. Quizá en capa madurada sea una experiencia que disfrute más.
Hace unos buenos años que no pruebo o reseño un ron canario. En verdad me avergüenza un poco admitir que viví durante cinco años en Canarias y habré probado un par de rones locales, si acaso. Era otra época, era otra persona e incluso ni bebía. Los años han pasado y he aprendido a apreciar muchas cosas, entre ellas el ron y eventualmente llegué a probar el de Canarias.
Pero la verdad es que la marca Guajiro nunca la había oído, principalmente porque Canarias está repartida entre 7 islas y hay islas occidentales e islas orientales, y las diferencias entre ellas son grandes, sobre todo por un tema de territorialidad y nacionalismo. Dicho sencillamente: no se llevan muy bien; hay gran orgullo por lo que se hace en sus islas y gran desprecio por lo que es de otras islas.
Como yo vivía en Gran Canaria, era muy poco lo que conocía de la isla de Tenerife, que es en donde se hace el ron Guajiro, en la Destilería San Bartolomé de Tejina, una empresa familiar fundada en 1948. La destilería produce una variedad de rones, incluyendo el Ron Miel Guajiro, que es quizá el estilo de ron más famoso de Canarias.
El Machete es un ron de Guajiro hecho a partir de melaza y añejado en barricas de roble blanco, pero hasta ahí la descripción. He descubierto en algunas páginas que es añejado durante tres años, pero otras (incluyendo las oficiales) no describen nada del alejamiento. Lo que puedo decir es que es embotellado al 40% de alcohol. Algunas páginas mencionan que no tiene añadidos, pero nuevamente la página oficial no menciona nada.
El Guajiro Machete tiene aromas agradables y por un momento recuerdo a los rones latinoamericanos, con notas de nuez moscada y canela, junto con caramelo, nueces y algo más intenso de vainilla, que realmente son notas habituales y casi genéricas, pero igualmente agradables.
En boca la sensación alcohólica es baja pero no inexistente, con sabores a caramelo, almendras, vainilla, madera, chocolate y dulce. No me cabe duda que tiene añadidos para endulzarlo, pero no se siente como un ron exactamente dulce, sino más bien como una nota suficientemente agradable para tomarlo solo. El retrogusto es de madera, nueces y caramelo.
Me sorprendió el Guajiro Añejo. Realmente esperaba cualquier cosa, porque mi experiencia con rones jóvenes de otras marcas canarias es muy parecida y ninguno de ellos son rones que tomaría solo. Pero el Guajiro Machete es otra cosa, con sabores que me recuerdan a rones venezolanos de mediana edad (de unos 4 a 6 años), pero una complejidad respetable y una calidad que nada tiene que envidiar de otros orígenes.
Ficha Técnica: Fabricante: Destilería San Bartolomé de Tejina Nombre del Ron: Machete Marca: Guajiro Origen: Canarias, España Materia prima: Melaza Edad: NAS Precio: $45 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 87
En el año 2014, luego del relativo éxito que tenía Drew Estate con la vitola El Brujito del Nica Rústica, los amigos de Drew Estate decidieron ampliar la línea con dos vitolas distintas: Short Robusto y Belly. Ambas vitolas con medidas extremas, una hacia abajo con un 4½ x 50 y este 7½ x 54. Sin embargo, en el año 2024 decidió descontinuar este gran belicoso Belly, sin ningún mensaje ‘esperanzador’ sobre algún reemplazo, aunque El Brujito y el Short Robusto se mantienen a la venta. Este cigarro lo recibí casualmente un par de semanas después de oír del descontinuado, y no es un cigarro que normalmente me guste (aunque en su vitola El Brujito es uno de mis preferidos) y suelo regalarlo a un amigo cada vez que alguien me lo da, pero como ya no va a estar en el mercado, preferí reseñarlo para así tenerlo en el blog.
Como en sus otras vitolas, el Nica Rústica lleva una capa Broadleaf americana sobre un capote San Andrés mexicano y tripa nicaragüense. Visualmente me causa un cierto rechazo similar al de alguna vitola 6 x 60, porque lo he fumado antes y me ha parecido demasiado de lo mismo. Pero la capa extremadamente accidentada y rugosa tiene un cierto brillo y su pie cubierto, con aromas a cuero, avena y notas frutales, mientras que la calada en frío, luego de picarlo con la guillotina en V me da aromas a notas dulces, avena, pimienta y una nota como de cereal.
Hay cigarros que tienen una explosión de pimienta desde las primeras caladas, pero el Nica Rustica en vitola Belly tiene una explosión de humo, incluso sin darle caladas. Cuando finalmente se las doy, me encuentro con sabores a tierra, notas de cuero y un toque semi-salado que se desarrolla en una sensación más cárnica de ese cuero. La pimienta está bastante activa y hasta agresiva, sobre todo para lo que esperaba de un tabaco con estas dimensiones y hacia el final del tercio me encuentro con una nota de granos cocidos. Para el tamaño del cigarro también me parece impresionante que logre apagarse solo y aunque no lo hace, me cuesta mantenerlo encendido de manera uniforme. La fortaleza es media-alta, con una intensidad media, un anillo de combustión espantoso y una ceniza que se va cayendo por partes.
En el primer tercio el retrogusto era tortuoso pero en el segundo comienzan a haber notas más reconocibles a tierra, un toque de chocolate y mantiene la pimienta. En el paladar hay una nota floral bien curiosa pero también algunas notas agresivas en una que otra calada que no me termina de gustar. Si alguna vez has viajado y cuando regresas al país tomas agua y sientes que tiene un fuerte sabor de tierra, esa es la sensación que tengo en el retrogusto. La construcción mejora en términos del anillo de combustión y la ceniza está mejor formada, aunque me sigue pasando que me cuesta mantener la quemada uniforme, y el humo es abundante. La fortaleza no llega a ser media, pero está por debajo de media-alta, mientras que la intensidad sigue en media.
En el último tercio esa nota de tierra húmeda al punto de ser agua sigue intensa, pero también hay una nota adicional de tierra mojada que no estaba seguro si eran ambas la misma o dos distintas. El retrogusto castiga mucho menos y puedo probar por ahí varias veces en este tercio, lo que lleva a la fortaleza a media, aunque la intensidad se mantiene en media también. La nicotina también aumenta y el hecho que lleve dos horas y 20 minutos fumando el Nica Rústica y que ya mis caladas son bastante cortas se traduce en que la nicotina no me pega tanto, pero el aburrimiento sí. Finalmente lo dejo en el cenicero cuando se apagó de un lado y no quise encenderlo de nuevo.
Si ves en mis experiencias previas con el Nica Rustica, en su vitola El Brujito ha sido parte de mi Top 10 de por vida desde que lo reseñé en 2016, mientras que el Short Robusto lo reseñé en enero de este año y tuvo una puntuación modesta. Lo que me pasó fue que El Brujito me da una fumada larga y variada, superando fácilmente las dos horas cada vez que lo he fumado (lo he comprado en packs varias veces) y quedo satisfecho con ella. El Short Robusto me deja con las ganas de una fumada más larga y el Belly hace exactamente lo contrario, por un lado me aburro de los mismos sabores sin muchas transiciones (y eso es tema mío, no del tabaco), por el otro me aburrí con este en específico de tener que cuidarlo tanto durante toda la fumada y que no me entregara una fumada placentera. Fue un tema de construcción y de dimensiones.
Ficha Técnica: Fabricante: Drew Estate Marca: Drew Estate Modelo: Nica Rústica Dimensiones: 7½ x 54 Tamaño: Belly (Belicoso Extra) Origen: Nicaragua Capa: USA (Connecticut Broadleaf) Capote: México (San Andrés) Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa) Precio: $8,00 Puntuación: 83
La Joya es una marca de cocuy hecho en dos lugares. A ver, es una empresa venezolana propiedad de dos daneses, que compran un cocuy destilado en Siquisique, en el estado Lara, según sus indicaciones y a la calidad que negocian con el maestro cocuyero. Luego se lo llevan a Caracas, en donde tienen una destilería y lo redestilan, a fin de refinarlo y mejorar el producto.
La destilería se encuentra en el pueblo de El Hatillo y cuenta con instalaciones que se pueden visitar para ver cómo funcionan los pasos de la destilación y, en algunas ocasiones, probar el líquido recién destilado. Es una destilería respetable con un alambique impresionante y un proceso muy artesanal. Tuve la oportunidad de visitarlos hace poco y admirar todo el proceso.
Además, al momento de la visita y de esta publicación, La Joya tiene además instalaciones que pueden funcionar a modo de bar, aunque de momento están todavía en proceso de armado y puesta a punto.
Tienen tres productos de momento, aunque solo dos de ellos son embotellados con el nombre de La Joya y son, precisamente, la joya de la destilería. El tercer producto es un cocuy mucho más básico, que apunta a una preparación de coctelería, pero que probé durante la visita y me pareció bastante bueno, incluso mejor que se venden en Venezuela como de mejor calidad.
El proceso de La Joya 43% se trata principalmente de la destilación y la calidad de ella, específicamente la segunda. Sobre la planta, su proceso de fermentación y destilación original, en verdad no tengo esa información y en realidad es la segunda destilación la que controla cualquier imperfección que pueda tener la primera. Es finalmente embotellado a 43% de alcohol.
En nariz el La Joya 43% tiene notas bastante minerales y alcoholadas. Estas notas minerales incluyen aromas a tierra húmeda y arcilla, pero también hay nota de cáscara de frutas cítricas, como limón verde y naranja, pero también otros aromas frutales como piña, mandarina, parchita y corteza de melón y un cierto aporte dulce.
En boca el 43% de alcohol se siente bastante prominente pero la experiencia es bastante franca, destacando al principio esa nota mineral de tierra húmeda, un ahumado bien participativo, goma de lápiz y el retrogusto es cítrico y con notas ahumadas y dulces, y hacia el fondo un sabor que me recuerda a la madera, aunque estoy claro que esto no pasa por madera.
La propuesta de La Joya está bien interesante y en verdad no son la primera marca que hace esta redestilación, sino que incluso hay otras que lo hacen tanto con cocuy como con otros destilados, pero el hecho que La Joya se dedica exclusivamente al cocuy y que sus dueños son extranjeros de verdad que ilustra perfectamente la fe que muchos le tienen al cocuy y las posibilidades que hay de hacerlo una bebida de clase mundial.
En cuanto al destilado en sí, habiendo probado también el otro que hacen a 61,8%, no sería difícil determinar que uno es mejor que otro solo por concentración de alcohol y de sabores, pero lo que me sorprende es que este 43% realmente es bueno e incluso podría elegirlo antes que el de 61,8% solamente basado en ese sabor. No tiene tanto alcohol y eso en vez de indicarme que es para coctelería lo que me lleva es a probarlo solo, mientras que el más concentrado puedo diluirlo más y seguirá manteniendo su calidad y sabores. Es una propuesta interesante por eso mismo.
Ficha Técnica: Fabricante: La Joya Nombre del Cocuy: 43% Marca: La Joya Origen: Venezuela Edad: Cero Precio: N/D Densidad alcohólica: 43% Puntuación: 91
No sé si fue en 2020, pero diría que fue en 2021, cuando Cigars International abrió dos super tiendas en el estado de Florida, decidieron colaborar con la marca de whiskey Buffalo Trace para hacer un cigarro especialmente creado para maridar con el bourbon. Ahora, la relación entre las tiendas de Florida y el whiskey de Kentucky no la conozco, pero fue a partir de ese suceso. El cigarro es hecho por General Cigar en República Dominicana, con una capa Sumatra ecuatoriana sobre un capote Arapiraca brasileño y finalmente tripa dominicana y nicaragüense. El Buffalo Trace está disponible en varias vitolas y el que voy a probar es un robusto con medidas 5 x 49, como para ser bien distinto. Un punto positivo a su favor es que no menciona que haya sido añejado en barricas de bourbon de Buffalo Trace, una tendencia que ya me tiene un poco aburrido.
Por supuesto, el propósito de este cigarro es ser maridado únicamente con el bourbon Buffalo Trace, así que eso haré, pero no sin disfrutar y probar el cigarro solo también. Realmente el cigarro pareciera ser un regalo corporativo de la marca, pues todo en él está identificado con la marca, desde la imagen hasta la forma de la anilla (como la forma de la etiqueta) y el hecho que lleva dos anillas y la inferior tiene exactamente el logo, sin identificar alguna marca adicional, como por ejemplo sucede con el Diplomático de Mombacho. La apariencia del cigarro tanto en capa como en general es bastante rústica, como un buen bourbon, con aromas en la capa que me recuerdan a grama y una nota como de tabaco curado al fuego, mientras que en la calada en frío me encuentro con notas vegetales y pimienta.
Desde la primera calada el Buffalo Trace da abundantes notas de pimienta. También hay sabores adicionales, pero el principal es de pimienta. Entre esos adicionales se encuentra café americano, cuero y al cabo de unos minutos ese sabor de pimienta desarrolla un matiz de pimienta roja muy aparente, recordándome más a la pimienta de cayena que otra cosa. Hacia el fondo y entre los matices que acompañan a abundante pimienta en el retrogusto también hay canela y chocolate. La fortaleza es media-alta, con una intensidad media.
En cuanto a sabores no es un cigarro que se vaya por muchos matices, sino que básicamente se queda en los mismos durante el segundo tercio, al menos. Saco el Buffalo Trace y el maridaje está bien, pero no es algo extraordinario. Creo que con cualquier bourbon sería un maridaje similar. Los sabores son de 70% pimienta negra y de cayena, 20% café y 10% cuero, pero esas notas de canela y chocolate siguen en el retrogusto. Cuando supero el punto medio el sabor de café se convierte en un sabor de madera, habiéndolos sustituido por completo. Fortaleza se sitúa en media-alta, con una intensidad media, igual que en el tercio anterior y el tiro es algo apretado luego de la mitad, lo que amerita un segundo corte solo para limpiar un poco la fumada.
En el último tercio la pimienta se suaviza un poco, no demasiado, pero suficiente para dejarme apreciar el sabor de madera seca, pero ya no hay sabor de café ni de cuero, aunque en el retrogusto se encuentran tanto la pimienta como el cuero. Pero el Buffalo Trace se sigue sintiendo de fortaleza media-alta y de intensidad media, y me seca un poco la garganta. Hasta las últimas caladas habían sabores de canela y chocolate en el retrogusto. Me toma una hora y 20 minutos fumar el Buffalo Trace.
Hace un tiempo vi en reddit a alguien preguntando si un bundle (paquete de 20 unidades) de estos cigarros valía la pena y la gran mayoría le respondió que no. Pero habiéndolo fumado, me recordó en gran parte al Blackened de Drew Estate, principalmente por la insistencia y dominancia de la pimienta y ese no fue un cigarro que me haya gustado mucho, al igual que éste tampoco. Pero el Blackened cuesta alrededor de $10 por unidad y este como $6, por lo que si ese te gustó, éste es una buena opción. En lo personal lo sentí como un limpiador de paladar entre tragos de Buffalo Trace, pues la pimienta es demasiado insistente y presente en cada calada para decir que tiene buenos sabores adicionales. Lo podría volver a probar, pero haría el maridaje con otra cosa, que puede ser un bourbon ma´s dulce o incluso un ron.
Ficha Técnica: Fabricante: General Cigars Marca: Buffalo Trace Modelo: Robusto Dimensiones: 5 x 49 Tamaño: Robusto Origen: República Dominicana Capa: Ecuador (Sumatra) Capote: Brasil (Arapiraca) Tripa: Nicaragua, República Dominicana Precio: $6,00 Puntuación: 80