Joya de Nicaragua – Número Uno (L’Ambassadeur)

En 2018 Joya de Nicaragua celebró sus 50 años con el lanzamiento del Cinco Décadas que reseñé hace un par de meses, que casualmente fue mi primera reseña de un JdN en casi año y medio sin probar cigarros nuevos de ellos. Pero en 2018 también hicieron otros lanzamientos, algunos celebrando ese aniversario y otros, como este Número Uno, no. Este cigarro inicialmente era una reserva privada que no se vendía, sino que se obsequiaba a personalidades importantes. Posteriormente, en 2018 comenzaron a obsequiarlo también en eventos destacados de la marca. Pero el año pasado decidieron lanzarlo como una producción limitada a 1500 cajas de 15 cigarros en dos vitolas: L’Attache (5½ x 42) y L’Ambassadeur (6⅝ x 44).

El cigarro me llegó como parte del paquete mensual de Small Batch Cigars para octubre de 2019. Como es el caso con la mayoría de los cigarros Connecticut, la capa de este es brillante y casi dorada, muy lisa y con un pequeño rabo’e cochino en la perilla. Se siente ligeramente firme y tiene aromas de establo, dulce, paja, vainilla, nibs de cacao y canela. Lo pico con la doble hojilla a fin de no perderme nada de la fumada y la calada en frío tiene nueces, madera, crema, cuero, tierra, pan y una nota vegetal suave.

Las primeras caladas del Número Uno son un poco preocupantes, pues casi ninguno de los sabores de la calada en frío parece existir en caliente. Hay una combinación suave de maní con cuero, pero no mucho más durante los primeros centímetros y me quedo pensando si los dignatarios que reciben estos cigarros estarán contentos con su obsequio o si solamente lo agradecen y luego lo dejan en el primer matero. Eso sí, el tiro es excelente y la densidad del humo muy interesante. Sin embargo, para cuando hago la imagen el cigarro parece despertar y comienza a mostrar también sabores de canela, madera, café, tierra y cítrico. El pan que se sentía en frío está presente en el retrogusto pero más como un pan dulce, pero bastante leve. Ese retrogusto también tiene café y la intensidad del cigarro se coloca en media desde ya.

El tiempo de fumada para superar el primer tercio fue de unos 25 minutos, que en un Connecticut me parece un buen tiempo. Este tercio comienza con esas mismas notas de cuero y maní que estaban en el primer tercio, pero con una sensación mucho más cremosa y con mayor permanencia en el paladar. El sabor dulce, que en el primer tercio era bastante sobria y hasta escasa, se siente como el jarabe de caramelo que tienen los helados de McDonald’s, tanto en el paladar como en el retrogusto. Afortunadamente, aunque ese sabor me gusta mucho, su densidad dominante no dura mucho y tiene como efecto el aumento de la intensidad del resto de los sabores.

Como consecuencia, todos los sabores aumentan su fuerza y el cigarro también, llegando a media-alta en este punto medio y con 45 minutos de fumada. Los sabores secundarios también aumentan su intensidad y comienzo a sentir destellos de algunos como café, cítrico de limón, pan, tierra, canela, madera y notas más suaves de chocolate. El segundo tercio finaliza con una fuerte nota de café y notas superlativas del tema técnico, con un anillo de combustión casi completamente recto, tiro ideal y humo abundante.

Últimamente me ha pasado con algunos cigarros que tienen un primer y segundo tercio muy buenos y en el último pareciera que se pierde la ilusión. Afortunadamente el Número Uno no hace eso y en el último tercio mantiene la misma calidad que en el anterior, aunque con sabores muy parecidos, como esa combinación de maní y cuero, seguida ahora muy de cerca por sabores de chocolate, paja, vainilla, canela, tierra, cítrico de limón y ahora clavo. El caramelo que sentí tan fuerte anteriormente ahora solamente se ubica en el retrogusto, pero también hay una nota de pimienta suave, que simplemente potencia el caramelo. En temas técnicos la construcción, quemada y tiro han sido perfectos y mantienen esa perfección hasta que marco una hora y 40 minutos, que es cuando finalmente dejo ir al cigarro.

Sin problema ni contención puedo decir que este cigarro me sorprendió de manera absoluta. De entrada ya sabía que era un Connecticut y por eso siempre los trato con cierta reticencia, pues así como hay unos muy buenos, hay otros que nada que ver. Pero también por el hecho de ser una producción limitada y tener un precio unitario de $14,50 pues ya pensaba que estábamos entrando en otro renglón medio dudoso de precio vs. calidad. Pero se trata de un cigarro complejo y uno en el que hay que concentrarse para probar y apreciar bien los sabores. Sin embargo, así es específicamente como lo estaba fumando así que creo que pude apreciar casi todo. A mitad de fumada ya sabía que superaría mi experiencia #1 con un Connecticut, pero luego de sacar números y sumar la puntuación, llegó más allá.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos Joya de Nicaragua
Marca: Joya de Nicaragua
Modelo: Número Uno
Dimensiones: 6⅝ x 44
Tamaño: L’Ambassadeur
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $14,50
Puntuación: 97

Whiskey: Jack Daniel’s Tennessee Fire

En el caso de Tennessee Fire, se trata de un licor que combina el whiskey de Jack Daniel’s con lo que la compañía llama un licor ardiente de canela. Se encuentra embotellado a 35% de alcohol.

El líquido del Tennessee Fire es de un color dorado claro, más oscuro que el Tennessee Honey, pero no mucho más. El color se asemeja al del azúcar moreno. El líquido forma lágrimas gruesas, precisamente por el alto contenido dulce del líquido.

Nuevamente, para sorpresa de nadie, el whiskey huele a canela. Aunque es más como la canela sintética de los caramelos de canela. Una vez decantado también se aprecian toques muy suaves de madera. Pero se siente más balanceado que el Honey.

Aunque en boca no se siente una fuerte nota de alcohol, sí hay una sensación ardiente de esa misma canela sintética, como la de los caramelos esos super duros de canela que el reto siempre era cuánto tiempo podías mantenerlos en el mismo lugar dentro de la boca. También tiene un golpe dulce muy presente. Esos son todos los sabores.

Se siente como un whiskey de cuerpo medio, con sabores a canela sintética y mucho calor, tal como dice en la etiqueta: Fire. El retrogusto es de azúcar.

Con hielo no es un whiskey fácil de tragar, pero creo que ese es el objetivo. Por eso creo que el whiskey es un gimmick de ver qué tanto puedes tomar o para ser usado con la misma dosificación que las botellas de amargo, aunque de esta tienes 750ml.

Por un lado podría decir que el whiskey cumple mis expectativas porque es exactamente lo que dice en la etiqueta. Pero en realidad tiene tanta sensación calórica que no se aprecian los aromas o sabores adicionales que podría tener. Por lo mismo no es una botella que compraría, pero puedo entender esa diversión joven de «prueba esto» entre amigos.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Brown-Forman
Fabricante: Jack Daniels Distillery
Nombre del Whiskey: Tennessee Fire
Marca: Jack Daniel’s
Origen: USA
Edad: 4 años.
Precio: $30
Densidad alcohólica: 35%
Puntuación: 72

San Cristóbal de La Habana – La Fuerza

En noviembre de 2019 tuve la oportunidad de visitar Madrid para atender unos temas legales. Dado que tenía varios compromisos en casa y que iba solo, no me pude escapar tanto tiempo como hubiese querido. Pero eso no me impidió reunirme con los amigos de Foropuros y un socio del Caracas Cigar Club que vive allá. Por supuesto que lo pasé buenísimo igual. Con los amigos de Foropuros me reuní en un club privado llamado Pasión Habanos, que es un lugar verdaderamente excepcional. Ahí conocí en persona a varios integrantes e hice muy buenas migas con todos. Estando ahí, me regalaron varios cigarros por aprovechar la oportunidad de conocernos y, con mucha vergüenza confesé que no le había comprado nada a los demás. Como yo era el turista, afortunadamente me dejaron pasar esa. Uno de esos regalos fue este San Cristóbal de La Habana de 2007.

San Cristóbal de La Habana es una de las marcas posiblemente menos conocidas de habanos, que tengo entendido se venden únicamente en tiendas La Casa del Habano. Fue lanzada en 1999 buscando atraer a fumadores que le gusten los cigarros más suaves y tienen la tendencia a ser bastante aromáticos. Efectivamente se ve como un cigarro de capa bastante clara, con tendencia hacia lo que llamarían colorado y con aromas a tabaco fermentado y poco más. En el pie se aprecian aromas a paja y cuero, y en la calada en frío aromas de madera con un tiro aparentemente algo apretado.

Las primeras caladas de La Fuerza son de todo menos eso, con notas florales leves y un sabor neutro que rápidamente hace una transición hacia caramelo. Hacia la mitad del primer tercio, más o menos cuando tomé la foto, se aprecian también notas terrosas, sin mucha mayor descripción gracias a lo tenue de los sabores. Sin embargo, el anillo de combustión se comporta muy bien y el tiro mejora considerablemente una vez que le da calor. La ceniza se aguanta bien, y me dura incluso hasta el siguiente tercio.

Para el segundo tercio el cigarro hace una transición hacia sabores menos dulces, que es una pena porque hasta el momento no había aportado muchos matices ni sabores, solamente manteniendo un toque dulce acaramelado, pero este se pierde al principio y luego comienza a soltar más sabores de tierra, esta vez con un matiz de tierra seca. A los pocos momentos las notas florales regresan y comienzan a aparecer sabores de especias como guayabita y nuez moscada. Pero los sabores se sienten «redondos», como que van muy bien con esta misma sutileza del cigarro que se está comportando de maravilla.

Para la mitad ya le solté la ceniza pero sigue con la tendencia de mantenerla. En términos generales este La Fuerza no cumple con la tendencia de los habanos a quemar disparejo, sino que mantiene un anillo de combustión casi perfecto durante la fumada. El sabor de guayabita en este tercio es quizá lo que más lleva a los sabores; guayabita es un tipo de pimienta dulce que solamente sé que se llama allspice en inglés pero no sé cómo lo llaman en el resto de Hispanoamérica. Sin embargo, no hay muchos más sabores además de la guayabita, tierra y notas florales.

Para el último tercio los sabores antes mencionados se mantienen, pero les acompañan sabores de cuero, paja y madera, así como un sabor herbáceo/vegetal hacia el final del tercio. Lo llamaría tanino si supiera más de los matices de madera, pero no me atrevo a decir lo que no domino. No obstante, la fumada duró un tiempo prudencial de una hora y 20 minutos, más de lo que esperaba, pero con menos sabores de los que quería. Pero teniendo en cuenta los aromas en frío, sabía que no me deparaba un abanico de sabores.

Como todo habano con una buena guarda (13 años en este caso), el cigarro se ha visto muy mejorado, aunque no en cantidad de sabores sino en esa «redondez» de los sabores en donde se siente una cierta cremosidad, densidad y abundancia en el humo. No es un cigarro de mucho sabor, pero como fumada matutina, con un buen café debe ser extraordinario. Sin embargo, vale la pena si lo fumas con tranquilidad y sin apurarlo mucho, pues cuando traté de acelerar el ritmo, me obsequió sabores no tan agradables y una tendencia a calentarse. No es un habano que te cambiará las impresiones del cigarro cubano, pero es un buen cigarro para tener a la mano y disfrutar una buena mañana.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: San Cristóbal de La Habana
Modelo: La Fuerza
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Gordito (Robusto Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $25,00
Puntuación: 81

Drew Estate – Undercrown ShadyXX (Belicoso)

El Undercrown ShadyXX es una colaboración entre Drew Estate y Shady Records, quienes sean los representantes de artistas de la talla de Eminem, Yelawolf y otros del género del rap y el hip hop, nuevamente marcando esa influencia de Drew Estate de ir hacia las tendencias urbanas y modernas, un enfoque de casi 180° con respecto a lo que hacen la mayoría de marcas de tabaco y algo que tener en cuenta con esta marca. En 2014 decidieron colaborar para producir el ShadyXV, de producción y distribución muy limitada, pero para el ShadyXX decidieron hacer algo más masivo.

La liga es la misma que con el ShadyXV, con un capa maduro San Andrés mexicana, capote Connecticut habano stalk cut y en la tripa una combinación de hojas brasileñas de Mata Fina y nicaragüenses, en el mismo formato de robusto box pressed 5×50. Llegó a mí como parte del paquete mensual de Small Batch Cigars para octubre de 2019. La capa del ShadyXX tiene un aroma rico de tierra mojada, que también se siente muy presente en el pie. Lo pico con la doble hojilla precisamente porque se trata de una perilla tipo belicoso y la calada en frío es una combinación de chocolate, tierra y una ligera sensación de frutas.

El ShadyXX comienza con fuertes notas de chocolate, tierra, cítricos y pimienta, con las notas de chocolate tomando la delantera desde el inicio y el resto de los sabores luchando por un segundo lugar constantemente. Sin embargo, el chocolate no mantiene el liderato mucho tiempo y a mitad del primer tercio es sustituido incluso por un sabor que no estaba en el principio: café. Mientras tanto, el chocolate se coloca de segundo plano, al mismo nivel de los sabores de tierra, cítrico y pimienta, pero no luchando por el segundo lugar, sino desvaneciéndose, incluso. El retrogusto es de pimienta solamente.

Para el segundo tercio la pimienta aumenta, sobre todo en el paladar y acompaña al café en el liderato de los sabores del cigarro. Las notas de sabores secundarios siguen siendo las mismas: cítrico, tierra y chocolate. Llegando a la mitad le acompaña algo de madera, pero no al nivel de los sabores secundarios siquiera. El tiro no ha sido el mejor, quizá por esa cabeza angular, pero la verdad es que suelo no tener la mejor de las suertes con estas vitolas y siempre tengo que picarla una segunda vez, razón por la cual rara vez mantengo una ceniza decente con ellos.

Para la mitad del cigarro la pimienta es uno de dos sabores entre los principales del cigarro, el segundo siendo café, y en realidad no hay mucho cambio con respecto a lo que ha sido el segundo tercio en general. Cabe destacar que de los Undercrown nunca he sido el mayor fánático, pues tanto el Undercrown sin sufijo como el Shade me han parecido normalones, y el Dogma me pareció bueno pero limitado. Creo que mejor me ha ido con el Sungrown, pero ninguno ha sido una experiencia apoteósica tampoco. Sin embargo, no dejo de comprarlos porque al menos tienen sabores consistentes y, hasta cierto punto, predecibles.

En el último tercio son las notas de pimienta las que toman la delantera, aunque no por mucho sobre el café. Las notas de cítrico, tierra y chocolate mantienen el segundo lugar hasta que el Undercrown ShadyXX llega a su fin, siendo ligeramente suave y sin calentarse, luego de una hora y 40 minutos de encenderlo.

En verdad me siento orgulloso de cuánto me han durado los cigarros últimamente, pues he pasado de tardar un poquito más de una hora para fumar un toro 6×54 a tardarme aproximadamente una hora y media para fumar un robusto 5×50. No sé si se trata de una madurez de mi parte, pero sí puedo decir que estoy disfrutando más los cigarros. Quizá sea porque me salí de uno de los paquetes mensuales y eso hace que sepa que el humidor se irá reduciendo poco a poco. Pero volviendo al cigarro, el formato box pressed robusto con cabeza de belicoso, que la compañía simplemente llama robusto me pareció perfecto para esta fumada, precisamente porque es una fumada con pocos matices y menos sorpresas. Los sabores llegan a ser fuertes y constantes, incluso más fuertes que en el Dogma, pero al mismo tiempo no es una oferta muy diferente a la del resto de las opciones de Undercrown. Sin embargo, este cuesta $10,50 vs. $8,50 que cuesta el habitual, pues no hay tanta diferencia entre ambos.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Undercrown ShadyXX
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Box Pressed Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: USA (Connecticut Stalk cut Habano)
Tripa: Nicaragua, Brasil (Mata Fina)
Precio: $10,50
Puntuación: 85

Casdagli – Traditional LE (Grand Café)

El paquete mensual de Small Batch Cigars realmente se las trae y suscribirme fue una de las mejores decisiones que tomé para probar cigarros que normalmente no compraría, particularmente por temas de precio, pues tiendo a ser bastante cuidadoso del presupuesto cuando me dispongo a comprar varios cigarros. Sin embargo, sí debo destacar que en la mayoría de los casos los cigarros que incluyen son versiones especiales o limitadas de cigarros que ya había fumado, por lo que eventualmente me salí y no creo que regrese. Pasé de no haber probado un Davidoff a ya tener once en mi haber y cinco más por probar todavía, y así con muchos otros.

Así pasó que también este Casdagli lo he probado antes, pero en el formato Cotton Tail, que me gustó bastante. Pero como mis reseñas repetidas suelen ser porque se trata de una edición especial o una vitola muy diferente, es exactamente por ello que pruebo este lancero que además es edición limitada, con el nombre de Gran Café y medidas de 7,6x 39. El lancero se siente bastante firme, aunque no uniforme, pues tiene algunas zonas más esponjosas que otras. Los aromas en esta gran capa son predominantes de chocolate con una especia tipo nuez moscada muy leve y cuando lo pico (nuevamente con la doble hojilla) los aromas de la calada en frío son de una nota muy rica de chocolate y un repele de paja.

El cigarro además tiene un moño de señora en la perilla y el pie es cubierto, por lo que el tiro se siente más apretado de lo que termina siendo una vez encendido. Una cosa que me gusta de encender un lancero de vez en cuando es que utilizo mis fósforos de madera para lograr una llama «fría» y encender el cigarro lentamente. Los primeros sabores son un espejo de la calada en frío, con una nota dominante y rica de chocolate, pero al cabo de las primeras caladas también se sienten toques de tierra y cuero. En el retrogusto hay notas sutiles de pimienta, que podría describir como pimienta blanca, precisamente por esa sutileza aunque no está acorde con la riqueza y densidad del resto de los sabores. Sin embargo, esto invita a probar más instancias de retrogusto.

En el segundo tercio sorprende como se mantiene colocada la ceniza, sobre todo siendo un lancero, que normalmente no sostienen mucha ceniza. No obstante, me mantengo el cigarro bastante alejado mientras lo tengo entre los dedos, porque es justo en el momento que «entro en confianza» que este decide que no quiere seguir siendo parte del cigarro. En este segmento el sabor de pimienta que se había mantenido en el retrogusto y de manera muy sutil, comienza a formar parte de los sabores en el paladar, con una intensidad mayor y le acompañan otros sabores que se habían mantenido de fondo o que comenzaron a aparecer en este tercio, como vainilla y crema. El tiro, aunque bueno, no produce un humo constante y llega un punto que decido darle un retoque en el centro del cigarro, no para corregir quemada sino para asegurarme que está encendido de manera uniforme.

El anillo de combustión no parece dar mayor problema y el cigarro se mantiene quemando más o menos igual, así que este tiro suave y humo ligero no parece ser un defecto sino que es simplemente como el cigarro funciona. Sí quería hacer un inciso de la marca, pues es probable que vean este mismo cigarro con el nombre Bespoke, y es que ese era el nombre previo de la marca que ahora se llama Casdagli, así que cambiaron de nombre pero no de anillas (solo el nombre en ellas) y tampoco de ligas.

Ya en el último tercio, aunque la verdad es que los sabores son prácticamente los mismos del segundo tercio, con la posible variación que la pimienta se siente más suave, como en el primer tercio y el cigarro tiende a perder esas notas cremosas que me estaban comenzando a agradar tanto. Sí muestra unas notas suaves de nueces, pero no hace mucho más. No obstante, se trata de un cigarro de larga duración, algo que no muchos pensamos cuando nos disponemos a encender un lancero, pero que se vuelve cierto siempre. Así, al cabo de una hora y 40 minutos, este Traditional Grand Café llega a su fin.

El Cotton Tail de la línea Traditional de Casdagli me encantó, llegando a darle 94 puntos, que para un cigarro desconocido (para ese momento) no es fácil. Sin embargo, al verlo en lancero realmente me llamaba muchísimo la atención, pues el Cotton Tail tiene un cepo de 62 así que esperaba que este, con un cepo de 39, concentrara mucho más los sabores que tanto me habían gustado en el previo. Lamentablemente no fue así, pues la mayoría de los sabores son completamente diferentes a los del otro cigarro, así que prácticamente fue un cigarro distinto y no el mejor de la marca. Por lo mismo, me hubiesen gustado más sabores, aunque está muy lejos de ser un cigarro malo; solo que no es tan bueno como el otro.

Ficha Técnica:
Fabricante: KBF Factory
Marca: Casdagli
Modelo: Traditional Limited Edition
Dimensiones: 7½ x 39
Tamaño: Lancero
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo Maduro)
Capote: Nicaragua (Condega)
Tripa: Perú (Pelo de Oro), República Dominicana (San Vicente)
Precio: $13,50
Puntuación: 84

Quintero – Favoritos

Uno de los «baratos» de los habanos. En verdad sí es barato. Cuando comenzaba a fumar recuerdo haber ido a una tienda en Caracas y que tuvieran habanos por el equivalente a $18-$25, lo cual me parecía bastante caro (todavía me parece). Pero también tenían lo que ellos llamaban los habanos «baratos», que eran el Quintero en $15 y el Guantanamera en $14. Hoy en día me doy cuenta que incluso a eso le estaban ganando una grosería de dinero, pues este Quintero lo compré en la Cava Magallanes de Madrid en el equivalente a $3, que está muy bien. La tienda también está muy bien y luego de visitar unas 3 o 4 tiendas allá, sin duda la de Magallanes es la mejor.

La marca Quinteros es una de las pocas de habanos que no nació en La Habana, sino en la ciudad de Cienfuegos, ubicada en el sur de la isla, por Agustin Quintero y sus 4 hermanos. Todos los tabacos de este cigarro tienen su origen en la zona de Vuelta Abajo y Semi Vuelta. También, una revisión de la imagen superior y al detalle de la portada de este artículo indicaría la razón del bajo costo del cigarro, pues ciertamente la capa y la perilla del cigarro se notan descuidados y de una calidad que no está al nivel de, por ejemplo, un Trinidad o un Romeo y Julieta de la isla. Adicionalmente, es un cigarro de tripa corta, por lo que es posible que los sabores durante toda la fumada sean los mismos. Pero la capa es relativamente oleosa, con aromas suaves de madera, mientras que en el pie se aprecia grama mojada y pimienta. Finalmente, lo pico con la doble hojilla y aprecio aromas de tierra en la calada en frío, aunque bastante sutil.

El anillo de combustión confirma esa construcción descuidada del Quintero, sinónima en muchos casos con cigarros de tripa corta. Pero el tiro se siente bastante bien, produciendo humo abundante y denso, con un inicio que no escatima en suavidad y da un golpe de pimienta de mediana intensidad y al cabo de unos minutos se aprecian toques dulces de caramelo. Estos dos sabores se mantienen como los principales y, en la mayoría de los casos, como los únicos. Hacia el final del primer tercio pareciera que el cigarro pierde algo de la intensidad del inicio.

Para el segundo tercio el Quintero no ha mantenido la ceniza y ya ha requerido su primer retoque. Afortunadamente por su precio es lo esperado, pero si hubiese pagado los $14 que originalmente vi por este cigarro sí estaría realmente molesto. En cuanto a sabores se mantienen consistentes con aquellos del primer tercio, aunque la sensación fuerte de pimienta desapareció por completo, pero me mantiene interesado, que es importante especialmente en este precio. El cigarro se siente incluso más ligero que antes y más esponjoso también. Aparece un sabor muy interesante e inesperado, como a coco tostado, pero hasta ahí llegan estos indicios de complejidad.

El Favoritos realmente está haciendo lo que le da la gana con la quemada, pues la ceniza se mantiene a fuerza de retoques, que ya le he dado tres. Llego a la mitad con 35 minutos de fumada, aunque a partir del segundo tercio la quemada ha sido un poco más lenta. Los sabores son los mismos, aunque sí debo aclarar que han habido cambios, cosa que no esperaba. Más allá de la sensación más ligera en el cigarro también hay sabores de canela que, junto con el caramelo, le dan una dimensión agradable al cigarro.

Para el último tercio suelo tomar una foto antes de este punto, a menos que quiera dejar claro que me lo fumé hasta quemarme los dedos, entonces hago una imagen del punto final, pero en este caso la imagen es para destacar lo terrible de la quemada. Comenzando el último tercio el cigarro se apagó por completo y me costó varios intentos encenderlo de nuevo, pero finalmente lo hice y a partir de ahí no aguantaba más de 10 segundos sin caladas para mantenerse encendido. No obstante, los sabores se mantuvieron en una onda más o menos sabrosa, con toques tostados que creo que fueron por los retoques, pero la combinación era de caramelo, canela, algo de madera y pimienta. El tiempo total de fumada fue de 55 minutos.

En términos generales el Quintero es un cigarro muy decente para estar hecho de tripa corta. Tiene una complejidad moderada, que es algo hasta raro en cigarros de tripa corta, y eso hace que sea un cigarro que se pueda disfrutar sin el recordatorio constante que se trata de un cigarro «barato». Siendo de este tipo de picadillo es normal que te encuentres con trocitos de tabaco en la boca, así que siempre hay que estar al tanto de eso y no sonreír mucho con los amigos. Pero por su precio es una fumada muy agradable por la que no deberías tener que pagar más de $7. Ese precio también asegura que no vas a esperar una calidad exponencial a la hora de fumarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Quintero
Modelo: Favoritos
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Conchas No. 2 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $3,00
Puntuación: 84