Arturo Fuente – Gran Reserva Maduro (Flor Fina 8-5-8)

Después de mucho probar de Arturo Fuente y de mucho confundirme con la infinidad de productos que tienen y tantas anillas tan parecidas, creo que finalmente entendí qué es qué y cómo funcionan sus blends. Incluso creo que hay muchos que les he puesto mal el nombre, pues creo que fue en septiembre de 2021 que publiqué el Flor Fina 8-5-8 como un cigarro, cuando en verdad esa es una vitola, de un cigarro que se llama Gran Reserva, que está disponible en distintas vitolas entre las cuales se encuentra ese Flor Fina 8-5-8 (ese es el nombre de la vitola), Spanish Lonsdale, Cuban Corona, Corona Imperial y así con distintos nombres poco relacionados con su tamaño y que son nueve en total. Además, algunos están disponibles exclusivamente en una capa, otros en dos capas, otros en cinco capas y así.

Precisamente, este Flor Fina 8-5-8 está disponible en cinco capas o modelos distintos, que incluyen el de capa Natural, Maduro, Connecticut y dos modelos más que no tengo muy claros, uno es SG, que creo que es Sun Grown y el otro es RSG, que creo que es Rosado Sun Grown. Supuestamente el nombre de esta vitola viene por un estilo de hacer blending de tabacos que Arturo Fuente le enseñó a su hijo, Carlos Fuente. El estilo se llamaba Flor Fina y su padre murió a los 85 años, pero le quiso rendir tributo con un número que se leyera igual en ambos sentidos y de ahí es que se llama 858. Qué historia tan rebuscada, pienso yo. La capa Connecticut Broadleaf de este cigarro es bastante accidentada e irregular, venas pequeñas y una apariencia media rústica, muy en línea con muchos cigarros que llevan esta capa. La capa tiene aromas a pasto quemado y chocolate, mientras que en el pie aprecio cerezas, cuero y menta. Lo pico y la calada en frío tiene aromas a chocolate y frutas, como si fuera un Miramar.

Un buen tiro asegura que este Arturo Fuente Gran Reserva enciende de manera total y rápidamente, y siendo una capa Broadleaf, los sabores desde las primeras caladas son de chocolate con leche y frutas, muy a tono con ese Miramar que mencionaba antes. A lo largo del primer tercio también hay sensaciones de cardamomo y café, y llegando al final del tercio también algo de cuero. En el retrogusto hay una ligera sensación de pimienta roja y una más fuerte de notas florales. Estos sabores se sienten todos densos en boca y me da una intensidad alta con una fortaleza media.

Los sabores de cuero del primer tercio parecen desaparecer en el segundo, inclinándose más hacia una sensación de tierra húmeda, chocolate y caramelo tostado. Incluso, ese sabor de chocolate con leche del primer tercio se siente más como chocolate negro en el segundo y una nota más suave de anís. Pero la sensación frutal sigue presente, sosteniendo sabores de pasas y naranja. Este segundo tercio no carece de intensidad de sabores, incluso si es ligeramente menos dulce, por lo que la intensidad se sigue ubicando en alta y la fortaleza en media, pero bordea a media-alta al superar la mitad.

En el último tercio aparecen nuevos sabores, principalmente a notas herbáceas que son más como especias herbales como podría ser perejil o albahaca o incluso comino, pero es considerablemente suave esa nota. También esos sabores de pasas se intensifican al punto de parecer como si estuviera bañado en Pedro Ximénez, mientras que el resto de los sabores incluyen nueces y notas dulces, pero esas notas dulces no acompañan durante todo el resto del tercio. Sin embargo, lo pequeño del cepo y el largo de la fumada contribuyen a que empezando el último tercio tenga que picar nuevamente el cigarro para disfrutarlo, pues la acumulación de alquitrán o algo más en la cabeza era fastidiosa. Llega un momento en el último tercio que debo hacerlo de nuevo y honestamente lo hice ya para terminar el cigarro pero no esperando sacarle sabores nuevos pues la sensación ya era muy áspera. Pero sin contar esa parte, el último tercio era de intensidad media-alta y una fortaleza similar. Me duró una hora y 50 minutos, que en verdad fue mucho más de lo que esperaba, pero sumamente placentero.

El precio de este Arturo Fuente no es de lo más altos y con su anilla verde tampoco es uno de los cigarros que más llama la atención. Pero con dimensiones de 6 x 47 es casi un Lonsdale y esa es una vitola que siempre me va a llamar la atención. Pero mi suscripción a Cigar Hustler me incluye un Arturo Fuente de manera regular y siempre espero algo más limitado y menos ‘barato’, pero creo que habiendo entendido la vitola y su lugar dentro del portafolio, es más apreciable. Además, no es un cigarro considerablemente suave y algo que bien podría disfrutar de manera regular.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Gran Reserva Maduro
Dimensiones: 6 x 47
Tamaño: Flor Fina 8-5-8 (Lonsdale)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 88

Whiskey: Rittenhouse Rye Bottled in Bond

Rittenhouse Rye es un whiskey de centeno producido en el estilo clásico de Pennsylvania, que suelen tener un perfil más afrutado y especiado que los de Kentucky. Los whiskeys que pertenecen a este estilo tienden a tener un alto contenido de centeno (alrededor de 80 a 100%), pero éste en particular tiene apenas el mínimo necesario: 51%, que lo hace más similar al estilo de Kentucky.

Además, este whiskey es Bottled in Bond (también llamado BiB), lo cual significa que el whiskey debe ser el producto de una sola temporada de destilación, por un solo destilador en una sola destilería. Además, añejado en un galpón acreditado por la industria y supervisado por el gobierno americano, añejado durante cuatro años y embotellado a 50% de alcohol. Además, en la etiqueta debe identificar a la destilería y dónde fue embotellado, si fuera distinto.

Este Rittenhouse es hecho a partir de una receta que incluye 51% centeno, 37% maíz y 12% cebada malteada, destilado por Heaven Hill, sin declaración de edad y embotellado, como dije antes, a 50% de alcohol.

En nariz se sienten inmediatamente notas abundantes de frutas y cereales, incluyendo banana deshidratada y una nota leve de durazno, con granos malteados. Me recuerda a un plato de avena con frutas para el desayuno. También hay manzana verde, caramelo, eneldo y grama.

En boca se sienten esas notas de banana y durazno, con un toque fuerte de pimienta blanca, vainilla, nuez moscada, caramelo y manzana verde. No se siente especialmente especiado, pero sí picante y relativamente liviano. En el retrogusto me encuentro con sabores de anís, cuero, madera quemada y caramelo.

La existencia de whiskeys de centeno que sean BiB no es común. Una breve búsqueda en internet me revela que existen solamente dos de distribución nacional americana y aparentemente son perfiles muy distintos. La baja concentración de centeno en su receta se traduce en un whiskey menos característico de su materia prima principal pero no por ello carece de carácter, sino es más bien un estilo casi único. Su sabor me recordó al Woodford Reserve Rye, que también tiene poco centeno en su receta y también tiene una característica muy distinta frente a otros whiskeys de centeno. Ambos se aproximan mucho a un sabor más típico del bourbon.

Ficha Técnica:
Fabricante: Heaven Hill Distillery
Nombre del Whiskey: Bottled in Bond Rye
Marca: Rittenhouse
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 86

Caldwell – Eastern Standard Sungrown (Magic)

Cuando Caldwell lanzó la línea Eastern Standard Sungrown en 2018, lo hizo con cuatro vitolas de producción regular y una de producción limitada. La limitada venía en una suerte de lancero con medidas de 7½ x 42, que luego, en 2020 lanzaría como producción limitada pero anualmente a 20 mil unidades. Esta versión tiene la misma liga de una capa mexicana híbrida de base Habano sobre capote ecuatoriano y tripa dominicana y mexicana. Aunque sus medidas no son las propias de un lancero, siendo 42 de cepo y no 38 o menor, en mis manos se siente ciertamente como uno y es un contraste interesante con el último cigarro que reseñé.

Este creo que viene siendo un Lonsdale delgado aunque en otras páginas lo he visto como un Lancero Extra, pero eso da pie a tantas variaciones que simplemente puede ser cualquier cosa y por eso lleva su propio nombre de vitola: Magic. En su capa tiene aromas a establo, nueces y chocolate y en el pie se sienten notas dulces de tierra y pimienta. Lo pico con la doble hojilla (aunque estuve tentado a usar una guillotina pequeña en V) y la calada en frío me da aromas a notas florales, jengibre y café.

Comenzamos con notas sutiles de chocolate negro, pero también notas más fuertes e roble y una nota ahumada que me recuerda a cuando comes alguna carne ahumada. Esos son sabores primarios y entre los secundarios hay notas de nueces, tierra y establo, con un retrogusto que tiene notas de mostaza y de tierra, pero también un dejo de jengibre. La intensidad es media-alta, con una fortaleza que puede estar por ese punto también. La quemada es muy buena y la ceniza se sostiene bien sobre el cigarro, aunque confieso que me da un cierto temor verla tan larga y al poco rato la dejo caer.

Los sabores de chocolate, roble y ahumado se mantienen como los principales, pero entre los secundarios hay notas más marcadas y diferenciadas de frutos rojos, tierra, cuero e incluso una nota ligeramente salada. En el retrogusto hay similitudes, con sabores de tierra, pimienta y cuero. La intensidad se coloca en media y la fortaleza también baja hasta ese punto y al superar la mitad está un inconfundible sabor a pan pita, sobre todo en el retrogusto. En cuanto a construcción, el Eastern Standard Sungrown se comporta bastante bien, aunque en ocasiones tiene el tiro variable que pueden tener los cigarros de estos cepos, que pareciera corregirse con un poco de presión en los labios.

Contra todo pronóstico, el Eastern Standard Sungrown da nuevas esperanzas de vida en el último tercio, destacando no solo una fortaleza mayor sino sabores adicionales, que incluyen pistacho y algo de cereal que me recuerda a la avena. Estos dos son sabores secundarios, mientras que los primarios siguen incluyendo chocolate y roble, al tiempo que esa sensación ahumada parece haber desaparecido o quizá es que el aumento de la fortaleza y la costumbre de un sabor ahumado con humo me ha llevado a ignorarlo, pero sin duda que hay cambios ahí también. La fortaleza y la intensidad siguen por encima de media, pero no me atrevo a encasillarlos en un estilo. La anilla blanca es imposible de quitar y es solamente cuando la quemo un poco que logro soltarla.

No todas las ediciones limitadas son mejores o tienen que ser mejores que sus contrapartes de producción regular. Uno de los mejores ejemplos es este Eastern Standard Sungrown, pero se puede repetir con El Norteño Edición Limitada, que sigue teniendo la misma liga pero simplemente sabe distinto. Pero esta versión en Lancero Extra se siente muy distinta a la original, incluso con la misma anilla y es algo que ciertamente ilustra muy bien las diferencias que se pueden sentir entre una vitola lancero y una más habitual, como podría ser un robusto o un toro. El tema del tiro variable suele ser corregible con presión de los labios, pero no son cosas que deberían pasar y aunque no es un mal cigarro ni la experiencia fue negativa, me costaría justificar buscarlo y pagar un poco más por un lancero que no va a ser una experiencia extraordinaria. Para esta experiencia preferiría los de producción regular.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Caldwell
Modelo: Eastern Standard Sungrown
Dimensiones: 7½ x 42
Tamaño: Magic (Lancero Extra)
Origen: República Dominicana
Capa: México (Híbrido Habano)
Capote: Ecuador
Tripa: República Dominicana, México
Precio: $13,00
Puntuación: 86

Foundation – El Güegüense Maduro (Macho Ratón)

Relativamente poco tiempo después de haber hecho una reseña de un Foundation, voy con otro y esta vez es una liga que ya he probado, pero no en esta vitola. Es El ¨Güegüense Maduro, un cigarro que nunca voy a escribir bien a la primera y que en virtud de ello los americanos han comenzado a llamar The Wiseman, viene siendo la traducción del cargo del personaje original de la obra (al menos según Wikipedia). En realidad, El Güegüense es un drama satírico y fue la primera obra teatral de la literatura nicaragüense, y seguramente también la primera obra teatral en América. Existieron tres manuscritos originales de la obra, y en el primero la obra tenía dos nombres: Baile de El Güegüense o Macho Ratón, y en el segundo se llamaba simplemente Macho Ratón.

Esta nueva vitola fue lanzada originalmente en 2022, coincidiendo con el quinto aniversario de la línea y se trata de un perfecto con medidas de 4¾ x 60, con capa San Andrés mexicana, capote Corojo 99 nicaragüense y tripa de Nicaragua. En frío tiene aromas sobre la capa a pimienta, tierra y fruta fermentada, mientras que en la calada en frío hay aromas a chocolate negro y frutos secos. Creo que le hice un mal corte, pues como es relativamente pequeño le hice un corte pequeño en V, pero esperemos que se comporte durante la fumada. Como sus medidas son inferiores a 5 pulgadas, dividiré la experiencia en dos mitades y no en tres tercios.

En la primera mitad del Macho Ratón se siente un tiro bastante limitado y aunque puedo decir que gran parte de ello se debe a la forma del cigarro, ya para cuando hago la foto ese tiro está más o menos igual y decido darle un segundo corte con la guillotina en V que da un corte más profundo. Siendo todavía la primera mitad, siento que los sabores se abren un poco más junto con el tiro y las sensaciones son de chocolate negro (que se sentía antes, pero no tan prevalente), frutos secos, roble y una mezcla de canela con nuez moscada, en donde se sienten más amalgamados que otra cosa. Luego de ese segundo corte el tiro es más normal, pero la fortaleza se mantiene en media-baja, con una intensidad media.

En la segunda mitad ese sabor de chocolate negro se siente más dulce, diría que es más de chocolate con leche y a su vez más intenso. Mientras que el resto de los sabores se ha suavizado un poco, incluyendo los frutos secos y las especias. Pero también se intensifica un poco una nota de café que venía apareciendo desde finales de la mitad anterior y sin muchos cambios adicionales este Macho Ratón finaliza con una intensidad media y fortaleza media también. En los últimos minutos se sintió como una pequeña transición a una sensación más amarga y algo desagradable, que supongo es consecuencia de la vitola misma.

Hay vitolas con las que no me llevo del todo bien, quizá en gran parte porque las fumo como si fueran cualquier otra y quizá no se deban fumar así. En el caso de este Macho Ratón, me pasó mucho lo mismo que con el Zeppelin de La Aurora, que se sentía como un solo tercio y las transiciones no son fácilmente perceptibles. Pero aunque agradezco la oportunidad de poder tener la exposición a vitolas como éstas, sinceramente no son para mí. Me tomó un poco más de una hora fumarlo y siento que me debió haber tomado al menos media hora adicional, dadas sus dimensiones. Pero al final me quedé como con las ganas de probar algo más o que fuese más intensa o fuerte la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Foundation Cigar
Modelo: El Güegüense Maduro
Dimensiones: 4¾ x 60
Tamaño: Macho Ratón (Perfecto)
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés maduro)
Capote: Nicaragua (Corojo 99)
Tripa: Nicaragua
Precio: $14,50
Puntuación: 82

Ron: Samai Kampot Pepper

Los rones especiados nunca han sido lo mío. No me gustan y cualquiera de los que he probado ha sido algo que inmediatamente tiro a la basura o en algún matero que me encuentre. Incluso tengo una botella de ron especiado que me regalaron en el bar desde hace más de cinco años y aunque me han recomendado formas distintas de tomarlo, nunca lo he hecho

Pero la marca Samai es algo bien interesante, porque es de un par de venezolanos que descubrieron que podían hacer ron en Camboya y han producido varias expresiones distintas, con relativo éxito. En 2021 reseñé su producto Gold con una puntuación bastante decente para ser un ron con apenas dos años de edad.

Por otro lado, uno de los productos más famosos de Camboya es la pimienta, específicamente una llamada Kampot, que al parecer es la mejor del mundo. Dado que ya estaban haciendo ron y querían realzar el producto local, decidieron hacer una versión especiada, precisamente con esta pimienta.

El proceso es el de hacer una maceración de la pimienta con lo que la marca llama ron fresco, que asumo que es sin añejar, en una cuba de acero inoxidable por un tiempo indeterminado. Luego se hace una redestilación de su ron y es infusionado con pimienta y esos dos líquidos son combinados en una proporción secreta con el fin de equilibrar las notas perfumadas de la pimienta con la nota picante y la nota dulce.

Luego se añade un ron de 3 a 4 años de edad que es destilado por alambiques y finalmente es embotellado a 41% de alcohol.

En nariz el Kampot Pepper tiene notas agradables y ligeramente herbáceas, pero más que todo pimientosas. Hay aromas de hinojo, caramelo, pimienta, cardamomo y esa pimienta precisamente tiene toques florales, que me recuerdan al jazmín.

En boca no es tan picante como pensarías de un ron que es macerado con pimienta, pero son más herbales, con notas de cilantro, pan quemado, la parte frutal del chile picante y un sabor que solo puedo describir como tomate. El retrogusto de pimienta roja, notas florales y dulce.

Sigo con mi objeción hacia los rones especiados, pero este Samai es otra cosa en el campo de lo posible y de lo positivo. Muchos dicen que no se debe maridar un tabaco con algo picante y eso me detuvo inicialmente al respecto de este ron, pero en verdad no es picante. Sí tiene un ligero picor, pero es algo más aromático que picante y la combinación con un tabaco realmente es sorpresiva. Por sí solo también es una delicia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Samai Distillery
Nombre del Ron: Kampot Pepper
Marca: Samai
Origen: Camboya
Materia prima: Melaza
Edad: 3 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 41%
Puntuación: 88

Stallone – Castaño San Andres (Belicoso)

Aunque la compañía fue creada en 2016, no fue sino hasta 2020 que Stallone Cigars entró en el mercado americano, un año complicado para muchas marcas y Stallone no sería la excepción. Pero afortunadamente conozco a Tony Barrios, su creador, y sé que no es un tipo que se rinde fácilmente, especialmente cuando lleva años trabajando en ello. Este espíritu de seguir adelante le ha llevado a que hoy en día la marca sea reconocida como una de tabacos fuertes y complejos, que siempre ha sido parte del objetivo. Como bien es sabido, Stallone debutó con la serie llamada Cowboy, que incluía originalmente seis blends distintos. Luego se han ido añadiendo otros cigarros al portafolio, todos con motivos de caballos. En el caso de este Castaño, incluye una capa San Andrés mexicana sobre capote y tripa nicaragüense, y aunque ya lo he probado en Toro, esta vez lo voy a probar en Belicoso 6 x 54.

Como todos los Stallone, incluso los más pequeños, el Castaño San Andrés tiene una imagen imponente. La capa tiene un ligero marmoleo y un toque oleoso, sobre todo hacia el pie, pero también venas delgadas. Este cigarro tiene aproximadamente tres años de guarda y la capa no tiene una infinidad de aromas, aunque estuvo envuelto en su celofán todo este tiempo. Estos aromas incluyen establo y pimienta, mientras que en el pie se aprecia tierra y pimienta. Lo pico con la guillotina en V, especial para estas vitolas y la calada en frío me da aromas a tierra, cedro y pimienta.

El Castaño San Andrés comienza con notas muy similares a las que tenía en frío, destacando tierra y cedro entre los principales, apoyados de una buena dosis de pimienta. Si bien esa pimienta se sienta algo agresiva en las primeras caladas, al cabo de unas cinco o seis disminuye bastante y a lo largo del tercio esa reducción de la pimienta permite apreciar sabores adicionales a granos de café, que rápidamente se colocan entre las principales, incluso desplazando esos sabores de tierra y cedro a un nivel secundario. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media y una quemada que es casi ideal, aunque tiene uno que otro toque diagonal.

En el segundo tercio el Castaño San Andrés se comporta como a mediados del primero, destacando sabores de café como principales, seguidos de madera de cedro y tierra húmeda, con una nota picante que se siente más en el paladar que en el retrogusto, que es en donde hay notas adicionales de cuero y chocolate. La quemada mejora, aunque la ceniza no se sostiene tanto tiempo como quisiera. Pero la intensidad y la fortaleza se mantienen al ritmo que estaban en el tercio anterior.

Temía que no hubiera muchos cambios para el último tercio y en la manera en que iba el Castaño San Andrés, no me hubiera impresionado, pero sí hay cambios y ese sabor de tierra que siempre ha estado presente recobra la intensidad que llevaba en el primer tercio y acompaña las notas de café entre los sabores principales de esta sección. La pimienta y el cedro también aumentan su intensidad pero se quedan al nivel de sabores secundarios, en donde apenas si se siente el sabor de chocolate. Así se va manteniendo hasta el final, que llega una hora y 50 minutos después de haberlo encendido, aquí con una fortaleza media y una intensidad alta.

El Castaño San Andrés es un cigarro muy competente de la gama de Stallone, lo cual puede sonar también que es average y si estás acostumbrado a la capa San Andrés, bien podría serlo. Pero el hecho es que los precios y la disponibilidad han cambiado y por menos de $10 conseguir un buen cigarro con capa San Andrés, buena fortaleza y sabores esperados pero de alta intensidad no es tarea fácil, y en ese caso el Castaño San Andrés es exactamente lo que necesitas. Es una fumada esperada y sin pretensiones, la verdad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Perla
Marca: Stallone
Modelo: Castaño San Andrés
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 88