RoMaCraft – Cromagnon Aquitaine (Mode 5)

En la vida de todo fumador serio siempre hay cigarros de fácil acceso y cigarros que no son tan fáciles. Hay quienes los llaman unicornios, pero esos pueden ser algunos inalcanzables. Entre esos dos extremos, están algunos que no son exactamente unicornios, pero que no dejan de llamar bastante la atención. En mi caso, la vitola Mode 5 del Cromagnon Aquitaine es uno de esos. Se trata de un short perfecto con medidas iguales a las de un robusto (5 x 50) y que fue lanzado en 2013 y tengo entendido que es la vitola preferida del dueño de la marca, llamado Skip Martin. El tema es que este Mode 5 estaba disponible únicamente en un sampler de distintos perfectos de la marca, pero hoy ya está disponible como un cigarro por sí solo, lo que hace que el Cromagnon Aquitaine exista en ocho vitolas distintas.

La capa es Habano ecuatoriana, pero de una versión llamada Ligero, que supuestamente le da mayor intensidad de sabores y que existe en todos los tabacos de la línea. Es algo oleosa y brillante, con muchas venas pequeñas y aromas a azúcar morena, pan tostado y establo, mientras que en el pie logro apreciar establo y madera. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se siente ligeramente apretada y espero que sea solo por la forma del tabaco, pero hay aromas a café, masa madre, pimienta y algo afrutado que me recuerda a pasas y ciruelas. Procedo con el encendido pues es uno de mis cigarros preferidos y casi nunca espero mucho.

Desde el principio este Cromagnon Aquitaine lleva el nivel de intensidad de sabores al que la marca me tiene acostumbrado, con notas de madera dulce, semillas de girasol y granos de café, y por supuesto su leve golpe de pimienta, cuya suavidad relativa es una de las cosas que más aprecio de esta línea. A lo largo del tercio son los sabores de madera y café los que se mantienen más constantes, acompañados por notas de pan recién salido del horno. El retrogusto es de pimienta abundante, pero también algo que me recuerda al pan dulce, pero que a veces es simplemente un dulce genérico. La intensidad es alta, con una fortaleza media-alta.

El segundo tercio del Cromagnon Aquitaine es mucho más dulce, pero es lo que llamaría cremoso, por ser como una película dulce que cubre el paladar durante todo el tercio. También aparecen sabores de nueces, que posiblemente hayan estado ahí en el tercio anterior, pero con una intensidad mínima y ya para este punto están muy presentes. El café también se siente con una intensidad destacada, y en el retrogusto puedo apreciar la misma pimienta, pero ya no está esa sensación dulce, aunque sí hay notas de té. La construcción no da problemas, aunque sí hay que darle un par de toques técnicos a fin de mantener la quemada recta, pero son caprichos, porque quema tan bien que estaba seguro que se corregirían solos eventualmente.

En el último tercio el sabor dulce aumenta su intensidad y es posiblemente el único cambio con respecto al tercio anterior, aunque hay caladas en las que siento una cierta nota vegetal que me recuerda al cilantro, pero no es continuo así que no le doy mayor importancia. El resto de los sabores sigue presente a la misma intensidad, incluyendo nueces, pimienta, madera y café, pero viendo un poco los que tengo descritos, el de semillas de girasol creo que se perdió en algún momento del segundo tercio. Sigue siendo una maravilla la construcción y la intensidad sigue en alta, con una fortaleza media-alta. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Mode 5 hasta el momento en que ya se empieza a hacer más angosta la quemada y corro el riesgo de quemarme los dedos.

Este es el tercer Cromagnon Aquitaine que reseño, siendo los otros dos el Mastodon (el año pasado)y el Early Modern Human (en 2017). La razón de tanto tiempo entre uno y otro es que hasta el año pasado, si ya había reseñado un cigarro, no volvía a subir una reseña de él, aunque estuviese en otra vitola. A veces publico lo que llamo una recata, pero es en los casos que tengo algún cigarro igual, pero con varios años de diferencia. El caso de este Mode 5 es una vitola distinta y es un cigarro que tiene 3 años de guarda. En ambos casos sería relevante fumarlo, aunque ya para este punto he fumado varios cigarros en distintas vitolas y puedo confirmar que la experiencia es muy distinta, aunque con una misma base. En cuanto a esta línea, siempre me ha llamado la atención que existe un Cromagnon y un Cromagnon Aquitaine, porque nunca he visto a ambas líneas como relacionadas. Son ligas distintas y aunque el Cromagnon de anilla negra me parece un cigarro muy bueno, es el Aquitaine el que más he comprado. Este Mode 5 es posiblemente una de las mejores muestras de esta liga, pero creo que si volviera a reseñar hoy el EMH, no le daría el 96 que le di en 2017. A éste tampoco le daría un 96, pero la constancia de sabores y calidad también tiene su mérito.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Cromagnon Aquitaine
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Mode 5 (Perfecto)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Cameroon
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Pueblo Nuevo)
Precio: $8,50
Puntuación: 91

Cocuy: Mal Incendio Hachero

No debería sorprender a nadie que un hachero es alguien que lleva un hacha, pero a mí me sorprendió que el término existe para quien lleva el hacha en una cosecha de cocuy. Es que la cosecha del cocuy se hace, por normativa general, de manera silvestre, en donde un grupo de personas con distintas tareas van supervisando y revisando campos, hasta que encuentran plantas de cocuy, porque el cocuy en Venezuela es silvestre.

Existen iniciativas de siembras de este agave y proyectos de modificar la ley del cocuy a fin de que se permita que sea sembrado, especialmente por la demanda, pero por el momento es una planta silvestre y una de las personas que lo cosecha es, precisamente el hachero.

Mal Incendio es una marca que hace su producto en Siquisique, en el estado Lara. Su nombre parte de un poema de Victor Valera Mora, que reza:
«Donde sin embargo vorazmente
me celebro bajo tierra
En este país donde siempre fui un arbolario
un mal incendio inesperado voladizo»

Mal Incendio describe su proceso en la etiqueta de la botella, aunque no creo que su proceso sea muy distinto al de otras marcas, pero ellos lo tienen. Dice que la planta tiene al menos 8 años de maduración y que al cortar una, siembran otra en el mismo lugar. Sus pencas son horneadas durante 8 días en horno cónico de piedra subterráneo. Es triturado y fermentado durante 4 días y finalmente destilado por alambique. Posteriormente tiene 2 meses de reposo en botellón de vidrio, en una bodega de bahareque con piso de tierra. Es finalmente embotellado al 45% de alcohol.

Algo que me sorprende del Hachero es que en nariz es bastante mineral, especialmente porque mi exposición a cocuyes que tienen una nota mineral principal no ha sido muy positiva, pero el Hachero lo he probado antes y me ha gustado. La nota es también salina, casi yodada, con marcadas notas herbáceas, ahumadas y un toque suave de caramelo.

En boca sí que es principalmente herbáceo, pero tiene distintos matices de humo, que incluyen madera quemada pero también esa nota cuando quemas hojas verdes, que producen mucho humo y que es un humo muy denso. Finalmente, un toque dulce también, mientras que el retrogusto es principalmente cítrico pero también ahumado.

Antes he mencionado lo marcadamente distintos que son los cocuy, y creo que Mal Incendio es el más distinto de todos. Sus producciones son bajas; me atrevería a decir que son de las más bajas que existen, por lo menos entre los cocuy que están abiertamente disponibles en más de una ciudad, pero su sabor también es uno de los más distintos. Quizá Hachero tiene un sabor medianamente en armonía con otros, pero en general Mal Incendio marca una gran diferencia, quizá porque muchos de sus productos están a una alta concentración alcohólica, y eso hace que los sabores se sientan más concentrados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Mal Incendio Agavera
Nombre del Cocuy: Hachero
Marca: Mal Incendio
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 89

Jaime Garcia – Reserva Especial (Toro)

Muy a menudo menciono que un blend de tabaco puede cambiar mucho de una vitola a otra, por lo que si bien ya has probado una línea de cigarros en robusto, no creas que es el mismo producto en todas las otras vitolas en las que está disponible. Si bien el objetivo del master blender es repetir la experiencia en cada vitola, también pasa que cada formato tiene sus ventajas y desventajas, y hay que ajustar el blend a cada una de ellas. En esa línea, he aplicado estas reseñas de distintas vitolas en los productos en que he encontrado la posibilidad y los resultados son simplemente fenomenales. En el caso de este Jaime García, creo que esta es la cuarta vitola en que lo pruebo y estoy casi seguro que hay una más en mi humidor. Es un cigarro hecho directamente por Jaime Garcia, el hijo de Don Pepin Garcia y básicamente el creador de la marca My Father, que creó en honor precisamente de Pepin.

Como si no fuese obvio, este Reserva Especial me gusta mucho y es que siempre admiraré el buen uso que le da a la capa Broadleaf. En el caso de este toro se trata de un cigarro con dimensiones de 6 x 54, con esa capa que mencioné, proveniente de Connecticut, y capote y tripa nicaragüense. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de madera, nueces, café y un toque suave de chocolate, mientras que en la capa le siento un poco de frutos rojos y tierra húmeda. El tiro es fenomenal y no espero mucho para encenderlo.

El golpe de pimienta característico de Nicaragua no está del todo presente en la fumada; al menos no al principio. A lo largo del primer tercio eventualmente se hace presente y no es tanto un golpe sino más bien como una brisa. También hay notas dulces, pero suficientemente superficiales como para que no tengas que decir que es un cigarro dulce, así como notas de cuero, café y chocolate. El humo es abundante y quema considerablemente lento, con un anillo de combustión que no es el mejor, pero en ningún momento me llega a preocupar.

Lo que tardó la pimienta en aparecer en el primer tercio es directamente proporcional a lo que tarda en desaparecer, porque para el segundo tercio sigue muy presente e incluso diría que está más fuerte. También hay sabores de madera, notas dulces, café y ese chocolate que se presentaba suave sigue siéndolo, incluso algo más suave que antes pero más intenso en el retrogusto, junto con la pimienta. El anillo de combustión es perfecto y la ceniza se sostiene muy bien, incluso dejando de presentar esos pequeños anillos que caracterizan a muchas fumadas y más bien como una capa continua. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media.

El sabor dominante del último tercio es el de madera, pero también hay abundantes nueces y en orden de intensidad hay café, pimienta, notas herbáceas, cuero y chocolate. Sigue quemando muy bien, aunque en el último tercio no es tan recto como en el segundo, sino más similar al primero. Me toma una hora y 45 minutos fumar el toro, y ya al final la intensidad fue media, con una fortaleza similar.

Más que una reseña, después de 3 instancias más donde he probado este cigarro, probarlo en toro fue más como una confirmación y por eso este artículo puede parecer más corto que los demás. Los sabores que aporta el Jaime García en este formato son similares a las mejores experiencias que he tenido con esta línea y así como muchos cigarros tienen un abanico de vitolas en los que están disponibles, y dentro de esas vitolas hay algunas que funcionan mejor que otras, creo que en toro es una de las mejores maneras de disfrutar de este cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Jaime García
Modelo: Reserva Especial
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 92

Romeo y Julieta – Aniversario (Toro)

Parece mentira que después de probar tantos tabacos de una marca equis (Romeo y Julieta dominicano, en este caso), te encuentres con uno que no conoces y que, además, tiene más de 10 años en el mercado. Así fue como me encontré con este Aniversario, que en verdad no sé de dónde lo saqué, pero estuvo en el Top 25 de Cigar Aficionado en 2007, aunque en otra vitola. El Aniversario fue lanzado en 2003, dos años antes de que la marca cumpliera 130 años, con una liga que consiste en una capa Sumatra ecuatoriana, sobre capote Broadleaf americana y tripa de República Dominicana, Nicaragua y Perú. Y aunque una hoja peruana hoy en día es algo relativamente común en las ligas, en 2003 no era algo que se hacía regularmente. Cabe destacar que la liga de este Aniversario la creó José Seijas, cuando aún trabajaba para Altadis y mucho antes de salir a crear su propia marca: Matilde Cigars.

Esta es una reseña en la que ninguna foto salió bien, en parte porque estaba lloviendo y la luz era cambiante, pero también porque no tenía lentes para comprobar lo malas que estaban saliendo las fotos. La capa Sumatra se ve con bastantes bultos o protuberancias o la palabra que desees para describir que la capa no es realmente lisa. Pero afortunadamente se siente bien, con aromas a nueces y madera, mientras que la calada en frío se siente bastante apretada y con aromas a madera, nueces, canela y paja. Leyendo un poco las experiencias de otras personas con este cigarro, he descubierto que la corona que se colocó en el Top 25 daba una fumada regular y muy decente, pero la aplicación de esa liga a otras vitolas resultaba en problemas de tiro y de quemada. Espero que no hayan sido comunes, pero por lo pronto y antes de encender éste tiene un tiro apretado. Se han visto casos en los que el calor del encendido ayuda a liberar un poco ese apretado.

Pero esa liberación no ocurre, al menos no en el primer tercio y el Aniversario comienza decente, sin muchos sabores, principalmente por lo apretado que está y eso hace que además, la quemada no sea uniforme y requiera retoques constantes. Los sabores en el primer tercio son de nueces tostadas, algo de café americano y notas suaves de madera de cedro. También hay ocasiones en que estos sabores se sienten dulces, lo que hace que la experiencia mejore, o al menos se mantenga agradable hasta el próximo retoque de fuego. El Aniversario comienza a mostrar una tendencia a quemar de manera diagonal hacia el final de este primer tercio, mientras que la fortaleza se coloca en media, con una intensidad media-baja.

Mientras que el tiro mejora un poco en el segundo tercio, la quemada sigue siendo torcida y hay momentos en que tengo que darle fuego de manera constante durante unos 5-10 segundos para quemar la parte que se reúsa a quemar. Los sabores no son abundantes, pero incluyen café, madera y toques dulces, con una pimienta muy tímida que más bien se siente como un toque picante en el cigarro. Pero también podría ser consecuencia del fuego regular para mantenerlo encendido y quemando parejo. Aunque la verdad es que nunca quema parejo durante esta sección. La fortaleza se mantiene en media y la intensidad media-baja, que en verdad es una combinación muy mala para una fumada.

Por algún milagro el último tercio es ideal. El tiro está ligeramente apretado, pero ya algo al punto de un habano, lo que hace que la fumada del Aniversario sea más manejable. El anillo de combustión finalmente es recto también, o al menos más recto que en los tercios anteriores y el cigarro me deja apreciar sabores de manera constante y sin notas desagradables. No obstante, los sabores no son muy distintos a los que pude apreciar en el primero y segundo tercio, por lo que aprecio café, madera y notas dulces. La parte picante definitivamente era consecuencia del fuego, pues no se siente picante en este tercio. La fortaleza termina en media-baja, con una intensidad media, efectivamente intercambiando esas valoraciones. Luego de una hora y 35 minutos, dejo de esperar que el Aniversario me sorprenda.

Me inclino a pensar que el Aniversario sufrió de un par de cosas que le impidieron ser una fumada buena. La primera es obviamente la quemada y sin lugar a dudas fue la más grave. Creo que me gasté la mitad de la reserva de gas del encendedor manteniéndolo encendido durante los dos primeros tercios y me sorprendió muchísimo que en el último se mantuviera encendido sin influencia mía. Lo otro es que posiblemente haya tenido mucho tiempo de guarda y se haya «vencido» el sabor. Pero en cualquier caso no tenía más de 6 años de humidor y en ese tiempo el cigarro no debería haber perdido tanto, a menos que inicialmente no haya sido un cigarro muy complejo. Siendo una liga de 2003, puedo asumir eso, porque las ligas y los gustos han evolucionado, y Romeo y Julieta no es una marca que se caracterice por construcción bajo par.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Aniversario
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, Perú
Precio: $10,50
Puntuación: 76

Stallone – Negro Maduro (Robusto)

Cualquiera que ha estado medianamente al tanto de las noticias y los sucesos de Estados Unidos en los últimos años se podrá dar cuenta que ha habido un aumento de palabras que pueden ser consideradas problemáticas. Si alguna vez has enviado un email en español a una cuenta corporativa, es posible que hayas recibido alguna alerta de que lo que escribiste puede ser considerado ofensivo. Sin ir muy lejos, hace un tiempo compré un sofá de color negro a un amigo y le envié el dinero vía Zelle. En el concepto del pago que se envía como información adicional, coloqué ‘sofá negro’ e inmediatamente recibí una notificación del banco, indicando que el pago no había sido efectuado pues contenía mensajes que podían ser ofensivos. Por idioteces como éstas es que Tony Barrios tuvo que cambiar el nombre de este producto en el portafolio de Stallone y hoy en día se consigue como Tostado Maduro. Pero este cigarro que tengo es de la edición anterior, lo que me asegura que tiene al menos un par de años de guarda y el hecho que el celofán estaba casi tan oscuro como el cigarro lo confirma.

El Negro Maduro, que solamente llamaré Tostado Maduro cuando sea ese el que fume, pues en Venezuela no tiene connotaciones negativas que se llame así, efectivamente tiene entre 2 y 3 años de guarda, y al igual que los otros productos de Stallone, el cigarro recibe su nombre de una especie de caballo. El cigarro es un puro nicaragüense fabricado en Tabacalera La Perla, que es propiedad de la marca también. Esta línea está disponible en tres vitolas, y aunque ya lo fumé en vitola Toro, Tony me comentó que ha cambiado un poco desde ese momento así que me debo probarlo de nuevo. Por lo pronto, este es en robusto y su capa tiene aromas intensos a granos de café y madera. En el pie se sienten notas algo más sutiles a melaza y pasas. Finalmente lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da un tiro muy bueno y aromas a cebada, pasas y pimienta.

Un tema relativamente común con muchos cigarros es que aunque cuando son nuevos pueden ser un poco fuertes, con la guarda van perdiendo algo de esa fortaleza y se van equilibrando. Pero desde las primeras caladas del Negro Maduro pareciera que ese no será el caso, pues se trata de un cigarro de fortaleza media-alta con una intensidad muy similar y sabores a chocolate negro, cerezas y melaza, mientras que en el retrogusto hay abundante pimienta, canela y nueces. La quemada es variada, con una tendencia en la ceniza a escamarse, pero con la fortaleza que trae el cigarro me obliga a tomarlo con calma y no estar apurando nada de la fumada.

Para el segundo tercio del Negro Maduro la experiencia sigue siendo intensa y la fortaleza no se suaviza en lo más mínimo. El sabor de pimienta se coloca en el paladar también y se vuelve uno de los principales, aunque también le acompañan notas de chocolate que mantienen el ritmo, mientras que entre los sabores secundarios hay como una cáscara de naranja, madera y ese toque de cereza se siente ya al final, casi como un aftertaste. En este movimiento de sabores pareciera que el de canela se colocó en el retrogusto, pero la nota de madera charreada parece ser la más dominante ahí. La quemada sigue siendo algo variable y he tenido que darle un par de retoques correctores, pero que no han afectado la calidad de la fumada, afortunadamente.

Para el momento que llego al último tercio ya la noche está a punto de caer y es que me impresiona cuánto tiempo me ha tomado fumar un cigarro que originalmente se veía de un tamaño tan estándar de 5 x 52, pero que me toma alrededor de una hora y 35 minutos fumar hasta el último suspiro, que ya me estaba quemando. Pero en este tercio también hay sabores nuevos, que incluyen nueces, aunque pensé que en el segundo tercio ya no existían, mucha madera, mucha pimienta y casi nada de chocolate, ni siquiera en el retrogusto. La verdad es que a partir del ecuador del Negro Maduro ese sabor comenzó a diluirse bastante y no es de extrañar que ya no exista en el final. El retrogusto da un toque de pan tostado que es interesante porque se funde con el de madera quemada también.

Una cosa que me gusta mucho de los grupos de amigos fumadores es saber que así como existe una diversidad de tabacos bastante amplia, existe igualmente una diversidad de fumadores y gustos. Tengo amigos que me recomiendan ampliamente un cigarro que les gusta y cuando lo fumo me parece cualquier cosa, y no es que sea malo, sino que no se adapta a mi gusto. Pero también tengo amigos con los que concuerdo al menos 95% en los gustos y podemos recomendarnos cigarros de $3 como cigarros de $30 y en casi todos los casos concordamos en que si nos gustan o no. Uno de los amigos con los que concuerdo mucho es con Tony Barrios y es por eso que los Stallone se adaptan tan bien a mis gustos. Este Negro Maduro es algo más fuerte de lo que esperaba, pero no es una bomba de pimienta, sino más bien una bomba de sabores intensos que incluyen pimienta. Creo que el formato pequeño del cigarro hace que se sienta más intenso pero sería interesante comparar el comportamiento de la liga en otras vitolas. A eso voy.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Perla
Marca: Stallone
Modelo: Negro Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 88

Dunbarton – Umbagog (Corona Gorda)

Hay líneas y marcas de tabaco cuyos nombres son fáciles de identificar y de aprender. Algunos hasta demasiado fáciles e incluso confusos. No sé por qué, pero siempre confundo a Caldwell con Crowned Heads, pero también están productos como las distintas variaciones del Romeo de Romeo y Julieta, y los Crafted by AJ Fernandez vs. by AJ Fernandez que Altadis le pone a sus productos. Pero también está Umbagog, un nombre que cuando vi por primera vez tuve que darle como tres intensos antes de decirlo bien y una vez lo dije, seguía pensando que lo estaba diciendo mal. Luego pensé que era un nombre al revés o que podía ser algo en otro idioma, como hacen algunas marcas. Pero no. Umbagog es el nombre de un lago, en donde Steve Saka, el creador de esta marca, tiene una casa de vacaciones y en donde dice que piensa muchas cosas. ¿Será el Umbagog un cigarro para pensar?

Yo por el momento pienso que va a estar buena esta fumada, pues es la segunda instancia en que lo fumo y la primera no me pareció exactamente extraordinaria, pero en gran parte porque era un cigarro muy grande y con dimensiones de 6 x 56. Esta vez se trata de un Corona Gorda, con el mismo largo del anterior, pero con un cepo mucho más pequeño, siendo en total un 6 x 48. Según Saka, el Umbagog utiliza un blend muy similar al de Mi Querida, pero siendo un cigarro de menor precio, sus hojas son de secciones más bajas de la planta del tabaco. La capa Broadleaf del Umbagog tiene aromas a pimienta, chocolate y caramelo, mientras que en el pie se aprecian café, pimienta, pasas y madera. Finalmente, la calada en frío da aromas de pimienta muy intensa, cuero, chocolate y melaza. Es momento de darle fuego.

Si has probado algún otro cigarro de Dunbarton, creo que en casi todos los casos la primera calada te hace pelar los ojos. Suelen ser complejos e intensos desde el primer momento, pero el Umbagog te deja saber desde la primera calada que no es un cigarro de esos. No porque no sea «digno» del sello Dunbarton, sino que lo que te da a entender es que es un cigarro distinto, no es tan complejo ni tan intenso, sino que simplemente está ahí, desarrollando sabores lentamente y permitiendo la reflexión. También puede ser que me desperté filosófico, pero sus sabores aparecen sutilmente al cabo de las primeras 5 caladas e incluyen notas suaves de chocolate, madera, pimienta blanca y una nota como de madera mojada. A lo largo del tercio hay notas de tierra húmeda y en el retrogusto me encuentro con regaliz negra y pimienta. El anillo de combustión denota una buena construcción y el tiro es casi ideal, aunque sigue habiendo humo constante.

En el segundo tercio las notas de regaliz negra aumentan, llegando a colocarse entre las principales de la fumada, o al menos por delante del sabor de tierra húmeda. Los sabores de chocolate tienen varios cambios entre el principal y un secundario, que podría estar detrás de la regaliz en momentos, pero los que se colocan de secundarios sin duda alguna son la pimienta y la madera. Es cuando supero el ecuador del Umbagog que esa nota de tierra mojada se queda como principal y la regaliz también se fija en una posición secundaria. Otra cosa que sucede al superar la mitad en el Umbagog es que la pimienta y la madera aumentan su intensidad, pero todo queda en una fortaleza media, con una intensidad media-alta, que sigue quemando muy bien y produciendo bastante humo.

El último tercio del Umbagog es una combinación de pimienta roja, madera y tierra, mientras que la regaliz se hace más dulce pero más secundaria también y una que otra nota como de almendras, pero podría simplemente ser un fruto seco; no es tan intensa la nota ni tan persistente. No hay grandes cambios adicionales, pero el cabito en ningún momento se calienta ni se distorsiona, y así se mantuvo hasta la última calada, una hora y 40 minutos después de haberlo encendido.

El Umbagog no es un cigarro para impresionar a nadie. Entre su nombre indeterminado, la anilla que rara vez llama la atención y la fumada que en realidad no destaca complejidad ni fortaleza, el Umbagog es un cigarro que hace exactamente lo que promete: pasar el rato. Según Saka, es un cigarro para sentarse a pensar y siempre que no esperes más de él, no debería defraudarte. Eso puede ser un problema si no conoces esa parte de su propuesta, pues la mayoría de los productos de Dunbarton están hechos para impresionar. El Umbagog no y su precio lo confirma. Sin embargo, es un Dunbarton y como tal, tampoco es barato… o no al estilo de lo que llamaría un cigarro de bajo costo.

Ficha Técnica:
Fabricante: NACSA
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Umbagog
Dimensiones: 6 x 48
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 87