Espinosa – Habano (Toro)

El Espinosa Habano es prácticamente el producto principal de la marca, y si no es el principal, al menos fue el primero. Cuando Espinosa como marca llegó al mercado en 2012, fue el Habano el primer producto que lanzaron. En 2015 rediseñaron un poco la liga y en 2019 se situó en el Top 25 de Cigar Aficionado. Es lo que se conoce como un caballito de batalla, pero uno muy bueno y que rara vez supera los $10. Al igual que la mayoría de los productos de Espinosa, el Habano es fabricado en La Zona, en Estelí, Nicaragua. En su versión toro tiene medidas de 6 x 52 y hay algunas páginas que se refieren a él como el No. 5, lo cual tendría sentido porque hay un No. 4, que fue el que fumé previamente.

Algo que siempre me ha gustado de este blend es el contraste que tienen los colores azules y dorados con la capa, incluso si la capa no es tan oscura como suelen ser, pero se me muy bien. En la capa tiene aromas a madera de cedro y tierra húmeda, mientras que en pie, después de quitarle ese lazo amarillento, me encuentro con aromas más fuertes de tierra, con toques de chocolate y café. Finalmente lo pico y la calada en frío no es tan suelta como estoy acostumbrado con los Espinosa pero también puede ser porque está lloviendo, pero hay aromas a tierra, paja, cedro y un toque suave de pimienta.

El Habano enciende rápidamente y de manera uniforme, con sabores esperados a madera de cedro y tierra, pero también una nota cítrica que no me esperaba. Este cítrico era secundario, pero se sintió durante casi toda la fumada. También hay notas abundantes de pimienta y el retrogusto es de esa pimienta con cedro, pero la pimienta se siente más como roja, por lo que podríamos decir que tiene más matices. Viendo un poco mi reseña del No. 4, es casi calcado. La fortaleza es media, con una intensidad similar.

Aunque el tiro no es el mejor, la verdad es que está quemando bien y no necesitó retoques en el primer tercio y tampoco en el segundo. Sí tuve que darle un poco de fuego en un momento dado, pero solamente para confirmar que estuviera encendido y le di un fogonazo uniforme para ello. El sabor de madera es más genérico, o menos específico de cedro y la pimienta es más suave también, pero al cabo del punto medio también aparecen sabores de chocolate, sobre todo en el retrogusto y le dan una sensación adicional que es bienvenida. La fortaleza sigue siendo media, al igual que la intensidad.

En el último tercio no hay mucho de nuevo, salvo que los sabores se sienten más ricos o incluso, más intensos y eso lleva la intensidad del Habano a media-alta, manteniendo la fortaleza en media. La quemada no es tan buena y es que después de un tiro relativamente apretado, era demasiado pedir que no diera algún problema y escogió el último tercio para hacerlo. Aunque son más ricos los sabores, la verdad es que no se sienten más matizados y ese sabor genérico de madera continúa siéndolo, sin sentirse como un tipo específico de madera y precisamente sin ser de cedro. El regreso de la nota cítrica es posiblemente el mayor cambio y así, al cabo de una hora y 50 minutos, este Espinosa Habano llega a su fin.

Hay cigarros que siempre queman bien y tienen buen tiro y eso habla mucho de su construcción y la fabricación. Esta es la segunda vez que un Espinosa no tiene el tiro ideal, aunque la vez anterior no fue hace tanto y simplemente fue imposible de fumar después de la mitad, y al igual que con éste, estaba lloviendo cuando lo fumé. En esa ocasión fue un lancero que simplemente no aguantó la humedad, pero este Habano se fumó muy bien y, salvo un par de ocasiones, nunca me hizo pensar que dejaría de ser una buena experiencia, algo que nuevamente habla muy bien de su fabricación. Este Habano es uno de los mayores clásicos de la marca y nuevamente me dio una buena fumada y eso es exactamente lo que esperaba. ¿Es mejor en toro que en No. 4? No, solo dura un poco más, pero la diferencia es básicamente esa: tiempo.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Zona
Marca: Espinosa
Modelo: Habano
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Cocuy: Mal Incendio Montaraz

Algo más de esta marca de nombre tan peculiar, en esta ocasión se trata de un cocuy que, según la botella es macerado en pelona, que puede sonar raro para quien no sabe, pero se trata de un líquido que es destilado con semillas de cují y posteriormente tiene un breve reposado con la pelona, que es el corazón de la planta del agave.

Para los curiosos y fue una de las primeras cosas que busqué, un montaraz es aquel que vive o se ha criado libre o salvaje en el monte. En la mayoría de los casos, los productores de cocuy también tienen rebaños de chivos (cabras) y cuando estos animales están en celo, los machos comen la vaina del árbol de cují, porque tiene propiedades vasodilatadoras que le dan mayor virilidad al macho. Así que tiene efectos afrodisíacos.

Pero el hecho es que este es un cocuy que es horneado durante 8 días, y cuando se extraen los mostos que se irán a fermentar, se le agregan semillas de cují disecadas y pulverizadas, en una porción mínima y que son fermentadas con el mosto del agave. Eso se destila y se obtiene un líquido claro y transparente, que tiene el aroma que le otorga esta adición de semillas.

Posteriormente este líquido es macerado con las partes más nobles de las cabezas de agave cocui, que es lo que se denomina ‘pelona’ en la botella y es básicamente el corazón de la piña o el palmito, donde están concentrados los mejores jugos. El tiempo exacto es parte del secreto de la fórmula. Finalmente es filtrado y se obtiene el destilado que será embotellado, colorado con los taninos presentes en la ‘pelona’.

Es decir, que el cocuy logra este color sin reposar en una barrica, de hecho no ve ninguna barrica en su creación, sino con un paso no especificado por maceración en pelona y finalmente embotellado a 50% de alcohol. La marca lo hace buscando un efecto de un cocuy reposado, pero sin sacrificar los sabores del destilado que reposaría en barricas que no contenían anteriormente cocuy y respetando el nicho geográfico en el que se encuentran, en donde las barricas de roble ni siquiera estaban presentes.

Recuerdo que me pusieron este cocuy en una cata a ciegas y aunque inmediatamente descubrí que era un destilado de agave gracias a sus intensos sabores de origen, me tomó mucho rato determinar qué era lo que tenía adicional. Por un momento pensé que se trataba de una mezcla de tequila con ron, porque las notas que me recuerdan a elementos dulces son muy frontales: miel, notas herbáceas entre las que destaca la sábila, toques ahumados presentes per no dominantes y una nota de jarabe de vainilla o algo en ese estilo.

En boca ese 50% se siente, pero no necesariamente intenso. Es decir, se siente una nota muy presente de alcohol, pero no se siente como lo más intenso que hay. En efecto, son notas a miel y de pimienta las más presentes y quizá esa pimienta está representada también como el picor típico de un destilado de alta concentración alcohólica. También hay abundantes notas frutales, con enfoque cítrico pero también de dátiles y humo de leña. En el retrogusto hay más miel y la nota relativamente ácida que le puede acompañar y humo sin descripción.

Soy muy amante del cocuy blanco o sin añejar, principalmente porque creo que el reposado tiende a quitarle muchas propiedades al destilado de agave y a conferirle aún más notas distintas. Este Montaraz no es reposado, sino macerado y eso le da unas propiedades distintas que no caracterizan la pérdida de propiedades, lo cual me ha sorprendido muy gratamente. Quizá también tiene que ver esa concentración alcohólica, pero hay sabores muy propios de todo, incluyendo destilación y maceración.

Ficha Técnica:
Fabricante: Mal Incendio Agavera
Nombre del Cocuy: Montaraz
Marca: Mal Incendio
Origen: Venezuela
Edad: Cero, pero macerado
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 87

AJ Fernandez – San Lotano Requiem Connecticut (Robusto)

Luego del éxito tan grande que AJ Fernandez logró con su línea San Lotano, en vez de seguirla produciendo con una anilla nueva, decidió cambiar un poco la cosa y creó la línea San Lotano Requiem, para que la gente no esperara exactamente el mismo producto, pero igual tuviera algo de calidad de AJF, con la calidad y estilo que ya caracterizaba al San Lotano de siempre. En esta ocasión, es la segunda vez que lo voy a reseñar, siendo la primera en Churchill hace casi cinco años. Al igual que ese y gracias a que no ha cambiado la liga, este San Lotano Requiem Connecticut tiene una capa Connecticut ecuatoriana sobre capote nicaragüense y tripa proveniente de Nicaragua, Honduras y República Dominicana.

Sí tengo que admitir que existe una obvia diferencia entre el Churchill 7 x 52 y el Robusto 5 x 52, pero por alguna razón este robusto se siente más imponente. La capa tiene los aromas típicos a miel, vainilla, paja y madera, con una nota similar pero más picante en el pie. Finalmente, luego de picarlo, la calada en frío me da fuerte notas de miel y madera, con un toque más suave de cuero y paja, pero también pimienta.

Parece mentira que entre que lo encendí y llegué al primer tercio haya caído la noche, pero en verdad es el final de la tarde y estamos en esa época en que en Caracas el sol está como apurado de irse. Mientras lo tenía en la mano la ceniza se comportó de lo mejor, pero apenas me levanté para hacer la foto, se cayó sola y por eso se ve como cortada. Pero el tiro permite que el aire fluya libremente, sin mucha resistencia pero entregando bastante sabor en cada calada; sabores que incluyen café, tierra, pimienta y todo arropado por notas dulces de vainilla, incluyendo también un retrogusto de vainilla, pimienta y miel. La fortaleza está en media-baja, con una intensidad media.

Luego de la caída de la ceniza en el primer tercio, la del segundo está, afortunadamente, bien situada. Es hasta divertido comparar las dos imágenes y ver que la ceniza no ha perdido ninguna parte. Los sabores son de miel, madera tostada, café, nueces, pimienta y esa cobija de vainilla cremosa que todo lo cubre y le da una nota dulce a la fumada. El retrogusto es de pimienta y vainilla, con una intensidad media y una fortaleza similar. Va muy bien y el humo es abundante y rico.

Último tercio y el San Lotano Requiem Connecticut parece estarle haciendo justicia al nombre de San Lotano y llevando su legado con mucho orgullo. Nueces tostadas y garrapiñadas (con miel), granos de café, pimienta y muy cremoso con esa vainilla dulce. El retrogusto pierde esa cualidad de la vainilla, por lo que es principalmente picante y eso sube un poco la intensidad a media-alta, con una fortaleza media, quemando maravillosamente y sin llegar a calentarse en este último tercio. Me toma una hora y 25 minutos fumar este robusto que fue realmente robusto y corpulento.

Es increíble como la calidad de este cigarro sigue manteniéndose y la verdad es que la vitola Churchill no es algo común, ni siquiera hoy en día que son varios los cigarros en esta vitola que han logrado altos puestos en las listas de mejores productos del año. Pareciera que el mercado no se ha adaptado o no ha obligado a la industria a hacerlo aún y son los robustos (y toros) los que siguen mandando en las ventas. Con un robusto como éste, tiene todo el sentido que se mantenga así, porque tiene todo lo que tiene el Churchill, sin aturdir y casi con la misma duración. Este es el tipo de robusto que me gusta y que voy a seguir comprando, al menos de esta línea.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: San Lotano Requiem Connecticut
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua, Honduras, República Dominicana
Precio: $8,00
Puntuación: 91

Whisky: Cù Bòcan Signature

Entre las marcas de whisky que poca gente conoce y que menos personas asumirían viene de una marca reconocida, está Cù Bòcan, una edición temporal de Tomatin, que es hecha a partir de una destilación especial que se hace en esta destilería de Highland durante el invierno, a partir de cebada ahumada y que se utiliza únicamente para este whisky.

El nombre en sí parte del folklore local, sobre el fantasma de un perro que merodea las montañas cercanas. Según la leyenda, cuando es tocado, éste desaparece.

En 2019 el equipo de Tomatin tomó la producción de esta pequeña destilación y le aplicó nuevos estilos, llamándolos Signature, Creation #1 y Creation #2, y que desde entonces incluyen hasta el Creation #6, así como la inclusión de números que describen los años de añejamiento. En esta reseña vamos con el más básico de todos, llamado Signature.

En realidad, Signature es el blend de la fórmula original del Cù Bòcan, antes de la reformulación de distintas iteraciones por parte del equipo. Ha sido añejado alrededor de 8 años en barricas ex-bourbon, ex-jerez Oloroso y barricas vírgenes americanas. Es embotellado sin filtrar y sin corrección de color, a 46% de alcohol.

Para tener un 46% de alcohol, el Cù Bòcan no se siente especialmente agresivo. De hecho, es bastante suave y los primeros aromas incluyen paja seca, cereales y un toque suave de turba que se siente equilibrado. También hay aromas de frutas tropicales como piña y mango deshidratado, o más bien caramelizado a la parrilla. También hay notas suaves florales y de frutos rojos.

En boca es dulzón, con notas de vainilla y croissant, pero rápidamente son dominados también por madera y toques cítricos. Es un sabor intenso, pero no muy variado. No deja de ser bien agradable, al menos, y si bien estos sabores tienen buena permanencia, no hay muchos matices. El retrogusto tiene notas de uvas verdes, humo y chocolate.

El Cù Bòcan es un whisky que tiene mucho tiempo en mi distribuidor y creo que quienes suelen comprar ahí, al no ver el nombre de la destilería o una marca reconocida, le pasan de largo. Lo mismo le pasó al Tamdhu 12, que no reconocían y pasó bastante tiempo, hasta que alguien que sí sabía lo que era compró todo el inventario. Sin embargo, creo que como alternativa a whisky ligeramente ahumado, es un buen contendiente, aunque un poco caro para simplemente comprarlo por probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tomatin Distillery
Nombre del Whisky: Signature
Marca: Cù Bòcan
Origen: Escocia (Highland)
Edad: 8 años
Precio: $75
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 86

Don Quijote – Cumaná 507 (Robusto Extra)

En el año 2020 la ciudad de Cumaná en Venezuela cumplió 505 años, haciendo sido fundada en 1515 (Cumaná fue una de las primeras colonias españolas fundadas desde la Conquista) y con ese motivo Don Quijote quiso hacer una liga y edición conmemorativa del evento y creó el Cumaná 505. Viendo el potencial de un cigarro conmemorativo y la posibilidad de hacerlo algo anual, al año siguiente hicieron una versión con una liga nueva llamada Cumaná 506 y aquí hoy tengo el siguiente a ese, que es el Cumaná 507. No hace falta mucho ingenio para asumir que existe un 508 y un 509, y estarías en lo cierto, y serán reseñas que vengan por ahí. Sin embargo, esta serie de Cumaná de Don Quijote rescata el estilo del tabaco que más le gusta a los venezolanos, y si bien tiene su tipo y sus fanáticos, si estás acostumbrado a otros orígenes, te puede parecer un poco suave.

Para esta edición limitada Don Quijote optó por una capa Sumatra madura mexicana, sobre un capote venezolano de la variedad Salón, que ha sido añejada durante 4 años en barricas ex-ron. Finalmente la tripa es cubana. Hicieron una única vitola en formato robusto extra, con medidas de 5½ x 52, que son las mismas dimensiones del Senadores y el Cumaná 505 (y asumiría que del 506). El resultado tiene un par de años en mi humidor, que no había fumado básicamente por tener la colección, pero en algún punto de la historia decidí dejar de coleccionar y comenzar a fumar. Así que por lo pronto el cigarro tiene aromas a cuero, madera y orejones de durazno sobre la capa, con toques muy suaves de madera en el pie. Lo pico y la calada en frío me da notas de madera vieja y no mucho más.

El Cumaná 507 empieza como esperaría, con notas muy suaves y nada picantes, que incluyen madera y nueces, con un retrogusto de orejones de durazno. Es importante destacar que los sabores son muy, muy suaves. Si los pusiéramos en una escala en donde el 1 no sabea nada y el 10 es una bomba de sabores, este Cumaná 507 se colocaría en 2,5 al menos en el primer tercio. La construcción es perfecta y el cigarro produce una ceniza que no es muy resistente pero el anillo de construcción es casi trazado con una regla. La fortaleza es baja, con una intensidad igual.

En el segundo tercio se comporta mejor. Mejor en términos de sabores, porque la quemada es de revista. Hay sabores más dulces, de madera, nueces e incluso algo de pimienta, aunque en esa escala de intensidad todavía no supera el 4, pero es algo distinto al tercio anterior y es más agradable. El retrogusto incluye esa pimienta pero también son los orejones de durazno lo que está dominando en esa sección.

En el último tercio la calidad de la construcción decae un poco. El anillo de combustión no es tan recto y hay algunos temas de tiro que se resuelven con un retoque, pero que no deberían hacer falta. Los sabores son más similares a los del primer tercio, con un adicional de notas herbáceas y menos pimienta, por lo que la intensidad vuelve a 2,5 y la fortaleza es baja. Los orejones de durazno siguen siendo lo más destacado en el retrogusto y diría que lo que más destacó en toda la fumada. Luego de una hora y 15 minutos, el Cumaná 507 llega a su fin.

Los cigarros tan suaves simplemente no son para mí, pero sí debo destacar que por distintas razones esta fue la primera fumada que hice en alrededor de una semana y si bien eso no evitó que se sintiera muy suave, es posible que haya estado más afinado a sentirle más sabores. Es decir que si fumas habitualmente, es posible que sientas incluso menos sabores, aunque este es un cigarro hecho para el consumidor habitual de Don Quijote, que gusta de estas intensidades y fortalezas. Lo bueno es que todos convivimos y podemos apreciar las distinciones y que cada una tiene su estilo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Don Quijote
Marca: Don Quijote
Modelo: Cumaná 507
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Venezuela
Capa: México (Sumatra maduro)
Capote: Venezuela (Salon)
Tripa: Cuba
Precio: N/D
Puntuación: 83

Southern Draw – Rose of Sharon (Perfecto)

El Rose of Sharon es un cigarro que no solo me gusta, sino que me sorprende. Me sorprende cómo, hace unos años lo recibí como parte de un pack mensual y lo primero que pensé fue que no me iba a fumar este cigarro con anilla rosada. Luego pensé lo podía comprar, pero le quitaría la anilla, y cuando lo fumé pensé que no me importa lo que digan, de este cigarro hay que comprar bastante. El Rose of Sharon fue el cigarro que me hizo apreciar a las capas Connecticut. Fue con el que aprendí a tenerle paciencia a los tabacos y descubrir la diferencia entre fortaleza e intensidad. Hace un par de años le regalé uno a un amigo que solamente fuma habanos y que es asombrosamente fiel a ellos; una de esas personas que dice que todo lo que no sea cubano es malo. Después de fumarlo me dijo que quería comprar una caja. Hace unos meses, un amigo cumplió 50 años y recibió tabacos de varios amigos, que incluían versiones muy especiales y muy caras, y yo le regalé un Rose of Sharon. Luego me dijo que fue uno de los mejores cigarros que le regalaron, y que quería comprarlo por cajas. Puedo ver hacia atrás y encontrar muchos más ejemplos con este cigarro, y fue con una de estas personas que quería comprar por cajas que llegué a este Rose of Sharon en perfecto, que compré con un amigo que lo había probado y que accedió a dividir una caja conmigo.

Esta versión del Rose of Sharon viene con medidas de 6 x 56 y me ha gustado bastante. Es posiblemente el quinto que me fumo, pero sigo guardando los que quedan con recelo. Es un cigarro brillante, con una capa algo moteada o al menos no es uniforme en su color y creo que el tabaco que está hacia el pie se ve más oscuro que el resto de la hoja de la capa. Pero tiene aromas a vainilla, paja y tierra. En el pie no hay mucho que apreciar, pues es relativamente pequeño, pero la calada en frío me da notas de cedro, tierra y pimienta. Sin más, le doy fuego rápidamente.

No todos se dan cuenta de lo difícil que es encender un perfecto, especialmente si estás acostumbrado a encender cigarros con el pie más amplio. Un perfecto es complicado, porque estás tratando de concentrar la llama hacia lo que crees que es el centro del cigarro, pero en verdad el centro es mucho más pequeño. Los sabores iniciales son de pan tostado y galletas danesas, que eventualmente van incluyendo notas de tierra seca y pimienta. En el retrogusto hay pimienta y notas florales, pero progresa muy bien, con un anillo de combustión que no es del todo recto, pero que no requiere mucha atención. Tiene una intensidad media-alta con una fortaleza media-baja, y una ceniza que en la foto se ve muy bien formada y casi sólida, pero de buenas a primeras se cayó sola sin advertencia.

El humo del Rose of Sharon es tan rico que estoy seguro que tiene sabores de por sí, pero por lo pronto en el segundo tercio los sabores son de roble, chocolate blanco, tierra, pimienta y otros matices de madera como cedro y lápiz, que se sienten principalmente en el retrogusto. La quemada mejora un poco, pero creo que está más relacionada con que ya dejé atrás cualquier indicio de mal encendido que pudo haber existido en el primer tercio. La fortaleza y la intensidad se mantienen casi iguales que en el tercio anterior, pero tampoco tendrían que cambiar mucho.

En el último tercio me encuentro con sabores nuevos, que incluyen almendras tostadas y caramelo, que parecen desplazar los sabores menos cremosos del Rose of Sharon, como son los de tierra. Los sabores de roble y pimienta siguen siendo los principales, así como los matices de madera en el retrogusto, aunque también hay alguna que otra sensación de esas almendras. Las galletas danesas también están presentes, aunque son sutiles. La fortaleza sube a media, mientras que la intensidad baja a media, marcando lo que viene siendo el final del cigarro, una hora y 45 minutos después de haberlo encendido.

Con esta, creo que son tres vitolas distintas en las que he reseñado este cigarro, porque creo que lo fumé en belicoso una vez y no lo destaqué. Pero creo que una de las diferencias principales de esta vitola con respecto a las demás que he probado es que los sabores de galletas danesas en las otras vitolas han sido mucho más frontales que en esta. No podría decir si es mejor así o con la otra tendencia, pero sí aprecio la diferencia que hay entre ellos. Porque una cosa es que haya fumado un cigarro y no lo vuelva a fumar o que no lo fume en otra vitola, y otra cosa es que lo fume en distintas vitolas y descubra que es como probar algo nuevo, con los mismos sabores, pero intensidades distintas y variaciones mayores. Aunque a nivel de contenidos del blog hacer reseñas tan similares no sea tan productivo en términos de SEO, el hecho de documentar los cambios y tener el registro me gusta mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Rose of Sharon
Dimensiones: 6 x 56
Tamaño: Perfecto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 92