Parece mentira que hayan pasado 7 años desde la última vez que reseñé este cigarro y en realidad no lo volví a comprar, y no es para menos, porque no me gustó originalmente. Incluso, pensando que podría haber sido mala suerte o que le podía dar una nueva oportunidad, unos meses después lo volví a probar y la impresión fue la misma. Además, aproximadamente en 2022 tenía un pack mensual y porque estaba una vez en buen precio, lo incluí en uno de ellos, y ante la oportunidad preferí no quedarme con ninguno. Pero hace unos meses este Blue Label Maduro vino incluido en un pack mensual al que estoy suscrito y por no dejar de darle la oportunidad, decidí probarlo de nuevo.

La liga del cigarro sigue siendo la misma, con una capa CT Broadleaf americana sobre hojas nicaragüenses, y una fabricación por AJ Fernandez. En realidad era un cigarro que sonaba perfecto por donde lo revisaras. Con medidas de 6¼ x 54, me impresiona siempre la visual de las capas Broadleaf y la capacidad de notarse ásperas y accidentadas, y aquí con aromas a torta de selva negra, salsa teriyaki y pimienta, mientras que en el pie se sienten cerezas, menta y helado de mantecado. Lo pico y la calada en frío me da aromas de coca cola, chocolate y granola.

Y… pero… pero ya va… ¿Qué es esto? El Blue Label Maduro comienza (muy) intenso, con abundantes notas picantes, pimienta negra, cedro y chocolate. Incluso le acompañan después de unas caladas notas de coca cola sin gas, granola con chispas de chocolate, granos de café e incluso algo como zarzaparrilla, incluso en el retrogusto. La quemada es perfecta, el humo abundante y las sensaciones de que esta puede ser una experiencia distinta me abruman, con una intensidad media-alta y una fortaleza media.

En el segundo tercio no ha disminuido nada su intensidad, e incluso su fortaleza se ubica en media-alta también, permitiendo explorar además sabores de caramelo, salsa BBQ y madera que no es la típica de cedro, y estos son sabores adicionales a los de pimienta, chocolate, granola y café que sentí en el primer tercio. El retrogusto también se ve más nutrido, con notas de canela y aunque no se siente especialmente como zarzaparrilla, sí hay una cierta nota de cebada o al menos de algún cereal. La quemada no es mejor, pero nunca se convierte en algo preocupante y el humo es denso y muy presente.

En el último tercio los sabores de granola y chocolate se separan por completo, siendo este chocolate el que se funde ahora con el café y me da una sensación que se aproxima a un café mocha. Las notas de madera se sienten como de leña y en general la mayoría de los sabores se siente más simplificada, con un retrogusto que incluye pimienta, pero se deshace de la canela, sustituyéndola por pasas y la sensación inequívoca de chocolate negro. La quemada es igual de buena y la ceniza se sostiene muy bien. Me toma dos horas fumar el Blue Label Maduro hasta el punto que tengo que dejarlo.
No hay duda que este blend ha sido mejorado, pues en su estado original cuando lo probé era un cigarro demasiado sutil para ser agradable, especialmente en comparación a tantos otros buenos productos que hace 601 junto con AJF. El Blue Label Maduro era, entonces, una oportunidad perdida y en su nuevo blend, es todo lo que debía haber sido. Casi que me da pena haber dejado de comprarlo o de no estar pendiente de él cuando cambió de liga, pero en su versión actual realmente es un cigarro que con gusto compraría de manera regular, gracias en gran parte a que no se trata de un cigarro caro.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: 601
Modelo: Blue Label Maduro
Dimensiones: 6¼ x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 92